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lunes, 20 de abril de 2026

¿Podemos perdonar a un compañero de trabajo que nos ha traicionado?

compañero de trabajao

El perdón sincero ayuda a restaurar la confianza traicionada; y esto no aplica solamente en las relaciones personales, también en el trabajo

Steve Jobs lo había arrancado de Coca Cola en 1983 enviándole la frase hoy famosa: "¿Planeas vender agua azucarada toda tu vida o quieres cambiar el mundo conmigo?" Cuando John Sculley llega a Apple, se convierte en amigo de su fundador. Dos años después, John y Steve se oponen a la estrategia a seguir. La junta directiva termina por despedir a Steve Jobs y se inclina a favor de John Sculley que ocupa su lugar al frente del grupo hasta 1993. Esta situación será vivida como una profunda traición por parte de Steve Jobs.

La deslealtad abunda en las organizaciones. Pero la traición va más allá: por la ruptura de toda confianza, por su lado inesperado, por la fuerza del desafío y la emoción que despierta. Es una cuestión terrible y más común de lo que piensas. Lo experimentan los empleados en manos de una dirección sin escrúpulos, los directivos en peligro abandonados por su jerarquía o los ridiculizados por colegas ambiciosos y, obviamente, los empleados a los que no se les exigen compromisos esenciales.

¿Perdonar o comunicar?

charla

¿Qué pasa con los consejos destinados a "lidiar" con la traición? Mantener la calma, comunicarse con el traidor, ir a gritar al bosque… me parecen técnicas un poco ridículas frente a la herida íntima de una traición. No veo ninguna otra actitud, como la traición en el amor, que no sea el perdón o la ruptura. Transmito la ruptura, la exclusión del otro o la decisión de dejar el cargo: es la solución más simple, muchas veces la más razonable… cuando es posible.

¿Qué sucede cuando te ves obligado a mantenerte en contacto con alguien por quien te sientes traicionado? Fulminar, olvidar (pero ¿es realmente posible?) ¿O reconciliarse? El perdón no es una palabra común en el mundo profesional. Estamos dispuestos a evocar - provisionalmente y en casos puntuales - el derecho a cometer errores, pero ¿perdón? 

Nueve meses después del escándalo dieselgate, el jefe de Volkswagen Mattias Müller pidió perdón a los accionistas: "En nombre del grupo Volkswagen, pido a los accionistas que perdonen por haber traicionado su confianza. Se puede interpretar este tipo de enunciado como pura comunicación, pero precisamente, este tipo de enunciado no funciona si las personas a las que se habla sólo ven "comunicación". ¡Una solicitud falsa de perdón puede incluso tener el efecto contrario y aumentar la indignación!

El perdón restaura la confianza

abrazo-perdón

No nos metemos con la confianza interpersonal. Siempre terminamos pagando caro el cinismo que banaliza la traición y ridiculiza el perdón. El perdón sincero ayuda a restaurar la confianza traicionada. Supone ser dado y recibido. Uno es tan difícil como el otro. Se basa en palabras sentidas, en actos visibles, durante un largo período de tiempo. Es la marca profunda de la persona, que más allá de cualquier carácter, quiere borrar el mal cometido.

¿El mayor arrepentimiento de John Sculley? Haber decidido no volver a contratar a Steve Jobs cuando todavía estaba al frente de Apple. “No lo hice, fue un gran error. No puedo entender por qué no tuve la sabiduría para hacer esto». Traición y perdón, dos extremos del ser humano capaz tanto de lo peor como de lo mejor. Ser lúcido ante la traición no debe desesperar: las personas logran perdonarse a sí mismas por actos graves o, de lo contrario, lamentan amargamente no haberlo hecho. Como John Sculley.

Pierre d’Elbée, Aleteia

Vea también     Aprender a perdonar



martes, 21 de febrero de 2023

Cómo eliminar tus dudas y miedos

MACIERZYŃSTWO             

Calma, no temas, reza, ten fe. Es la invitación del escritor Claudio de Castro, y te explica por qué confiar

«No temas, pues yo estoy contigo; no mires con desconfianza, pues yo soy tu Dios; yo te he dado fuerzas, he sido tu auxilio, y con mi diestra victoriosa te he sostenido»

Isaías 41, 10

Antes de compartir juntos un momento grato con cortas reflexiones, me parece que sería bueno meditar en estas 3 verdades. A mí me ayudan muchísimo:

  1. Dios es nuestro Padre.
  2. Dios nos ama.
  3. Para Dios nada hay imposible.

Sabiendo esto, ¿hay algún motivo para dudar o temer?

Ahora calma. Debes saber que todo saldrá bien. No te inquietes. No temas. Confía, reza, ten fe.

