Mostrando entradas con la etiqueta Exorcista. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Exorcista. Mostrar todas las entradas

martes, 11 de julio de 2023

San Benito Abad, el exorcista por excelencia

 


BENEDICT                        

Un santo tan extraordinario que inspiró una medalla
que lleva su nombre

De los primeros años de san Benito tenemos datos gracias a los Diálogos de san Gregorio Magno, escritos en el siglo VI.

Benito nació en el año 480 en la familia Anicia, en Nursia, en la región de Umbría (en la actual Italia). Su hermana gemela, Escolástica, se consagró a Dios ya en su infancia. Él fue enviado en la adolescencia a Roma para recibir instrucción. Pero al ver la degradación de la ciudad que hasta entonces había sido la capital del Imperio y del mundo, decidió abandonarla.

Inician los milagros

La nodriza que le había acompañado a Roma por decisión paterna siguió trabajando para él. Era la única que sabía que Benito se marchaba. Se dirigieron al poblado de Enfide (hoy Affile), en las montañas, a unos 50 kilómetros de Roma.  Allí vio con claridad que Dios le pedía que abandonara el mundo y llevara vida de ermitaño.

En ese momento, la nodriza ya se había percatado del poder de origen divino del joven san Benito. Y es que a ella le habían prestado una pieza de cerámica, que se le cayó y se rompió. Benito milagrosamente restauró el objeto.

Comienza su vida monástica

Benito decidió entonces marcharse, esta vez solo, hasta que llegó a Subiaco. Allí se encontró con un monje llamado Romano, quien vivía en un monasterio. Le explicó su deseo y Romano le ayudó: lo llevó a una cueva y le dio unas vestimentas de piel de animal.

La cueva estaba en una montaña de difícil acceso. Allí vivió tres años y Romano le llevaba a diario la comida, que hacía llegar con una cuerda.

Ataques y tentaciones vencidas

Dos anécdotas nos hacen entender la naturaleza de este gran santo:

En un monasterio cercano falleció el abad. Los monjes, que admiraban a Benito, le pidieron que fuera su sucesor. Benito accedió, pero el estilo de vida que proponía no cuajó entre ellos. Arrepentidos de su elección, intentaron envenenarlo con vino,  pero al ofrecerle el vaso, él le hizo la señal de la cruz y el vaso se rompió en tantos pedazos como si le hubieran tirado una pedrada.

En otra ocasión, el maligno le presentó una tentación carnal muy violenta. Recordó a una mujer, conocida tiempo atrás, y se sintió inmediatamente inflamado por una pasión incontrolable.  Para dominarse, el santo se quitó la ropa, y desnudo, se arrojó sobre un gran matorral de espinas. Herido en su carne, pero curado en el alma, nunca más volvió a sufrir ese tipo de tentaciones.

Encuentros con el maligno

Durante toda su vida, San Benito presenció el influjo del demonio sobre personas cercanas a él, pero siempre fue vencido por el santo. 

Un día, Benito es llamado a uno de los monasterios fundados por él. Había un monje que no podía permanecer en oración dentro de la capilla, ya lo había amonestado su abad y fue enviado con Benito, que también le llamó la atención.  Solo duró dos días el efecto del regaño, por lo que el santo decidió ir personalmente a ver qué pasaba. 

Cuando todos estaban dentro del oratorio, un «chiquillo negro», como lo describe San Gregorio Magno, lo tomaba de la orilla del vestido y lo arrastraba afuera, donde se distraía en cosas terrenas e inútiles. Luego de orar tres días junto a los miembros del monasterio, San Benito sale del oratorio y cuando encuentra al monje, lo golpea con su bastón para curar la ceguera de su corazón, quedando liberado para siempre del distractor.

Fundación de monasterios y Regla Benedictina

San Benito, al que se le conoce cada vez más por sus milagros, decide regresar a Subiaco para evitar más tentaciones. Allí estuvo 30 años predicando «la Palabra del Señor». En el año 530 fundó el monasterio de Monte Cassino, entre Roma y Nápoles. Creó trece monasterios cerca de Subiaco y en cada uno de ellos había 12 monjes con su propio abad. Compuso su propia regla, la Regla Benedictina.

