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viernes, 7 de agosto de 2026

El duelo silencioso de hacerse mayor y envejecer


adulto mayor

Envejecer no solo significa sumar años, también implica despedirse de personas, capacidades y etapas. Por eso, hablar de ello ayuda a vivirlo con esperanza<br>


A medida que crecemos y nos hacemos mayores, vamos enfrentando pérdidas silenciosas que se convierten en un duelo del que casi nadie habla. La psicología explica que el duelo es la respuesta natural ante cualquier pérdida significativa. Y pocas etapas concentran tantas pérdidas como la vejez. No todas son dramáticas ni ocurren de golpe; muchas llegan poco a poco y, precisamente por eso, pasan desapercibidas.

Sin embargo, todas ellas dejan una huella emocional: aceptar que el cuerpo ya no responde igual, despedirse de una profesión tras la jubilación, ver partir a amigos de toda la vida, ver a los hijos crecer e irse del hogar; pero sobre todo, asumir que algunos sueños ya no podrán realizarse.

Nombrar estas pérdidas no significa vivir sin esperanza. Al contrario, este es el primer paso para descubrir que cada etapa de la vida tiene un valor propio y una misión que ofrecer.

Las pérdidas invisibles de la vejez

adulto mayor

No todas las pérdidas tienen el mismo peso, pero todas merecen ser reconocidas, pues en ocasiones, las que más se guardan son las que suelen tener un gran peso con el tiempo. 

Es importante recalcar que no se trata de lamentarse por envejecer, sino de comprender que adaptarse también implica despedirse de versiones antiguas para abrazar los aspectos únicos y favorables que la nueva etapa traerá. 

¿Por qué estas pérdidas duelen tanto?

Porque tienen un impacto en la identidad: "¿Quién soy ahora que ya no trabajo?"

Porque tienen un impacto en la autonomía: "¿Qué pasa cuando necesito ayuda para hacer cosas que antes hacía solo?"

Porque tienen un impacto en las relaciones: "Cada despedida cambia mi forma de estar en el mundo."

El gerontólogo Gene D. Cohen, autor del libro The Mature Mind, describió esta transición como un aspecto positivo en la vida de los adultos mayores, desmintiendo la idea de que la vejez es solo una etapa de pérdidas. Estos son tres grandes fases del desarrollo en adultos mayores según investigaciones de Cohen:

1Las fases de desarrollo son aún más grandes

En su libro, explicó que el cerebro continúa desarrollándose durante la vejez. El médico especialista habla de la plasticidad cerebral y sostiene que el cerebro maduro no funciona peor, sino de una manera distinta; de modo que pueden resolver problemas cotidianos con más serenidad que una persona joven.

2La creatividad aumenta

duelo de adulto mayor

El especialista destaca que muchos adultos mayores potencian su creatividad después de los 60 años, encontrando nuevos pasatiempos, no porque antes no pudieran hacerlo, sino porque ahora cuentan con más tiempo y una mirada diferente sobre la vida. Por ejemplo, Miguel Ángel, quien trabajó en algunos de sus proyectos más importantes en una edad avanzada para su época. 

3Envejecer también implica nuevas posibilidades

Esta es una nueva etapa donde aparecen capacidades como: mejor equilibrio emocional, mejor juicio, mayor perspectiva y más libertad. 

Envejecer implica despedirse de muchas cosas que con el paso del tiempo quedan atrás. Sin embargo, ninguna de estas pérdidas agota el valor de una vida. Los tanatólogos nos recuerdan que cada etapa puede convertirse en un tiempo de amor, sabiduría y esperanza. Quizá el verdadero desafío no sea evitar las pérdidas, sino descubrir que, aun cuando cambian muchas cosas, nunca dejamos de ser valiosos a los ojos de Dios. 

Karen Hutch, Aleteia

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miércoles, 25 de marzo de 2026

Mis padres están envejeciendo, ¿qué puedo hacer?

viejitos -adultos mayores

El envejecimiento en los padres es inevitable; y a medida que va avanzando, es momento de implementar nuevas rutinas y pensar en su cuidados

Un día cualquiera llegas con tus padres y -de pronto- te das cuenta que el paso de los años comienzan a notarse. Actividades que antes hacían fácilmente ahora les cuestan más trabajo, o se cansan más rápido en una salida familiar. 

El inevitable dolor al ver a los padres envejecer

Aunque sabemos que esta es una etapa inevitable, como hijos no estamos preparados para enfrentarlo, ya que no solo tenemos que pensar en los cambios que habrá en su estilo de vida y en cómo ayudarlos, sino que también debemos procesar el sentimiento al ver a nuestros padres en un nuevo estado de vida. 

Lo más probable es que, ante esta situación, te preguntes qué puedes hacer al respecto, mientras que lidias con tal sentimiento. La cuenta de psicólogos Cuidadosamente, comparte los siguientes consejos que pueden orientarte durante este proceso de readaptación. 

