Queremos llevar el amor del Hijo de Dios a todos los hombres. Ha permitido que le abran el Corazón con una lanza para que esté abierto para todos. Que el Corazón de Jesús nos ayude a ser sus testigos. Para ello invocamos la ayuda de la Madre de Dios, Nuestra Señora del Sagrado Corazón de Jesús.
Impactante testimonio del Padre Grzegorz Draus desde Leópolis (Ucrania): "Los días nos parecen meses"
«Leópolis sigue siendo una ciudad menos peligrosa que otras de Ucrania. Hay alertas de ataques aéreos, pero gracias a Dios no ha habido bombardeos. Acogemos a los refugiados que se dirigen a la frontera», explica el padre Grzegorz Draus, de la parroquia de San Juan Pablo II de Leópolis, a la fundación internacional Aid to the Chruch in Need (ACN). La parroquia es un oasis en el camino hacia Polonia, asegura el sacerdote.
«Los primeros refugiados llegaron el viernes, segundo día de la guerra. De viernes a domingo vinieron 60 personas, entre ellas 35 niños», describe el padre Grzegorz.
«Oficialmente» sólo hay una habitación para invitados en el salón parroquial, pero han habilitado alojamientos en todas las habitaciones disponibles, añade. Los feligreses ayudan trayendo colchones, ropa de cama y alimentos.
La gente viene de Kiev, Yitomir, Zaporiyia, Pershotravensk, cerca de Mykolaiv, Kamianské, Krivói Rogy muchos otros lugares. «Llegan agotados y muy asustados. El viaje a través de Ucrania ahora toma mucho tiempo, las carreteras están congestionadas y hay muchos puestos de control. Una familia de ocho miembros que ha llegado esta noche desde la región de Mykolaiv (a unos 800 km de distancia) llevaba tres días en carretera».
La mayoría continua hacia la frontera después de uno o dos días, algunos hacia Transcarpacia. «Saben que tendrán que esperar en la frontera dos días más», añade el padre Draus. La parroquia abarca la parte sur de Leópolis, y la propia iglesia está situada en los límites de la ciudad, en una carretera principal que va hacia el sur. «Es difícil moverse porque hay puestos de control instalados en las carreteras donde se controla a los viajeros para proteger la ciudad de los saboteadores», comenta el padre a ACN.
La comunidad también ayuda a organizar otros puntos de acogida para personas que huyen de la guerra. «Hemos donado mantas y colchones a una familia de la parroquia que está organizando la asistencia en su ciudad natal, fuera del paso fronterizo de Shehyni/Medyka, para los que hacen fila a pie en la frontera, la cola es de 37 kilómetros», dice el sacerdote.
Como en el centro Juan Pablo II hay clases para niños con autismo, tres familias de Kiev con niños autistas han pedido ayuda. «Si Dios quiere, vendrán y se quedarán con nosotros y los profesores les darán clases».
La gente en Ucrania mide la guerra en días: El primer día de la guerra, el tercer día de la guerra… «Los días se me hacen muy largos, me parecen meses», dice el padre Grzegorz.
El domingo acudió a la santa misa menos gente de lo acostumbrado, una quinta parte de los fieles que van habitualmente, porque muchos evitan salir de sus casas.
Sin embargo, en medio de las dificultades, el padre Draus experimenta signos de unidad en la fe: «Desde el sábado por la tarde hasta el domingo por la noche, bautistas y evangélicos (pentecostales) de Kiev, Yitomiry y Zaporiyia pasaron la noche en el salón parroquial. Todos estuvieron después en la celebración de la misa compartiendo su experiencia con nosotros», añade. «No veo que la guerra debilite la fe, sino más bien lo contrario. Los fieles que acudieron al servicio, entre ellos más de veinte niños, se quedaron más tiempo y rezaron juntos. Dios está ahí para ayudar».
En respuesta al estallido de la guerra en Ucrania, ACN ha lanzado un paquete de ayuda de emergencia por valor de un millón de euros. Según el presidente ejecutivo de ACN, el Dr. Thomas Heine-Geldern, el dinero beneficiará a los sacerdotes y religiosos que trabajan en parroquias, refugiados, orfanatos y residencias de ancianos de todo el país.
Satanás es mucho más inteligente que el ser humano, entonces ¿cómo escapar a sus mentiras?
