Mostrando entradas con la etiqueta Alianza Matrimonial. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Alianza Matrimonial. Mostrar todas las entradas

jueves, 9 de octubre de 2025

Pep Borrell y su post de Instagram para «católicos solteros»: sencillo y da numerosos frutos de amor

 Miles de usuarios conocen a sus parejas...
incluso ya hay fijadas hasta tres bodas

"Este año pasado dimos sobre 80 charlas y éste creo que vamos a llegar a las 100", comenta Pep Borrell.

Cuenta la leyenda que San Valentín, sacerdote romano del siglo III, se rebeló contra el emperador Claudio II al casar en secreto a parejas jóvenes en contra de un edicto que prohibía el matrimonio de los soldados. Un desafío que le valió la cárcel y hasta su propia muerte, acontecida el 14 de febrero del año 270.

En una época, y en una sociedad, tan laicista como la nuestra, de una persecución tácita o, más bien, blanca del matrimonio y de todo lo bueno que éste conlleva, la historia del siguiente protagonista puede que tenga ciertos paralelismos con la del santo romano, aunque él se encargue de remarcar que "ni es santo ni nada". 

Pep Borrell tiene 62 años, es marido, padre y dentista de martes a viernes, mientras el resto de la semana se convierte en un brillante divulgador de las virtudes del matrimonio allí donde va. Gracias a sus grandes dotes para la comunicación, el catalán ofrece charlas, conferencias y todo tipo de encuentros en los que habla del noviazgo y de los desafíos de la pareja en general. 

Hace ahora casi un año, Pep Borrell tuvo una idea muy sencilla de la que nunca sospechó el éxito que alcanzaría. En su cuenta de Instagram publicó una foto, más bien sosa, con un sucinto mensaje: "Católic@s solter@s", el objetivo, únicamente, que sus seguidores católicos que buscaban pareja publicaran sus señas y pudieran así conocer a otras personas. 

ReligiónEnLibertad charla con Borrell sobre cómo esta especie de tinder católico artesanal se ha convertido en todo un "fenómeno social" entre los usuarios de su cuenta de Instagram. En estos momentos hay tres parejas con fecha de boda, y muchas otras que van en serio, pero que muy en serio.

-¿Cuál está siendo la reacción general a estas publicaciones para "católicos solteros"?

-Yo diría que bastante buenas, hay gente que le ha ido muy bien, pero, también, las hay malas... Claro, yo les digo, a ver chavales, que esto es como si entraras en un bar y te dijera que vamos a hacer una fiesta y que he invitado a otros católicos, nada más. Yo no les hago un examen de conciencia antes de entrar. Es que, luego... me escriben muchas chicas, y me dicen: 'oye, mira a este tío, se llama católico'... y me mandan una conversación de él... pero, yo no puedo controlarlo.

»A la gente siempre le digo que tenga mucha precaución, porque, claro, se pueden meter trolls y haters. Pero, en general, el resultado es muy positivo, sorprendentemente positivo. Me escriben personas como muy asépticas, que no querían ponerse y que, a través de un amigo que les apuntó, empezaron a hablar con alguien. Ya hay tres parejas comprometidas y mucha gente hablando. El resultado es muy positivo.

-¿Y cómo surgió la idea?

-Las chicas, cuando empiezan a llegar a los 30, se ponen un poco nerviosas. Y, entonces, una me dijo: 'oye Pep, que no encuentro a nadie, ¿podrías hacer algo?'. Y me dio la idea de que la gente en Instagram, los que fueran católicos y solteros, pusieran una cruz y un corazón. A veces, te gusta algo que pone alguien y no sabes si es un tío soltero, casado o qué es.

»Y, entonces, pensé, bueno, voy a hacer que la gente que sea católica y soltera no le dé vergüenza y, de alguna manera, se pueda conocer. Y, para mi sorpresa, lo puse y se dispararon los mails... estas últimas publicaciones han llegado casi a un millón de visualizaciones, hay miles y miles de comentarios. La gente me va escribiendo y me va contando los avances.

La publicación que causa furor entre los católicos solteros.

La publicación que causa furor entre los católicos solteros.INSTAGRAM

-¿Por qué crees que los jóvenes de hoy tienen más dificultades para conocerse?

-Creo que hay varias cosas. Una es porque se habla muy mal del matrimonio. Todas las estadísticas son fatales. Nunca ves noticias buenas ni que se anime a la gente a casarse. Todo lo contrario. Que se ha divorciado el 70% de las parejas que se casan, etc... Se transmite la idea de que el matrimonio es muy difícil y la gente está asustada.

»También, estamos en una sociedad como muy comodona, queremos todas las cosas muy fáciles, y, en estos temas, uno tiene que esforzarse, tiene que sacrificarse, tiene que salir, tiene que moverse. La gente quiere encontrar a alguien con un clic, y, por eso, a lo mejor, tiene éxito todo esto. También creo que hay miedo y se busca a alguien perfecto. 

»El mundo se ha quedado pequeño. Antes los abuelos vivían en un pueblo, y de su edad había tres chicas, y se casaban todas, y a lo mejor las tres chicas eran feísimas. Pero, todos casados, y la mayoría de la gente feliz. Sin embargo, ahora, el mundo se ha quedado pequeño y siempre te da la sensación de que vas a encontrar a alguien mejor. En verdad, siempre existe alguien mejor que tu novia, pero tienes que decidirte por alguien. No quieras encontrar a alguien perfecto.