1Valida tu miedo y el de ellos

adultos - mayores- envejecimiento - padres

Ante esta etapa es normal sentir miedo a lo desconocido y a lo que viene a partir de ahora. Los psicólogos recomiendan no ocultar tu sentimiento ni el de tus padres, ya que ellos están viviendo en carne propia dicha transición. 

Aceptar que tus padres están envejeciendo, es entender que no puedes pedirles que lleven el mismo ritmo de vida que antes; pero también tener más paciencia con ellos, especialmente mientras comprendes cómo es esta nueva versión de ellos. Recuerda que para tus padres también es un proceso de adaptación y cambio. 

2Acompañar no sobreproteger

padre-hija

Al ver que los padres ya no pueden realizar las mismas actividades, pasamos a convertirnos erróneamente en los "padres" de nuestros padres, por lo que debemos encontrar la manera de acompañarlos, sin hacerlos sentir que están perdiendo su autonomía. 

Evita regañarlos, limitarlos o infantilizarlos. Los expertos recomiendan optar por preguntar: ¿cómo puedo apoyarte para que sigas haciendo lo que te gusta? O bien, ¿hay algo en lo que te gustaría que te ayudara?  Estas preguntas harán que tus padres se sientan más cómodos y no juzgados.

3Aprovechar el tiempo con ellos

Esta etapa nos recuerda nuestra finitud, por lo que puede ser un momento especial para compartir tiempo de calidad con ellos y aprovecharlos al máximo. Podemos preguntar y aprender de ellos, desde sus historias y experiencias de vida, hasta sus recetas o consejos. 

La mejor manera de acompañar a los padres es con dignidad y respeto, de esta manera mostrarás tu amor y comprensión hacia ellos. 

Finalmente, recordemos que el envejecimiento es una transición normal en el ser humano y aunque muchas veces la misma sociedad nos hace creer que ser una persona de la tercera edad es inservible, en realidad son signo importante de la experiencia, sabiduría y esencia del ser humano. 

Karen Hutch, Aleteia

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miércoles, 4 de marzo de 2026

Envejecer: cómo evitar el mal humor

Al envejecer, tenemos dos opciones. Te presentamos algunas prácticas clave que le ayudarán a mantenerte en el camino correcto para una feliz vejez

Cuando las primeras arrugas comienzan a aparecer lentamente en nuestro rostro, dos caminos se abren silenciosamente en nuestra vida: uno desciende abruptamente hacia la queja, el resentimiento y la obsesión por las pérdidas, mientras que el otro se curva suavemente hacia la gratitud, el humor, el ánimo y la amable sabiduría que se adquiere al envejecer.

El envejecimiento en sí mismo es algo totalmente imparcial; nuestra actitud es la que determina si los años nos endurecerán el corazón o nos harán más sabios. El "mal humor" comienza de forma encubierta, con la disminución de las fuerzas físicas, los cambios culturales y la sensación de incomodidad ante un mundo que, de repente, ya no nos resulta familiar. Cuando la irritabilidad se convierte en un hábito, poco a poco endurece el espíritu.

El envejecimiento

Por el contrario, el envejecimiento digno reconoce las pérdidas en los más diversos ámbitos, pero no permite que estas dominen la historia. Se pregunta qué dones nos quedan y cómo podemos aceptarlos con apertura.

Este fenómeno ha sido perfectamente analizado por el escritor y conferencista motivacional estadounidense Zig Ziglar, quien describe el mal humor como el desarrollo de la llamada "psicosclerosis". Es decir, psique, "mente, alma, espíritu", y esclerosis, "endurecimiento", el endurecimiento del espíritu.

La psicosclerosis provoca el endurecimiento de las opiniones, lo que se convierte en una neblina gris del espíritu y, en última instancia, en una inflamación de la mente. Por eso, Ziglar anima a las personas a que se hagan "un chequeo de cuello para arriba... y así evitar los pensamientos malolientes".

Estiramientos y flexiones

vejez

Para la artritis, una inflamación de las articulaciones, todavía no existe ningún medicamento, pero hay un remedio eficaz contra esta dolencia: los estiramientos y las flexiones. Lo que debemos hacer por el cuerpo, también debemos hacerlo por la mente y el espíritu: estirarlos y flexionarlos.

De lo contrario, el corazón, la mente y el espíritu comienzan a endurecerse y, finalmente, se vuelven completamente rígidos, como una especie de caparazón. A partir de ahí, no queda mucho para llegar al punto en que todo se convierte en una especie de tumba.

Prácticas clave

Entre las prácticas clave para envejecer con dignidad se encuentran la memoria selectiva, que respeta el pasado sin utilizarlo como arma contra el presente, el humor, que atenúa el sentido de la propia importancia, y la curiosidad, que evita que nuestro corazón se encoja.

Sobre todo, las personas mayores dignas se convierten en personas motivadoras. Elogian a los demás, difunden esperanza e invierten en la vida más allá de sí mismas.

Envejecer con dignidad no consiste en parecer más joven, sino en amar más intensamente y en elegir la gratitud, el asombro y las bendiciones en lugar de la amargura y el cansancio.

Brian Cavanaugh, Aleteia

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