Queremos llevar el amor del Hijo de Dios a todos los hombres. Ha permitido que le abran el Corazón con una lanza para que esté abierto para todos. Que el Corazón de Jesús nos ayude a ser sus testigos. Para ello invocamos la ayuda de la Madre de Dios, Nuestra Señora del Sagrado Corazón de Jesús.
Los diáconos Giacomo y Davidade Crespi, ambos de 26 años de edad, compartieron su testimonio vocacional con la página Famiglia Cristiana. Ambos se ordenarán el próximo 25 de mayo como clérigos de nuestra Iglesia.
El obispo que los ordenará es Monseñor Gianfranco Agostino Gardin, Arzobispo de Trevieso, noreste de Italia. Según indican estos diáconos, ambos descubrieron a temprana edad y se apoyaron mutuamente en este camino vocacional.
“Ciertamente, a los 11 años no te preguntas si quieres o no quieres ser sacerdote. Comienza un poco como una nueva aventura. Luego, al crecer, llega el momento del viaje del discernimiento para cada uno”, indicó el diácono Davide Crespi.
Ambos tienen un deseo grande de que el día que se conviertan gemelos en el sacerdocio llegue pronto. Según indican en la entrevista, ambos están seguros de que se encuentran en el lugar donde el Señor los ha puesto.
Asimismo, sienten que es una suerte y una bendición el hecho de tener a su hermano a su lado, ya que ambos son para el otro un confidente de la profundidad y la importancia que este proceso tiene.
¡Gracias a Dios por enviarnos más vocaciones! En especial así de curiosas y hermosas ¡Oraciones para ustedes, gemelos futuros sacerdotes!
Mi felicitación a los niños que reciben a Jesús en la Eucaristía y a los padres y familiares que se alegran por ello, lo viven bien y lo celebran. Los mayores recordamos aquel día de nuestra Primera Comunión como un gran día para perpetuar siempre. Para muchos de nosotros fue algo que marcó nuestras vidas pues, desde entonces, hemos mantenido nuestra amistad con Jesús, a quien aquel día recibimos por primera vez.
La celebración de la Eucaristía, en efecto, debería marcar el resto de la vida haciéndola cristiana, cada vez más integrada en la intimidad con el Señor gracias a este sacramento de su presencia que Dios mismo nos ha regalado. Esto supone que se comulga para comulgar, es decir, celebramos este acontecimiento “primero” (la “primera” comunión) porque es el inicio de una práctica que se comienza para no interrumpir nunca en la vida. De ello depende, en gran parte, que perseveremos en la fe. La comunión nos da la fuerza para caminar como cristianos toda la vida. Ahora es el comienzo de una amistad que tiene que seguir. Si recibimos siempre a Jesús en la comunión estaremos unidos a Él y así podemos ser buenos cristianos.
Pero ¿y si no fuese así? ¿y si después de esta magnifica celebración olvidásemos ir a Misa? ¿y si tan solo de cuando en cuando fuésemos a comulgar? Sería una verdadera pena, y bajo nuestra responsabilidad. Por todo ello, la Primera Comunión de los hijos es un momento importante para revisar nuestra propia fe y para que los padres recuerden que son responsables de la educación de la fe de sus hijos, que les debería llevar a culminar la iniciación cristiana, acudir al sacramento de la confirmación y, sobre todo, a integrarse en la vida de la parroquia o comunidad donde poder expresar y alimentar la fe, fortalecer la esperanza y vivir la caridad. Padres, por favor, ¡que los niños no dejen la Misa del domingo! ¡que no olviden que es el Día del Señor! Por lo general, los que dejan de ir a Misa se les va enfriando el amor a Dios, se van olvidando de todo lo que aprendieron en la catequesis, dejan de vivir como amigos íntimos del Señor y se van alejando de Jesús y del evangelio, quedando a merced de una cultura influyente falta de valores y que a menudo rechaza a Dios.
