Mostrando entradas con la etiqueta Venezuela. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Venezuela. Mostrar todas las entradas

martes, 24 de febrero de 2026

«Salí más católico que cuando entré»: la fe sostuvo al líder venezolano Juan Pablo Guanipa en prisión

El opositor venezolano reconoció, al ser liberado, haber fortalecido su fe entre rejas.

Al llegar a casa, lo primero que hizo fue confesarse y comulgar.

Al llegar a casa, lo primero que hizo fue confesarse y comulgar.

Durante los meses que permaneció encerrado en Caracas, Juan Pablo Guanipa encontraba en la oración la energía necesaria para soportar cada jornada. Considerado uno de los presos políticos más visibles del chavismo en los últimos años, pasó casi nueve meses en una celda, aferrado a la fe para no derrumbarse.

Su detención ocurrió después de haber sido uno de los principales colaboradores de María Corina Machado durante la campaña presidencial del 28 de julio de 2024. Tras la ofensiva del régimen contra la oposición, el dirigente marabino, de 61 años, se vio obligado a esconderse hasta que, el 23 de mayo de 2025, agentes de inteligencia lo capturaron en un operativo nocturno transmitido por la televisión estatal. Desde entonces, su familia pasó semanas sin saber dónde estaba. Aciprensa recoge su historia.

La vida personal de Guanipa también había sido golpeada recientemente: en 2024 perdió a su esposa, Begoña, víctima de cáncer de mama. Juntos criaron a cinco hijos. El mayor, Ramón Enrique, asegura sentirse heredero de una historia de valentía. Deportista de artes marciales mixtas, recuerda cómo su padre lo vio remontar una pelea que parecía perdida, un triunfo que dedicó a su madre.

El político junto a su hijo Ramón.

El político junto a su hijo Ramón.familia Guanipa

Con el paso del tiempo, Ramón se convirtió en el principal portavoz de la familia, denunciando la desaparición forzada de su padre y recorriendo cárceles en busca de información. 

La familia, profundamente católica y devota de la Virgen de Chiquinquirá, vivió la incertidumbre como un castigo añadido: durante 51 días no supieron en qué centro estaba recluido Juan Pablo, y después apenas pudieron verlo.

Ramón describe la experiencia como una forma de secuestro institucional: sin garantías y sin responsables del tiempo arrebatado. La liberación llegó el 10 de febrero, gracias a una ley de amnistía impulsada desde el exterior. Sin embargo, al poco tiempo de salir, Guanipa fue detenido nuevamente por visitar a familiares de otros presos, y terminó bajo arresto domiciliario.

En las entrevistas que concedió en ese breve intervalo, dejó claro que la fe lo sostuvo: decía haber salido "más católico" que antes. Su hijo confirma que nunca perdió la serenidad y que rezaba constantemente para resistir.

"Yo soy católico practicante y salí más católico todavía. Con mucha más fe de la que tenía anteriormente. Y todos los días daba gracias a Dios: por todo lo que me ha dado, por todo lo que me has ayudado, por todo lo que me has perdonado, por todo lo que me has amado", comentó.

Mientras que su hijo Ramón confirmaba: "Él rezaba para pedir fuerzas y poder seguir un día más. Oraba constantemente y pensaba en nosotros, en qué cosas se estaría perdiendo. Nunca se quebró mentalmente".

"Aquel que es católico y se aferra a Dios no tiene una fuerza pasiva. Él tenía la fuerza, en Dios, necesaria para dignificar su estadía en la cárcel. Mi padre nunca se dejó deteriorar. La prisión es donde más digno fue, porque sabía que estaba frente a una injusticia que representaba su cruz y él sabía que tenía que llevarla con dignidad y así lo hizo", añadió.

La falta de acceso a un sacerdote fue uno de los dolores más profundos del encierro. Al llegar a casa, lo primero que hizo fue confesarse y comulgar. Para la familia, la fe fue el sostén que les permitió atravesar la prueba. Hoy aseguran que su vínculo con Dios es aún más fuerte y que la experiencia los reafirmó en su identidad católica.

ReL

Vea también   Testimonio de cristianos ante la persecución y la violencia



jueves, 14 de noviembre de 2024

Nicaragua: el gobierno priva a los enfermos de la extremaunción

 

NICARAGUA

En Nicaragua, el gobierno de Daniel Ortega prosigue su política de persecución de la Iglesia. El último ejemplo: en las últimas semanas se ha prohibido a los sacerdotes visitar a los enfermos en los hospitales y darles la extremaunción

El futuro de la Iglesia en Nicaragua parece oscurecerse mes a mes. El gobierno de Daniel Ortega impide ahora que los sacerdotes visiten los hospitales y administren a los pacientes el sacramento de los enfermos. La abogada e investigadora nicaragüense Martha Patricia Molina ha recogido recientemente una decena de testimonios de sacerdotes de varias diócesis del país que confirman que se les prohíbe entrar en los hospitales.