Satanás pretende ser “mejor que Dios”, se presenta como un amigo y es un maestro de la ilusión.
Es mucho más inteligente que el hombre. Entonces, ¿cómo responder a sus tentaciones que tienen apariencia de bien? Jesús nos da un ejemplo.
Jesús tentado por el diablo
Desierto de Judea donde Jesús fue tentado
Sr. Amata CSFN
Si Jesús fue tentado, entonces todos nosotros hemos sido, somos y seremos tentados.
Las tentaciones se esconden bajo la apariencia del bien. Y lo más perverso es que Satanás incluso las motiva con citas de la Escritura.
Cuando Jesús es tentado en este desierto de Judea, se limita a citar la Biblia
Sr. Amata CSFN
En realidad, estas tentaciones golpean a Dios y al hombre, que se destruye a sí mismo y a su vida.
Jesús nos da un ejemplo de cómo responder a las tentaciones. El principio más importante es no dejarse arrastrar al diálogo con un espíritu maligno.
La respuesta de Jesús consiste simplemente en citar la Escritura. Jesús no presenta ningún argumento propio. Se limita a citar la Biblia.
De este modo, Jesús se aferra a Dios Padre, a su Palabra inspirada. No se apoya en su propia sabiduría, sino en Dios.
Jesús se apoya solo en Dios
Sr. Amata CSFN
Esto es lo contrario de lo que hizo Eva en el jardín de Edén cuando dialogó con el espíritu maligno y cayó en el pecado. Así, se perjudicó a sí misma, a su marido y a sus hijos.
Sin Dios perdemos
A veces nos equivocamos y en la tentación nos quedamos solos, avergonzados ante Dios, avergonzados de pedirle ayuda.
Monte de la Tentación. Desierto de Judea
Sr. Amata CSFN
Y precisamente en este momento no podemos quedarnos solos con el espíritu maligno, porque seguramente perderemos. Es cuando más necesitamos a Dios. Él nos ayudará si se lo pedimos.
Tras 15 años como bruja de la Nueva Era, Luisa Lomeli advierte de que en esta corriente se abren puertas al demonio, muchas veces sin saberlo.
Durante 15 años, la mexicana Luisa Lomeli fue maestra de Feng Shui, una varianteNew Agedebrujería china dedicada a armonizar supuestas corrientes energéticassimilar al Reiki pero, en lugar de en los cuerpos, en los espacios. Acosada por extraños sucesos, pronto supo queDios se valió de otra bruja para su regreso a la fe.
Luisa Lomeli nació en una familia católica, recibió el bautismo, la comunión y fue a un colegio acorde a su fe. Una vida que, como explica a Jaime Duarte, fundador del Centro de Investigaciones sobre la Nueva Era (CISNE), contrastaba con la ausencia de vida religiosa en su día a día.
Consagrando personas a Satanás
No tardó en dar sus primeros pasos en el ocultismo y la Nueva Era. "Empecé con programación neurolingüística, reiki, sanación y me hice consultora de Feng shui sanando la tierra y las casas… estaba totalmente metida en el ocultismo", relata.
De hecho, fue una de las pioneras en introducir el Feng shui en México y una exitosa maestra de esta disciplina. Desde el principio le reconocían ser "una excelente bruja". Creía estar ayudando a la gente que acudía a ella, pero más tarde supo que sucedía lo contrario. "No te imaginas que estás metiendo a la gente en cosas terribles: estás consagrando la casa y las personas a Satanás", advierte.
Durante años, un aparente éxito acompañó a Lomeli y las brujas que la seguían pero a más influencia tenía, más "fracasada" se sentía. "Gané mucho dinero que nunca pude disfrutar, pues Satanás se encarga de quitártelo todo y que vivas en la miseria. A veces no tenía ni para comer, todo era para viajes por todo el mundo y perfeccionar la técnica: me dio fama y dinero y [el demonio] se encargó de cobrármelo todo".
Sirviendo al demonio "sin control"
Luisa, cada vez más "contaminada" por lo que creía que eran energías negativas llegó a participar en un curso para alcanzar la clarividencia, donde a través de ciertos rituales podría "obtener poderes, ver más allá de la realidad y acceder a conocimientos" ocultos.
