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sábado, 5 de septiembre de 2020

Estoy a tu puerta y llamo: Me encanta oír Mi Nombre

Es como si conversara contigo...                                                                                                       

Estoy a tu puerta y llamo

Gabriela Bossis, Diario 'Él y yo'


1503. 21 de marzo Hora Santa.
Durante toda la noche te estuve esperando en Mi Eucaristía, para podérteme dar por la mañana. No tienes por qué asombrarte, pues crees en Mi Presencia en el tabernáculo y en la inmensidad de Mi Amor. Junta los cabos. Y cuando te despiertes en el curso de la noche, que tu pensamiento vuele hacia El que ya te está deseando para el amanecer. Esto animará tu amor y abrirá tu confianza en Mi Poder.
Yo:  Tu Potencia, Señor, ¿es superior a la fuerza atómica?
El: Toda fuerza sale de Mi Fuerza y no es nada en su comparación. Aun Mi Dulzura está revestida de Fuerza, pues nadie es tan dulce como Yo.
¿No piensas de cuando en cuando en adorar cada uno de Mis Atributos? Sería un homenaje a Mi Gloria. Haz que Yo Me aproveche de los días de tu vida; no te quedan ya muchos; continua  hasta donde puedas. Que no haya un solo día en que no te ocupes de lo Mío, así como no hay un solo día en que Yo no esté empeñado en labrar tu felicidad. ¿Me crees?
Yo: Sí, mi Señor.
El: Entonces, humíllate de no corresponder mejor a tantas atenciones de parte de tu Creador. Ya sabes cuánto Me gusta perdonar y cómo puede vuestra confianza atraer Mi Misericordia; Ella lo puede todo en Mi Corazón. Cuenta conmigo. Llámame. ¿Te gusta tu nombre? Me encanta oír Mi Nombre en vuestros labios. Entonces, no Me prives de ello.
 ReL


martes, 1 de septiembre de 2020

Estoy a tu puerta y llamo: Consuelo para Mi Agonía

Es como si conversara contigo...                                                                                                       

Estoy a tu puerta y llamo

Gabriela Bossis, Diario 'Él y yo'



1501. 8 de marzo, Hora Santa.
Yo:  Señor, en el Cielo Tú no tendrás necesidad de mí, pero yo sí la tendré de Ti. Aunque no pudiera sino verte pasar una sola vez, esto sólo sería indeciblemente bueno.
El:  Yo tengo necesidad de todos Mis elegidos y en la Tierra necesito a todas las almas, pues todas forman parte de Mi Cuerpo. Yo necesitaba que tú nacieras, como un corazón nuevo en el aprendizaje de Mi Amor, como un ser más que glorificará a Mi Padre. Nada tan caro para Mí como la Gloria de Mi Padre, ¿cómo podría Yo negar Mi Ayuda a quienes la buscan y la quieren?
Vive, amiga Mía, para el Reino de Dios. No te concedas la disculpa de que eres pequeña, pues toda creatura puede trabajar para que el Reino venga. Todo está en trabajar en Mí, para Mí y conmigo; Yo Soy el que lo ha puesto todo en movimiento. ¿,No crees que si trabajas en Mi Trabajo estaremos más unidos?
Ni creas que los pequeños anhelos de la Tierra merezcan vivir: son demasiado cortos. Más, padecer trabajos y penalidades en vista de lograr la Gloria de Dios, se convierte en ciertas almas, bajo el impulso del Espirito Santo, en una verdadera pasión. Esa Gloria de Mi Padre por la cual di Yo la Vida está ahora en vuestras manos. Depende de lo que hagáis vosotros, creaturas hechas para conocer, amar y servir con fidelidad.
Imagínate que no consiguieras plenamente tu vocación, ¡cuánta no será tu tristeza cuando se desenvuelva ante tu mirada, con todos sus pormenores el panorama completo de tu vida! Imagínate ahora que hayas servido a tu Dios en la santidad de la vida, ¿no será acaso fácil encerrar tu muerte en los Brazos de Cristo? Pues, enciérrala ya desde ahora, día por día.
Cada día es un monumento de amor, así como para Mis enemigos cada día es una columna de odio. . . Sé su contrapeso. De este modo habrás sido un consuelo para Mi Agonía en el Huerto.
ReL

lunes, 31 de agosto de 2020

Estoy a tu puerta y llamo: Verás cómo todo cambia

Es como si conversara contigo...                                                                                                       

