¿Qué pasa cuando hacen comentarios o bromas incómodas? Si
has experimentado esta situación, esta información puede ayudar
Hay momentos en los que toca convivir con la familia
política; sin embargo, ¿qué pasa cuando los comentarios en las convivencias
familiares están disfrazados de "pequeñas bromas" hacia un cónyuge?
Ante una falta de respeto, el problema no debería resolverse obligando a la
pareja a "aguantar" para mantener la paz familiar.
¿A quién defender: a mi familia o a mi pareja?
Quizás te preguntes esto y te sientas en medio de la
situación. Principalmente, debes entender que ignorar el mal comportamiento no
genera paz, por lo que no debemos minimizar cuando se falta el respeto a
alguien, especialmente si se trata del cónyuge.
No se trata de declarar la guerra a tu familia; sino de
atender la situación con prudencia. Es necesario hablar del tema y tomar
ciertas medidas para promover un ambiente familiar sano y respetuoso,
respaldando a tu cónyuge
Aplica los siguientes pasos para conseguirlo:
Matrimonio
cristiano: ¿En qué se diferencia de otras uniones?
1Escucha y valida
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El primer paso es conversar con la pareja y saber cómo le
hace sentir esta situación. Es importante que, durante el diálogo no se
minimice la situación diciendo "déjalo pasar, así es mi familia" o
"no lo tomes personal", eso puede ocasionar un distanciamiento
emocional.
Valida los sentimientos de tu cónyuge y no lo dejes pasar.
2Establecer límites con la familia
Expertos en consejería matrimonial recomiendan establecer
límites para cuidar su matrimonio y esto no significa romper todo lazo con la
familia, pero sí acercarse directamente a la persona que lanzó los
menosprecios, comentarios irreverentes o las actitudes con descortesía para
dejar en claro que no están dispuestos a aceptar ese tipo de conductas.
3Tomar distancia cuando sea necesario
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Por otro lado, cuando hablar con la familia no funciona se
puede tomar una cierta distancia, puesto que es primordial darle el lugar
necesario a tu cónyuge, quien es prioridad, por encima de cualquier
discusión.
La importancia de proteger el matrimonio
La familia política puede no cambiar; pero la manera en que
una pareja responde a esas situaciones sí puede cambiar. Amar a la familia de
origen no significa permitir que invada o lastime el matrimonio. Así como poner
límites tampoco significa dejar de amar a quienes nos dieron la vida.
El objetivo no es construir un matrimonio contra la familia,
sino un matrimonio suficientemente unido para poder relacionarse con ella desde
el respeto, sin permitir que los conflictos externos terminen dividiendo a los
esposos.
Karen Hutch, Aleteia
Vea también Vivir y gozar el matrimonio
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