Queremos llevar el amor del Hijo de Dios a todos los hombres. Ha permitido que le abran el Corazón con una lanza para que esté abierto para todos. Que el Corazón de Jesús nos ayude a ser sus testigos. Para ello invocamos la ayuda de la Madre de Dios, Nuestra Señora del Sagrado Corazón de Jesús.
XVI Asamblea General Ordinaria Del Sínodo De Los Obispos Foto: Vatican Media
La Asamblea aprobó, no de forma unánime, la propuesta de publicar una Carta al Pueblo de Dios al final de la sesión.
(ZENIT Noticias / Ciudad del Vaticano, 19.10.2023).- Por la tarde del jueves 19 de octubre, en la apertura de la XIII Congregación General de la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, el cardenal Mario Grech, Secretario General del Sínodo, dio algunas informaciones sobre el calendario que seguirá en los próximos días.
La Comisión para el Informe de Síntesis indicó nuevos criterios para la redacción del texto:
el esquema no se presentará en dos partes (A y B), como se indica en el calendario;
además, la Secretaría General y la Presidencia tienen la intención de ofrecer a la Asamblea un tiempo para decidir los métodos y las etapas de la próxima fase del proceso sinodal con vistas a la segunda sesión;
por último, la Asamblea ya ha aprobado la propuesta de publicar una Carta al Pueblo de Dios al final de la sesión.
Por estas tres razones, fue necesario introducir algunos cambios en el programa.
– El lunes 23 de octubre, como estaba previsto, los participantes se reunirán en la Basílica de San Pedro para la celebración eucarística en el Altar de la Cátedra. Después, en Congregación General, se presentará y debatirá la Carta de la Asamblea al Pueblo de Dios, primero en los Círculos Menores y después en un momento común. A continuación se procederá a la votación. – Los trabajos de la Asamblea se interrumpirán el lunes 23 de octubre por la tarde y durante toda la jornada del 24 de octubre. Los participantes volverán a reunirse el miércoles 25 de octubre para la presentación y entrega del esquema del Informe de Síntesis por parte del Relator General. El texto será primero objeto de una lectura personal y luego se debatirá en la Congregación General y en los Círculos Menores, para la elaboración de los «modos», en la tarde del miércoles y la mañana del jueves 26 de octubre. – El jueves 26 de octubre por la tarde, contrariamente a lo indicado anteriormente, los participantes se reunirán en la Congregación General para la recogida de propuestas sobre los modos y las etapas de los meses que transcurrirán entre la primera y la segunda sesión de la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos. – El viernes 27, día de la fiesta, todos los participantes en la Asamblea están invitados a participar en la oración por la paz que tendrá lugar en la Basílica de San Pedro a las 18.00 horas.
También despejó «temores y expectativas»: «No es ideología,
sino convocatoria del Espíritu Santo»
Este 4 de octubre comienza la primera asamblea del Sínodo de la Sinodalidad, que se alargará hasta el 29 del mismo mes. La segunda sesión tendrá lugar en octubre de 2024.
Durante la mañana de este 4 de octubre ha tenido lugar en San Pedro del Vaticano la misa de apertura del Sínodo de la Sinodalidad. Presidida por el Papa Francisco, también acudieron los nuevos cardenales creados en el consistorio del pasado 30 de septiembre.
Tras la lectura del Evangelio, Francisco advirtió de que en el Sínodo que comienza este miércoles "no sirve una mirada inmanente, estrategias humanas, cálculos políticos o batallas ideológicas", en referencia a los "permisos" que dará o puertas que "abrirá".
Según el pontífice, no consiste en celebrar "un plan de reformas", sino que "el protagonista es el Espíritu Santo" y se pretende "caminar juntos con Jesús", con "una mirada que bendice y acoge".
Respecto a la bendición, llamó a la Iglesia a no "desanimarse" ante "las olas a veces agitadas de nuestro tiempo". La invitación del Sínodo, continuó, es a "ser una Iglesia que no busca escapatorias ideológicas", que "no se atrinchera tras convicciones adquiridas, no cede a soluciones cómodas" y que "no deja que el mundo le dicte su agenda".
Entre esas "olas agitadas" se encuentran unos "desafíos y problemas" que la Iglesia no debe afrontar "con espíritu de división y de conflicto" sino volviendo "los ojos a Dios, reconociéndolo como único Señor".
