jueves, 3 de febrero de 2022

3 cosas que nos demuestran el poder de la fe

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Más allá de una visión intelectualista y de una tradición, creer en Dios es ante todo un abandono existencial en Jesús

Cuando hablamos de la fe pensamos espontáneamente en las verdades de fe o en los conceptos en los que debemos creer.

También la traemos a colación cuando nos referimos a dos grupos sociales definidos: los creyentes y los no creyentes.

Creo que esta aproximación puede llevarnos a tener una visión intelectualista y limitada.

Es muy positivo promover el conocimiento de la Palabra y de las verdades de fe, pero es más positivo aún, conocer la fe en su totalidad; tomar consciencia de que la fe es ante todo un abandono existencial en Jesús.

Saber que por ser bautizados no recibimos una categoría de creyentes eterna que nos mantiene quietos y acabados con respecto a nuestra fe.

1LA GRACIA

La fe implica conocer el camino de la gracia, el camino de la apertura, de la pequeñez y de la confianza. Un camino que no es corto, sino que está llamado a crecer constantemente.

La fe no es cosa fácil, ni puede convertirse en pretexto para creer que todo está bien en nuestra vida.

Cuántas veces nos hemos dado cuenta de que nos hace mucho bien repetir:

“Creo Señor, pero aumenta mi fe”.

Mt 9,23

2EL EVANGELIO

Para profundizar en qué es la fe es bueno recurrir al Evangelio. En él vemos como Jesús muestra cierta admiración por la fe de personajes que no pertenecen al pueblo de Israel como el centurión o la mujer cananea.

Tanto el centurión como la mujer, eran dos personas que se encontraban fuera del conocimiento del Dios único o de la fe de Israel.

Pero a la vez eran dos personas que por no conocer de modo racional o por costumbre a Dios, poseían una clara conciencia de su pequeñez.

Se puede decir, una conciencia de la gracia, esa que nos da la intuición profunda de que lo que sucede es por el poder de Dios y no por cosas humanas.

La confianza que nos permite saber que Jesús puede hacer maravillas en nuestra vida si lo dejamos.

3LA SOLIDEZ DE DIOS

Creer es apoyarnos sobre la solidez de Dios. Creer no solo en unas verdades teóricas, sino en la persona que nos enseña y vive esas verdades.

La fe no es solo, o al menos en primer lugar, un consentimiento a verdades de fe que se refieren a Jesús, sino la aceptación de Jesús mismo.

Nuestra fe es un movimiento hacia Dios, es algo que nos pone en camino y nos arrastra. Una fe que es un éxodo de nosotros mismos y una entrada en Dios.

Cada día podemos aferrarnos a las palabras de Jesús que nos salva y decir: “basta solo una palabra tuya y seré curado”.

La fe no es solo el camino por el que podemos adherirnos a Dios y alcanzarle. La fe es también el camino que Dios abre a su poder a su fuerza, para hacer maravillas en todo el mundo.

Él las realiza por la fe que descubre en las personas que se le acercan: “vete, dice al centurión, y que te suceda como has creído”.

Jesús cede hasta obedecer a la fe de quien suplica.

Así como la falta de fe paraliza, la fe libera el poder de Jesús. Este es el diálogo que se da entre Dios y el hombre: Dios es el primero en hablar y espera que nosotros nos abandonemos a su palabra en cuanto hayamos sido captados por ella.

María fue la primera en abandonarse así a la palabra de Dios que le fue dirigida por el ángel Gabriel:

“Hágase en mí según tu Palabra”.

Lc 1,38
Luisa Restrepo, Aleteia

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Era ateo, se burlaba de la fe; su novia dijo «nada de sexo hasta el matrimonio»... y eso le cautivó

Alejandro Vélez quiso explorar la experiencia cristiana,
incluyendo misa y confesión


Alejandro Vélez cuenta cómo conoció a Johana y le cautivó su alegría y firmeza


 

lejandro Vélez, colombiano, ingeniero en Administración de la Universidad Nacional de Bogotá, ha contado en un vídeo su historia de conversión, que se produjo a través del ejemplo firme y alegre de su novia, que se negaba a tener relaciones antes del matrimonio, del poder de la confesión y de la formación razonada y acompañada en un grupo de fe de Civitas Orationis.

"Yo era ateo, totalmente alejado de Dios. Me burlaba y atacaba todo lo relacionado con la Iglesia y con Dios", explica Alejandro,

Su familia era católica y de niño le llevaban a misa. Hizo la Primera Comunión y la Confirmación. Pero muy pronto empezó a tener relaciones sexuales con una chica y eso empezó a alejarle de Dios.

En su caso, explica, "el ateísmo no fue una moda sino un estado en el que fui cayendo por etapas". Sus padres no sabían casi de doctrina: le transmitieron valores, pero no le explicaron con argumentos los mandamientos. Lecturas, amigos, profesores contrarios a la fe, le empujaron contra la fe en la adolescencia. El miedo a las burlas de otros acabó de hundir sus últimas ideas católicas.