Me emociona, sin embargo, ver la piedad de tantos niños que, al recibir el de Cuerpo Jesús en su Primera Comunión, piden por sus padres y hermanos, por los abuelos, la paz del mundo, por los necesitados. Con qué sinceridad espontánea le abren su corazón y desean ser amigos de Cristo, y quieren ser mejores. Ojalá que vuestros hijos mantengan siempre esa misma amistad con Él, y que este día no quede como un recuerdo sentimental, algo bonito que luego olvidamos, sino que, después de haber comulgado, Jesús sea su mejor amigo, que les acompañe siempre. Él es el amigo que nunca falla que siempre nos escucha y siempre está cuando lo necesitamos.
Empieza a pedirse en congresos médicos y revistas especializadas
Con la normalización de la eutanasia para un número creciente de supuestos,
se abre la posibilidad de una eutanasia específica para donación de órganos,
incrementado brutalmente la presión sobre algunos pacientes.
¿Existirá en un futuro más o menos próximo el concepto de "muerte por donación", es decir, que la extracción de órganos sea la causa inmediata y directa del fallecimiento del paciente? Hoy por hoy es ilegal: el ordenamiento jurídico exige que se haya producido la muerte del donante para que pueda procederse a la operación quirúrgica que rescate alguna parte de su cuerpo para salvar la vida de otra persona.
Sin embargo, ya existen voces que piden que se elimine esta exigencia. "En congresos médicos internacionales a lo largo de 2018 y 2019", cuenta el doctor E. Wesley Ely en un artículo publicado recientemente en USA Today, "he asistido al debate, por parte de cientos de especialistas en trasplantes y atención de emergencia, en torno a la 'donación después de la muerte'. Se refiere a un escenario en rápida expansión en Canadá y algunos países de Europa Occidental, en el que una persona muere a consecuencia de la eutanasia, mediante una inyección letal que ella misma ha pedido, y enseguida se le opera para coger órganos para donación".
El doctor E. Wesley Ely.
Pues bien, continúa, en cada uno de esos congresos ha surgido la cuestión de la 'muerte por donación', esto es, "acabar con la vida de una persona con su consentimiento informado, llevándoles al quirófano para allí, bajo anestesia general, abrirles pecho y abdomen cuando aún están vivos para quitar órganos vitales y trasplantarlos a otra persona".
Se trata de ganar unos minutos preciosos para disminuir el tiempo de isquemia, esto es, el tiempo durante el cual el órgano trasplantado deja de recibir sangre del organismo muerto. Los 5 o 10 minutos que tarda en producirse la muerte por inyección letal podrían así ganarse para mejorar la calidad del órgano obtenido y mejorar las posibilidades de una implementación exitosa en el receptor.
El doctor Ely no oculta su preocupación ante esta nueva línea roja que parece estar dispuesta a cruzar la mentalidad eutanásica en aquellos países donde se ha instalado al calor de la legalización, como Canadá, Bélgica u Holanda. Él es catedrático en la facultad de Medicina de la Vanderbilt University de Tennessee (Estados Unidos) y co-director de su centro para la enfermedad crítica, la disfunción cerebral y la supervivencia, como lo fue del programa de trasplantes de pulmón. Asimismo es director asociado del centro estatal para investigación geriátrica. Conoce, pues, bien toda la problemática de los pacientes en proximidad a la muerte.
"La 'muerte por donación' obviaría el principio, tanto tiempo respetado, del 'donante muerto', que prohíbe quitar los órganos vitales hasta que se declare el fallecimiento del donante. Actualmente la 'muerte por donación' sería considerada un homicidio dirigido a acabar con una vida y conseguir órganos", advierte, pero ya empieza a solicitarse la mitigación de ese criterio. Dos médicos y un bioeticista proponían recientemente en The New England Journal of Medicine que se anulase ese criterio, considerando la mejora en la calidad del trasplante como una justificación ética suficiente para ese 'homicidio'.