"Le pertenecemos a Él y la única razón de nuestra existencia es llevarlo a Él al mundo. No queremos glorias terrenas, quedar bien a los ojos del mundo, sino llegar a él con el consuelo del Evangelio para testimoniar mejor el amor infinito de Dios", subrayó.
Citando a Benedicto XVI, Francisco aclaró que la "principal tarea" del Sínodo es "volver a poner a Dios en el centro".
El Papa citó las palabras de Benedicto XVI al Sínodo de los Obispos de 2012, cuando tras afirmar que "Dios ha hablado, ha roto el gran silencio" planteó "cómo hacer llegar esta realidad al hombre de hoy para que se convierta en salvación". Un mensaje que, según Francisco, supone "la cuestión fundamental" y "principal tarea del Sínodo, volver a poner a Dios en el centro".
"Cómo quiere Jesús a Su Iglesia"
De esta forma, expresó algunas notas que explican "cómo quiere Jesús a Su Iglesia: busca estar unida y ser fraterna, escucha y dialoga; bendice y anima, ayuda a quienes buscan al Señor, sacude saludablemente a los indiferentes, pone en marcha itinerarios para instruir a las personas en la belleza de la fe. Una Iglesia que tiene a Dios en el centro y, por consiguiente, no crea división internamente", aclaró.
También llamó a que los "nuevos desafíos culturales y pastorales" se traten "con una actitud interior cordial y amable, para poder confrontarnos sin miedo" y ser "una Iglesia que acoge, no con las puertas cerradas".
"En el diálogo sinodal, en esta hermosa `marcha en el Espíritu Santo´, podemos crecer en la unidad y en la amistad con el Señor para observar los retos actuales con su mirada [para convertirnos] en una Iglesia que no impone cargas y repite `vengan todos los que están afligidos y agobiados. La Iglesia de las puertas abiertas a todos, todos, todos", expresó.
"Tentaciones peligrosas"
Antes de concluir, renovó su llamamiento a "caminar juntos, humildes, vigoroso y alegres".
Frente a las "dificultades y los retos" anunciados, invitó a ofrecer "la mirada de Jesús que bendice y que acoge, que nos libra de caer en tentaciones peligrosas".
Entre ellas, destacó las de "ser una Iglesia rígida, una aduana que se acoraza contra el mundo y mira hacia el pasado; la de ser una Iglesia tibia, que se rinde ante las modas del mundo; la de ser una Iglesia cansada, replegada en sí misma".
Unas 464 personas, entre especialistas, teólogos, invitados y padres y madres sinodales con derecho a voto acudirán a las sesiones de la primera asamblea general del Sínodo de la Sinodalidad.
Del mismo modo, también invitó a seguir el Sínodo como un recordatorio de que la Iglesia "tiene siempre necesidad de purificación" y de "ser reparada": "Todos nosotros somos un Pueblo de pecadores perdonados, siempre necesitados de volver a la fuente, que es Jesús, y emprender de nuevo los caminos del Espíritu para que llegue a todos su Evangelio".
Despeja "temores": "Es una convocatoria del Espíritu Santo"
Por último, llamó a suavizar las expectativas sobre el Sínodo cuya primera asamblea comienza este miércoles y finaliza el próximo 29 de este mes. La segunda sesión del mismo tendrá lugar exactamente en un año, en octubre de 2024, en lo que es una ampliación anunciada en octubre de 2022 "para que los frutos del proceso sinodal alcancen su plena madurez".
Otro de los cambios es el de la localización de las sesiones de la Asamblea General del Sínodo: tendrán lugar en el Aula Pablo VI, y no en las aulas sinodales, como estaba previsto en un principio, debido al gran número de participantes: 464 personas acudirán entre especialistas, teólogos, invitados y los 365 padres y madres sinodales con derecho a voto.
"Si el Pueblo santo de Dios con sus pastores, provenientes de todo el mundo, alimentan expectativas, esperanzas e incluso algunos temores sobre el Sínodo que comenzamos, recordemos una vez más que no se trata de una reunión política, no es un parlamento, sino de una convocación en el Espíritu; no de un parlamento polarizado, sino de un lugar de gracia y comunión", concluyó Francisco.