Profesores anticristianos en la Universidad

En la Universidad Nacional de Bogotá, se dejó arrastrar por los comentarios de profesores. "Ellos no perdían oportunidad para meter su comentario socialista, comunista, de izquierdas; y sobre todo anti-cristiano, anti-católico, anti-iglesia. Me enredaron totalmente. Me dejé  llevar por eso", recuerda.

"Yo me burlaba de la Iglesia. Decía que la Iglesia es un negocio. Hacía chistes pesados, feos, hasta morbosos sobre la Iglesia, los sacerdotes, sobre Dios y la Virgen", detalla.

Y "ya de adulto universitario, era pura soberbia: gano mi dinero, soy ingeniero, tengo novias, no necesito a nadie". "Cuando uno está tan lleno de uno mismo, Dios no cabe", señala.

Alejandro Vélez insiste en cómo las relaciones fuera del matrimonio son una fuente de ceguera, que "borran la fe, cortan la comunicación con Dios". Pero, por el contrario, un testimonio de castidad puede llevar a abrir la mente y el alma.

"Noté en esa chica algo distinto"

"Yo estaba muy cegado por esa falta de pureza. En 2010 yo venía de un noviazgo mundano de seis años y medio, que terminó muy mal. Entonces conocí a Johana, la que hoy es mi esposa. Éramos compañeros de trabajo, y noté en ella algo distinto: tenía mucha alegría, era juiciosa, buena trabajadora, no se metía en chismorreos ni corrillos, era muy buena gente. Me llamó la atención".

Ana participaba en los grupos católicos de formación Civitas Orationis.

"Ella no me invitó a ir, yo me autoinvité. 'Quiero ir a esos grupos que vas', dije, y ella quedó muy sorprendida", recuerda Alejandro.

La primera sesión a la que acudió se habló de la virtud de la sabiduría. No entendió casi nada, pero la gente allí era agradable y acogedora. Decidió volver. A la siguiente sesión, le asombró que todos recordaban su nombre.

"Yo ya había probado de todo, estaba decepcionado de muchas cosas, y me dije que no pasaba nada por ir a eso", recuerda.

Fue a una misa... y Dios empezó a actuar

Tras una tercera sesión, se despertó en él el deseo de ir a una misa. En esa misa, empezó a despertar su conciencia adormecida.

Recordó a un amigo que se había suicidado un año antes. "No me sorprendió su suicidio, yo sabía que él no estaba bien. Y en misa pensé: 'pude haber hecho algo por él'. Creo que fue la primera vez que oí la voz de Dios animándome a actuar bien: 'puedes rezar por él', 'no dejes pasar las cosas', 'no aplaces nada'..."

La firmeza y la valentía atraen

Alejandro y Ana empezaron a salir. En cierto momento, paseando en un centro comercial, Ana le dijo:

- Si quieres que seamos novios, que sepas ya que yo espero hasta el matrimonio. Cero relaciones hasta el matrimonio.

- Ah, ¿sí? Vaya, jaja... ¿como si tuvieras un cinturón de castidad?

- Pues si lo quieres ver así, sí. ¡Cinturón de castidad!

Él se había reído y burlado. Pero al seguir paseando, pensándolo y comentándolo, él admitió:

- Pues, la verdad... admiro tu convicción...

"Es que me cautivó ella, que se hacía respetar. Pero también me cautivó esa fuente de firmeza y convicción, que no era ella sola, que era Dios. Esto es importante en nuestra historia", señala hoy.

Acompañamiento y confesión

Alejandro seguía explorando la fe en Civitas. Allí contaba con el apoyo continuado de un acompañante, con el que podía hablar sobre su vida, sobre oración, compartir libros y conversaciones.

Un día repasó una lista de preguntas de un examen de conciencia. "Uau, qué cantidad de cosas que ofenden a Dios... y que yo no sabía. Cosas tan comunes como la altanería, la grosería con los mayores, la impuntualidad, confundir sexo con amor, la piratería, evadir impuestos..."

Aún no estaba totalmente convencido de que Dios existiera, pero como parte de su proceso de investigar y probar cosas nuevas, después de dos meses en Civitas, decidió confesarse.

"Y ahí sí se me abrieron las entendederas. Era una nueva fuerza, una oportunidad... yo sentía que Dios me perdonaba. Salí flotando de ese confesionario". Ese fue el gran momento de cambio.

Civitas Orationis, con su sistema de clases y formación intelectual, encajó muy bien con él, que se hacía muchas preguntas y quería un enfoque sistemático. Así, lo espiritual, lo intelectual y lo afectivo se sumaron en su camino hacia la fe.

Desde ese momento han pasado 11 años. Alejandro y Johana se casaron, formaron una familia, van juntos a misa y los sacramentos, rezan y juntos se forman en la enseñanza católica.

