jueves, 3 de mayo de 2018

Las 6 poderosas últimas palabras de los santos

“He visto muchas muertes, pero cuando vengo aquí, la muerte es diferente”

SAINTS,COMP
Hace poco una enfermera de hospicio visitó a una hermana moribunda en nuestro convento. Tras sentarse junto a la hermana, se percató de la paz que reinaba en la habitación. Me dijo: “He visto muchas muertes, pero cuando vengo aquí, la muerte es diferente”.
La vida religiosa tiende de forma natural a la muerte. Los religiosos aceptan la muerte en los votos, renunciando a cosas buenas —una pareja de vida, bienes materiales y autonomía individual— como signo de que Dios es suficiente.
San Juan Pablo II escribió en Vita Consecrataque “a la vida consagrada se confía la misión de señalar al Hijo de Dios hecho hombre como la meta escatológica a la que todo tiende, el resplandor ante el cual cualquier otra luz languidece, la infinita belleza que, sola, puede satisfacer totalmente el corazón humano”.
La vida religiosa es una señal especial de la vida venidera, pero vivir para el paraíso no es exclusivo de ninguna vocación. Todos los cristianos están llamados a vivir sus vidas de forma que declaren que Dios es suficiente y que Dios es el objetivo hacia el que tiende la vida.
Cuando los cristianos reconocen que Dios es el objetivo de la vida, entonces toda la vida se convierte en una preparación para la muerte.
La muerte se convierte en una realidad que no está solamente integrada y aceptada en la vida propia, sino que se abraza.
En las vidas de los santos, podemos inspirarnos por los últimos momentos de esos hombres y mujeres que vivieron completamente para Dios. Incluso bajo las circunstancias más dolorosas y horribles, sus últimas palabras revelan una pazque solamente puede venir de saber que pronto verán al Único por el que han vivido y a Quien tanto han amado.
Los últimos momentos de seis santos, relatados por testigos:

Santa Isabel de la Trinidad

ELIZABETH
Willuconquer CC
Isabel no intentó esconder al médico el abrumador placer que sentía debido a su fe. El médico estaba tan estupefacto por su felicidad que ella intentó explicarle hablándole de forma conmovedora sobre cómo somos todos hijos de Dios. Cuando terminó de hablar, las lágrimas brotaban entre muchos de los que la escuchaban. Agotada por su esfuerzo, entró por última vez en su preciado silencio. Solamente escuchamos su murmuro casi como en un canto: “¡Voy a la luz, al amor, a la vida!”. Fueron sus últimas palabras inteligibles.
– extracto de Alabanza de Gloria: Recuerdos de Sor Isabel de la Santísima Trinidad

San Ignacio de Loyola

Public Domain
Ignacio llamó [a su secretario, el padre Polanco] y, a solas con él, le dijo que informara al Papa de que no tenía recuperación posible y que pidiera la bendición papal (…). El padre Polanco preguntó sorprendido si estaba realmente tan enfermo, garantizándole que los médicos tenían otra opinión y que confiaba en que Dios lo mantendría todavía para Su servicio. Ignacio insistió. Sin embargo, tan obstinado estaba el padre Polanco en su confianza optimista en la opinión médica que preguntó si podía esperar hasta el día siguiente, ya que tenía cartas internacionales que escribir aquella noche. “No”, respondió Ignacio, “preferiría que lo hicieras hoy mejor que mañana. Y cuanto antes mejor”. No obstante, Ignacio dejó que el padre Polanco hiciera lo que creyera conveniente: se abandonó por completo en sus manos. Fue un esfuerzo final de resignación y de renuncia, ya que Ignacio seguramente debió haber sabido que el día siguiente sería demasiado tarde. El padre Polanco consultó al doctor Petronio, que dijo que le daría una opinión al día siguiente sobre si había peligro; hoy no diría nada. Polanco decidió esperar el veredicto del día siguiente y se retiró a escribir sus cartas. (…) Aquella noche, Ignacio actuó como de costumbre, salvo que ya no llamó al hermano asistente con tanta frecuencia y, después de la medianoche, quedó en silencio. De vez en cuando, a medida que se gastaban las lentas horas de su insospechada muerte, se le escuchaba llorar “¡Ay Dios!”.
– Saint Ignatius of Loyola, de Francis Thompson

