En un berrinche pueden aparecer comportamientos como llanto,
gritos y golpes. Descubre qué hacer para reaccionar con calma, poner límites y
ayudarle a tu hijo a gestionar sus emociones
Durante la etapa de desarrollo es normal que los niños aún
no sepan con exactitud cómo regular sus emociones, por lo que, pueden golpear o
morder cuando se sienten frustrados e incomprendidos. Sin embargo, ¿hasta qué
punto debemos permitir estas actitudes y cómo ayudarles a canalizar sus
sentimientos?
Padres vs berrinches
Halfpoint | Shutterstock
Ante esta situación, los padres deben ser pacientes y
enseñar a identificar y regular sus emociones, de modo que los niños vayan
aprendiendo y dejen de hacerlo a medida que van creciendo. Los expertos señalan
que aunque este es un proceso que requiere tiempo, es necesario
ejercerlo.
Naturalmente, habrá episodios de ira o rabia en el niño,
pero con las herramientas adecuada, se irá haciendo consciente de sus
emociones.
¿Cómo evitar que mi hijo me pegue?
Aquí te mostramos algunas maneras en las que puedes
redireccionar la conducta de tu hijo cuando responde con mordidas, golpes o
rabietas incontrolables.
1Cambia la narrativa
Si tu hijo te pega, no respondas "no me pegues porque
me lastimas", ya que su intención no es lastimar. Puedes responder
sujetándole la mano suavemente, pero diciendo con firmeza "te quiero y no
me gusta que me peguen".
2Enséñale a manifestar su enojo
Si tu hijo está molesto, valida sus emociones diciendo
"sé que estás enojado, puedes cruzar los brazos o patear al aire, pero no
pegues a los demás ni arrebates las cosas".
Cuando los niños se enojan pueden creer que no les queremos
escuchar o prestar atención, por lo que una buena manera de responder es
"cuando estés enojado usa tu voz, yo te voy a escuchar".
Una
técnica para enseñar a los niños a regular sus emociones
3No respondas con violencia
La violencia nunca será la respuesta, ni la manera correcta
de actuar con los hijos. La psicóloga Cecilia Cores explica que si tu hijo se
molesta y te pega, no debes reaccionar con otro golpe para enseñarle que no se
tiene que pegar. Esto solo hará que tu pequeño, con el tiempo, se vuelva más
agresivo.
4No le grites, no lo insultes
Recuerda que el menor aún está en desarrollo y no tiene
consciencia de lo que hace. Ante esta situación, Cecilia recomienda evitar
decir frases como: "Ya no te quiero", "eres insoportable",
o "eres un niño malo". Estas frases dañan la autoestima del pequeño
de una manera profunda y tienen un impacto en el afecto que tiene por sus
padres.
¿Cuándo buscar ayuda?
Si después de poner en práctica estas recomendaciones de
especialistas en educación y psicología infantil, el problema continúa o
acrecienta, es momento de acudir a un especialista que ayude a identificar la
raíz del comportamiento.
Muchas veces pensamos que los niños no tienen la capacidad
de entender explicaciones, sin embargo, cuando los padres comunican un mensaje
acorde a su edad -con tranquilidad, amor y firmeza- es posible que generen un
aprendizaje significativo que los acompañe hasta la edad adulta.
Karen Hutch, Aleteia
Vea también La Educación: Textos entresacados de la Encíclica "Familiaris Consortio"
de San Juan Pablo II
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