Y en este otro vídeo, de 2021, Alejandro y Johana hablan del amor y la educación en la vida familiar

ReL

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miércoles, 2 de febrero de 2022

El increíble relato de 3 ex satanistas que regresaron a la Iglesia Católica

Satanistas

Créditos: Wikipedia.

En reiteradas oportunidades, varios sacerdotes advierten cómo el satanismo tiene cada vez más difusión en diferentes grupos, especialmente en jóvenes. En un artículo escrito para National Catholic Register, tres ex satanistas cuentan su regreso a la Iglesia Católica y advierten sobre el peligro de este mundo oculto.

El increíble relato de 3 ex satanistas que regresaron a la Iglesia Católica

Deborah Lipsky  se involucró con el satanismo cuando era adolescente y regresó a la Iglesia Católica de su juventud en 2009. De niña fue educada en un colegio católico, sin embargo, el rechazo de sus compañeros de clase -ya que tiene autismo- la llevó a portase mal en clase. Esto la llevó a tener mala relación con las monjas que administraban la institución y de a poco se alejó del catolicismo.

“Estaba enojada con las monjas, así que, como broma y para vengarme, comencé a venir a la escuela con el pentagrama. También lo dibujaría en mis tareas escolares. Me pidieron que dejara la escuela. Ahora, estos eran los días previos a Internet, así que comencé a leer sobre el satanismo en libros y luego comencé a hablar con satanistas”, explica Deborah.

Se unió a un culto satánico, pero la vulgaridad de sus Misas Negras la desanimó. Ella recordó: “Es la depravación en su peor momento. El satanismo tiene que ver con la destrucción de la Iglesia y la moralidad tradicional”.

La gente invita al demonio a entrar en sus vidas a través de “portales”, dijo: “Puedes usar tablas Ouija, ir a un psíquico, asistir a una sesión espiritista o tratar de comunicarte con fantasmas. También podemos invitarlos a entrar cuando nos dejamos consumir por la ira y nos negamos a perdonar. Los demonios tienen la capacidad de manipular nuestros pensamientos y llevarnos a las adicciones”.

Un miedo creciente al demonio la llevó a regresar a la Iglesia y compartir sus experiencias. Ella dijo: “Amo a la Iglesia y le he dedicado mi vida… Nuestra Señora también ha tenido un papel increíble en mi vida. He visto grandes milagros suceder a través de María”.

Al igual que Deborah, David Arias -otro de los ex satanistas- también fue educado en un hogar católico. Amigos en la escuela secundaria le presentaron el tablero Ouija y lo invitaron a jugarlo en un cementerio. La asociación lo llevó a fiestas clandestinas, que incluían promiscuidad y abuso de drogas y alcohol. Eventualmente, fue invitado a unirse a lo que él llamó “la iglesia de Satanás”.

Muchos eran “góticos”, personas que vestían de negro y se tiñen el cabello, los labios y alrededor de los ojos de negro. Otros parecían perfectamente respetables y trabajaban como médicos, abogados e ingenieros.

Después de cuatro años en el culto, David “se sintió vacío” por dentro y se volvió a Dios y volvió a su fe católica. Él también recomienda la asistencia regular a Misa y la Confesión regular, así como el Rosario. Él dijo: “El Rosario es poderoso. ¡Cuando alguien está rezando el Rosario, el mal se enfada!”.

Zachary King se unió a un aquelarre satánico cuando era adolescente, atraído por actividades que encontraba agradables. Explicó: “Querían que la gente siguiera regresando. Tenían máquinas de pinball y videojuegos que podíamos jugar, había un lago en la propiedad en el que podíamos nadar y pescar, y un pozo para hacer barbacoas. Había mucha comida, fiestas de pijamas y podíamos ver películas”.

También había drogas y pornografía. La pornografía, de hecho, “juega un papel muy importante en el satanismo”.

A los 33 años se alejó del aquelarre. Su conversión al catolicismo comenzó en 2008, cuando una mujer le entregó una Medalla Milagrosa.Hoy, advierte a los padres que eviten que sus hijos se expongan al demonio. Esto incluye evitar el tablero Ouija y juegos como el Charlie Charlie Challenge.

¿Qué piensas de estas historias de ex satanistas?

ChurchPOP
Este artículo fue traducido y adaptado de National Catholic Register.

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Papa Francisco tocó un asunto casi prohibido… y los medios fingieron no oír

POPE FRANCIS,COLOMBIA


¿Por qué no se habla de eso? ¿Sólo porque fue perpetrado por los comunistas?

El papa Francisco recordó  a los cerca de 3,5 millones de víctimas de hambre provocada deliberadamente en los campos de Ucrania por las políticas del dictador comunista Joseph Stalin, de la antigua Unión Soviética, entre 1932 y 1933, para «colectivizar» granjas de ganado y tierras agrícolas.

El abominable episodio, llamado hoy de Holodomor, fue el más voluminoso, pero no el único del género: 1,5 millones de personas en Kazajistán y casi otro millón de habitantes del norte del Cáucaso y de regiones a lo largo de los ríos Don y Volga sufrieron suplicios semejantes, en la misma época, también causados intencionalmente por el gobierno comunista.