Su lema, que permanece hasta nuestros días, Ora et Labora, hace referencia a una vida monacal en la que se combinan trabajos con la intensa vida de piedad, en pleno apartamiento del mundo.

Su fiesta se celebra el 11 de julio.

Oración

Concédenos, Dios todopoderoso, que el ejemplo de san Benito, patrono de Europa, nos estimule a una vida más perfecta para responder fielmente a nuestra vocación. Por Jesucristo nuestro Señor.


Dolors Massot, Aleteia 

Vea  también      San Benito y la Vida Familiar:
Una lectura original de la Regla Benedictina

Vea también    Regla de San Benito: Los doce grados de la humildad



















martes, 22 de junio de 2021

Así es el exorcista Javier Dengo: misas de 1.500 personas, querido por el pueblo...y ermitaño

 


El 8 de junio, el obispo de la diócesis costaricense de Tailarán-Liberia, José Salazar Mora, nombró al sacerdote Javier Francisco Dengo exorcista de la diócesis, un sacerdote ermitaño querido por sus feligreses a cuyas misas asisten más de 1.500 personas. 

El padre Dengo nació el 28 de diciembre de 1959 en la provincia de Heredia (Costa Rica). Tras su ordenación, decidió retirarse a una vida contemplativa y fundó una comunidad eremítica de clausura, con raíces en la espiritualidad del Carmelo y la Divina Misericordia.

Ermitaño, de clausura y ahora exorcista

Como detalla el diario La Teja, el sacerdote pasó en soledad los primeros 4 años tras la fundación de la comunidad, hasta que llegaron otros cuatro jóvenes con vocación ermitaña. Los integrantes de la comunidad dividen su jornada en 8 horas de oración, 8 de trabajo y 8 de descanso, viviendo de su propio trabajo y saliendo tan solo una vez al mes, para visitar una capilla de la Divina Misericordia.

Ahora, con 61 años y desde el próximo 1 de septiembre, deberá compaginar su vocación contemplativa con la misión que le ha encomendado el obispo al nombrarle exorcista de la diócesis.

Como ha confirmado el obispo, Salazar Mora, el padre Dengo será el único que podrá hacer exorcismos en la diócesis, pero no estará solo. “Le he pedido que forme y capacite un equipo que lo apoye en las labores de exorcista”, explicó el obispo, que le aconsejó ejercer su ministerio “con prudencia, discreción y sencillez, sin sensacionalismos”.

El sacerdote y exorcista Javier Francisco Dengo.

El sacerdote Javier Francisco Dengo comenzará su nuevo ministerio de exorcista en septiembre, acompañado por un equipo al que deberá formar y enseñar. 

Misas de tres horas, con exorcismos y 1.500 asistentes

Los feligreses del padre Dengo han celebrado su nombramiento, aunque lo aprecian sobre todo como un buen predicador y un pastor cercano. Una de sus feligresas, Lidieth, explica que el sacerdote ermitaño “tiene al Espíritu Santo. Sus misas eran como un regalo de Dios. Uno estaba deseando que llegará esa misa para disfrutar varias horas de paz”.

A Lidieth no le importaba que sus misas durasen más de tres horas. A ellas asistían regularmente 1.500 personas. “Sus prédicas le llenaban el corazón a uno de Dios”.

“Hay una gran felicidad. Una persona tan llena de Dios no tendrá problemas en ayudar a quienes tengan problemas de demonios. De hecho, en sus misas el hacía oraciones de liberación, y mucha gente terminaba librándose de posesiones. Él tiene paz, amor y sanidad”, asegura la costarricense.

Una labor necesaria en un país con muchos casos

No son pocos los que consideran -como el obispo- que su labor como exorcista es muy necesaria. El periódico costarricense cita al investigador de sucesos paranormales Federico Vargas Delgado quien asegura que “el país tiene muchos casos urgentes que ocupan los dones del padre Dengo. En una ocasión fui a una casa porque nos dijeron que tenía un demonio. El señor nos recibió muy bien y revisamos toda la casa, pero no encontramos nada. Al despedirnos, al señor le cambió la cara, la voz y comenzó a maldecir, la posesión que tenía la casa se le pasó a él y necesitaba un exorcista”.

