sábado, 28 de febrero de 2026

Esta Cuaresma, acompaña a Jesús con gestos diarios que sumen

amor

Los tiempos litúrgicos siempre nos regalan la oportunidad de detenernos, de mirar nuestra vida y preguntarnos qué va bien y qué necesita corregirse.

El Adviento nos invita a volver la vista atrás, a preparar el corazón para lo que viene. El tiempo ordinario, en cambio, nos permite avanzar con cierta rutina, casi en piloto automático, siguiendo la inercia de los días. Pero la Cuaresma nos detiene de nuevo: nos invita a mirar hacia dentro, a revisar nuestro corazón, a ajustar el timón y a abrir los ojos a lo que somos y a lo que podemos ofrecer.

Retornar la mirada hacia el interior

familia - cuaresma

Y esta mirada interior no es solo un ejercicio personal: debería ser una constante en la vida familiar. Al igual que las habitaciones cambian a medida que crecen los niños, también deben evolucionar los modos de hacer, de hablar y de convivir en casa.

Tenemos que mantener esa tensión constante que busque en qué podemos mejorar. Una deficiencia clásica en todos los hogares es la forma, la manera en que nos dirigimos a los demás. Cómo gestionamos nuestras palabras y silencios marca profundamente la atmósfera de nuestro hogar.

Obrar con conciencia

Todos conocemos la escena: alguien empieza a gritar (suele ser la madre): "¿Quién ha cogido esto? ¿Quién lo ha sacado de su sitio?". Y solo unos minutos después, cuando el enfado se ha asentado, descubrimos que el objeto estaba en el cajón equivocado. 

Es un momento cotidiano, casi trivial, pero allí hay una oportunidad: el poder de callarse a tiempo, de responder con amabilidad, de elegir la palabra justa. Esa elección, además, puede tener un valor mucho mayor, no solo para la educación o la convivencia.

En este tiempo acompaña a Jesús

Porque cada gesto que elegimos dar, cada palabra que decidimos no pronunciar, cada silencio ofrecido con cariño puede acompañar al Señor en el Huerto de los Olivos, en el instante exacto en que Judas lo traiciona. 

Ese gesto humilde, cotidiano, puede ser un acto de consuelo y de presencia que trasciende la rutina de nuestra casa y se extiende hasta la Pasión del Señor. Es un milagro silencioso: mientras resolvemos un malentendido en la cocina, mientras calmamos un enfado infantil o dejamos pasar una palabra hiriente, estamos sosteniendo, acompañando y consolando al mismísimo Salvador.

Es aquí donde radica la fuerza de nuestras pequeñas semillas de amor. No necesitamos grandes gestos para ser verdaderamente transformadores. Une al ayuno y la oración los instantes en el que, con paciencia y amor, nos detenemos y elegimos el bien pequeño.

Ese instante traspasa el espacio y el tiempo, sosteniendo al Señor en su momento de mayor soledad y traición. Y Él, que no se deja ganar en generosidad, apaciguará nuestra sala de estar,  fortalecerá  los vínculos que construimos,  serán  sus manos, las que como nadie, conseguirán  restaurar nuestras relaciones  familiares.

Pequeños gestos que suman

respeto por los demás

Esta Cuaresma, como nos ha sugerido el Papa León XIV, podemos concentrarnos en lo que está al alcance de nuestra mano: la manera en que nos hablamos, nos escuchamos y nos acompañamos en familia. 

Si aprendemos a verlo así, cada hogar transforma el Huerto de los Olivos en un huerto donde el Señor no está solo, donde nuestras acciones cotidianas se unen a su Pasión y le hacemos compañía, y donde nuestra vida familiar se convierte para Él en un motivo de orgullo, en instrumento de consuelo y presencia.

Esta es la invitación: vivir cada instante de forma consciente, reconocer que lo pequeño puede sostener lo grande y entender que, incluso en la vida más cotidiana, podemos acompañar al Señor en el Huerto de los Olivos. Esta Cuaresma,  en la cocina, desde el desorden de los juguetes, cuando limpiamos el cuartode baño...Nuestras casas pueden acoger, aliviar  al Señor en su peor noche.

Mar Dorrio, Aleteia

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«Creí que sanaba… y terminé poseída»: la confesión que sacude a la Nueva Era

Catalina Davis es la autora del libro «La gran prisión. El precio oculto de las terapias alternativas», donde destapa su poder de manipulación.

El reiki dice curar transmitiendo una energía indetectable llamada ki a través de las manos.

El reiki dice curar transmitiendo una energía indetectable llamada ki a través de las manos

Catalina Davis desde niña encontró en la magia y en los "juegos" esotéricos una vía de escape a sus heridas de la infancia, "alimentadas" por la falta de afecto en el entorno familiar y los años de acoso escolar.

Con aquella inocente búsqueda de soluciones para sanar sus heridas, Davis comenzó un viaje que la llevaría durante años a lo más oscuro, a quedar enganchada en las redes del demonio oculto tras los cantos de sirena de la maquinaria New Age. Y es que el demonio teje sus planes con paciencia y tesón

"Creí que sanaba… y terminé poseída", confiesa sin rodeos.

¿Qué hay realmente detrás?

En su nuevo libro, La gran prisión. El precio oculto de las terapias alternativas (VozdePapel), Catalina Davis, tras años inmersa en la Nueva Era y en las prácticas esotéricas, relata su conversión y advierte de sus consecuencias espirituales.