En un mensaje al pueblo ucraniano, el papa Francisco mencionó «la tragedia del Holodomor, la muerte por hambre provocada por el régimen estalinista que dejó millones de víctimas. Rezo por Ucrania, para que la fuerza de la paz pueda curar las heridas del pasado y promover caminos de paz».

El genocidio ucraniano empezó debido a la resistencia de muchos campesinos del país a la colectivización forzada, una de las bases del régimen comunista por implicar la supresión de la propiedad privada. Los soviéticos confiscaron masivamente el ganado, las tierras y las granjas de los ucranianos y les impusieron castigos que iban desde trabajos forzados al asesinato sumario, pasando por brutales desplazamientos de comunidades enteras.

A pesar de haberse tratado del exterminio sistemático de un pueblo, aún no existe, en la llamada «comunidad internacional», un reconocimiento amplio y claro del genocidio ucraniano. Algunas corrientes ideológicas evitan el término genocidio alegando que el Holodomor habría sido, a su ver, una consecuencia de «problemas logísticos» asociados a las radicales alteraciones económicas de la Unión Soviética. Es decir, algo que dejaría de ser ese algo porque llegó a ser algo como efecto colateral de alegadas buenas intenciones…

Es muy interesante observar que, recurrente y obstinadamente, se confeccionan teorías suavizares y condescendencias «técnicas» para regatear la verdad sobre el comunismo: esa aberración histórica jamás pasó, ni podría, de una monstruosidad tan odiosa y criminosa como el nazismo.

Además, al hablar de nazismo, prácticamente todo el mundo ya ha oído hablar del Holocausto. Mucha menos gente ha oído hablar del Holodomor. No se trata de comparar los horrores, sino de cuestionar el relativo silencio alrededor de éste en comparación con la amplia divulgación que se da a aquél, sin que ninguno de estos episodios atroces sea «menos grave» o «más grave» que el otro. Sólo hay relativización moral del exterminio humano, finalmente, en la mente de quien lo instrumentaliza.

Pero es un hecho que prácticamente todo el mundo que tiene acceso a los medios de comunicación ya ha oído decir que Hitler mató a 6 millones de judíos en los campos nazis de concentración entre 1933 y 1945 (aunque se preste menos atención al hecho que ese exterminio sistematizado también se extendió a minorías menos recordadas, como gitanos, polacos, prisioneros de guerra soviéticos, discapacitados físicos y mentales, homosexuales, además de minorías clamorosamente «olvidadas», como las víctimas católicas – san Maximiliano Kolbe y santa Teresa Benedicta de la Cruz son dos ejemplos ilustres de entre muchos otros casi ignorados, pero bastan para cuestionar la campaña de desinformación orquestada por quien acusa a la Iglesia de haber sido «cómplice» de aquella carnicería).

Sin que se disminuya en nada, por lo tanto, la necesidad imperiosa de reconocer el horror a que fueron sometidos cobardemente el pueblo judío y las otras minorías perseguidas por el nazismo, es necesario observar paralelamente que, comparativamente, mucho menos gente ya ha oído decir que Stalin mató, poco antes, a 6 millones de ucranianos, kazajos y otras minorías soviéticas mediante la imposición de hambre masiva.

Y también son aún muy pocos los que saben de los otros 14 millones de personas que fueron asesinadas por el comunismo sólo en la Unión Soviética, por no hablar del resto de víctimas en una lista aterradora de seres humanos exterminados por el mismo comunismo en todo el mundo a lo largo del siglo XX:

  • 65 millones en la República Popular de China
  • 1 millón en Vietnam
  • 2 millones en Corea del Norte
  • 2 millones en Camboya
  • 1 millón en los países comunistas del Este de Europa
  • 1,7 millón en África
  • 1,5 millón en Afganistán
  • 150 mil en América Latina
  • 10 mil como resultado de las acciones del movimiento internacional comunista y de los partidos comunistas fuera del poder.

Esta suma petrificante de 94,4 millones de personas exterminadas por los regímenes comunistas es estimada por los autores de «El Libro Negro del Comunismo: Crímenes, Terror, Represión», una obra colectiva de profesores e investigadores universitarios europeos encabezados por el francés Stéphane Courtois.

Como el libro es de 1997, éste obviamente no abarca las muertes cometidas de allá hasta acá en las regiones que continuaron sujetas a ese régimen y a sus métodos esencialmente opresivos, como China y Corea del Norte; ni, está claro, en las regiones que retrocedieron en su trayectoria democrática para reeditar esa aberración histórica – como la Venezuela de Chávez, Maduro y sus comparsas del Foro de São Paulo.

