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viernes, 10 de julio de 2020

“Ella oró por mí”, el impresionante testimonio de conversión del asesino de Santa María Goretti

María Goretti

Créditos: Twitter / Wikipedia. es.churchpop
Santa María Goretti, mártir de la pureza, perdonó a su asesino e hizo que se convirtiera al catolicismo. ¡Conoce este hermosa historia de conversión!
Santa Maria Goretti tenía once años y estaba enamorada de Dios y quería ser toda de Jesús profesando los votos de castidad.
Su vecino, Alessandro Serenelli, quería casarse con ella, sin embargo, debido al deseo de ser todo Dios, Maria Goretti lo rechazó varias veces. Enfurecido por el rechazo, Alessando intentó violarla.
La joven se resistió a no permitir que el atacante obtuviera lo que quería. Ella dijo que preferiría morir antes que someter su pureza a Alessandro, porque eso no era lo que Dios quería. En ese momento fue golpeada con once puñaladas. Antes de morir, Maria Goretti dijo que perdonó a Alessandro, aunque no lo lamentaba.
Mientras estaba en prisión, Alessandro tuvo un sueño con Maria Goretti y esto lo llevó a la conversiónA los 80 años, escribió una carta hablando de lo que sucedió.

Carta de Alessandro Serenelli: Cómo Santa María Goretti lo convirtió

Ahora tengo casi 80 años. Estoy cerca del final de mis días. Mirando hacia atrás, reconozco que en mi juventud seguí un mal camino, un camino que condujo a mi caída. A través de revistas, espectáculos inmorales y malos ejemplos en la prensa, vi a la mayoría de los jóvenes de mi edad seguir el camino del mal sin pensarlo dos veces. Despreocupado, hice lo mismo.
Había cristianos fieles y verdaderamente practicantes a mi alrededor, pero no me importaban. Estaba cegado por un impulso bruto que me empujó a la forma de vida equivocada.
A los 20 años, cometí un crimen, cuyo recuerdo todavía me horroriza hoy. Maria Goretti, hoy santa, fue el buen ángel que Dios puso en mi camino para salvarme. Sus palabras, tanto de reprensión como de perdón, todavía están impresas en mi corazón hoy. Ella oró por mí, intercedió por su asesino. Casi 30 años en prisión siguieron.
Si no hubiese sido menor, según la ley italiana, me habrían sentenciado a cadena perpetua. Sin embargo, acepté la condenación como algo que merecía. Resignado, expió mi pecado.
La pequeña María era realmente mi luz, mi protección.
Con su ayuda, cumplí 27 años en prisión. Cuando la sociedad me aceptó entre sus miembros, traté de vivir honestamente. Con caridad angelical, los hijos de San Francisco, los frailes capuchinos menores, me recibieron entre ellos, no como un servidor, sino como un hermano. He vivido con ellos durante 24 años.
Ahora miro serenamente el día en que seré admitido en la visión de Dios, para abrazar a mis seres queridos una vez más y estar cerca de mi ángel guardián, Maria Goretti, y su querida madre, Assunta.
Que todos los que lean esta carta deseen seguir la santa enseñanza de hacer el bien y evitar el mal.
Que todos crean, con la fe de los pequeños, que la religión y sus preceptos no son algo de lo que se pueda prescindir. Por el contrario, es la verdadera comodidad y la única forma segura en todas las circunstancias, incluso en las más dolorosas “.
Paz y Bien.
Alessandro Serenelli”
ChurchPOP

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jueves, 7 de mayo de 2020

Ricardo, el joven con cáncer cuyo testimonio provoca conversiones y que impresiona hasta a su obispo

Este joven de Barcelona ha provocado una «ola de oración» que traspasa fronteras y hasta credos

