sábado, 15 de junio de 2019

El alcohol en la adolescencia. Un comercial que te hará pensar

En la película “La Pasión de Cristo”, durante las caídas en el Vía Crucis, vemos a María recordar cuando Jesús se caía siendo pequeñito, y se nos desgarra el corazón pensando en su corazón de Madre atravesado por las siete espadas que le había profetizado Simeón. Es que en el corazón de padres, nuestros niños siguen siendo niños toda la vida, y cuando los vemos hacer “cosas de grandes” muchas veces pensamos que van a seguir siendo inocentes y pequeños, pero, como decimos en Argentina: “Chicos chicos, problemas chicos, chicos grandes… ¡Problemas grandes!”




La publicidad que te comento hoy fue parte de una iniciativa del Consejo Publicitario Argentino y otras ONG para apoyar a la iniciativa “Chicos sin alcohol”, con el fin de disminuir conductas riesgosas en la adolescencia.

Dice el sitio: “Si tenés alguna sospecha, o comprobás que tu hijo o hija menor de 18 años, ha comenzado a beber, por curiosidad, o porque sigue a los amigos, tenés que actuar.  Hablá con él o con ella. Preguntá. Escucha lo que tenga para decir. Aconsejá. Contale todo lo malo que el alcohol le puede hacer a su salud. Y aunque creas que tu hijo o hija se va a comportar correctamente frente a esta problemática, no dejes de estar cerca, de conversar sobre el tema.  Es importante que sepa que estás informado sobre lo que está pasando actualmente con los chicos y el alcohol, y sus consecuencias. Siempre va a ser necesaria tu voz para marcarle el camino.”

El consejo no es malo, pero parece incompleto. La adolescencia es un tiempo de muchos cambios, y esos cambios generan en los chicos mucha ansiedad, miedos, angustias que muchas veces no pueden manejar, precisamente por faltarles la madurez necesaria como para procesar estas emociones. Y el alcohol funciona precisamente en estas situaciones de miedo o estrés como “deshinibidor” para esas primeras interacciones sociales. Al ser una etapa de transición, está claro que los adolescentes ya no son niños, pero tampoco son adultos. Y si bien en casi todos los países de América el alcohol está prohibido hasta la edad de inicio de la adultez (18 o 21 años según el caso), lo cierto es que el consumo de alcohol en la adolescencia sigue siendo un problema serio, y un problema que hay que enfrentar en muchas familias, porque la solución no la tiene el estado, ni los gobiernos, ni las leyes, sino la familia.

Ser Ejemplo
Si todos los fines de semana nosotros nos vamos de juerga, y volvemos alcoholizados de cualquier evento al que concurrimos, primero tenemos que corregir nuestra propia conducta. No podemos decirle a nuestros hijos “te dije cien millones de veces que no seas exagerado” ¿No suena contradictorio? Si queremos que nuestros hijos sean sobrios, tendremos que serlo primero nosotros. Y muchas veces, como es una costumbre social algo extendida, negamos que tengamos un problema con el alcohol, porque, como dicen también los chicos: “Todos lo hacen”. Hay que ser buen ejemplo para que nuestros hijos no tomen el mal camino. Si no damos ejemplo, entonces nuestra posible educación es hipócrita.

Mostrar otros ejemplos
No basta con nuestro buen ejemplo, aun cuando sea un buen principio. Tenemos que proponer a nuestros hijos el ejemplo de otros que sean un buen ejemplo de vida, especialmente de su edad, para que se puedan identificar: San José Sánchez del Río, la Beata Clara Badano, Santa Inés, Santa María Goretti. La Iglesia tiene muchos santos y beatos jóvenes que pueden inspirar y proteger a nuestros hijos durante las tentaciones propias de la adolescencia. No solo lo santos sino tal vez figuras más cercanas con buenos hábitos y ansias del bien. Y tenemos que proponerlos como ejemplos de vida para que al llegar a la adolescencia tengan ideales altos. ¡Los adolescentes tienen ansias de heroísmo, pero les faltan buenos ejemplos!