En una época en que las farsas de sesgo socialista vuelven a presentarse al mundo como «liberadoras del pueblo» (nuevamente, véase Venezuela, pero véase también las modalidades del «reajuste de la riqueza» practicadas por gobiernos de ideología socialista en países como Cuba, Argentina e incluso Brasil), la verdad sobre el comunismo suele «evitarse» en las televisiones y en los «grandes» diarios y revistas al servicio de ese proyecto de poder – que no es exactamente un poder «del proletariado», como predica, descaradamente, su propaganda (a este propósito, nunca está demás recordar el magistral resumen hecho por George Orwell sobre la «igualdad» realizada por el comunismo: «Todos son iguales, pero algunos son más iguales que otros»).

Dentro de este contexto ideológico y de tergiversación de los hechos que es una característica suya indisociable, es digno de aplausos que el papa Francisco haya dado nombre a los bueyes – así como lo dio al otro genocidio ampliamente «olvidado» por el mundo hasta recientemente: aquel que la Turquía otomana perpetró contra la Armenia cristiana en 1915.

Francisco Vêneto, Aleteia

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¿Por qué los anillos de Boda se ponen en el dedo anular?


 

¿Sabes por qué el anillo que se ponen en los esposos el día de la Boda se pone en el dedo anular? Tiene mucho que ver con el significado del Matrimonio. Vas a flipar con el significado, te lo cuento en este post.

Cuando preparo la celebración del sacramento con los novios me gusta hacerles esta pregunta. ¿Por qué el anillo en el dedo anular? Si hay respuesta está suele ser normalmente: “¡Porque es el dedo que está conectado directamente con el corazón!”. Les digo que esa es la respuesta ñoña, y que el dedo que va directamente al corazón se llama… ¡dedo corazón! Menuda sorpresa. Conocimiento desbloqueado.

¿Entonces cuál es la respuesta? Les digo que vamos a hacer un juego. Vosotros que leéis esto vais a hacerlo también. Vamos a cerrar el puño y a ir levantando los dedos. Solo uno a la vez, a ver hasta donde sois capaces de levantarlo y cual levantáis con más facilidad.

1️⃣ Empezamos con el pulgar. Dedo arriba o dedo abajo ¿Fácil no? Todos podemos. Solemos usar este dedo para decir que todo está bien, o que todo ha sido un desastre. Los jóvenes lo podéis usar para decir a vuestros padres las notas de junio. Seguimos.

2️⃣ Seguimos con el índice. También fácil de levantar, ¿no? Este dedo vale para señalar un camino, para acusar a alguien, para hacer ver que se sabe algo o para indicar que hay que seguir leyendo el hilo de Twitter. Y Jesús lo usaba para expulsar demonios. Más. 

3️⃣ Ahora prueba a levantar el dedo corazón. Los niños lo llaman el “dedo palabrota”. Que curioso que el dedo que va directamente al corazón sirva para mandar a tomar por ……. a la gente. Supongo que quien lo hace lo hace “de corazón”. Sigamos. 

4️⃣ Vamos a saltarnos un dedo y toca ahora levantar el meñique. También es muy sencillo. Con este dedo las niñas sellan promesas de súper amigas para siempre, y alguien amanerado lo deja levantado al beber en una copa de balón. Solo nos falta un dedo.

5️⃣ El anular. Prueba a levantarlo con el puño cerrado. ¿Cuesta no? Quizás ni puedas. ¿Y para qué sirve este dedo? Ni para decir que todo está bien, ni para señalar, ni para mandar a ……, ni para hacer promesas. El dedo anular no sirve para nada. Bueno, sirve para una cosa: para que los esposos lleven los anillos que se entregan el día de la Boda.

¿Y por qué en este dedo?  ¡Porque es el dedo débil! Ni siquiera puede levantarse solo. De hecho “anular” tiene que ver etimológicamente con “anulado”. Los anillos de Matrimonio se ponen en ese dedo para que no se les olvide a los esposo que es en la debilidad donde más necesitan amarse. Ahí es donde todos necesitamos que nos quieran. Quien nos quiera poco nos querrá solo por lo positivo: por ser fuertes, simpáticos y generosos. ¿Pero quien nos quiere por nuestras miserias, por nuestras debilidades, por nuestros defectos? Solo quien nos quiera de verdad.

El Matrimonio es para toda la vida, por eso es muy serio. Quererse toda la vida requiere aprender a amar al otro en la debilidad. ¿Recordáis las palabras que pronuncian los novios delante del cura en el momento en que se convierten en esposos? “Yo, N, te recibo a ti, N, como esposo/a y me entrego a ti, y prometo serte fiel en la prosperidad y en la adversidad, en la salud y en la enfermedad, y así amarte y respetarte todos los días de mi vida”. Ósea, en lo bueno y en malo. Es fuerte. Así necesitamos ser amados y amar.

Amar es aprender a recibir al otro y aprender a entregarse para que el otro te reciba. En la fortaleza y en la debilidad. Cuando esto se da la cosas van bien. Cuando una parte falle la cosa se complica. Necesitamos profundizar cada vez más y madurar la forma de amarnos. El Matrimonio es una Alianza para siempre, en lo próspero y en lo adverso. ¿Sabes el nombre que se le da a los anillos de boda? Exacto. Alianzas.