En una de las sesiones fue víctima del llamado "síndrome de kundalini", una dolencia que puede ir acompañada de brotes psicóticos, la sensación de entrar y salir de dimensiones sin control, escuchar voces o tener experiencias extrasensoriales y también sentía hormigueos continuos.
Aquello no sería nada comparado a lo que comenzaría a pasarle tiempo después. "Yo era una bruja [...] Me contaminé completamente. Cuando toqué fondo dejé de trabajar, sufría cosas terribles y a las 3:00 de la noche sentía que algo me atrapaba. Fui ver miles de brujos y chamanes, pero no encontraba quien me sanara", relata.
Una bruja le llevó a la fe
Hundida, Luisa pidió consejo a otra bruja y esta le recomendó una "receta" para lograr la sanación: tenía que acudir a la Iglesia y pedir que le "impusieran los evangelios en latín". Hacía años que había abandonado todo lo relacionado con su fe, pero cuando entró recuerda que sintió "paz y calor".
"Fue algo impactante, no podía parar de llorar y era muy feliz. Vi que la Eucaristía era un milagro y cuando acabó la misa me dio miedo salir de la Iglesia. Aquí está realmente Dios", pensó.
Aquel día permaneció horas en la iglesia, comenzó a ir a misa con frecuencia y más tarde aprendió a rezar el rosario, pero continuó con sus prácticas, cursos y materiales de la Nueva Era.
"Unos días después volví a sentir hormigueos y cuando dije que pertenecía a la Iglesia, los demonios empezaron a atacar. Me pasaron cosas horribles", explica.
Salir de la Nueva Era, casi imposible
Solo entonces fue consciente de que había abierto puertas que nunca habría imaginado. "Cuando me confesé, el sacerdote me mandó un rosario que no tenía ni idea de rezar. [Desde entonces] rezaba siete rosarios diarios, estaba toda la mañana en la iglesia y pasé años con muchos exorcistas, pero poco a poco empecé a tener mi corazón en la Iglesia", afirma.
Recuerda, además, que durante su conversión comenzaron a sucederle "cosas terribles" que más tarde comprendió como una forma del demonio para que pensase que no tenía que seguir por ese camino.
Hoy, alerta continuamente desde su propio canal de YouTube y en las entrevistas que concede para que nadie "se meta en eso, no hay como salir". También se dirige a aquellos que, como ella, se plantean abandonar las prácticas ocultistas y les aconseja "sacar todo lo de la New Age fuera de casa. Un año después yo lo tiré todo", comenta.
Tras "un proceso sumamente doloroso" desapegándose de una vida consagrada al ocultismo y la brujería, Luisa alerta a sus seguidores para que no comiencen a involucrarse en este tipo de prácticas y agradece "la recompensa de un Dios que no se deja ganar en bendiciones", entre otras la conversión de su familia, el fin de sus ataques espirituales e incluso el trabajo que consiguió al quedarse sin ninguna dedicación como bruja e instructora de Feng shui. Actualmente, se dedica al acompañamiento y asesoramiento de familias desde la fe.
Monseñor James Conley es obispo de Lincoln desde 2012. Antes fue auxiliar en Denver (2008-2012).
El obispo de Lincoln (EEUU), monseñor James Conley se caracteriza por su claridad y por la determinación de anunciar el Evangelio sin miedo, siempre con la verdad y el amor por delante. Y los frutos son visibles.
Pese a ser el pastor de una de las diócesis más pequeñas del país su voz es respetada y escuchada. De las 193 diócesis de Estados Unidos esta pequeña sede de Nebraska es la 141ª por población, la 131ª por número de católicos, la 102ª por porcentaje de católicos. Sin embargo, pese a tener apenas 95.000 católicos en su diócesis supera la treintena de seminaristas y está a la cabeza en número de vocaciones por católico.
Esta determinación que tantos frutos eclesiales produce también la aplica monseñor Conley en la conocida como batalla cultural. Lo ha hecho estos días también a través de una carta titulada “La verdad nos hará libres”, donde habla de manera clara y desde una perspectiva católica de la cuestión de género, trans y LGTB.
El obispo de Lincoln es miembro de Comité de Laicos, Matrimonio, Vida Familiar y Juventud de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos, lo que le ha permitido tener una visión de primera mano de muchos de los problemas que azotan a la sociedad occidental.