Sin embargo, el sacramento de los enfermos es un sacramento esencial de la vida de fe. Expresa la confianza en Dios, que sostiene al enfermo, y puede recibirse a cualquier edad y tantas veces como sea necesario. Este es el caso, por ejemplo, en la vejez extrema, durante una enfermedad crónica, o cuando los fieles se enfrentan varias veces, en distintos momentos de su vida, a una situación que podría poner en peligro su vida.

Sí, es muy posible recibir varias veces el sacramento de los enfermos, y la Iglesia es muy clara al respecto:

"Si un enfermo que ha recibido esta unción recupera la salud, puede recibir de nuevo este sacramento en caso de otra enfermedad grave. Si en el curso de la misma enfermedad el estado de la persona empeora, el sacramento puede repetirse. Es aconsejable recibir la unción de los enfermos justo antes de una operación grave. Lo mismo se aplica a los ancianos cada vez más frágiles".

 (CIC §1515)

Persecución progresiva

Detenciones arbitrarias, expulsión de congregaciones religiosas, prohibición de emisiones católicas en los medios de comunicación, vigilancia de sacerdotes... Los católicos sufren un acoso constante en este Estado latinoamericano, uno de los más represivos del mundo en materia de libertad religiosa.

"La Iglesia católica es una piedra en el zapato de Daniel Ortega. Cuando él o su esposa miran a un obispo o a un sacerdote, no ven a un hombre de fe, sino a un soldado que va a la guerra", dijo hace unos meses a Aleteia Martha Patricia Molina. "La Iglesia es el peor enemigo del gobierno de Ortega".

Agnès Pinard Legry, aleteia 

Vea también     Medellín: 40 años Mensaje de la
Conferencia espiscopal de Venezuela



sábado, 19 de febrero de 2022

El reto que lanza un niño venezolano en las redes sociales

 VENEZUELA

Con tan solo 10 años ya era compositor, cantante, escultor, conferencista y había escrito un libro. A sus 12, sorprende con una iniciativa solidaria y altruista

Se llama Josué Benjamín Figueroa.  Lleva el nombre del lugarteniente de Moisés, uno de los doce exploradores enviados por el patriarca a la tierra de Canaán. Es un niño venezolano fuera de serie. Lo han entrevistado  canales de televisión  de toda América, cuenta con un  programa en Nickelodeon y ganó el premio Inspiración del Año en los Kids Choice Awards 2021.

Nickelodeon es una marca de entretenimiento para niños con una selección de programas para toda la familia, como  canal de televisión por suscripción latinoamericano de origen estadounidense, orientado a niños y adolescentes. Allí, Josué despliega toda su encanto para mostrar su talento y transmitir a otros su técnica. Es muy bueno en eso de motivar a los demás.

VENEZUELA

 Talento en plastilina

Tiene un “ángel” muy especial. Algunos lo llaman buena estrella, atractivo o carisma. Lo cierto es que se trata de un niño muy simpático y desenvuelto que demuestra tener un gran corazón. Aparte de ello ha sido bendecido con un don, una increíble habilidad para esculpir en plastilina. Su arte ha reproducido la imagen de héroes de ficción, personajes del mundo artístico, deportistas famosos y celebridades alrededor del planeta. Su historia es inspiradora y,  con el auge de las redes sociales, le ha dado la vuelta al mundo.

Hace un par de años escribió un libro donde cuenta sus experiencias. Es un niño como podría ser cualquier otro de su edad, sólo que dotado de una creatividad y habilidad manual y expresiva sorprendentes. Casi logra un récord de Guinness por  su puesta en escena  de la Batalla de Carabobo -lugar en Venezuela del que es oriundo- que consta de 1500 piezas en plastilina representando la batalla que dio a Venezuela la independencia  librada en el campo del mismo nombre en junio de 1821.

El infaltable apoyo familiar

Dicta talleres desde su casa por internet. En conversación con una periodista mexicana  de Heraldo Kids dijo: “Mi camino ha sido increíble, siempre con el apoyo de mis padres. Se que siempre me van a apoyar en mi incursión en el canto, la escultura, las conferencias, los videos motivacionales”. Su familia, por supuesto,  quedó plasmada en una bella escultura de plastilina donde los incluyó a todos. Tiene un canal de youtube que se llama: «Mundo de Plastilina de Josué».

