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viernes, 3 de julio de 2026

Intenciones del Papa en julio: por el respeto de la vida humana

 

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La frase "cultura del descarte" es del Papa Francisco. También pide "una sociedad donde toda existencia sea celebrada, donde nadie se sienta sobrante", otra frase de Francisco, de Fratelli Tutti (n. 110).

"Por el respeto de la vida humana" es la intención de oración del Papa, a través de la iniciativa Reza con el Papa, promovida por la Red Mundial de Oración del Papa. Como es habitual en él, el Papa León ha grabado en español el audio de este mensaje.

En su reciente viaje a España, ante el Congreso de los Diputados, ya declaró que "toda vida humana debe ser reconocida y custodiada desde su concepción hasta su ocaso natural, en cada circunstancia de su existencia", subrayando que la defensa de la vida constituye una auténtica "meta de civilización".

VaticanNews recoge datos de contexto de la OMS: 73 millones de abortos inducidos al año, leyes en países que permiten e incluso empujan a la eutanasia y el suicidio asistido. También crece la pena de muerte: 2.707 ejecuciones durante 2025, la cifra más alta desde 1981.

"Si la vida deja de ser reconocida como un valor fundamental, ¿qué futuro pueden tener nuestras sociedades?", dijo el Papa a los políticos españoles en el Congreso.

El director internacional de la Red Mundial de Oración del Papa, el padre Cristóbal Fones SJ, explica que esta "la vida humana es ante todo un regalo de Dios, autor de la vida". El Papa, dice, comparte la misión de Cristo, que mostró compasión hacia todos y llamó a construir una auténtica cultura de la vida frente a la cultura del descarte.

ReL





viernes, 29 de mayo de 2026

Adopción espiritual de los bebés en peligro de ser abortados

Adopción espiritual, aborto, niños en peligro de ser abortados, Fulton J. Sheen, Estados Unidos, México, Pastoral Familiar, Vida

La vida del ser humano es sagrada, pero el mundo lo ha olvidado y a diario miles de bebés peligran con ser abortados. Conoce la misión de la adopción espiritual

Es inconcebible que se haya perdido el sentido de la dignidad de la vida humana, que es sagrada porque Dios hizo al hombre y a la mujer a su imagen y semejanza. Sin embargo, hoy se habla fríamente del aborto como si se tratara de una epidemia a la que se debe combatir, mientras miles de bebés peligran a diario con ser abortados. Por esto, te invitamos a conocer en qué consiste la adopción espiritual.

Las cifras no mienten

La Organización Mundial de la Salud presenta en su página esta escalofriante narrativa:

"Cada año se provocan cerca de 73 millones de abortos en todo el mundo. Seis de cada diez (61 %) de los embarazos imprevistos y tres de cada diez de todos los embarazos (29 %) se interrumpen de forma voluntaria".

¿Hasta dónde hemos llegado en la indolencia? Los cristianos deberíamos estar horrorizados ante esta terrible masacre. Millones de vidas inocentes son eliminadas, ¿qué cuentas daremos a Dios?, por eso, alrededor del mundo, ha surgido una iniciativa derivada de la inquietud: ¿qué podemos hacer para contrarrestar la cultura de la muerte?

En qué consiste adopción espiritual

A mediados del siglo XX, al darse cuenta de la cantidad de abortos que se realizaban en Estados Unidos y de que estos niños no tenían nombre ni tumba, el venerable Fulton J. Sheen - que será beatificado el próximo 26 de septiembre - pidió que cualquier persona que deseara contribuir en la defensa de la vida, adoptara espiritualmente a estas almas, comprometiéndose a rezar por ellas diariamente.

Así surge la adopción espiritual de bebés no nacidos y en peligro de ser abortados, una práctica que actualmente se realiza en muchas diócesis del mundo.

Es propiamente una oración personal que consiste en rezar diariamente y durante nueve meses - tiempo que dura la gestación - con la intención de salvar a un bebé que aún no haya nacido y que pueda estar en riesgo de ser abortado.

La Dimensión de Vida

En México, esta iniciativa, que promueve la Pastoral Familiar a través de la Dimensión de Vida, invita a participar a parroquias, rectorías, colegios y personas en general que desean unirse a la defensa de la vida.

Además de la oración personal, muchas diócesis realizan una misa mensual por la vida con bendición de madres embarazadas y niños. También colocan exhibiciones donde presentan carteles y figuras del desarrollo mensual del bebé en gestación.

