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martes, 26 de mayo de 2020

Así lograrás que tu bebé duerma toda la noche

¿Vuestro bebé se despierta por las noches? Consejos para enseñarle a dormir bien

El descanso de los bebés es algo complejo y a veces pueden tener dificultades para dormir la noche del tirón. Es una realidad que repercute sobre el sueño de los propios padres, que solo desean una cosa: ¡que su pequeño duerma como un bebé! Consejos de especialistas para conseguir un sueño de calidad. 
“Dormir como un bebé”. La expresión tiene poco atino, como se entiende al escuchar a los numerosos padres que se quejan por culpa del sueño de sus bebés. Lucie, madre de dos pequeños de menos de tres años, se encuentra entre estos padres. Esta madre no encuentra palabras lo bastante intensas para describir la “catástrofe” de las noches entrecortadas. “Es un infierno, un auténtico problema, una tortura, un peligro. Mi hijo mayor ya dormía mal, pero ha empeorado con el nacimiento de su hermana pequeña. Yo tengo una falta de sueño inmensa, así que estoy más impaciente, más irritable y menos disponible. La vida es difícil para mí, para nuestra pareja, para nuestra familia”. El agotamiento de los padres es la primera razón que les empuja a consultar a especialistas del sueño, a psicólogos, a homeópatas, a osteópatas… Algunas madres ni siquiera esperan al final de su baja de maternidad para buscar ayuda. “Tengo que volver al trabajo y mi hija todavía no es capaz de dormir toda la noche. Sería incapaz de mantener mi jornada con este ritmo”, confiesa Clémence. El final del permiso por maternidad llega demasiado pronto y los pediatras coinciden en que habría que esperar a los tres meses del bebé para que pueda prescindir de comer por la noche para siempre. “Ningún bebé de más de 100 días se despierta por la noche porque tenga hambre”, advierte el doctor Philippe Grandsenne. La vuelta al trabajo, el agotamiento, la presión social, la pregunta sistemática de los allegados de “¿El bebé duerme bien?”, son fuentes de angustia. ¿Qué hacer entonces? ¿Es posible enseñar al bebé a dormir bien?

¡El sueño también se educa!

Aude Becquart, consejera en puericultura especializada en el sueño, está acostumbrada a escuchar testimonios de este estilo: “Los padres que vienen a verme lo han intentado todo, lo han leído todo, escuchado de todo, ya no pueden más. Viven demasiado inmersos en su mundo y a veces necesitan consejos del exterior”. Sin embargo, más allá de esta fatiga extrema y de la fragilidad resultante, hay otra cuestión igual de importante en juego. “La buena calidad del sueño del adulto se adquiere desde pequeño”, recuerda Aude Becquart.
Sujeto a las tensiones y a las crispaciones que a veces se producen en la familia, el sueño manifiesta muchos desafíos educativos, explica Lyliane Nemet-Pier, psicóloga clínica: “Toda la educación entra en juego en el sueño, sin el cual no tomamos consciencia de ella. La frustración, la autonomía, la separación, la pareja ante el niño…  Siempre que es posible, recibo a los dos padres en la consulta, porque el sueño es un síntoma que obliga tanto al padre como a la madre a intervenir. Esto no es tan necesario en casos como la alimentación, por ejemplo”. Por tanto, los estilos de vida actuales, los métodos educativos, la falta de tiempo de los padres para dedicarse a sus hijos, ¿son también obstáculos al descanso del bebé o del niño? La psicoanalista plantea la pregunta con claridad cristalina: “Cuando el tiempo dedicado a la vida familiar se reduce drásticamente, ¿cómo se encuentran los bebés, los niños y los padres? Las noches resuenan con las penas y las carencias del día”.

Pero ¿por qué se despierta tantas veces?