Desde los 4 años está esculpiendo. Cual si fuera barro, va modelando las figuras con sus manos y la ayuda de un diminuto cincel. Trabaja con  una gran agilidad. “Cuando hago una imagen, siempre me inspiro en personajes que sean ejemplo para muchos”. Selecciona tres que califica como las más especiales para él: una de Alejandro Sanz. “Mi mamá la publicó en Instagram y él se puso en contacto conmigo. Me dijo que le pidiera lo que quisiera porque me quería apoyar  y le solicité unos materiales con los que trabajo, plastilina y una lámpara. Y cuando fui a México, le pude entregar la escultura personalmente. Fue demasiado emocionante para mí”. Igual hizo con Aracely Arámbula, de quien dice es “una calidad de persona”. Otra emoción fue entregar la de José José  a su familia, también personalmente. Y no sólo eso: cantó a dos voces con su hija Marisol  “El Triste”,  un tema del afamado artista.

También ha querido incursionar en la actuación y está lleno de planes.  Lejos de ser retraído, como ocurre con algunos artistas, tiene un carácter muy extrovertido  y entusiasta,  expresándose con gran facilidad.

“¿Qué culpa tengo yo?”

Entró al mundo de la música porque tiene los genes. Su padre es guitarrista y bajista; su abuelo también es músico  y a su mamá le fascina cantar. Desde los seis años descubrió que también le atraía la música y se sentía inclinado a cantar.

El libro se llama “Qué culpa tengo yo?”, donde relata sus experiencias. “Es un libro hermoso, dice, que creo puede ayudar a muchas personas”.

Camilo Egaña lo entrevistó en CNN sobre su trabajo y anécdotas, pero no se imaginaba  la sorpresa que Josué le tenía preparada:  “¡Mira, eres tú!, le dijo  mostrando a la cámara una escultura de cuerpo entero del ancla, lo que provocó una sonora  carcajada al constatar el parecido sorprendente con el real Camilo. Sólo le dijo, sin poder dejar de reírse: “Oye, hago noticias pero no siempre estoy tan serio, me río mucho…¡y no tengo el pelo tan blanco!”. Le pidió encarecidamente que se la hiciera llegar. Fue un momento grato.

Otros que se llevaron una sorpresa fueron los integrantes de  el equipo de presentadores de Un Nuevo Día de Telemundo, quienes vieron admirados como les creó el logo de su programa en plastilina. Allí accedió a cantar a capella una canción que sacó lágrimas a los venezolanos en México que se encontraban entre el público: “Venezuela por haberme dado tanto, estoy contigo en la risa y en el llanto (…) celebrando con cuatro, arpa y tambores, ya vendrán tiempos mejores”.  Una voz de niño, pero afinada y muy expresiva.

Con Camilo y Eva Luna Montaner  grabó una linda balada que hizo estallar las redes sociales en elogios.  Aquí el video:

Dar es la clave

Josué dice, a  todo el que lo quiere escuchar, que no hay que desaprovechar la oportunidad de dar porque “son oportunidades que Dios nos está dando para hacer el bien”.

De hecho, lanzó  una campaña –más que una  campaña, un reto- a  través de las redes sociales  llamado “Toma mis zapatos”, que nació cuando vio a un niño descalzo en la calle y le obsequió los suyos.

 «Los pies descalzos»

Todos sabemos que en las ciudades de Venezuela hay gran cantidad de niños vagando por las calles sin zapatos o con lo que queda de ellos después de un uso prolongado sin reemplazo. 

La historia de uno de estos niños, del grupo al que llaman pies descalzos, Jefferson, la escribió el portal El Estímulo de Caracas en vísperas del Día del Niño – 21 de julio de 2019- : “Nosotros somos una manada (grupo) de unos 100 niños, menores de edad que vivimos en la calle. Pedimos dinero a los choferes en los semáforos, nos bañamos en la fuente de la Plaza Altamira y dormimos debajo de la autopista de Prados del Este. Estoy en la calle con mi hermano, somos morochos; nuestra madre murió y papá nos maltrataba mucho. Yo logré sacar el sexto grado. Cuando estaba en la escuela le decía a mis maestras que quería estudiar para ser médico y atender a los niños, pero me tocó esta vida. Es bien ruda”, señaló.

Son niños que quedan en un estado de vulnerabilidad muy grave cuando sus padres se marchan a otros países en busca de mejores oportunidades. Niños que son abusados, traficados y hasta asesinados como ha ocurrido tantas veces. Muchos de ellos con los pies descalzos. Esta realidad ha tocado el corazón de Josué, quien resolvió poner su popularidad y recursos al servicio de estos, niños como él, pero sin sus oportunidades.

El mensaje de Josué, no sólo es para los niños como él, sino para todo el mundo: “Sigan sus sueños y siempre luchen por ellos. A los padres me encantaría decirles que apoyen a sus hijos”.

Macky Arenas - Aleteia Venezuela 


Vea también      Niños, compartan el tesoro que es Cristo - Benedicto XVI





































sábado, 23 de octubre de 2021

Cuando la vida surge del atroz abuso a joven discapacitada

 VENEZUELA


La mirada tierna de una joven madre con parálisis, hacia su hijo recién nacido, conmueve las redes sociales. El niño es producto de una violación y Gotas de Esperanza Venezuela ayudó a traerlo al mundo

La historia, aunque es triste y provoca rabia y dolor, es al mismo tiempo un grito de esperanza y respeto por la vida de los niños no nacidos. Miguel de Jesús vino al mundo, el 12 de octubre de 2021, en Guanare, estado Portuguesa, en Venezuela.

