jueves, 10 de febrero de 2022

Cuando se es infiel con la afectividad

EYES,


Un falso enamoramiento. Se trata de una causa de infidelidad poco tratada. No se le da la importancia que tiene en realidad.

En casos de infidelidad, suele suponerse una relación con un tercero, con el acicate de la pasión carnal debido a una sexualidad desintegrada, por la que la razón y la voluntad se someten al dominio del impulso carnal.

Por el contrario, en una sexualidad integrada, la inteligencia, la voluntad y los apetitos sensibles operan en un orden jerárquico, en el que priman las facultades superiores sobre los apetitos de la carne, en orden a un bien superior: el amor.

Sin embargo, existe otra causa de la infidelidad menos reconocida, pero no por ello menos común, que es una afectividad desintegrada.

Se trata de una disfunción de la personalidad, por la que la inteligencia y la voluntad, se someten ya no a los impulsos sensibles de la carne, sino a los impulsos sensibles de los sentimientos y emociones, lo que puede obedecer a múltiples causas como:

  • La inmadurez de la juventud, aunada a una mala educación de la afectividad.
  • Un corazón descuidado y carente de afecto.
  • Personas que han sufrido una dolorosa pérdida o experiencia afectiva, quedando con una baja autoestima o un pobre autoconcepto.

En la sexualidad desintegrada, suele confundirse el amor con la pasión de amor, mientras que, en la afectividad desintegrada, lo que se confunde es el amor con el mero sentimentalismo.

A partir de cuándo se es infiel

Por esta disfunción de personalidad, varón y mujer, suelen enamorarse de la persona equivocada en soltería o aun estando casados, algo que suele acontecer, cuando esta debilidad afectiva es detectada por quien busca la seducción, para alimentar su ego, o peor, aun buscando la gratificación sexual.

Como no se ama lo que no se conoce, quien comete el error llevado por el sentimentalismo, se autoengaña creyendo conocer una realidad que resulta ser solo un espejismo producto de la manipulación.

Una o ambas partes construyen para el otro una imagen angélica, a veces mezclándola con cierto victimismo.

Un espejismo formado por las primeras confidencias, en la que una o ambas partes construyen para el otro una imagen angélica, a veces mezclándola con cierto victimismo.

Por ejemplo, de sutiles detalles como un regalo comprado en un viaje, con el explícito o silencioso mensaje de que se han acordado del otro.

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En la infidelidad se comienza a veces por prestar atención a quien nos parece más interesante, más espiritual…

O de mensajes con estereotipados pensamientos por redes sociales o en notas escritas de puño y letra, con los cuales se pretende la promoción de una imagen de madurez, y hasta cierta espiritualidad, mientras se halaga la figura del otro.

Como los ojos son las ventanas del alma, se recurre a miradas engañosas de límpida aceptación y afecto desprendido, enmarcado en una leve sonrisa, que, siendo hueca, pretende decir mucho, y lo logra, engañando.

Finalmente, una invitación a verse en algún sitio.

Comienzan las manifestaciones de afecto con sutiles contactos corporales. Ambos o los dos, ya están pasando de ser infieles con sus pensamientos, a ser infieles en los hechos.

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La falsa ilusión nos lleva la autoengaño. Todo se ve perfecto (aparentemente).

Va aumentando la presión y la urgencia de la parte infiel.

Con todo, la víctima del autoengaño aún puede reaccionar y poner siete cerrojos al corazón. Esto se logra si pone distancia. Debe reconoce que aquello que ha llegado a clamar por todos sus sentimientos es algo que de suyo está profundamente equivocado.

¿Cómo recuperar la integración de la afectividad?

En casos así, ¿cuál es la verdad que se debe presentar a la propia conciencia, para recuperar la integración de la afectividad?

Lo primero, es admitir que la vida afectiva sensible, siendo natural y gratificante, resulta sumamente engañosa y enfermiza cuando el amor es reducido a solo sentimientos, por encima de su verdad.