-¿Por qué es mejor para un católico una publicación como esta... y no utilizar Tinder, por ejemplo?

-Bueno, mira, este es un tema importante. ¿Los católicos solo pueden casarse entre católicos? Evidentemente no. Hay mucha gente que no es creyente, porque no ha conocido nunca al Señor, y puede ser que a través de una relación con alguien, lo conozca, se enamore, lo siga, y ese converso sea más católico que el católico novio que empezó la relación.

»Ahora, yo, personalmente, sí que cuando era novio, o tenía la intención de encontrar novia, tenía un solo objetivo no negociable. Y era que quería que fuera católica. Yo sé que hay muchos católicos que también lo quieren. El ser católico no es ir a misa el domingo, sino es vivir de una manera, desde que te levantas hasta que te acuestas, y cuando una persona está comprometida con Dios, es muy difícil vivir con alguien que no lo está.

-¿Crees que habría que crear más espacios como éste para los católicos solteros?

-Sí, yo creo que sí. Lo que pasa es que hay un problema. A todas estas cosas acuden muchas chicas muy guapas, muy buenas, y muy pocos hombres, y muy raros. ¿Por qué? Porque los hombres creen, y en cierto modo es verdad, por un tema cultural y social, que se les va ir aumentando el mercado por detrás. O sea, uno cumple 25, y cumple 30, y cumple 35, y se preocupa relativamente poco. Porque se puede enamorar de una de 20, y, a lo mejor, si el novio tiene 35 y la chica tiene 20, pues de entrada choca, pero no pasa nada.

»Otro tema fundamental es la maternidad. Retrasamos demasiado los noviazgos aquí en Occidente y, fisiológicamente hablando, el cuerpo de la mujer está preparado para tener hijos desde mucho antes

»Y, por otro lado, muchos padres lo hacen mal, porque les dicen a sus hijas e hijos que no se enamoren, que ahora toca estudiar. Nunca le puedes decir a una persona 'no te enamores', porque el enamoramiento te viene, y, además, te viene en esas épocas donde están las hormonas que se disparan. Lo que hay que hacer es, precisamente, hablar mucho de eso. Hablar con los hijos de afectividad.

»Estamos muy obsesionados en hablar de sexualidad, que está muy bien, hay que hacerlo, pero hay que hablar de afectividad y no separar la afectividad de la sexualidad. Y decirle al hijo: 'mira, te vas a enamorar y te va a pasar esto'. Y esto hay que hacerlo en edades tempranas, porque es cuando te enamoras.

-¿La Iglesia debería involucrarse más en ayudar a los solteros a encontrar pareja?

-Creo que estaría muy bien que salieran muchas iniciativas. Siempre les digo a los solteros católicos que cambien de parroquias, y que se sienten al lado del que les guste y que le den la paz en el momento de la misa. Es evidente que si somos católicos y queremos encontrar a un novio católico, el sitio donde encontrarlo es en la Iglesia.

-Visto el éxito... no sé si estás valorando crear un encuentro de parejas salidas de tu publicación...

-Bueno, a lo mejor con los años sí, estaría muy bien, sería gracioso. El otro día me dijeron dos que empezaron a salir y que se han comprometido, uno era profesor de latín y la otra de hebreo, no sé... una cosa como muy inverosímil. 

»Siempre digo que no hay que tenerle miedo a conocer gente nueva. Nos fijamos demasiado en el aspecto físico, y, a lo mejor, estos contactos así un poco más, que de entrada no ves a la persona, puede ser un pequeño inicio para conocer a alguien mejor, que, a lo mejor, si te lo hubieras cruzado por la calle no hubieras empezado a hablar con él.

»No pasa nada, las relaciones se construyen, no se encuentran, se construyen. Tú no dices: '¡pum!, me he encontrado un novio'. No, me he encontrado una persona a la cual voy a conocer y, a lo mejor, con la cual la cosa puede funcionar. Pero es un proceso.

Dios aparece en ocasiones de formas imprevistas.

Dios aparece en ocasiones de formas imprevistas.EDWARD CISNEROS / UNSPLASH

-¿Qué consejos prácticos le darías a los solteros que usan esta publicación?

-Siempre que me escriben para decirme que están conociendo a alguien, lo primero que les escribo es, muy grande y en mayúscula, les pongo CHILL, o sea "calma". Mucha paz. No nos emocionemos. Sobre todo, cuando ya estamos en edades un poco más adelantadas, gente de más de 30 años, que son tres mensajes y ya parece que va a ser el hombre de tu vida. Yo les digo mucha tranquilidad, conoceros mucho, hablar mucho. Nunca la virtualidad puede sustituir la presencia, hay que verse, y obligatoriamente.

»Y, después, muy buena educación. Tratar a la gente como te gustaría que te trataran a ti. Entender que puede ser que funcione, que puede ser que no funcione, pero si somos personas educadas y, además, los dos somos católicos, pues mira, rezamos el uno por el otro y se acabó.

-¿Habrá alguna evolución? ¿'Católicos solteros del Real Madrid', o 'del Opus', o 'de Albacete'...?