Estoy a tu puerta y llamo

Gabriela Bossis, Diario 'Él y yo'


1500. 7 de marzo. 
¿No es verdad que te he guiado bien? Recuerda de dónde vienes; antes eras descuidada, pero ahora, ¿dónde estás? Cerca de Mí, sobre Mi Corazón, con todos los mimos delicados de un familiar de la casa. Todo esto lo encuentras bien simple y, sin embargo, toda tú eres una respuesta a la Misericordia.
¿Qué serías tú ahora si Yo no te hubiera ayudado en tal y tal circunstancia? ¡Aun en el terreno de lo material! ¿Te acuerdas tú ahora seguido de eso para agradecérmelo? Aunque solamente lo hicieras una vez al día, como si quisieras coleccionar los motivos de amarme.
No te dejes fácilmente invadir por el sueño del alma; haz fervorosos actos de deseo, deseo de escalar el amor para alcanzarme de más cerca.
Cuando estés, por así decirlo, al alcance de la Mano de tu Señor, verás cómo todo cambia para ti.
Verás cuánta será la intensidad de tu vida espiritual y cómo la Tierra se irá muriendo para ti en cumplimiento de lo que Yo dije: 'nadie puede servir a dos señores'. ¿Estás bien segura de haber escogido tu Señor? Entonces, en este tiempo de Cuaresma, haz penitencia y únete a lo que Yo hice en el desierto y tu penitencia valdrá mucho.
Imagínate lo que puede ser quedarse cuarenta días sin alimento, sin casa, sin compañía, en oración constante, de día y de noche... ¿No crees que en Mis Mortificaciones hay Méritos suficientes como para cubrir la multitud de los pecados del Mundo?
Únete a Mí, fraterniza conmigo ofreciéndome algunas penitencias escogidas por ti misma. Me gustarán simplemente por haberlas escogido tú. Siempre Me agrada más lo que viene de vosotros. Porque cuando hacéis lo que tenéis mandado, aprecio en vosotros la docilidad; pero cuando Me dais algo espontáneamente, esto lo aprecio como amor. No temas imaginarte qué cosas podrían darme gusto: busca bien.
Eres Mía de noche, lo mismo que durante el día. Cuando respiras, ya sé que es
para Mí ¿te agradaría vivir un solo instante en que no fueras Mía?
El Loira, que corre a tus pies, está todo el prometido al océano; así tú, derrámate toda y expándete en el Infinito. No te detengas en el proceso de nuestra intimidad, hunde tu alegría en Mí; siempre tengo una felicidad nueva que ofrecerte, que tú no conoces y que nadie más sería capaz de darte.
ReL

sábado, 29 de agosto de 2020

Estoy a tu puerta y llamo: ¿Quieres empezar otra vez?

Es como si conversara contigo...                                                                                                       

Estoy a tu puerta y llamo

Gabriela Bossis, Diario 'Él y yo'



1499. 20 de febrero de 1946. 
Tú querrías subir hacia Mí mas de prisa. Te parece que patinas en el mismo lugar y, en ciertos momentos, que retrocedes. Pide cada día la ayuda de un alma de la iglesia triunfante, una de la iglesia que sufre en el Purgatorio y encárgate de la salvación de una de la Iglesia militante.
Esta trinidad de almas ayudarán a la tuya. El que salva un pecador se salva a sí mismo. Y las almas que han dejado la Tierra tienen una Caridad inmensa para con aquéllos que todavía están en el combate. Estos intercambios son no solamente permitidos, sino que hacen la alegría del Padre de familia, que os ama como a otros Cristos.
Y tú pregúntate si te vales, en verdad, de todos los medios de salvarte en el Amor. ¿Sirvo al Amor? ¿Me oye el Amor porque yo Le hablo en mí? ¿Lo miro vivir en mí? Ya ves, hija, que con frecuencia te digo que no Me dejes solo. Da tú que tanto has recibido. Tú, que has comprendido mejor las cosas, vive con fuerza esa vida oculta que sobrepasa toda otra vida y que está llena de méritos a causa de su Fe.
¿Quieres empezar otra vez? Porque siempre estás en el principio por tu pequeñez y tu pobreza... ¡Cuántas veces has fallado en el intento de entrar en el amoroso silencio del corazón! Pero Yo te he esperado ahí y te he visto venir y tú ¡ni siquiera lo notaste! ¿No te parece que conviene que tú y Yo lamentemos todas esas ocasiones perdidas? Dímelo así y Me consolarás,,,
Entonces le dije: 'Señor, es que soy tan miserable..."
El: Dame una confianza de niño, la esperanza del pobre ante el rico; entonces Yo colmaré los huecos con sumo cuidado. Serás como la esposa que se ha preparado con las joyas más preciosas de un Esposo próvido.
ReL

viernes, 28 de agosto de 2020

Estoy a tu puerta y llamo: ¿Sabes lo que es mendigar?