¿Cómo notarlo?

El amor personal es sincero y transparente, ama desinteresadamente; busca el bien del amado incluso a costa del propio bien, y con un sacrificio que por la misma fuerza del amor resulta gustoso. En cambio, el afecto mostrado en una relación ilícita no se encuentra libre de satisfacer una necesidad de ego, afectiva o sensual. Esto es muy fácil de detectar si se enfría la cabeza.

El amor personal, por su belleza, no requiere de artificios, como sucede entre una piedra preciosa respecto de su mejor imitación.

Por Orfa Astorga de Lira

En Aleteia te orientamos gratuitamente, consúltanos escribiendo a: consultorio@aleteia.org.

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¿Cómo ser una persona transmisora de paz en los tiempos que corren?

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Ideas para hacer llegar una verdadera paz a las personas que tenemos en nuestro entorno

Reedito este artículo después de haber dado positivo en Covid. Me toca sobrellevar, en primera persona, esta situación con paz y serenidad y con el bicho dentro de mi casa. De los seis miembros de mi familia hemos caído cuatro. Mi marido resiste al igual que mi hijo pequeño.

La situación es la siguiente: los enfermos nos hemos confinado en mi habitación, que es la  más grande. Mi marido, mientras tanto, no para: comidas, desinfección, aparte de sacar horas para su trabajo.

Los niños perciben nuestra inquietud, no se les escapa una. Escuchan nuestras llamadas de teléfono (es lo que tiene estar confinados tan juntos, que no hay intimidad). También captan nuestras conversaciones de mi habitación al salón, a grito pelado, mientras mantenemos las distancias.

A pesar de todo esto que nos ocurre, ¿se puede hacer llegar la paz a los de nuestro alrededor, mientras vivimos la enfermedad en carne propia? Mi respuesta es sí.

Dos años sin darnos la paz con la mano

Llevamos casi dos años sin darnos la paz físicamente en la Santa Misa. Ese gesto después de recitar el padrenuestro que nos hacía partícipes de la paz del Señor. Es mucho tiempo sin trasladar al otro nuestros deseos de perdón, de amor, de esperanza, de unión, de alegría…

¿Para qué servía este rito? ¿Por qué tenía lugar precisamente antes de la Comunión? Porque para poder recibir a Jesús, antes debíamos perdonarnos y acogernos los unos a los otros. Sería un poco incoherente recibir al Señor estando peleado con la persona que tienes al lado.

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Con la palabra y los gestos podremos ser transmisores de paz.

Ahora lo hemos sustituido por un intercambio de leves inclinaciones de cabeza a los más cercanos a nuestro banco. Pero ahí queda todo.

Sin embargo, ¿cómo ser una persona transmisora de paz hoy? Afortunadamente, existen otras formas a través de las cuales podemos ser donadores de paz, por ejemplo a través de la palabra y de nuestros gestos.

Ser alarmista no lleva a la paz

Es fácil, con todo lo que estamos viviendo, caer en el alarmismo; que es lo contrario a la paz. Olas, tests, vacuna o no vacuna, contagios, confinamientos… y un sinfín de cosas más que nos hacen “perder la paz”. Sin querer, estos nombres forman parte de nuestro vocabulario habitual y nos llenan de preocupación y ansiedad.

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Para construir la paz, es necesario rescatar temas positivos en nuestras conversaciones y no caer en el alarmismo.

Creo que, a estas alturas de la pandemia, nos conviene a todos un soplo de aire fresco esforzándonos en hablar de otros temas que no tengan una relación directa con la crisis sanitaria. Hay miles de cosas maravillosas sobre las que hablar: proyectos, sueños, Dios, familia, amistad, trabajo, hobbies, verano…

Creo que es necesario sobre todo por nuestra salud mental. Yo, al menos, me lo he proopuesto.

