Mostrando entradas con la etiqueta Monotonía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Monotonía. Mostrar todas las entradas

lunes, 6 de septiembre de 2021

6 formas de mejorar tu día cuando la vida se siente pesada o monótona

 

OVERWHELMED


¿Alguien necesita un energizante mental estos días?

Con los últimos días de agosto y los cambios para la vuelta al colegio asentándose, es momento de una rápida revisión de tu salud mental. ¿Qué tal estás? ¿Has caído un poco en la rutina? ¿Se te están haciendo muy largos los días?

Si sientes un poco de insatisfacción con la vida y empiezas y terminas los días con más frustración que tranquilidad, necesitas un energizante mental. Aquí tienes algunas formas de convertir esos días sosos en experiencias más significativas y agradables.

Pide ayuda con algo que hayas estado postergando

Pedir ayuda es algo difícil de hacer. Sin embargo, esta importante habilidad de la vida es esencial para nuestro crecimiento personal además de para la salud y el bienestar de las comunidades de las que formamos parte. Además, si vives cada día con grandes tareas pesadas de abordar, esa carga afectará a tu humor y a la atmósfera de tu día, lo hará más cargante y más oscuro. Disponer de un poco de ayuda para aliviar esa carga acechante quizás termine aligerando todo el resto del día.

Alégrale el día a otra persona

Una apuesta segura para abrirte camino entre las grises nubes a tu alrededor es centrarte en otra persona. ¿A quién podrías enviar una tarjeta sorpresa donde decirle a esa persona que la tienes presente?  ¿Quizás podrías compartir una limonada o un café helado con esa persona que en los medios sociales parece estar viéndolo todo desde un prisma gris? ¿En la puerta de quién podrías dejar un bonito crisantemo para despertarle una pequeña sonrisa revitalizante? Ayudar a otra persona puede hacer que tú también pongas tu ansiedad en perspectiva, todos salen ganando.

Toma vitamina D 

Muchos no recibimos suficiente cantidad de esta vitamina esencial, así que haz un esfuerzo para estar en los niveles adecuados. Puedes hacerlo de forma oral, ingiriendo un complejo vitamínico, o puedes probar con una inmersión corporal completa dando un paseo bajo el sol. Sinceramente, mejor haz las dos cosas. Es increíble lo que pueden conseguir un pequeño chute vitamínico y algo de aire fresco a la hora de mejorar un humor huraño o un estado mental ofuscado. 

Cambia algo en tu rutina

Prueba con un camino más largo de vuelta a casa del trabajo o con irte a dormir media hora antes. Apaga el móvil a las 20h o no lo utilices para ninguna cosa que no sea enviar mensajes hasta el mediodía. Hacer un pequeño cambio, en especial si te aporta más descanso o te ayuda a despejar o poner en orden la cabeza, puede permitirte reformular tu día en parte o por completo.

Presta más atención a tus responsabilidades diarias

Dedica un poco más de tiempo a una tarea que hagas mecánicamente. Quizás sea un proyecto que tengas en el trabajo o quizás una tarea del hogar. Las cosas pequeñas que hacemos tienen una importancia tremenda y cuanto mejor atendamos las tareas mundanas que no parecen trascender mucho, mejor preparados estaremos para abordar las responsabilidades más grandes y aparentemente más serias que tengamos.

Valora la belleza en las pequeñas cosas del día

¿Puedes recordar la imagen de esa toalla de manos color blanco crudo con ese potente aroma floral que colgaba en el baño de tu tío Andrés con un mensaje que leía “Párate a oler las rosas” y con una rosa bordada? ¿No? ¿Igual solamente me fijé yo? Bueno, creo que sabes adónde quiero llegar con esto. Párate a oler esa rosa, pierde unos cuantos minutos acariciando al perro del vecino, desvíate por esa calle donde está ese precioso jardín cuidado con tanto esmero… Y luego, al terminar la jornada, toma nota de la belleza que has percibido durante el día. ¿Un compañero de trabajo ha sido especial e inusualmente amable hoy? Ahora que lo pienso, esa cuadrilla de chiquillos en bici desprendía una tranquilidad y una alegría deliciosas. Fijarte en las pequeñas cosas de la vida te ayudará a desarrollar un hábito de gratitud que puede ayudar a sobrellevar los múltiples altibajos de la vida.

Cecilia Pigg, Aleteia 

Vea también     Depresión: Síntomas, Diagnóstico, Causas, Posibles Reacciones






























sábado, 11 de enero de 2020

Pequeños rituales que pueden soldar tu familia


¡Los pequeños gestos diarios de cada familia funcionan como un verdadero cemento! Satisfacen las necesidades esenciales: dar confianza a los niños, reforzar la identidad familiar, ayudar a crecer espiritualmente una familia. ¡Y en este campo, los padres se muestran muy ingeniosos!




