viernes, 16 de octubre de 2026

La increíble historia del mendigo que donó más de 4 millones de euros a iglesias y monasterios

Dobri Dobrev terminaría convirtiéndose en el mayor benefactor de numerosas iglesias y monasterios de Bulgaria.

Lo más sorprendente de su historia es que decidió hacerse mendigo por motivos religiosos.

Lo más sorprendente de su historia es que decidió hacerse mendigo por motivos religiosos.

    Cada mañana emprendía una caminata de veinte kilómetros para pedir limosna. Vestía siempre de negro, llevaba una larga barba blanca y apenas poseía nada. 

    Quienes lo veían en las calles de Sofía (Bulgaria) pensaban que era simplemente un anciano pobre que intentaba sobrevivir. Muy pocos imaginaban que aquel mendigo terminaría convirtiéndose en el mayor benefactor de numerosas iglesias y monasterios de Bulgaria.

    Mendigo por vocación

    Su nombre era Dobri Dobrev, aunque para la mayoría era simplemente el "Abuelo Dobri". Falleció en 2018 a los 103 años, pero su recuerdo sigue vivo y muchos búlgaros llegan a considerarlo un auténtico santo popular por una vida marcada por la pobreza voluntaria, la generosidad heroica y una profunda fe cristiana.

    Vivía con una pensión de 95 dólares al mes.

    Vivía con una pensión de 95 dólares al mes.ARCHIVO

    Lo más sorprendente de su historia es que decidió hacerse mendigo por motivos religiosos. Mientras gran parte del mundo identifica la pobreza con una desgracia, Dobri la abrazó como una vocación. Durante décadas se dedicó a recoger donativos que después entregaba íntegramente para la restauración de templos, monasterios y obras de caridad.

    Su imagen se hizo inseparable de la catedral de Alejandro Nevski, en Sofía, uno de los lugares más emblemáticos de la Iglesia ortodoxa búlgara. Allí permanecía largas horas recibiendo pequeñas monedas de los viandantes. Sin embargo, el dinero rara vez pasaba por sus manos para beneficio personal.

    Solo a la catedral llegó a donar más de 25.000 dólares. Distintos monasterios e iglesias del país también recibieron aportaciones que oscilaron entre varios miles y más de diez mil dólares. Algunas estimaciones sostienen que a lo largo de su vida entregó millones de dólares obtenidos gracias a las donaciones recogidas entre la gente corriente.

    Su capacidad de sacrificio impresionaba incluso a quienes lo conocían bien. Cada día recorría cerca de veinte kilómetros entre su pueblo natal de Baylovo y la capital búlgara para continuar su misión. Era un caminante infatigable que transformó la mendicidad en una forma radical de servicio.

    La vida de Dobri tampoco estuvo exenta de sufrimiento. Su padre murió durante la Primera Guerra Mundial y fue criado por su madre. Años después, durante los bombardeos de Sofía en la Segunda Guerra Mundial, una explosión próxima le provocó una pérdida casi total de audición que arrastró durante el resto de su vida.

    Lejos de endurecerlo, aquellas dificultades parecieron fortalecer su compasión. Los niños lo adoraban y los animales se acercaban a él con confianza. Quienes se cruzaban en su camino no solo le entregaban una limosna: muchas veces le pedían una bendición.

    En un país donde la corrupción ha sido durante años una preocupación recurrente, Dobri se convirtió en un símbolo moral. Su figura empezó a difundirse a través de los medios de comunicación y las redes sociales como ejemplo de una generosidad absolutamente desinteresada.

    La admiración popular alcanzó tal nivel que en 2013 fue reconocido como personalidad del año por una agencia de noticias búlgara. Para muchos ciudadanos representaba la prueba de que todavía existen personas capaces de vivir para los demás sin buscar fama ni recompensas.