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Estoy a tu puerta y llamo

Gabriela Bossis, Diario 'Él y yo'



1496. 4 de febrero de 1946.
¿Quieres entender algo sobre lo que es Mi humildad?
Pues, considera Mis distintos Nacimientos.
Nazco en el Seno Inaccesible del Padre. Nací del Seno de una Virgen, en la pobreza. Nací, en la obscuridad, del seno de un Sepulcro. Y nazco (diariamente) en la Eucaristía, en obediencia a la palabra de un hombre.
Yo: ¿Puedo llamarte 'mi Señor?'
El: ¡Claro que sí! Porque Soy tuyo, lo mismo que tú eres creatura Mía. No Me dirás que no hay una grande dulzura en este intercambio. ¿Por qué habrías de temer el renovarlo sin cesar? Llámame, pues, 'tuyo' y Yo te llamaré 'Mía'.
No te rehúses, pues lastimarías al Amor. Avanza siempre en el camino de las donaciones, segura de que con ello Me complaces.
Nunca te he reprochado el que Me hayas amado en demasía ni que te hayas excedido en la confianza. ¿Te he dicho alguna vez que exageras, que Yo no quiero ir tan lejos? Yo, que por el deseo de recibir vuestras intimidades, llego hasta el extremo de mendigarlas... ¿Sabes tú lo que es mendigar? Es desear con tanta fuerza que se pierde el sentido de la gloria y se arrebata el movimiento más pequeño, con tal de llegar a lo que se quiere. 
 ReL


jueves, 27 de agosto de 2020

Estoy a tu puerta y llamo: Tu vestidura del último viaje...

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Estoy a tu puerta y llamo

Gabriela Bossis, Diario 'Él y yo'



1498. 14 de febrero. Hora Santa.
Pensaba en arreglos financieros, en los impuestos y en otras cosas.
El: ¿No Soy Yo tu Tesoro eterno e infinito? Y las finanzas de la Tierra sirven para tan corto tiempo. No les concedas largos pensamientos; solamente lo que sea indispensable. De lo contrario, te expones al riesgo de que arrastren tu pensamiento. Iba a decir 'el corazón de tu pensamiento', que Me pertenece.
¿No eres feliz cuando Me perteneces? ¿Has hallado en otra parte dulzuras como las que Yo te doy? ¿Conmigo no estas en tu casa, en familia, tú, Mi pequeña imagen querida?
Que tu sola preocupación sea la de estar siempre cerca de Mí y en las cosas de Mi Gloria y de Mi Reino, Mi Voluntad, Mi fiarme de las almas, Mis más delirados Deseos. Y ahora, ¿sabes lo que deseo esta tarde? Reposar en ti. Para ello, sé toda Mía. Clava tu pensamiento en Mi Corazón y en Sus Sufrimientos. Entonces Me parecerá que los compartes, Me darás un precioso socorro en el Jardín solitario.
¡Si supieras! Pero no, vosotros no sabéis lo que es para Mí vuestro pensamiento; si lo supiérais, lo dirigiríais más a vuestro Esposo.
Yo tomo, sin embargo, los nombres más dulces para invitaros a una respuesta y, a pesar de eso, muchos Me tienen lejos, como un extraño que no se quiere ver mezclado en la propia vida.
Hasta en el momento de la muerte Me tienen miedo. Se marchan de aquí porque es inevitable, pero sin pensar para nada en echarse en Mis Brazos, que son los del Salvador, los del gran Amigo, los de un Dios que desposa, de un Creador que todo lo hizo en vosotros. ¿No sería lo más natural dárselo todo con alegría y agradecimiento?
Tú, hija, no obstante tu pequeñez, alcánzame con frecuencia como ensayando el postrer vuelo. Puesto que ese día tiene que llegar, que tu alma piense en su vestidura del último viaje...
ReL

miércoles, 26 de agosto de 2020

Estoy a tu puerta y llamo: Tomad una página de Mi Vida

Es como si conversara contigo...                                                                                                   