Ely, por el contrario, sabe lo que ocurriría: se estaría lanzando un mensaje de estigmatización sobre personas con discapacidades físicas y psíquicas proponiéndoles "hacer algo noble" con sus órganos sanos y solicitar la eutanasia voluntariamente con ese fin, al mismo tiempo que se hurtaría la posibilidad de decidir a los pacientes que no pueden expresarse por sí mismos.
Ben Mattlin escribe para diversos medios en torno a la enfermedad y la lucha por la superación. Tiene 57 años, lleva 30 años casado, tiene dos hijos y se licenció en Harvard, todo ello padeciendo una severa atrofia muscular degenerativa.
Cita el caso de uno de ellos, Ben Mattlin, quien en 2012 relató en The New York Times la realidad de las personas que, como él (víctima de una atrofia muscular espinal), son sometidas a presiones muy duras que se añaden a su problema físico: "¡Qué fácil es que alguien te influya sin darse cuenta para que te sientas subestimado y sin esperanza, presionándote suavemente pero con determinación… para aligerar a los demás de tu carga!", exclamaba con realismo. Y añadía: "No podéis ni imaginar la cantidad de fuerzas sutiles -invariablemente bienintencionadas, bondadosas, incluso amables, y sin embargo tan persuasivas como un tsunami- que se despiertan cuando tu autonomía física está comprometida y sin esperanza de recuperación".
En efecto, el doctor Ely cita estudios según los cuales en el 27% de las eutanasias practicadas en Bélgica se ha acelerado la muerte sin el consentimiento del paciente, algo que la Sociedad Belga de Medicina de Cuidados Intensivos considera "admisible".
"Cuando los médicos participan en procedimientos dirigidos a quitarle la vida a una persona", concluye, "¿se sentirán los pacientes 100% seguros de que su médico juega firmemente del lado de la curación? ¿Qué mensaje se manda sobre el valor de toda vida humana cuando los médicos respaldan el intercambio de una vida por otra?"
5 gestos del papa Francisco que están causando escándalo, rabia, desasosiego
entre sus detractores internos y externos
Desde Roma se libra una batalla política, teológica y espiritual. Hay frustración por parte de ideólogos que esperaban encontrar en el catolicismo tradicionalista el canal perfecto para vehicular una agenda de intereses: nacionalistas, xenófobos, racistas, antisemitas, islamofóbicos, neoliberales, colonialistas, tecnocráticos, de género, bélicos, etc.
Los fundamentalistas del odio tildan al Papa Francisco de herético, populista, encubridor de abusos, culpable de la caída de las vocaciones clericales de antaño que alimentaba la matriz de escándalos sexuales y económicos que, aún hoy le pasan cuenta a la Iglesia católica. Voces críticas que piden su renuncia por motivo doctrinales.
El Papa advirtió del fenómeno cultural mundial del “populismo que crece sembrando miedo”, el pasado 9 de mayo. Le preocupan “los no ciudadanos, los ciudadanos a medias o los sobrantes urbanos”, porque hay personas que “no tienen acceso a las mismas oportunidades de vida que otras”. Así se “generan tensiones insoportables”.(Encuentro diócesis de Roma).
Incómoda la voz de un Papa que se alza contra “la mundanidad funcionalista” y al orden excluyente, elitista, establecido en las sociedades.
Escandaliza que Francisco denuncia esa “nueva colonización ideológica que busca convencer que el Evangelio es una sabiduría, es una doctrina, pero no es un anuncio, no es un kerygma”.
Causa alergia una Iglesia que discierne usando el corazón, que no se queda paralizada y escucha el “grito de la gente”.
En este sentido, presentamos 5 gestos recientes del Papa que han causado malestar a los líderes de la cultura del descarte, de la economía que mata y a aquellos que rinden culto al individualismo.
