viernes, 27 de marzo de 2026

Mediación Familiar Restauradora: la fórmula probada qué está salvando a muchísimos matrimonios

Nacho Tornel acaba de publicar un manual indispensable para todas aquellas personas que dedican su tiempo a ayudar a parejas en crisis.

Lo importante en la mediación familiar es restaurar la relación entre las personas.

Lo importante en la mediación familiar es restaurar la relación entre las personas. 


    La mediación familiar constituye un instrumento esencial para la prevención, gestión y resolución de conflictos en el ámbito doméstico, con la finalidad de preservar los vínculos personales y la estabilidad familiar

    Nacho Tornel acaba de publicar Mediación Familiar Restauradora (Eunsa), un manual que ofrece un estudio sistemático y fundamentado de la mediación familiar desde una triple perspectiva: jurídica, antropológico-psicológica y de la estabilidad familiar

    La Mediación Familiar Restauradora (MFR©) está concebida como un modelo de intervención orientado a la resolución del conflicto y a la restauración de la relación entre las partes, con especial atención a la estabilidad familiar como bien jurídico y social a proteger. Una obra de referencia para juristas, mediadores, psicólogos o trabajadores sociales.

    - ¿Qué es la mediación familiar? ¿es efectiva? ¿Y la Mediación Familiar Restauradora MFR? ¿Qué necesidad concreta detectaste en las familias que te llevó a proponerla?

    -La mediación familiar restauradora es un modo de abordar el conflicto en la familia y en la pareja que busca, no solo la superación del conflicto, es decir que dejen de discutir por aquello que les enfrenta, sino que, además, atiende muy especialmente al cuidado de las relaciones entre los protagonistas de ese conflicto.

    »Otros modos de intervenir en mediación están más atentos al objeto del conflicto y a llegar a acuerdos razonables y consensuados, algo que desde luego no se le escapa al modelo de mediación que propongo, pero que se quedaría corto si solo propusiera buenos acuerdos. Lo importante de verdad es restaurar la relación entre las personas que son familia y que, gracias a una buena mediación, pueden, si así es su deseo, continuar siéndolo.

    Nacho Tornel acaba de publicar Mediación Familiar Restauradora.

    Nacho Tornel acaba de publicar Mediación Familiar Restauradora.

    »Este modelo de mediación me parece muy necesario ahora que los índices de inestabilidad familiar y de ruptura de pareja son tan altos y acarrean tantísimas consecuencias negativas

    »En el libro me detengo mucho en la consideración de esos impactos tan negativos en la salud física y psíquica de los protagonistas del conflicto así como de los hijos, pero más allá incluso de esas consecuencias, la mediación familiar restauradora lo que trata es de la respuesta a un anhelo del corazón de la persona que busca ser amado incondicionalmente, que necesita estabilidad afectiva y que desea permanecer y pertenecer.

    -¿Cuáles son los errores más frecuentes que cometen las familias cuando intentan resolver conflictos sin acompañamiento?

    -Cualquiera de nosotros que trate de resolver un conflicto de alta intensidad sin ayuda caerá seguramente en un subjetivismo que le impedirá, o al menos le dificultará, seriamente ver el punto de vista del otro. Esto es totalmente normal y absolutamente humano, por eso la principal aportación del mediador es la objetividad, ayudarles a valorarlo con una visión externa y no afectada por el conflicto.

    »Además, los protagonistas de un conflicto familiar suelen tener una actitud victimista que les lleva a considerar que están haciendo todo lo que pueden y que es el otro el que tiene la culpa de que no resuelvan y avancen. Por eso, la mediación ayuda a hacerles ver su responsabilidad y su protagonismo en todo lo que está pasando, para que dejen de señalar con el dedo al otro acusándole, y empiezan a pensar también qué pueden hacer para mejorar la situación.

    -¿Qué señales indican que una familia necesita iniciar un proceso de mediación familiar?

