Proteger a los hijos de toda tristeza no los hace felices,
solo vulnerables. Descubre cómo enseñarles a tolerar la frustración desde la
empatía
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Recientemente se hizo viral el caso de una madre que pidió a
las mamás de la escuela, a través de un grupo de WhatsApp, cambiar las reglas
alimenticias para sus niños a la hora del receso, pidiendo que no enviaran
galletas, dulces o chatarra porque ella le tiene prohibido a su hija
comerlas.
Este caso llamó la atención de especialistas y de muchos
padres de familia, quienes se cuestionaron qué tanto debemos proteger a
nuestros hijos y hasta qué punto tenemos que resolver sus vidas para evitar su
frustración e incomodidad.
La tolerancia a la frustración
Regina Ascencio, neuropsicóloga y
pedagoga, explica -desde la neurociencia- que la tolerancia a la frustración no
nace, "se construye con esfuerzo y con trabajo diario". Además
añadió: "Cada vez que un niño siente tristeza por situaciones como ‘me quede
sin esto’ o 'no me toco aquello, ‘esto no es justo’; pero logra sostenerlo sin
que el mundo se le desacomode por completo, su cerebro está practicando algo
fundamental: la regulación emocional".
Entonces, ¿cómo acompañar a nuestros hijos correctamente?
Cada vez que el niño experimenta la frustración y le hace
frente, aprende a regular sus emociones y lidiar con problemas, lo que le
permitirá, en el futuro, resolver con inteligencia emocional.
Aquí te compartimos algunos consejos de mucha utilidad a la
hora de fortalecer la capacidad de resiliencia en tus hijos.
1Escucha y valida sus emociones
Regina explica que si el niño expresa que se le antojo una
galleta y en esa ocasión no pudo tenerla, como padres pueden compartirle que lo
entienden; o si se quedó sin equipo, explicarle que, si bien es triste sentirse
excluido, aún existen otras opciones para realizar el trabajo y generar nuevas
amistades.
Una
técnica para enseñar a los niños a regular sus emociones
2Dar el ejemplo
Los pequeños aprenden viendo lo que hacen los adultos; por
lo tanto, es necesario que los padres sepan reaccionar, controlar sus emociones
y enfrentarse a dificultades. La manera en la que reaccionen los papás, es la
forma que los hijos imitarán.
3Dejar que aprendan a resolver
Krakenimages.com | Shutterstock
Claro que los padres pueden acompañar a sus hijos en el
proceso, pero no deben cambiar todo el entorno para que su hijo evite pasar por
una incomodidad, de otra manera nunca aprenderá a vivir mejor.
4Establecer metas realistas
Establezcan objetivos adecuados a la edad de cada niño. No
se trata de dejarlo solo contra el mundo, pero sí de ir preparándolo para
ciertos retos de acuerdo a su etapa de vida.
5Fomentar la espera y el esfuerzo
Pueden enseñarle que hay cosas que requieren tiempo y no
siempre se conseguirán de forma inmediata. Ascencio comparte el siguiente
ejemplo: si el pequeño quiere algo ahorita y no puede tenerlo, una forma de
responder sería: "Sé que lo quieres ya, pero esto te ayuda a aprender a
esperar, ahora cuéntame tus motivos y vemos qué podemos lograr".
Hijos con fortaleza mental
Enseñar tolerancia a la frustración no se logra eliminando
las tentaciones o los "no" del camino, sino acompañándolos a sostener
la emoción cuando las cosas no salen como quieren. Al final, el objetivo no es
entregarles un mundo perfecto, sino criar adultos fuertes para cualquier mundo
que les toque enfrentar.
Karen Hutch, Aleteia
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