En su primera encíclica, Magnifica
Humanitas, el Papa León XIV se dirigió directamente a los padres, y lo
que dijo es algo que toda familia necesita escuchar.
1) No le des un celular a tu hijo demasiado pronto
“Tener un teléfono móvil personal demasiado pronto y
utilizarlo sin el control de los adultos puede acentuar la fragilidad y
favorecer las adicciones en los jóvenes, exponiéndolos a dinámicas de
aislamiento, acoso y ciberacoso, así como a la presión para compartir imágenes
íntimas o datos sensibles.” (Magnifica Humanitas, 141)
El Papa va aún más lejos: menciona específicamente el
contenido pornográfico, las imágenes manipuladas con inteligencia artificial,
los perfiles falsos y la presión para compartir imágenes íntimas como peligros
que empeoran con el acceso temprano y sin supervisión a dispositivos móviles.
2) Supervisa de forma activa, y ten claro que no puedes
hacerlo solo
“A los padres de familia les resulta difícil resistir por
sí solos al condicionamiento de modelos de negocio que monetizan la atención y
el tiempo.” (Magnifica Humanitas, 142)
El Papa no está diciendo que los padres estén fracasando. Lo
que afirma es que enfrentan una lucha desigual: están compitiendo contra
ingenieros, psicólogos conductuales y miles de millones de dólares invertidos
en diseños creados para generar adicción. Aun así, la encíclica sigue llamando
a los padres a ejercer una supervisión activa, y no simplemente a dar permisos
de manera pasiva.
3) Enseña a los hijos a reconocer la manipulación… por su
nombre
“Al mismo tiempo, es necesario educar a los niños,
adolescentes y jóvenes para que aprendan a reconocer las manipulaciones, a
defender su propia dignidad y a respetar la de los demás, también en los
entornos digitales”. (Magnifica Humanitas, 142)
Un niño que entiende qué hace un algoritmo, por qué su
contenido le muestra ciertas cosas y por qué la calidez de un chatbot de
inteligencia artificial es simulada y no real, es más difícil de manipular.
Nombrar el mecanismo es, en sí mismo, una forma de protección.
El Papa León añade:
“...de modo que la infancia y la adolescencia se
custodien verdaderamente como bienes preciosos confiados a nuestro cuidado”. (Magnifica
Humanitas, 142)
En un mundo donde cada plataforma compite por la atención
de tus hijos, el Papa ofrece una visión distinta: tu hijo no es un usuario. Tu
hijo es un tesoro.
Editor de churchpop
Vea también Guía práctica para un uso inteligente de los medios de comunicación en familia

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