Envejecer no solo significa sumar años, también implica
despedirse de personas, capacidades y etapas. Por eso, hablar de ello ayuda a
vivirlo con esperanza<br>
A medida que crecemos y nos hacemos mayores, vamos
enfrentando pérdidas silenciosas que se convierten en un duelo del que casi
nadie habla. La psicología explica que el duelo es la respuesta natural ante
cualquier pérdida significativa. Y pocas etapas concentran tantas pérdidas como
la vejez. No todas son dramáticas ni ocurren de golpe; muchas llegan poco a
poco y, precisamente por eso, pasan desapercibidas.
Sin embargo, todas ellas dejan una huella emocional: aceptar
que el cuerpo ya no responde igual, despedirse de una profesión tras la
jubilación, ver partir a amigos de toda la vida, ver a los hijos crecer e irse
del hogar; pero sobre todo, asumir que algunos sueños ya no podrán realizarse.
Nombrar estas pérdidas no significa vivir sin esperanza. Al
contrario, este es el primer paso para descubrir que cada etapa de la vida
tiene un valor propio y una misión que ofrecer.
Las pérdidas invisibles de la vejez
No todas las pérdidas tienen el mismo peso, pero todas
merecen ser reconocidas, pues en ocasiones, las que más se guardan son las que
suelen tener un gran peso con el tiempo.
Es importante recalcar que no se trata de lamentarse por
envejecer, sino de comprender que adaptarse también implica despedirse de
versiones antiguas para abrazar los aspectos únicos y favorables que la nueva
etapa traerá.
¿Por qué estas pérdidas duelen tanto?
Porque tienen un impacto en la identidad: "¿Quién soy
ahora que ya no trabajo?"
Porque tienen un impacto en la autonomía: "¿Qué
pasa cuando necesito ayuda para hacer cosas que antes hacía solo?"
Porque tienen un impacto en las relaciones: "Cada
despedida cambia mi forma de estar en el mundo."
El gerontólogo Gene D. Cohen, autor del libro The Mature Mind,
describió esta transición como un aspecto positivo en la vida de los adultos
mayores, desmintiendo la idea de que la vejez es solo una etapa de pérdidas.
Estos son tres grandes fases del desarrollo en adultos mayores según
investigaciones de Cohen:
1Las fases de desarrollo son aún más grandes
En su libro, explicó que el cerebro continúa desarrollándose
durante la vejez. El médico especialista habla de la plasticidad cerebral y
sostiene que el cerebro maduro no funciona peor, sino de una manera distinta;
de modo que pueden resolver problemas cotidianos con más serenidad que una
persona joven.
2La creatividad aumenta
El especialista destaca que muchos adultos mayores potencian
su creatividad después de los 60 años, encontrando nuevos pasatiempos, no
porque antes no pudieran hacerlo, sino porque ahora cuentan con más tiempo y
una mirada diferente sobre la vida. Por ejemplo, Miguel Ángel, quien trabajó en algunos
de sus proyectos más importantes en una edad avanzada para su época.
3Envejecer también implica nuevas posibilidades
Esta es una nueva etapa donde aparecen capacidades como:
mejor equilibrio emocional, mejor juicio, mayor perspectiva y más
libertad.
Envejecer implica despedirse de muchas cosas que con el paso
del tiempo quedan atrás. Sin embargo, ninguna de estas pérdidas agota el valor
de una vida. Los tanatólogos nos recuerdan que cada etapa puede
convertirse en un tiempo de amor, sabiduría y esperanza. Quizá el verdadero
desafío no sea evitar las pérdidas, sino descubrir que, aun cuando cambian
muchas cosas, nunca dejamos de ser valiosos a los ojos de Dios.
Karen Hutch, Aleteia
Vea también Mi fe de anciano
No hay comentarios:
Publicar un comentario