martes, 18 de agosto de 2020

Estoy a tu puerta y llamo: Consolar el Corazón de tu Cristo

Es como si conversara contigo...                                                                                                      

Estoy a tu puerta y llamo

Gabriela Bossis, Diario 'Él y yo'


1488. 1 de enero de 1946.
Mi Palabra de orden? La fidelidad en consolar el Corazón de tu Cristo.
1489. 2 de enero de 1946.
Compraba algo de pan después de la Misa.
Me dijo: Ya ves la diferencia. Uno es pan para el cuerpo; el otro es el Pan Vivo.
1490. 3 de enero. Le Fresne.
Pensaba en todos los halagos que había recibido en Nantes y en todos los que me aguardaban aquí, con el panorama espléndido del Loira dorado por el intenso
frío.
Dije entonces a mi Señor:  ¡Qué bueno y qué hermoso eres, Señor, en todas partes, para con tu esposa, que es tan ingrata y tan ligera!
Me contestó: Entonces, ¿por qué tienes tanta dificultad para creer en Mi Amor? Esta Naturaleza que te encanta, no es sino Mi Amor; ese atardecer que te hace pensar en una hostia ensangrentada, es también Mi Amor. Todas esas atenciones delicadas que recibiste en Nantes; esa ocasión inesperada que tuviste de prestarme un verdadero servicio, Yo te la había preparado con Amor. ¿Acaso no lo ves ahora con toda evidencia?
Entonces, ¿por qué, estando sola, no piensas en ello? Siempre tienes la impresión de
que las cosas vienen por sí mismas, pero nada llega por sí solo, yo estoy en todo y Mi Ser es Amor. Que este pensamiento te penetre.
Yo:  Y ¿qué hago para eso, Señor?
El: Revuelve con frecuencia este pensamiento en tu corazón y con el repetido esfuerzo, llegarás a estar segura y vivirás con el Amor. Ya no lo podrás dejar y cuando Me llames, ya no dirás ‘Mi Dios'. sino 'Mi Amor'. Y eso será la pura verdad; tu corazón se ablandará como la tierra dura humedecida por un torrente.
Piensa en el Amor para causarme un vivo placer. ¡Tengo tales deseos de que finalmente creas! Porque hasta ahora es bien pobre la idea que te tienes formada de Mí.
Recuerda pues, que el hombre fue creado a imagen y semejanza de Dios. Los niños
entienden a sus padres porque hay entre ellos vínculos misteriosos. Y es el amor lo que vivifica el Corazón. ¿Por qué te defiendes tanto y continuamente te esquivas? ¡Ven!
ReL

No hay comentarios:

Publicar un comentario