Conocer a nuestros hijos
Para poder estar cerca de los hijos, tendremos que hacer de la cercanía una “política educativa” prioritaria. Tendremos que estar cerca de nuestros hijos, y (como dice el sitio de prevención) hablar con ellos, hacerlos sentir acompañados y siendo padres presentes. Una táctica que da buen resultado es llevarlos y traerlos de los lugares adonde se reunen. En un auto cerrado, se hace un “control de alcoholemia automático” y podremos encarar el tema si detectamos algún “aroma” inconveniente. Esto tiene una ventaja: muchos padres se enteran que uno busca y lleva a los chicos, y entonces piden organizar la ida y la vuelta para tener un solo viaje, y de paso nos enteramos de qué hablan los chicos, qué temas les interesan y muchos temas más que los chicos hablan después de las fiestas.

Organizar festejos en casa
Para poder tener “control” sobre lo que nuestros hijos consumen, otra táctica que funciona es dejarlos y estimularlos a que organicen festejos en casa. Una familia con la idea de “puertas abiertas” hace que los chicos quieran estar en casa y quieran invitar a sus amigos. De ese modo podremos tener una idea de con quiénes se juntan, qué hacen, de qué conversan. Nuestra política de cercanía se extiende también a sus amigos y compañeros, y eso sólo puede redundar en beneficio de la educación de nuestros hijos.

Los ritos
La familia es la “Iglesia Doméstica”. Y en la Iglesia tenemos ritos y costumbres que forjan el carácter de nuestros hijos. Si la mesa familiar es el centro de esos ritos, tenemos una gran parte de la batalla ganada. En la mesa se come, pero se bendicen los alimentos primero, se agradece por los alimentos recibidos y también se pide por aquellos que no los tienen. Todo ello es parte de la educación de nuestros hijos. Si nuestros hijos nos ven beber sobriamente, también aprenden que el alcohol no tiene que ser un aturdidor, sino que puede ser un placer lícito, cuando se tiene la edad apropiada y la madurez suficiente como para poder beberlo.

La protección si les sucede algo
Los adolescentes se creen omnipotentes, “a mí no me va a pasar” parece ser su grito de guerra. Y cuando algo les pasa, están terriblemente asustados, y necesitan nuestra ayuda, a veces mucho más que cuando las cosas van bien. Puede ser que nuestros hijos se equivoquen, y que tengan un traspié en la ingesta de alcohol. Si algo así sucede no tenemos que reaccionar mal ni con violencia, sino tomarlo como oportunidad educativa, y ayudarlos a que comprendan cuáles son los efectos del alcohol en sus cerebros. Siempre es bueno tener este video a mano, para dar comienzo a una conversación con fundamentos.

La oración familiar
Y por último, lo más importante. Tenemos que rezar por nuestros hijos. Con ellos y por ellos. Tenemos que rezar por su vida, por sus elecciones. La adolescencia es la época en la que comienzan a vivir su vida, y a no depender tanto de nosotros, y sus primeras interacciones no van a estar exentas de peligros, tentaciones y caídas. Y ya comienza a ser su vida, y necesitan tener sus experiencias, aun cuando a nosotros nos parezcan inadecuadas o inapropiadas. Por eso, tenemos que encomendárselos a sus Ángeles de la Guarda, a sus santos patronos, y naturalmente, y por encima de todo, a Nuestra Señora, que ella es Madre, y perdió a su hijo pero lo encontró. La oración familiar tiene que ser una constante, y tiene que estar como ingrediente principal de nuestras ocupaciones por nuestros hijos.


Andrés D' Angelo, catholic-link







viernes, 14 de junio de 2019

5 maravillas del embarazo

Hechos sorprendentes ocurren
cuando hay vida en el vientre de una madre



Todos los embarazos suponen grandes cambios. Pueden vivirse de modo diverso e incluso traer dificultades, pero sea cual sea el caso no deja ser una experiencia verdaderamente milagrosa. La maravilla de la biología humana se refleja en el desarrollo de la vida dentro del vientre de una mujer de manera sorprendente.

