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sábado, 22 de noviembre de 2025

«Él y yo», cuando Dios te muestra sus sentimientos: «No hay ningún huérfano tan abandonado como Yo»

Gabrielle Bossis, con uniforme de la Cruz Roja en 1917.

Gabrielle Bossis, con uniforme de la Cruz Roja en 1917.

Nunca he recomendado un libro con tanto entusiasmo como Él y yo. Me lo hizo descubrir la Providencia hace ya muchos años en su versión original francesa, y eso me llevó después promover una versión española completa que, por fin hoy, saca a la luz Rialp.

Gabrielle Bossis, 'Él y yo'.

Gabrielle Bossis, 'Él y yo'.Rialp

  • 'Él y yo', de Gabrielle Bossis (Rialp).

"Él" significa Jesucristo y "yo" es Gabrielle Bossis (1874-1950), pero puede ser cualquiera que lo lea. Ella no era una religiosa, sino una laica francesa que empezó a recibir locuciones de Jesús desde 1936 hasta su muerte en 1950. La "Voz" la sorprende por primera vez en un barco, las siguientes en la calle, en casa, en el tren, o en su trabajo en el teatro... es decir en la vida ordinaria. No se trata de un "mensaje" sino de una catarata de breves mensajes que le van descubriendo, de manera íntima y personal, inconcebibles riquezas de amor y misericordia.

Él y yo cautiva rápidamente al lector con un mínimo de fe. No cansa. Invita a seguir leyendo. Yo lo he releído muchas veces, descubriendo siempre nuevos matices. Es como un corazón ardiente que conoce nuestros entresijos y se vuelca en nosotros con fina ternura. Es un Padre, que conoce en detalle nuestras vidas, como se lo muestra a Gabrielle: "Cuando eras pequeña tú me decías..."

Este libro no se bebe en largos tragos, como un refresco, sino en pequeños sorbos, como un licor fuerte que hay que paladear, que ayuda a meditar y a descubrir lo que nunca habíamos imaginado.

Por cierto, monseñor Millepelet, el obispo de Nantes, la diócesis donde ella vivía, aprobó su libro. Y el proceso de beatificación de Gabrielle Bossis está ya en curso.

Aquí te explico 15 razones en favor de leer Él y yo y procurar su difusión audiovisual.

1. Su biografia es apasionante 

  • Gabrielle Bossis (1874-1950) fue una francesa laica, nacida en Nantes en una familia adinerada. Fue enfermera voluntaria en el frente de Verdún en la Primera Guerra Mundial. Rechazó numerosas propuestas de matrimonio. Sin tener vocación religiosa, se dedicó al apostolado de la doctrina y la cultura a través del teatro. Guionista y directora de sainetes para jóvenes y niños. Viajó a numerosos países para representar sus comedias, sin reparar en gastos, pues vivía de la fortuna de su padre.

2. Dios la sedujo en un barco

  • En 1936, durante un viaje a Canadá en transatlántico, Gabrielle, a sus 62 años, tuvo una experiencia mística. Oyó una voz que le decía: "Hijita mía" y, sin ver nunca a su Interlocutor, comprendió y creyó que era Jesús quien quería "charlar" con ella. Conversación impresionante, de breves episodios espaciados, que duraría 15 años, hasta el día de su muerte.

3. Gabrielle transcribió literalmente lo que oía, sin añadirle comentarios de su cosecha

  • Solo ponía al margen sus escasas preguntas y alguna fecha, detalle del lugar o contexto. Sus manuscritos se publicaron gradualmente en París en 7 libros de unas 150 páginas cada uno. El primer tomo vio la luz en 1948 con el título Lui et moi [Él y yo]. Ella vivía todavía, y pudo darle su visto bueno.
El plan de 'Lui et moi' en siete tomos, en las primeras ediciones de los años cuarenta, cuando ya fue un éxito.

El plan de 'Lui et moi' en siete tomos, en las primeras ediciones de los años cuarenta, cuando ya fue un éxito.