-Esto me lo piden un montón. No puedo hacer una para cada provincia... Lo separé por edades, me pareció muy bien. Porque es muy distinto una persona de más de 45 que una de 20. Me dijeron que hiciera España e Hispanoamérica. Pero, después, que hiciera por comunidades autónomas o por provincias, por ciudades... pero no. Que la gente se espabile. Lo que sí que voy a hacer va a ser refrescarlos más a menudo.

-¿Hay esperanza para el matrimonio cristiano?

-El matrimonio sigue siendo una institución fuerte. Soy muy optimista de por sí, pero, lo veo cada día, porque hablo con muchísima gente, veo un cambio a positivo. Hay mucha gente que me dice: 'a mí nunca nadie me había hablado de la afectividad o del amor así. A mí lo único que me han dicho es disfruta lo que puedas, no te quedes embarazado o no embaraces a nadie y para adelante'. Descubren un amor de respeto, de querer, de que la cosa dure y quieren hacerlo bien.

»Es cierto que hay, sobre todo, muchas chicas que se han sentido muy utilizadas. Muchos chicos con problemas de pornografía. Y muchísimos, que es una cosa que yo, desde que me he metido en esto he alucinado, problemas de abusos. Es increíble la cantidad de gente que ha tenido problemas de este tipo siendo joven o pequeño. Eso te marca de por vida.

»Veo cambios positivos, y a mucha gente con ganas de hacer las cosas bien. Se han dado cuenta de que viviendo como han vivido no eran felices. Lo que quieren es estabilidad, y esto lo tenemos inscrito en el corazón. Esto no falla.

-¿Y por qué crees que es importante proteger la familia y el matrimonio?

-Hombre, es la base. No entiendo cómo no se promueve totalmente la familia. Pero si es todo. La familia es donde se protege al chaval, se le educa... Es donde aprendemos todo. A compartir, a cuidarnos. Es la enseñanza básica en la vida. No entiendo por qué no es el punto número uno en los planes de los gobiernos y de la gente que nos manda. Es fundamental para la salud de la sociedad.

-Podríamos decir que eres 'el San Valentín' de nuestra época...

-Ni de broma. Ni santo ni nada de nada. Me ha venido por añadidura, pero ni yo me podía imaginar que me pasaría lo que me está pasando.

»Empecé con esto un día en la parroquia, un día en el colegio, un día en un grupo de jóvenes, en un grupo de matrimonios... y a raíz de la pandemia la cosa se disparó. Mis hijos me pusieron Instagram para que pudiera verme más gente. Ahora, de martes a viernes soy dentista y dos fines de semana al mes nos vamos por España, y una vez al trimestre por América. Este año pasado dimos 80 charlas y éste creo que vamos a llegar a las 100.

Juan Cadarso, ReL

Vea también      El Noviazgo católico y de los que creemos en Cristo y en su Iglesia


miércoles, 17 de abril de 2024

Sacerdote explica el verdadero significado del anillo de boda y se hace viral


“La tranquilidad de casarse es que aunque me vaya mal, aunque tropiece, aunque caiga, yo estoy sostenido en mi debilidad"


 

¿Te has preguntado qué significa el anillo de boda? Un sacerdote respondió a esta pregunta y su explicación se volvió viral. ¡Seguro que también te sorprenderá!

En un episodio del podcast “Mantita y fe”, el párroco de la Parroquia Jesús y San Martín, P. Pablo Fernández-Martos, conversó con la joven madre, Barbara Bustamante, sobre la liturgia del matrimonio.

Entre todos los temas que se tocaron en el video, que ya ha alcanzado más de 122 mil me gusta, uno llamó la atención de los usuarios de internet, donde el P. Fernández-Martos explica el verdadero significado de las alianzas.

“El anillo está en el dedo más débil, tú intentas levantar todos los dedos y se levantan fáciles, pero el anular no se levanta”, comenzó.

“Es muy bonito ver eso porque también el que se casa contigo, se casa contigo en tus fortalezas y en tus debilidades, y en el fondo tu matrimonio lo que permite es que aquel que te abraza, te abraza en tu debilidad”, agregó.

El sacerdote resaltó que este anillo en el fondo recuerda que el matrimonio es lo que “da fuerza para caminar, fortalece mi unión”.

“La tranquilidad de casarse es que aunque me vaya mal, aunque tropiece, aunque caiga, yo estoy sostenido en mi debilidad y por tanto no tengo miedo. Puedo caminar sin miedo a tropezar, porque sé que el otro siempre me va a levantar, aún cuando caiga muy profundo.

Vivo en la seguridad de que él me va a amar sin condiciones, no me va a dejar abandonado cuando he tropezado, sino que cuando he tropezado va a estar sosteniéndome, no me va a dejar caer y si caigo me va a levantar”.

Un podcast para ver a Dios en la vida diaria

El podcast “Mantita y Fe” es parte de la Fundación Gospa Arts, una plataforma de evangelización digital.

La creadora del podcast, Barbara Bustamante, indicó a ChurchPOP que este proyecto nació como una búsqueda de conquistar nuevos horizontes de evangelización.

“No teníamos podcast, así que me lancé a abrir uno. ¡Y es lejos mi formato preferido! Mi jefe, Jesús García, me dio total libertad para elegir el contenido, lo que me permitió disfrutar desde el principio, siendo yo misma, compartiendo temas de fe que más me interesaban”, señaló.

Barbara señaló que su programa no busca ser un podcast de oración sino complementar con contenido de valor sobre “la belleza de vivir en y para Dios”.

