martes, 4 de agosto de 2026

El santo Cura de Ars: saber reconocer nuestros errores

errores

Una de las partes humanas más difíciles es reconocer nuestros errores y enfrentarlos. El santo Cura de Ars, nos ayuda a entender por qué y
qué podemos hacer


Aunque sabemos que nadie está exento de cometer errores, nos resulta un tema incómodo aceptar cuando algo no salió como esperábamos y tenemos que decir: "Me equivoqué". Humanamente, cuando nos equivocamos solemos justificar nuestras decisiones, culpar a las circunstancias, minimizar lo ocurrido, cambiar la versión de los hechos para convencernos de que actuamos correctamente. El santo Cura de Ars, nos deja algunos consejos para nuestro desarrollo personal.

¿Por qué nos pasa esto?

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La respuesta no está únicamente en el orgullo. La psicología muestra que existen mecanismos mentales que intentan proteger la imagen que tenemos de nosotros mismos. 

El Cura de Ars atendió a miles de personas que acudían a él para recibir el sacramento de la reconciliación, sus consejos y guía espiritual. Todos encontraban un espacio donde podían reconocer sus faltas sin sentirse reducidos a ellas. Esa experiencia que daba el santo, era la de recibirlos con acogimiento en lugar de juzgarlos, impactando positivamente en sus corazones e incitándolos a cambiar. 

Nuestro cerebro quiere hacernos ver bien

Por naturaleza, nuestra mente responde con mecanismos de defensa recurriendo a justificar nuestros errores. Desde el punto de vista psicológico, esto ocurre debido a nuestras ideas y creencias irracionales o erróneas, actitud perfeccionista, miedo al fracaso, necesidad de aprobación, e incluso puede llegar a haber un trastorno por  personalidad narcisista. 

¿Qué podemos hacer para aprender de nuestros errores?

Aquí te compartimos las enseñanzas de san Juan María Vianey, que van de la mano con la psicología De modo que podamos aceptar nuestros errores, vernos con compasión, remediar los hechos y aprender de ellos. 

1No tengas miedo de reconocer tus faltas

Para el santo Cura de Ars, reconocer un pecado o un error no era motivo de desesperación, sino el comienzo de la libertad. Él solía decir:

"El buen Dios lo sabe todo. Antes de que se lo confiesen, ya sabe que volverán a pecar, y sin embargo los perdona". 

El santo nos recuerda que si bien no somos perfectos, si seres perfectibles. Lo que quiere decir que existen aspectos que siempre podemos mejorar sobre la marcha. 

2Nunca dudes de la misericordia de Dios

Gran parte de no reconocer nuestros errores es debido a que nos da vergüenza admitir cuando hemos tenido una falla, más si esta ha sido constante, pero es aquí donde el patrono de los sacerdotes, nos recuerda que ninguna persona está demasiado lejos de Dios. 

3Recibir una guía espiritual

El Cura de Ars comprendía que las personas cambian con mayor facilidad cuando encuentran un espacio donde pueden decir la verdad sobre sí mismas sin perder la esperanza. Reconocer un error no era el final del camino, sino el comienzo de una vida nueva. Reconocer las propias faltas no busca humillar a la persona, sino abrir la puerta a la reconciliación y al crecimiento.

4No olvides orar


Para el Cura de Ars, la oración no consistía en decir muchas palabras, pues él afirmaba:

"Yo lo miro y Él me mira".

Con esta sencilla expresión enseñaba que la oración es, ante todo, una relación de amor y presencia.

5No perder la humildad

Mantener una actitud humilde, después de habernos equivocado, nos ayudará a aprender y a su vez a no confiarnos del orgullo, mismo que nos hace obrar con una postura errónea de perfeccionismo, como lo hemos mencionado anteriormente. El santo Cura de Ars, recomienda a todos los fieles a vivir en la verdad y así reconocer nuestra necesidad de ayuda. 

Un consejero para el alma

Reconocer un error requiere valentía, porque implica renunciar a la imagen de perfección que intentamos sostener. Sin embargo, es precisamente ese acto de honestidad lo que abre la puerta hacia el verdadero crecimiento. 

Karen Hutch

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