“Hacer drama” tampoco es amigo de la paz

Tampoco se debe caer en el dramatismo. Nos encanta magnificar o exagerar lo que ocurre en realidad. Parece que si contamos las cosas de este modo ganamos en credibilidad y logramos así la atención de los demás.

Nos encanta magnificar o exagerar lo que ocurre en realidad. Parece que si contamos las cosas de este modo ganamos en credibilidad y logramos así la atención de los demás.

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¿Eres de los que exagera las explicaciones?

Propongo en cambio contar las cosas que nos suceden con verdad, y siempre con un halo de esperanza y confianza en Quien sabemos que nos sostiene y está pendiente de nosotros. No por quitarle exageración nuestras cosas son menos importantes.

El pesimista es enemigo de la serenidad

Otro hándicap que nos pone trabas para obtener la paz y así poder entregarla es el pesimismo, o cuando vemos el lado más negativo de las cosas. Ver la vida bajo ese prisma nos llena de inquietud y miedos.

Por eso te aconsejo no leer demasiado las noticias y, en cambio, sí informarte a través de los artículos que ofrece Aleteia. No todo en la vida son datos negativos, corrupción política ni desastres naturales. También ocurren historias increíbles que a través de nuestra firma queremos haceros llegar.

Por tanto, se transmite la paz sin ser alarmista, ni dramático ni pesimista.

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Carga las pilas con historias positivas.

Antes de terminar, quiero aprovechar para citarte a Charles Péguy, filósofo francés del siglo XIX, que en su obra «El misterio de los Santos Inocentes» da algunas pistas sobre cómo encontrar la paz:

“¿Qué le pido Yo al hombre? Que se relaje, que se entregue, que se abandone en Mis manos. ¡No, Señor! Se preocupa siempre por el mañana. Pero si hago Yo el mañana, ¿por qué debe preocuparse? Pienso Yo el mañana. En el fondo, ¿qué cosa le pido al hombre? Que en la noche vaya al lecho, apoye su cabeza sobre la almohada, estire bien sus pies y duerma”.

Que viene a ser lo mismo que descansar en el Señor y tener una confianza plena en Él.

Pilar Velilla Flores,Aleteia 

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miércoles, 9 de febrero de 2022

La Iglesia de Perú hace un llamado urgente a la “estabilidad política” del país

 

PERU


Los obispos del país sudamericano en el marco de la crisis política que atraviesa el país, a la que se suma la difícil situación sanitaria debido a la pandemia del coronavirus

Desde este martes 9 de febrero, Perú tiene un nuevo gabinete ministerial. No obstante, como dato relevante surge que es cuarto desde que el presidente Pedro Castillo llegó a la Presidencia hace apenas seis meses.

Sin dudas lo que acontece en Perú manifiesta cierta inestabilidad. Se suma a un largo período acompañado de presidentes que han tenido que dejar el poder en pleno mandato. También a diversas temáticas que se han impuesto como la corrupción. Incluso, como trascendió recientemente, una crisis ambiental tras el derrame de crudo en las costas del distrito de Ventanilla, norte de Lima.

Todo esto se vive en contexto más que especial: la crisis sanitaria por la pandemia del coronavirus (tercera ola). En Perú esto ya ha dejado hasta el momento más de 200.000 fallecidos.

“Urge la estabilidad política del Perú”

La Iglesia de Perú no es ajena a tanto dolor generado por la coyuntura. Con ello a lo que ha tenido que atravesar el país en los últimos años. Es por eso que este 8 de febrero los obispos ofrecieron un mensaje a la opinión pública. A través del mismo hacen referencia a la necesidad de que haya estabilidad política en el país.

“Es urgente que las autoridades del más alto nivel de nuestra Patria asuman seriamente sus compromisos y responsabilidades en la búsqueda de la estabilidad política, democrática y del bien común y no de intereses particulares ni ideológicos”, señala el primer punto del comunicado.