“Se habla mucho de lo importante que es tener un tiempo para ti mismo, y creo que es verdad. Pero los cristianos sabemos que nunca estamos solos, por lo cual ese tiempo para mí misma es en realidad un tiempo para mí con Dios. La meta, por tanto, es que te pongas los audífonos no para encerrarte en tu ‘mundito’ y escaparte de la realidad, sino todo lo contrario, para que después de escuchar un episodio termines con los sentidos aún más atentos a la presencia de Dios en tu día a día”, resaltó.

La joven madre remarcó que vivir para Dios no le ha dado éxitos pero sí la felicidad.

“Vivir para Dios no me ha dado éxito, ni un casoplón, ni dinero, ni muchas comodidades. Vivo con lo justo, en un tercero sin ascensor, no voy a la moda, ni me da el tiempo para ir al gym, ni viajo cada tres meses. He decidido ser mujer católica, esposa y madre… y eso el mundo te lo hace pagar caro. Pero la felicidad que te da el vivir sin traicionarte y el entregarte por completo por amor, es algo que supera con creces cualquier satisfacción”.

“Por lo tanto, el fruto más importante que me ha dado este apostolado no es hacerme influencer o tener más de 2 millones de visualizaciones en un reel, sino constatar que de esta vida tan ordinaria el Señor puede iluminar y tocar corazones. A Él sea por siempre el honor y la gloria”, agregó.

Puedes escuchar el podcast “Mantita y Fe” en el Canal de YouTube de Gospa Arts, en Spotify, Apple Podcast, Amazon Music, Ivoox y Google Podcast.

Harumi Suzuki, churchpop

Vea también    La importancia y la dignidad del Sacramento del Matrimonio


sábado, 9 de julio de 2022

Cinco señales que alertan de una crisis matrimonial... y otros seis consejos para superarla


 

Al rezar por su matrimonio, muchos novios y cónyuges confían en que como "elegidos de Dios, santos y amados", su vocación conyugal florecerá con feliz término. Sin embargo, no son pocos los peligros y amenazas que con el paso de los años, el desgaste o las dificultades sobrevenidas pueden truncar este buen propósito.

Para estar prevenidos sobre estos problemas y "no esconderlos debajo de la alfombra", Catholic Stand se ha hecho eco de las principales señales de alarma de un matrimonio en crisis y cómo prevenirlas, en base a los consejos del psicólogo Alan Loy McGinnis.

Expone cinco señales de alarma…  

1º Los esposos ya no disfrutan juntos u olvidan los detalles

Con el día a día de los cónyuges, marcado por la presión laboral o el arduo trabajo que puede suponer el cuidado y la educación de la familia, el tiempo para dedicar al propio matrimonio puede olvidarse o desaparecer. Esto, explica McGinnis, puede desembocar en una relación "aburrida y sin sentido del humor", alejada de la alegría que marca a las parejas enamoradas.

En este sentido, explica que un ejemplo de esta alegría puede ser cuando el marido "se detiene antes de llegar a casa para comprarle una rosa, simplemente porque disfruta viendo la felicidad en los ojos de su mujer cuando las recibe. No es tanto el hecho de comprarla como la intención lo que habla del amor. Cuando desaparezcan las sorpresas, es una señal segura de que la vitalidad ha desaparecido en el matrimonio", explica.

2º El esposo o esposa se abren con otras personas y fantasean

McGinnis menciona que pensar en una aventura incrementa las posibilidades de que la fantasía se haga realidad. Además, cuando uno de los dos se abre con otra persona y expone los problemas de su matrimonio a otro con la mera intención de contarlo, se está violando la intimidad del otro cónyuge y es poco caritativo.

3º Ni hay buenos recuerdos ni se habla sobre los motores de vida

"La mayoría de las parejas fortalecen felizmente sus lazos cuando rememoran el pasado" y no solo disfrutan viendo vídeos o fotos de la familia, hablando de su historia y recuerdos o de cómo han superado las crisis. Cuando dos personas están cerca, también disfrutan hablando entre sí sobre lo que creen y cómo evolucionan sus convicciones. Por ello, compartir las creencias personales no solo es "un regalo de amor", sino también de confianza y cuando no tiene lugar, suele ser una señal de que se da o puede darse una crisis relevante en el matrimonio y sus lazos.

Un matrimonio en crisis.

Recordar conn frecuencia los lazos que un día unieron el matrimonio es crucial para mantenerlo unido, según el psicoterapeuta especializado en relaciones Alan Loy McGinnis. 

4º Marido y mujer se evitan mutuamente

Los síntomas pueden variar: el esposo llega a casa tarde en la noche, la esposa se acuesta temprano, él bebe o juega, ella no está en casa cuando se supone que debe estar... Son solo algunos de los aspectos que alertan de que el matrimonio esta cerca de enfrentar una gran crisis.

5º Olvidar los pequeños detalles

En su libro El factor amistad, McGinnis resalta de la importancia que tiene descuidar los pequeños detalles a través del caso de un hombre cuyo matrimonio se rompió tras 18 años.

-¿Cómo supiste que se había terminado?, le preguntó.

-Cuando ella dejó de ponerle pasta a mi cepillo de dientes cada mañana.

-¿Cómo?

-Cuando nos casamos, quien se levantaba primero le ponía la pasta al cepillo del otro. En algún momento del camino dejamos de hacerlo y desde entonces, el matrimonio se vino abajo.

