martes, 4 de agosto de 2015

El arma secreta del taxistas misionero: El Santo Rosario

Santo Rosario

Hay muchos momentos cuando el taxista no está conversando con nadie. Es un momento oportuno para rezar siquiera un misterio del Santo Rosario. En otro momento  oportuno podrá rezar el misterio siguiente y, al final del día, sin mayor esfuerzo ha rezado todo un Rosario.

¿Cómo se reza el Rosario? ¿Por qué es una manera de orar tan importante?

Encontrará una respuesta a sus preguntas y dudas aquí

Descubrirá que el Papa San Juan Pablo II ha escrito toda una encíclica sobre el Santo Rosario. ¿Se anima a leerla?

¡Adelante! ¡Utilice el arma secreta del taxista misionero!


Misterios gloriosos del Santo Rosario

sábado, 18 de abril de 2015

Para todo hay una primera vez

No es la primera vez que me encuentro con hermanos taxistas que no se han confesado ni comulgado por más de 40 años. Recemos por ellos para que puedan hacer "cambio de aceite del motor del alma" (confesarse) y cargar combustible de altísimo octanaje que se adapta a todo tipo de motor del alma (ir a Misa el domingo, escuchar la Palabra de Dios y recibir la Santa Comunión). Imagínense que se acercan a Dios y luego se convierten en taxista misionero. Solamente pensar en el impacto en el pasajero cuando el taxista le dice: "Imagínese, después de 40 años me he confesado y comulgado. Es maravilloso estar cerca de Dios". Dios mediante el pasajero también se acerca a Dios.



Es la primera vez que me encontré con un hermano taxista que prometió a su familia casarse por Iglesia cuando cumpliese 50 años de unión con su mujer. Le impresionó cuando se le hizo pensar: Esto significa que quiere seguir pecando hasta cumpla las bodas de oro de conviviente. Recemos también por él  para que pronto viva en matrimonio santo y pueda confesarse y comulgar.



Los taxistas misioneros tenemos unas páginas Web en el Internet. También puedes encontrarnos en facebook.

viernes, 16 de enero de 2015

Taxista misionero de otros taxistas




En la madrugada me encontré con un taxista misionero. Él sabe que para el P. Gerardo sería mucho más cómodo viajar con el mismo taxista. Pero sabe también que hay otros que necesitan escuchar la Buena Nueva del Amor de Dios que salva a los hombres y los hace felices.

Con todo, paró y pidió dos estampitas para poder dárselo a dos de sus colegas taxistas. Se lo dimos con dos folletos "El Taxista Misionero"

¿Los habrá invitado a que sean también taxistas misioneros?


Otra experiencia:

Compartiendo sus penas, el hermano taxista contó que su mujer, por ser buena con sus amigas, había garantizado sus préstamos. Al no poder pagar le reclamaron a ella el pago. Después de un momento de cólera el hermano taxista está ahora trabajando doble para pagar esa deuda.

Siempre estamos rezando los unos por los otros, ¿verdad?

lunes, 22 de diciembre de 2014

Habla de tu fe en el trabajo y comparte tus fiestas religiosas: un estudio muestra que da felicidad


Los taxistas misioneros son felices

Poder hablar con compañeros o jefes de un retiro, una peregrinación, la Primera Comunión de tus hijos y aspectos de la fe puede ayudar a la productividad.

Un estudio norteamericano a partir de cientos de entrevistas en profundidad con trabajadores en Estados Unidos y en Corea del Sur ha constatado que los que hablan abiertamente de sus creencias religiosas en el trabajo son más felices y muestran más satisfacción con su empleo que los que callan sobre el tema.


¿En qué consistió el estudio?
Para el estudio intercultural, los investigadores entrevistaron a 600 trabajadores adultos de diversas industrias en Estados Unidos y Corea del Sur, todos cristianos, pero con variaciones entre sí (presbiterianos, baptistas, metodistas, católicos…). Preguntaron acerca del papel de la religión en sus vidas y cómo les ha ayudado a formar su identidad. 

La conclusión más significativa fue que los investigadores descubrieron que aquellos empleados que compartían su identidad religiosa tenían varios resultados positivos, entre ellos una mayor satisfacción laboral y una sensación mayor de bienestar. 

Existen diversas maneras de compartir la religión en el trabajo, desde decoraciones en su escritorio o en su carro (estampas, iconos, frases y lemas) hasta compartir historias o información durante una charla con compañeros y clientes. Poder hablar de eventos significativos en la propia vida (una peregrinación a un lugar santo, un rito importante en la vida de un familiar -Primera Comunión, etc...-) ayuda a que los trabajadores se sientan bien.

El taxista misionero comparte su fe. Por eso es feliz.




martes, 16 de diciembre de 2014

Taxista misionero testigo


Un pastor evangélico llama al taxista misionero para que lo lleve a su destino. Al ver colgado en el espejo un rosario y  una imagen de la Virgen María, lo increpa y le dice: "Rompa estas cosas". El taxista, temiendo que no le va a pagar, saca del espejo el rosario y la imagen y  guarda todo. El cliente le pide el teléfono para poder pedir otros servicios.

El día siguiente  llama y cuando el taxista llega para recogerlo, el pastor lo increpa: "He llamado a su casa y he preguntado a su hijo si ha roto esos objetos y su hijo ha dicho que no. Ya no quiero utilizar su taxi".

El taxista misionero le reclama: "Pero usted me ha llamado y he venido hasta aquí".  El pastor sube de malas ganas. En el trayecto le ofrece una buena suma de dinero para que rompa "esas cosas". El taxista misionero rechaza la oferta. Sabe que el otro ya no le va a llamar pero no le importa. A su hijo le inculca: "Nosotros somos católicos y lo seremos siempre".

sábado, 6 de septiembre de 2014

Hay muchas maneras de actuar como taxista misionero


Hace algún tiempo me encontré nuevamente con un hermano taxista misionero. Me comentó:

"Atiendo mi carro en un taller adonde van varios taxistas. He sacado una fotocopia del folleto 'Taxista Misionero' y la he pegado en la vitrina del taller. Los taxistas, mientras esperan que se les arregle el carro, se ponen a leer las cosas que hay en la vitrina y se enteran".

Hay muchas maneras de ser taxista misionero.

Vea también

Iniciativas del taxista misionero

Armadura del taxista misionero


martes, 2 de septiembre de 2014

El taxista misionero de otros taxistas



Estaba parado en la vereda esperando un taxi. De repente paró uno y el taxista me dijo: "Padre, he hecho cambio de aceite del motor del alma". 

"¡Qué bien" le respondí y subí al carro. En el trayecto le pregunté: "¿Cuándo nos hemos visto la última vez?" - "No, me dijo, es la primera vez". - "Pero cómo es que usted habla así?" 

- "Es que tengo un amigo taxista que me dijo: 'Tú tienes que cambiar de aceite del motor del alma, tienes que confesarte. Tienes que cargar combustible para el motor del alma, ir a misa el domingo, escuchar la palabra de Dios y recibir la santa comunión. Eso me ha dicho un padrecito viejo y gordo, con barba, sotana y gorra'. Y cuando lo vi a usted pensé que se trataba de usted". Y tenía razón. 

Se puede ser taxista misionero de otros taxistas.

Vea también las páginas "Taxista Misionero"