El primer ultrasonido

Uno de los momentos más impresionantes que marcan la experiencia del embarazo es cuando podemos ser testigos de ese pequeño y espectacular ser con todo el potencial de su vida dentro de una. ¿Cómo puede ser que siendo tan pequeño ya esté allí?
Ver en una pantalla que realmente está presente es una prueba bastante clara de que no te has convertido en un montón de náuseas por nada. Tal vez sea lo más grande que te haya ocurrido: hay una persona que está creciendo dentro de ti.

Sentir al bebé moverse

El movimiento es apenas sutil al principio, pero luego ese bebé está dando vueltas en tu interior. Es un momento muy íntimo entre la madre y su hijo porque pasará algún tiempo hasta que otras personas puedan acercarse a tocar tu vientre para sentirlo también.
Muchas madres recuerdan como momento inolvidable de sus embarazos el poder estar acostada en la cama y observar con asombro las ondas en su vientre. Es una experiencia tan única como cuando el padre del niño se inclina para besar al bebé allí.

La belleza que se irradia

Es muy real el efecto resplandeciente que irradia una mujer embarazada. Las hormonas juegan un papel fundamental en ello, ya que las glándulas se vuelven más activas dándole una apariencia más brillante.
La sangre adicional que circula a través del cuerpo se nota en ciertas áreas de la piel como la mejillas haciendo lucir un tono más rosado y saludable e incluso hacer que las arrugas desaparezcan.

El bebé que siente a su madre

Muchas madres hablan o les cantan a sus bebés mientras están en la barriga, ya que sus orejas se forman completamente a mitad del embarazo y su sentido de la audición es bastante bueno. De hecho, pueden asustarse sobre saltándose en el útero cuando escuchan un ruido fuerte como tu estornudo, ya que su cerebro se encuentra en pleno desarrollo.
También huelen lo que tú hueles. La ciencia ha demostrado que el bebé comienza a sentir  olores fuertes alrededor de las 28 semanas y se cree que el líquido amniótico mejora su sentido del olfato debido a que los olores son más intensos cuando se unen con un líquido.

El corazón que se agranda

¿El amor por tu bebé puede hacerte crecer el corazón? Todo crece en el embarazo, no solo tu barriga y tus pechos. Se sabe que el corazón aumenta de tamaño durante el embarazo debido a que las paredes de los ventrículos se vuelven más gruesas para bombear la sangre adicional que se produce haciendo que los latidos también sean más frecuentes.
Con el embarazo el corazón de una madre ya no es el mismo. Se transforma en un refugio de amor inagotable; el lugar más hermoso que un hijo jamás perderá aunque pasen los años. En todo el espacio del universo no habrá otro corazón tan grande como ese.

Cecilia Zinicola, Aleteia


























¿Te acostumbraste a vivir en pecado? (Un fuerte testimonio)



Ocurrió en un país centroamericano durante la guerra civil.  Un amigo me narró este hecho. Llegó para realizar unas reuniones de negocios. En su trayecto del aeropuerto al hotel, en la calle vio algunas personas tiradas, muertas de un disparo. Horrorizado cuestionó al taxista su frialdad, le preguntó por qué no se inmutaba. El hombre conducía como si nada en medio de aquellos muertos.
“Esto es diario. Si vive aquí, se acostumbrará”.
Luego le narró historias espeluznantes de lo que a diario ocurría.
Mi amigo pensó:
“¿Cómo un ser humano se puede acostumbrar a la tragedia?”
He pensado en esto con cierto temor y dolor.  Sabes que las personas sufren y te acostumbras, no haces nada por ellas.  El sufrimiento se convierte en parte del paisaje y no le prestas atención.
Hay mañanas en las que me siento a reflexionar y pienso mucho estas cosas, me pregunto: “¿Por qué?” Y creo que se nos adormece la conciencia. Ocurre con frecuencia ante el pecado. El demonio lo sabe bien y lo aprovecha en nuestra contra.
El pecado nos mortifica, pero lo callamos, y tratamos de enterrarlo en la conciencia, algo imposible.
Te daré un ejemplo sencillo. Compra un diario, cualquiera y lee los encabezados. “Muerte, robos, corrupción”. Leerás situaciones indignantes. Llegará el día en que no te vas a inmutar. Te acostumbras a leer estas noticias y al final ni les prestas atención. Hasta que la tragedia toca tu puerta y te preguntas por qué no hiciste algo antes, para evitarlo.
Suelo decir que el demonio es malo con ganas, no tiene escrúpulos y el tiempo para él no es un problema, se sienta tranquilo a esperar que estemos débiles, pasando una aflicción para tendernos una trampa y hacernos caer.
La Beata sor María Romero solía decir:
“Alerta con las tentaciones. El que ha caído una vez, es difícil que no se caiga dos veces. Pero, “fiel es Dios en no permitir que seamos tentados más allá de nuestra fuerza” (1 Co, 10, 13). El Señor nos invita a hacer lo que Él hizo y cómo lo hizo: “Aléjate de mí satanás”.
No te acostumbres al pecado, ni lo veas como algo natural, que a nadie le hace daño. Al contrario, un pecado pequeño que parece poca cosa te lleva a uno más grande hasta que terminas alejándote de Dios.
¿Qué te recomiendo hoy? Si puedes, un “examen de conciencia honesto” y una buena confesión sacramental.
No le des gusto al demonio, no dejes que te venza, sal de esa terrible oscuridad que te mortifica.
Con Dios por delante, podrás recuperar la gracia y un alma pura. Esfuérzate. Vale la pena.
¡Dios te bendiga!