    Quizá el detalle más impactante se descubrió tras su muerte. Cuando entraron en la humilde habitación donde vivía, situada junto a una iglesia de Baylovo, encontraron muy pocas pertenencias. Aunque tenía una cama, prefería dormir en el suelo. Sobre una mesa descansaban sus escasos bienes: un trozo de pan y medio tomate.

    Mientras había entregado enormes cantidades para restaurar iglesias y ayudar a otros, él subsistía con una pequeña pensión mensual equivalente a unos 95 dólares.

    Hoy, años después de su fallecimiento, un gigantesco mural de diez plantas en Sofía mantiene viva su memoria. También continúan las voces que piden su canonización. Para muchos búlgaros, aquel anciano que parecía no tener nada fue, en realidad, uno de los hombres más ricos espiritualmente de su generación. 

    • (ReL publicó sobre la figura de Dobri Dobrev ya en 2013, y de nuevo en 2018, cuando murió, pero este artículo de 2026 amplía la información y su contexto).
    • ReL



    6 consejos para una crianza respetuosa eliminando los regaños

     

    crianza respetuosa o positiva

    Si buscas educar a tus hijos con una crianza positiva y respetuosa, te damos algunos consejos para lograrlo, aunque parezca difícil.


    La crianza respetuosa -o también llamada positiva- ha sido denominada por la UNESCO como "una crianza libre de violencias que, a partir del trato respetuoso desde la educación, cuenta con mejores probabilidades para ser efectiva, saludable, adecuada y promover, no solo los aprendizajes necesarios, sino el bienestar psicológico de los hijos".

    Esto quiere decir que se les permite un crecimiento con desarrollo integral, donde puedan crecer sin presiones ni heridas.

    Educa hijos sanos

    happy family in the couch


    Está claro que implica esfuerzo por parte de los padres, especialmente al romper con un paradigma en el cual estamos acostumbrados a decir las cosas de forma negativa, y en algunos casos gritando, pensando que de esta forma escucharán y entenderán mejor, cuando lo único que estamos logrando es lo contrario, o incluso causando una herida en el pequeño. 

    A continuación te mostramos algunos ejemplos comunes de crianza positiva con los que puedes empezar, especialmente para reemplazar el "no" por una expresión positiva. 

    1¡No grites!

    El niño entiende poco a poco que en ese momento y en ese lugar lo mejor es bajar la voz. Sin necesidad de que le grites lo que no debe hacer. 

    Sustituye por: "vamos a bajar la voz".

    Regañar a los hijos ¿pero con afecto?

    Lea el artículo

    2¡No digas mentiras!

    Es común que queramos enseñar a los niños a ser honestos y a que no nos mientan como padres. 

    Sustituye por: "Hablemos con la verdad, cariño".

    3¡No toques!

    child-whit-child- psychologist

    Los niños son curiosos por naturaleza y todo les llama la atención. Todo es nuevo para ellos, inclusive -dependiendo de la edad- es posible que, además de tocar objetos, tiendan a llevárselo a la boca. 

    Sustituye por: ¡Solo podemos mirar!

    4¡No corras!

    Busquemos la mejor manera de concientizar a nuestros hijos, mientras que les acompañamos en el proceso, no solamente dándoles indicaciones, de tal forma que no se sientan obligados. 

    Sustituye por: "Vamos a ir caminando"; también puedes optar por "caminemos juntos".

    5¡No rompas los juguetes!

    Es normal que los niños vayan descubriendo de acuerdo a su edad el tipo de juegos que tienen en sus manos, así como a cuidarlos. A veces pensamos que los niños no tienen la suficiente inteligencia para entender o cuidar las cosas, pero si -poco a poco- les vamos explicando lo irán entendiendo de manera respetuosa. 

    Sustituye por: "si cuidas tus juguetes, vas a poder jugar con ellos por más tiempo".

    6¡No tengo tiempo!

    El mejor regalo que le puedes dar a tus hijos es tu tiempo. No se los niegues, más bien, hazles saber que en un momento más estarás con ellos. 