El ataque al matrimonio
“Todos sabemos que el matrimonio tradicional entre un hombre y una mujer, que se comprometen el uno al otro en un vínculo inquebrantable de amor, está siendo atacado en nuestra cultura actual”, explica monseñor Conley.
En 2015 se aprobó en Estados Unidos el mal llamado matrimonio entre personas del mismo sexo. Y en estos momentos se está produciendo una gran ofensiva –afirma- de “una ideología que acepta que somos libres de elegir nuestro propio género e incluso alterar físicamente nuestro cuerpo del sexo biológico que recibimos al nacer”.
El obispo James Conley, con un grupo de sacerdotes y diáconos recién ordenados en su diócesis.
De este modo, el obispo de Lincoln recalca la verdadera enseñanza evangélica: “aquellos que se encuentran confundidos acerca de su propio género e identidad, algo conocido como disforia de género, merecen nuestra misericordia y compasión. Debemos ser lentos para juzgar y rápidos para mostrar misericordia a cualquiera que esté luchando por comprender el significado de su vida y su propia identidad”.
Amar al pecador y odiar el pecado
Y añade un aspecto muy importante: “pero la misericordia sin verdad es un tipo falso de misericordia, un mero sentimentalismo. Y la verdad sin piedad es un dictado frío y cruel que no reconoce las luchas y la debilidad de nuestra humanidad caída”.
Para ello, recuerda una cita muy conocida: "debemos amar al pecador pero odiar el pecado".
En esta carta el prelado insiste en que no se puede “negar la verdad sobre la persona humana, lo que sabemos que es verdad de Dios y de las enseñanzas de la Iglesia. La diferencia sexual no es un accidente de Dios o un defecto, es un regalo que nos ayuda a acercarnos unos a otros y a Dios”.
Con respecto a estas personas que se identifican con otro sexo, monseñor Conley afirma que “es una realidad complicada que necesita ser abordada con sensibilidad y verdad” pues “cada persona merece ser escuchada y tratada con respeto; es nuestra responsabilidad responder a sus preocupaciones con compasión, misericordia y honestidad”.
Lo más perjudicados son, a su juicio, los niños cuando se les dice irresponsablemente que pueden “cambiar” su sexo cuando se les hormona y se trastoca su desarrollo futuro provocando incluso en ellos la infertilidad para su etapa adulta.
“Los padres merecen una mejor orientación sobre estas importantes decisiones, e instamos a las instituciones médicas a respetar el principio médico básico de ‘primero, no hacer daño’”, agrega el obispo.
Tiene muy claro además que “la ideología de género daña a las personas y las sociedades al sembrar confusión y dudas”.
"Sana antropología cristiana"
“Las leyes que buscan elevar la orientación sexual y la identidad de género como clases protegidas socavan este hecho básico de nuestra biología humana. En lugar de proteger contra la discriminación injusta, estas políticas consagran una falsa comprensión de la persona humana en nuestras estructuras legales”, denuncia.
Ante una situación como la que se encuentra Occidente el obispo Conley cree que la “felicidad y la santidad humana se basan en una sana antropología cristiana que reconoce la verdadera dignidad de toda persona humana, creada a imagen y semejanza de Dios. Y el don de nuestra sexualidad humana se vive en toda su belleza y esplender en el santuario sagrado del matrimonio, matrimonio abierto a la nueva vida humana”.
Para concluir su carta recuerda las palabras de Jesús que recoge San Juan en su Evangelio: “la verdad os hará libres”. Estas palabras de Cristo –insiste el obispo “llaman a los cristianos de todas las épocas a abrazar la verdad de quienes somos. Estamos llamados no sólo a vivir estas verdades en nuestras parroquias y hogares, sino que estamos llamados a vivirlas en la plaza pública para el bien común”.
Ayuno, limosna y oración... pero la limosna es ya una forma de orar
Este personaje parece poco generoso y no muy abierto a la lógica de la limosna de Cuaresma
En Cuaresma se espera de los cristianos que se ejerciten en el desprendimiento mediante la oración, el ayuno y las limosnas u obras de caridad.
San Pedro Crisólogo, arzobispo de Rávena (Italia) en el s.V, ya escribió en sus sermones que la oración, el ayuno y la limosna (que él llamaba "misericordia", actos de caridad) deben ir siempre juntos.