Testimonio de Fe

Ricardo Pareja es un joven de Barcelona de tan sólo 21 años y que está viviendo la mayor prueba de su vida en medio de la pandemia de coronavirus. Se trata de un cáncer que detectaron entre los pulmones y que le mantiene hospitalizado. Perteneciente al Camino Neocatecumenal es el quinto de nueve hermanos de una familia que sabe lo que es tener intensos encuentros con Dios, pues su padre vivió una impresionante experiencia de conversión que le llevó de “punky” y drogadicto a católico y padre de familia numerosa. De hecho, esta historia fue la más leída en ReL en el año 2019.
En todo momento este joven se ha agarrado a la fe y a su alrededor se ha creado una enorme cadena de oración que ha traspasado fronteras e incluso religiones. Ha llegado también al obispo auxiliar de Barcelona, Antoni Vadell, que quedó muy impresionado con su testimonio de fortaleza, habló con él y de la impresión que le causó centró su homilía en la catedral de Barcelona en Ricardo y la lucha que desde la fe está haciendo contra el cáncer desde su cama del hospital.
"Bombardear el cielo con oraciones"
“Bien vale un tumor maligno para la hermosura de lo que estoy viviendo”, dijo Ricardo a su padre, que lo recoge en las redes sociales y que además añade que “mi hijo está espiritualmente a tope, el Señor lo está haciendo pequeño para que sea Cristo quien se manifieste a través suyo”. 
A continuación, el padre de este joven pedía “bombardear el cielo a oraciones”, especialmente el Rosario en este mes de mayo, por lo que a través de las redes se está expandiendo esta campaña para rezar diariamente este Rosario y se ofrezca por este joven deportista.
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Ricardo, en el centro con una camiseta blanca y azul, junto a sus padres y sus ocho hermanos
La historia del joven Ricardo la ha dado a conocer su novia Mónica, lo que ha permitido viralizar esta historia y conseguir esta auténtica “ola de oración y comunión”, como la define el obispo Vadell.
Una enfermedad en medio de la pandemia
Todo comenzó hace algo más de tres meses cuando Ricardo empezó a tener una sensación de malestar, flojera y fiebre. Fue al médico en varias ocasiones pero tras varias pruebas y análisis le decían que no había nada anormal.
“Cuando empezó el confinamiento la situación era la misma y su salud empeoraba. Ahora estamos en medio de una pandemia mundial y quiso esperar pensando que lo suyo no era tan urgente como lo de los contagiados por el coronavirus”, cuenta Mónica.
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Al final se pasaba todo el día recostado en la cama sin fuerzas, y tras una nueva prueba quedó ingresado en el hospital. Cuatro días después de haber sido hospitalizado le hicieron un TAC y le detectaron un tumor maligno entre los pulmones.
Ricardo habla de de Dios a tiempo y a destiempo
“Desde ese preciso instante comenzamos a combatir orando intensa y masivamente toda su familia, su comunidad, su parroquia, el grupo del rosario, seminarios enteros, congregaciones, etc. La historia de Ricardo está llegando a muchas partes de España y del mundo. Hermanos y hermanas de Italia, Latinoamérica, África, Francia, etc. Amigos y hasta conocidos musulmanes que rezan ahora en el Ramadán. Incluso hay gente alejada de Dios que ahora está rezando por él”, explica su novia.
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Mónica asegura que en el hospital le acompaña por las noches: “Puedo ver cada día que paso a su lado cómo Dios está con Ricardo y él con Dios. A cada enfermera, médico o paciente que pasa por su habitación le da una palabra de parte de Dios y le muestra la alegría que lleva dentro por todo lo que Dios le está regalando a través de esta enfermedad, la unión con su familia, la oración y la intimidad tan profunda que tiene con el Señor. Todo el que cruza una palabra con él no se queda indiferente, se va contento y más cerca de Dios”.
El obispo Vadell, impresionado con el testimonio de Ricardo
De la misma opinión que Mónica es ahora el obispo Vadell tras haber hablado con este joven. Tanto que decidió centrar su homilía en la catedral en el testimonio de Ricardo.
“Ayer pude hablar con él y al final me quedé con este agradecimiento en el corazón diciendo: pero, ¿cuál es el secreto de este chico? ¿Cómo está viviendo esta situación de dolor que está pasando? Porque él es muy consciente de lo que está pasando”, explicaba el obispo auxiliar de Barcelona.
Y se repetía, “¿cómo es posible que lo viva con esta esperanza, con esta sencillez en el corazón, con esa alegría? ¿Cuál es el secreto de Ricardo? ¿Es una persona superdotada, con cualidades excepcionales? No, él me decía: ‘sólo soy un pobre de 21 años, un pecador’”.
Para el obispo, Ricardo Pareja lo que tiene es “una gran intimidad con el Señor, este es su secreto”. En su opinión, “este secreto” no es que sea un “superhéroe” y pueda “afrontar la enfermedad con mucha fortaleza”. Y entonces, ¿de dónde le viene esta fuerza? “De la intimidad con el Señor, de ser discípulo”, señala.
El secreto de Ricardo
Monseñor Vadell recordaba su conversación con el joven, y esto le decía Ricardo: “El Señor me quiere mucho, el Señor me cuida mucho y la Virgen me sostiene”. Y todo esto a sus 21 años, en el hospital y con su vida en juego..
Según el prelado “este es el secreto de Ricardo y de tantas personas que en la oscuridad de la vida son capaces de vivir mirando esta luz”. Y es que recordó que Jesús sabe que las personas no son perfectas. Él quiere que “vivamos en comunión, y el secreto para la comunión es tener al Señor en el centro”.
Para ello puso de nuevo el ejemplo de Ricardo, donde “el Señor ha generado a su alrededor a través de su enfermedad una ola de comunión y oración impresionante, de muchas personas… Él me decía que hay personas alejadas de la fe que han vuelto a rezar y se han vuelto a encontrar con Jesús sirviéndose de este frágil joven”.
"Pon un Ricardo en tu vida"
“¿Te gustaría vivir con esta clave que Ricardo ha descubierto en esta situación de cruz y dolor? Pídele al Señor que quieres ser su discípulo”, indicó el obispo Vadell en su homilía.
Quien haga esto –añadió- “encontrará un Ricardo en su vida y se preguntará ‘por qué él vive así” produciéndose esa “atracción” hacia Jesús que provocan estas personas. Por ello animó a todos: ¡Pon un Ricardo en tu vida, a alguien que esté tan cerca del Señor!”.
Javier Lozano / ReL