    Sustituye por: "dame unos minutos para terminar y jugamos o salimos al parque".

    Estas frases no solo evitan el "no", sino que también dan instrucciones claras y específicas sobre lo que se espera, lo que ayuda a los niños a entender mejor y seguir las reglas de una mejor manera. Además, utilizar un lenguaje positivo fomenta un ambiente de respeto y colaboración, lo que puede mejorar la comunicación y el comportamiento de los niños.

    Karen Hutch, Aleteia

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    en la Santa Misa



    Ni el éxito ni el prestigio de Harvard: un profesor explica qué le hace realmente feliz

    Arthur C. Brooks, converso, nieto de misioneros y casado con una barcelonesa, sitúa la fe como el primero de los cuatro pilares de una vida feliz. Y, a diferencia de tantos gurús del bienestar, se aplica la receta en su propia agenda.

    Arthur Brooks es profesor en la Universidad de Harvard (Boston) desde 2019. Antes dirigió un prestigioso think tank en Washington.

    Arthur Brooks es profesor en la Universidad de Harvard (Boston) desde 2019. Antes dirigió un prestigioso think tank en Washington.


      Arthur C. Brooks, catedrático en Harvard y uno de los grandes referentes internacionales de la ciencia de la felicidad, lo ha vuelto a decir hace apenas unas semanas en español y sin rodeos. En el pódcast Aladetres, recogido posteriormente por ABC, sostuvo que «los cuatro hábitos que más pesan en una vida feliz son la fe, la familia, la amistad y el trabajo, y de los cuatro el primero es la fe». 

      Y se definió así, con una claridad que suena casi incómoda en una época donde la felicidad se vende sin Dios de por medio: «Yo soy católico, la cosa más importante de mi vida». Lo demás, dijo, como comer brócoli, son detalles marginales.

      Pero quien quiera conocer de verdad a Brooks tiene que ir más allá del titular. En una larga entrevista con Outreach Magazine, dirigida a pastores evangélicos, el profesor se desnuda bastante más. Habla de sus horarios, de su familia, de sus propias tristezas, de lo que los datos dicen sobre los hombres de Iglesia. Y el retrato que sale es el de un científico que mide la felicidad con encuestas y la busca, cada mañana, de rodillas.

      Nieto de misioneros, converso en Guadalupe

      Brooks nació en Seattle en 1964 en una familia protestante con la misión en la sangre. Según cuenta en un perfil biográfico de Nuestro Tiempo, su abuelo fue misionero entre los navajos y la rama materna lo fue entre los zulúes. En 1980, siendo un adolescente, vivió lo que él mismo ha descrito como una «experiencia mística» en el santuario de la Virgen de Guadalupe, en México, y se convirtió al catolicismo.

      Lo que vino después parece un guion de cine, todavía según ese mismo perfil. Dejó la universidad a los 19 para tocar la trompa, conoció en un festival de música en Francia a una joven barcelonesa, Ester Munt, con la que no compartía idioma, y acabó dejando su trabajo en Nueva York para seguirla a Barcelona, donde tocaba en una orquesta.

      De ahí su español fluido, con un acento a medio camino entre Seattle y Cataluña. Ester y Arthur llevan casados 34 años (según la entrevista de Outreach), y él mismo lo resume con una ironía que no necesita traducción: «Si hubiera dependido del amor como sentimiento, el matrimonio le habría durado 34 minutos».

      De su abuelo heredó también una manera de entender su trabajo. En la entrevista de Outreach, se presenta como «un misionero» y repite lo que siempre le dijeron en casa: el misionero no tiene que llevar a nadie hasta la pila bautismal, solo mantener la puerta entreabierta para que el Espíritu Santo la eche abajo. 

      «Mi trabajo es dejar la puerta entreabierta para que alguien cuestione su increencia», explica en Outreach. Su papel es conseguir que la gente se pregunte qué hace ese científico raro yendo a la iglesia todos los días.