"La oración llama, el ayuno intercede, la misericordia recibe. Oración, misericordia y ayuno constituyen una sola y única cosa, y se vitalizan recíprocamente", insistía.
"El ayuno no germina si la misericordia no lo riega, el ayuno se torna infructuoso si la misericordia no lo fecundiza: lo que es la lluvia para la tierra, eso mismo es la misericordia para el ayuno. Por más que perfeccione su corazón, purifique su carne, desarraigue los vicios y siembre las virtudes, como no produzca caudales de misericordia, el que ayuna no cosechará fruto alguno. Tú que ayunas, piensa que tu campo queda en ayunas si ayuna tu misericordia; lo que siembras en misericordia, eso mismo rebosará en tu granero. Para que no pierdas a fuerza de guardar, recoge a fuerza de repartir", exhortaba.
En la Biblia, recuerda el teólogo Mike Aquilina, sólo hay un pasaje en que las tres cosas se mencionan juntas, en el libro de Tobías (12, 8-9): "Buena es la oración con ayuno; y mejor es la limosna con justicia. Mejor es hacer limosna que atesorar oro. La limosna libra de la muerte y purifica de todo pecado".
Aquilina explica que la limosna es "una oración que también requiere ayuno. Dar limosna es una forma de oración porque es dar a Dios y no mera filantropía. Es una forma de ayuno porque exige dar con sacrificio: no sólo dar algo, sino renunciar a algo, dar hasta que duela".
También tiene una dimensión social, como recuerda la carta de Santiago (2,15): "Si un hermano o una hermana están desnudos y carecen del sustento diario, y alguno de vosotros les dice: “Id en paz, calentaos o hartaos”, pero no les dais lo necesario para el cuerpo, ¿de qué sirve?".
Pero, ¿a qué dedicar la limosna -el dar pensando en Dios- esta cuaresma? Repasemos algunas posibilidades y necesidades.
1. Ayudar a nuestra parroquia
Debido al coronavirus y los confinamientos, muchas gente ha dejado de acudir a la parroquia, y muchas iglesias ya no pasan el cesto de la colecta. En casi todas las parroquias del mundo ha bajado mucho la colecta y los donativos en general. Sin embargo, han aumentado varios gastos: calefacción con ventilación, geles y materiales contra el contagio y a veces gastos de transporte de los sacerdotes que visitan personas enfermas y confinadas. Vale la pena dar a nuestra parroquia. ¡Quizá no lo has hecho este año como solías!
2. Ayudar a los pobres cercanos
Por desgracia, con el coronavirus y su crisis, ha aumentado la cantidad de gente empobrecida. A algunos quizá los conoces de cerca, son vecinos o parientes, y puede estar bien que les ofrezcas una ayuda extra. Otros están cerca y tú no los conoces, pero la iglesia sí, a través de Cáritas parroquial o Cáritas diocesana, o la Cáritas nacional. También hay ONGs cristianas que trabajan con los más necesitados del barrio, quizá en tu parroquia.
3. Ayudar a los pobres lejanos
El deber del cristiano alcanza hasta los confines de la tierra y Dios ama a todos los hombres. Desde siempre los cristianos se han esforzado en apoyar a los hombres que sufren incluso si son de países y culturas lejanas, igual que el Buen Samaritano curaba a un desconocido de otro grupo o etnia.
En España, la Iglesia coordina esto a través de Manos Unidas, la ONG católica que lucha contra el hambre y la miseria, coordinada con otras asociaciones católicas similares de otros países en la plataforma CIDSE. También se puede hacer a través de las ONGs vinculadas a órdenes religiosas y misioneras o a movimientos de la Iglesia.
4. Ayudar a los cristianos perseguidos
Son muchos los cristianos perseguidos. Uno de cada 8 cristianos en el mundo sufre hostilidad por el hecho de serlo, en países musulmanes, regímenes comunistas o zonas controladas por mafiosos y bandas criminales, según el informe Puertas Abiertas de 2020.
Los cristianos que sufren persecución "alta, muy alta o extrema" son 260 millones. No van a recibir ayuda de las autoridades locales ni de los vecinos, que suelen ser hostiles. Suelen ser muy pobres y dependen especialmente de la generosidad de otros cristianos. Una entidad especializada en trabajar con ellos es ACN - Ayuda a la Iglesia Necesitada.