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domingo, 27 de octubre de 2019

Mi relación con Dios (Un testimonio bellísimo


Decía el buen cura de Ars: “No es lo mismo creer en Dios que creerle a Dios”. Yo siempre he preferido ambos, creer en Dios y creerle a Dios, amarlo con todo el corazón, porque esto me hace feliz.
 Mi relación con Dios viene de la infancia, cuando me iba a rincones apartados para hablar con Él, seguro que me veía y me escuchaba. Dios estaba presente en mi vida y yo podía reconocerlo.  Éramos Dios y yo, solos, como si nada más existiera a nuestro alrededor.
Ahora comprendo que todo esto fue posible a través de la gracia del Espíritu Santo.
Amarlo era algo espontáneo en mí y ahora de grande que lo analizo y reflexiono en ello me veo frente a Dios iluminado por el don del Espíritu Santo, un Dios desconocido, del que poco hablamos.
Para mí Dios era un padre amoroso. No me complicaba pensando en cosas que no comprendía. Me bastaba experimentar su amor. Amaba a Dios como un hijo ama a su padre.
Recuerdo que cada noche me dormía con su dulce nombre en los labios: “Dios”.
Tenía anhelos de eternidad.
Mi vida giraba en torno a Dios, como se describe en el salmo 63:
“Cuando estoy en mi cama pienso en ti
y durante la noche en ti medito,
pues tú fuiste un refugio para mí
y salto de gozo a la sombra de tus alas.”
Sabía que Dios no tenía necesidad de mí, es un Dios Todopoderoso, pero nunca dejaba de sorprenderme, “me amaba” y para mi esa era una noticia extraordinaria. Dios, eterno, inmortal, para quien nada es imposible, ”me amaba”. Esa realidad me dejaba sin palabras.
Hace unos días encontré mis conversaciones con Dios. Te compartiré algunas.
― ¿Qué quieres de mí, Señor?
― Que hagas el bien.
 ― ¿Qué nos falta?
― Oración. Mucha oración.
― ¿Qué necesito?
― Más fe. Necesitas más fe. Con la fe lo puedes todo.
― ¿Qué  te duele Señor?
― Me duele la indiferencia.
― El mundo me olvida. No lo hagas tú.
También encontré este pensamiento de Edith Stein que siempre me ha impresionado. Te invito a que lo copies y lo coloques en algún lugar donde lo tengas a la vista y recuerdes nuestro Propósito en esta vida:
 “Que vivimos aquí y ahora para realizar nuestra salvación
y la de aquellos que nos han sido confiados,
es algo sobre lo que no me cabe la menor duda”.
…………
Jesús prometió que podríamos mover una MONTAÑA con la fe del tamaño de un grano de MOSTAZA. ¿Sabías que este grano es diminuto? Tiene apenas un milímetro de diámetro. Esto basta para mover montañas y transformar nuestras vidas, fortalecerlas, recuperar la serenidad y la paz.
Claudio de Castro, Aleteia