San Francisco de Asís

FRANCIS
Public-Domain
Acercándose, por fin, el momento de su tránsito, hizo llamar a su presencia a todos los hermanos que estaban en el lugar y, tratando de suavizar con palabras de consuelo el dolor que pudieran sentir ante su muerte, los exhortó con paterno afecto al amor de Dios. Después se prolongó, hablándoles acerca de la guarda de la paciencia, de la pobreza y de la fidelidad a la santa Iglesia romana (…). Sentados a su alrededor todos los hermanos, extendió sobre ellos las manos, poniendo los brazos en forma de cruz por el amor que siempre profesó a esta señal, y, en virtud y en nombre del Crucificado, bendijo a todos los hermanos (…).Después de esto entonó él, como pudo, este salmo: “A voz en grito clamo al Señor, a voz en grito suplico al Señor”, y lo recitó hasta el fin, diciendo: “Los justos me están aguardando hasta que me des la recompensa” (Sal 141).
– fragmento de Leyenda Mayor de San Francisco, por san Buenaventura

Santa Juana de Arco

Jeanne d'Arc © Public Domain via Wiki Art
Jeanne d'Arc
Declara el que habla que Juana tuvo al fin tan grande constricción (…) que era una cosa admirable, diciendo palabras tan devotas, piadosas y católicas, que todos cuantos la contemplaban, en gran multitud, lloraban ardientes lágrimas, talmente que el cardenal de Inglaterra y otros muchos ingleses no pudieron evitar llorar y tenerle compasión. Dice además que la piadosa mujer le pidió, requirió y suplicó humildemente, puesto que estaba cerca de ella el instante de su muerte, que fuese a la iglesia vecina y le trajese la cruz para tenerla alzada, derechamente, antes sus ojos hasta el trance de su muerte, a fin de que la cruz de que Dios pendió estuviese viva continuamente ante su vista. Dice además que estando ya envuelta en la llama, nunca cesó hasta el fin de confesar en alta voz el santo nombre de Jesús, implorando e invocando sin cesar la ayuda de los santos y las santas del Paraíso, y lo que aún es más, al rendir su espíritu inclinando la cabeza, profirió el nombre de Jesús en señal de que ella era ferviente en la fe de Dios. (…) Después de la ejecución, el verdugo vino a verme a mí y a mi compañero fray Martín Ladvenu, arrepentido, y como desesperado, pidiendo perdón a Dios y afirmando que a pesar del aceite, azufre y carbón que le había echado al cuerpo quemado de Juana, no se habían consumido sus entrañas ni el corazón, lo que le parecía un milagro evidente.
– Testimonio de fray Isambart de la Pierre, testigo ocular de su juicio en 1449.

Santo Tomás Moro

Han Holbein the Younger/Google Art Project/Public Domain
Al amanecer, sir Thomas Pope, su singular amigo, vino a traerle un mensaje del rey y su consejo, según el cual que antes de la 9 de la mañana del día siguiente sería decapitado. (…) Tomás Moro respondió: “Señor Pope, por sus buenas noticias le doy gracias de todo corazón. Siempre he tenido una muy estrecha obligación con su Alteza el Rey por lo beneficios y honores que ha acumulado sobre mí de manera generosísima. Y sin embargo más obligado estoy yo con su Alteza por ponerme en este lugar, en donde he tenido tanto tiempo y espacio para conmemorar mi final, con la ayuda de Dios. Y sobre todo, señor Pope, estoy obligado a su Alteza porque ha sido su placer liberarme con tanta prontitud de las miserias de este mundo desastroso. Y por eso, no dejaré de rezar sinceramente por su Alteza, tanto aquí como también en el otro mundo” (…) Y así fue traído por el señor Teniente fuera de la Torre y luego conducido hacia el lugar de ejecución (…). Allí, pidió a todos los presentes que rezaran por él y que dieran testimonio con él, de que entonces sufriría la muerte en y por la fe de la santa Iglesia católica. Después, se arrodilló, pronunció sus oraciones y se giró hacia el verdugo, y con una expresión alegre dijo: “Arme de valor su espíritu hombre, y no tema hacer su oficio, mi cuello es muy corto. Ándese con tiento y no dé de lado (…)”. Así pasó Sir Tomás Moro de este mundo hasta Dios.
– fragmento de La vida de Tomás Moro, por su yerno William Roper