1. Los 8 niños refugiados en el papamóvil
El papa Francisco que pasea en la audiencia general del 15 de mayo de 2019 con 8 niños refugiados llegados de Libia a través de los corredores humanitarios el pasado 29 de abril y otros más en un barco hace unos meses. Un mensaje implícito para la “abuela Europa” que ya no es “madre” y se comporta como madrastra indolente.
En el Ángelus del domingo anterior había pedido oración por los refugiados “que se encuentran en centros de detención en Libia cuya situación, que ya es muy grave, se torna aún más peligrosa debido al conflicto en curso. Apelo por la evacuación especial de mujeres, niños y enfermos lo antes posible a través de los corredores humanitarios”.
2. La solidaridad del Papa a la familia gitana maltratada
En la sacristía de la Basílica de San Giovanni en Letrán, el jueves 9 de mayo en la noche, antes de la reunión con la Diócesis de Roma,Francisco saludó con cariño a la familia gitana musulmán de Imer Omerovic y Senada Sejdovic víctima en los últimos días de amenazas e insultos racistas en el barrio romano deCasal Bruciato.
3. El Papa que donó 3 millones y medio de euros para ayudar a los pobres de Roma
El cardenal polaco Krajewski, mano derecha del Papa para llevar la caridad a los pobres de su diócesis, realizó un “gesto desesperado” el sábado 11 de mayo de 2019, en la noche. Bautizado el ‘Robin Hood’ del Vaticano por la prensa, Krajewskise atrevió a romper el precinto policial de un edificio ocupado ilegalmente en el centro de Roma y restableció la luz y el agua a las cerca de 450 personas que viven allí desde hace seis años.
La mayoría sobreviven en situaciones precarias junto a 100 niños pequeños en un edificio ubicado en la Vía Santa Croce in Gerusalemme. El ministro del interior Salvini reclamó al Vaticano por ese gesto y el cardenal Parolin respondió a distancia en defensa de los más pobres.
4. El Papa a las religiosas: ustedes no son sirvientas de clérigos
El papa Francisco defendió a las religiosas del clericalismo machista y aseguró que las religiosas tienen una vocación de servicio, pero eso no significa que son “sirvientas” de cardenales, obispos o sacerdotes. “Tú no te has hecho religiosa para convertirte en sirvienta de un clérigo”, afirmó en el Aula Pablo VI del Vaticano el viernes 10 de mayo ante las participantes en la Asamblea Plenaria de la Unión Internacional de Superioras Generales.
5. El beso en los pies a los rivales del conflicto en Sudán del Sur
“Temblé cuando el Papa nos besó los pies”, dijo el presidente de Sudán del Sur, Salva Kiir al Parlamento de su país, según Vatican News en inglés, el 16 de mayo. El político aseguró que se sorprendió y tembló “cuando Su Santidad el Papa nos besó los pies. Fue una bendición y puede ser una maldición si jugamos con la vida de nuestra gente”, dijo el presidente Kiir al parlamento al referirse al gesto que tuvo lugar durante el retiro especial en el Vaticano por la paz de Sudán del Sur, en abril.
Papa Francesco si inginocchia e bacia i piedi ad ognuno dei leader presenti
El corazón se calma y sueña cuando abraza este "sí"
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2. Estudiar los asuntos antes de decidir.
Implica dedicar tiempo y poner la cabeza.
Mi sí no es como el de María. El mío se aferra a la roca, al agua en calma del lago, a la madera de mi barca. Pero vuelve a retumbar con fuerza en mi garganta. Digo que sí. Brota del pozo de mi alma un sí profundo y sereno. Paz sagrada.
Se hace fuerte la entrega en la hondonada de mi corazón. Como un grito que dice que sí a la vida como es hoy. Como es ahora. Diferente a aquella que esperé un día. Es mi sí a mi historia, a mi vida, a mi camino, a mis renuncias, a mis miedos.
Y pronuncio mi sí en el lugar sagrado de mi alma. Allí donde sólo Dios entra de puntillas. A recoger en sus manos abiertas mi respuesta. Lo hace en silencio respetando siempre mi libertad, que es sagrada.
