sábado, 4 de julio de 2026

Vicepresidente electo de Colombia: 20 años en Emaús ayudando a matrimonios católicos en crisis

José Manuel Restrepo acude regularmente a misa: «A mí no me caracteriza el poder, me caracteriza el servicio», comenta.

"Con mi labor se han recuperado familias y ver la alegría de los niños es una demostración de que vale la pena", afirma.


    José Manuel Restrepo es el vicepresidente electo de Colombia y acaba de revelar un aspecto poco conocido de su vida durante una entrevista. 

    Restrepo ha colaborado durante más de dos décadas en el acompañamiento espiritual de matrimonios en crisis dentro de los retiros de Emaús (aunque en Europa son retiros asociados siempre a las parroquias, en ciertos países de Hispanoamérica el carisma original se ha ido desviando hacia crear movimientos). Él mismo lo resume con una frase que repite con convicción: "A mí no me caracteriza el poder, me caracteriza el servicio".

    La familia núcleo fundamental

    Restrepo contó que desde hace más de 20 años participa como servidor en un movimiento católico dedicado a fortalecer vínculos familiares. Su rol, según explicó, no es el de consejero ni terapeuta, sino el de facilitador de conversaciones profundas entre parejas que atraviesan momentos difíciles

    "Soy un servidor en un grupo católico y para mi alegría, muchas de las familias se han manejado bien después de un momento difícil como pareja. Con mi labor se han recuperado familias y ver la alegría de los niños es una demostración de que vale la pena", afirmó. Para él, la fe no es un discurso, sino una práctica concreta que se expresa en la escucha, la empatía y la disposición a acompañar.

    Los encuentros se realizan cada tres o seis meses y reúnen a parejas que buscan reconstruir su relación desde el diálogo y la espiritualidad. Restrepo insiste en que su papel es sencillo pero significativo: propiciar un espacio donde los esposos puedan hablar sin miedo, reconocer heridas y abrirse a la posibilidad de sanar. 

    "No soy consejero, yo propicio conversaciones con las parejas; al final, este encuentro es parte del ejercicio de darles un testimonio sobre el tema", explicó. A lo largo de los años, ha visto cómo matrimonios que parecían rotos lograron reencontrarse, y cómo ese proceso repercutió directamente en el bienestar de los hijos. Para él, esa es la mayor recompensa.

    La revelación sorprendió a muchos, pues la imagen pública de Restrepo suele asociarse a la academia, la economía y la gestión pública

    Economista del Rosario, con estudios en la London School of Economics y un doctorado en la Universidad de Bath, ha ocupado cargos de alto nivel como ministro de Comercio y ministro de Hacienda durante el gobierno de Iván Duque.

    También ha sido rector de varias instituciones educativas, entre ellas la Universidad del Rosario y el CESA. Su carrera ha estado marcada por la técnica, la gestión y la política pública, pero nunca había hablado con tanta claridad de su compromiso espiritual.

    Ahora, con su elección como vicepresidente en fórmula con Abelardo de la Espriella, Restrepo vuelve al centro del debate nacional. Para él, ese servicio es una extensión natural de su visión católica, una que entiende la familia como núcleo fundamental y la escucha como herramienta de transformación.

    Restrepo asegura que su trabajo espiritual no tiene nada que ver con la política, pero sí con su identidad más profunda. Afirma que la fe le ha enseñado a mirar a las personas con compasión y a entender que detrás de cada crisis matrimonial hay una historia que merece ser escuchada. 

    Su testimonio, dice, no pretende ser un modelo, sino una invitación a recordar que la vida familiar también necesita espacios de acompañamiento.