5. Ayudar a las misiones y misioneros en general
Un tercio de las diócesis y territorios de la Iglesia Católica están en zonas de misión, zonas muy pobres o donde la Iglesia es muy joven y frágil. Allí trabajan los misioneros. En muchos países de África o zonas de Hispanoamérica, incluso con Gobiernos amistosos, simplemente la mera pobreza hace difícil proclamar la Palabra de Dios y crear comunidades cristianas fuertes.
Los misioneros ayudan a formar comunidades eficaces centradas en Cristo. Es posible ayudarles a través de sus congregaciones, de las ONGs ligadas a las congregaciones o a través de OMP(Obras Misionales Pontificias), que reparte lo recibido para proyectos misioneros de todo el mundo.
6. Ayudar a las asociaciones provida, profamilia y de buena ética médica
Las asociaciones provida y profamilia ofrecen asistencia directa a muchos bebés y embarazadas en apuros y a familias en riesgo de ruptura. También luchan por defender los valores de la vida y la familia a través de la educación, la formación de jóvenes, los medios de comunicación...
Con las leyes que fomentan el aborto, la eutanasia, la ideología de género y la ruptura familiar, se crea un entorno antihumano apoyado por ricos millonarios, grupos mediáticos y tecnológicos, casi todos los partidos políticos y muchos Gobiernos. Las asociaciones provida y profamilia necesitan donativos y afiliados para poder responder y crear una cultura de la vida.
7. Ayudar a las asociaciones del catolicismo en la vida pública
Hay fuerzas poderosas que quieren quitar de la vista la fe cristiana. ¿Es normal que el presidente del Gobierno felicite a menudo Ramadán y las "fiestas del 15 de agosto" pero nunca mencione las palabras "Navidad" o "Pascua" o "Semana Santa"? Hay entidades que rechazarán cualquier aportación de un cristiano simplemente porque "suena cristiano". Y muchos políticos dirán "no queremos nada que suene cristiano".
Mientras tanto, hay ayuntamientos que arrancan cruces (en España como en la China comunista) o esconden símbolos cristianos, mientras financian espectáculos blasfemos contra el sentimiento religioso de los cristianos.
Hay asociaciones cristianas que denuncian estos abusos del laicismo más grosero y otros ataques a la Iglesia. También hacen propuestas en positivo, ideas eficaces para la vida pública. ¿No vale la pena conocerlas, asociarse y apoyarlas?
8. Ayudar a los religiosos de clausura
Este año el coronavirus y los confinamientos ha golpeado especialmente la economía -siempre precaria- de los religiosos y religiosas de clausura, que suelen realizar trabajos artesanales perjudicados al limitarse negocios y visitas.
Hay fundaciones especializadas en ayudar a los conventos y monasterios de clausura y también es posible intentar visitarlos o ayudarles directamente (muchos tienen web o al menos teléfono).
9. Ayudar a todo lo anterior desde los medios de comunicación cristianos
La buena prensa cristiana habla de Cristo, del mensaje de Cristo que transforma vidas, de la obra del Espíritu Santo en las personas, familias y sociedades, y apoya a los que trabajan en todo lo anterior. Es importante que circule la información: las cosas buenas, para inspirarnos y edificarnos; las malas, para denunciarlas, prevenirlas y combatirlas.
La prensa generalista y los grandes grupos mediáticos no difunden el mensaje cristiano. Sólo puede hacerse con donativos de cristianos que mantengan el trabajo continuado de auténticos profesionales. En este sentido, quizá quieras apoyar con donativos a ReligionEnLibertad u otros medios católicos que veas eficaces.
Quizá lo que Dios pide en esta época atribulada es ir más allá del donativo y hacer un paso más: el compromiso, afiliarse, apuntarse a una entidad buena, asociarse...
Son tiempos especialmente duros, y por eso es más necesario ser generosos con lo importante.