Estoy a tu puerta y llamo

Gabriela Bossis, Diario 'Él y yo'

1497. 7 de febrero de 1946.
 Yo deseo tan ardientemente contar con el pensamiento continuo de vuestros corazones, que durante Mi Vida mortal sufrí todas las formas de penas o de glorias con tal de atraérmelo. Si abrís el Evangelio tenéis a la mano de dónde escoger: Mis Milagros, Mi Piedad por los pecadores; Mis Austeridades, Mi Llamamiento a los escogidos, Mis Silencios, Mis Plegarias, Mis luchas con Mis adversarios, Mi Firmeza y Mi Constancia, Mi Celo por el servicio del Padre, Mi Caridad para con los hombres Mis hermanos, Mi Preocupación por salvarlos.
Y luego, Mis Angustias de Ghethsemaní por tantos ingratos, por tantos que se iban a perder para siempre, cuando Yo iba a verter por ellos hasta la última gota de Mi Sangre.. .
Tomad por la mañana una página de Mi Vida y encerradla en la memoria; que os haga compañía durante la jornada, inspirándoos el amor fiel, la imitación de Mis Virtudes; de manera que cada uno sea otro Cristo, pues éste es el único objetivo de la intimidad. Tiende a ello. Será la plenitud. Y será entonces cuando Yo diga con absoluta verdad 'Mi Gabriela' y tú Me dirás con entera plenitud 'mi Señor'.
ReL

martes, 25 de agosto de 2020

Estoy a tu puerta y llamo: ¡No hay sitio para Mí!

Es como si conversara contigo...                                                                                                       

Estoy a tu puerta y llamo

Gabriela Bossis, Diario 'Él y yo'

1494. 26 enero de 1946.
Yo: Que tu Voluntad sea hecha sobre la Tierra.
El:  Para Mí la Tierra eres tú. De tierra fuiste formada. Pide pues que la Voluntad del Padre, que ya se hace en el Cielo, se haga igualmente en ti; hasta que no vivas ya, sino en El y para El.
1 de febrero de 1946.
Yo tenía mil pensamientos, recuerdos y proyectos en la cabeza y Le decía: Señor, desciende a donde estoy.
Entonces El mostrándome todo ese barullo de cosas, me dijo: ¡No hay sitio para Mí! Entiende de una vez que para que Yo entre en un alma, es preciso que Me encuentre en ella como en Mi casa, no como en casa ajena. Si te invitaran a ocupar una recámara tan llena de muebles que no pudieras hallar acomodo entre ellos, sin duda dirías para ti misma; '¡Qué buen lugar de reposo haría yo de este cuarto si sacaran de aquí todas estas cosas!'
ReL


lunes, 24 de agosto de 2020

Estoy a tu puerta y llamo: Aquí estoy, mi Señor

Es como si conversara contigo...                                                                                                       

Estoy a tu puerta y llamo

Gabriela Bossis, Diario 'Él y yo'


1495.
Trata de no tener en ti nada que pudiera desagradar a Mi Mirada; sólo respetos para Mi Majestad, gratitudes para Mi Bondad, celosos deseos de Mi Gloria; compasión para Mis Sufrimientos, cariños para Mi Amor, ternuras para Mi Consuelo Y tú Me invitarías con frecuencia y tu invitación sería ya una alegría para Mi Corazón, al modo como una música suave que se escapa de un lugar atrae la atención de un transeúnte solitario.
Entra entonces a donde está la música y cuando se entera de que esas armonías estaban dirigidas a él, que eran como una trampa de amor que cautivara su atención y provocara sus favores, el viajero se deja como embrujar por estas delicadezas y responde a ellas con abundancia, matiz por matiz. Se verá muy tentado a sobrepasar en fuerza lo que recibe; es la respuesta de un Dios que es todo Amor.
¡Hija Mía! Entra de lleno en estas conversaciones que se dan sin palabras; que no son sino deseos y anhelos vehementes, testimonio de que para ti existe fuera de Mí que ya te encuentras dispuesta a venir a los Brazos de tu Esposo porque la Tierra no pasa de ser un medio pasajero incapaz de retener un corazón y un espíritu hechos para Mí. Puedes decirme cada día. 'Aquí estoy, mi Señor.'
¿Será acaso el de hoy el día dichoso en que nos veamos para siempre juntos más allá de las fronteras?
ReL

domingo, 23 de agosto de 2020

Estoy a tu puerta y llamo: Me encargo de tu flaqueza

Es como si conversara contigo...                                                                                                       