Sin embargo, el niño será sometido a una prueba de ADN para conocer quién fue la persona que abusó de su madre María Alejandra Yánez, de 21 años. La joven madre está discapacitada; postrada en silla de rueda y sin poder hablar. Pese a todo, la sonrisa frente al niño delata sus sentimientos y su corazón de madre.

De acuerdo con los reportes de la organización no gubernamental Gotas de Esperanza Venezuela, la familia de María Alejandra se dedica a la caficultura y vive a dos horas de Guanare. En medio de la precariedad económica emigraron a Caracas, y dejaron a la chica al cuidado de unos conocidos. “Me sentí pésimo, no hallaba qué hacer”, dice el padre en un video de la ONG, al hablar sobre la violación de María Alejandra.

El embarazo siguió adelante y nunca plantearon el aborto. En el proceso los encontró la fundación que hizo la denuncia en las redes sociales. Asumieron el caso y organizaron que el parto fuese por cesaría, cumpliéndose en el hospital “Dr. Miguel Oraá” de Guanare.

Hola mundo. Bienvenido al mundo Miguel de Jesús. Esta es la foto más hermosa que verán hoy. Te vamos a dar mucho amor”, escribieron el 12 de octubre.

La espectacular fotografía es la alegría de todos los que siguieron el caso. La madre, a pesar de su condición de parálisis, dirige una tierna mirada hacia su hijo recién nacido. La historia conmueve las redes sociales y la conciencia de muchas personas.  

Necesitan insumos para seguir adelante con el niño

¡Jamás antes visto! Un acto atroz, sin perdón”, escribió la ONG en las redes sociales al encontrarse con el caso. “¿Cómo un ser puede hacerle esto a una persona en condiciones especiales?”,se preguntaban los miembros de la organización sin fines de lucro. Ellos se dedican a la atención de niños y mujeres en situación de vulnerabilidad. 

El 11 de octubre, publicaron:“María Alejandra fue abusada y quedó embarazada”. “Hoy necesitamos el apoyo para poder traer a este príncipe al mundo. Su familia es de escasos recursos y nosotros estamos aquí para ayudarlos en lo que necesiten”.

Además, difundieron un listado de insumos para someter a la joven a la cesaría que traería al mundo a Miguel de Jesús. “Necesitamos comprar insumos médicos, un coche, pañales, fórmulas (su mamá no podrá amamantar) además de eso hay que comprarle una cama y colchón a María Alejandra quien duerme en fuertes condiciones”.

Así iniciaron la campaña para traer a Miguel de Jesús al mundo. Su decisión fue una respuesta de amor al indigno acto que un desconocido cometió contra la joven que no puede valerse por sí misma. “Hay un culpable y sabemos que se hará justicia (…) Ahora nos queda preocuparnos por ellos y ayudarlos a salir adelante. No podemos juzgar sin saber lo que pasó”, escriben los integrantes de Gotas de esperanza.

Solo les pedimos por favor ayuda para que este príncipe venga al mundo sano. Viven a dos horas y media de Guanare nos estaremos haciendo cargo de su traslado y hospedaje en Guanare el día de la cesárea”, dijeron antes de ingresar al hospital.

La fundación atiende “un comedor donde se alimentan más de 700 personas”. Además, cuentan con una sede en el estado Portuguesa donde “se benefician más de 100 niños diarios”. Gotas de esperanza fue fundada en 2017, y trabaja en Guanare con los niños y mujeres más desfavorecidos de la sociedad.

Ramón Antonio Pérez - Aleteia Venezuela

Vea t ambién     Cuando pido ayuda, Una respuesta pastoral a la violencia doméstica contra la mujer



























viernes, 17 de mayo de 2019

DRAMÁTICO VÍDEO DE LOS OBISPOS DE VENEZUELA


La Conferencia Episcopal Venezolana ha distribuido un vídeo donde muestra los efectos que ha causado en el país la dictadura socialista bolivariana de Hugo Chávez y Nicolás Maduro, y la respuesta de la Iglesia ante las durísimas realidades sociales a las que se está viendo abocado el país. ReL










lunes, 22 de abril de 2019

El régimen de Maduro impide al obispo Moronta entrar en la cárcel en la que iba a celebrar misa


Monseñor Moronta ha lamentado que los reclusos no hayan podido estar con su pastor