“Encuentro que los padres jóvenes están poco preparados y obstaculizan mucho el sueño de sus bebés. Si estuvieran mejor informados, disminuirían mucho los problemas de sueño, que a menudo se producen desde la primera infancia”, valora Lyliane Nemet-Pier. De acuerdo, pero ¿cómo encontrar el sueño cuando el bebé aúlla en el pequeño apartamento familiar? ¿Cuando los muros que lo separan de los vecinos son finos como el papel? Sin contar con que los gritos del niño son desgarradores, casi insoportables para los padres también.
La doctora Marie-Josèphe Challamel, pediatra y autora reconocida de numerosas investigaciones sobre el sueño, recuerda las reglas básicas: “El niño se despierta de noche, es normal, eso sucede en cada cambio de ciclo. Ocho veces por noche en un niño de tres meses, cuatro despertares entre medianoche y las 5 a.m. en un niño de 18 meses. Lo que no es normal, es que el niño no sepa volver a dormirse solo”. Así, el bebé debe ser capaz de dormirse solo en su cama “hacia los tres/cuatro meses”, valora la pediatra. Esta autonomía, que se adquiere progresivamente, es fundamental para pasar unas buenas noches y unos buenos días.
Aprender a descifrar los llantos
“A menudo se dice que el niño llora porque tiene falta de afecto. Pero eso no es del todo correcto”, matiza Brigitte Langevin, experta en educación del sueño. “El niño al que permitimos dormirse él solo expresa su descontento, pero eso no es inseguridad. Los llantos son difíciles de distinguir, incluso para los padres, pero hay que estar muy atentos. No digo que haya que dejar llorar al niño, porque eso roza la negligencia, pero sí hay que permitirle vaciarse de sus emociones”.
Escuchar y descifrar los llantos es importante en múltiples aspectos. En particular en el momento del sueño de los pequeños. Las investigaciones han demostrado que el bebé se duerme en fase de sueño agitado. Gime, agita las manos, gira la cabeza a derecha e izquierda, manteniendo los ojos cerrados. “¡Los padres que cogen en brazos a su pequeño en ese momento perturban su ciclo de sueño!”, alerta Lyliane Nemet-Pier. Del mismo modo, cuando un bebé se despierta de noche, conviene esperar algunos minutos antes ir a verlo. Es posible que vuelva a dormirse solo. Aprender a comprender los llantos del bebé es primordial en su aprendizaje de autonomía e independencia.
La importancia del ritual de acostarse
La etapa del adormecimiento viene precedida del famoso “ritual de acostarse”: efectuar los mismos gestos más o menos a la misma hora de la noche hace que los pequeños se sientan seguros y los prepara para el sueño. Un baño templado, una cena tranquila, sin luces intensas, un cuento o una canción, una oración y a la cama. Para los más grandes, tanto la doctora Challamel como Lyliane Nemet-Pierre recuerdan la importancia de no pasarse con las pantallas: “Las actividades no estructuradas de la pantalla tienen efectos nefastos para el niño y, con mayor motivo, para el bebé”. Las pantallas son demasiados estimulantes y excitantes y también emiten una luz que impide la llegada y la difusión de melatonina, “la hormona que desencadena y mantiene el sueño”. ¡Un consejo que vale tanto para niños como para adultos!
El ritual de acostarse es tanto más importante cuanto que los ritmos vitales son frenéticos e irregulares. Cuando los padres trabajan mucho, cuando los niños encadenan modalidades de cuidados y actividades, el momento de pausa es indispensable. “El niño no necesita un tiempo demasiado largo con los padres, pero necesita tiempo para sí mismo. Un tiempo exclusivamente para él, sin la interrupción del teléfono de los padres, sin actividades demasiado estimulantes, un tempo para compartir”. Este valioso momento es una oportunidad para descargar las emociones de la jornada y satisfacer la falta de presencia que pueda experimentar el niño con respecto a sus padres. Permite también identificar los signos de cansancio del niño: ojos enrojecidos, gruñidos, bostezos… Esta disciplina puede ser difícil de adoptar a lo largo de la jornada, pero permite preparar unas noches tranquilas y enriquecer considerablemente la relación parento-filial.
Ariane Lecointre-Cloix, Edifa - Aleteia




sábado, 15 de junio de 2019

Dormir bien y despertarse descansados: mira qué puede ayudar de manera natural

SLEEP, WOMAN, REST

El sueño representa una función esencial para el bienestar del organismo: durmiendo, de hecho, tenemos la posibilidad de descansar, recargar las energías físicas y psíquicas, puestas a prueba por las actividades cotidianas, pero logramos también elaborar y adquirir los estímulos y la información aprendida durante la vigilia, fijándolos en la memoria.
En pocas palabras, gracias al sueño, nuestro cerebro “trabaja” en lo que ha sucedido durante el día, reorganizando todo en sus “archivos”, memorizando bien algunos datos que considera importantes y quitando los superfluos. Después de un buen sueño es fácil encontrarse en la mañana con las ideas más claras, con nuevos proyectos y propósitos interesantes para el día.
A menudo, con la llegada del calor, puede haber dificultad para conciliar el sueño y la capacidad para dormir ininterrumpidamente durante las horas necesarias, pero los grandes “enemigos” del sueño son probablemente la ansiedad y el estrés: te puedes encontrar por la noche, con la mente sobrecargada, incapaz de liberarte de los pensamientos y problemáticas que te han acosado durante el día.
No siempre el insomnio necesita un tratamiento específico, natural o farmacológico, para encontrar la solución: a menudo el organismo logra encontrar sus ritmos naturales de sueño y vigilia de manera espontánea y autónoma. Sin embargo, cuando el problema persiste de forma constante y prolongada en el tiempo es posible, antes de recurrir a fármacos, tomar en consideración remedios naturales eficaces que pueden ofrecer un válido apoyo para contrarrestar el insomnio, mejorando la calidad del sueño, como la valeriana, la pasiflora o la lavanda.