Alan Loy McGinnis.

Alan Loy McGinnis es un psicoterapeuta cristiano y fundador y director del Valley Counseling Center en California, Estados Unidos, autor de best sellers como El factor amistad. 

Especialista y periodista mencionan 6 consejos para prevenir estos factores de riesgo:

1º No tener miedo a hablar de los problemas y preocupaciones

Explica que en el momento en que uno de los cónyuges saca a relucir problemas que ha percibido, el otro buscará discutir el problema, pero debe hacerse de forma adecuada. En lugar de decir "Estás apagado estos días", McGinnis invita a cambiar la perspectiva y probar con: "Cariño, siento que no estamos tan cercanos como solíamos ser y lo echo de menos. ¿Piensas tú lo mismo?".

2º Reservarse un "tiempo intocable" para hablar

Asegura que los matrimonios más felices suelen reservar un tiempo fijo para hablar. “Muchas parejas se benefician de salir de casa para hablar, aunque sea solo mientras dan un paseo. Esto elimina cualquier tentación de doblar la ropa o mirar televisión en lugar de centrarse el uno en el otro”, menciona.

3º Cogerse de la mano y ser cercanos

"Cogerse de la mano y abrazarse pueden fortalecer el vínculo matrimonial, todos necesitamos ese tipo de cercanía física", comenta McGinnis.

Una pareja feliz.

Parecen tópicos, pero los pequeños detalles, la confianza y sinceridad para tratar los problemas o reservar un tiempo para hablar con frecuencia son ingredientes necesarios para un buen matrimonio según los especialistas. 

4º Romper la rutina y divertirse… sin tener por qué gastar

El psicoterapeuta también observa que el dinero no tiene por qué ser un problema cuando los matrimonios necesiten divertirse y romper la rutina. "A veces, las parejas felices olvidan las formas adultas de divertirse y no se avergüenzan de bromear, fingir o sorprender y reírse en los brazos del otro", explica. Son muchas las posibilidades de divertirse sin que el dinero tenga la última palabra, como puede ser visitar una heladería cercana o dar un paseo, lo que puede ser incluso más divertido que una cena en un lujoso restaurante.

5º Recuperar los "minúsculos actos de bondad"

Explica que los pequeños detalles "tienen un gran poder, porque demuestran que no has subestimado a quien amas. Te tomas el tiempo para pensar qué puede aportar un pequeño momento de felicidad".

6º Rezar, confesarse e ir a misa juntos

La periodista de Catholic Stand Lilia Borlongan-Álvarez añade un quinto consejo a los aportados por McGinnis: "Id juntos a la iglesia, rezad juntos el rosario, apoyaos el uno al otro a confesaros. El matrimonio no es solo un compromiso entre un hombre y una mujer, sino también un voto de permanecer cerca de Jesús, María y los santos. El matrimonio es una unión elevada a sacramento. A decir verdad, sin fe y la Divina Providencia, ningún matrimonio durará mucho".

ReL

Vea también    Salva tu Matrimonio en 40 días: Matrimonio a prueba de fuego



























sábado, 19 de febrero de 2022

El matrimonio, ¿puede ser a día de hoy para toda la vida? «Con Cristo hemos superado tres crisis»

Un veterano matrimonio que superó retos graves
y hoy evangeliza y ayuda a otros


Después de cada crisis, Cecile y Hervé se han aferrado a Cristo
y a la Iglesia para salir adelante 

La vida matrimonial no siempre es fácil. Que dos personas se conviertan en una sola implica un sacrificio. Los problemas del día a día, los acontecimientos que aparecen por el camino así como una cultura cada vez más antifamilia suponen también un reto para las familias. Por ello, la fe es un pilar firme en el que un matrimonio puede anclarse para cuando llega el temporal. Porque además llega…

Qué se lo digan si no a Hervé y Cécile Riols, un matrimonio francés, padres de cinco hijos y que pronto celebrarán las bodas de oro. “Con Cristo hemos superado tres crisis”, aseguran.

Casados desde 1974 dan testimonio de un amor fecundo desde que se enamoraron a los 17 años y a través de un matrimonio no exento de dificultades y pruebas. Tres duros momentos han acabado fortaleciendo su fe, purificado su amor y profundizado su impulso misionero. .

Tal y como cuentan a la revista Famille Chretienne, si pudieran resumir la fortaleza de su matrimonio, estos esposos afirman haberlo podido asentar sobre dos pilares. El primero fue una determinación clara de que el matrimonio durara y para ello habían decidido cerrar desde la preparación al matrimonio “la mente y el corazón a la posibilidad del divorcio”.

La segunda la han ido descubriendo poco a poco y es la confianza en el Señor, con la que avanzaron paso a paso, y sin la cual probablemente no habrían podido superar las tres crisis matrimoniales que consideran “transformadoras”.

La primera de las crisis llegó poco después de casarse. Hervé no iba a misa. Se habían comprometido en Semana Santa y se casaron en septiembre, pero en ese tiempo no habían abordado una cuestión como la de ir a misa, y esto generó disputas entre ellos.

El marido afirmaba estar “en busca” pero la realidad es que arrastraba dolorosas heridas desde su infancia, que define como “desastrosa”, una vez que sus padres se habían divorciado cuando él tenía cinco años, y que siguió con su envío a un internado en Inglaterra.