El régimen de Nicolás Maduro no perdona que los obispos de Venezuela estén defendiendo al sufriente pueblo venezolano ante la represión, el hambre y el desastre causado por el líder chavista. Esto ha provocado episodios de acoso e incluso persecución contra los sacerdotes y los propios obispos.
El último ocurrió este Jueves Santo cuando se prohibió a Mario Moronta, obispo de San Cristóbal, celebrar la misa con los reclusos en la cárcel de Santa Ana del Táchira. Esta celebración estaba ya preparada y coordinada con el centro penitenciario pero una vez allí no se le permitió la entrada en la prisión.
Este es el comunicado del obispo Moronta ante estos hechos:
Saludos. Como todos los años, cada jueves Santo celebro en el CENTRO PENITENCIARIO DE OCCIDENTE, así tenemos la oportunidad de compartir con los privados de libertad el mandamiento nuevo del amor y la institución de la Eucaristía. Bonita manera de conmemorar el sacerdocio de Jesucristo. Además de lavar los pies a algunos de ellos nos acercamos a cada uno para ofrecerles un gesto de fraternidad y una palabra de aliento.
Esta mañana hacia la ocho am, al llegar, el Capellán me aguardaba para decirme con preocupación que no permitían que entrara y celebrara. Eran órdenes superiores. A pesar de que todo estaba preparado, le indique que no se preocupará y que celebrará él transmitiéndoles los privados de libertad mi saludo y bendición.
En la Constitución además de los derechos fundamentales que brotan de la dignidad humana, se declara la libertad de culto si conlleva el recto desarrollo del ministerio sacerdotal. Ni se trata de un acto cualquiera ni mucho menos de tipo político.
La ceremonia de hoy expresa la caridad y en el caso de los privados de libertad es una manifestación de la opción preferencial por los pobres. En una auténtica democracia, con libertad y justicia, eso no pasaría.
Lo siento mucho por quienes esperaban al Obispo, que acudía como Pastor. Están siempre en mi oración.  Oro también por quienes tomaron esa decisión, pidiéndole al Sumo y Eterno Sacerdote toque sus corazones y le dé la gracia y luz que tanto necesitan.
Seguiremos siendo fieles a Jesús, y en comunión de servicio eclesiales al Pueblo de Dios.
+ Mario Moronta

ReL

















sábado, 13 de abril de 2019

¿Cuál es el país más miserable del mundo?

Tres países latinoamericanos se encuentran entre los cinco países más infelices del planeta en 2018

VENEZUELA
Todo de acuerdo con el “Misery Index” (“Índice de Miseria”, textualmente), elaborado año con año por el economista Steve Hanke.
Estos países son Venezuela (en primer sitio de infelicidad mundial), Argentina (en segundo sitio) y Brasil (en cuarto). En medio de Argentina y Brasil, en el tercer sitio, se encuentra Irán. Y en el quinto, Turquía.
Otros países latinoamericanos que se encuentran entre los 20 más infelices de acuerdo con el Índice son Nicaragua en el lugar número once, Uruguay (13), Honduras (14), Jamaica (17), Colombia (19) y Paraguay (20).
Por el otro lado, de los 95 países que componen el “corpus” del Índice, no existe ningún país de América Latina; vamos, ni del continente americano. El más cercano a la felicidad de todo el continente, en el lugar 68, es Estados Unidos. Y Panamá, en el lugar 54, es el representante más feliz de los latinos.
Por lo que respecta al país más feliz o, si se prefiere –utilizando la terminología de Hanke—el menos miserable, éste es Tailandia que ocupa el lugar 95, seguido de Hungría (94), Japón (93), Austria (92), China (91) y Suiza (90).

Una métrica muy simple

El “Índice de Miseria” de Hanke se realiza mediante la suma de las tasas de desempleo, inflación y préstamos bancarios, menos el cambio porcentual en el Producto Interno Bruto (PIB) real por cada habitante del país.
Siguiendo el pensamiento del economista estadounidense, las lecturas más altas sobre los primeros tres elementos son “malas” y hacen que las personas sean más miserables.
Esto es compensado por un “bien” (PIB per cápita), que se resta de la suma de los “malos”. Una puntuación más alta del Índice de Miseria refleja un nivel más alto de “miseria”.
En opinión de Hanke, “ésta es una métrica lo suficientemente simple como para que un presidente, sin tiempo para extensas sesiones informativas económicas, puede comprender de un vistazo”.
Venezuela ostenta el título sin gloria del país más miserable del mundo en 2018, como lo hizo en 2017, 2016 y 2015. Los fracasos del presidente Nicolás Maduro han sido bien documentados durante el año pasado.