Claudio de Castro, Aleteia



















jueves, 13 de junio de 2019

Suscitar vocaciones: el Papa ofrece sugerencias


El Papa dio ciertas directrices a los responsables de las vocaciones sacerdotales en Europa / Vatican Media
El Papa dio ciertas directrices a los responsables
de las vocaciones sacerdotales en Europa / Vatican Media

Este jueves el Papa Francisco recibió en audiencia a los responsables de la pastoral vocacional en Europa y dejando a un lado discurso preparado quiso dirigir a los presentes unas palabras de aliento así como una serie de indicaciones para trabajar con los jóvenes.
“El trabajo por las vocaciones, no debe ser, no es proselitismo”, dijo el Papa a los participantes en el Congreso de los Centros nacionales para las vocaciones de las Iglesias de Europa. Y recalcó que el trabajo por las vocaciones  “no es encontrar nuevos socios para este club” sino que “debe moverse en la línea de crecimiento indicado claramente por Benedicto XVI”: “el crecimiento de la Iglesia es por atracción, no por proselitismo”.
"Actitudes" necesarias para trabajar con los jóvenes
De este modo, Francisco dijo que “ayudar a un joven o a una joven a elegir la vocación de su vida, ya sea como laico, laica, sacerdote, religiosa, es ayudar a que encuentre el diálogo con el Señor, que aprenda a preguntarle al Señor: ¿Qué quieres de mí?”. Porque la vocación “no es una convicción intelectual”; “la elección de una vocación debe venir del diálogo con el Señor, cualquiera que sea la vocación. El Señor me inspira a avanzar en la vida de esta manera, a lo largo de este camino. Y esto significa un buen trabajo para ustedes: ayudar al diálogo”.
Según recoge Vatican News, Francisco habló de las “actitudes” necesarias para trabajar con los jóvenes en busca de su vocación. Un trabajo que requiere tanta “paciencia”, afirma, “tanta capacidad de escucha, porque a veces los jóvenes se repiten…”. Además, señaló el Papa, es necesario “rejuvenecerse, es decir, ponerse en movimiento con ellos”, para “ayudarlos a encontrar la vocación en su vida”. Esto cansa – constata Francisco - pero “¡es necesario cansarse!”
 “Comunicar con los jóvenes”
Francisco refirió también al lenguaje de los jóvenes. “A veces – dice – nosotros hablamos a los jóvenes como estamos acostumbrados a hablar a los adultos. Para ellos tantas veces nuestro lenguaje es ‘esperanto’, no entienden nada”.
El desafío que señalaba el Pontífice es “entender el lenguaje de los jóvenes, un lenguaje pobre de comunión” – asegura - “porque ellos saben tanto de contactos, pero no comunican”. Es necesario “comunicar con los jóvenes, la comunicación, la comunión”. El Santo Padre habla de la necesidad de “enseñarles que está bien la informática, tener algún contacto, pero que esto no es el lenguaje: es un lenguaje ‘gaseoso’. El verdadero lenguaje es comunicar, hablar. Y éste es un trabajo de filigrana, para hacer paso por paso”.
Entender a los jóvenes y acompañarlos
“A nosotros – prosigue el Papa – nos corresponde entender qué significa para un joven vivir siempre ‘en conexión’.  A dónde ha ido a parar la capacidad de recogerse en sí mismo:, “esto es un trabajo para los jóvenes”.
“No es fácil”, constata el Papa, “pero no se puede ir con preconceptos o imposiciones puramente doctrinales, en el buen sentido de la palabra: ‘tú debes hacer esto’. No. Es necesario acompañar, guiar, y ayudar para que el encuentro con el Señor les haga ver cuál es el camino en la vida".
“No pierdan la esperanza y sigan adelante con alegría”, es el aliento de Francisco en la conclusión, antes de invitar a los presentes a rezar juntos el Regina Coeli, para luego bendecirlos.

