
Tu hijo pequeño quizá puede estar enfrentando episodios de
ansiedad y aún no lo sabes. Estas son las señales para detectarlo y lo que
debes hacer
La ansiedad nos ayuda a detectar situaciones de peligro.
Provoca que el cuerpo entre en un estado de alerta y busque protegerse. Por
ello, no es malo sentir ansiedad en las distintas etapas de nuestra vida, sin
embargo, debemos cuidar que esto no ocurra de manera constante.
El Psiquiatra Brenner Freeman explica que "la clave para la ansiedad
es no tener demasiado ni muy poco. Existe un rango adecuado y saludable de
ansiedad que nos ayuda a permanecer vivos, a vivir nuestras metas y sueños y a
llevar una vida productiva y saludable".
Ansiedad en la infancia

Cuando los niños llegan a presentar episodios constantes de
ansiedad es necesario que los padres los ayuden a gestionar esos pensamientos
intrusivos y miedo extremo.
"La ansiedad excesiva se produce cuando las
preocupaciones y los miedos provocan una cantidad excesiva de estrés emocional
o disfunción conductual en la vida. Demasiada ansiedad causa disfunción",
afirmó el Dr. Freeman.
Por otro lado, la UNICEF explicó que, entre los seis meses y los 3 años de
edad, la ansiedad se puede generar por separación. Esto se puede detectar
cuando los niños lloran al separarse de sus padres, mostrando un comportamiento
fuerte de apego. Además, añade que es una etapa normal del desarrollo infantil,
que debería cesar en torno a los 2 o 3 años.
Una
técnica para enseñar a los niños a regular sus emociones
¿Cómo sé si mi hijo tiene ansiedad infantil?
Estos son algunos de los síntomas que puedes detectar en tu
hijo para saber si tiene ansiedad.
-Esta muy irritable
-Llora constantemente
-Pierde del apetito
-Se muerde las uñas
-Esta inconsolable
-Se levanta seguido en las noches y tiene pesadillas
-Le cuesta trabajo dormir
-No quiere hacer actividades que antes hacía, como ir a la
escuela, hacer deporte en las tardes, ir con amigos, etc.
-Se siente muy nervioso
-Le cuesta controlar una situación que antes sabía
controlar
1Validar sus emociones
Escucha sin juzgar ni minimizar sus miedos. Ayúdales a
nombrar lo que sienten en lugar de decirles "no pasa nada".
2Enseñar técnicas de autorregulación

Guíalos en ejercicios de respiración profunda y dinámicas de
anclaje sensorial (como enfocar la atención en el entorno) para reducir el
pánico en momentos de crisis.
3Proteger las rutinas
Mantén horarios predecibles de descanso, comida y juego les
devuelve la sensación de control ante la incertidumbre.
4Fomentar hábitos saludables
Anímalo a jugar al aire libre, hacer ejercicio físico y
limita la exposición a pantallas o noticias estresantes.
5Transmitir la calma
Gestiona tu propio estrés y dales seguridad. También es
importante mostrar confianza en su capacidad para superar los desafíos.
Un mensaje importante para los padres
Si la ansiedad interfiere constantemente con la escuela, el
sueño o la vida cotidiana del niño, la UNICEF enfatiza la importancia de acudir
a un especialista en salud mental infantil para poder orientar y proporcionar
las herramientas adecuadas al infante.
Reducir la ansiedad infantil no consiste en eliminar todos
los miedos del camino de los hijos, sino en darles la mano y enseñarles a
respirar mientras aprenden a cruzarlos.
Karen Hutch, Aleteia
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