Una conversión radical

Pero para la primera crisis hubo una primera respuesta, meses después de la boda él fue atraído por un cartel que había colgado en una pared de Montpellier. Anunciaba una “semana de evangelización” organizada por la Renovación Carismática.

Decidió ir y los testimonios que escuchó le dejaron impactados. Entró buscando y salió creyendo. Dejó aquel encuentro con una biblia bajo el brazo y se apresuró a contarle a su mujer aquel “encuentro personal” con Dios.

Cécile y Hervé son padres de cinco hijos y abuelos

Cécile y Hervé son padres de cinco hijos y abuelos.

“Mi esposo cambió desde ese día”, relata Cecile, que poco después experimentó ella misma otro encuentro potente. Tras un accidente escuchó que el Señor le habló: “Os voy a necesitar a los dos”.

Desde se momento, todas las decisiones las tomaron desde la perspectiva de la fe. Tras rezarlo y hablarlo bien decidieron ir a África, donde Hervé tenía un trabajo de cooperación militar. Fue una experiencia complicada que ayudó al matrimonio a unirse y especialmente a ella a despegarse por fin de sus padres.

La segunda crisis en el matrimonio se produjo a la vuelta de Dakar Senegal, unos años después, y duró bastante más tiempo que la primera. La comunicación entre ambos fue empeorando, empezaron a aflorar respuestas ásperas y silencios incómodos. Pero además, los problemas económicos en el hogar no ayudaban demasiado.

Cécile se mostraba continuamente enfadada con un marido que no se parecía en nada al príncipe azul que ella había imaginado. Por su parte, Hervé se sentía asfixiado y le molestaba que su mujer siempre viera el vaso medio vacío.

Durante cuatro años experimentaron la falta casi total de comunicación. “Ya no podíamos vernos ni tocarnos, no siempre éramos conscientes de que Dios podía intervenir ahora por nosotros“, explican.

Un encuentro para parejas

Un amigo que conocía su situación les envió a una sesión de parejas organizado por la comunidad Chemin Neuf (Camino Nuevo). Durante cinco escucharon una y otra vez una frase que les tocó tanto que se acabó convirtiendo en el lema de estos esposos: “una pareja es un pobre que ama a otro pobre”.

Gracias a esta ayuda se acostumbraron a escuchar y aceptar respetuosamente el punto de vista del otro, a no interrumpirse e incluso… a guardar silencio. Entendieron que preocuparse por los intereses de su cónyuge daba combustible al matrimonio, que la fortalecía y luego se reflejaba en toda la familia.

El matrimonio comenta un ejemplo concreto: a Hervé solo le gusta la montaña y a Cécile solo ir al mar con sus hijos. Hoy, Cécile canta las alabanzas de estos paseos por la montaña que han unido a la familia y Hervé a su vez va de vez en cuando a las costas francesas.

Sin embargo, esto no impidió que el matrimonio experimentase una tercera crisis. En este caso tuvo sus raíces en las dificultades profesionales de Hervé. Él empezó a dudar de sí mismo y ella empezó a comparar la vida de sus amigos con la de su familia.

Un trabajo de seis meses con un psicólogo ayuda a esta madre de cinco hijos a deshacerse de la imagen idealizada del cabeza de familia de sus sueños. Una tarde logró expresarlo: “Comprendo que eres diferente a estas imágenes, que no puedes responder a ellas, y te amo tal como eres”.

"Salvados por Dios"

Hervé, aliviado, de repente encontró su camino. Después de aceptar que era un "mal gerente" se embarcó en un trabajo como consultor independiente que le convenía mucho más.

La Providencia luego coloca en su camino a Álex y Maud Lauriot-Prévost, que acaban de crear la Comunión de Priscila y Aquila. Hervé y Cécile se involucraron inmediatamente en este movimiento de matrimonios misioneros. El primer paso fue “releer la historia de su pareja”, señalando todas las ocasiones en que Cristo los ha bendecido.

Luego agregaron a su lema conyugal – “La pareja es un pobre que ama a otro pobre” – las palabras: “Salvados por Dios”.

“Cada vez que rezo por Hervé, ya sea que pida a Dios una gracia para él o para nuestro matrimonio, mantengo nuestro sacramento del matrimonio”, especifica Cécile.

La experiencia de Priscila y Aquila alimentó su impulso misionero y finalmente se sintieron llamados a emprender un camino de evangelización. "Ven y verás", es el nombre, y el objetivo es experimentar un encuentro personal con Cristo. Ahora anuncian el Evangelio y ayudan a matrimonios que como ellos antes han pasado por la dificultad.

J.L. / ReL

Vea también      El Sacramento del Matrimonio - San Juan Pablo II

































sábado, 28 de noviembre de 2020

Descubrimientos del primer año matrimonio

 

MAŁŻEŃSTWO


El primer año de matrimonio se aborda con pasión y con franqueza. ¿Cómo conseguir que sea un éxito?

El primer año de matrimonio es el del descubrimiento de las alegrías, pero también de las pequeñas molestias… Aunque no hay una receta universal para “sobrevivir” a esta importante etapa de la vida para los recién casados, sí hay algunos trucos que pueden resultar muy útiles.

Tras la efervescencia de la preparación para la boda, la euforia del día D, el júbilo del viaje de novios, comienza la vida cotidiana para los dos. Y a veces, no todo es tan sencillo como se espera.