4. El obispo de su dócesis lo aprueba.

  • Era monseñor Jean-Joseph-Léonce Villepelet, el obispo de Nantes, quien, no solo lo aprobó, sino que escribió un alentador prefacio al primer tomo. A este se añadió el prólogo del teólogo jesuita Jules Lebreton, decano de la Facultad de Teología del Institut Catholique de París. Sin afirmar ni negar su origen divino, los dos garantizaron su ortodoxia.

5. Éxito creciente y persistente.

  • Lui et moi triunfó pronto en Francia. Antes de dos décadas había alcanzado más de treinta ediciones. Lo utilizan como libro de meditación o de oración tanto el ama de casa como el agricultor o el profesor de universidad. Sin campaña publicitaria ni ruido mediático, se difundió de boca a oreja. Al cabo de unos años se dio a conocer una versión resumida en inglés, después siguieron versiones en diversos formatos en italiano, español y otros idiomas. En España la editorial Rialp ha publicado la versión española completa en noviembre de 2025. La traducción es del catedrático de Filologia Francesa de la Universidad Complutense de Madrid José Antonio Millán.

6. Más que "La imitación de Cristo"

  • La imitación de Cristo se publicó por primera vez hace seis siglos en latín. Unos pocos lo leyeron al principio. En 1900 era ya el primer libro devocional del mundo. Su autor es Tomás de Kempis, un místico. Se diferencia de Él y yo en que Gabrielle Bossis no es su autora, sino la mera transcriptora de unas locuciones que ella, y casi todos sus lectores, consideran palabras divinas. Lo mismo podría decirse de miles de títulos de libros de teólogos, incluso de santos de todos los siglos. Ellos solo son portavoces. Dios habla muy raras veces "en directo".
Gabrielle Bossis, en su hogar.

Gabrielle Bossis, en su hogar.

7. Los laicos, íntimos amigos de Dios.

  • Hacia el final del libro, la "Voz" pregunta a Gabrielle: "¿Y sabes tú lo que estamos haciendo al escribir estas páginas? Deshacemos el prejuicio de que la intimidad del alma solo era posible para los religiosos en sus claustros, cuando Mi Amor secreto y tierno es para toda alma que vive en este mundo". Con esto, parece descubrirle el principal motivo de estas locuciones, que empiezan en 1936. Por entonces San Josemaría Escrivá -precursor de la santidad laical- no era más era un joven sacerdote desconocido que trataba de salvar su vida de la persecución religiosa en Madrid. Escrivá y Bossis: dos espiritualidades que se complementan. ¿Acaso no emanan de la misma Fuente?

8. Cuando habla Dios es siempre original, no aburre

  • Una razón para explicar el éxito de Él y yo es que cautiva rápidamente al lector. No cansa. Invita a seguir leyendo. Parece escrito por una inteligencia superior que conoce los entresijos de la criatura humana, y, a la vez, por un Padre que ama con locura a sus hijos. Sabe ganárselos hablándoles de lo que les preocupa, del día a día, elevándolos por encima de la miseria humana y metiéndoselos "en el bolsillo", es decir en su corazón.

9. Como un licor fuerte que hay que saborear sorbo a sorbo

  • No es para beber a grandes tragos. Porque cada sorbo, o párrafo, es muy rico en contenido. Todo es oro sin ganga, o todo trigo sin paja. Si se lee de corrido se pueden perder matices importantes e incluso lo más valioso. Si se medita, se puede llegar a sentir algo de lo que Jesús está sintiendo en ese momento al hablar a Gabrielle.

10. No sobra ni una palabra

  • El texto original está en un francés puro, elegante pero directo. No se embarulla, no divaga, no copia, no se alarga. Va derecho al grano. No sobra ni una palabra. Nada se repite, salvo las ideas, las grandes verdades. Dios es maravillosamente capaz de exponer una idea de mil tonos y modos distintos, sin usar las mismas palabras o los mismos ejemplos. De ahí una parte de su encanto. Otra parte es que se puede releer, al cabo de un tiempo, con nueva frescura, y aún mayor atracción.