“Debe haber una real voluntad de corregir errores y evitar una mayor incertidumbre en la ciudadanía. La inestabilidad y la falta de decisiones idóneas laceran la legitimidad política y la confianza de la ciudadanía”, prosiguen los obispos.

También la ciudadanía

Además de recordar que “el pueblo peruano necesita que sus autoridades sean personas intachables y debidamente preparadas para los cargos que deban asumir”, los obispos también hacen énfasis en la “participación de la ciudadanía para la vigilancia ética de sus autoridades”.

Por último, la Iglesia de Perú llama a las autoridades gubernamentales a “dar señales claras de gobernabilidad”.

Pablo Cesio - Aleteia Perú 

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Myanmar: Los Rosarios que salvan vidas

 

MYANMAR


El país asiático, al que viajó Francisco en 2017, sufre una profunda crisis económica y política agravada tras el golpe de Estado de hace exactamente un año

De los 55 millones de habitantes de Myanmar, solo un 1% de la población es católica. No obstante, la presencia de la Iglesia alivia el dolor físico y espiritual de miles de habitantes del país, sean o no cristianos o católicos.

Myanmar no es un país rico, más bien todo lo contrario. Antes de la pandemia, 1 de cada 4 birmanos vivía bajo el umbral de la pobreza. Con la llegada del coronavirus, esta cifra se ha duplicado de forma que la mitad de sus casi 55 millones de habitantes son pobres. El país es eminentemente rural y además hay mucha economía sumergida. Al llegar la pandemia y con ella los confinamientos y el distanciamiento social, muchas familias vieron drásticamente congelados sus ingresos, porque los padres y madres de familia tenían empleos informales como un pequeño puesto de comida en la calle.

A la crisis económica endémica se une la inestabilidad política tras el golpe de Estado que colocó de nuevo a la Junta Militar al frente del gobierno.

Los birmanos habían disfrutado de una década de relativa democracia cuando el pasado 1 de febrero de 2021 la Junta Militar, que gobernó 5 décadas Myanmar con puño de hierro, volvió a tomar el control del país por la fuerza.

Desde entonces, muchos son los organismos internacionales, y también la Iglesia católica empezando por el Papa, que han elevado la voz para pedir el fin de la violencia y la represión contra los ciudadanos que exigen la vuelta a la democracia. Sin embargo, la respuesta de la Junta Militar se ha descontrolado y se ha extendido contra muchas otras personas que simplemente luchan por sobrevivir.

El cardenal de Yangón, monseñor Charles Bo, en declaraciones a los medios vaticanos con motivo de este año con la Junta en el gobierno, ha expresado al pueblo de Myanmar que los obispos “sentimos vuestro dolor, vuestro sufrimiento y vuestra hambre y entendemos vuestra decepción. Entendemos también vuestra resistencia”.

El purpurado ha lamentado además en esta entrevista que la población esté sometida a “un prolongado viacrucis” y ha recordado que “todo Myanmar es prácticamente una zona de guerra”. Por último, ha apuntado con dolor que, tras “un periodo inicial de interés, Myanmar parece haber desaparecido del radar mundial”.

Quienes nunca pierden el interés por ninguna tragedia humana son las varias órdenes religiosas que operan en el país, como los Salesianos, las Hermanas de la Caridad, las religiosas de San Francisco Javier o los Franciscanos que están presentes en Myanmar desde el año 2005. Sacerdotes, religiosas y religiosos, – tanto nativos como extranjeros-, siempre han estado del lado del pueblo acompañándolo en sus pocas alegrías y en sus muchas penas.

Pero, como se suele decir, Dios aprieta, pero no ahoga. Y se sirve de siervos buenos y fieles y de sus grandes ideas, como un sencillo proyecto que está permitiendo mantenerse a varias familias en necesidad: la fabricación de rosarios.