ReL

Vea también      ¿Cuáles son las armas para vencer el diablo? Responde el presidente de la Asociación Internacional de Exorcistas

















domingo, 7 de junio de 2020

La experiencia mística con el Sagrado Corazón vivida por un exorcista que ha marcado su ministerio

John Esseff ha sido 40 años exorcista en EEUU y gran divulgador de esta devoción

 John Esseff ha sido exorcista durante más de 40 años y en su ministerio el Sagrado Corazón ha sido un sostén constante.
 John Esseff ha sido exorcista durante más de 40 años
y en su ministerio el Sagrado Corazón ha sido un sostén constante.
La Iglesia Católica dedica cada mes de junio al Sagrado Corazón, una devoción que durante siglos ha ayudado a millones de personas, y también en este tiempo donde vuelve a coger impulso. Una de las personas cuyo ministerio ha quedado marcado por el Corazón de Jesús ha sido monseñor John Esseff, uno de los exorcistas más veteranos de EEUU con más de 40 años de experiencia en este ministerio de lucha contra el poder de Satanás.

A sus 92 años, Esseff, sacerdote de la diócesis de Scranton que fue director espiritual de Santa Teresa de Calcuta, ha sido durante décadas uno de los pocos exorcistas en un momento en el que incluso en la propia Iglesia se minusvaloró el poder del demonio. Pero se empeñó en alertar de la acción del mal en el mundo y fue uno de los fundadores y presidente del Instituto Papa León XIII para la “educación y formación de los sacerdotes en el santo ministerio del exorcismo y la liberación”.
No parece extraño que un exorcista que lucha contra el “príncipe de este mundo” sea profundamente devoto del Sagrado Corazón y sea este parte central de su ministerio sacerdotal.
sagrado-corazon
Este veterano exorcista tiene una relación con el Sagrado Corazón que va mucho más allá de la devoción, pues la descubrió a través de una impresionante experiencia mística que tuvo en Roma en el año 1959 y sobre la que ha hablado con el National Catholic Register.
La experiencia en San Juan de Letrán
Monseñor Esseff cuenta que durante aquella estancia en Roma decidió visitar dos de las basílicas mayores de Roma, Santa María la Mayor y San Juan de Letrán. En esta última se produjo el acontecimiento que marcaría su vida sacerdotal.
“Cuando entré en la capilla del Santísimo Sacramento en San Juan de Letrán, tuve la experiencia más abrumadora de oración en toda mi vida. Quedé sobrepasado por la presencia, la majestad, el asombro y el poder de Dios”, relataba.
El sacerdote indicaba que ante esta presencia cayó de rodillas y postró ante el Santísimo. “La asombrosa presencia de Dios se apoderó de Dios se apoderó de mí y estaba temblando y llorando. Todo lo que pude decirle a Dios fue: ‘¿Qué quieres, Señor?’”.
En ese momento –agregaba Esseff, escuchó a Dios que le respondía: “Caridad”. “No podía ni moverme. El estado de oración extática duró mucho tiempo. Cuando me orienté, me levanté y me acerqué al altar. Tuve la misma experiencia de la presencia de Dios y supe que era el Señor Jesús. Lloré y grité: ‘¿Qué quieres, Señor?’”, contaba este sacerdote.
"Enseña el amor de mi Sagrado Corazón"
La respuesta en este caso de Dios fue: “Amor”.  De nuevo, el éxtasis duró mucho tiempo. Se levantó y tuvo una tercera experiencia mística. El exorcista explicaba que se tumbó “en el suelo en oración y el Señor dijo: ‘Enseña el amor de mi Sagrado Corazón’. Un momento después de eso escuché: ‘Aprende más sobre el Papa enterrado en esta capilla’”.