Santa Bernadette Soubirous

BERNADETTE SOUBIROUS
Public Domain
El martes de Pascua [Bernadette estaba muy enferma, así que] el capellán sugirió que se preparara para hacer el sacrificio de su vida. “¿Qué sacrificio?”, preguntó Bernadette, “no es ningún sacrificio abandonar esta pobre vida, en la que hay tantas dificultades para pertenecer a Dios”. El miércoles de Pascua, solicitó que su crucifijo le fuera atado, en caso de que sus débiles dedos no pudieran sostenerlo. Miró a la estatua de Nuestra Santísima Señora y dijo: “La he visto. Qué bella es y qué prisa tengo por ir a verla”. La hermana Nathalie Portat entró a las tres de la tarde aproximadamente y Bernadette pidió: “Ayúdame a dar gracias hasta el final”. Tomando el crucifijo, rezó: “Dios mío, te amo con todo mi corazón, con todo mi alma, con toda mi fuerza”. La hermana Nathalie empezó el Ave María. Bernadette respondió claramente: “Santa María, Madre de Dios, ruega por mí, pobre pecadora, pobre pecadora”. Ahora era la hora de su muerte y, como Jesús en la cruz, dijo: “Tengo sed”. Las hermanas trajeron agua. Bernadette hizo la Señal de la Cruz por última vez como su Señora le había enseñado en la gruta. Dio un pequeño sorbo de agua en silencio. Inclinó la cabeza tranquilamente. Suavemente rindió su alma.
– fragmento de My Name Is Bernadette
Estos santos y santas vivieron y murieron por Dios.
¡Ojalá nosotros hagamos igual!

 Theresa Noble, aleteia





Los 15 ingredientes de la receta del amor total en pareja

Una experimentada esposa, madre y abuela propone tips para cuidar el amor de toda una vida.

YOUNG COUPLE
¿Existe una fórmula para que el amor en pareja dure toda una vida? ¿Cómo hacer cuando llega una etapa difícil? ¿Es posible ser fiel “hasta que la muerte nos separe”? Sobre estas cuestiones se han escrito multitud de libros, pero si el de Victoria Cardona tiene algo que lo hace especialmente valioso es que asegura que la pareja puede ser fiel por años con la garantía de la experiencia vivida.
La autora es madre de seis hijos y abuela de un buen número de nietos. Así que cada capítulo de su libro “La receta del amor en pareja”publicado por Libros Cúpula, va acompañado de experiencias y ejemplos reales. Esto la ha convertido en una articulista de referencia en España y en conferenciante internacional.
Cardona tiene en cuenta algo muy importante: cada etapa de la vida es distinta. Tenemos una trayectoria y la vida en pareja también es un camino a recorrer con etapas muy diversas, desde el enamoramiento que hace que no se pueda vivir un solo instante sin estar junto al otro, hasta “la llegada a buen puerto”.
A continuación van 15 ideas que Cardona considera esenciales para que funcione la vida en pareja:
  Dolors Massot, aleteia







La sencillez, esa virtud que quiero para mi familia…

¿De qué se trata?

Leía estos días acerca de la sencillez, una virtud muy poco valorada y, sin embargo, tan importante para llevar una vida “normal” llena de satisfacciones. La sencillez es la virtud que nos ayuda a saber distinguir e ir a lo importante, a lo más valioso. Creo que todos experimentamos esa sensación de que, muchas veces, en nuestro día a día, nos vemos “obligados” a elegir lo urgente más que lo importante y van pasando los días con la certeza de que hay algo que estamos dejando de lado que no puede excusarse ni un día más. Pero al día siguiente, de nuevo, queda relegado al final de la lista de todo lo que hay que hacer y, por supuesto, queda de nuevo pendiente.
No estaría mal que compartiéramos un rato en pareja y en familia y pensáramos juntos qué es lo que consideramos más importante para que el matrimonio vaya bien, para que la familia esté a gusto, para que el proyecto común siga fuerte y fiel a las convicciones que un día decidimos que orientaran nuestro caminar común. Cada uno aportaríamos cosas diferentes aunque seguramente también habría mucho compartido. Elegir eso sobre otras cosas podría cambiar para bien nuestro día a día y hacernos mucho más felices. La felicidad no siempre está tan lejos pero a veces nos convencemos de que es imposible optar por ella.
Hemos organizado nuestra vida familiar de una manera determinada. Nuestros respectivos trabajos tienen sus consecuencias y nos sorben mucho tiempo. Podemos hablar de los transportes, de la duración de la jornada, del trabajo que traemos a casa, de lo pendiente que nos tienen del móvil luego… Con el colegio de los niños pasa lo mismo. Y con sus actividades extraescolares. Y los deberes. Cómo hacemos la compra, si hay tiempo para cocinar, si leemos, si hacemos algo juntos, si hay rato para algún hobbie personal, la presencia cuidada de los amigos en nuestras vidas y del resto de la familia… ¿Gastamos tal vez demasiada energía en lo que nos ocupa y muy poca en lo que de verdad nos preocupa? ¿Nos preguntamos por qué hacemos lo que hacemos? ¿Nos cuestionamos el sentido de muchas de las obligaciones con que nos hemos cargado? ¿Para qué de esto? ¿Por qué lo otro?
Sencillez. Una virtud que necesitamos vivir las familias de este comienzo de siglo, tan cansadas, agobiadas y desbordadas tantas veces. ¿No será que preferimos ponernos la venda en los ojos y escapar hacia adelante? ¿No será que preferimos no darnos cuenta de que no estamos plenos? Pues yo creo que es mejor darse cuenta y reaccionar. La fuerza de la familia reside en su unidad, en su confianza mutua. Juntos podemos cambiar lo que sea. Atrevámonos.
Un abrazo fraterno – @scasanovam
  Santi Casanova, aleteia