11. Filiación divina al revés

  • Grandes autores espirituales, como San Josemaría, insisten en el hecho revelado de que somos hijos de Dios. Eso implica sentirse y obrar como hijos suyos. Así el corazón del hombre se acerca (de abajo arriba) y trata de identificarse al de Jesús. Con Bossis es el corazón de Cristo el que derrama (de arriba abajo) el amor paternal del Padre sobre Gabrielle, que nos representa a todos sus hijos. Él nos revela cómo siente, cómo piensa, cómo "funciona" el corazón del Padre y su amor infinito hacia nosotros.
Gabrielle Bossis el día de su Primera Comunión.

Gabrielle Bossis el día de su Primera Comunión.

12. Te conocí de pequeñita

  • El tono de la Voz se vuelve a veces intensamente tierno. A Gabrielle le recuerda episodios de su vida de niña que apenas afloran en su memoria. Pero Él si tiene grabada aquella petición que la pequeña Gaby le hizo 70 años atrás, demostrando así que conoce nuestras vidas mejor que nosotros mismos. De ahí a la infancia espiritual no hay más que un paso... y un repaso.

13. Nos revela secretos nunca oídos

  • No son grandes secretos o profecías como en Fátima. No habla del fin del mundo. Sobre esto le dice a Gabriela: "Hazme el honor de dejar el futuro en mis manos". Pero sí le cuenta, de vez en cuando, algún pequeño detalle o comentario de su vida, o incluso de su Pasión, que no aparece en ningún otro libro. Un ejemplo: "Enseguida después de haberme encontrado a mi Madre, me llegó un auxilio: Simón de Cirene. Recurre a Ella". El hecho es sabido, pero no la correlación, ni la conclusión práctica.

14. Un audiovisual ¿por qué?

  • Llegados aquí, ¿no bastará un libro para difundir este maravilloso mensaje? En primer lugar: no es "un mensaje" sino un diluvio de mensajes que pueden convertirse en otras tantas gracias. En segundo lugar, ¿cómo está el ranking de lectura en el mundo actual? ¿Anda la gente por la calle con la nariz pegada a un libro, o a un móvil? ¿Cuánta gente habla de un libro a un amigo? Si estamos en la era del móvil y las redes sociales, eso trae una ventaja: poder enviar una cita de Él y yo a millares de personas en un plis plas a cualquier rincón del mundo. ¿Le gustaría eso a "la Voz", ¿al verdadero Autor del libro"? ¿No sería eso un espléndido milagro?

15. Ayúdanos a provocar el milagro

No, no esperes ver aquí un imperativo "Dona". Esto no va de dinero, sino de voluntad, de buena voluntad, de deseo de hacer el bien, empezando por uno mismo: "Deseo conocer a un Amigo del alma, que me ama con delirio, y deseo propagar ese descubrimiento", "Deseo transmitir esa felicidad a otros". Pues eso. Empieza por ver esos audiovisuales, y el resto... ya lo adivinas. 

Andrés Garrigó, ReL

Vea también     La Providencia de Dios
- San Juan Pablo II




sábado, 5 de septiembre de 2020

Estoy a tu puerta y llamo: Me encanta oír Mi Nombre

Es como si conversara contigo...                                                                                                       

Estoy a tu puerta y llamo

Gabriela Bossis, Diario 'Él y yo'


1503. 21 de marzo Hora Santa.
Durante toda la noche te estuve esperando en Mi Eucaristía, para podérteme dar por la mañana. No tienes por qué asombrarte, pues crees en Mi Presencia en el tabernáculo y en la inmensidad de Mi Amor. Junta los cabos. Y cuando te despiertes en el curso de la noche, que tu pensamiento vuele hacia El que ya te está deseando para el amanecer. Esto animará tu amor y abrirá tu confianza en Mi Poder.
Yo:  Tu Potencia, Señor, ¿es superior a la fuerza atómica?
El: Toda fuerza sale de Mi Fuerza y no es nada en su comparación. Aun Mi Dulzura está revestida de Fuerza, pues nadie es tan dulce como Yo.
¿No piensas de cuando en cuando en adorar cada uno de Mis Atributos? Sería un homenaje a Mi Gloria. Haz que Yo Me aproveche de los días de tu vida; no te quedan ya muchos; continua  hasta donde puedas. Que no haya un solo día en que no te ocupes de lo Mío, así como no hay un solo día en que Yo no esté empeñado en labrar tu felicidad. ¿Me crees?
Yo: Sí, mi Señor.
El: Entonces, humíllate de no corresponder mejor a tantas atenciones de parte de tu Creador. Ya sabes cuánto Me gusta perdonar y cómo puede vuestra confianza atraer Mi Misericordia; Ella lo puede todo en Mi Corazón. Cuenta conmigo. Llámame. ¿Te gusta tu nombre? Me encanta oír Mi Nombre en vuestros labios. Entonces, no Me prives de ello.
 ReL