Me gusta decir a los esposos que cuando tengan una dificultad y les cueste quererse se miren el anillo. Y que cuando haya un problema se pidan perdón (pronunciando la palabra) y además se besen mutuamente el dedo anular con el anillo en señal de veneración y amor. 

La debilidad propia nos va a acompañar toda la vida. Nuestra condición humana es débil, esto requiere aceptación. Y por supuesto la ayuda de Dios, a quien el día de la Boda se le pidió su ayuda. Dios no nos quiere por fuertes, nos quiere por débiles, justo como necesitamos. Ya lo dice San Pablo: “Vivo contento en medio de mis debilidades (…) porque cuando soy débil, entonces soy fuerte”. 

Eso si, tampoco vale excusarse en que se es débil para no cambiar. Cambiar y convertirse de lo negativo es un signo de amor al otro. “Yo es que soy así”. Si, claro, pero demuestras orgullo si te conformas con no querer cambiar un rasgo malo o no disculparse nunca.

No olvides esto. El amor es apasionante, pero requiere firmeza en el amor, y el amor firme es el que aprende a aceptar la debilidad propia y a amar la de la otra persona. Así es posible que el amor sea para toda la vida. Enseñemos esto a los jóvenes. Matrimonios: sed luz. 

Y hasta aquí la explicación. Espero que os haya gustado y, ya sabéis, rezad por mi.  Si Dios quiere la temática del nuevo libro va a ser la de este hilo. Así que especialmente me encomiendo a vosotros para llevarlo adelante. La Paz. 

P. Patxi Bronchalo, ReL


































Así son los religiosos en Estados Unidos según un estudio de la Iglesia estadounidense


Un estudio preparado por CARA para los obispos estadounidenses muestra cómo son los religiosos de votos perpetuos que profesaron en 2021 en la Unión Americana.


(ZENIT Noticias / Washington, 26.01.2022).- En el contexto de la próxima jornada mundial de la vida consagrada, que desde 1997 se celebra cada 2 de febrero, la Iglesia católica en Estados Unidos dio a conocer el resultado de una encuesta sociológico sobre la vida religiosa en la Unión Americana. El reporte recoge las respuestas de los religiosos y religiosas que emitieron sus votos perpetuos en 2021 en una congregación en Estados Unidos (547 respuestas de 742 posibles, es decir, un 74% de respuesta por parte de superiores mayores. Con relación a los religiosos que contestaron, lo hicieron 62 religiosas y 60 religiosos, de 182 que emitieron votos perpetuos en 2021, es decir 67%).


El estudio arroja los siguientes datos relevantes:

Edad e historial vocacional– En promedio, los religiosos que respondieron informan que tenían 19 años cuando consideraron por primera vez la vocación a la vida religiosa.

– La edad media de los religiosos que respondieron de la clase de profesión de 2021 es de 37 años. La mitad de los religiosos que respondieron tienen 34 años o menos. El más joven tiene 24 años y el mayor 70.


Datos demográficos

– Siete de cada diez (71%) religiosos que respondieron dicen que su raza o etnia principal es caucásica, europea americana o blanca. Uno de cada diez (13%) se identifica como asiático/isleño del Pacífico/nativo de Hawai. Uno de cada diez se identifica como hispano/latino(a). El 4% se identifica como africano/afroamericano/negro y sólo dos encuestados se identifican como mestizos.

– Tres cuartas partes de los religiosos que respondieron (76%) nacieron en Estados Unidos. De los nacidos fuera de Estados Unidos, los países de origen más comunes son Vietnam y Filipinas (5 religiosos de cada uno).


Datos familiares

– En promedio, los encuestados nacidos fuera de Estados Unidos tenían 23 años cuando llegaron por primera vez a Estados Unidos y vivieron aquí durante 15 años antes de la profesión perpetua.

– Nueve de cada diez (86%) religiosos encuestados afirman que alguien les animó a considerar la vocación a la vida religiosa. Los hombres son más propensos que las mujeres a ser animados por un párroco, amigo, madre y feligrés.

– Casi todos los religiosos que respondieron (99%) de la “Clase 2021” tienen al menos un hermano. Uno de cada cinco (20%) tiene un hermano o hermana. Cuatro de cada cinco (42%) dicen tener dos o tres. Un tercio (35%) tiene cuatro o más hermanos.


Educación y experiencia pastoral

– La “Clase 2021” tiene un alto nivel de formación. Dos de cada diez religiosos que respondieron obtuvieron un título de posgrado antes de ingresar en su instituto religioso. Siete de cada diez (70%) entraron en su instituto religioso con al menos una licenciatura (63% para las mujeres y 77% para los hombres).