Estoy a tu puerta y llamo

Gabriela Bossis, Diario 'Él y yo'

1493. 24 de enero de 1946. Hora Santa.
Yo:  Mi Señor amado, ¡cuánto me gustaría aumentar unos grados en el amor y conseguirte algunas conversiones que Te hicieran, como decimos nosotros sobre la Tierra, 'enloquecer de alegría'!
El: Tienes razón, hija. Me he conducido como si estuviera loco con Mi 'Locura de la Cruz'. Admito que Me he salido de la órbita de la razón humana y ha sido con la esperanza de que algunos, conmovidos por el espectáculo de un Sacrificio tan completo, Me ofrecieran a su vez la totalidad de su ser interior. 
Respondiendo, agradeciendo, continuando.
¿Quieres tú ser de ese número? Dímelo así, para que Yo Me encargue de tu flaqueza. Ve cuan preciosa puede ser tu debilidad, ya que Me atrae. Ya sé que eres débil, pero no necesito de tu fuerza sino más bien de tu abandono.
Entonces, Señor -dije yo- me pongo toda entera en Tus Manos, para tener así el honor de continuarte, ¿qué otra Gracia pudiera ser más grande? Continuar a mi Dios...
El: Pídemelo todas las mañanas. Vuélvemelo a decir por la tarde; y por la noche examina cómo lo hiciste. ¿Verdad que sabes que te escucho? ¿Que te oigo y que te colmo? Sé agradecida. Y examina el estado en que te encuentras. ¿Es el amor lo que guía tus pensamientos, la causa de tus acciones y el pulso de tu corazón?
Comprende que es mucho más dulce vivir para otro que vivir para sí y más cuando ese Otro es Dios. Y puedes estar segura de que el saber que vives para Mí, total y únicamente para Mí, me volvería, como tú lo deseas, Loco de Alegría, con esa alegría inenarrable de la Unión  indefectible cimentada por el Espíritu.
Tr<ñ

sábado, 22 de agosto de 2020

Estoy a tu puerta y llamo: Una luz es un favor de Dios

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Estoy a tu puerta y llamo

Gabriela Bossis, Diario 'Él y yo'
1941. 10 de enero.
Resfriada, febril y embrutecida, con una tos continua Le dije:  ¿Podré acaso
tomar Tus queridas Palabras en un día como éste?
Me contestó: Siempre he tomado en consideración tus incapacidades, aun en medio de tus viajes, cuando no podíamos estar solos.
¿Acaso un resfriado modifica este tipo de relaciones? ¿No te parece que hay sutilezas en las maneras que tiene tu Dios de estar presente en ti? Entonces, no te inquietes. Déjate conducir por la mano, como una chiquitina. Y humíllate siempre, como quien sabe que es del todo inútil.
¿Recuerdas el gozo que tuviste la semana pasada durante tu enfermedad? Pensaste que posiblemente ibas ya a entrar en la Casa del Padre y te sentiste llena de paz y de deseos. No creas que eso te venga de ti misma. El mero pensamiento no te habría sido posible si el Espíritu no te lo hubiera infundido. Yo querría que te mantuvieras siempre en el pensamiento de tu miseria, porque eso es la verdad y, además, Me honra.
También sentiste un bienestar admirable cuando pensaste que de nada sirve reposar en una hermosa mansión cuando se llega a la hora de la muerte. ¿No es verdad que muchas opiniones cambian cuando se llega a la frontera del Más Allá?
Agradece. Cuando sientas que tienes una luz, apodérate de ella y penétrala hasta el fondo, porque es un favor de Dios y tocas con la mano Su Amor. ¿Cuántas veces al día? Luego, no es mucho si Se lo ofreces todo en ese mismo día. Como si Le dijeras: 'El ser que me diste retorna a Ti amorosamente con todo lo que Tú pusiste en él'.
ReL

viernes, 21 de agosto de 2020

Estoy a tu puerta y llamo: Habito en tu corazón

Es como si conversara contigo...                                                                                                       

Estoy a tu puerta y llamo

Gabriela Bossis, Diario 'Él y yo'