miércoles, 2 de mayo de 2018

Después de la preadolescencia… ¿qué viene?

¿Cuándo se alcanza la madurez? ¿Cómo se aprecia?

TEENAGERS
Tras el período turbulento de la preadolescencia, la conducta de los jóvenes suele sosegarse. Las relaciones familiares dejan de ser un permanente nido de conflictos violentos y la irritación y los gritosdejan paso a la discusión racional, al análisis de las discrepancias y hasta a los pactos y los compromisos.
A partir de este momento, el conflicto se desplaza desde la ambivalencia afectiva a la reivindicación de ciertos derechos personales, entre los que destacan:
  • las exigencias de libertad e independencia
  • la libre elección de amistades
  • las aficiones…
El adolescente intenta experimentar sus propios deseos más allá del estrecho círculo de las relaciones familiares.
En este segundo momento de la adolescencia, la adolescencia propiamente dicha, los intereses afectivos de los jóvenes abandonan masivamente el ámbito familiar estableciendo nuevas elecciones de objetos afectivos extra familiares, como es propio de todo adulto.

Importancia del desarrollo afectivo

El mundo afectivo en muchas ocasiones puede alterar el pensamiento, por ejemplo, cuando estamos ciegos de rabia o amor. De esta manera, es imposible pensar en un desarrollo intelectual separado de un desarrollo emocional.
La inteligencia emocional, es la que se pone en práctica al momento de ser capaz de reaccionar correctamente ante nuevos desafíos y responder a las exigencias de la vida.
El desarrollo de la afectividad es necesario para alcanzar una madurez emocional adecuada, de acuerdo a la edad y etapa de vida.
Se debe tener en cuenta que madurez es un proceso dinámico, de desarrollo paulatino. Es un concepto relativo que puede referirse tanto al desarrollo total de la personalidad como a cada una de las esferas del desarrollo humano, y en cada etapa evolutiva de la vida. Por ejemplo, un adolescente puede estar maduro biológicamente para tener un hijo, pero no lo está desde un punto de vista emocional, ni social.
Madurez afectiva implica la integración armónica de todos los componentes de la personalidad, logrando tener una percepción correcta acerca de si mismo, de los demás y del mundo que nos rodea.
El logro de una personalidad armónica permite un bienestar emocional; sentirse bien interiormente.

