viernes, 25 de septiembre de 2020

10 sencillas claves para que todo matrimonio, joven o mayor, creyente o no, sea «estable y feliz»

Fernando Poveda las presenta en su libro «La pareja que funciona»

Unos buenos hábitos en el matrimonio pueden ser la clave de que sea feliz, estable e irrompible.
Unos buenos hábitos en el matrimonio pueden ser la clave
 de que sea feliz, estable e irrompible.

Según el Instituto Nacional de Estadística en 2018 se produjeron en España 99.444 casos de divorcio o separación. Estos datos suponen una tasa de 2,1 por cada 1.000 habitantes situando al país en uno de los puestos delanteros en cuanto al divorcio en Europa y el primero de los grandes países en habitantes por encima de Francia, Italia, Reino Unido o Alemania. 
La cifra de casi 100.000 divorcios al año es llamativa y debe hacer preguntarse por qué tantos matrimonios se acaban destruyendo.  Una sociedad fuerte necesita también familias fuertes pues son la base de cualquier país. Pero para que un matrimonio resista hace falta cuidarlo y mimarlo, y para eso no basta únicamente la buena voluntad sino también unos buenos hábitos en la pareja que ayuden a fortalecer esta unión para que sea indestructible.
Sobre este punto sabe mucho Fernando Poveda, economista y filólogo, además de experto en Orientación Familiar. Para ayudar a tantas parejas como ya lo ha hecho en Aula Familiar ha publicado el libro La pareja que funcionade la editorial Nueva Eva donde ofrece una serie de claves para una relación estable y feliz.
Poveda ofrece ayuda, consejos y hábitos que el matrimonio puede utilizar para que el “para siempre” que profesaron en su boda pueda cumplirse, pues son muchas las parejas que desean estar siempre unidas pero que se enfrentan a numerosas dificultades.
En un estilo ameno, pero también práctico el autor ofrece 10 claves. En la introducción explica que “son hábitos en muchos de los casos” que se convierten en “nuevas formas de ver la vida, de afrontar un día y otro… hasta conseguir un hábito”.
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El autor, Fernando Poveda, tiene gracias a su labor como orientador familiar de una amplia experiencia en este campo
En su opinión, en el fondo lograrlo no es algo tan complicado sino que “el amor está en las cosas pequeñas, en los pequeños detalles: en una mirada, en una llamada… Reduciendo, reduciendo –como los jíbaros- todo se puede concretar en una serie de hábitos que, si los seguimos, conseguiremos estar más cerca de nuestro compañero o compañera de camino. Se trata de hábitos sencillos, casi cuantificables, y que se traducen en claves concretas”.
A continuación ofrecemos estas diez claves que propone Fernando Poveda, y que él desarrolla  y amplia con mucha más profundidad en su libro:
Clave 1: Tómatelo en serio
“Si te fijas en tu vida,  en la vida de cualquier persona, verás que se dedica mucho tiempo a la preparación personal. Sin embargo, a la preparación para la familia, para la vida de pareja, no nos preparamos de igual forma”, explica Poveda.
Este es el primer punto. La familia es una inversión para toda la vida, y para este fin hay que prepararse. Hay que estudiar. ¿Cómo? Conociendo de verdad al otro, pero también a uno mismo, en todos los aspectos. Por ello, recuerda que “dicen que el amor está en los detalles, pero lo que no se dice es que para tener detalles primero hay que saber cuáles son los detalles que quiere el otro y cuáles no. Es el mundo de las necesidades del otro”.
Clave 2: Primero, lo primero
¿Qué tiene que ser lo primero para el éxito del matrimonio? Esa es la primera reflexión, “tener claras las prioridades”, en la vida, en cada decisión que se toma. A partir de ahí es importante tener en cuenta que ni los padres, ni los hijos, ni el trabajo ni las amistades son lo más importante. Evidentemente cada uno tiene un lugar fundamental en la vida, como no puede ser de otra manera, pero es la persona con la que se ha elegido vivir para siempre la que debe ocupar el primer puesto.
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“No hagas como esos que les preguntan a los niños; ‘¿a quién quieres más, a papá o a mamá?’. Tú no lo pienses; quiere más a aquel con el que has decidido vivir para siempre. Más que a los hijos. Más que a tus padres. Más que a tu trabajo. Más que a todo”, incide Fernando Poveda.
