
De rodillas. Con este gesto inusual representantes de la iglesia católica pidieron perdón el sábado 23 de mayo a las comunidades campesinas herederas del pueblo indígena Tallán en Perú.
Durante años denunciaron el despojo de sus tierras y la persecución por parte de empresas ligadas al Sodalicio de Vida Cristiana, la agrupación religiosa ultraconservadora fundada en 1971 por Fernando Figari y que fue suprimida por orden del papa Francisco en abril de 2025.
La decisión del fallecido pontífice se dio luego de la investigación de las denuncias por abusos sexuales y corrupción que enfrentaba el Sodalicio en el país sudamericano.
"Estamos aquí para pedirles perdón en nombre de la iglesia. Hemos llegado tarde, tendríamos que haber llegado hace 20 años, y lo sentimos de verdad", dijo en la misa celebrada en la ciudad de Catacaos, en el noroeste de Perú, monseñor Jordi Bertomeu, enviado especial del Vaticano para la fase de disolución de la agrupación sodalicia en Perú.

La homilía se realizó a petición de la comunidad campesina San Juan Bautista de Catacaos, después de un proceso de escucha liderado por monseñor Jordi Bertomeu.
Isabel Caro BBC
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