martes, 1 de septiembre de 2020

Estoy a tu puerta y llamo: Consuelo para Mi Agonía

Es como si conversara contigo...                                                                                                       

Estoy a tu puerta y llamo

Gabriela Bossis, Diario 'Él y yo'



1501. 8 de marzo, Hora Santa.
Yo:  Señor, en el Cielo Tú no tendrás necesidad de mí, pero yo sí la tendré de Ti. Aunque no pudiera sino verte pasar una sola vez, esto sólo sería indeciblemente bueno.
El:  Yo tengo necesidad de todos Mis elegidos y en la Tierra necesito a todas las almas, pues todas forman parte de Mi Cuerpo. Yo necesitaba que tú nacieras, como un corazón nuevo en el aprendizaje de Mi Amor, como un ser más que glorificará a Mi Padre. Nada tan caro para Mí como la Gloria de Mi Padre, ¿cómo podría Yo negar Mi Ayuda a quienes la buscan y la quieren?
Vive, amiga Mía, para el Reino de Dios. No te concedas la disculpa de que eres pequeña, pues toda creatura puede trabajar para que el Reino venga. Todo está en trabajar en Mí, para Mí y conmigo; Yo Soy el que lo ha puesto todo en movimiento. ¿,No crees que si trabajas en Mi Trabajo estaremos más unidos?
Ni creas que los pequeños anhelos de la Tierra merezcan vivir: son demasiado cortos. Más, padecer trabajos y penalidades en vista de lograr la Gloria de Dios, se convierte en ciertas almas, bajo el impulso del Espirito Santo, en una verdadera pasión. Esa Gloria de Mi Padre por la cual di Yo la Vida está ahora en vuestras manos. Depende de lo que hagáis vosotros, creaturas hechas para conocer, amar y servir con fidelidad.
Imagínate que no consiguieras plenamente tu vocación, ¡cuánta no será tu tristeza cuando se desenvuelva ante tu mirada, con todos sus pormenores el panorama completo de tu vida! Imagínate ahora que hayas servido a tu Dios en la santidad de la vida, ¿no será acaso fácil encerrar tu muerte en los Brazos de Cristo? Pues, enciérrala ya desde ahora, día por día.
Cada día es un monumento de amor, así como para Mis enemigos cada día es una columna de odio. . . Sé su contrapeso. De este modo habrás sido un consuelo para Mi Agonía en el Huerto.
ReL

lunes, 31 de agosto de 2020

Estoy a tu puerta y llamo: Verás cómo todo cambia

Es como si conversara contigo...                                                                                                       

Estoy a tu puerta y llamo

Gabriela Bossis, Diario 'Él y yo'