    ReL

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    3 formas brillantes de construir un mejor matrimonio

    te casas con tu mejor amigo - pareja feliz

    Todos queremos un matrimonio feliz, pero ¿cómo podemos darle prioridad cuando la vida se vuelve ajetreada? Estas tres ideas probadas y comprobadas pueden ser de ayuda

    Incluso en un matrimonio feliz, es fácil que los cónyuges empiecen a sentirse como compañeros de piso o "barcos que se cruzan en la noche" a medida que la vida se vuelve más ajetreada. ¿Y cuándo no es ajetreada la vida? La buena noticia es que existen algunas formas que te ayudarán a construir tu matrimonio cada día.

    Queremos tener un matrimonio feliz. Sabemos que necesitamos pasar tiempo juntos. Pero, ¿cómo podemos sacar tiempo para ello? Recientemente se han descubierto tres cosas que realmente pueden marcar la diferencia en un matrimonio.

    16 horas mágicas

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    Quizá la explicación más clara sobre este punto sea la que ofrece el Instituto Gottman. La idea es que se puede construir una gran relación dedicándole unas seis horas a la semana de forma intencionada. Los psicólogos lo llaman "las seis horas mágicas".

    Esto es exactamente lo que hay que hacer en esas seis horas:

    Despedidas: las parejas felices se esfuerzan por averiguar algo que le haya sucedido a su pareja ese día antes de despedirse por la noche. El objetivo es hacer preguntas y conocer las cosas emocionantes y no tan emocionantes del día de tu pareja. 10 minutos a la semana (2 minutos al día x 5 días laborables).

    Aprecio y admiración: utiliza un diario de admiración para anotar algo pequeño que te llame la atención y relacionarlo con un rasgo que admires de tu pareja. Esto prepara tu mente para ver los rasgos positivos de tu pareja, en lugar de centrarte en los negativos, y también hace que tu pareja se sienta valorada. 35 minutos a la semana (5 minutos al día x 7 días).

    Reencuentros: cuando vuelvas a ver a tu pareja al final del día, compartan un abrazo y un beso que dure al menos seis segundos. El beso de seis segundos es un ritual de conexión que vale la pena al volver a casa. Después, tengan una conversación para reducir el estrés durante al menos 20 minutos. 1 hora y 40 minutos por semana (20 minutos al día x 5 días laborables)

    Afecto: Asegúrense de abrazarse antes de dormir (abrazándose o dándose un beso de buenas noches). Piensen en estos momentos de afecto como una forma de liberar el estrés menor que se ha acumulado a lo largo del día. 35 minutos por semana (5 minutos al día x 7 días)

    Cita nocturna: durante la cita, hagan preguntas abiertas y concéntrense en prestarse atención mutuamente. Este importante "tiempo para nosotros" es una forma relajante y romántica de mantenerse conectados. Dos horas una vez por semana.

    Reunión sobre el estado de la relación: dedicar solo una hora a la semana a hablar sobre los aspectos que les preocupan de la relación da a las parejas la libertad de expresar sus miedos y preocupaciones de una forma que les hace sentir escuchados y queridos, en lugar de sentirse ignorados. Una hora una vez por semana.

    Parece mucho, pero en realidad es solo alrededor del 5 % de tu tiempo. ¡Vale la pena la inversión para construir un matrimonio sólido y feliz!

    2El curso Alpha para matrimonios

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    Un curso de parejas te ayudará a ti y a tu pareja a tener conversaciones interesantes y a conoceros mejor. Puedes buscar en tu parroquia, diócesis o incluso en línea. Existen muchas opciones bien organizadas, inspiradoras y útiles.

    3Citas nocturnas regulares

    Sin duda, las parejas necesitan citas nocturnas regulares. Lo ideal es una vez a la semana, pero incluso una vez al mes es mejor que nada. Pueden proponer ir a algún lugar en particular, mientras dejan a los niños con los abuelos, o con alguna persona de confianza, si por cuestiones de presupuesto no es posible salir a algún lugar, pueden organizar alguna actividad juntos en casa, cenar en el jardín o quizás dar un paseo por el parque.

    Theresa Civantos Barber, Aleteia

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