    -El nivel de sufrimiento al que pueden llegar por la impotencia que les genera su incapacidad de superar el conflicto, esa frustración les lleva muchas veces a hundirse y, desde la desesperación, lo más normal es que no vean ningún tipo de salida a la situación que están viviendo. 

    »Cuando se identifique este nivel de sufrimiento y cuando se vayan sucediendo esas conversaciones que no se cierran entre los dos o que terminan sencillamente levantándose del sofá o dando un portazo suponen ya signos de alerta más que suficientes para buscar una ayuda externa.

    -¿Qué cambios concretos has visto en familias que han pasado por un proceso de mediación?

    -La capacidad de escuchar al otro, ese sufrimiento al que nos estamos refiriendo antes impide mirar al otro a la cara porque uno está demasiado afectado por su propio dolor, por eso cuando a través del proceso de mediación, que supone contar lo que está pasando y sentirse escuchado, se va produciendo un alivio en esa persona, que ahora ya si puede escuchar al otro, puede tratar de entender lo que le está pasando a la otra persona, y eso sí que es un gran desatascador de la situación.

    -¿Hay algún caso que te haya marcado especialmente?

    -Muchos, especialmente aquellos que llegan en una situación de verdadero desahucio, quiero decir cuando nadie, ni ellos mismos, darían nada por esa relación y resulta que trabajando se puede restaurar. Me infunden especial respeto y admiración los casos de infidelidad en los que puedo comprobar cómo la talla humana de la persona que perdona lleva a, en no pocas ocasiones, ser ella misma la que tire también del carro con una fuerza y una perseverancia impresionantes.

    -¿Cómo influye el contexto actual —ritmo de vida, individualismo, fragilidad emocional— en la aparición de conflictos familiares? -

    -El individualismo es, sin duda, el gran cáncer de la relaciones en nuestra sociedad, en particular en la relaciones familiares, claro, pero, no solo, quiero decir que esos mensajes que se están susurrando a los oídos de tantas personas diciéndoles que lo que deben hacer es escucharse a sí mismas, cuidarse y apartarse de las relaciones tóxicas que les recortan y menoscaban su bienestar, creo que, en muchos casos, pierde de vista el hecho de que la persona necesita amar y ser amada.

    »Es muy normal que en esa búsqueda de la felicidad, decidan ir de la mano con una persona con la que tejen una interdependencia que, al ser recíproca, es fabulosa y llena de verdad el día a día. Lo contrario, la focalización en los intereses personales llevan con frecuencia a una enorme soledad y a una infelicidad insoportable.

    -¿Qué papel juega el divorcio en la pandemia actual de enfermedades mentales en niños y adolescentes?

    -Sobre esto deberían opinar los expertos en salud mental infantojuvenil, pero desde mi práctica profesional lo que sí que puedo asegurar con certeza es que en el minuto en el que la pareja empieza a tratarse mejor, a entenderse más, a generar un clima de mayor serenidad estabilidad y afecto en casa, desde ese mismo minuto, los hijos se ven muy positivamente afectados, y ellos me lo cuentan, los padres quiero decir. No podemos perder de vista que para los menores sus padres somos su principal punto de referencia y los que más solidez podemos dar a su inestable proceso de desarrollo y crecimiento.

    -¿Qué te gustaría que el lector se llevara después de leer Mediación Familiar Restauradora MFR? 

    -El libro es verdaderamente un tratado profundo sobre el abordaje del conflicto con un enfoque restaurador que cuida de verdad a la persona y por eso creo que su lectura puede ser inspiradora para toda aquella persona que tenga interés en conocer más sobre los entresijos del conflicto familiar y que quieran acertar más y mejor en el acompañamiento y en el abordaje del conflicto, tanto en clave personal como en la actuación dirigida a las personas que le rodean. 

    »Por eso creo que es muy práctico para personas que trabajan en colegios, profesores, orientadores, personas que participan en grupos de matrimonios en entornos de la Iglesia o en cualquier otro ámbito en el que se trata de acompañar a parejas y familias para ayudarles a navegar con éxito en el mar de la crisis.