Elemental, pero no para todos

Venezuela no solo es el país más miserable del mundo, según Hanke, “sino que su puntaje en el Índice de Miseria ha aumentado dramáticamente durante el año pasado, a medida que se aceleró el colapso de la economía”.
Los problemas de Argentina y de Irán tiene que ver con el dudoso valor de su moneda, la poca credibilidad del banco central y el fenómeno inflacionario, mientras que Brasil, entre otras muchas cosas, tiene un sistema de pensiones en quiebra.
“La condición humana habita en un vasto continuo entre miserable y feliz. En la esfera de la economía, la miseria tiende a fluir desde un alta inflación, los elevados costos de los préstamos y el desempleo”, escribe Hanke, economista de la Universidad Johns Hopkins.
Y remata en su artículo publicado originalmente en la revista Forbes: “La manera más segura de mitigar esa miseria es el crecimiento económico. Todo lo demás es igual, la felicidad tiende a florecer cuando el crecimiento es fuerte, la inflación y las tasas de interés son bajas y los empleos abundan”.
Elemental, pero no para todos. Menos para los populistas que ahora florecen como esporas en el mundo.
Jaime Septién, Aleteia








sábado, 16 de marzo de 2019

El apagón también deja sin agua potable a Venezuela

El Río Guaire, un torrente de aguas servidas que atraviesa a Caracas, se ha convertido en el lugar al que acuden cientos de venezolanos desesperados ante la falta de agua potable

WATER

Venezuela parece no salir de una calamidad para entrar en otra. Tras el apagón del 7 de marzo que sumergió en la peor oscuridad de su historia al país suramericano, algunos “daños colaterales” comienzan a percibirse en toda su magnitud. No solo fueron hospitales y clínicas privadas, sistemas de transporte masivo, telefonía, internet, medios de comunicación y millones de hogares que se quedaron sin el servicio eléctrico; también fueron anulados los servicios de bombeo de agua potable en las deterioradas plantas de tratamiento, sumando nuevas calamidades a la crisis humanitaria.
El presagio de algunos que ven en la falta de agua la probable tercera guerra mundial, parece una realidad no muy lejana en Venezuela. Aunque el país no está formalmente en una guerra convencional, la carencia del agua potable parece que cobrará víctimas como lo han hecho la desnutrición, los deficientes servicios médicos y la delincuencia, de mantenerse el apagón eléctrico. Cada vez son más frecuentes las filas de ciudadanos en cualquier chorro o torrente en procura de llevar un poco de agua a sus hogares.
En Caracas, los ciudadanos se ven obligados a recoger el vital líquido en el Río Guaire, un colector de aguas residuales que traviesa la ciudad a lo largo de 72 kilómetros. Una cloaca putrefacta donde confluyen quebradas y cañerías de aguas sucias y desechos industriales. Últimamente estuvo de moda porque algunos caraqueños fueron capaces de sumergirse en sus podridos líquidos buscando cualquier trizo de metal precioso.
Ahora, algunas personas o tal vez las mismas, detectaron que al embaulado y sucio afluente también llegan corrientes de aguas blancas; y aunque no tienen garantía alguna y pudieran generar riesgos en la salud de quienes la consuman, son de momento, la solución a la sequía que padecen luego de varios días de oscuridad y tragedia.

WATER
Fotos; Dalila Itriago

Agua clara pero no potable

“En la comunidad de San Agustín del Sur llevaban cinco días sin nada de agua y con servicio de luz intermitente”, escribió este lunes 12 de marzo en Instagram, Dalila Itriago. Narró que en esta comunidad “decenas de sus habitantes” “salieron a llenar sus tobitos de agua en una de las afluentes del contaminado y hediondo Río Guaire”.
“Niñitos, mujeres y hasta personas de la tercera edad, se arremolinaban alrededor del chorro que si bien daba agua clara no era potable. Lucían desesperados y, sin embargo, entre ellos había cierta armonía que les permitía llenar sus envases y ayudarse mutuamente”, escribió la periodista, precisando que este llenado de agua queda ubicado frente al edificio de la Policía Científica (CICPC), en la autopista Francisco Fajardo.

WATER
Fotos; Dalila Itriago

Dijo que la Policía Nacional Bolivariana “estuvo allí en silencio”, como resguardando el orden entre estos sedientos caraqueños. “Pero luego llegó la Guardia Nacional Bolivariana y sí les pidió a los vecinos que desalojaran el área pues estaban interrumpiendo la circulación de una de las principales vías de Caracas”.

WATER
Fotos; Dalila Itriago

Los militares habrían llegado armados y dispuestos a reprimir, por tanto, “era difícil decirles que no”. La comunidad se fue más allá, debajo del puente que llaman “La Hierbera”, pero no se quedó tranquila. “Gritaban y reclamaban el servicio”, escribió Dalila. Al mismo tiempo que los ciudadanos se retiraban del lugar, además de recordar a la progenitora de Nicolás Maduro, expresaron el deseo de satisfacer esta nueva exigencia de los venezolanos.