La idea es del padre Johannes Unterberger, un franciscano de origen austríaco que llegó a Myanmar en 2016.

Estos son sus rosarios 

Rosarios en Myanmar

De esta forma, desde 2019, varias familias muy pobres o que no tienen trabajo pueden generar un pequeño ingreso y así mantenerse. Y no solo las familias católicas. El padre Johannes fue quien les enseñó a hacer los rosarios y les proporciona las cuentas y las cuerdas para elaborarlos. Con mucho esfuerzo, este franciscano logró que los rosarios pudieran venderse en Europa a través de Missio Österreich, las Obras Misionales Pontificias de Austria. 

Las familias, muchas veces formadas por una docena de miembros, logran salir adelante gracias a este proyecto que el padre Johannes ha extendido a varios orfanatos del país como el de Myaungtaga, gestionado por las Franciscanas Misioneras de María.

Allí unos 50 huérfanos, casi todas niñas, contribuyen al mantenimiento del centro a través de la elaboración y posterior venta de los rosarios. O el orfanato de Ton Zang donde viven 35 niños que gracias a los rosarios pueden comer dos piezas de fruta al día y carne una vez a la semana. O el de Kyaiklat donde este proyecto ha permitido que los pequeños cuenten con ropa y calzado adecuados. O el orfanato de de St. Mary, cerca de Yangón, donde los 160 niños que cuidan las religiosas viven un poco mejor gracias a este trabajo de los rosarios que, tal y como señala el padre Johannes, no es en ningún modo trabajo infantil, sino una actividad recreativa que los niños desarrollan en su tiempo libre.

Con estos rosarios, los niños y las familias no solo esperan un ingreso que asegure su pan de cada día, sino también que quienes los compran tengan un momento para rezar por ellos y por todo el pueblo de Myanmar.

Con la convulsa situación política que comenzó hace un año, el padre Johannes temía que no se pudiera continuar con el proyecto de los rosarios, pero, gracias a Dios, ha salido adelante pese a las circunstancias. La situación de necesidad en Myanmar es acuciante y puede parecer que esta no es una iniciativa de la suficiente envergadura, pero basta recordar una frase de Santa Teresa de Calcuta para encontrar la respuesta: “A veces sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara una gota”.

Para más información:      nepomuk_ofm@yahoo.de

Angeles Conde Mir, Aleteia 

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Soltera a mis cuarenta y más, me siento infeliz

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Diálogos de consultorio

—Me siento muy deprimida, pues con poco más de cuarenta años, no me he casado y muchos de mis proyectos relacionados con ello han quedado solo en sueños, contaba en consultoría una mujer de agradable presencia y evidente baja autoestima

Estos años, he andado con el corazón en la mano con la esperanza de que algún príncipe azul, ya no tan primaveral, aparezca a la vuelta de la esquina, y más de una vez he aceptado relacionarme con la persona equivocada. Luego me di cuenta de que sería peor el remedio que la enfermedad.

—La verdad es que se encuentra en una excelente edad para ya no cometer errores, aprendiendo a vivir a plenitud, y la mejor forma de lograrlo, es enfrentándose con la verdad de sí misma, de manera que su condición de soltera pueda asumirla de una forma diferente y positiva, intervine con actitud convencida.

—Eso me suena a lo que he escuchado en pláticas de autosuperación y leído en ciertos libros, donde se recomienda hacer y dejar de hacer tales y cuales cosas, para encontrarse con el amor y el éxito, pero todo han sido pamplinas.

—Pasa que no hay recetas mágicas para ello, sino que se trata fundamentalmente de purificar el corazón.

¿Dónde está la diferencia?

—Explíqueme, por favor, la diferencia entre lo que me quiere decir y lo que he leído y escuchado de los gurús del éxito sentimental.

—Bien, imagine que usted es un poco miope y desea aprender a pintar paisajes. Entonces lo que procede, antes que nada, es adaptarse lentes con una buena graduación que le permita apreciar lo mejor posible relieves, colores, detalles…   

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Aceptar nuestra realidad es un primer paso para ser felices.