1492. 17 de enero. Hora Santa.
¿No entiendes, hija, que todo lo tienes que hacer en espíritu de Fe? Fe en la realidad de Mi Presencia en ti y Fe en que todo lo preside el Amor. ¡Qué cambios habrá en tu vida, hija Mía, cuando te persuadas de que realmente el Autor vive en ti!
Ya sabes que hay su diferencia entre un viaje solitario y un viaje en compañía de un amigo querido o de un esposo. Son cosas que no admiten comparación; pues bien, cuando Me hayas dado la alegría y Me hayas concedido el honor de compartirlo todo conmigo presente en ti, tu alma se verá como duplicada por otro Ser, que es el Mío.
Trabaja por la conquista del espíritu de Fe habitual. Es un ejercicio que conviene hacer varias veces al día. A ti te gusta que no te falte ni la lana ni el lino para tus tejidos y sabes prever con eficacia esta clase de necesidades de la Tierra y, ¿cómo podrías hacer la travesía de la existencia, de duración tan corta, sin el elemento necesario de la santidad y del espíritu de Fe, del que brota directamente el amor?
Y ya sabes bien que el Amor es el único objetivo de la vida que todo nos debe conducir a El. Sabes, asimismo, que una obra mínima se convierte en grande si lleva al Amor, al paso que una obra grande se anula cuando no conduce a El. 
¡Oh, la humildad, la contrición! ¡Qué fuerzas serán las vuestras sobre el Corazón del Hombre--Dios si el amor os anima!
Por otra parte, ¿cómo podrías tú amar si no creyeras en el Amor presente en ti? Yo habito en tu corazón.
ReL

jueves, 20 de agosto de 2020

Estoy a tu puerta y llamo: Altar de propiciación

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Estoy a tu puerta y llamo

Gabriela Bossis, Diario 'Él y yo'


1483. 7 de diciembre.
Después de la comunión rezaba yo algunas oraciones sin pensar en lo que decía.
El: ¿No estabas hablándole a tu Padre? ¿Cuando te diriges a un interlocutor lo haces
pensando en otra casa? Entonces, cuando digas el 'Padrenuestro' sitúate bien frente a tu Dios y míralo.
Hora Santa.
Dime, hija, que en este momento presente Me ofreces toda tu capacidad de creer, de esperar y de amar; Yo la tomaré. A fuerza de hablarme así, levantarás en ti como un altar de propiciación para ti misma y para los demás. Y será como el arca de Noé, que unía la Tierra con el Ciclo; el hombre y el Hombre-Dios no serán sino una sola figura.
Tú te sientes muy pequeña y muy sola. Pero Noé también se sintió así, pequeño y solo sobre la Tierra. Y sin embargo, por su medio salvó Dios al género humano. El fue como un alma pequeña y perdida entre los pueblos del mundo, pero unida al Hijo de Dios en la plenitud de su buena voluntad; y así llegó a ser, por la divina Misericordia, un instrumento poderoso para la elevación del mundo.
ReL

martes, 18 de agosto de 2020

Estoy a la puerta y llamo: Gozo si te veo humilde

Es como si conversara contigo...                                                                                                       

Estoy a tu puerta y llamo

Gabriela Bossis, Diario 'Él y yo'



1487. 27 de diciembre de 1945
Si para llegar a alcanzarme tuvieras que hacer muchos sacrificios, no deberías inquietarte por ello, pues Yo los sufriría en ti. 
Si para amarme te faltaran las palabras, te quedarías silenciosa en Mí y Yo haría la plegaria en ti .
Si tu pensamiento no consigue fijarse en Mí, ve por él apenas caigas en la cuenta de que se te fue y tráemelo con dulzura y sin hacerte reproches. Si Yo soporto eso, ¿por qué no habrías de soportarlo tú?
Santas ocasiones de humildad que no deben faltar jamás a Mi pequeña hija. Yo te veo y sigo todos tus movimientos interiores. Te penetro hasta el fondo y gozo cuando te veo humilde. Que te anime en tu vida interior la idea de que encuentro reposo en tu alma.
Al principio de la Creación, Dios se paseaba en los jardines del Paraíso Terrestre y conversaba con vuestros primeros padres. Dios con los hombres. Ahora, El es un Dios- Hombre que está en ti y más cerca todavía, pues tomó en Sí mismo la naturaleza humana. ¡Qué Unión, hija! Piensa en ello. Si lo comprendieras mejor, te derretirías de amor.
Yo le dije entonces:  Señor, concédeme la Gracia de comprender mejor.
El repuso: Hoy es la fiesta de San Juan, ruégale que pida esta Gracia para ti. Aun cuando Yo lo abandoné el día de la Ascensión, él continuaba viviendo conmigo hasta el final de su vida terrena. Pídele que te consiga esta dulce fidelidad que le mereció tanta luz. Y luego, ten confianza.
ReL