ReL


























































miércoles, 12 de junio de 2019

Pakistán: Jóvenes cristianas raptadas para forzarlas a casarse con hombres chinos

En China hay más hombres que mujeres. Ahora, gracias a los acuerdos económico-comerciales entre ambos países, las familias chinas se abastecen de "esposas" de Pakistán, sobre todo de la minoría cristiana. La Iglesia ha denunciado este fenómeno

PAKISTANKA
método con que operan estas organizaciones criminales ha sido explicado por Jameel Ahmed Khan, un alto funcionario de la Federal Investigation Agency (FIA) en Lahore. “Los traficantes raptan mujeres y jóvenes vulnerables, ofreciéndoles trabajo y transporte a China, donde las venden, por cifras que van de los 3.000 a los 13.000 dólares, a familias chinas que buscan esposas para sus hijos. Una vez compradas, mujeres y niñas son normalmente encerradas en una habitación y violadas repetidamente: el objetivo es que se queden embarazadas en seguida”. Según algunas estimaciones, desde octubre de 2018 al menos 1000 chicas paquistaníes habrían sido vendidas como “esposas”. (Il Timone)
Un crimen sistemático contra la humanidad, y precisamente en sus franjas más débiles y vulnerables: mujeres, a menudo jovencísimas, de una minoría perseguida, como lo es indudablemente la cristiana en Pakistán, y no es la única.

Trágico (y previsible) fruto de la política del hijo único en China: faltan millones de mujeres

Antes de detenernos en el horror de este verdadero y auténtico mercado que incluso tiene algo que añadir a las masacres de la trata de esclavos llevada a cabo en siglos pasados, habría que reflexionar sobre la causa primera que lo ha provocado y que sigue alimentándolo.
Las mujeres en China han sido exterminadas sistemáticamente, antes de nacer o, en caso de no superar el control de calidad, incluso después.
La política del hijo único (en vigor entre 1979 y 2015, cuando la Corte suprema china concedió a las familias tener “incluso” dos hijos) ha llevado a la mayor parte de las familias a privilegiar el nacimiento de hijos varones con métodos bastante expeditivos: abortos masivos de fetos femeninos. El resultado inevitable es la trágica desproporción entre hombres y mujeres y la dificultad extrema, para los varones en edad de casarse, de lograr encontrar una mujer.
Este es el motor que sigue haciendo girar la maquinaria de la trata de mujeres en el continente asiático. El detonante, como es habitual, es el desprecio de la persona, la falta de su reconocimiento como igual, tanto en lo que respecta al género como – se presume – a la etnia. La mujer, considerada como respuesta a una necesidad imperiosa e irrenunciable, es tomada en “nichos” de mercado indefensos. Como se hace con las tierras raras o el petróleo o los diamantes – y también los chinos destacan en la explotación de estos yacimientos. ¿Hacen falta? ¿Dan rendimiento? Vamos a tomarlos.
Pero tanto Pakistán, como la India y otros países asiáticos sufren también del mismo mal que se auto infligen. Los miembros del sexo femenino no son bien recibidos, y muy a menudo se les suprime. Antes de nacer, en el momento del parto, o años después. Las supervivientes pueden encontrarse con otro brazo de la muerte por etapas: el de la prostitución infantil, forzada obviamente como la administración de hormonas a las que las víctimas menores de edad son sometidas.
La denuncia del fenómeno fue hecha por Human Rights Watch el pasado mes de diciembre:
La carencia de mujeres está teniendo consecuencias dañinas en China y también en los países vecinos. (…) Los traficantes raptan a mujeres y jóvenes vulnerables, ofreciéndoles trabajo y traslado a China, para venderlas después, por sumas que van de los 3.000 a los 13.000 dólares, a familias chinas que no logran encontrar una mujer para su hijo. Una vez que han sido compradas, mujeres y niñas son normalmente encerradas en una habitación y violadas repetidamente: el objetivo es que se queden embarazadas en seguida para poder dar un hijo a la familia. Después del parto, algunas reciben el permiso de irse, pero no pueden llevarse a sus hijos con ellas. Hay pruebas de la existencia de esta trata de “esposas” también en Camboya, en Corea del Norte y en Vietnam, y podrían producirse en otros países que tienen frontera con China. La importación de mujeres no resuelve la carencia, sino que la difunde. (Human Rights Watch)