1500. 7 de marzo. 
¿No es verdad que te he guiado bien? Recuerda de dónde vienes; antes eras descuidada, pero ahora, ¿dónde estás? Cerca de Mí, sobre Mi Corazón, con todos los mimos delicados de un familiar de la casa. Todo esto lo encuentras bien simple y, sin embargo, toda tú eres una respuesta a la Misericordia.
¿Qué serías tú ahora si Yo no te hubiera ayudado en tal y tal circunstancia? ¡Aun en el terreno de lo material! ¿Te acuerdas tú ahora seguido de eso para agradecérmelo? Aunque solamente lo hicieras una vez al día, como si quisieras coleccionar los motivos de amarme.
No te dejes fácilmente invadir por el sueño del alma; haz fervorosos actos de deseo, deseo de escalar el amor para alcanzarme de más cerca.
Cuando estés, por así decirlo, al alcance de la Mano de tu Señor, verás cómo todo cambia para ti.
Verás cuánta será la intensidad de tu vida espiritual y cómo la Tierra se irá muriendo para ti en cumplimiento de lo que Yo dije: 'nadie puede servir a dos señores'. ¿Estás bien segura de haber escogido tu Señor? Entonces, en este tiempo de Cuaresma, haz penitencia y únete a lo que Yo hice en el desierto y tu penitencia valdrá mucho.
Imagínate lo que puede ser quedarse cuarenta días sin alimento, sin casa, sin compañía, en oración constante, de día y de noche... ¿No crees que en Mis Mortificaciones hay Méritos suficientes como para cubrir la multitud de los pecados del Mundo?
Únete a Mí, fraterniza conmigo ofreciéndome algunas penitencias escogidas por ti misma. Me gustarán simplemente por haberlas escogido tú. Siempre Me agrada más lo que viene de vosotros. Porque cuando hacéis lo que tenéis mandado, aprecio en vosotros la docilidad; pero cuando Me dais algo espontáneamente, esto lo aprecio como amor. No temas imaginarte qué cosas podrían darme gusto: busca bien.
Eres Mía de noche, lo mismo que durante el día. Cuando respiras, ya sé que es
para Mí ¿te agradaría vivir un solo instante en que no fueras Mía?
El Loira, que corre a tus pies, está todo el prometido al océano; así tú, derrámate toda y expándete en el Infinito. No te detengas en el proceso de nuestra intimidad, hunde tu alegría en Mí; siempre tengo una felicidad nueva que ofrecerte, que tú no conoces y que nadie más sería capaz de darte.
ReL

sábado, 29 de agosto de 2020

Estoy a tu puerta y llamo: ¿Quieres empezar otra vez?

Es como si conversara contigo...                                                                                                       

Estoy a tu puerta y llamo

Gabriela Bossis, Diario 'Él y yo'



1499. 20 de febrero de 1946. 
Tú querrías subir hacia Mí mas de prisa. Te parece que patinas en el mismo lugar y, en ciertos momentos, que retrocedes. Pide cada día la ayuda de un alma de la iglesia triunfante, una de la iglesia que sufre en el Purgatorio y encárgate de la salvación de una de la Iglesia militante.
Esta trinidad de almas ayudarán a la tuya. El que salva un pecador se salva a sí mismo. Y las almas que han dejado la Tierra tienen una Caridad inmensa para con aquéllos que todavía están en el combate. Estos intercambios son no solamente permitidos, sino que hacen la alegría del Padre de familia, que os ama como a otros Cristos.
Y tú pregúntate si te vales, en verdad, de todos los medios de salvarte en el Amor. ¿Sirvo al Amor? ¿Me oye el Amor porque yo Le hablo en mí? ¿Lo miro vivir en mí? Ya ves, hija, que con frecuencia te digo que no Me dejes solo. Da tú que tanto has recibido. Tú, que has comprendido mejor las cosas, vive con fuerza esa vida oculta que sobrepasa toda otra vida y que está llena de méritos a causa de su Fe.
¿Quieres empezar otra vez? Porque siempre estás en el principio por tu pequeñez y tu pobreza... ¡Cuántas veces has fallado en el intento de entrar en el amoroso silencio del corazón! Pero Yo te he esperado ahí y te he visto venir y tú ¡ni siquiera lo notaste! ¿No te parece que conviene que tú y Yo lamentemos todas esas ocasiones perdidas? Dímelo así y Me consolarás,,,
Entonces le dije: 'Señor, es que soy tan miserable..."
El: Dame una confianza de niño, la esperanza del pobre ante el rico; entonces Yo colmaré los huecos con sumo cuidado. Serás como la esposa que se ha preparado con las joyas más preciosas de un Esposo próvido.
ReL

viernes, 28 de agosto de 2020

Estoy a tu puerta y llamo: ¿Sabes lo que es mendigar?