Los ritos dan su sabor a la vida cotidiana introduciendo variedad. Y esta es su primera función: dar sentido y relieve a la monotonía de los días.
Santificar el domingo pasa por mil detalles concretos para hacerlo un día diferente. Por ejemplo, pasar el pan del desayuno por el horno, encender una vela para el almuerzo o ver una buena película en familia los fines de semana.
Otra función de los ritos es forjar la identidad de la familia, hacer que su forma de vida sea diferente a cualquier otra. Vividos en un clima alegre, promueven el crecimiento sereno y la realización. Es una forma de dar sentido a las repeticiones de la vida cotidiana.

Ritos que marcan la vida cotidiana y la hacen más alegre




FAMILY CAR
Wavebreakmedia I Shutterstock

Para enriquecer la monotonía de los días, ¡no es necesario que te rompas la cabeza! Ve a lo más simple y usa lo inevitable: las comidas, el transporte a la escuela, la ruta en vacaciones…
Todos estos momentos son, también, oportunidades para hacer crecer el amor, para crear una “plusvalía” de calor y de vida, de reencantamiento de lo cotidiano en lugar de sometimiento a él.
La vida cotidiana se renueva con el amor, el amor familiar ciertamente, el amor de Dios también. Este es el “Ave María” que Daniel canta todas las mañanas con sus hijos al arrancar el automóvil que los lleva a la escuela y al trabajo.
Humildad de oportunidades: Cristóbal y María aprovechan la caminata del perro en el crepúsculo para rezar a dos y revisar su día bajo la mirada de Dios …

Pequeños trampolines para cruzar las diferentes etapas de la vida




© Pavel L Photo and Video / Shutterstock

En ciertas etapas, los ritos son más que nunca necesarios. Especialmente cuando los niños son pequeños. ¿Uno de los grandes placeres de la joven pareja no sería el de inventar sus propios rituales a partir de las tradiciones de las dos familias?
En casa de Bertrán y Diana, cuya madre es de origen estadounidense, se come panqueques con jarabe de arce los domingos por la mañana, y en vacaciones, se juega juegos de mesa como en la familia de él.
Lo mismo ocurre cuando los adolescentes se van de vacaciones de verano sin sus padres. En casa de Juan e Isabel, a finales de agosto, los tres mayores se encuentran con sus padres para cenar en un restaurante donde uno cuenta su campamento scout, el otro su práctica en África y el tercero sus logros deportivos …
Finalmente, en caso de un golpe duro (viudedad, por ejemplo, seguida de un nuevo matrimonio), estos hábitos permiten construir el nuevo grupo familiar, sobre todo cuando hay niños en ambos lados que, por supuesto, han crecido con diferentes hábitos.

Los ritos de pasaje que no debes dejar de lado




CHILD BEING BLESSED
Photo Courtesy of Carissa Tipper

Junto a estos ritos de unión, que refuerzan la cohesión, están los ritos de pasaje. Ayudan a cruzar las etapas de la vida y acompañan los eventos importantes (bautizos, bodas, funerales).
La Iglesia, “experta en humanidad”, los toma muy en serio. Ella ofrece rituales, a menudo desconocidos, a la vez equilibradores humanamente, y espiritualmente llenos de sensatez.
Las etapas más ordinarias también merecen destacarse. El prototipo del rito de pasaje es a lo mejor el famoso “ratoncito” de los dientes de leche.
Se trata de transformar, con una moneda o con un libro como en Paulo y Ana, un evento, si no traumático, al menos poco ordinario (¡se encuentran con la boca llena de agujeros!) en un evento doméstico y simpático.
Con Eric y Carolina, en las grandes competiciones de fin de verano, justo antes del comienzo del año escolar, los niños eligen cada uno su paquete de cereales para el día “J” y los siguientes. Un favor que alegra esta época del año, donde a menudo sienten nostalgia y aprensión.

Ritos que ayudan a crecer espiritualmente




BEDTIME
Rido | Shutterstock

¿También quién no ha experimentado el papel bienhechor del ritual de acostarse para hacer en paz el paso hacia el sueño? El cepillado de dientes, la historia, la oración, el abrazo, el beso … tantos gestos que calman y tranquilizan.
Periódicamente, estos rituales familiares deben revisarse para evitar que se conviertan en esquemas esclerosantes o francamente mortíferos.
El desinterés de los adolescentes es a veces una señal de que ciertos rituales deben renovarse. Puede ser bueno dejar que los adolescentes impriman su marca y asuman más responsabilidad en los ritos familiares.
Esto incluye, más en serio, la oración familiar. Si ella suele ser un “Gracias”, un “Perdón”, un “Señor, te confío”, o un “Ave María” y un “Padre Nuestro”, los días de fatiga, será un simple ” Jesús te amo “o un hermoso signo de la cruz.
Las fórmulas también pueden variar según la edad. El “bravo”, el beso frente a una estatua o un ícono, son fáciles para el pequeño.
Más tarde, son los evangelios gesticulados, luego canciones que uno u otro acompañan con su instrumento musical, o un tiempo de silencio juntos … Sin mencionar las variantes a aportar según el tiempo litúrgico.
El desafío es ayudar a adquirir este núcleo sólido que uno guardará toda su vida, esta fe individual y conllevada dando a nuestro tiempo otra dimensión, la de la vida con Cristo.

Por Jean-Claude y Yolande Bésida Edifa, Aleteia