    Juan Cadarso, ReL
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    «Si no hablas de sexo con tus hijos, lo hará internet»: el curso que ayuda a los padres

    Hablar de sexo con los hijos sigue siendo una asignatura pendientes. Este curso de Rafael Lafuente propone un método práctico para hacerlo bien.

    Una padre entablando una relación de empatía con su hijo

    Una padre entablando una relación de empatía con su hijoVITALY GARIEV UNSPASH

    En un momento en el que la educación afectivo-sexual se ha convertido en uno de los campos más disputados —entre leyes, colegios, redes sociales e influencers—, muchos padres reconocen sentirse desbordados. Quieren educar bien a sus hijos, pero no saben cómo, cuándo ni por dónde empezar.

    A ellos se dirige el nuevo curso online de Aula Mucha Vida, "Cómo hablar de sexo con tus hijos", impartido por el educador Rafael Lafuente: una propuesta directa, práctica y con un mensaje claro desde el inicio: si los padres no hablan con sus hijos de amor y sexualidad, alguien más lo hará.

    Y probablemente con menos criterio y menos amor.

    Una inquietud real: “Queremos hacerlo bien, pero no sabemos cómo”

    Lejos de planteamientos teóricos, el curso "Cómo hablar de sexo con tus hijos" parte de una realidad que muchos padres reconocen: la dificultad de abordar estos temas en casa.

    No porque no quieran, sino porque no han tenido modelos previos. “Somos la primera generación a la que nadie le explicó esto”, dice Rafael Lafuente, señalando que muchos adultos nunca hablaron de sexualidad con sus propios padres.

    A eso se suma la incomodidad, la sensación de urgencia y un contexto social en el que las relaciones afectivas parecen cada vez más frágiles. Todo ello hace que muchos padres retrasen una conversación que saben que es clave.

    El curso de Rafael Lafuente

    El curso de Rafael Lafuente "Cómo hablar de sexo con tus hijos"AULA MUCHA VIDA

    La gran idea del curso: educar el corazón es lo más importante

    Uno de los ejes más fuertes del programa es una afirmación rotunda: la educación afectivo-sexual no es un complemento, sino el núcleo de la vida.

    Más allá de estudios o trabajo, el curso insiste en que el mayor reto de una persona es aprender a amar bien y construir relaciones estables. Y, a la vista de los datos actuales —rupturas, relaciones frágiles, dificultad de compromiso—, es también el ámbito donde más se fracasa.

    Por eso, se plantea una pregunta clave: si esto es lo más importante, ¿por qué no es también lo más cuidado en la educación de los hijos?

    “O se lo cuentas tú, o se lo cuenta alguien que lo quiere menos”

    El curso de Rafael Lafuente "Cómo hablar de sexo con tus hijos" no deja espacio a la ambigüedad. Uno de sus mensajes más contundentes es que no existe una “tercera vía”.

    Si los padres no abordan estos temas, otros lo harán: el entorno, internet, las redes sociales o la cultura dominante.

    Y lo harán —según se advierte— sin el mismo interés por el bien del niño.

    “Los hijos preguntan a quien tienen confianza”, explica Rafael Lafuente en este nuevo curso de Aula Mucha Vida. Por eso, la clave no es solo dar información, sino haber construido previamente una relación cercana, desde la infancia.

    Un método claro: normas firmes y cercanía real

    Lejos de un enfoque rígido o moralista, la propuesta combina dos elementos que se repiten a lo largo del curso:

    • Criterio claro: saber decir qué está bien y qué está mal

    • Misericordia constante: acompañar, comprender y perdonar

    No se trata solo de transmitir ideas, sino de educar personas. Y eso exige tanto claridad como cercanía.

    A esto se añade otro equilibrio fundamental: la importancia de una educación continua —la “lluvia fina” del día a día— junto con conversaciones concretas, preparadas y adaptadas a cada etapa.