      Porque va. Según relata en la entrevista, su jornada empieza antes del amanecer: de 4:45 a 5:45 hace ejercicio y a las 6:30 está en misa con su mujer, casi todos los días. A los pastores les recomienda explícitamente la hora santa, que considera «más importante que tu ejercicio cada día». 

      Ese hombre que da unas 150 conferencias al año, además de sus clases, lo sabe perfectamente: se vaciaría por dentro si no se pusiera primero su propia mascarilla de oxígeno, como en los aviones.

      El olor del pavo

      Brooks distingue entre la alegría como emoción pura (una señal del cerebro que nos avisa de una oportunidad) y la felicidad propiamente dicha. Su imagen es de las que se quedan: la alegría es el olor del pavo; la felicidad es el pavo. Y el pavo tiene tres ingredientes: disfrute, satisfacción y sentido.

      Ahí aparece el dato que más le preocupa a Brooks cuando trabaja con clérigos. Cuando pide a sacerdotes y pastores que se pongan nota del uno al diez en estos tres aspectos, según cuenta en Outreach, «aprueban con holgura en satisfacción y en sentido, pero suspenden en disfrute, con un tres». 

      Muchos cristianos, sostiene, se sienten culpables por disfrutar porque confunden disfrute con placer. El placer lo comparte uno con su perro o con una ardilla; el disfrute es otra cosa. Su fórmula en Outreach es: placer más personas más memoria igual a disfrute. Y lo considera un regalo de Dios.

      La prueba para saber si algo se está torciendo es sencilla, según explica: si da placer, puede crear adicción y si se hace a solas, probablemente se está haciendo mal. Cuando Brook recomienda que el clérigo no esté solo en sus momentos de ocio, no habla de paranoia, sino de protección. 

      «Las personas de mi profesión pasan mucho tiempo solas, lo que las tienta con el placer, no con el disfrute. Y el resultado es que tratan de cortarlo de sus vidas», advierte en Outreach.

      Siguiendo a santo Tomás de Aquino, Brooks recuerda que los ídolos que nos distraen de Dios son cuatro: dinero, poder, placer y honor. El pastor obsesionado con contar asistentes y presupuestos, advierte, está adorando el prestigio. 

      Quizá Dios quiere para él una comunidad pequeña y muy viva. Quizá su tarea es cambiar una sola alma. Y eso, insiste, sigue siendo un logro. Puede que el mayor.

      Cuando presidía el American Enterprise Institute, un influyente laboratorio de ideas de Washington, vivió obsesionado con recaudar fondos. Investigando sobre la generosidad, cuenta en Outreach, descubrió que lo que de verdad hace feliz no es firmar cheques, sino cambiar la vida concreta de una persona concreta. 

      Se lo comentó a su mujer, que tiene estudios de teología, y ella le respondió que, ya puestos, adoptaran un bebé. Lo hicieron. «Fue lo más que cambió nuestras vidas», resume en la entrevista.

      «Hazlo igualmente»

      Lo más desarmante de este profesor de la felicidad es que admite no ser precisamente un hombre alegre de serie. Reconoce que tiene emociones negativas muy intensas y que precisamente por eso estudia la felicidad. 

      «Tengo muy alto el afecto negativo. Tengo emociones muy intensas. Esa es la razón por la que estudio la felicidad», dice. Y esa vulnerabilidad es la que pide a los pastores.

      Para los momentos de sequedad recurre a san Ignacio de Loyola y a su doctrina sobre la desolación. Al predicador que pregunta desde el púlpito si siente la presencia de Cristo mientras por dentro no siente nada, Brooks transmite el consejo del fundador de los jesuitas: muy bien, hazlo igualmente. «Sentir la distancia de Dios no convierte a nadie en un fraude, sino en un ser humano», explica. 

      La fe, como el matrimonio, no es una sensación sino un compromiso. «Hazlo igualmente. Siente el miedo, siente el dolor, siente el sufrimiento, y alaba a Jesucristo como tu Señor y Salvador, a pesar de tus sentimientos. Así es como lo superas», afirma. 