Acompañado de una imagen de la Virgen de Guadalupe, la Comisión Episcopal de Pastoral Familiar de México, ha difundido esta información:

La vida terrena de este niño adoptado espiritualmente por usted será conocida solo por Dios, pero en el mundo venidero y por toda la eternidad, tanto usted como el niño, encontrarán la felicidad cada uno en la compañía del otro. Se recomienda decir diariamente la siguiente oración por el periodo de un año:

Nuestra Señora de Guadalupe, Protectora de los niños aún no nacidos

"Santísima Madre de Guadalupe: Cubre con tu manto a todos los bebés que han sido concebidos y están por nacer.

Da a sus papás y a sus mamás la gracia de recibirlos con inmenso amor. Y, a cada uno de nosotros, concédenos siempre hacer cuanto esté a nuestro alcance para protegerlos de todo peligro. Te lo pedimos por Jesús, tu Hijo amado, fruto bendito de tu vientre.

Amén".

Mónica Muñoz, Aleteia

Vea también    Cartas de niños que no nacieron sino fueron abortados



lunes, 2 de noviembre de 2020

¿Cuándo empieza una vida humana según la ciencia?

 

En el momento en que el zigoto, tras la fecundación del óvulo por el espermatozoide, inicia su paso a embrión de dos células. Las ciencias experimentales han demostrado en los últimos años que la existencia de un ser humano comienza tras la fecundación

1.La biología muestra que con la fecundación del óvulo por el espermatozoide empieza a existir un nuevo ser vivo.

La biología molecular, la embriología médica y la genética han arrojado mucha luz para responder la antigua pregunta sobre el inicio de cada vida humana. La ciencia avala hoy que la vida empieza con la fusión del espermatozoide y el óvulo llamada fecundación (del latín, fecundare: fertilizar).

El clásico manual de Langman sobre embriología, utilizado en las Facultades de Medicina para el aprendizaje del desarrollo humano inicial, explica de manera sencilla el proceso de la fecundación: “Una vez que el espermatozoide ingresa en el gameto femenino, los pronúcleos masculino y femenino entran en contacto estrecho y replican su DNA” (o ADN). Esa unión genera una nueva célula llamada cigoto.

Esa nueva célula posee una identidad genética propia, diferente a la de los que le transmitieron la vida, y la capacidad de regular su propio desarrollo, el cual, si no se interrumpe, irá alcanzando cada uno de los estadios evolutivos del ser vivo hasta su muerte natural.

Durante las horas que dura la fecundación, el ADN de ambos progenitores se funde para alcanzar la estructura y patrón propios del nuevo individuo, y a la vez, con la fecundación se pone en marcha el motor de desarrollo embrionario con el que se inicia una nueva vida”.

Ese nuevo ser vivo, ya un embrión, se divide después en dos células, cada una de ellas con una finalidad biológica definida; más tarde en tres, luego en cuatro y así sucesivamente hasta formar un organismo completo y estructurado.

El siglo pasado, el profesor de Genética Fundamental de la Universidad de la Sorbona que descubrió la anomalía cromosómica que produce el síndrome de Down, Jérome Lejeune, ya señaló que todos los códigos de vida están inscritos en esa primera célula llamada cigoto.

FETAL DEVELOPMENTGalería fotográfica 

2. Ese pequeño ser vivo ya pertenece a la especie humana.  No es simplemente una sola célula  que contiene toda la información genética que le identificará siempre y el programa de vida que necesita para desarrollarse hasta su etapa adulta; es mucho más, es un cuerpo humano en desarrollo.

El cigoto es un viviente de la especie de sus progenitores, con toda la dignidad que corresponde a cada uno de los hombres. En los últimos años, la ciencia ha permitido detallar la complejidad de la vida naciente. Explica detalladamente los mecanismos por los que ya la primera célula está dotada de una organización celular que la constituye en una realidad propia y diferente de la realidad de los gametos. Ese cigoto es ya un cuerpo, un organismo con un programa de vida individual. Posee polaridad y asimetría (lo cual la diferencia de cualquier otra célula) de tal forma que tiene trazados, en función del punto por que el que el espermatozoide penetró en el óvulo, los ejes que establecerán la estructura corporal.

La catedrática de Bioquímica de la Universidad de Navarra Natalia López Moratalla lo explica así: “La fecundación es un largo proceso de unas 12 horas que empieza con el reconocimiento específico  y la activación mutua de los gametos paterno y materno, maduros, y en el medio adecuado. Desde la zona en la que el espermatozoide alcanza al óvulo se produce una liberación de iones calcio que se difunden como una onda hacia la zona opuesta.