Algunos indicadores de madurez afectiva

Durante la adolescencia hay que ir trabajando con mucho realismo y sobre todo pacienciapara lograr poco a poco el desarrollo y equilibrio que todo ser humano desea en relación a estos aspectos:
  • La afectividad: Identificar, expresar y manejar los afectos y ser sensibles a los afectos ajenos. El ocultar o no expresar los sentimientos bloquea el crecimiento personal.
  • El sabor de la vida: Disfrutar de pequeños logros cotidianos afectará al estado de ánimo que será más positivo y estable. Para ello es importante tener despierta la capacidad de admiración.
  • El dolor: Aceptar y manejar experiencias dolorosas que no podemos evitar (enfermedades, muerte). Esto no significa suprimir las emociones sino darle a cada una el valor que le corresponde. Aceptar el dolor como necesario para la maduración de la personalidad.
  • Las emociones: Tener estabilidad emocional y tener dominio sobre el exceso emocional.
  • La autoestima: Tener una autoestima real y positiva permite estar satisfecho consigo mismo, con los demás y con el mundo. Posibilita la capacidad de autocrítica, lo que redundará en el propio perfeccionamiento.
  • Las relaciones sociales: Ser socialmente adaptado. Tener un comportamiento adecuado, ser capaz de compartir y relacionarse en familia, colegio, trabajo, instituciones y relaciones sociales en general. Tener capacidad para la convivencia diaria.
  • El proyecto vital: Tener un proyecto de vida con metas concretas ya que la vida no se improvisa.
  • La sexualidad: Tener conocimiento de la propia sexualidad. Aceptarla sin temores, culpas, ni creencias erradas. Estar satisfecho y valorar el propio sexo. Reconocer lo que el cuerpo siente y a la vez tener autocontrol sobre él.
No siempre los adolescentes logran la madurez afectiva emocional que se espera y es probable que algunos de estos indicadores de madurez estén ausentes pero, con un desarrollo y educación afectivo-sexual adecuado, estarán en camino de lograr mayor madurez afectiva y realización personal.
  Javier Fiz Pérez, aleteia

Abundantes recursos: Los Adolescentes y la Familia


El mayordomo de Juan Pablo II cuenta un milagro por intercesión de Wojtyla

En una entrevista, Angelo Gugel narró cuando presenció el exorcismo que el Papa santo realizó en la Plaza de San Pedro 

JOHN PAUL II
“Juan Pablo II ha hecho un milagro para mi y para mi familia”, cuenta Angelo Gugel, mayordomo que ha prestado servicio directo a tres papas en el Vaticano: Luciani, Juan Pablo II y Ratzinger. 
En una entrevista realizada por Stefano Lorenzetto, en Il Corriere della Sera, Gugel, narra que tuvo entre sus brazos a Juan Pablo II durante el atentado en la Plaza de San Pedro por mano de Ali Agca, el 13 de mayo de 1981, además de ser la primera persona al mundo en figurar en el Anuario Pontificio en la lista de “Familiares del Papa”. 
Gugel, ayudante en los aposentos papales por 28 años, hoy a la edad de 80 años, narró que tras el atentado en Plaza de San Pedro, una piedra blanca ha sido incrustada cerca la columna de Bernini para recordar el atentado y narró “algo poco conocido”, existe otra igual con el “escudo pontificio” que se encuentra colocada en el atrio de los Servicio sanitarios del Vaticano, donde ese fatídico día, se recuerda al Papa tumbado en el suelo, antes de ser llevado en ambulancia al Políclinico Gemelli. La hemorragia interna era tan grave que perdió tres litros de sangre. El mayordomo no abandonó el hospital hasta que los médicos dieron de alta al Papa. 
Luego, cuenta de un milagro realizado por el Vicario de Cristo, salvado por la Virgen de Fátima, hecho a pedido de María Luisa Dall’Arche, esposa de Gugel desde el año 1964. La hija de la pareja nació muerta. “Hicimos el voto de poner como segundo nombre María a todos los hijos que la Virgen nos concediera”.  Así, nacieron tres hijos: Raffaella, Flaviana y Guido. La cuarta se llama “Carla Luciana Maria en honor a Karol y al Papa Luciani. “Ella nació en 1980 por la intercesión de Wojtyla”, expresó. 

El Milagro

“Hubo serios problemas con el útero. Los ginecólogos de Policlinico Gemelli excluyeron “que el embarazo pudiera continuar. Un día, Juan Pablo II me dijo: “Hoy celebré la Misa por su esposa”. Era el 9 de abril, María Luisa fue llevada al quirófano para una cesárea. 
Después de la operación, el médico le comentó al esposo preocupado: “Alguien debe haber rezado mucho”. En el certificado de nacimiento, escribió “7.15 a.m.”, el momento en que Juan Pablo II presidió la misa de la mañana “en el Sanctus”. 
Durante el desayuno, la hermana Tobiana Sobotka, superiora de las religiosas en servicio en el Palacio Apostólico, informó al Pontífice que Carla Luciana Maria había nacido. “Deo gratias”, exclamó Wojtyla. Y el 27 de abril él quería bautizarla en la capilla privada”.