      El otro gran peligro del que habla en la entrevista es la soledad. Los líderes, explica, suelen tener muchos amigos de conveniencia y muy pocos amigos de verdad. El demonio, asegura con una mezcla de humor y seriedad, «es bueno en su trabajo» y trabaja aislando a los líderes. 

      Por eso insiste en que todo pastor necesita a alguien que le pida cuentas a diario. «Si yo fuera el Maligno, ya sé a quién atacaría primero: a los que suben al púlpito».

      A los pastores jóvenes les deja un único mensaje en la entrevista: no tengan miedo de su sufrimiento. Los líderes sufren más que los demás, asegura en Outreach, «y tengo los datos para demostrarlo». Que eso no significa que algo vaya mal en su vocación, sino que están plenamente vivos.

      Que un catedrático de Harvard se presente como misionero en una época en que la felicidad se vende a plazos y sin Dios de por medio tiene algo de pequeña revolución. Brooks no promete una vida sin cruces. Promete algo más modesto y, por eso mismo, más creíble: que el camino más previsible hacia la felicidad pasa por un banco de iglesia a las seis y media de la mañana.

      ReL

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      Corriente Social Cristiana llena Barcelona de carteles provida durante el gran congreso abortista

      Los asistentes de la patronal abortista FIAPAC y los activistas del Foro Derecho al Aborto encuentran mensajes por la vida en la Ciudad Condal.

      Corriente Social Cristiana realiza encuentros de formación y movilización, y usa carteles y redes sociales para concienciar

      Corriente Social Cristiana realiza encuentros de formación y movilización, y usa carteles y redes sociales para concienciar


        Corriente Social Cristiana, un movimiento que fomenta los valores de la visión social cristiana, ha instalado por Barcelona 1.000 carteles de gran formato con el lema «La vida es el primer derecho: ¡protejámosla!» y un código QR que da acceso a su declaración sobre la defensa de la vida.

        Corriente Social Cristiana busca sensibilizar en defensa del derecho a vivir, y lo hace aprovechando el contexto del Foro Internacional de Alianzas por el Derecho al Aborto, unas jornadas  muy subvencionadas de promoción del aborto a inicios de octubre, en Barcelona, en la Universitat Pompeu Fabra, que es antesala al congreso de FIAPAC, la Federación Internacional de Profesionales del Aborto y la Anticoncepción, celebrado del 1 al 3 de octubre. 

        La campaña de carteles de Corriente Social Cristiana también confirma lo que la asociación avisó el 17 de septiembre cuando decenas de activistas del feminismo abortista irrumpieron durante mucho rato en un acto de testimonios provida en la parroquia de Santa María de Montalegre (calle Valldonzella, el Raval barcelonés), organizado por Corriente Social Cristiana, Entidades por la Vida y la Plataforma por la Familia Catalunya-ONU. Los asaltantes acabaron siendo desalojadas por los Mossos d'Esquadra, y la Corriente avisó que este tipo de agresiones no acallaría al movimiento, sino que les impulsaría a llegar a más  gente y con más argumentos. 

        Decenas de abortistas feministas intentaron impedir un acto provida en la parroquia de Montalegre en Barcelona en septiembre; Corriente Social responde ampliando su campaña con carteles

        Decenas de abortistas feministas intentaron impedir un acto provida en la parroquia de Montalegre en Barcelona en septiembre; Corriente Social responde ampliando su campaña con cartelescorriente social cristiana

        Mil carteles para defender la vida

        Con la instalación de 1.000 carteles de gran formato en diferentes puntos de la ciudad condal, del 25 de septiembre al 1 de octubre,  la asociación recuerda: «La vida es el primer derecho: ¡protejámosla!».

        Los carteles, de 100 × 140 centímetros, han sido distribuidos en diversos puntos de Barcelona con el objetivo de hacer visible la defensa de la vida y generar reflexión sobre su valor como derecho fundamental.