    Rafael Lafuente durante la grabación del curso

    Rafael Lafuente durante la grabación del cursoAULA MUCHA VIDA

    El método “VINO”: cómo hablar de estos temas sin improvisar

    Uno de los recursos más prácticos del curso es el método “VINO”, una regla sencilla que resume cómo deben ser estas conversaciones:

    • Verdad: sin mentiras ni historias inventadas

    • Individualizado: adaptado a cada hijo

    • Naturalidad: sin tabúes ni lenguaje infantilizado

    • Ocasión oportuna: adelantándose siempre a otros mensajes

    Este enfoque permite a los padres tener una guía clara para abordar un tema que, de otro modo, suele generar inseguridad.

    Desde los tres años hasta la adolescencia

    El curso "Cómo hablar de sexo con tus hijos" ofrece un recorrido completo por las distintas etapas del crecimiento: desde cómo hablar con niños pequeños hasta cómo abordar cuestiones más complejas en la adolescencia.

    Entre los temas que se tratan están la identidad sexual, la prevención de abusos, la pornografía, la anticoncepción o las relaciones afectivas.

    Todo ello con un enfoque progresivo, adaptado a la edad y centrado no solo en la información, sino en la formación del corazón.

    El ejemplo de los padres, clave en todo el proceso

    Uno de los aspectos más originales de la propuesta es que invita a los padres a empezar por sí mismos.

    Antes de preguntar a los hijos por su vida afectiva, el curso propone compartir la propia historia: cómo se conocieron, cómo se quieren, qué significa su relación.

    Porque, en el fondo, los hijos aprenden más de lo que ven que de lo que se les dice.

    Una herramienta para padres que no quieren delegar

    En un contexto donde cada vez más agentes intentan influir en la educación de los niños, este curso se presenta como una herramienta para quienes no quieren delegar una tarea esencial.

    Con un enfoque directo, ejemplos reales y un lenguaje accesible, Aula Mucha Vida ofrece una formación pensada para la vida cotidiana.

    Porque, como resume uno de sus mensajes centrales, educar en el amor no es opcional: es la tarea más importante de una familia.

    [Puedes acceder al curso "Cómo hablar de sexo con tus hijos", de Rafael Lafuente AQUÍ]

    ReL

    Vea también    Educación sexual: Testimonio
    de Padres de Familia




    Dios lo llamó a unirse al sacerdocio de una manera única

    br. Filip Mlinar

    El joven franciscano Filip Mlinar: "Intenté confiarle todo a Él. Me sorprendió un poco un aspecto fundamental del carisma de Francisco: la fraternidad"

    El hermano Filip Mlinar es originario de la parroquia de Horjul y actualmente vive y ejerce su ministerio en el convento franciscano de Liubliana. Creció en una familia de seis miembros, en la que Dios y la fe ocupaba un lugar importante:

    "Mi familia fue para mí un ejemplo de fe y un entorno seguro. Nos llevábamos muy bien con mis padres, podíamos hablar de todo. Fueron para mí un gran apoyo en todos los aspectos de la vida. Rezábamos mucho juntos".

    Desde cuarto curso era monaguillo. Después de una misa, el sacerdote les hizo a todos los monaguillos en la sacristía una pregunta muy directa: "Chicos, ¿quién de vosotros se hará sacerdote?". No nos preguntó si alguno de nosotros quería ser sacerdote, sino quién sería sacerdote. Al parecer, yo era el que se sentía más incómodo y dije: 'Quizás yo'". Esa respuesta, que en un principio pretendía ser una especie de excusa, caló hondo en el corazón de Filip, y la idea del sacerdocio no le dejó en paz tampoco después; le dio muchas vueltas al asunto.

    Un naturalista que ansiaba algo más

    br. Filip Mlinar

    De niño y durante su adolescencia tenía intereses muy variados, y la curiosidad le sigue acompañando hasta hoy:

    "De mí mismo diría que, en el fondo de mi corazón, soy un naturalista. Siempre me han interesado la física, la informática y la tecnología. Me fascina lo mucho que se puede lograr gracias al intelecto humano. Poco a poco me di cuenta de que eso no lo es todo, de que existen límites. Lo que va más allá de ellos es la fe".