El exorcismo

En otro momento de la entrevista, el ex mayordomo contó que Arturo Mari, fotógrafo del “Osservatore Romano”, le confirmó que había presenciado un exorcismo de Wojtyla después de la audiencia general del miércoles en Plaza de San Pietro. Ambos rememoraron ese episodio vivido en común.
“Yo estaba allí también. Una joven estaba maldiciendo con espuma en la boca. La voz era cavernosa. Un obispo huyó con miedo. El Santo Padre oró en latín, sin alterarse. Al final tocó su cabeza e inmediatamente el rostro de la endemoniada se relajó en una expresión de paz. Lo vi realizar un rito similar en una sala de estar del aula de Nervi, siempre después de una audiencia”.
 Ary Waldir Ramos Díaz, aleteia




12 tips para padres en la guerra contra el alcohol en menores

España prevé aprobar una nueva ley del Alcohol debido a que la situación es alarmante: 6.000 comas etílicos por año.

ALCOHOL
Las cifras son de miedo. En España, por ejemplo, cada año se producen 6.000 comas etílicos en menores de edad.
Ante esta situación, el Estado ha decidido tomar medidas y aprobar una ley que ayude a corregir esta situación tan deplorable.
La Comisión Mixta para el Estudio del Problema de las Drogas aprobó ayer (casi por unanimidad) el informe base para una nueva ley del alcohol. 
Cada vez son más los padres que se enfrentan a un problema doméstico nuevo: el de la ingesta de alcohol por parte del menor, que ya en la edad de 16 años como media ha tenido la experiencia de un consumo excesivo de bebida.
Ante un problema acuciante y antes de que se ponga en marcha la aprobación de la nueva ley y se note en la práctica social, ¿qué pueden hacer los padres?
1. Dar ejemplo. Un padre modelo es el mejor argumento para que el menor comprenda lo que es bueno hacer y lo que no.
2. Fuera el consumo de alcohol por las mañanas. Adiós al carajillo, que habitualmente es la mezcla de café con brandy, orujo, anís o ron. También adiós a comenzar el día con una cerveza.
3. Erradicar el elogio al alcohol desmesurado. No resulta nada pedagógico que los padres presuman de la primera vez que se emborracharon o de la gran ingesta de alcohol que tomaron en la última fiesta familiar o con amigos.
4. Enseñar a los chicos a administrar bien su dinero. Eso significa premiar su sentido del ahorro y su prudencia en el gasto. El alcohol cuesta dinero y los padres deben hacer lo posible por que los hijos no lo gasten en bebida. Mostrarles las prioridades familiares.
5. Hablar del problema del alcohol en casa. A raíz de las cifras que salen en los medios de comunicación, un padre no puede pensar que su hijo vive en un mundo aparte. Es chocante, dicen algunos facultativos que trabajan en Urgencias, ver que los padres “no sabían nada” acerca del problema de alcohol de sus hijos una vez que estos han sufrido un coma etílico. Hay que ser fuerte y tener conversaciones aunque sean difíciles.
6. No esperar a que ocurra una desgracia. Los padres han de saber en qué condiciones vuelven los hijos a casa si han ido de fiesta o han salido el fin de semana. El alcohol deja rastro evidente: olor en la piel y en las prendas, modo de expresarse del niño o adolescente, mirada, posibles vómitos, coordinación de movimientos…
7. Dejar de premiar socialmente el alcohol. No es positivo que los logros y las fiestas solo se distingan por la ingesta de alcohol. Hay que buscar otro modo de celebrar: música, palabras, comida que haga que el alcohol no vaya solo…
8. Castigar la imagen del macho alfa que se identifica con “resistir mucho”. En España los índices marcan que es frecuente en los adolescentes el consumo de cuatro copas en unas dos horas a modo de “competición”.
9. Premiar los comportamientos alejados del alcohol: el deporte, por ejemplo, ayuda a llevar una vida sana. La lectura y la participación activa en oenegés también son dos grandes opciones.
10. No dar por sentado que el alcohol forma parte de nuestra cultura. El vino (en su justa medida) forma parte de la dieta mediterránea, pero su abuso deteriora el organismo y es nocivo para la salud. Lo mismo ocurre con la cerveza.
11. Estar atento a los lugares de ocio que frecuentan los hijos y a los horarios. 
12. Saber con quién se relaciona nuestro hijo. Nos dará pistas sobre su posible relación con el alcohol y las drogas.
Dolors Massot, aleteia


Y…

Durante esta semana rezamos por las vocaciones (haga clic en oraciones…)