Quiero repetir que quiero amarlo en medio del hondear de las velas de mi barca. En medio de todos mis dilemas que turban mi mirada. En medio de mis retrasos y ausencias.
Me postro de rodillas ante la imagen de Jesús hecha carne en la historia. Escucho en silencio su voz calmada que me dice cuánto me ama. Y que no tema. Que confíe.
Guardo bien dentro de mi alma su sí lleno de amor. El sí que da seguro a mi vida para siempre. Me impresiona.
Yo entrego mi sí que renuevo otra vez, tembloroso, ante las piedras sagradas. Y me quedo tranquilo sabiendo que la vida es larga, es eterna.
Y los días son tan cortos que se me escapan entre los dedos. Y mi sí sólo tiene valor en este presente caduco.
Basta para el sí del día que se apaga al llegar la puesta de sol. Quizás es suficiente con ese sí sencillo. Un sí con semilla de eternidad que se renueva cada mañana.
Contemplo callado la piedra testigo del sí sagrado de María. “Hic, nunc”. Aquí, ahora. Así sucede todo. En una hora exacta. En un momento preciso.
El Verbo se hace carne en el vientre de María y cambia todo de golpe en presente para la vida del hombre, para mi vida.
No cambia sólo por fuera, cambia por dentro. Así suele ser con las cosas importantes. Las que suceden dentro del alma, aunque parezca por fuera que la vida sigue igual y que nada ha cambiado.
Pero no es así. María pronuncia un sí definitivo. Y un no a lo que no es verdadero. Algo cambia en la tierra sagrada que piso. Algo cambió ya entonces. Algo sigue cambiando en medio del desprecio y la ignorancia.
La vida ya no sigue el mismo rumbo que antes. De repente algo se rompe en la roca. Una hendidura. Una grieta por la que corre una vida nueva. Algo comienza. Algo muere.
Algo nace de entre las cenizas y las lágrimas. Un nuevo camino se convierte en propuesta de vida para todo hombre. Un camino hollado que quiere volver a ser hollado. Una y mil veces.
Tantos síes en cadena a lo largo de una historia santa. Jesús necesita mi sí. Sé que todo sucede en lo profundo de mi alma antes de que pueda tener un eco en el mundo que me rodea.
Como esa canción cantada suavemente sin que todos la escuchen, sólo algunos. Poco importa. La vida pasa y queda mi sí grabado sobre roca. Y también queda mi no. Mi respuesta sincera. Una o la otra.
Mi decisión firme para amar o no amar. Es la decisión que de verdad importa. Y el corazón se calma y sueña cuando abraza el sí. Se arrodilla y busca.
El sí es un sí a la vida verdadera, eterna, llena de esperanza. Entre las sombras surge un rayo de vida. Un momento decisivo en el que digo que sí de nuevo. Con los miedos sujetos en mis manos. Para que no se escapen. Para que no hagan daño.
Y me alegra la mirada confiada de María puesta sobre mi vida. Cree en mí más que yo mismo. No sé muy bien por qué confía tanto en mis palabras, en mis obras. Cuando me ha visto tantas veces tambalearme y caer. Pero cree en mí más que nadie.
La mirada humana de los que creen en mí también suma, construye mi pobre confianza. Yo que sigo dudando tanto de mí mismo.
El silencio de muchos me sostiene. Y mi propio silencio mientras digo muy quedo que sí. Que amo. Que le sigo. Que le entrego mi vida. Que quiero navegar en su barca. Por su lago. En sus tormentas. Caminar sobre las aguas. Soñar despierto.
Sí. Una vez más. Para siempre. No me importa el tiempo. Niel dolor ni el cansancio. Sigo a Jesús por los caminos. Para siempre.