Entre los países “proveedores” de esposas para China, Myanmar y casi todo el Sudeste asiático

El mismo fenómeno había sido ya denunciado respecto a Myanmar, otro país “abastecedor” de esposas forzadas. Lo denunciaba en abril Sophie Richardson, directora china de HRW:
Human Rights Watch ha documentado el tráfico de esposas en Myanmar, donde cada año cientos de mujeres y jóvenes son engañadas con falsas promesas de trabajo para ir a China, para después ser vendidas a familias chinas como esposas, y retenidas en esclavitud sexual, a veces durante años. La que logra escapar a menudo debe dejar atrás a sus hijos. Los periodistas han documentado formas similares de tráfico de esposas en Camboya, Laos, Corea del Norte y Vietnam.

Las víctimas, sobre todo entre la minoría cristiana

Lo que impacta y nos confirma en la certeza de no hay límite a la maldad humana – si no la paciencia de Dios – es que las víctimas son precisamente las más jóvenes e indefensas: en Pakistán, de hecho, las esposas raptadas son casi todas jóvenes, poco más que niñas, cristianas.
Según recoge Asia News, dos jóvenes lograron huir de sus “maridos” chinos y salvarse de la prostitución en el burdel en el que estaban encerradas. Se llaman Samina y Tasawur Bibi, y como ellas, cientos de otras jóvenes han sido entregadas a los clientes chinos gracias a un comprobado corredor económico y criminal entre ambos países. Cómplices también hay pastores cristianos que falsificaban certificados religiosos para justificar los matrimonios, sobre todo con los padres de las jóvenes.
La primera en denunciar el tráfico ha sido precisamente la Iglesia católica, en 2017. A lo largo de la llamada Nueva Ruta de la Seda se encaminan también muchos trabajadores chinos: en suelo pakistaní contraen matrimonio con mujeres que se convierten en esclavas sexuales y yeguas para sus amos.