Es como si conversara contigo...                                                                                                       

Estoy a tu puerta y llamo

Gabriela Bossis, Diario 'Él y yo'



1496. 4 de febrero de 1946.
¿Quieres entender algo sobre lo que es Mi humildad?
Pues, considera Mis distintos Nacimientos.
Nazco en el Seno Inaccesible del Padre. Nací del Seno de una Virgen, en la pobreza. Nací, en la obscuridad, del seno de un Sepulcro. Y nazco (diariamente) en la Eucaristía, en obediencia a la palabra de un hombre.
Yo: ¿Puedo llamarte 'mi Señor?'
El: ¡Claro que sí! Porque Soy tuyo, lo mismo que tú eres creatura Mía. No Me dirás que no hay una grande dulzura en este intercambio. ¿Por qué habrías de temer el renovarlo sin cesar? Llámame, pues, 'tuyo' y Yo te llamaré 'Mía'.
No te rehúses, pues lastimarías al Amor. Avanza siempre en el camino de las donaciones, segura de que con ello Me complaces.
Nunca te he reprochado el que Me hayas amado en demasía ni que te hayas excedido en la confianza. ¿Te he dicho alguna vez que exageras, que Yo no quiero ir tan lejos? Yo, que por el deseo de recibir vuestras intimidades, llego hasta el extremo de mendigarlas... ¿Sabes tú lo que es mendigar? Es desear con tanta fuerza que se pierde el sentido de la gloria y se arrebata el movimiento más pequeño, con tal de llegar a lo que se quiere. 
 ReL


jueves, 27 de agosto de 2020

Estoy a tu puerta y llamo: Tu vestidura del último viaje...

Es como si conversara contigo...                                                                                                   

Estoy a tu puerta y llamo

Gabriela Bossis, Diario 'Él y yo'



1498. 14 de febrero. Hora Santa.
Pensaba en arreglos financieros, en los impuestos y en otras cosas.
El: ¿No Soy Yo tu Tesoro eterno e infinito? Y las finanzas de la Tierra sirven para tan corto tiempo. No les concedas largos pensamientos; solamente lo que sea indispensable. De lo contrario, te expones al riesgo de que arrastren tu pensamiento. Iba a decir 'el corazón de tu pensamiento', que Me pertenece.
¿No eres feliz cuando Me perteneces? ¿Has hallado en otra parte dulzuras como las que Yo te doy? ¿Conmigo no estas en tu casa, en familia, tú, Mi pequeña imagen querida?
Que tu sola preocupación sea la de estar siempre cerca de Mí y en las cosas de Mi Gloria y de Mi Reino, Mi Voluntad, Mi fiarme de las almas, Mis más delirados Deseos. Y ahora, ¿sabes lo que deseo esta tarde? Reposar en ti. Para ello, sé toda Mía. Clava tu pensamiento en Mi Corazón y en Sus Sufrimientos. Entonces Me parecerá que los compartes, Me darás un precioso socorro en el Jardín solitario.
¡Si supieras! Pero no, vosotros no sabéis lo que es para Mí vuestro pensamiento; si lo supiérais, lo dirigiríais más a vuestro Esposo.
Yo tomo, sin embargo, los nombres más dulces para invitaros a una respuesta y, a pesar de eso, muchos Me tienen lejos, como un extraño que no se quiere ver mezclado en la propia vida.
Hasta en el momento de la muerte Me tienen miedo. Se marchan de aquí porque es inevitable, pero sin pensar para nada en echarse en Mis Brazos, que son los del Salvador, los del gran Amigo, los de un Dios que desposa, de un Creador que todo lo hizo en vosotros. ¿No sería lo más natural dárselo todo con alegría y agradecimiento?
Tú, hija, no obstante tu pequeñez, alcánzame con frecuencia como ensayando el postrer vuelo. Puesto que ese día tiene que llegar, que tu alma piense en su vestidura del último viaje...
ReL

miércoles, 26 de agosto de 2020

Estoy a tu puerta y llamo: Tomad una página de Mi Vida

Es como si conversara contigo...                                                                                                   

Estoy a tu puerta y llamo

Gabriela Bossis, Diario 'Él y yo'