Actuar sobre la ansiedad del día, para descansar mejor en la noche

Conocida desde la Edad Media, la Valeriana (Valeriana officinalis) es sin duda uno de los remedios más tradicionales y conocidos para promover la relajación física y mental. Su nombre botánico deriva del término latino “valere” es decir “tener valor o fuerza”, aludiendo a la eficacia de la planta para gozar de buena salud. Si se usa – adecuadamente trabajada en extractos – la parte interior (rizoma y raíces), durante el día para favorecer la relajación, se llega a la noche mejor predispuestos a un sueño reparador.
Es el remedio ideal para quien tiene problemas para dormir, pero también favorece una buena calidad del sueño, sin dar ninguna sensación de aturdimiento al despertar. Es aconsejada también si hay síntomas ansiosos como la taquicardia (palpitaciones) o en el tratamiento de trastornos menopáusicos, periodo caracterizado por trastornos del sueño vinculados a los síntomas vasomotores (sofocos y calores).
Para un mejor uso: difícilmente utilizable por sí sola – en infusión o tisana – a causa de su olor no precisamente agradable, la valeriana puede tomarse también en forma de gotas (extracto hidroalcohólico), en cápsulas y comprimidos, en la dosis sugerida por el fabricante. También se puede tomar para controlar la ansiedad durante el día, dejando la administración nocturna, justo antes de irse a la cama, para controlar el descanso nocturno.
Precauciones: se trata de una planta segura, no caracterizada por producir efectos secundarios o contraindicaciones de particular importancia. En altas dosis o por un uso prolongado puede causar irritación gástrica, cefalea, visión borrosa, náuseas y agitación. Se desaconseja tomarla durante el embarazo o la lactancia.

La flor de la Pasión para vivir mejor

Las flores singulares en forma y colores de la pasiflora (Passiflora incarnata), planta trepadora perenne nativa de América, permite su fácil identificación durante toda la hermosa estación. Descubierta en los Andes peruanos a principios de la segunda mitad del siglo XVI por el doctor Nicholas Monardes, médico y botánico español, la pasiflora fue denominada por él como “Flor de la Pasión” por la singular forma de la flor que, a ojos del estudioso, parece recordar, con sus diversas partes, algunos elementos de la Pasión de Cristo.
Se utilizan precisamente las copas florecidas y la parte aérea frondosa, dotadas de una ligera actividad sedativa y ansiolitica que consienten a la planta favorecer la relajación, alejando las tensiones y la irritabilidad, muy a menudo vinculadas con el estrés cotidiano. Puede usarse durante el día, por su leve acción tranquilizadora capaz de restaurar la serenidad y la calma, pero sobre todo en la noche, para favorecer un sueño fisiológico, limitando los despertares nocturnos.

PASSIFLORA
Diana Taliun I Shutterstock

Gracias a su acción relajante en el aparato digestivo y los músculos lisos del útero, puede representar el remedio ideal para la mujer que padece un ligero insomnio cuando se acerca el ciclo menstrual.
Como usarla: se utiliza en infusión, en la medida de una cucharadita de té por taza, (150-200 ml) de agua hirviendo, dejando la infusión de 7-10 minutos antes de filtrar. Existen en las tiendas también extractos más prácticos, ya listos para consumir, en cápsulas y gotas (extracto hidroalcohólico), para usar según se necesite 1-3 veces al día, respetando la dosis recomendada por el fabricante.
Precaución: es una planta segura, que carece, en las dosis indicadas, de efectos secundarios dignos de mención o de precauciones particulares. Es bueno evitar su uso, por falta de datos, en el embarazo y la lactancia. Podría interferir con fármacos ansiolíticos e hipnoinductores (barbitúricos) acentuando el efecto sedativo y prolongando el tiempo de sueño. Por lo tanto, es recomendable evaluar su uso junto con su médico, si usa medicamentos ansiolíticos.

El perfume del buen descanso

La aromaterapia representa uno de los métodos más indicados para encontrar la calma y la tranquilidad sin tomar ningún remedio por vía oral. Por su acción directa en el cerebro, al que llegan a través de la vía privilegiada del olfato, los aceites esenciales pueden representar un gran recurso sobre todo cuando deben intervenir sobre el sistema nervioso.
Calmante natural por excelencia, la manzanilla (Anthemis nobilis) es una de las esencias más indicadas para alejar la irritación y el malhumor, las tensiones emotivas y la agitación: se puede usar en un difusor de aromas – al menos media hora antes de acostarse – para promover la relajación y el descanso durante el embarazo. La dosis indicada corresponde a 6-8 gotas – a diluir en agua – para habitaciones medianas.
Si se quiere potenciar la eficacia de la manzanilla es posible añadir también de 3-4 gotas de lavanda (Lavandula angustifolia, L. officinalis, L. hybrida) capaz de inducir – a nivel mental – el equilibrio, la calma y la claridad. Es la esencia indicada para quien no logra “desconectar”, encontrándose enredado en fijaciones y pensamientos recurrentes, al punto de no lograr descansar tranquilamente. Algunas gotas de lavanda en un pañuelo de algodón para llevar siempre consigo o esparcir en una esquina de la almohada favorece la calma interior y la relajación necesarias para aclarar las ideas y lograr dominar los pensamientos.
Por Stefania La Badessa, Aleteia
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