El padre Alexis Leproux acompaña a prometidos y recién casados. Wedding blues, problemas de convivencia, apertura a la vida… El primer año de matrimonio se aborda con pasión y con franqueza.

Pasado el día de la boda, algunas parejas padecen lo que algunos llaman wedding blues o “depresión post-boda”. ¿Cómo gestionar este posible bajón anímico? ¿Es grave?

Esta sensación existe, en efecto, y es algo natural. Cuando estamos en el tiempo de la preparación de la boda, se vive en un dinamismo particular. Una vez pasado el acontecimiento, hay que lanzarse en una lógica nueva. A veces tienes árboles que son de brote tardío. Eso no quiere decir que estén muertos. Simplemente, la estacionalidad de nuestras almas es diferente de la de nuestras cabezas. Además, siempre hay discrepancias entre nuestra imaginación y la realidad. Esta discrepancia puede sorprender agradablemente, pero también decepcionar. Sin embargo, decepcionarse no quiere decir que se haya errado en la vocación.

Los descubrimiento del primer año de matrimonio

El primer año es el del descubrimiento de las alegrías pero también de los pequeños fastidios… ¿Cómo hacer para que no envenenen la vida?

Esas molestias que sufrimos al vivir con alguien son un buen modo de descentrarnos de nosotros mismos y hacer madurar gran parte de nuestros egoísmos. Desde el ruido de un mosquito al niño que llora pasando por algún comportamiento del cónyuge que pueda molestarnos, las irritaciones son en realidad una invitación a reconocer que no vivimos en nuestro “pequeño yo”.

Integrar eso es practicar lo que podríamos llamar una especie de resiliencia; esto permite ablandar nuestra alma, ejercitar nuestra inteligencia y nuestra voluntad para afrontar la realidad. Tengámoslo claro: cuanto más nos acostumbremos a superar las pequeñas molestias, más nos educaremos para superar los grandes desafíos.

¿No habría que intentar nunca corregir el comportamiento del cónyuge?

Primero, hay que tener cuidado con no confundir los pequeños inconvenientes cotidianos con comportamientos inadmisibles. Luego, no todas las molestias son una fatalidad. Con pedagogía y también humor, podemos intentar mejorar ciertos aspectos.

Pero, en algunas situaciones, como con la familia política, por ejemplo, te pueden irritar ciertas actitudes que sin duda no van a cambiar. Se abren dos soluciones entonces. O bien el motivo de tu fastidio te obsesiona y terminas por sentirte fastidiado o fastidiada por todo y todo el tiempo, o bien lo conviertes en una ocasión de descentralización y te alegras por ello.

Saber escuchar y hablar

¿Aprender a comunicarse bien es el secreto para un matrimonio próspero?

Efectivamente, saber escuchar y hablar son los cimientos de la comunión de los esposos. Y eso se trabaja. Una pareja que, durante el primer año de su matrimonio, se mete de cabeza en el trabajo, pasa su tiempo libre con los amigos o se queda en la superficie de su relación, perderá fuerzas y pondrá en peligro la relación.

Los primeros tiempos de la convivencia son esenciales para poner en práctica los hábitos del don de uno mismo al otro y de la comunicación. Una piedrecita en el zapato puede terminar haciendo de la caminata algo doloroso o incluso imposible. Si uno de los esposos no dedica tiempo a comunicarse con el otro para explicar lo que le molesta, esa piedrecita puede causar estragos. Podemos imaginar fácilmente lo que pasará cuando lleguen piedras más grandes…

¿El tiempo no resuelve nunca nada?

El tiempo consolida lo que hago, para bien y para mal. Es el principio del vicio y de la virtud. No hay más misterio: si me acostumbro a decir las pequeñas cosas el primer año, seré capaz de decir las grandes en el vigésimo.

Saber escuchar es también todo un arte…

Absolutamente. El hombre y la mujer tienen antenas diferentes, lo cual no siempre facilita las cosas. Entrar en la conyugalidad es un ejercicio de escucha que implica, una vez más, un auténtico esfuerzo. Cada esposo debe poder decirse: “Me siento escuchado”.

Porque de la calidad de la escucha y del habla –que forja la relación corazón a corazón– deriva también la calidad de la comunión de los cuerpos.

La intimidad sexual

¿Puede desarrollar esa idea?

La relación corazón a corazón es fundadora, construye la intimidad, la confianza y la alegría. Los gestos del cuerpo acaban traduciendo el corazón a corazón. Son el signo carnal de lo que se trabaja en el secreto de los corazones. Una unión carnal de los esposos que no traduzca la intimidad de los corazones traicionaría la dimensión verdaderamente personal de la sexualidad. Una intimidad sexual que no se arraigue en un don de sí personal no tiene un gran futuro por delante.

¿Una relación carnal que no funcione bien sería, por tanto, indicio de una preocupación río arriba?

No necesariamente. Darse carnalmente al otro sin un amor total es un serio problema, evidentemente. Pero el cuerpo es una “máquina” extremadamente delicada, por lo que una intimidad sexual hermosa implica un camino de aprendizaje que puede tomar tiempo. Una vez más, es normal que haya un desfase entre lo imaginado y la realidad. En cambio, lo importante es que los esposos sean siempre capaces de hablar de ello con sencillez.