WATER
Fotos; Dalila Itriago

La burla del régimen socialista

Con Hugo Chávez en el poder, en 2005, el ministerio de ambiente comenzó un *Proyecto
de saneamiento del Río Guaire. Incluso, Chávez dijo que invitaría a ministros y presidentes a bañarse en sus aguas. Entonces era la responsable de esta cartera Jacqueline Farías, quien aseguró que el Guaire podría tardar hasta 15 años en su proceso de limpieza, pero el “proceso revolucionario lo entregaría saneado en 2014”.
LA OTRA FARÍAS. Este lunes 12 de marzo, la actual alcaldesa de Caracas, Erika Farías, durante una entrevista con Radio Nacional de Venezuela, indicó que hasta tanto no se restituya el sistema eléctrico nacional, no se podrá surtir el líquido. Una vez que se estabilice la electricidad, transcurrirán 8 o 10 horas para que el agua llegue al valle de Caracas. “*En algunos lugares puede durar más de 24 horas y algunos días*”, aseguró.
Como era de esperarse, la alcaldesa allegada a Nicolás Maduro, desmintió que caraqueños hayan ido a buscar agua en el río Guaire. Comentó que posiblemente eran “militantes” del presidente de la Asamblea Nacional y quien se juramentó como presidente encargado, Juan Guaidó, quien los envió allí. Entretanto, el apagón continúa intermitente y en algunos estados supera las cien horas. La sed llegó a buscar su puesto.

Ramón Antonio Pérez, Aleteia







miércoles, 6 de marzo de 2019

Venezuela: “Ayudé a salvar muchas vidas, pero la de mi hija fue imposible”

Carla Vallenilla falleció debido a la falta de medicamentos, insumos y personal calificado en uno de los hospitales más importantes del país, por eso su madre, que es enfermera, clama por la ayuda humanitaria para los venezolanos

XIOMARA
Fotos: Cortesía Xiomara
La enfermera Xiomara Vallenila denuncia la muerte de su hija Karla de 32 años el 6-Oct 2018, por falta de medicamentos e insumos
Xiomara Vallenilla Ortiz es una enfermera y abogada venezolana. Su refugio en Dios, y la lucha social que vive con ahínco, le han impedido que los arañazos sufridos durante los últimos 20 años, le ganen para el desánimo y la desesperanza. El último golpe lo recibió el 6 de octubre de 2018, cuando su hija Carla Vallenilla, de 32 años y madre de dos niñas, falleció como consecuencia de los daños neurológicos por hipoxia cerebral, en el hospital “Domingo Luciani”, un centro de referencia nacional que funciona en Caracas.
La joven mujer sufría de lupus, enfermedad inmunológica que le fue diagnosticada en 2015. Vallenilla Ortiz aseguró que en agosto de 2018, su hija se complicó con neumonía; se sumó la falta de medicamentos, personal especializado y equipos técnicos, que posteriormente le produjeron su muerte.
El hospital carecía de medicamentos y los quipos necesarios”, dijo Xiomara en una asamblea de Voluntarios X Venezuela a la que se incorporó para trabajar por la ayuda humanitaria que llegaría el 23 de febrero, y que estaría destinada a más de 300.000 pacientes crónicos en situación vulnerable.
“Mi hija falleció hace cuatro meses en el hospital Domingo LucianiEso me partió el alma porque después que, como trabajadora de la salud, ayudé a salvar muchas vidas durante 25 años de servicio, la vida de mi hija fue imposible de salvar”, ratificó en conversación con Aleteia.
Contó que la odisea de su hija Carla comenzó, prácticamente, desde el mismo momento en que fue diagnosticada, recibiendo tratamiento con esteroides a los cuales era alérgica. Presentó reacciones adversas que fueron tratadas a su vez con quimioterapia y siguiendo un control con diferentes médicos.
La enfermera inició una campaña en las redes sociales para poder comprar Solumedrol, un fármaco escaso y muy costoso en Venezuela. “Este medicamento la aísla de la realidad por la reacción alérgica que sufre y al no poder encontrar las quimioterapias necesarias para combatirla”, afirmó.
Luego comenzaron a suministrarle Plaquinol, que la misma Xiomara le enviaba desde el extranjero. En 2018 tenía una buena reserva de este tratamiento pero su hija Carla se mostró solidaria con otros pacientes a quienes se les hacía imposible conseguirlos. “Contando con una reserva mínima, mi hija sufrió una infección respiratoria que obligó a su hospitalización en el Domingo Luciani”, señaló la profesional de enfermería.