A lo largo de la nueva ruta de la seda, rastros de violencia y abusos

Varias familias cristianas han interpuesto denuncia contra el tráfico de mujeres en Lahore ante la Comisión Nacional de Justicia y Paz de la Conferencia Episcopal. En Pakistán operan varias empresas de Pekín ligadas al Corredor económico chino-pakistaní (China Pakistan Economic Corridor), uno de los proyectos clave de la “Nueva Ruta de la Seda”, que emplean a trabajadores chinos. (Asia News)
Desde noviembre de 2017 hasta hoy se han celebrado al menos 700 matrimonios mixtos con modalidades parecidas: propuesta de matrimonio apoyada por la familia o por figuras de referencia local, producción de certificados falsos, consentimientos obtenidos mediante la fuerza, uso de drogas y amenazas.
Como sucedió a Muqadas Saddique, joven paquistaní de 19 años. En febrero de este año se casó en Islamabad con Ma Shitao, chino.
Cuenta a Asia News: “Varias mujeres de nuestro barrio me habían propuesto el matrimonio. Fui a conocer al esposo junto a mi familia, pero no sabía que habían organizado el matrimonio para el mismo día. Lo habían preparado todo con su pastor. Nos drogaron con té adulterado, así consentimos a todo lo que se nos pedía”. La joven volvió a casa el día después. “Consentí al matrimonio – añade – para dar un futuro mejor a mis tres hermanas. Shitao es alcohólico. Él y las demás mujeres me hicieron firmar [los documentos de las bodas] con la fuerza. Quiero salir de este fango. Mi marido me chantajea”. El P. Bernard protesta: “Los medios de comunicación paquistaníes ignoran a propósito estas historias. El gobierno no quiere presentar críticas que puedan poner en peligro su proyecto bandera con el viejo amigo. Pero las repercusiones socio-culturales son ya evidentes en la sociedad. Los chinos están abusando de nuestra confianza y de la política [preferencial] de los visados. Las víctimas más fáciles son las familias pobres”.
Nota al pie, amarga: no hay #metoo para estas jóvenes. ¡Esperemos tiempos y hashtag mejores!

Paola Belletti, Aleteia





































domingo, 9 de junio de 2019

Hombre se salva de morir en Paraguay gracias al Santo Rosario


Fuente: Diario Extra
El diario paraguayo Extra informó, el pasado 27 de mayo, sobre el caso de Don José Páez, un hombre que milagrosamente sobrevivió 4 disparos a quemarropa.
Tres días antes, en la ciudad de Cañadita, Ñemby, sur de Paraguay,  el señor Páez se encontraba en camino a recoger a su hijo al paradero de busses próximo a su casa, cerca de las 10pm.
Montado en su motocicleta, Páez cruzó un oscuro paraje que colindaba con un pastizal entre las calles Paraguayas y Santa Fe. En ese preciso momento, 2 asaltantes, también en motocicleta, lo interceptaron e intentaron robarle.
Ante la resistencia, uno de los maleantes le propinó 4 disparos al señor Páez quien cayó malherido a la acera. Los malhechores escaparon inmediatamente.
El auxilio vino por parte de los vecinos y la misma esposa de Páez, quienes aún estaban cerca y escucharon los disparos. Lo llevaron al Instituto de Previsión Social (IPS) más cercano.

Se salvó de milagro

Páez había recibido los disparos en su cadera, brazo y en el pecho, cerca al corazón. Milagrosamente sobrevivió, y gracias al Santo Rosario que llevaba colgado en su cuello.
Resulta que la bala que impactó en el pecho no consiguió herirlo de muerte pues se había topado con la cruz del Rosario.
Para un hombre católico devoto, como lo es Don José Páez, esto no es más que la intervención de la misma Virgen María, y así también lo interpretan sus compañeros del grupo parroquial “Rosario de Hombres Valientes” de Paraguay al que pertenece.
El pasado lunes 3 de junio el señor Páez salió de alta y se dirigió a su casa para el respectivo descanso médico. Según el diario Extra, él agradeció a todos los que rezaron por su salud y a la Divina Misericordia por protegerlo.  
¡Gracias Santa Madre por protegernos! ¡Gracias Dios por tu misericordia!   

Fuente: Diario Extra / Diario Extra

ChurchPOP





















Familia numerosa: bendita irresponsabilidad. Cristina Martínez Gijón.