Les quiero compartir hoy el nuevo tema de Sebastián Yatra y Camilo.Estaba esperándolo hace un tiempo cuando me enteré que Yatra fue nombrado embajador de la Fundación Scholas del Papa Francisco. Esta fundación tiene la misión de «Buscar generar un cambio paradigmático en la educación a través de la integración de las comunidades educativas, con foco en las de menores recursos mediante el compromiso de todos; para hacer realidad una sociedad integrada y en paz».
Esta canción es el himno de la fundación. Tengo que admitir que la primera vez que la escuché no me convencía. Tuve que pasar la primera impresión del video, que es muy significativo pero muy fuerte también. Después de escucharla varias veces notaba cada vez más fuerte el mensaje de amor que tiene. Hay muchas canciones que hablan de la valoración personal, de poder superar esa mirada negativa que a veces tenemos sobre nosotros mismos. Pero lo que me gustó de esta canción es que toca este tema desde una mirada distinta. Les quiero explicar por qué en los siguientes puntos, no sin antes dejarles el video para que la escuchen.
1. Necesitamos de los otros para poder ver quiénes somos en realidad
Las personas a nuestro al rededor pueden intentar decirnos quiénes somos. Algunos comentarios de personas de afuera pueden lastimarnos y otras veces nos podemos auto lastimar porque nos exigimos ser distintos a quiénes somos. Como muchas veces nosotros no podemos vernos objetivamente, necesitamos de alguien de afuera. Por eso, las personas que más nos aman, nuestros amigos, pareja, familia, son los que pueden decirnos la verdad. Y cuánto más nos amen, ellos van a poder decirnos más sinceramente quiénes somos. Porque el amor es ver a la otra persona en su totalidad, con todo lo lindo y lo no tan lindo, ver la luz y las sombras, y asumir todo, amarnos con todo.
2. Necesitamos de Dios para conocernos mejor y aprender a amarnos
En la Biblia hay un montón de citas del Antiguo Testamento que hablan de este amor de Dios Padre por cada uno de nosotros. Citas como: «Porque tú vales mucho a mis ojos, (…) porque te amo y eres importante para mí» Isaías 43, 4 y «Yo soy valioso a los ojos del Señor» Isaías 49, 5. El amor de Dios no tiene límites y Él nos conoce mejor que nadie. Él nos creó y vio que todo estaba muy bien, Él nos formó de manera maravillosa y nos conoce mejor que nosotros mismos.
«Señor, tú me examinas y conoces, sabes si me siento o me levanto, tú conoces de lejos lo que pienso» Salmo 139, 1-2. Por eso me puedo imaginar la desesperación de Dios cantando: «Qué le pasará a tu espejo que no ve lo que yo veo. Para qué quieres cambiar si eres todo lo que quiero». Él se debe preguntar por qué nos tratamos así. Escuchando la canción, podía sentir la mirada amorosa de Dios que me abrazaba con todo lo que soy y de a poco me invitaba a aceptarme, a amarme porque todo lo que soy es obra suya, es regalo de Él.
3. Necesitamos la mirada de Jesús en nuestra vida
Cuando tenemos estas experiencias de menospreciarnos, nos puede ayudar ponernos delante de Jesús y contemplar cómo nos mira. El pasaje del evangelio de la mujer adúltera habla sobre esas voces externas o internas que nos juzgan, tiran para abajo, y nos dejan con una percepción negativa de nosotros mismos. Pero Jesús, de a poco, espanta estas voces y nos pregunta: «Mujer, ¿dónde están? ¿Nadie te ha condenado?» Ella respondió: «Nadie, Señor.» Jesús le dijo: «Tampoco yo te condeno» Juan 8, 10-11. Por eso pienso que varias partes de la canción reflejan los sentimientos de Jesús hacia nosotros. De verdad para Él hacemos brillar las estrellas con nuestra risa, que por cierto, le parece perfecta.