En este caso “adaptarse lentes” significa mejorar nuestra humanidad aprendiendo a ser antes que tener, saber, hacer.

Para lograrlo se debe aceptar nuestra realidad en lo bueno y en lo malo para, con firme determinación, adherirnos a lo que más vale la pena, y de esa forma mejorar la relación con nosotros mismos.

Así, podremos lograr una coherencia desde nuestra intimidad: siendo más sinceros, más generosos, más honestos, serviciales, humildes, etc., etc. Virtudes que están directamente relacionadas con el amor y el respeto al prójimo, y hacen amable a la persona.

—Bueno yo me he aferrado a la ilusión de tener una pareja, y pienso que es lo normal, también que eso no me ha evitado ser una buena persona.  

—Es verdad, solo que eso no la está dejando ser plenamente, por lo que es necesario plantearse, si siendo un arraigado deseo, este se ha convertido en una idea fija que abarca todo el plano de su vida, sin dejar espacio a otros aspectos importantes. Tanto que le resta autoestima y seguridad en sus relaciones, por actuar con afectaciones, que precisamente puede anular la posibilidad de un feliz encuentro.

 —Eso me suena a resignación.

—Resignación no es la palabra, hablo de la actitud de provocar que otras cosas que valen la pena sucedan en su vida, para ser feliz, independientemente de su condición de soltera.

—Sí, es verdad, no puedo ser plenamente feliz, por eso la he consultado.  

¿Cuál es la clave?

—Y… con esos lentes en mi humanidad, ¿cuál es la realidad más importante que debo ver en el paisaje de mi vida?

Tanto el varón como la mujer en cuanto personas tienen en sí una naturaleza completa, lo que significa que no obtienen algo que les falte en su humanidad por el solo hecho de casarse.

—Que tanto el varón como la mujer en cuanto personas tienen en sí una naturaleza completa, lo que significa que no obtienen algo que les falte en su humanidad por el solo hecho de casarse.  Por lo tanto, uno y otro, viviendo en soltería y conforme a su dignidad del ser persona pueden ser perfecto hombre y perfecta mujer.  

Hablamos de una plenitud en el ser para dar y recibir afecto desprendido, teniendo consciencia de que amar no obliga a ser amado, y que, por lo tanto, no se debe coaccionar en busca de una correspondencia obligada.

Un ser por el que se es verdaderamente libre de y para los demás, digno de ser amado.

Mi consultante comenzó a adquirir otra perspectiva de su soltería.

Por Orfa Astorga de Lira

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La estrella de la NFL Matt Birk puso en práctica sus creencias pro-vida, tiene 8 hijos y dos hijas adoptivas


 

Una ex estrella de la NFL que rechazó una invitación a la Casa Blanca en 2013 para protestar por la adopción de Planned Parenthood por parte del presidente Barack Obama, dice que es pro-vida en parte debido a las madres de sus dos hijas adoptivas.

En declaraciones a la Cumbre Nacional Pro-Vida en Washington, DC, el 25 de enero, Matt Birk, quien jugó ese año para los Baltimore Ravens, ganadores del Super Bowl, instó a su audiencia, en su mayoría activistas pro-vida de secundaria y universitarios combatir la celebración del aborto y regocijarse en la vida.

Birk, padre de ocho hijos, fue noticia en junio de 2013 después de la victoria de los Ravens en su temporada número 14 y última en la NFL. Debido a sus creencias a favor de la vida, se negó a participar en la invitación del equipo a la Casa Blanca y dijo que Obama había dicho "Dios bendiga a Planned Parenthood" unas seis semanas antes.

Según un informe de CBS Sports en ese momento, Obama había concluido un discurso en la conferencia nacional de la organización en abril de 2013 con “Gracias, Planned Parenthood. Salud. Dios bendiga America."