La noticia de un test de embarazo positivo, que se convirtió, quince días más tarde, en la noticia de un embarazo gemelar, provocó una desmesurada preocupación por parte de algunos de nuestros “amigos” ¿Cómo os vais a organizar? ¿Tenéis ayuda en casa? ¿Os vais a mudar? ¿Qué coche os vais a comprar? ¿Tus padres qué dicen? ¿Ya paráis, no?, etc. Y es que en tan solo 4 años nuestra familia pasó de ser sólo dos a ser siete. Su preocupación era directamente proporcional a la alegría, ilusión, satisfacción y paz con la que nosotros recibimos la noticia, pues siempre hemos pensado que jugamos con ventaja, ya que Dios está siempre de nuestro lado.  
Lo que más nos dolió fue oír, en alguna ocasión, lo irresponsable que éramos al tener 5 hijos en cuatros años (2015, 2016, 2017 y 2019). Pues bien, con el tiempo hemos llegado a la conclusión de: bendita irresponsabilidad.
Nos casamos en junio de 2014 y desde el primer día tuvimos claro que queríamos una familia numerosa, y cada noche rezábamos para que Dios nos ayudara  a llevar a cabo nuestros planes de vida. Nos sentimos muy afortunados y agradecidos de esta maravillosa familia con la que Dios nos ha bendecido.
Somos una familia normal, donde no faltan, como en cualquier familia, las risas, los llantos, los gritos, los besos, los abrazos, los enfados, las reconciliaciones, etc . Sólo habría que echar un vistazo a nuestra casa, en plena hora de desayunos,  baños, o cenas. Somos una familia de 7 miembros que se esfuerza cada día por mejorar y que entiende que la felicidad consiste, sobre todo, en el darse a los demás.
Es cierto que nuestros días empiezan muy temprano. A las 4:30h le damos el biberón a uno de los mellizos, Gonzalo, que estuvo ingresado 26 días en la UCI de neonatos al nacer con poco peso y con cierta inmadurez y que consecuentemente, necesita comer más, para coger en peso a su hermano mellizo, Jacobo. A las 7h Jacobo empieza a reclamar su biberón para arrancar con fuerza la mañana y a partir de ahí, sincronizamos las tomas de los mellizos que irán comiendo en perfecta armonía, cada tres horas, hasta la hora de dormir, a media noche.
A mediodía, se viven unos de los momentos más tensos del día. Pues suelen coincidir los llantos de los mellizos, con los llantos de hambre y cansancio de las pequeñas Candela y Catalina, que vienen siempre exhaustas de la guardería.
El otro momento tenso del día es el momento baños y duchas. Uno ducha, y el otro viste, y mientras el otro termina de vestir, el uno se va a preparar la cena. Y así es como nuestro matrimonio funciona como una perfecta y armoniosa máquina engrasada.
La oración “Jesusito de mi vida” marca el momento de dormir de los niños y una vez dormidos, es cuando aprovechamos para hablar de nuestro día, de nuestras cosas, de nuestras inquietudes, de nuestros planes y de nuestros agobios.  Es verdad que el trabajo diario es pesado: comida, ropa, juegos, correcciones, sueño, poco tiempo para uno mismo, etc. Pero también es verdad que nos sentimos inmensamente ricos, ricos en cariño, en amor, en ternura, en bendiciones de Dios.
Por supuesto, que nuestra familia numerosa ha exigido grandes renuncias. Uno de los dos tuvo que renunciar a su carrera profesional para dedicarse en cuerpo y alma a la familia, el tiempo libre es monopolizado por nuestros hijos, y las cenas y los viajes son sustituidos por juegos en el parque, llevarlos a McDonalds a comer, etc. Nuestra economía rechaza caprichos centrándose en lo estrictamente necesario. Pero también es verdad que en las dificultades encontramos siempre el cobijo de nuestra Madre, la Virgen María, a la que acudimos con bastante frecuencia y nos sentimos muy cerca del Señor, que nos cuida y nos protege.
La vida nos ha cambiado  infinitamente a mejor, nos ha unido más como pareja, hemos comprendido que el verdadero amor consiste en mirar los dos en una misma dirección.  Todo esfuerzo tiene su recompensa. Sentimos un gran orgullo verlos crecer y como se protegen unos a otros. Siempre decimos que la mejor herencia que podemos dejarles son sus hermanos.
Para terminar, hay una pregunta que siempre nos suelen hacer y que resume perfectamente a nuestra familia imperfecta: ¿cómo lo hacéis para dividir vuestro corazón entre tantos niño? A lo que nosotros contestamos: el corazón no se divide, se multiplica. Pensamos que  nuestro corazón se agranda para amar a cada uno en forma especial, única, diferente e igual para todos y cada uno.
jovenescatolicos.es