        La vida es el primer derecho, protejámosla - CSC difunde el lema y su manifiesto mientras los industriales del aborto desembarcaban en Barcelona

        La vida es el primer derecho, protejámosla - CSC difunde el lema y su manifiesto mientras los industriales del aborto desembarcaban en Barcelonacorriente social cristiana

        La campaña incorpora también una dimensión digital. Cada cartel incluye un código QR que permite acceder directamente a la Declaración de La Corriente «Cuando la vida deja de ser sagrada, ningún derecho es seguro».  

        Más allá del aborto, la Corriente denuncia el abuso del poder del fuerte sobre el débil y las lógicas absurdas que se usan luego para justificar muchas otras injusticias.

        La iniciativa se ha reforzado con una campaña de difusión en las redes sociales, con la voluntad de ampliar su alcance más allá del espacio público y llegar a un número mayor de personas.

        La campaña forma parte de las acciones de La Corriente orientadas a promover una cultura de defensa de la vida y dar visibilidad pública a esta cuestión, así como a generar espacios de reflexión y participación ciudadana.

        Ante la nueva situación de elecciones generales en España, Corriente Social Cristiana insistirá en los muchos temas que afectan a la Doctrina Social cristiana, incluyendo los temas de familia, vida y derechos de los padres a educar.

        ReL

        Vea también     Como ser una familia provida...




        martes, 13 de octubre de 2026

        Pequeños cambios que pueden ayudarte cuando estás estancado

        mujer-pensando

        Hay momentos en los que no estamos mal, pero tampoco sentimos que avanzamos. ¿Es realmente estancamiento o una invitación a mirar nuestra vida de otra manera?

        ¿Alguna vez has experimentado esa sensación de sentir que aunque todo está bien en tu vida, algo falta? Muchos tienen un trabajo estable, una familia, pero aún así se preguntan qué sigue. La monotonía en la rutina nos puede ayudar a observar con atención y ver que cambios podemos implementar en nuestra vida.

        Sentirse estancado no siempre significa que nuestra vida esté mal. A veces significa que necesitamos reinventarnos y buscar nuevas formas de seguir creciendo y plantearnos nuevas preguntas, metas y propósitos.

        Una ruta marcada por el liderazgo

        El reconocido conferencista y autor de liderazgo John Maxwell, comparte que para ser un buen líder, es necesario mantener el crecimiento como un proceso continuo. Esta propuesta ayuda precisamente a ampliar la idea de progreso: no se trata únicamente de llegar a una meta, sino de convertirse progresivamente en una persona más preparada y consciente.

        Avanzar no siempre implica un cambio radical

        Basta con hacer pequeñas modificaciones en nuestra rutina diaria para lograr avanzar y tener un propósito que nos haga sentir la diferencia y continuar con nuestro progreso.

        Para ello, es conveniente realizar estas cuatro preguntas que te ayudarán a tomar decisiones importantes que impliquen un nuevo desarrollo personal:

        1¿Qué dejé de hacer que antes me hacía bien?

        A veces no necesitamos incorporar algo nuevo, sino recuperar algo que abandonamos por cualquier motivo. Buscar la forma de regresar a aquello que nos gusta es un buen comienzo para salir del estancamiento. 

        2¿Qué me gustaría aprender?

        Maxwell propone que, continuamente, estemos aprendiendo sobre algún tema o área de nuestro interés. Puedes buscar un curso, un taller o una actividad que llame tu atención, dedicar unos minutos al día para leer y estudiar sobre el tema. 

        Emprender también es aprender a no rendirse

        Emprender también es aprender a no rendirse

        Lea el artículo

        3¿Qué estoy haciendo por costumbre, no por convicción?

        Muy buena pregunta para provocar reflexión y saber en qué quieres enfocarte. La escritura es gran recurso para poner en práctica, pues será de utilidad para esclarecer nuestra mente.