1497. 7 de febrero de 1946.
 Yo deseo tan ardientemente contar con el pensamiento continuo de vuestros corazones, que durante Mi Vida mortal sufrí todas las formas de penas o de glorias con tal de atraérmelo. Si abrís el Evangelio tenéis a la mano de dónde escoger: Mis Milagros, Mi Piedad por los pecadores; Mis Austeridades, Mi Llamamiento a los escogidos, Mis Silencios, Mis Plegarias, Mis luchas con Mis adversarios, Mi Firmeza y Mi Constancia, Mi Celo por el servicio del Padre, Mi Caridad para con los hombres Mis hermanos, Mi Preocupación por salvarlos.
Y luego, Mis Angustias de Ghethsemaní por tantos ingratos, por tantos que se iban a perder para siempre, cuando Yo iba a verter por ellos hasta la última gota de Mi Sangre.. .
Tomad por la mañana una página de Mi Vida y encerradla en la memoria; que os haga compañía durante la jornada, inspirándoos el amor fiel, la imitación de Mis Virtudes; de manera que cada uno sea otro Cristo, pues éste es el único objetivo de la intimidad. Tiende a ello. Será la plenitud. Y será entonces cuando Yo diga con absoluta verdad 'Mi Gabriela' y tú Me dirás con entera plenitud 'mi Señor'.
ReL

martes, 25 de agosto de 2020

Estoy a tu puerta y llamo: ¡No hay sitio para Mí!

Es como si conversara contigo...                                                                                                       

Estoy a tu puerta y llamo

Gabriela Bossis, Diario 'Él y yo'

1494. 26 enero de 1946.
Yo: Que tu Voluntad sea hecha sobre la Tierra.
El:  Para Mí la Tierra eres tú. De tierra fuiste formada. Pide pues que la Voluntad del Padre, que ya se hace en el Cielo, se haga igualmente en ti; hasta que no vivas ya, sino en El y para El.
1 de febrero de 1946.
Yo tenía mil pensamientos, recuerdos y proyectos en la cabeza y Le decía: Señor, desciende a donde estoy.
Entonces El mostrándome todo ese barullo de cosas, me dijo: ¡No hay sitio para Mí! Entiende de una vez que para que Yo entre en un alma, es preciso que Me encuentre en ella como en Mi casa, no como en casa ajena. Si te invitaran a ocupar una recámara tan llena de muebles que no pudieras hallar acomodo entre ellos, sin duda dirías para ti misma; '¡Qué buen lugar de reposo haría yo de este cuarto si sacaran de aquí todas estas cosas!'
ReL


lunes, 24 de agosto de 2020

Estoy a tu puerta y llamo: Aquí estoy, mi Señor

Es como si conversara contigo...                                                                                                       

Estoy a tu puerta y llamo

Gabriela Bossis, Diario 'Él y yo'


1495.
Trata de no tener en ti nada que pudiera desagradar a Mi Mirada; sólo respetos para Mi Majestad, gratitudes para Mi Bondad, celosos deseos de Mi Gloria; compasión para Mis Sufrimientos, cariños para Mi Amor, ternuras para Mi Consuelo Y tú Me invitarías con frecuencia y tu invitación sería ya una alegría para Mi Corazón, al modo como una música suave que se escapa de un lugar atrae la atención de un transeúnte solitario.
Entra entonces a donde está la música y cuando se entera de que esas armonías estaban dirigidas a él, que eran como una trampa de amor que cautivara su atención y provocara sus favores, el viajero se deja como embrujar por estas delicadezas y responde a ellas con abundancia, matiz por matiz. Se verá muy tentado a sobrepasar en fuerza lo que recibe; es la respuesta de un Dios que es todo Amor.
¡Hija Mía! Entra de lleno en estas conversaciones que se dan sin palabras; que no son sino deseos y anhelos vehementes, testimonio de que para ti existe fuera de Mí que ya te encuentras dispuesta a venir a los Brazos de tu Esposo porque la Tierra no pasa de ser un medio pasajero incapaz de retener un corazón y un espíritu hechos para Mí. Puedes decirme cada día. 'Aquí estoy, mi Señor.'
¿Será acaso el de hoy el día dichoso en que nos veamos para siempre juntos más allá de las fronteras?
ReL

domingo, 23 de agosto de 2020

Estoy a tu puerta y llamo: Me encargo de tu flaqueza

Es como si conversara contigo...                                                                                                       