– Cuatro de cada cinco (80%) participaron en uno o más programas o actividades religiosas antes de entrar en su instituto religioso. Dos quintas partes de los encuestados (39%) participaron en la pastoral juvenil o en un grupo de jóvenes. Tres décimos participaron en la pastoral o grupo de jóvenes adultos (33%) y en la pastoral universitaria católica/Centro Newman (30%). Uno de cada cinco (18%) participó en una Jornada Mundial de la Juventud antes de entrar en su instituto religioso.

ENRIQUE MÚJICA, Zenit

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martes, 1 de febrero de 2022

Biblia, dinero e impuestos: 5 reflexiones del Papa sobre legalidad, imparcialidad y transparencia para los que cobran los impuestos


 

(ZENIT Noticias / Ciudad del Vaticano, 31.01.2022).- El último día del mes de enero de 2022 el Papa recibió en audiencia especial a los trabajadores de la Agencia Tributaria Italiana. Con ellos quiso compartir “algunas de las enseñanzas del Evangelio que pueden ayudarles en su trabajo”. El Papa se inspiró en los principios rectores de la misma agencia: legalidad, imparcialidad y transparencia. 


***


1) Los impuestos en la Biblia y el testimonio de Mateo: pedir que nos ilumine y caliente el corazón

“(…) debemos recordar que no faltan referencias a los impuestos en la Biblia. Forma parte de la vida cotidiana desde la antigüedad. Todos los imperios que han gobernado Tierra Santa, e incluso los reyes de Israel, han establecido sistemas de pago de impuestos.

La situación más conocida es la de los impuestos que los romanos exigían en la época de Jesús. Lo hacían a través de los «publicanos», que cobraban impuestos a cambio de un gran pago. Y entre ellos estaba Zaqueo (cf. Lc 19,1-10), de Jericó, al que Jesús fue a visitar y convirtió, escandalizando a todos.

También Mateo era un publicano, al que Jesús llamó mientras estaba en el quiosco de los impuestos; Mateo le siguió inmediatamente y se convirtió en discípulo, apóstol y evangelista (cf. Mt 9,9-13). Caravaggio ha inmortalizado el momento en que Jesús le tiende la mano y le llama: agarrando el dinero, estaba, así [hace el gesto]. Y esto es lo que usted [el Director] dijo al principio sobre el “miserando et eligendo”. Lo mira con misericordia (miserando) y lo elige (eligiendo). Lo mira “miserando et eligendo”. A partir de ese momento, la vida de Mateo ya no es la misma: está iluminada y calentada por la presencia de Cristo. Y a veces, cuando rezamos al Señor para tomar una decisión, le pedimos la gracia de iluminarnos -y esto hay que hacerlo siempre-, pero no siempre le pedimos la otra gracia: que nos caliente el corazón. Porque una buena decisión necesita ambas cosas: una mente clara y un corazón cálido, calentado por el amor. Tal vez Mateo habrá seguido usando y administrando sus propios bienes, y tal vez también los de los demás, pero ciertamente con otra lógica: la del servicio a los necesitados y la de compartir con sus hermanos, como le enseñó el Maestro.


2) Biblia y dinero: ni autosuficientes ni irresponsables del otro

La Biblia no demoniza el dinero, sino que nos invita a hacer un buen uso de él, a no ser esclavos de él, a no idolatrarlo. Y no es fácil utilizar bien el dinero. A este respecto, poco conocida pero muy interesante es la práctica del pago de los diezmos. Se trata de una costumbre común a varias sociedades antiguas, que consiste en el pago de una décima parte de los frutos de la tierra o del ganado por parte de los agricultores y ganaderos al soberano.

El Antiguo Testamento, aunque mantiene esta práctica, le da otro significado. De hecho, el diezmo se utilizaba para mantener a los miembros de la tribu de Leví (cf. Lev 27:30-33) que, a diferencia de las demás tribus de Israel, no habían recibido una parte de la Tierra Prometida como herencia. La tarea de los levitas era servir en el templo del Señor y recordar a todos que Israel es el pueblo de los que han sido salvados por Dios. Por lo tanto, no podían apartar sus propias riquezas, sino que tenían que vivir de las ofrendas de las otras tribus, a las que cobraban impuestos por ello. Desde este punto de vista, el diezmo para los levitas servía para desarrollar en la conciencia del pueblo dos verdades: la de no ser autosuficiente, porque la salvación viene de Dios; y la de ser responsables unos de otros, empezando por los más necesitados.

En este contexto, los principios de legalidad, imparcialidad y transparencia se convierten en una valiosa brújula.


3) Legalidad

Hoy, como en los tiempos bíblicos, los recaudadores de impuestos corren el riesgo de ser percibidos en la sociedad como un enemigo del que hay que cuidarse. Y, por desgracia, una cierta cultura de la sospecha puede extenderse a los encargados de hacer cumplir la ley.