Estoy a tu puerta y llamo: Consolar el Corazón de tu Cristo

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Estoy a tu puerta y llamo

Gabriela Bossis, Diario 'Él y yo'


1488. 1 de enero de 1946.
Mi Palabra de orden? La fidelidad en consolar el Corazón de tu Cristo.
1489. 2 de enero de 1946.
Compraba algo de pan después de la Misa.
Me dijo: Ya ves la diferencia. Uno es pan para el cuerpo; el otro es el Pan Vivo.
1490. 3 de enero. Le Fresne.
Pensaba en todos los halagos que había recibido en Nantes y en todos los que me aguardaban aquí, con el panorama espléndido del Loira dorado por el intenso
frío.
Dije entonces a mi Señor:  ¡Qué bueno y qué hermoso eres, Señor, en todas partes, para con tu esposa, que es tan ingrata y tan ligera!
Me contestó: Entonces, ¿por qué tienes tanta dificultad para creer en Mi Amor? Esta Naturaleza que te encanta, no es sino Mi Amor; ese atardecer que te hace pensar en una hostia ensangrentada, es también Mi Amor. Todas esas atenciones delicadas que recibiste en Nantes; esa ocasión inesperada que tuviste de prestarme un verdadero servicio, Yo te la había preparado con Amor. ¿Acaso no lo ves ahora con toda evidencia?
Entonces, ¿por qué, estando sola, no piensas en ello? Siempre tienes la impresión de
que las cosas vienen por sí mismas, pero nada llega por sí solo, yo estoy en todo y Mi Ser es Amor. Que este pensamiento te penetre.
Yo:  Y ¿qué hago para eso, Señor?
El: Revuelve con frecuencia este pensamiento en tu corazón y con el repetido esfuerzo, llegarás a estar segura y vivirás con el Amor. Ya no lo podrás dejar y cuando Me llames, ya no dirás ‘Mi Dios'. sino 'Mi Amor'. Y eso será la pura verdad; tu corazón se ablandará como la tierra dura humedecida por un torrente.
Piensa en el Amor para causarme un vivo placer. ¡Tengo tales deseos de que finalmente creas! Porque hasta ahora es bien pobre la idea que te tienes formada de Mí.
Recuerda pues, que el hombre fue creado a imagen y semejanza de Dios. Los niños
entienden a sus padres porque hay entre ellos vínculos misteriosos. Y es el amor lo que vivifica el Corazón. ¿Por qué te defiendes tanto y continuamente te esquivas? ¡Ven!
ReL

lunes, 17 de agosto de 2020

Estoy a tu puerta y llamo: Abájate para subir

Es como si conversara contigo...                                                                                                      

Estoy a tu puerta y llamo

Gabriela Bossis, Diario 'Él y yo'



1485. 16 de diciembre.
Yo:  Que sea todo por Ti, mi Señor.
El: Incluso tu sangre: que corra en tus venas por Mi Amor.
1486. 21 de diciembre.
Yo:  Señor, haz que sea la que Tú quieres que sea.
Me dijo:
Dirígeme con frecuencia esta plegaria en que se manifieste tu sumisión a Mi Voluntad. Ya sabes que en Ella está el Amor. Tú lo buscas, lo quieres, lo deseas; pero sábete bien que todo buen amor es unión a la voluntad del ser amado y se demuestra con ella. Tu mero deseo de amar más es ya en sí mismo un amor mayor. Tu Esperanza de llegar a amarme sobre toda cosa, a no hacer nada sino por Mí y a no pensar sino en Mí, es como un incienso sobre el altar y su perfume llega a Mí.
Si conocieras Mi Corazón, entenderías que es bien sencillo alcanzarlo. Lo alcanzarás si le dices que estás dispuesta a perderlo todo, a perderte a ti misma para ganarlo a El. Comunícale tus mil y un pensamientos con todos sus matices. Que todo te lleve a El, tu Objetivo único. Incluso que te lleven a El tus propias faltas.
Lo que Me importa es tu amor y tu humildad. Abájate para subir. Tú quieres ser humilde, pero ¿usas los medios necesarios? ¿Consideras con frecuencia tus debilidades? ¿Te asombras todavía de no valer nada? ¿Confías aún en ti misma? "Entrégamelo todo en una plenitud de confianza. No es trabajo ninguno para Mí el conseguir que seas la que Yo he deseado que fueras. Todo lo puedo y es bueno que así lo pienses. Entonces, ven a Mí, Mi pequeña tan querida.
ReL

domingo, 16 de agosto de 2020

Estoy a tu puerta y llamo: Sentimiento de tu bajeza

Es como si conversara contigo...                                                                                                     