        4¿Qué pequeño cambio podría hacer esta semana?

        No tienes que saturarte de nuevas actividades o hacer un cambio que ocupe todo tu tiempo, basta con añadir o cambiar pequeños hábitos que quieras incorporar en tu vida para ver el cambio real con constancia. 

        La influencia de nuestro círculo cercano

        Maxwell señala la importancia de tener cerca a personas que nos motiven y que nos ayuden a crecer, ya que las que nos relacionamos impactan en nuestra vida de manera positiva o negativa. Por ello, es necesario preguntarse: ¿las personas que me rodean, me ayudan a crecer o solamente mantienen todo como está?

        Esto no significa abandonar a todas tus amistades o seres queridos para convivir exclusivamente con personas exitosas, sino tener cerca a personas que te dicen la verdad con cariño, te inspiran, te hacen preguntas que nunca te habías planteado, celebran tus avances, te ayudan a reconocer tus capacidades y que también están dispuestas a crecer. 

        No todas las etapas de la vida están hechas para correr. Algunas están hechas para echar raíces, aprender y prepararnos para lo que viene.

        Karen Hutch, Aleteia

        Vea también   El Gran Milagro, la Santa Misa
        (Película completa)






        ¿Rezas mal? Pues tu pobre oración es fundamental para llevar a muchas almas del Purgatorio al Cielo

        A veces podemos pensar que para ayudar a las almas del Purgatorio hace falta saber rezar muchas oraciones.

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          Cuando José tenía más o menos 7 años, un profesor de su colegio le contó que, por cada Acordaos que rezara a la Virgen María, un alma del Purgatorio subía al Cielo. Sin hacer demasiados cálculos y con una fe que le sobrepasaba, dedicó a partir de entonces y durante años, los diez minutos escasos del recreo de las mañanas al rezo vertiginoso de decenas de esas imploraciones. Por cada oración, un alma. Cuantas más oraciones, más almas. Claro y simple. Así lo veía José. 

          Muchísimos años después, una persona muy versada en Teología, le dio la pésima noticia de que eso no era así y José le preguntó qué creía él, como teólogo, que la Virgen hizo con esos miles de Acordaos rezados por un niño con tanta fe. Ambos se quedaron callados, pero el silencio de José, ya cincuentón, se tiñó de tristeza, pero por poco tiempo… 

          Los años fueron pasando y, gracias a buenos y santos sacerdotes, verdaderos maestros espirituales y al ejemplo de gente buena que Dios puso su lado, José fue conociendo y adentrándose en nuevas formas de oración propias de adultos, como la meditación y la contemplación. También fue entendiendo y experimentando cómo Dios le hablaba a través de palabras dichas por otros, de hechos que acontecían en su vida y, cómo no, a través de la maravillosa creación del Señor. 

          Sé que todo esto que he contado hasta ahora no es nada excepcional. Muchos de los que estéis leyendo este artículo os sentiréis identificados con José, pero aquí viene lo excepcional: esa semilla que el Señor puso en el alma del pequeño José fue germinando sin él darse cuenta y, la afirmación tan poco delicada del teólogo, hizo que la llamada que tuvo de niño de rezar por las almas del Purgatorio aflorara y llenara su alma y se interesara ardientemente en cómo poder ayudarlas y así aprendió muchas cosas que compartimos someramente: 