“No estaba preparado para lo que sucedió después”, dijo Birk a su audiencia de más de 3000 personas en el hotel Marriott Marquis. “De repente, me presentaron en el ciclo de noticias de 24 horas”.

Birk explicó por qué tenía convicciones pro-vida lo suficientemente fuertes como para decir que no a una invitación del presidente, y señaló que su fe católica y su propia familia vivieron con esas creencias.

“Soy pro-vida porque Dios es el originador de toda vida, y mi vida tiene dignidad, no porque mi madre lo diga, sino porque soy un hijo de Dios”, dijo Birk, quien jugó 10 temporadas para los Minnesota Vikings y cuatro con los Ravens y fue seis veces seleccionado al Pro Bowl.

Birk, de 43 años, dijo que su familia debe su existencia en parte a dos mujeres que eligieron la vida.

“Dos de mis ocho hijos son adoptados, y no puedo decirles la gratitud que les tengo a sus madres biológicas”, dijo. “Cometieron el mayor acto de amor que he presenciado en mi vida: dar a un niño en adopción”.

Él dice que ese hecho informa su creencia de que el aborto está mal.

“Nunca verás a una mujer salir de una clínica de abortos con una sonrisa en el rostro, porque no hay nada que celebrar”, dijo Birk. “Nunca escucharás a alguien decir: ‘Aquí está mi hija. Tiene dos años y desearía haberla abortado. Esto significa solo una cosa: que el aborto debe ser malo”.


Birk dijo que si bien siempre fue intelectualmente pro-vida, comenzó a "hacer pro-vida" después de recibir una llamada del arzobispo católico de Baltimore en 2012, pidiéndole que hablara en la Marcha por la Vida de Maryland, donde se le abrieron los ojos. a la dura realidad del aborto.

“Estaba tan impactado por los cientos de mujeres que abortaron que ahora se arrepienten y todavía están sufriendo por ello. Y no quieren que otras mujeres cometan el mismo error”, dijo.

Birk concluyó instando a la audiencia a orar y asistir a eventos pro-vida, pero sin desanimarse.

“No es nuestro trabajo ganar esta pelea, pero es nuestro trabajo intentarlo”, dijo. “Somos un movimiento arraigado en la verdad. No tenemos que defender la verdad, porque la verdad es como un león al que solo hay que dejar salir de su jaula”.

(lifenews.com)

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¿Está enterrado realmente san Pedro en el Vaticano?

GRÓB ŚW. PIOTRA, WATYKAN


Descubre una de las más fascinantes excavaciones arqueológicas del siglo XX

El trabajo de condensar un libro en pocas páginas no es siempre fácil, sobre todo por el peligro de tergiversar el pensamiento del autor. Pero el libro La tomba di Pietro de la profesora Margherita Guarducci, editado por Rusconi (Italia) en 1989, es tan límpido y documentado que reduce al mínimo las posibilidades de una malinterpretación.

Hemos buscado encuadrar los hechos descritos por la ilustre epigrafista en un contexto histórico más vasto, de manera que ayuda al lector a colocarlos en la bimilenaria tradición católica, tradición que estos confirman e iluminan con una luz nueva y ciertísima.

1LOS HUESOS DE SAN PEDRO ESTÁN AÚN HOY EN SU TUMBA BAJO EL ALTAR PAPAL DE LA BASÍLICA VATICANA

Desde el punto de vista histórico nunca han existido dudas sobre la llegada de san Pedro a Roma, sobre su crucifixión y su sepultura en la necrópolis vaticana, a breve distancia del lugar del martirio.

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Él había llegado a Roma en el año 41, en tiempo del emperador Claudio, y permaneció allí, salvo una breve interrupción, hasta la muerte que padeció en el año 64, al inicio de la persecución de Nerón.