Clave 3: Cuida la comunicación
Para el autor, la comunicación y el trato dentro de la pareja es “la base del conocimiento mutuo” y esta es precisamente “la base del amor”. Y ofrece una reflexión muy válida para muchos padres que descuidan el matrimonio una vez que llegan los hijos: “la principal clave para la educación de los hijos es cuidar la vida en pareja, por encima de la educación de los hijos”. Y lo dice el autor, que es marido y padre de familia numerosa.
Por ello, es fundamental sacar el máximo partido al tiempo compartido en pareja.
Clave 4: Cuida tu bonsái
Aquí entra un punto fundamental. El amor puede romperse, y así lo atestiguan las cifras ofrecidas anteriormente. Por eso, insiste Poveda, “es importante cuidarlo”, y además “todos los días”, como si fuera un preciado bonsái. Y otro error que lleva a muchos matrimonios a la ruptura es creer que amor es lo mismo que sentimiento.
Por ello, considera que “plantearnos si el matrimonio es para siempre o no nos puede ayudar a no confiarnos. A luchar todos los días como si fuese el último. A volver a cuidar los detalles y no perder la esperanza. A no dejar que entre un tercero entre los dos… porque había sitio”.
Clave 5: Disfruta del sexo
En esta quinta clave, el autor incide en que “disfrutar de las cosas buenas es algo bueno en sí mismo. El placer sexual en el matrimonio es algo no sólo bueno, sino básico para que la pareja funcione”.
Por ello, también señala que “cuando se ama, se ama con toda la persona y a toda la persona. Por eso amar con el cuerpo no sólo es bueno, sino que es necesario”.
Clave 6: Al enemigo, ni agua
Fernando Poveda detalla algunos de los enemigos de la “estabilidad y la felicidad”. Y, entre otros, alerta del “yo”, pues “es necesario dejar de lado el yo para darse al otro” sustituyendo la suma “yo+sentimiento” por “el otro+amor”. También, pone el foco en el “sueño” que además de ser una necesidad fisiológica puede “despertar un instinto de supervivencia que prioriza el yo por encima de todo.
Cuidado también con confundir, como se ha dicho anteriormente, el amor con el sentimiento pues esta confusión puede llevar a basar la relación en qué siento y esto es voluble, cambiante e involuntario. Y la desidia en el matrimonio es para el autor otro enemigo a luchar.
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Clave 7: Practica el buen humor
Tanto la risa como el buen humor –explica el autor en La Pareja que funciona- generan endorfinas, lo que a su vez produce sensación de alegría, felicidad y ganas de vivir. Por ello, las personas que saben reírse “afrontan de una manera más sensata los problemas y dificultades de la vida”.
De hecho, ante los que pueden poner objeciones en este punto, insiste en que “el buen humor y la actitud positiva no es algo innato, sino voluntario. Es una determinación, una opción personal”.
Clave 8: Aprende a gestionar la crisis
Una cosa que hay que tener clara al casarse es que en el matrimonio los malos momentos llegan, es algo que está ahí. “Es normal que haya muchas pequeñas broncas, malos momentos, algunas crisis e incluso alguna gran crisis. Son normales. No puedes tenerle miedo ni puedes pensar que sois los únicos que pasáis por ellas. Recuerda que lo importante es saber gestionarlas”, explica el autor.
Clave 9: Intenta anticiparte
La forma más efectiva para intentar evitar las crisis tratadas en el apartado anterior o que tengan efectos más limitados es “intentar prevenir”. Todos los puntos anteriores se enfocan a esto. Pero además es fundamental “hablar las cosas. Antes de las crisis, para resolverlas, para hacer balance: hablar, hablar, hablar. Hablar por los codos. Hablar de forma asertiva. Sin reproches. Con cariño”.
Clave 10: Vuelve a enamorarte
El amor es algo dinámico que hay que renovar a diario. Y por ello el autor invita a dar el salto a realizar este proyecto juntos: poniéndote siempre en el lugar del otro; teniendo paciencia y dedicando tiempo; recordando los momentos que fueron alimentando el matrimonio; cuidándote porque el otro se lo merece; sonriendo; borrando los reproches; siendo detallista; amando; y perdonando.
Javier Lozano / ReL

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