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lunes, 18 de febrero de 2019

Haití otra vez al borde del abismo

La violencia, la muerte y los disturbios dicen presente una vez más en el país más pobre de América Latina

HAITI

Tras una semana de disturbios –que se han saldado con, al menos, siete personas muertas, entre ellas un niño de 14 años de edad—el país más pobre de América Latina, Haití, parece enfilarse, una vez más, al abismo político del cual parece que no ha encontrado salida en la última década.
Las protestas, auspiciadas por la oposición en contra de la gestión del presidente Jovenel Moise (un empresario del sector agrícola), están lideradas por jóvenes de barrios populares, sobre todo de la capital Puerto Príncipe, quienes reclaman la salida del mandatario y el fin a la corrupción, el hambre, el desempleo galopante, la inflación y la impunidad.
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Escasez de todo

Aprovechando el segundo aniversario de la llegada al poder de Moise (quien asumió el cargo el 7 de febrero de 2017, luego de intensas batallas electorales), la oposición ha fincado sus protestas en la debilidad del presidente, en su aislamiento frente a los reclamos de comida y crecimiento del país, devastado por la violencia y por fenómenos naturales, como el terremoto de enero de 2010 y el huracán Mathew en 2016, de los cuales no ha podido levantarse.
Con la escasez de gasolina –derivada de la crisis venezolana y de los manejos corruptos del programa mediante el cual Hugo Chávez dominaba el Caribe con precios preferenciales de petróleo—ha venido la escasez de alimentos, electricidad, agua, empleo e insumos básicos que han prendido la mecha de las manifestaciones en contra de Moise.
Este viernes, cientos de comercios, gasolineras, escuelas y servicios públicos están cerrados, los primeros para evitar saqueos (que ya se han producido) y los segundos para no ser víctimas de los manifestantes que se han hecho de las calles de la capital haitiana y que han anunciado la intensificación de las protestas este fin de semana.

Cierre de embajadas

Conforme se agrava la situación y crece la insurrección popular, las embajadas y representaciones extranjeras en Haití comienzan a cerrar sus puertas –como la de Canadá–; advertir a sus funcionarios que extremen precauciones o a evacuar a los familiares de los diplomáticos, como lo ha hecho ya el gobierno de Estados Unidos.
Moise ha pedido diálogo a la oposición, pero los manifestantes han sido muy claros en el sentido que la única salida que concederían es la del propio presidente.  Sin embargo, un grupo de mediación, compuesto por altos funcionarios de la ONU, Brasil y una coalición de naciones occidentales, ha comenzado a actuar para exigir que exista una salida a la crisis.

Ya no puede resistir más el pueblo

Por su parte la Conferencia de Obispos de Haití ha señalado, en un comunicado urgente, que “el momento es grave, porque hay violencia contra la vida”.  Y sentenciaron: “la pobreza aumenta, el bien común está amenazado. ¡El país está al borde del abismo! Esta situación no puede durar más”.
En su misiva al pueblo haitiano los obispos católicos terminaron diciendo: “Debemos encontrar una solución inteligente que tenga en cuenta los mejores intereses de la nación y la defensa del bien común, en este sentido recurrimos a la conciencia de los ciudadanos de los diversos partidos políticos para una decisión patriótica, incluso si es a un costo elevado”.












jueves, 20 de abril de 2017

Venezuela: La protesta cívica es un derecho, reclaman los obispos



Venezuela: La protesta cívica es un derecho, reclaman los obispos

Recuerdan que esa acción pacífica no es un delito previendo ataques de los colectivos oficialistas

Ramón Antonio Pérez, aleteia
La Conferencia Episcopal de Venezuela dio a conocer un comunicado con motivo de las marchas convocadas para este miércoles 19 de abril, en las que la oposición aspira a concentrarse frente a la Defensoría del Pueblo tras partir en caminata desde veintiséis zonas de Caracas, en rechazo al golpe de Estado contra la Asamblea Nacional.
El comunicado firmado por el presidente de la CEV, Diego Padrón Sánchez, precisa que defender “los derechos humanos fundamentales, la vida, la libertad, la salud … y los demás derechos de los ciudadanos, es un deber de todo ser humano”. “Es un derecho y un deber de la Iglesia y de todos los creyentes, pues lo derechos humanos y civiles no pertenecen exclusivamente al ámbito de lo sociopolítico sino también al religioso”.
La oposición llamó a esta concentración luego de una serie de protestas que fueron reprimidas con violencia por los cuerpos de seguridad del Estado. Hasta la fecha, 6 personas han fallecido y más de 500 fueron detenidas.
“Al menos 32 han sido privadas de la libertad formalmente”, dijo Alfredo Romero, director del Foro Penal Venezolano, sosteniendo que en abril los “presos políticos” aumentaron a 146.
Como un gesto de poderío, el presidente Nicolás Maduro realizó el lunes 17 una concentración de “Milicianos”, a quienes ofreció entregar “500.000 fusiles para defender la revolución”, acto considerado fuera de la Constitución por la oposición.
Igualmente generó una movilización de las Fuerzas Armadas Nacionales militarizando las principales ciudades del país, especialmente Caracas, cuyas cuatro entradas -La Guaira, Los Teques, Guarenas y Los Valles del Tuy- han sido restringidas.
Adicionalmente, el oficialismo ha convocado una contra marcha, temiéndose que en algún momento se cruce con la oposición, pero el temor más latente son los grupos colectivos que han amenazado salir armados para combatir a los sectores democráticos.
En ese sentido cobra importancia el comunicado de la CEV que alienta el derecho cívico a realizar sus marchas “sin más restricciones que las que se derivan del deber de respetar la vida, la propiedad y el bien común”. Por ello, exige al Gobierno “respetar en sus actuaciones la dignidad de las personas y el derecho a la libre expresión de la protesta y manifestaciones pacíficas y democráticas”.

