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jueves, 13 de febrero de 2025

5 Razones para amar la devoción la milagrosa Devoción a Nuestra Señora de Lourdes


 

El 11 de febrero es la fiesta de Nuestra Señora de Lourdes, patrona de los enfermos.  

La Santísima Virgen nos dio esta devoción a través de Santa Bernardita Soubirous, una joven humilde de Lourdes, Francia. Millones de personas en todo el mundo aman esta devoción, ¡y con razón!  

Aquí tienes 5 hermosas razones para amar la milagrosa devoción a Nuestra Señora de Lourdes:

1) Santa Bernardita Soubirous

Nuestra Señora de Lourdes se apareció por primera vez a Santa Bernardita Soubirous, de 14 años, en Lourdes, Francia. Bernardita provenía de una familia muy pobre.  

En el momento de la aparición de 1858, vivía con sus padres en un sótano, tenía poca educación y aún no había recibido su Primera Comunión. Además, padecía de asma severa, lo que afectaba su salud.  

Un día, mientras recogía leña con su hermana y una amiga, una hermosa mujer se le apareció en la gruta de Massabielle. La Virgen se le apareció 18 veces en 1858.

Santa Bernardita es patrona de los enfermos, de quienes son ridiculizados por su piedad, de los pobres, de los pastores, y de la ciudad de Lourdes, Francia.  

2) El mensaje de Nuestra Señora de Lourdes

Nuestra Señora de Lourdes le dio varios mensajes a Santa Bernardita.  

En su tercera aparición, la Virgen le dijo:  

"No le prometo hacerle feliz en este mundo, sino en el otro”.  

Esto refleja la felicidad que Dios nos prepara en la vida eterna y nos llama a ofrecer nuestros sufrimientos con amor.  

Durante las primeras siete apariciones, el rostro de Bernardita reflejaba gozo y alegría. Sin embargo, en las apariciones de la octava a la duodécima, no mostraba la misma luz.  

Ella comió plantas amargas, se arrastró de rodillas por la tierra de la gruta y bebió agua lodosa. También se untó el rostro con barro ante una multitud de personas que pensaban que estaba loca.

A través de estas acciones, Nuestra Señora llamaba a la oración y a la penitencia por la salvación de las almas. Ella dijo:  

"¡Penitencia! ¡Penitencia! ¡Penitencia! – ¡Rece a Dios por los pecadores! – ¡Bese la tierra en penitencia por los pecadores!".  

Según el sitio web oficial del Santuario de Lourdes, estos “gestos incomprensibles” también eran “acciones bíblicas”, ya que reflejaban a Cristo.

“Bernardita va a expresar la Encarnación, Pasión y Muerte de Jesucristo. Andar de rodillas hasta el fondo de la Gruta: es el gesto de la Encarnación, la sumisión de Dios hecho hombre. Comer hierbas amargas recuerda a la tradición judía que se encuentra en los textos antiguos. Ensuciarse la cara: el profeta Isaías, cuando habla del Cristo, le muestra bajo los rasgos de un Siervo que sufre”.

A través de estas apariciones, Nuestra Señora de Lourdes también reveló su identidad. Le dijo a Bernadette:

“Yo soy la Inmaculada Concepción.”

Esta afirmación confirmó al párroco de Bernardita que, en efecto, era la Virgen quien se le aparecía. Este mensaje nos llama a la santidad.

3) La gruta y el agua de Lourdes  

Cuando la Santísima Virgen se apareció a Santa Bernardita en la gruta el 28 de febrero de 1858, le dijo:

“Vaya a beber y a lavarse en la fuente”.

Se convirtió en un asombroso lugar de sanaciones milagrosas.

Dennis Jarvis, Flickr, CC BY-SA 2.0

Santa Bernadette dijo en una ocasión:

“Beben el agua como si fuera una medicina... Hay que tener fe, hay que rezar: ¡esta agua no tendría ninguna virtud sin la fe!”

Aproximadamente 80,000 personas enfermas y con discapacidades de todo el mundo visitan cada año las fuentes en busca de sanación y renovación.

4) El Santuario de Nuestra Señora de Lourdes

Nuestra Señora pidió que se construyera una capilla cerca de la gruta y la fuente. Ella dijo:  

"Vaya a decir a los sacerdotes que se construya aquí una capilla y que se venga en procesión”.  

Actualmente, hay varias basílicas e iglesias en el Santuario de Lourdes, donde también se encuentran la gruta y la fuente.  

5) Milagrosas curaciones en Lourdes  

Hasta diciembre de 2024, se han aprobado 71 milagros atribuidos al santuario mariano de Lourdes. Sin embargo, se han reportado más de 7,000 casos adicionales de sanaciones, aunque aún no han sido reconocidos oficialmente.

El primer milagro aprobado fue la curación de Catherine Latapie el 1 de marzo de 1858. Tras una caída, sufrió una dislocación en el brazo y la parálisis de su mano. Recuperó completamente el movimiento después de sumergir su mano y brazo en el agua del manantial.