Esa zona del óvulo en fecundación será el dorso del embrión y el eje dorso-ventral seguirá la dirección de la onda de calcio. Perpendicular a él, se establece el eje cabeza-cola. La concentración de iones calcio en el espacio celular del óvulo que se está fecundando regula los procesos que ocurren a lo largo del tiempo de la fecundación. El proceso esencial que se regula por estas señales moleculares es la estructura del ADN que, además de ser más que la suma del ADN de su padre y de su madre, tiene los cromosomas alineados según los ejes corporales para dar paso, sin solución de continuidad, al embrión de dos células”.

No se trata sólo de genética: el desarrollo del individuo requiere una serie de interacciones entre sus células, y sobre todo entre sus genes con componentes del medio interno y externo al organismo. Se realiza así la regulación perfecta y coordinada de la información genética. Ya en la primera división celular, cada una de las dos células del embrión tiene un destino diferente y bien definido. La rica en calcio quedará inmadura con capacidad de ir dando lugar a todos los tipos celulares, es el embrión. La otra, pobre en calcio, dirigirá su desarrollo hacia la formación de los tejidos extraembrionarios y la placenta.

En perfecta continuidad con el proceso de fecundación, el cigoto inicia el desarrollo, según la forma corporal dada por los ejes, con la construcción de las diversas partes del cuerpo. Al tercer día, el embrión ya está formado por ocho células. Autoorganizándose siempre de manera asimétrica, siguiendo una trayectoria unitaria programada de forma temporal y espacial, las células van generando los órganos y los tejidos. Antes de implantarse en el útero al inicio de la segunda semana, y desde el primer día, el embrión ha ido mandando señales moleculares a la madre para que ambos se coordinen como dos vidas distintas, en perfecta simbiosis durante toda la gestación.

La actual embriología molecular ofrece una imagen del embrión incompatible con la anticuada noción del embrión «amorfo», homogéneo, hecho de elementos iguales entre sí, escindible, del que incluso podrían separarse grupos casuales de células capaces de establecer en cualquier momento dos sistemas nuevos. El rigor científico impide hoy confundir un embrión con un conglomerado de células sin organizar.

Referencia:
Inicio de la vida de cada ser humano. ¿Qué hace humano el cuerpo del hombre? Coordinado por Natalia López Moratalla.

3. Desde su inicio en la fecundación, ese ser es una persona con un dinamismo vital abierto propio de la especie humana.

Actualmente, un catálogo completo de las diferencias genéticas entre el hombre y el chimpancé muestra que cada ser humano tiene más creatividad –una identidad suya y diferente de la de los otros- que cualquier animal, con menos biología, con menos genes. López Moratalla explica que ha habido una “pérdida” de genes que suponen reducción de capacidad de adaptación al medio pero que son ganancia en posibilidad de manifestación del carácter personal. Por ejemplo, una mutación en el gen de la miosina, MYH16, se traduce en una fibra muscular más fina que permite al hombre el gesto típicamente humano de la sonrisa, a cambio de una disminución de la musculatura de la masticación.

Los gestos humanos naturales, como la unión corporal en la transmisión de la vida, las tendencias,  tienen carácter personal ya que están liberados del automatismo de lo biológico. No existe una «propiedad biológica» que explique la apertura libre, intelectual y amorosa de los seres humanos hacia otros seres: la biología humana, como ciencia, reconoce la presencia, en los individuos de la especie Homo sapiens, de un dinamismo vital abierto y desprogramado y propio de cada individuo humano. Ese «plus de realidad» es inherente a cada uno y hace posible aflojar las ataduras que atan a los genes.

El cigoto es persona  porque es un cuerpo humano. Y la dimensión corporal es un elemento constitutivo de la persona humana, destaca López Moratalla. Es decir, un ser humano no sólo tiene cuerpo, sino que es el titular de su cuerpo. Cada uno se identifica con la estructura biológica y al mismo tiempo el cuerpo es signo de la presencia de la persona. Cada vida humana es la vida de un sujeto que es a lo largo de la trayectoria temporal de crecer, madurar, envejecer y morir.

En cada sujeto humano, hay una fusión de su vida autobiográfica y su vida biológica que es inherente y originaria, aunque las manifestaciones genuinas y propias de su ser personal sólo pueden hacerse explícitas a un determinado y gradual nivel de desarrollo y maduración corporal.

Agradecemos la revisión de este artículo a la catedrática de Bioquímica de la Universidad de Navarra Natalia López Moratalla.

Patricia Navas, Aleteia 

Vea también     ¿Fecundación asistida? - Instrucción 'Donum vitae'

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