Yoga, Reiki, registros akáshicos, eneagrama, cristales, regresiones, coaching cuántico... prácticas cada vez más normalizadas en nuestra sociedad y presentadas como herramientas de sanación, equilibrio o crecimiento personal. Pero ¿qué hay realmente detrás de ellas?

Eso es lo que aborda La gran prisión, una obra que combina testimonio personal, análisis doctrinal y advertencia pastoral sobre lo que la autora denomina "el precio oculto" de las terapias alternativas vinculadas a la Nueva Era.

Catalina sabe por experiencia propia que el mundo de las terapias alternativas esconde secretos profundos y, a veces, oscuros que rara vez se conocen, ni se admiten ni se comparten.

Cuenta cómo, poco a poco, su desconocimiento y su búsqueda le fueron llevando a enredarse cada más en la maquinaria de las placenteras y lucrativas soluciones alternativas ofertadas por la, cada vez más, poderosa industria que sustenta la llamada Nueva Era o New Age. 

El itinerario de Catalina Davis hacia la oscuridad más profunda dejó graves consecuencias en su vida, hasta que decidió agarrarse a la mano de Dios. Con el tiempo, y mucha ayuda de la Iglesia, consiguió desencadenarse y sanarse. Pero es consciente de que nunca hay que bajar la guardia.

Puedes comprar 'La gran prisión. El precio oculto de las terapias alternativas'.

Davis es fundadora del Movimiento Católico Creo que cuenta con el patronazgo de San Juan Pablo II. Desde esta iniciativa ofrecen ayuda a personas que, como ella, han sufrido las consecuencias de confiar su sanación a las alternativas New Age, informando y acompañando en el proceso de vuelta a la vida.

Davis acarreó durante años el precio de las terapias alternativas.

Davis acarreó durante años el precio de las terapias alternativas.instagram

El volumen que ahora se publica cuenta con un prólogo de José Ignacio Munilla, obispo de Orihuela-Alicante, quien alerta del "laberinto espiritual" en el que muchas personas quedan atrapadas tras una búsqueda sincera de bienestar.

"Detrás de promesas de libertad, y después de un sinfín de libros y cursos, un día se dan cuenta de que vive viven atemorizados, con una dependencia a objetos y ritos ancestrales sin sentido, siguiendo a personas que, autoengañadas o aprovechándose de la debilidad de los demás, transmiten falsas e inconsistentes seguridades y terapias alternativas milagrosas que son incapaces de proporcionar una paz duradera", escribe Munilla.

"En un ambiente cultural marcado por el relativismo religioso o el neopaganismo, este libro, por una parte, alerta del daño que produce la Nueva Era y de los intentos de quienes pretenden situarla al mismo nivel que la fe cristiana o modo sencillo, quiere iluminar desde la fe cristiana todas esas falsas creencias", añade el obispo.

La autora de La gran prisión relata en primera persona su propio recorrido: años como terapeuta y médium, prácticas esotéricas, rituales energéticos y una progresiva deriva espiritual que culminó según su testimonio en episodios de posesión y varios exorcismos.

"Lo más impactante fue comprobar que un alto porcentaje de quienes profundizan en estas prácticas quedan devastados", escribe.

"Cuando inicié en las terapias alternativas las personas que me rodeaban empezaron a preocuparse. Mi forma de pensar y de actuar cambió radical-mente. Añadido a esto, en cada evento al que asistía, solían decir: 'Seguro que tus conocidos piensan que estás en una secta'. Eso reforzaba mi idea de que el mundo se equivocaba y yo no. Hoy sé que tenían razón", cuenta Davis en su nuevo libro.

"Las terapias alternativas te envuelven. Te hacen creer que necesitas más conocimientos, más cursos, más herramientas. Se vuelven adictivas y te hacen gastar todo lo que tienes con la esperanza de alcanzar una sanación que nunca llega", añade.

Según Catalina Davis, los efectos más frecuentes que ha observado incluyen rupturas familiares, desórdenes emocionales, crisis económicas y, en los casos más graves, influencias espirituales extraordinarias.

El libro dedica capítulos específicos a analizar prácticas como:

  • Reiki y el despertar de la kundalini
  • Yoga y su raiz espíritual
  • Regresiones y reencarnación
  • Homeopatía y Flores de Bach
  • Coaching transpersonal y ontológico
  • Registros akáshicos

Para Davis, muchas de estas propuestas comparten una visión común: la idea de que el ser humano puede alcanzar la plenitud mediante técnicas de autoconocimiento o manejo de energías, desplazando asi la centralidad de Dios.

"Pensar que eres responsable al cien por cien de todo lo que te sucede puede parecer liberador pero termina convirtiéndose en una prisión interior".

La obra también aborda el contexto cultural actual, marcado por el relativismo religioso y el auge del neopaganismo digital, donde incluso la inteligencia artificial puede convertirse en "oráculo espiritual".

Frente a ello, la autora propone volver a una espiritualidad cristiana basada en el discernimiento, los sacramentos y el acompañamiento espiritual. "La verdadera sanación no se encuentra en energías impersonales, sino en Cristo", concluye.

La gran prisión se presenta como un testimonio personal, pero también como una llamada a la reflexión para quienes participan en terapias alternativas, practican yoga o buscan respuestas en la espiritualidad contemporánea.

ReL

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