Pensamiento de San Juan Pablo II y oraciones por las vocaciones

Las vocaciones existen, pero hay que buscarlas. «Dios llama a quien quiere por libre iniciativa de su amor. Pero quiere llamar mediante nuestras personas... No debe existir ningún temor en proponer directamente a una persona joven, o menos joven, las llamadas del Señor. «El Señor es siempre el que llama, pero es preciso favorecer la escucha de su llamada y alentar la generosidad de la respuesta». Al Padre Alberoni le pareció que Jesucristo le decía: «Tú puedes equivocarte, pero yo no me equivoco. Las vocaciones vienen sólo de mí, no de ti; este es el signo externo de que estoy con (vosotros)». Buscar las vocaciones es, también, proponerlas: «...con pasión y discreción, sed despertadores de vocaciones». Cristo habitualmente «llama a través de nosotros y de nuestra palabra. Por consiguiente, no tengáis miedo a llamar. Introducíos en medio de los jóvenes. Id personalmente al encuentro de ellos y llamad». La pastoral vocacional es la misión de la Iglesia «destinada a cuidar el nacimiento, el discernimiento y el acompañamiento de las vocaciones, en especial de las vocaciones al sacerdocio».



¿Qué hago con mis sentimientos más salvajes?

En medio de mis conflictos y dudas, si actúo movido por el amor, haré lo correcto

Autocontrol,
Dios necesita mis fuerzas humanas para entregar su amor a los hombres. Me dice que si me mantengo unido a Él y pido lo que deseo se realizaráSi guardo las palabras de Dios daré fruto, tendré vida y paz. Si soy dócil a su voz Dios hará milagros conmigo.
Porque Dios construye sobre mi naturaleza débil y caída. No desprecia nada de lo humano que hay en mí.
Decía el padre José Kentenich: “La santidad no pretende eliminar las pasiones naturales, sino mejorarlas y ennoblecerlas. Dado que no hay hombre sin pasiones, que no hay grandes hombres sin grandes pasiones, el hombre santo conecta sus pasiones con la verdadera santidad y con las obras de apostolado. De ese modo domestica los instintos salvajes y animales que haya en el alma, orientándose así hacia las virtudes heroicas”[1].
Tengo grandes pasiones en mi alma. Sé que no son ni buenas ni malas. Son sólo sentimientos que brotan en lo más hondo.
Decía el papa Francisco en la exhortación Amoris Laetitia“Experimentar una emoción no es algo moralmente bueno ni malo en sí mismo. Comenzar a sentir deseo o rechazo no es pecaminoso ni reprochable. Lo que es bueno o malo es el acto que uno realice movido o acompañado por una pasión. Sentir gusto por alguien no significa de por sí que sea un bien. Si con ese gusto yo busco que esa persona se convierta en mi esclava, el sentimiento estará al servicio de mi egoísmo. Creer que somos buenos sólo porque sentimos cosas es un tremendo engaño”.
Lo importante es lo que hago con lo que siento. Las consecuencias de mis deseos en mis actos. Las obras que construyen mi vida.
¿De dónde nace todo lo que hago? ¿De dónde brotan todos mis sentimientos? Dudo a veces. No lo sé. ¿Es bueno todo lo que siento? Mis pasiones, mis deseos, mis inclinaciones, mis pulsiones.
A veces me turbo ante lo que hay en mi interior. Quisiera tener un corazón más puro. Para así sentir lo que Dios quiere que sienta. Pero no siempre sucede y me lleno de miedos y agobios. Me turban mis emociones confusas en mi alma inquieta.
Hoy sé que si estoy unido a Jesús y rezo, se realizará lo que pido. Recuerdo la frase de san Agustín: “Ama y haz lo que quieras”.
En medio de mis conflictos y dudas, si actúo movido por el amor, haré lo correcto. Le pido a Dios movido por el amor. Le pido anclado en lo profundo de su corazón. Le pido y se realizará lo que pido. Porque permanezco en Él. Con los criterios de su amor.
A veces no sé pedir lo que me conviene. No es magia. Es una invitación a vivir en Dios. Mi vida será fecunda en Él. Él hará los milagros. Quiero ser discípulo de Jesús. Quiero seguir sus pasos siempre y sentir como Él siente.

[1] Kentenich Reader Tomo 2: Estudiar al Fundador, Peter Locher, Jonathan Niehaus
Carlos Padilla Esteban, aleteia