4. Jesús quiere resucitarnos de la muerte
Esta canción va muy bien con el tiempo de Pascua. La primera parte de la letra dice: «Si hay una manera de apagar todos tus miedos voy a buscarla, aunque me duela, borrando la tristeza». Hace unas semanas festejamos que Jesús resucitó y, si creemos en la resurrección, también creemos que Él puede hacernos salir de la tumba en la que estemos encerrados: la tumba del auto desprecio, de la soledad, de los miedos. Él nos mira con mirada creyente. Nos ve con capacidad de llenar el mundo de luz. Respeta nuestro proceso y nos acompaña en el camino.
5. Nuestra misión es mirarnos con esta mirada verdadera
Qué importante es vernos con esa mirada de valoración real. Porque… ¡Somos hermanos, somos personas y somos hijos de Dios! No nos podemos mirar y tratar de cualquier manera. Me parece lindísima la frase del estribillo: «Yo quiero ser como Tú», valorando todo lo bueno y lo maravilloso que hizo Dios en cada persona. ¡Qué se pongan de moda los elogios! Si vemos una virtud en alguien hay que decirlo en voz alta.
Les dejo la letra de la canción para que puedan reflexionarla. ¡Y deseo que puedan sentir el abrazo del Padre en esta canción!
Hay una tormenta
Que no se nota desde afuera
Sé que por dentro estás en guerra
Aunque en las fotos no se ve
Si hay una manera
De apagar todos tus miedos
Voy a buscarla aunque me duela
Borrando la tristeza
Que le pasara a tu espejo
Que no ve lo que yo veo
Para que quieres cambiar
Si eres todo lo que quiero
Que le pasara a tu espejo
Que no ve lo que yo veo
Para que quieres cambiar
Yo quiero ser como tú
Que haces brillar las estrellas
Con esa risa que a ti te da pena
Pero es tan perfecta
Que quiero quedarme con ella
Y ser como tú
Que haces girar el planeta
Cuando me besas con esa inocencia
Y no te das cuenta, mi mundo lo llenas de luz
Por ser como tú, uh uh
Ese nudo en mi garganta
Se cura cuando te levantas
Cuando me digas que sí
Nos vamos corriendo de aquí
Que yo te presto mis alas
Que son a prueba de balas
Cuando me digas que sí
Nos vamos corriendo de aquí
No hay un corazón
Que te amé más que yo
Gracias a Dios
Que estamos los dos
Y amarte en la guerra
Bajo las estrellas de amor
Yo quiero ser como tú
Durante más de medio siglo, el autodenominado movimiento “pro-choice” [pro-decisión de la madre] ha prosperado gracias a su extraordinaria habilidad paraenmascarar, mediante variados engaños retóricos, de qué va realmente este asunto: de quitar deliberadamente la vida a un ser humano inocente mediante el aborto.
El personal sanitario de Planned Parenthood le pregunta a las jóvenes asustadas, y con frecuencia ignorantes: “¿Te gustaría que te restaurásemos la regla?” Los políticos financiados por el Gran Negocio del Aborto intentan alejar a los rescatadores de los abortorios, para mantener viva la pretensión de que lo que sucede en esos antros solo afecta a un “tejido” no deseado. El gobernador de Nueva York celebra la aprobación de una ley que legaliza los abortos hasta el momento del nacimiento porque es solo un asunto concerniente a la “salud reproductiva de las mujeres”. El gobernador de Virginia defiende que se deje morir a los niños que sobrevivan a un aborto, considerándose a sí mismo muy humano porque insiste en que las víctimas serán tratadas con delicadeza. El mes pasado, un senador del estado de Georgia rechazaba la protección legal sobre niños no nacidos de quienes se escucha “lo que algunos denominan latido del corazón”.
¡Señor George Orwell, llame a su oficina!