          • A veces podemos pensar que para ayudar a las almas del Purgatorio hace falta saber rezar muchas oraciones, conocer bien la doctrina o tener una gran vida espiritual. Sin embargo, la enseñanza de la iglesia Católica nos muestra que cualquier cristiano puede ofrecer a Dios sus oraciones, sacrificios y buenas obras por los difuntos. El Purgatorio es la purificación final de quienes mueren en la amistad de Dios, pero todavía necesitan ser purificados antes de entrar plenamente en la alegría del Cielo. Por eso, nuestras oraciones pueden convertirse en una verdadera obra de misericordia. 
          • No importa tanto que nuestra oración sea larga o complicada, sino que sea hecha con fe, humildad y amor. Podemos rezar un Padrenuestro, un Avemaría, un Rosario, asistir a Misa, ofrecer una pequeña mortificación, hacer una obra de caridad o simplemente decir: «Jesús, por tu misericordia, ten compasión de las almas del Purgatorio». La Iglesia enseña expresamente que podemos ayudar a los difuntos mediante la oración, especialmente mediante el sacrificio de la Eucaristía, y también mediante las limosnas, las indulgencias y las obras de penitencia. 
          • En esta misión podemos sentirnos acompañados por la Virgen María. No es María quien salva por sí misma a las almas, pues la salvación procede de Jesucristo, pero podemos pedirle que interceda por ellas ante su Hijo. Hay una arraigada tradición de muchos siglos unida al escapulario y a la Virgen del Carmen y plasmada en arte sacro (como el cuadro de Goya que reproducimos en el artículo) donde se reconoce a la Virgen María, Madre de la Misericordia, consolando a las almas del Purgatorio y elevando muchas al Cielo. 
          • Por eso, aunque pensemos que no sabemos rezar bien, nunca deberíamos pensar que nuestra oración es inútil. Una oración sencilla, un Avemaría rezado con amor, una Misa ofrecida por los difuntos o un pequeño sacrificio ofrecido a Dios pueden ser una expresión verdadera de caridad. Podemos pedir a la Virgen María que nos enseñe a amar a las almas del Purgatorio y que presente nuestras pobres oraciones ante Jesucristo. Quizá nuestra oración sea pequeña a nuestros ojos, pero puede convertirse, en las manos de Dios, en un acto de amor por alguien que espera llegar a la plenitud del Cielo. 

          La vida de algunos santos contiene testimonios especialmente llamativos sobre esta realidad. Uno de los más conocidos es el del Padre Pío. Según el relato conservado, una noche se le apareció un hombre que dijo llamarse Pietro Di Mauro y afirmó haber muerto en un incendio en el convento en 1908. El alma le pidió a Padre Pío que ofreciera por él la Santa Misa. Posteriormente, según este relato, se comprobó en los registros la existencia del hombre y las circunstancias de su muerte. También se cuenta que otra alma, perteneciente a un religioso que había sido novicio en aquel convento, se presentó ante Padre Pío y le pidió ayuda porque se encontraba en el Purgatorio. El mensaje que aparece repetidamente en estos relatos es muy sencillo: las almas pedían oración, Misas y ayuda espiritual. 

          Pero además de con el padre Pío, José tuvo la enorme suerte de toparse con Santa Gertrudis la Grande, una monja benedictina del siglo XIII, precursora de las devociones por la Divina Misericordia y por las almas del Purgatorio. En sus escritos y en las narraciones sobre sus experiencias espirituales aparecen numerosas escenas en las que contempla a las almas beneficiándose del ofrecimiento de sus oraciones por ellas. A Santa Gertrudis se atribuye además esta conocida oración: 

          «Padre Eterno, yo te ofrezco la Preciosísima Sangre de tu Divino Hijo, Jesús, en unión con todas las Misas celebradas hoy en todo el mundo, por todas las santas almas del Purgatorio, por los pecadores de todas partes, por los pecadores de la Iglesia universal, por los de mi propia casa y por los de mi familia. Amén.» 

          Esta oración se ha difundido tradicionalmente con la afirmación de que cada vez que se reza, libera a mil almas del Purgatorio. Aunque esto no forma parte de la doctrina oficial de la Iglesia, José la reza junto a su esposa y a sus hijos después de cada santa Misa con la certeza de que esa oración, al igual que los Acordaos que rezaba de niño, conmueven profundamente el corazón de nuestra Madre y cuenta con la certeza de que se encargará de interceder ante su Hijo.

          Gonzalo de Alvear, ReL

          Vea también    El Respirar del Alma
          en el Espíritu Santo