Sin embargo, es una tarea fundamental, porque la legalidad protege a todos. Es una garantía de igualdad. Las leyes permiten mantener un principio de equidad cuando la lógica de los intereses genera desigualdades. La legalidad en la fiscalidad es una forma de equilibrar las relaciones sociales, quitando fuerzas a la corrupción, la injusticia y la desigualdad. Pero esto requiere una cierta formación y un cambio cultural. Como se suele decir, la fiscalidad se considera como «meter las manos en los bolsillos de la gente». En realidad, los impuestos son un signo de legalidad y justicia. Debe favorecer la redistribución de la riqueza, protegiendo la dignidad de los pobres y de los últimos, que siempre corren el riesgo de ser aplastados por los poderosos.

Cuando los impuestos son justos, son para el bien común. Trabajemos para que crezca la cultura del bien común, ¡esto es importante! -Hay que trabajar para que se tome en serio el destino universal de los bienes, que es la finalidad primera de los bienes: el destino universal, que la doctrina social de la Iglesia sigue enseñando hoy, heredándolo de la Escritura y de los Padres de la Iglesia. Entre las cosas que apoya el IRS [impuesto en Italia], usted ha enumerado a los médicos. Por favor, continúen con el sistema sanitario gratuito, por favor. Y esto viene de Hacienda. Defiéndelo. Porque no debemos caer en un sistema sanitario de pago por servicio, en el que los pobres no tienen derecho a nada. Una de las cosas bellas que tiene Italia es ésta: por favor, consérvela.


4) Imparcialidad

Su trabajo parece ingrato a los ojos de una sociedad que pone la propiedad privada en el centro como un absoluto y no la subordina al estilo de la comunión y el reparto para el bien de todos. Sin embargo, junto a los casos de evasión fiscal, pagos por debajo de la mesa e ilegalidad generalizada, se puede hablar de la honestidad de muchas personas que no eluden su deber, que pagan sus cuotas y contribuyen así al bien común. A la lacra de la evasión se responde con la simple rectitud de muchos contribuyentes, y esto es un modelo de justicia social. La imparcialidad de su trabajo afirma que no hay ciudadanos que sean mejores que otros en función de su afiliación social, sino que a todos se les reconoce la buena fe de ser constructores leales de la sociedad. Hay una «artesanía del bien común» que debe ser narrada, porque las conciencias honestas son la verdadera riqueza de la sociedad.

En cuanto a la imparcialidad, sigue siendo pertinente la instrucción de San Pablo a los cristianos de Roma: «Devolved a cada uno lo que se le debe: al que se le deben impuestos, dadle impuestos; al que se le grava, dadle impuestos; al que se le teme, temedle; al que se le respeta, respetadle» (13,7). No se trata de legitimar ningún poder, sino de ayudar a cada uno a «hacer el bien ante todos los hombres» (Rom 12,17).


5) Transparencia

El episodio evangélico de Zaqueo recuerda la conversión de un hombre que no sólo reconoce su propio pecado de haber defraudado a los pobres, sino que, sobre todo, comprende que la lógica de acumular para sí mismo le ha aislado de los demás. Por eso devuelve y comparte. Ha sido tocado en su corazón por el amor gratuito de Jesús que ha querido ir directamente a su casa. Y así declara abiertamente lo que hará: la mitad de lo que posee lo dará a los pobres y devolverá cuatro veces más a los que ha robado. Devuelve el dinero con un generoso interés. De esta manera da transparencia al dinero que pasa por sus manos. Dinero transparente: ese es el objetivo. Las autoridades fiscales suelen ser percibidas negativamente si no está claro dónde y cómo se gasta el dinero público. Esto puede llevar a la sospecha y al descontento. Los que gestionan el patrimonio de todos tienen la grave responsabilidad de no enriquecerse.

En 1948, Don Primo Mazzolari escribió a los políticos católicos elegidos para el Parlamento: «Mucho se les perdonará a aquellos que, no habiendo podido proveer a todas las penurias de los demás, se hayan cuidado de no proveer a las suyas. Reducir la miseria del prójimo no siempre es posible: no tomar para nosotros la miseria, siempre es posible. Este es el primer deber, el primer testimonio cristiano. Ante una tribulación común, las manos limpias parecen una presentación escasa: pero los pobres no piensan así. Los pobres miden por ella, no nuestra honestidad, sino nuestra solidaridad, que es entonces la medida de nuestro amor». La transparencia en la gestión del dinero, que procede de los sacrificios de muchos trabajadores y trabajadoras, revela la libertad de espíritu y hace que las personas estén más motivadas para pagar los impuestos, sobre todo si la recaudación ayuda a superar las desigualdades, a realizar inversiones para que haya más trabajo, a garantizar una buena sanidad y educación para todos, a crear infraestructuras que faciliten la vida social y la economía.

Queridos hermanos y hermanas, que San Mateo os cuide y apoye vuestro compromiso con el camino de la legalidad, la imparcialidad y la transparencia. No es fácil, pero enséñanoslo: trabaja para que todos lo entendamos. Estas cosas son importantes. Yo también os acompaño con mis oraciones y mi bendición y también con mi cercanía. Y les pido que por favor recen por mí. Gracias.


Traducción del original en lengua italiana realizado por el P. Jorge Enrique Mújica, LC


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