El 71.º y más reciente milagro aprobado en Lourdes involucró a un soldado británico de la Primera Guerra Mundial que sufría epilepsia y parálisis.

John Traynor, miembro de la Marina Real Británica, fue milagrosamente sanado de la epilepsia y recuperó por completo su movilidad tras asistir a una peregrinación a Lourdes en julio de 1923.

El Buró Médico de Lourdes informó el 2 de octubre de 1926 que la “curación extraordinaria de Traynor está absolutamente más allá de las capacidades de la naturaleza”.

La hermana Bernadette Moriau, una religiosa de Beauvais, Francia, es el caso número 70 de sanación milagrosa. Participó en una peregrinación al Santuario de Nuestra Señora de Lourdes en 2008.

La hermana Moriau usaba una silla de ruedas debido a un daño en la columna vertebral y había sido declarada oficialmente discapacitada en 1980.

Después de recibir la bendición para los enfermos en el Santuario de Lourdes, la religiosa, que ahora tiene 80 años, explicó que “algo comenzó a cambiar”.

“Sentí un bienestar por todo mi cuerpo, una relajación, calor… Regresé a mi habitación y allí una voz me dijo: ‘quítate los aparatos ortopédicos’.”
“Sorpresa. Pude moverme”, relató. “Inmediatamente me levanté de la silla de ruedas, dejé los aparatos ortopédicos y los analgésicos.”

El Comité Médico Internacional de Lourdes reconoce estos y muchos otros milagros. Después de que este comité aprueba un caso, se informa a la diócesis del paciente, donde el obispo local decide si la Iglesia Católica lo reconocerá oficialmente como un milagro.

¿Qué es lo que más amas de Nuestra Señora de Lourdes?

¡Nuestra Señora de Lourdes, ruega por nosotros!

Jacqueline Burkepile, ChurchPOP

Vea también   Consagración de mi Cuerpo como Templo de Dios 
(33 pasos con María a Jesús)








viernes, 11 de febrero de 2022

Los cinco últimos milagros reconocidos por la Iglesia en Lourdes, un lugar de formidables curaciones

     Desde 1858 se han reconocido 70 milagros
y 7.200 sanaciones inexplicables


Miles de enfermos, pero no sólo, son sumergidos en las piscinas de Lourdes

Este viernes 11 de febrero la Iglesia celebra la festividad de la Virgen de Lourdes porque justo este día hace 164 años, es decir, en 1858, María se aparecía por primera vez en la cueva de Massabielle a una jovencita Bernardette Soubirous.

La que a día de hoy es una de las mayores advocaciones marianas del mundo está muy vinculada a los enfermos y a las curaciones físicas y espirituales. De hecho, la primera de ellas se produjo el 1 de marzo de 1858 cuando Catherine Latapie sumergió su brazo herido en el manantial y quedó sanado.

Desde entonces millones de personas han peregrinado hasta Lourdes, y sin contar este extraño tiempo de pandemia, hasta seis millones de personas visitan cada año el santuario, entre ellos decenas de miles de enfermos.

En estos 164 años la Iglesia Católica ha reconocido un total de 70 milagros y casi 7.200 curaciones inexplicables, siempre desde una exhaustiva investigación científica. De hecho, en Lourdes hay una Oficina Médica encargada de estudiar estas sanaciones y para ello utilizan 7 exigentes criterios.

Desde 1999 a 2018, en dos décadas, se han reconocido los últimos cinco milagros producidos en Lourdes, donde la tecnología y la ciencia avanzada han debido rendirse ante la evidencia.

Estos son los últimos cinco milagros, que tienen como protagonistas a dos franceses y tres italianos:

Jean-Pierre Bély, milagro tras recibir la Unción de enfermos

Este hombre de 51 años sufría esclerosis múltiple y llevaba ya dos años en silla de ruedas cuando llegó a Lourdes el 9 de octubre de 1987. Si bien había perdido su capacidad de andar, después de haber recibido el sacramento de los enfermos se dio cuenta de que podía volver a mover los brazos y las piernas.

Jean-Pierre Bély decía que adquirió una fuerza espiritual desconocida en él cuando recibió los tres sacramentos de sanación de la Iglesia: la Reconciliación, la Eucaristía y la Unción de enfermos. Aseguraba que esta energía recibida se difuminó por todo su organismo provocando su curación instantánea. Se liberó en el acto de dolencias que sufría desde los 16 años.

Fue sólo después de once años de investigación que su curación fue reconocida como "correspondiente a un hecho inusual e inexplicable” y declarado milagro el 9 de febrero de 1999.

Anna Santaniello, la mujer que salió andando de la piscina

Esta mujer italiana de 41 años llegó a Lourdes el 19 de agosto de 1952  víctima de una descompensación cardíaca por enfermedad mitral, consecuencia de una artritis reumatoide aguda, y a quien los médicos no veían cura.  

Anna Santaniello fue curada milagrosamente en Lourdes

Esta malformación le impedía caminar y hablar claramente. Asimismo, le causaba cianosis en la cara y edemas en las extremidades inferiores. Según dijo al diario de «La Città» de Salerno, “ya casi no lograba respirar y le dije a mi hermano que mi último deseo era ir a Lourdes”, a donde llegó “viva aunque en camilla”.