RAP: ¿Xiomara por qué salió usted de Venezuela?
“Desde el año 2011, ante el desmejoramiento de las condiciones laborales y sanitarias del sector público de la salud, participé en varias protestas junto a mis compañeros del Domingo Luciani y otros centros de Venezuela. Para entonces ya percibíamos el deterioro en los hospitales y creíamos que una manera de exigirle al Gobierno que les prestara atención era protestando. Además, nuestro salario era y sigue siendo de los más bajos. Yo como profesional de la salud me sentía orgullosa de este hospital que es Tipo IV y junto a varios compañeros dimos la vida por este centro. Me siento lucianista”.
RAP: ¿Realizaron acciones concretas durante esas protestas?
“Sí. En abril de 2011, participamos en una huelga de hambre frente a la embajada de Brasil para llamar la atención acerca de nuestras exigencias; se entregaron documentos en varios organismos y se realizaron varias ruedas de prensa para denunciar la situación. Para ese momento la ministra de salud era Eugenia Sader. Simultáneamente en todo el país se sumaron los colegas de otros estados a la huelga de hambre. En mi caso, hice huelga de sangre, es decir, realicé la extracción de mi propia sangre para mostrar que estábamos dispuestos a ir más allá de la simple protesta. En esa ocasión sufrí una descompensación y tuve que ser retirada de la protesta y hospitalizada”.
“Estas acciones me afianzaron la buena relación con mis compañeros de trabajo, pero también me llevó a ser mal vista por las autoridades sanitarias. Creamos una asociación civil para proveer de alimentos a mis compañeros pero debido a la crisis la idea no fructificó. Además, lo que recibía de salario ya no me alcanzaba para nada y me obligó a salir del país en 2016.  Primero viví en Suiza y luego en España, desde donde ayudaba a mis hijas y nietas. Regresé en agosto de 2018. Quise venir a buscar a mi hija Carla y a mis nietas para llevarlas a España porque conseguí una ayuda humanitaria de un organismo internacional para poder salvarla. Sin embargo, mientras llegaba a Venezuela, Carla había sido internada en el Domingo Luciani”.
RAP: ¿Qué sensación le dio regresar a su lugar de trabajo y ver que su hija era atendida en medio de condiciones tan críticas?
“Sentí mucho dolor e impotencia. Yo, como profesional de la salud, me sentía orgullosa de este hospital que es Tipo IV, es decir, uno de los que se supone está entre los más excelentes del país. Ahora lo encuentro en el piso y me consigo que no hay personal porque todos han emigrado. Además, el régimen de Nicolás Maduro incorporó a los MIC (Médicos Integrales Comunitarios), personas que ni siquiera saben manejar un parámetro de ventilación mecánica; que no están preparados ni formados para atender casos de salud”.
“Mi hija Carla presentó un paro respiratorio y ni siquiera sabían practicarle un RCP (Reanimación Cardio Pulmonar). Sin embargo, debido a que yo estaba allí pude hacerlo. Nadie la quería entubar hasta que hizo un daño neurológico por una hipoxia cerebral. Pasó a reanimación, un servicio donde faltan médicos, insumos, equipos y donde mueren muchas personas porque en ese lugar donde se trabaja con las uñas. Luego fue reingresada a terapia intensiva donde le quitaron todas las indicaciones y los cuidados. Entonces comenzó a desmejorarse nuevamente. Allí estuvo hasta el 6 de octubre cuando muere”.
RAP: ¿Usted hizo la denuncia? ¿Qué hará ahora cuando su hija puede considerarse una víctima más de esta crisis humanitaria?
“Sí. Presenté la denuncia ante el director del hospital. Pero con la situación de mi hija vi muchas cosas que me reservo de comentar públicamente para exponerlas ante instancias de los derechos humanos. Son cosas que no debieron pasar. ¿Cómo es posible que en el caso de mi hija haya tenido que comprar sangre para reponerle la hemoglobina que le llegó a 6 y no se conseguía en el Banco de Sangre del hospital? ¿Cómo es posible que haya recorrido varios bancos de sangre para conseguirla? ¿Por qué una bolsa de sangre cuesta 50 dólares? ¿Cómo hacen las personas que no tienen dinero para comprar medicamentos a precios internacionales?”.
“Por supuesto que decidí quedarme a luchar por mi país, para ser voluntaria y llegar a todos los ciudadanos que nos necesitan en esta emergencia humanitaria. En Venezuela hay muchos pacientes con altos niveles de desnutrición, con tensión alta y diabetes; que han sufrido accidente cerebro vascular, incapacitados en sus viviendas. Pacientes que no tienen pañales desechables y se están muriendo de mengua sin medicamentos y sin insumos porque en Venezuela no hay nada. Realmente, ver morir en la emergencia a muchos pacientes por falta de medicamentos es muy duro”.
Como cierre de esta entrevista, Xiomara Vallenilla Ortiz comentó que ella es, además, sobreviviente de la tragedia ocurrida en el estado Vargas, en diciembre de 1999. Está convencida que “con la fe puesta en Dios todopoderoso y con el esfuerzo personal, los malos momentos se van superando”. “¡Bendito sea Dios!”, dijimos tras escuchar su historia y cerrar esta conversación con Aleteia.


Ramón Antonio Pérez/Aleteia Venezuela