Un vídeo breve del padre Jesús Silva sobre la limosna en Cuaresma
Mediante una carta definen la guerra como "fratricida" y exigen un "alto el fuego" inmediato: Libertad para el pueblo ucraniano
No mencionan directamente a Vladimir Putin, pero es el blanco de la dura carta de 233 sacerdotes y diáconos de la Iglesia Ortodoxa Rusa. Exigen el fin de la guerra entre Ucrania y Rusia y la libertad del pueblo ucraniano. Su intervención se produce tras la reprimenda del patriarca de la Iglesia Ortodoxa de Moscú Kirill.
El calvario de los «hermanos y hermanas»
“Lamentamos la terrible experiencia a la que fueron sometidos inmerecidamente nuestros hermanos y hermanas en Ucrania”, escriben los sacerdotes ortodoxos rusos. Definen la guerra como «fratricida» y desean que «todos, tanto rusos como ucranianos, regresen ilesos a sus hogares y familias». Nos entristece pensar en el abismo que tendrán que llenar nuestros hijos y nietos en Rusia y Ucrania para volver a ser amigos, respetarse y quererse”.
El visor de las ametralladoras
En la carta expresan la firme convicción de que el pueblo ucraniano debe ser el creador de sus propias elecciones de manera libre, «no bajo la mira de las ametralladoras, sin presiones de Occidente o de Oriente».
A la espera del Domingo del Perdón, los 233 sacerdotes y diáconos de la Iglesia Ortodoxa Rusa recuerdan en la carta que «las puertas del cielo estarán abiertas para todos, incluso para los que han pecado gravemente, si piden perdón a los que han despreciado , insultados o asesinados por su mano o por su voluntad».
«Bienaventurados los pacificadores»
Con el deseo de iniciar la Cuaresma en un espíritu de fe, esperanza y amor, el mensaje de los sacerdotes ortodoxos concluye reiterando que «ningún llamamiento no violento a la paz y al fin de la guerra debe ser rechazado por la fuerza y considerado como una violación de la ley, porque este es el mandamiento divino: Bienaventurados los pacificadores”.
Juicio y maldiciones maternas
El anatema «indirecto» contra Putin es muy duro: «Ninguna autoridad terrenal, ningún médico, ningún guardia -leemos- nos protegerá del Juicio. Preocupados por la salvación de toda persona que se considera hijo de la Iglesia Ortodoxa Rusa, no queremos que llegue a este Juicio, cargando con el pesado fardo de las maldiciones maternas»
Las imágenes del infierno en Ucrania
Tormento eterno
«Recordamos – concluyen los sacerdotes ortodoxos rusos – que la sangre de Cristo, derramada por el Salvador por la vida del mundo, será recibida en el sacramento de la Comunión por aquellos que dan órdenes asesinas, no para la vida, sino para el tormento eterno «.
El patriarca Kirill de Moscú y toda Rusia, máximo representante de la Iglesia Ortodoxa Rusa, ha instado a "todas las partes" implicadas a "evitar víctimas civiles" en Ucrania y ha pedido oraciones para "el rápido restablecimiento de La Paz". Kirill se ha dirigido a los fieles y los clérigos de la iglesia ortodoxa rusa y ha expresado su "profundo y sentido dolor" ante el "sufrimiento de las personas causado por los eventos que se suceden".
Y en 4° día de la invasión:
El patriarca ortodoxo ruso Kirill calificó el domingo a los opositores de Moscú en Ucrania de "fuerzas del mal" que quieren romper la unidad histórica entre las dos naciones, en el cuarto día de la invasión por Rusia de la vecina exrepública soviética.
“Para que vivas felizmente, tengas una fe ilustrada y te salves”, para eso escribió el padre Jorge Loring una enciclopedia católica que va por la 64ª edición
La primera vez que el padre Loring me salvó fue cuando tuve que escribir unas palabras sobre “el relativismo moral en nuestra sociedad”.
Con la hoja en blanco y comenzando a preocuparme, un compañero de trabajo me mostró un video donde un sacerdote español muy enérgico, para su avanzada edad, exponía el tema. Todo un personaje.
Quedé enganchada con su argumentación lógica, apelando al sentido común, y sobre todo, con su gran convicción. Hablaba con la certeza de quien sabe está anunciando la Verdad.
Ingeniero no, sacerdote sí
¿Quién era ese cura tan erguido y simpático? Era el mundialmente famoso sacerdote español Jorge Loring (1921-2013).
