
Al principio todo parece urgente: el horario, la estimulación temprana, la crianza respetuosa, la alimentación adecuada, el desarrollo ideal, etc. Con el primer hijo, muchas madres viven pendientes de cada detalle. Pero algo curioso ocurre con el paso de los años —y de los hijos—. Un estudio en Estados Unidos reveló que las madres con cuatro o más hijos experimentan menos estrés que aquellas con menos niños, ¿qué cambia en el corazón y en la mente de una madre cuando gana experiencia?
La encuesta se realizó a 7,164 mujeres, con diferente cantidad de hijos. Se les preguntó su nivel de estrés del 1 al 10 y aquellas madres con menos de cuatro hijos determinaron que su estrés era más alto al de aquellas con cuatro o más hijos.
¿Más hijos, menos estrés?

Por más paradójico que parezca, los especialistas señalan que todo se engloba en la perspectiva, ya que aquellos que tienen una familia amplia suelen compartir responsabilidades, desarrollando una mayor resiliencia emocional en los hijos.
Estas son las razones por las que los padres de familia logran reducir su estrés:
1Menos perfeccionismo
Para los padres primerizos todo es nuevo y existen más preocupaciones y dudas: desde la alimentación, hasta la crianza respetuosa. Esto genera una autoexigencia fuerte.
Sin embargo, esto va disminuyendo a medida que siguen llegando los hijos, puesto que hay más experiencia y deja de haber sentimientos de comparación con otros padres de familia. Cuando hay más hijos, se promueve más bien una sana conexión.
2Dinámica familiar de autosuficiencia
En las familias ampliadas, las responsabilidades comienzan a dividirse de acuerdo a la edad de cada integrante, por lo que los hijos mayores son de gran ayuda para los padres y no es que necesariamente deban cargar con responsabilidades que no les corresponden, sino más bien que pueden ayudar de acuerdo a su edad.
3Más experiencia

Otro estudio sobre el estrés y la flexibilidad parental, argumenta que aunque "la crianza a veces puede ser estresante, especialmente cuando se enfrenta a los variados y cambiantes desafíos de la paternidad".
No obstante, a medida que los hijos van llegando, los padres se enfrentan a constantes cambios por lo que van generando cierta flexibilidad psicológica para enfrentar dichas situaciones. De modo que el estrés disminuye, pues ya no resulta un tema ajeno. Adquiriendo cada vez más experiencia.
Un cambio de mentalidad
No es que "más hijos sean la solución", sino que más bien, cambia la mentalidad de los padres, logrando flexibilizar o reducir estándares impuestos por la sociedad, especialmente en las redes sociales. Por ello las familias numerosas logran fortalecer su red interna.
Karen Hutch, Aleteia
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