    Cada mes acudía con su familia a la Santa Misa en Vič. "Cuando vi a los franciscanos durante la misa, pensé para mis adentros: Qué gente tan maravillosa". Me di cuenta de que se esforzaban por enseñar aquello con lo que realmente vivían y quiénes eran, que llevaban a cabo su misión con auténtica sinceridad".

    También leía las vidas de los santos, y los que más le cautivaron fueron Francisco de Asís y Juan Bosco. "Si tuviera que decidir según el modelo de qué santo me gustaría vivir, elegiría a San Francisco. Es fascinante cómo dedicó toda su vida a un único objetivo: llegar al cielo".

    Los sacerdotes son gobernantes, los religiosos son perezosos

    br. Filip Mlinar

    Cuando tuvo la oportunidad de observar de cerca a los frailes franciscanos, se dio cuenta de que Dios le llamaba más a la vida religiosa que al sacerdocio. Fue un descubrimiento un tanto sorprendente para aquel joven, que por entonces estaba convencido de que "los sacerdotes son gobernantes en las parroquias, y yo consideraba a los religiosos unos holgazanes".

    Debido a esa convicción, sentía una cierta presión en su interior.

    "Como veía al sacerdote como alguien que debía estar al día en todos los ámbitos y dominarlo todo —alguien que debía ser perfecto—, sentía presión, porque sabía que yo no era capaz de ello. Y es que un sacerdote no puede gustar siempre a todo el mundo.

    Tenemos diferentes capacidades y no existe el ser humano ideal. Al reflexionar sobre ello, comprendí que lo único que vale la pena es vivir para Dios. Incluso hoy en día soy capaz de hacer todo lo que Dios me pide, pero si cumplo con lo que me invita a hacer, Él también me dará la fuerza para hacerlo. Y eso es suficiente".

    "Filip, ¿de verdad vas a ser sacerdote?"

    Entró en el convento nada más terminar el instituto y comenzó sus estudios de teología. En casa, fue su hermano menor quien le "ayudó" a dar la noticia.

    En algún sitio se enteró de que pensaba hacerme sacerdote. Una vez, durante la cena, me preguntó de forma un poco provocadora delante de todos: "Filip, ¿de verdad vas a hacerte sacerdote?". Tuve que admitir que, efectivamente, lo estaba pensando.

    Mi madre se tomó muy bien la noticia; mi padre, al principio, dijo que también se puede ser un buen cristiano si se hace el trabajo con honestidad y se va a misa con regularidad. A pesar de ello, sentía que Dios me llamaba a ese camino de especial entrega, para que dejara mis objetivos, mi trabajo y mi futuro, y me dedicara a Él.

    La mayoría de mis compañeros de clase no entendían su decisión, "pero tenía la impresión de que la respetaban y sentían que había elegido ese camino porque quería hacer algo bueno".

    Me gusta estar rodeado de gente joven

    br. Filip Mlinar

    Decidió conscientemente no tener grandes expectativas respecto a la vida en el convento:

    "Intentaba confiarle todo a Él. Me sorprendió un poco la parte fundamental del carisma de Francisco: la fraternidad. Es decir, cómo nosotros, los franciscanos, estamos llamados a hacer muchas cosas juntos. La esencia de esto es que no cada uno busca sus propios proyectos, sino que nos ayudamos mutuamente. Eso significa mucho para mí hoy en día".

    Apertura a Su voluntad

    Dice que, a veces, todavía duda de su decisión. "Siempre surge alguna pregunta nueva que antes no me había planteado. Aunque esta vida tiene sus retos, no sé en qué otro lugar podría cumplir más plenamente la misión que Dios me ha encomendado". Al mismo tiempo, está agradecido por el enorme apoyo que le brinda la comunidad. "Confiamos los unos en los otros y hablamos de los problemas sobre la marcha" .

    Urška Kolenc, Aleteia

    Vea también     La Vocación cristiana, la Vocación a la Santidad