Estoy a tu puerta y llamo

Gabriela Bossis, Diario 'Él y yo'



1484. 13 de diciembre.
Hora Santa.

Junta pues en ti todas las fuerzas que Yo te he dado. Átalas y así sometidas, vuélvemelas a dar. Yo las usaré como si fueran Mías.
¿Qué eres tú sino un cúmulo de Benevolencias Mías? ¿hacia dónde podrías tú tender como no sea hacia tu Fuente? ¿Hay algo mejor que Dios? ¿O tienes por ahí un amigo mejor que tu Cristo?
Y ahora, después de tantas pruebas, dime, ¿en qué estado te encuentras? ¿Qué Me respondes? ¿Cuándo comenzará de veras tu amor? Porque el que Me tienes está ahí, cierto, pero es intermitente y su movimiento es débil ¿No crees que otra que estuviera en tu lugar ardería más que tú? ¿Cuándo vendrá el día en que tu fuego sea luminoso y ardiente?
Yo; Sí Señor. Nunca he merecido nada, pero Tú !cámbiame!
Me dijo: Cámbiate tú misma en la paciencia de un incansable volver a empezar. Es cierto que oras; pero; debes orar de otra manera, con los ojos en Mí, llenos de confianza y con un vivo sentimiento de tu bajeza. Entonces, Yo vendré en auxilio de Mi pequeña hija enferma y paralizada por tantas miserias que trae desde su nacimiento y ella emprenderá nuevos caminos.
Entonces dejarás por completo tus antiguas servidumbres ya que Mi yugo es dulce. La diferencia será grande, pues ya no te servirás a ti misma, sino a Cristo. Y puesto que le vas a servir a El y a nadie más en toda la urdimbre de tus días, El te llamará Esposa Suya. El, que fue tu Servidor.
ReL

viernes, 14 de agosto de 2020

Estoy a tu puerta y llamo: Amor propio infiltrado

Es como si conversara contigo...                                                                                                     

Estoy a tu puerta y llamo

Gabriela Bossis, Diario 'Él y yo'


1481. 5 de diciembre.
Como ves, el amor propio, el 'todo para mí' se está infiltrando a pesar tuyo en tus pensamientos. Tú creías hacer esa visita solamente por Caridad, pero el deseo de agradar se manifestó en tus palabras y ademanes. Esos minutos no los viviste únicamente para Mí.
Y te hablo de esto porque estás ahora saliendo de esta casa, pero muchas veces te sucede lo mismo. ¡Qué difícil os resulta olvidaros de vosotros mismos para entrar en un estado puro de amor directo a vuestro Salvador!
1482. 6 de diciembre. 
Para reparar, ya que os ha sido concedida la reparación, ofréceme al Padre cuya Gloria era, junto con la preocupación por salvaros, Mi único objetivo sobre la Tierra. Hija, ¡con qué fuego ardía Yo por El, en el silencio de Mi Ser! No te puedes ni siquiera imaginar lo que podía ser un Dios-Hombre en la Presencia de Dios-Padre.
Yo era el que debía dar siempre el buen ejemplo total en los mayores sacrificios, en la más alta pureza de la intención, en el completo desinterés de sí. Imagínate de cuando en cuando lo que pudieron ser Mis Pensamientos cuando vivía sobre la Tierra. Apodérate de Ellos y utilízalos.
Que llegues al punto de que Mis Pensamientos sean dueños de los tuyos en cada circunstancia. Y como los pensamientos salen del corazón, ¿en dónde estarás tu, sino en este Corazón que te ama aun cuando te cueste tanto decidirte a creerlo?
¡Qué deslumbramiento será el tuyo cuando lo veas! Pero antes, dame la dulzura de sentir que te Soy dulce en las aspiraciones sedientas con que Me llames.
ReL