Monseñor Esseff tuvo la certeza cuando acabó esta experiencia que haría lo que Dios quisiera que hiciera. Estaba aturdido pues había llegado a la basílica por la mañana pronto y había pasado mucho tiempo. Decidió hacer una visita con guía a la basílica y escuchó que el Papa que estaba enterrado allí era León XIII.
tumba-leon-xiii
Tumba de León XIII en la basílica de San Juan de Letrán
León XIII y el Sagrado Corazón
“Me quedé y oré ante la tumba. Sabía que el Papa León XIII había abordado muchos problemas sociales relacionados con los pobres y las clases trabajadoras”, contaba el sacerdote.
“De vuelta a su casa, investigué y aprendí que el último acto del papado del Papa León XIII fue entronizar al mundo entero con el Sagrado Corazón de Jesús. Comprendí entonces que la devoción al Sagrado Corazón sería una parte importante de mi sacerdocio. Se convirtió tanto en mi devoción personal como en una que he promovido para otros. He llegado a ver que Jesús desea ser el rey del mundo entero y debo promover esta devoción a todos”, afirmaba convencido. Y evidentemente le ha ayudado mucho en su extenso ministerio como exorcista.
Por ello, monseñor Esseff considera que “cuando colocamos la imagen de Jesús en un lugar de honor y lo proclamamos públicamente como Señor es un símbolo con el que mostramos al mundo entero que este hogar está bajo el Corazón de Jesús. Este reconocimiento del reinado del Corazón de Cristo sobre nosotros no está reservado sólo para las familias, sino que está abierto a personas concretas, parroquias, diócesis, comunidades o instituciones. Cuando  nos consagramos al Sagrado Corazón para vivir bajo su reinado aceptamos su señorío sobre nuestras familias y sobre el mundo”.
También reconocido como autor de espiritualidad, este sacerdote insiste en que “el Sagrado Corazón enciende un fuego de amor en cada corazón. Si tienen a Jesús tienen el fuego y ese fuego es el Espíritu Santo”.
john-esseff
John Esseff fue director espiritual de la Madre Teresa
De hecho, monseñor Esseff comenta que él ha “entronizado a Jesús en prisión y he visto transformaciones asombrosas. Toda institución necesita ser transformada: judiciales, hogares de ancianos, instituciones mentales, escuelas, toda la sociedad necesita experimentar la civilización del amor. Nada debe ser excluido porque toda la humanidad anhela el amor de Dios. Todo corazón humano fue hecho para Jesús y su civilización del amor. Todos somos uno con el otro en Cristo, y no hay ningún lugar que no le pertenezca”.
El demonio y la aceptación del pecado
Como exorcista, este anciano sacerdote explica que “a medida que la aceptación del pecado ha aumentado, también lo ha hecho la actividad demoníaca”.
 Ante esta situación, añade, “los obispos veían la necesidad de que hubiera más exorcistas entrenados porque muchos casos eran enviados desde todo el país a las diócesis que sí tenían exorcistas”. Y a su juicio, “una persona debe ser atendida en su propia diócesis”.
Monseñor Esseff dice estar esperanzado por el hecho de que cada vez más son los obispos que son conscientes de su papel como “exorcista jefe de la diócesis” aunque alertó de que “también hay cierta resistencia de la realidad de Satanás” en el seno de la Iglesia, entre sacerdotes y obispos que consideran como si sólo existiera “el mal y no el diablo”.

“El único que puede vencer a Satanás es Jesús. Él vencerá el reino del mal con la luz. Y cada sacerdote representa a Jesús. El diablo no ve al sacerdote, él ve a Jesús”, afirma este veterano exorcista.
Javier Lozano / ReL