Primero conocí los videos que grabó para EWTN. Luego encontré en la web su enciclopedia: Para Salvarte. Enciclopedia del Católico del siglo XXI.
Antes de entrar a la Compañía de Jesús, el padre Loring estudiaba ingeniería aeronáutica. Su papá, el famoso ingeniero Jorge Loring Martínez (pionero de la aviación civil en España), tenía una fábrica de aviones y su plan era encargarse de la empresa familiar. Entonces lo invitaron a unos ejercicios espirituales y al finalizarlos, dijo adiós a los aviones para elevarse al sacerdocio.
“Voy a escribir un catecismo para adultos”
¿Cómo llegó a escribir una enciclopedia? Todo comenzó cuando era novicio, por allá en los años 40 y lo enviaron a catequizar en la cárcel.
Vio que los prisioneros tenían “un cacao mental”, en materia religiosa, donde se mezclaban la verdad con muchas falsedades.
Entonces buscó un manual para guiarlos, pero sólo había catecismos para niños y textos “que eran un ladrillo”.
Ante la carencia de material, se vio en la necesidad de escribir un catecismo para adultos. Al principio era un pequeño folleto de 10 páginas, para los presos. Luego, evangelizando a militares, un coronel le propuso juntarlas en un libro.
Reunió todo el material que tenía en un texto, y fue mejorándolo año tras año, hasta convertirlo una enciclopedia que ha vendido más de 1.300.000 ejemplares, y ya va por la edición 64.
A la par con la enciclopedia, el padre Loring nos dejó un gran ejemplo: ponerse en marcha y confiar en la ayuda que importamos del Cielo. Con razón, una de sus frases favoritas era:
Dios lo hace casi todo y uno no hace casi nada; pero Dios no hace su casi todo, si uno no hace su casi nada
”Doy doctrina sobre 500 temas”
Youtube
¿Qué contiene esta enciclopedia?: “Procuro decir todo lo que un católico tiene que saber sobre su fe… y si alguien me hace notar que falta algo, lo incluyo”.
Todo lo que a uno se le ocurra, sobre la fe cristiana, y sobre temas clave, allí está: el origen del universo, el evolucionismo, Jesucristo, los sacramentos, el aborto, las iglesias protestantes, extraterrestres, la clonación…
Y lo que uno nunca pensaría, también está allí: donación de órganos, el manuscrito del qumrán, la deuda externa… y un larguísimo etcétera.
En la web hay una versión resumida de esta enciclopedia, que comienza con “El origen del cosmos”.
Allí explica de manera sencilla, agradable y muy bien documentada, cómo podemos “conocer a Dios por las huellas que ha dejado en la creación”. Nos deja muy claro que la fe cristiana es perfectamente razonable.
¡No faltó nada!
Todo está explicado de manera muy sencilla y con apego a la doctrina de la Iglesia católica. Al respecto dijo:
“Yo en materia de tecnología voy en punta, pero en cuestión de doctrina voy detrás del Papa”.
También encontramos el listado de todos los Papas desde san Pedro hasta el Papa Francisco, cómo bendecir la mesa, cómo rezar el rosario, cómo hacer un examen para confesarse, cómo consagrar la casa al corazón de Jesús, el credo, y hasta una lista de libros espirituales recomendables.
Un sacerdote inoxidable
Era incansable. En la web hay un video donde aparece el padre Loring a los 91 años, en México, en la Feria del Libro de Guadalajara, conversando sobre su enciclopedia.
Lúcido, enérgico y desparpajado, como siempre, dijo que ese era su viaje número 80 a Latinoamérica.
Al finalizar el programa, el presentador le pidió un mensaje para sus muchos seguidores en Latinoamérica; esto dijo:
Sean fieles a Cristo, y su vida será un acierto
Evangelizó hasta el final de su vida y defendió la fe cristiana con ardor, fue un gran apologeta.
En lo personal, lo mejor que me enseñó es que uno no puede convencer si no está convencido.
En internet están muchos de sus videos, y claro, no faltan los comentarios de los cibernautas: “Loring es un tipazo”, “Inolvidable el padre Loring”, “Es un verdadero sacerdote”.
Me sumo a todos ellos, el padre Loring era inteligente, elocuente, coherente, diligente, apasionado, incansable, vivaz y mucho más, pero el adjetivo que mejor le calza es…inolvidable.