Cuarenta años de argumentación provida han hecho mella en la armadura de los eufemismos que rodean esta matanza de los inocentes, la cual, aunque terriblemente grande, se encuentra ahora en su nivel más bajo en décadas. Los veteranos provida más conscientes reconocerán, sin embargo, que lo que marcó la diferencia para nuestra causa fue la invención de la ecografía: la maravilla tecnológica que demuestra que una imagen es más poderosa que mil mentiras sobre bolsas de tejido. Y ahora llega una película de éxito, Unplanned, que eleva a otro nivel la guerra contra el eufemismo en el debate del aborto.
Abby Johnson (Ashley Bratcher, en la película) dirigía un abortorio, pero a nivel administrativo. Nunca había asistido personalmente a un aborto. Hasta que un día tuvo que ayudar en uno y contempló en la ecografía, en tiempo real, lo que sucedía.
Unplanned cuenta la historia de Abby Johnson, ex directora de una clínica de Planned Parenthood y en una ocasión empleada del año de Planned Parenthood, quien se convirtió en activista provida cuando su reafirmante jefa, experta en eufemismos, le pidió que asistiese a un “procedimiento”. Contemplando lo que indiscutiblemente era una criatura humana intentando desesperadamente evitar los instrumentos de su inminente asesinato intrauterino, Abby Johnson contempló la verdad de lo que hace el aborto cuando aquello que describió como un “niño perfectamente formado” era aspirado fuera del vientre de su madre. Entonces tuvo la honestidad y el coraje de admitir aquello que había conocido, dejar su bien remunerado trabajo en Planned Parenthood e intentar transmitir a los demás la verdad que había sido secuestrada por la imaginación.
Ese esfuerzo por ser testigo de la verdad tiene su continuación en Unplanned, que me recuerda el comentario del Papa San Pablo VI de que el hombre moderno aprende más de los testigos que de los maestros; y que si los acomplejados modernos escuchan a los maestros, es porque antes son testigos. Abby Johnson, como maestra y testigo, está magníficamente interpretada en la película por Ashley Bratcher, quien también merece reconocimiento por poner en riesgo su carrera, dado el ataque dirigido contra Unplanned por la crítica “pro-choice [pro-decisión, pro-aborto]” de Hollywood en los grandes medios, y por los intentos de censura en las redes sociales de cualquier comentario positivo sobre Unplanned.
Hasta ahora, la campaña contra Unplanned no ha funcionado. La película ha logrado un inesperado éxito en taquilla, a pesar del intento de suprimir los anuncios o la cobertura de sus primeras semanas en la gran pantalla. Y esperemos que la campaña contra Unplanned se convierta finalmente en un bumerán, a medida que resulte cada vez más claro que lo que más temen el Gran Negocio del Aborto, sus aliados ideológicos y sus servidores políticos es la verdad: la verdad que despoja de su fachada retórica la campaña a favor de leyes “liberalizadoras” del aborto que se ha llevado a cabo desde finales de los años 60.
En sus memorias informales At Ease [Descansen], Dwight D. Eisenhower Blamentaba que en la Segunda Guerra Mundial se hubiesen perdido millones de “vidas que podían haberse vivido creativamente”, y señalaba que la memoria de esa matanza “hiere la mente del mundo moderno”. No puede dudarse de que las decenas de millones de vidas perdidas en Estados Unidos por la legalización del aborto desde Roe vs Wade (vidas que podían haberse vivido creativamente) hiere la conciencia nacional, sean cuales sean los eufemismos con los que se tapen las cicatrices. También están las heridas de las mujeres que decidieron abortar: su curación, y un servicio eficaz a las mujeres con embarazos problemáticos, deben siempre complementar la argumentación y el testimonio en el activismo provida.
Y luego están los hombres irresponsables. El sistema de clasificación de Hollywood clasificó Unplanned con una R, se supone que por su devastadora primera escena, donde Abby Johnson descubre la verdad sobre el aborto. Esa escena, y en realidad toda la película, deberían ser vistas atentamente por los hombres, que se han aprovechado durante demasiado tiempo del Gran Negocio del Aborto y de sus perversos juegos de palabras.