Estoy a tu puerta y llamo

Gabriela Bossis, Diario 'Él y yo'

1493. 24 de enero de 1946. Hora Santa.
Yo:  Mi Señor amado, ¡cuánto me gustaría aumentar unos grados en el amor y conseguirte algunas conversiones que Te hicieran, como decimos nosotros sobre la Tierra, 'enloquecer de alegría'!
El: Tienes razón, hija. Me he conducido como si estuviera loco con Mi 'Locura de la Cruz'. Admito que Me he salido de la órbita de la razón humana y ha sido con la esperanza de que algunos, conmovidos por el espectáculo de un Sacrificio tan completo, Me ofrecieran a su vez la totalidad de su ser interior. 
Respondiendo, agradeciendo, continuando.
¿Quieres tú ser de ese número? Dímelo así, para que Yo Me encargue de tu flaqueza. Ve cuan preciosa puede ser tu debilidad, ya que Me atrae. Ya sé que eres débil, pero no necesito de tu fuerza sino más bien de tu abandono.
Entonces, Señor -dije yo- me pongo toda entera en Tus Manos, para tener así el honor de continuarte, ¿qué otra Gracia pudiera ser más grande? Continuar a mi Dios...
El: Pídemelo todas las mañanas. Vuélvemelo a decir por la tarde; y por la noche examina cómo lo hiciste. ¿Verdad que sabes que te escucho? ¿Que te oigo y que te colmo? Sé agradecida. Y examina el estado en que te encuentras. ¿Es el amor lo que guía tus pensamientos, la causa de tus acciones y el pulso de tu corazón?
Comprende que es mucho más dulce vivir para otro que vivir para sí y más cuando ese Otro es Dios. Y puedes estar segura de que el saber que vives para Mí, total y únicamente para Mí, me volvería, como tú lo deseas, Loco de Alegría, con esa alegría inenarrable de la Unión  indefectible cimentada por el Espíritu.
Tr<ñ

sábado, 22 de agosto de 2020

Estoy a tu puerta y llamo: Una luz es un favor de Dios

Es como si conversara contigo...                                                                                                       

Estoy a tu puerta y llamo

Gabriela Bossis, Diario 'Él y yo'
1941. 10 de enero.
Resfriada, febril y embrutecida, con una tos continua Le dije:  ¿Podré acaso
tomar Tus queridas Palabras en un día como éste?
Me contestó: Siempre he tomado en consideración tus incapacidades, aun en medio de tus viajes, cuando no podíamos estar solos.
¿Acaso un resfriado modifica este tipo de relaciones? ¿No te parece que hay sutilezas en las maneras que tiene tu Dios de estar presente en ti? Entonces, no te inquietes. Déjate conducir por la mano, como una chiquitina. Y humíllate siempre, como quien sabe que es del todo inútil.
¿Recuerdas el gozo que tuviste la semana pasada durante tu enfermedad? Pensaste que posiblemente ibas ya a entrar en la Casa del Padre y te sentiste llena de paz y de deseos. No creas que eso te venga de ti misma. El mero pensamiento no te habría sido posible si el Espíritu no te lo hubiera infundido. Yo querría que te mantuvieras siempre en el pensamiento de tu miseria, porque eso es la verdad y, además, Me honra.
También sentiste un bienestar admirable cuando pensaste que de nada sirve reposar en una hermosa mansión cuando se llega a la hora de la muerte. ¿No es verdad que muchas opiniones cambian cuando se llega a la frontera del Más Allá?
Agradece. Cuando sientas que tienes una luz, apodérate de ella y penétrala hasta el fondo, porque es un favor de Dios y tocas con la mano Su Amor. ¿Cuántas veces al día? Luego, no es mucho si Se lo ofreces todo en ese mismo día. Como si Le dijeras: 'El ser que me diste retorna a Ti amorosamente con todo lo que Tú pusiste en él'.
ReL