Quiero que anotes una cita bíblica y te la aprendas de memoria. Es muy sencilla y te servirá de consuelo cuando pases un mal rato, te sientas agobiado, con temor o no sepas cómo salir adelante en medio de una grave dificultad.

Filipenses 4, 6-7; según leí hace poco es el tercer versículo más buscado en la Biblia. En él lees:

«Antes bien, en toda ocasión presenten sus peticiones a Dios y junten la acción de gracias a la súplica.. Y la paz de Dios, que es mayor de lo que se puede imaginar, les guardará sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús»

Una carta de amor

La Biblia es una larguísima carta de amor que Dios ha escrito para nosotros, la humanidad. Dios tiene mucho que decirte. Y lo encuentras en las Sagradas Escrituras.

Lee la Biblia, en ella encontramos palabras de ánimo y consuelo. ¿Te comenté que las palabras «No tengas Miedo» aparecen 365 veces? Una vez para cada día del año.

¿Sabes en qué orden leer la Biblia? En Aleteia te lo mostramos:

Una rápida búsqueda en Internet nos indica que contiene 773.746 palabras. Como habrás notado en verdad es larga. Y está llena de referencias al amor de Dios y a su llamado constante a que seamos santos para poder pasar una maravillosa eternidad a su lado.

Dios te dice:

«Pero, ¿puede una mujer olvidarse del niño que cría, o dejar de querer al hijo de sus entrañas? Pues bien, aunque alguna lo olvidase, yo nunca me olvidaría de ti»

Isaías 49, 15

¿Cómo conocer a Dios?

Dios es amor y si quieres conocerlo debes amar. Las Sagradas Escrituras en 1 Juan 4, 8 no deja lugar a la más mínima duda: «Quien no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es Amor».

¿Te gustaría saber cómo nos manifestó su inmenso amor? Por favor lee estos versículos en voz alta, despacio, apreciando el contenido de cada palabra. Son la clave de todo.

«En esto se manifestó el amor que Dios nos tiene; en que Dios envió al mundo a su Hijo único para que vivamos por medio de él. En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó y nos envió a su Hijo como propiciación por nuestros pecados. Queridos, si Dios nos amó de esta manera, también nosotros debemos amarnos unos a otros»

1 Juan 4, 9-11

¿Cuántos la leen? ¿Cuántos de nosotros abrimos nuestras Biblias para conocer lo que Dios tiene que decirnos.

Una vez leí que cuando oramos le hablamos a Dios y cuando leemos las Sagradas Escrituras, Dios nos habla a nosotros.

¡Dios todo lo puede!

¿Sientes que tu causa es imposible? Te compartimos unas oraciones para esos momentos difíciles.

Dios siempre ha caminado conmigo, cuidando mis pasos, velando que no me desvíe, animándome a levantarme cuando caigo. Igual hace contigo, porque te ama. Merece que le amemos y lo hagamos todo por Él.

¿Te ha ocurrido esto alguna vez?

De pronto todo se resuelve de manera misteriosa más allá de tu alcance, sabes que no pudiste resolverlo con tus propio esfuerzo, ni con tu inteligencia. Empiezas a reflexionar hasta que comprendes. Miras a cielo y le dices a Dios: «Fuiste Tú, ¿verdad? Gracias Señor«.

Quiero dejarte en compañía un estupendo consejo bíblico. Lo encuentras en 1 Pedro 5,7:

«Depositen en él todas sus preocupaciones, pues él cuida de ustedes»

Versículos en la Biblia sobre la santidad
Galería fotográfica

¿Me permites pedirte un favor? Reza por nosotros en Aleteia, no te imaginas todo el bien que nos hacen tus oraciones, a cambio nosotros rezaremos por ti.

¿Te gustaría escribirnos y compartir con nosotros tus experiencias con Dios? Te paso mi e-mail personal: cv2decastro@hotmail.com

¡Dios te bendiga!

Claudio de Castro, Aleteia

Vea también     Orar con los Misioneros del Sagrado Corazón de Jesús: Confianza
























jueves, 13 de octubre de 2022

3 acciones infalibles para confiar más en Jesús

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Nuestra vida se transforma para siempre cuando nos damos cuenta del gran amor que Dios nos tiene y lo que hace por nosotros. Una preciosa reflexión del escritor Claudio de Castro

Si te dieras cuenta de lo bueno que es Jesús y si fueras capaz de comprender cuánto te ama, tu vida se transformaría y cambiaría para siempre.

En ese momento tus dificultades, temores, angustias, sufrimientos, malos ratos, pasarían a un segundo plano. Solo te importaría permanecer en su bendita y amorosa presencia ante el Santísimo y le dirías:

“Tuyo(a) soy Señor. Haz de mí lo que quieras, cuando quieras, como quieras”.