viernes, 28 de septiembre de 2018

6 advertencias sobre el diablo del famoso exorcista Gabriele Amorth





El reconocido exorcista italiano, P. Gabriele Amorth, quien falleció en 2016 a los 91 años, dejó un importante legado en el campo de la lucha contra el demonio, en el que destacan algunas frases claras sobre la acción del diablo en el mundo actual.   
Aquí presentamos 6 lecciones que el sacerdote dejó en sus muchos años como exorcista.
1. “Satanás está siempre activo. Es el tentador desde el principio”
En una entrevista de junio de 2004 realizada por el vaticanista italiano Sandro Magister, el P. Amorth habló sobre la situación del satanismo y la acción del demonio en la cultura actual.
“En términos generales Satanás está siempre activo. Es el tentador desde el principio. Hace de todo para que el hombre peque y cada vez que se realiza el mal, él está detrás, dejando en claro que es el hombre quien decide libremente sus actos. Pero también existe una acción extraordinaria del maligno: y ésta es la posesión diabólica”, dijo en aquella ocasión.
2. “El mundo está bajo el poder del diablo”
"Estas personas existen tanto fuera como dentro de la Iglesia. Son fácilmente reconocibles: dicen que hablan en nombre de la Iglesia pero hablan en nombre del mundo. Exigen de la Iglesia que asuma los roles del mundo, y hablando así confunden a los fieles y llevan a la Iglesia a aguas que no son las suyas. Son las aguas del Maligno”, agregó.
3. “Satanás ataca sobre todo al Papa”
También en su libro “El último exorcista”, el P. Amorth señaló que "Satanás ataca sobre todo al Papa. Su odio por el sucesor de Pedro es feroz. Lo he experimentado en mis exorcismos".
"Después del Papa, Satanás ataca a los cardenales, obispos y a todos los sacerdotes y religiosos. Es normal que sea así. Ninguno se debería escandalizar. Los sacerdotes, religiosos y religiosas, están llamados a una dura lucha espiritual".
4. “Invocar a Juan Pablo II es efectivo contra el diablo”
En mayo de 2011 el P. Amorth señaló a ACI Prensa que San Juan Pablo II se ha convertido, en los últimos años, “en un poderoso intercesor en la lucha contra el demonio”.
"Le he preguntado al demonio más de una vez: ‘¿Por qué te da tanto miedo Juan Pablo II?’ Y he tenido dos respuestas distintas, ambas interesantes. La primera, ‘por qué desarmó mis planes’. Y creo que con eso se refiere a la caída del comunismo en Rusia y en Europa del Este. El colapso del comunismo".
"Otra respuesta que el demonio me dio fue ‘porque arrebató a muchos jóvenes de mis manos’. Hay muchos jóvenes que, gracias a Juan Pablo II, se convirtieron. Tal vez algunos ya eran cristianos pero no practicantes, y luego con Juan Pablo II volvieron a la práctica", explicó.
5. “El demonio quiere la muerte de la Iglesia porque ella es la madre de los santos”
El P. Amorth se refirió a la campaña difamatoria contra el entonces Papa Benedicto XVI, a quien algunos acusaban de encubrir abusos sexuales cometidos por miembros del clero cuando en realidad fue él quien estableció la política de tolerancia cero. El exorcista denunció en aquella ocasión que el demonio "usa" a los sacerdotes para culpar a toda la Iglesia.
"El demonio la tiene contra la Iglesia, quiere la muerte de la Iglesia porque ella es la madre de los santos. Combate a la Iglesia a través de los hombres de Iglesia, pero con la Iglesia no tiene nada que hacer", acotó.
El experimentado exorcista también manifestó que "el demonio tienta a los hombres de Iglesia y entonces no nos debe maravillar si también los sacerdotes, que tienen todos los auxilios divinos, de la oración y los sacramentos, caen en la tentación. También ellos viven en el mundo y pueden caer como hombres del mundo".
6. “El intercesor más efectivo de todos es la Virgen María”
En mayo de 2002, al ser preguntado sobre el intercesor más efectivo de todos, el P. Amorth dijo a ACI Prensa, que "por supuesto que la Virgen es la más efectiva. ¡Y cuando la invocas como María!"
"Una vez le pregunté a Satanás. ‘¿Pero por qué te asustas más cuando invoco a Nuestra Señora que cuando invoco a Jesucristo?’ Me contestó ‘porque me humilla más ser derrotado por una criatura humana que ser derrotado por Él".