Conducida a las piscinas en camilla, salió por su propio pie: “el agua estaba helada, pero sentí inmediatamente algo que hervía en el pecho, como si me hubieran restituido la vida. Después de pocos segundos, me levanté con mis propias fuerzas y comencé a caminar, rechazando la ayuda de los camilleros, que me miraban con incredulidad”. El 21 de septiembre de 2005 su curación fue declarada "milagrosa" por la Iglesia.

Hermana Luigina Traverso, la monja que sintió “un calor fuerte”

La monja italiana tenía 30 años cuando en julio de 1965 llegó a Lourdes por primera vez. Afectada por una parálisis de la pierna izquierda, participó en las celebraciones tumbada en una camilla. El quinto día de la peregrinación, durante la adoración, sintió un fuerte calor que la invitó a enderezarse. Inmediatamente pudo mover los miembros inferiores paralizados y el dolor desapareció.

Luigina Traverso

Reconocido como milagro 11 de octubre de 2012, esta salesiana aún vive en su monasterio.

Danila Castelli, milagro en las piscinas

La italiana Danila Castelli tenía 35 años y cuatro hijos. Se le diagnosticó un cáncer extraordinariamente virulento que le producía tumores en cualquier parte del cuerpo. Sufrió ocho operaciones y vivía atiborrada a pastillas para soportar los dolores.

Danila Castelli, en Lourdes, el mismo lugar en el que se curó de un cáncer terminal

En 1989 los médicos se rindieron y le aconsejaron buscar tranquilidad para sus últimos días. Fue con su marido a Lourdes, no buscando un milagro (ya habían ido otras veces con la esperanza de la curación) sino para estar ante la Virgen en un último "viaje de novios". Iba a morir con 43 años: quería pedir a la Virgen "que Ella estuviese siempre cerca de mis hijos". Pero tras formular su oración, de inmediato se sintió tan aliviada que el dolor desapareció. Y toda la enfermedad.

Hermana Bernadette Moriau, invitada a quitarse los dispositivos

Esta francesa, religiosa de Bresles (Oise), se curó a los 69 años, el 11 de julio de 2008 tras padecer una patología en la llamada cola de caballo o cauda equina, agrupación nerviosa en el extremo de la médula espinal fundamental para la movilidad de las extremidades inferiores y la funcionalidad de los órganos pélvicos. Fue operada cuatro veces de la columna vertebral y se veía obligada a tomar morfina para el dolor.

Bernadette Moriau, último milagro reconocido, en un encuentro con el Papa Francisco

Rezando en la capilla de su comunidad pocos días después de una peregrinación diocesana a Lourdes, revive en su corazón un momento fuerte vivido en la Basílica de San Pío X durante el sacramento de los enfermos: luego se siente invitada a quitarse el corsé y la férula que ha usado durante casi veinte años, y descubre que su pie ha vuelto a su posición normal. Después de los exámenes médicos, su curación fue reconocida como el 11 de febrero de 2018, precisamente día de la fiesta de Nuestra Señora de Lourdes.

J. Lozano / ReL

Vea también     El papel de las viudas en la sociedad y en la Iglesia - San Juan Pablo II













































jueves, 11 de febrero de 2021

Oración a la Virgen de Lourdes por todos los enfermos del mundo


OUR LADY OF LOURDES


"Que la Santísima Virgen, Salud de los Enfermos y Madre de los Vivos, sea nuestro apoyo y nuestra esperanza"

En medio de cualquier enfermedad, una de los intercesoras más poderosas y compasivas es la Virgen María. Ella mira con bondad a sus hijos espirituales y desea enjugar todas nuestras lágrimas.

San Juan Pablo II concluyó su mensaje en la primera Jornada Mundial del Enfermo anual (que se celebra cada año en la fiesta de Nuestra Señora de Lourdes, 11 de febrero) con esta oración a Nuestra Señora, pidiendo su apoyo para todos los enfermos y los que sufren en el mundo:

Que la Virgen, «Salud de los Enfermos» y «Madre de los vivientes», sea nuestro apoyo y nuestra esperanza y, por medio de la celebración de la Jornada del enfermo, acreciente nuestra sensibilidad y nuestra entrega en favor de quienes están viviendo en la prueba, junto con la confiada esperanza en el luminoso día de nuestra salvación, cuando toda lágrima sea enjugada para siempre. Que nos sea concedido el poder gozar ya desde ahora de las primicias de aquel día con la alegría sobreabundante —aun en medio de todas las tribulaciones —que, según la promesa de Cristo, nadie nos puede arrebatar.

¿Quién es ella?

Lourdes es la Virgen a la que millones de personas acuden buscando salud, sanación. «Yo soy la Inmaculada Concepción»: así se presentó a la pastorcita Bernadette cuando se le apareció en el año 1856 en los pirineos franceses.

Philip Kosloski, Aleteia 

Vea también    Jornada Mundial del Enfermo: Mensaje papal (2002 - vale también para hoy)