Deja hoy a un lado todo lo que sea un pesado lastre, te amarra a lo temporal y te impide avanzar hacia Dios: la lujuria, esa codicia sin sentido, los malos pensamientos y colócalo todo en el sacratísimo Corazón de Jesús.

Deja que Él lo cambie todo para ti y te cambie para Él. No importa lo que estés viviendo, tú sencillamente confía. Es el Hijo de Dios y por tanto todopoderoso.

Nada hay imposible para Él. Y te ama con un amor infinito, incomprensible para nosotros. Y lo más increíble, hoy está con nosotros, el mismo que caminó en las calles de Jerusalén, sí… el mismo. 

¿Dónde lo encuentras? En la Eucaristía, las horas santas, el Santísimo sacramento, y como un prisionero de amor por nosotros en todos los sagrarios del mundo. Es una noticia extraordinaria. ¿Lo sabrán todos?

¡Jesús está vivo!

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Jesús sacramentado

He visto cambios extraordinarios en las vidas de muchas personas que atravesaban momentos muy difíciles. De la angustia pasaron a la alegría, la paz interior, el amor al prójimo.

¿Qué hicieron? De eso quiero hablarte. Para que también te animes y tu vida mejore y anheles la santidad que tanto nos pide nuestro Señor. Te voy a sugerir lo que puedes hacer. Es muy sencillo. De ti depende ahora.

1NO OFENDAS MÁS A DIOS

Él te llama, te busca, sueña con recibir tu amor, que le ofrezcas una vida pura, santa, digna. Y tú lo sabes.

Una buena confesión sacramental ayuda mucho en este punto. Nunca dejo de sorprenderme.

Hace poco un joven al que le sugerí confesarse se me acercó tiempo después para agradecerme el buen consejo: “Nunca he sido tan feliz ni he tenido tanta paz, como después de esa confesión sacramental”.

2CONFÍA EN JESÚS

Confía en Jesús. Le da tanta importancia a la confianza para llenarnos con abundantes gracias que a santa Margarita María le dijo en sus apariciones que lo que más le ofende y duele de nosotros es la desconfianza.

¿Tienes una biblia cerca de ti? Ábrela y empieza a leerla.

Me encanta recomendar a los católicos que lean sus biblias. Hay tantos tesoros ocultos entre sus páginas esperando ser descubiertos… Abundan los versículos sobre la confianza puesta en el Señor.

Dios nos pide confiar, no temer, pues siempre está con nosotros, sus hijos.

«¡Bendito el que confía en Yavé,
y que en él pone su esperanza!
Se asemeja a un árbol plantado
a la orilla del agua,
y que alarga sus raíces hacia la corriente:
no tiene miedo de que llegue el calor,
 su follaje se mantendrá verde;
en año de sequía no se inquieta,
ni deja de producir sus frutos.»

(Jeremías 17, 7-8)

Y como si todo esto fuese poco, ocurrió lo más impactante durante sus apariciones a santa Faustina Kowalska. Quizás has leído las palabras que Jesús le dijo, cientos de veces, pero, ¿has prestado atención a lo que le pidió colocar debajo de la imagen?

“Después de un momento, Jesús me dijo: Pinta una imagen según el modelo que ves, y firma: ‘Jesús, en ti confío’”.

Él quiere que le entreguemos nuestra confianza. A cambio nos ofrece tesoros incalculables de amor, misericordia, paz, santidad, eternidad.

Le dijo a santa Faustina: “Prometo que el alma que venera esta imagen no perecerá. También prometo, ya aquí en la tierra, la victoria sobre los enemigos y, sobre todo, a la hora de la muerte. Yo mismo la defenderé como mi gloria”.

3REZA. DEBES REZAR

¿Pasas lo indecible? Sin la oración no podrás superarlo.

Empieza a mantener tiempo de calidad en tus días, para poder rezar y agradecer a Dios tantas bendiciones, pedirle gracias abundantes, permanecer en su presencia amorosa.

En Aleteia nos tomamos muy en serio la oración. Nos mantiene a flote y nos ayuda a continuar nuestro apostolado. Por eso a menudo te pedimos: “Reza por nosotros”.

¿Te cuesta rezar? Te explicamos cómo puedes avanzar en tu oración. Lee estos bellísimos artículos.

¡Dios te bendiga!

¿Te gustaría compartir tus experiencias con Jesús? Te paso mi email personal.
Claudio de Castro, Aleteia
Escríbeme: cv2decastro@hotmail.com.

                                          Vea también        La Revolución de la Santidad






















miércoles, 7 de septiembre de 2022

¿Te fías de Dios?