En el día a día, ¿hay señales que deban alertar a los recién casados?

Diría que el cansancio. Los esposos deben buscar el equilibrio entre el cansancio sano del deber cumplido y el descanso necesario para la comunión de las personas, lo cual implica tener energía. Así que es bueno retirar todo aquello que nos fatigue y que no presente un interés esencial.

El trabajo

Sabe que muchas parejas jóvenes consagran los primeros años del matrimonio a su carrera…

Sí, y me parece peligroso que la carrera pueda aventajar al resto. Porque nadie sabe si seguirá con vida de aquí a dos años. Meterse en la cabeza la idea de que no vayas a ver a tu mujer o a tus hijos muy a menudo para acumular más y más me hace pensar en el hombre rico que guardó todo su trigo en sus graneros y al que acaban diciéndole: “Esta noche, morirás…”.

¡Pero es responsabilidad de los padres garantizar el bien material de los hijos!

Hay que prever, efectivamente, ¡pero primero hay que prever amarse! ¡No olvidemos que sólo el amor permite saborear de verdad la vida! Si pones primero las preocupaciones mundanas antes que el perdón, la escucha y el amor de tu esposa, de tu esposo y de tus hijos, verás rápidamente que tu edificio se debilita. Quizás tengas la cuenta del banco llena, pero te arriesgarás a no tener nadie con quien disfrutarla. ¡Que las parejas jóvenes vivan plenamente aquello que deben vivir juntas y serán piedras angulares para los demás!

Un primer años de matrimonio para perdonarse

Ha mencionado usted el perdón. Como el Papa, ¿aconseja también que no se vayan a dormir sin perdonarse?

Pongamos un símil. Nadie deja en su cocina el cubo de la basura abierto porque se le llenaría de moscas. Porque todo el mundo entiende que, más tarde, será muy difícil desembarazarse de las moscas. Lo mismo pasa con nuestras almas. En la pareja, hay mil pequeñas cosas que transmiten que no amamos perfectamente; estos momentos en los que hablamos demasiado –o demasiado poco–, en los que no hemos mostrado interés, en los que nos hemos enfurecido… Igual que sacamos un cubo de basura maloliente, debemos acostumbrarnos a desechar todo lo que no sea caritativo. Porque si cada uno solamente se preocupa por la suciedad en sus propios pies, se encierra en su pequeño universo de mediocridad y lo disimula bajo su cama, puedo asegurarte que el día en que llega una gran corriente de aire, todo el hedor se extiende y la atmósfera es irrespirable.

¿Estás embarazada?

¿Cómo abordar el asunto de los niños durante el primer año de matrimonio?

Es un punto crucial. En casa de muchas parejas jóvenes, escucho este leitmotiv: “Primero vamos a construirnos, luego ya veremos lo de los niños”, como si la aparición de una nueva vida se opusiera al crecimiento de su pareja. Hay que prestar mucha atención a no avanzar excluyendo de entrada uno de los dos bienes fundamentales de la pareja, a saber, la apertura a la vida. Porque, de lo contrario, el riesgo sería amputar de su vida conyugal una dimensión esencial de generosidad, de libertad y de lo inesperado. Este hábito es a menudo un mal cálculo, sobre todo el primer año, que puede conducir a la pareja a replegarse sobre sí misma. Rezo también por quienes, durante este primer año de matrimonio y después, encuentran dificultades para tener hijos.

Pero a veces las parejas tienen buenas razones para aplazar un proyecto de hijos… Razones humanitarias, por ejemplo.

Si una pareja se casa es para vivir el sacramento del matrimonio y, por tanto, vivir la comunión de los esposos, abrirse a la vida. La Iglesia no deja de recordar este vínculo indisociable entre unión de los esposos y apertura a la vida. Así que marcharse a hacer una labor humanitaria no puede impedir que una pareja viva esta promesa de don total, una promesa sin retorno y para siempre.

Esto no quiere decir que haya que presionar para tener hijos a partir del día después de la boda. Sin embargo, la apertura a la vida sigue siendo un punto vital que traduce la madurez de la pareja, llamada a participar de la obra creadora de Dios. Cuidado, entonces, con poner las cosas en el lugar que les corresponde.

Un primer año de matrimonio con tiempo libre para dos

Las parejas recién casadas pueden tener tiempo libre. ¿Es este un buen momento para comprometerse?

Construir una familia exige tiempo. Es la prioridad de los primeros años. Nunca hay que apagar la llama del servicio, pero no es necesariamente bueno, ya no, inflamarla de golpe. Así que conviene discernir entre los dos, bajo la luz del amor conyugal, el orden y la medida de los compromisos.

¿Cómo pueden las parejas que vivan juntas antes del matrimonio llegar a vivir un verdadero comienzo?

Es una buena cuestión. Una de las soluciones es que intenten, antes de la boda, recuperar un estado de vida correspondiente al que la Iglesia pide vivir durante el noviazgo. El trabajo se efectúa entonces, sobre todo, de manera temprana. La celebración del sacramento conserva, no obstante, una fuerza propia. Da a los esposos el Espíritu Santo que los une en adelante en la verdad de su amor y los mantiene para siempre en ese vínculo sagrado con Dios.

Hugues Lefèvre, Edifa Aleteia

Vea también    El Sacramento del Matrimonio  -  San Juan Pablo II   (tienes como para escoger)