COMUNICADO 
“Los venezolanos exigimos el respeto a nuestros derechos civiles y a todos nuestros derechos”.
  1. En estos momentos de gran confrontación política, la Presidencia de la Conferencia Episcopal Venezolana hace a todos los venezolanos un llamado a rechazar cualquier manifestación de violencia y a respetar los derechos de todos y cada uno de los ciudadanos.
  1. La democracia se caracteriza, ante todo, por el respeto y protección de los derechos de los ciudadanos. Cuando el Estado (o el Gobierno) los desconoce o irrespeta, deja de ser un Estado democrático, pierde legitimidad en su desempeño, pues su función es la defensa de todos los ciudadanos independientemente de su ideología política. Los ciudadanos conservan sus derechos, pero los ven disminuidos o anulados. Hay otros factores que niegan la democracia, como es la concentración de los poderes públicos en manos de un solo poder. Esta es la situación actual de Venezuela.
  1. Defender los derechos humanos fundamentales, la vida, la libertad, la salud….y los demás derechos de los ciudadanos, es un deber de todo ser humano. Es también un derecho y un deber de la Iglesia y de todos los creyentes, pues lo derechos humanos y civiles no pertenecen exclusivamente al ámbito de lo sociopolítico sino también al religioso. Para los creyentes, en efecto, Dios es el autor de la vida y su protector. El mandato divino “No matarás” es una defensa de la vida. En esta misma línea se inscribe el mandato de proteger la creación y promover una ecología integral.
  1. Para los creyentes en Cristo, el mandato va más allá del “No matarás”. En el Evangelio, Jesucristo nos manda: Amen a sus enemigos, recen por los que los persiguen (Mt 5,46).El cristianismo es el primero y fundamental humanismo, fundamentado en la voluntad de Dios, lo que Él quiere para la humanidad, y en su palabra.
  1. La protesta cívica y pacífica no es un delito. ¡Es un derecho! Su control no puede ser una represión desmedida. La Constitución Nacional la garantiza, las leyes la amparan. La sociedad la reclama y la protege. La Iglesia acompaña y exhorta a los ciudadanos para que sea pacífica. Las marchas cívicas deben ser libres sin más restricciones que las que se derivan del deber de respetar la vida, la propiedad y el bien común.
  2. La Conferencia Episcopal Venezolana respalda en todos sus aspectos las declaraciones y actuaciones de los Señores Cardenales Jorge Urosa Savino, Arzobispo de Caracas, y Baltazar Porras, Arzobispo de Mérida, y de otros pastores de nuestra Iglesia.
  1. La Conferencia Episcopal Venezolana pide a todos los ciudadanos, a los creyentes en Cristo y a los hombres y mujeres de buena voluntad, actuar según la recta conciencia, los principios democráticos y las leyes del país, así como ejercer el derecho a la manifestación y protesta pública de manera respetuosa con las personas y propiedades y de modo responsable y pacífico. Cristo Resucitado llama a todos a compartir gestos de reconciliación y a “la búsqueda de válidas soluciones pacíficas antes las controversias, para el progreso y la consolidación de las instituciones democráticas, en el pleno respeto del estado de derecho” (PAPA FRANCISCO, Bendición Urbi et orbi, 16.04.2017)
  1. La Conferencia Episcopal Venezolana exige al Gobierno, particularmente al Ministerio Popular para las Relaciones Interiores, Justicia y Paz, a la Guardia Nacional y a los Organismos Policiales respetar en sus actuaciones la dignidad de las personas y el derecho a la libre expresión de la protesta y manifestaciones pacíficas y democráticas.
  1. Que Jesucristo Resucitado y su Santísima Madre nos alcancen del Padre Celestial la iluminación para celebrar el histórico 19 de Abril con dignidad, respeto y paz.
Caracas, 18 de Abril de 2017
† Diego Padrón
Arzobispo de Cumaná Presidente de la CEV