 


Incluso quien parece que no sabe puede marcar la diferencia en tu vida. Una inspiradora reflexión de Claudio de Castro

“Cristo, que subió a la Cruz con los brazos abiertos de par en par, con gesto de Sacerdote Eterno, quiere contar con nosotros —¡que no somos nada!—, para llevar a «todos» los hombres los frutos de su Redención”.

Los sacerdotes, San Josemaría Escrivá

Creo que te lo he contado en alguna ocasión, le tengo un gran aprecio a los sacerdotes. Veo sus sacrificios, su bondad, cómo desgastan sus vidas por servir y salvar almas.

Me encanta escuchar las homilías de los sacerdotes. Tienen enseñanzas increíbles, y te las comparten con la sabiduría que dan los años.

Lo que pasa cuando te fías de Jesús

Esta tarde en la misa de 6:00 p.m. escuchaba al Padre Antonio como de costumbre, leyendo el Evangelio….

Pon atención a lo que va a ocurrir en la historia.

«Estaba él a la orilla del lago Genesaret y la gente se agolpaba sobre él para oír la Palabra de Dios, cuando vio dos barcas que estaban a la orilla del lago. Los pescadores habían bajado de ellas, y lavaban las redes. Subiendo a una de las barcas, que era de Simón, le rogó que se alejara un poco de tierra; y, sentándose, enseñaba desde la barca a la muchedumbre. Cuando acabó de hablar, dijo a Simón: «Boga mar adentro, y echad vuestras redes para pescar.» Simón le respondió: «Maestro, hemos estado bregando toda la noche y no hemos pescado nada; pero, en tu palabra, echaré las redes».

—¿Se dieron cuenta de lo que pasó?—preguntó.

Yo, despistado, no lo capté hasta que lo explicó. En ese momento esa historia pareció cobrar vida. Me vi entre los espectadores que escuchaban a Jesús enseñando, sentado en la barca de san Pedro.

Él, un experto pescador seguro se asombró de que Jesús, un carpintero, le diera instrucciones en una materia que no conocía bien. ¿Echar las redes de nuevo? Después de todo, el oficio de Pedro era de pescador.

Algo ocurrió. Pedro, el testarudo e impulsivo, mira a Jesús y le dice:

“No hay peces, hemos tenido una noche entera tratando de pescar y ha sido inútil. Mira, soy un pescador y conozco mi oficio. Pero me fiaré de tu palabra”.

Tuvo fe. Se fío de Jesús. Este gesto de confianza pudo hacer la diferencia, y presenciaron el milagro inesperado.

Pedro y tú

La historia continúa y es sorprendente.Lee con cuidado.

Y, haciéndolo así, pescaron gran cantidad de peces, de modo que las redes amenazaban romperse. Hicieron señas a los compañeros de la otra barca para que vinieran en su ayuda. Vinieron, pues, y llenaron tanto las dos barcas que casi se hundían. Al verlo Simón Pedro, cayó a las rodillas de Jesús, diciendo: «Aléjate de mí, Señor, que soy un hombre pecador.»

Hay grandes enseñanzas en esta corta historia. Leí en una ocasión que “Jesús prefirió la barca de Pedro, simbolizando que guiaría la Iglesia a través de su Apóstol”.

Imagina lo que habrá sentido Pedro.

Estaba cansado por haber trabajado toda la noche. Llega Jesús y le pide que le preste su barca para enseñar al pueblo. Y luego que remara mar adentro.

Él sabía bien que no había peces, y la tarea sería inútil, una pérdida de tiempo, y aun así decidió confiar en la Palabra de Jesús.

Es momento de preguntarte: ¿Y tú amable lector? ¿Te fías de la Palabra de Jesús?

«En verdad, en verdad os digo: el que crea en mí, hará él también las obras que yo hago, y hará mayores aún, porque yo voy al Padre. Y todo lo que pidáis en mi nombre, yo lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si me pedís algo en mi nombre, yo lo haré.»

Juan 14, 13-14

En una situación difícil, cree

¿Lo crees? Qué diferentes serían nuestras vidas de tener esa certeza. Es la fe que yo quisiera tener. Por eso a diario le pido a Jesús: “Auméntame la fe”.

Te comparto un “Mensaje al Corazón” con una bendición de monseñor Rómulo Emiliani que me gustó mucho para ayudarte en esta difícil situación que podrías estar viviendo.

Jesús nunca te va a defraudar. Haz la prueba y verás.

Todo saldrá bien. No te preocupes. Tú confía y ora, persevera en la oración.

¿Te gustaría compartir tus vivencias con Jesús? Te dejo mi email personal. Escríbeme.

Claudio de Castro, Aleteia

cv2decastro@hotmail.com

¡Dios te bendiga!

                                                           Vea también     Sermón sobre la Esperanza
- Santo Cura de Ars