domingo, 16 de agosto de 2020

Estoy a tu puerta y llamo: Sentimiento de tu bajeza

Es como si conversara contigo...                                                                                                     

Estoy a tu puerta y llamo

Gabriela Bossis, Diario 'Él y yo'



1484. 13 de diciembre.
Hora Santa.

Junta pues en ti todas las fuerzas que Yo te he dado. Átalas y así sometidas, vuélvemelas a dar. Yo las usaré como si fueran Mías.
¿Qué eres tú sino un cúmulo de Benevolencias Mías? ¿hacia dónde podrías tú tender como no sea hacia tu Fuente? ¿Hay algo mejor que Dios? ¿O tienes por ahí un amigo mejor que tu Cristo?
Y ahora, después de tantas pruebas, dime, ¿en qué estado te encuentras? ¿Qué Me respondes? ¿Cuándo comenzará de veras tu amor? Porque el que Me tienes está ahí, cierto, pero es intermitente y su movimiento es débil ¿No crees que otra que estuviera en tu lugar ardería más que tú? ¿Cuándo vendrá el día en que tu fuego sea luminoso y ardiente?
Yo; Sí Señor. Nunca he merecido nada, pero Tú !cámbiame!
Me dijo: Cámbiate tú misma en la paciencia de un incansable volver a empezar. Es cierto que oras; pero; debes orar de otra manera, con los ojos en Mí, llenos de confianza y con un vivo sentimiento de tu bajeza. Entonces, Yo vendré en auxilio de Mi pequeña hija enferma y paralizada por tantas miserias que trae desde su nacimiento y ella emprenderá nuevos caminos.
Entonces dejarás por completo tus antiguas servidumbres ya que Mi yugo es dulce. La diferencia será grande, pues ya no te servirás a ti misma, sino a Cristo. Y puesto que le vas a servir a El y a nadie más en toda la urdimbre de tus días, El te llamará Esposa Suya. El, que fue tu Servidor.
ReL

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