Este emperador loco, que había ya hecho envenenar a su hermano, asesinar a su madre Agripina, a su esposa Octavia, y que había matado personalmente a su segunda mujer Popea en un rapto de locura, hizo quemar la ciudad de Roma.

Por tanto, como afirma el historiador Tácito, para distraer la ira del pueblo, hizo recaer la culpa sobre los cristianos, desencadenando contra ellos una feroz persecución.

Fue durante esta persecución cuando, según el testimonio de Clemente romano (Ad Chorinthios, 1, 56), en el año 64, Pedro sufrió el martirio por crucifixión precisamente en el circo de Nerón que surgía en la colina Vaticana.

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El historiador Eusebio de Cesarea nos informa de que Pedro, no considerándose digno de morir como su Maestro, pidió y obtuvo que le crucificaran con la cabeza hacia abajo.

Su cuerpo fue sepultado en la misma colina Vaticana, en un cementerio cercano al lugar del martirio, y sobre su tumba, convertida en seguida en objeto de veneración, los cristianos levantaron en el siglo II un «trofeo» (llamado de «Gayo», por el nombre del escritor cristiano del siglo II que habla de él, como nos refiere el historiador Eusebio) el cual, en base a las excavaciones efectuadas en los años 40 del siglo XX, fue reconstruido.

A inicios del siglo IV, Constantino, el emperador que decretó la libertad religiosa para el cristianismo, hizo erigir, en el lugar del antiguo «trofeo», una gran Basílica de cinco naves, cuyo altar mayor estaba ubicado exactamente sobre la tumba del Apóstol.

Constantino había recogido también los huesos de San Pedro del lugar de la sepultura primitiva (un nicho húmedo enterrado) y las había depositado en un nicho más seco, excavado en un muro que ya surgía junto al lugar de la sepultura primitiva.

Pero en esto profundizaremos más adelante, cuando hablemos de las excavaciones ordenadas en 1939 por Pío XII. Aquí queremos sólo anticipar que, durante el Renacimiento, toda la Basílica constantiniana fue demolida por el papa Julio II y reconstruida desde sus cimientos con un diseño de Bramante después modificado por Miguel Ángel, Maderno y Bernini: es la actual Basílica Vaticana, coronada por la cúpula de Miguel Ángel, bajo cuyo altar, diseñado por Bernini y erigido por el papa Clemente VIII, aún hoy están custodiados los sagrados huesos del Apóstol.

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El lector se preguntará: ¿cómo sabemos que los huesos del Apóstol Pedro se encuentran aún hoy allí abajo?

Lo sabemos (además de por la secular tradición histórica) por los positivos e incontestables resultados de las excavaciones arqueológicas iniciadas en 1939 y aún hoy en fase de desarrollo, como diremos a continuación.

2LAS EXCAVACIONES ORDENADAS POR PÍO XII EN 1939 QUE LLEVARON AL DESCUBRIMIENTO DE LA TUMBA DEL APÓSTOL PEDRO.

Durante muchos siglos, prácticamente hasta principios del siglo XX, ningún Papa osó ordenar una inspección arqueológica de la tumba de san Pedro. La tumba del Apóstol producía en todos un sagrado temor reverencial.

Fue Pío XII quien, pocos meses después de su elección como Pontífice, quiso comenzar las excavaciones bajo el pavimento de la Basílica vaticana y especialmente bajo el altar de la Confesión donde, según la ininterrumpida tradición, habría debido hallarse la tumba del Apóstol.

Estas excavaciones, dirigidas por Mons. Ludovico Kaas secundado por los arqueólogos Enrico Josi, Padre Antonio Ferrua y Padre Engelbert Kirschbaum y por el arquitecto Bruno Maria Apollonj Ghetti, duraron casi una década (de 1941 a 1950) y llevaron primero al descubrimiento, bajo la Basílica vaticana, de una vasta necrópolis de época precristiana, orientada de Oeste a Este.

La zona del extremo Oeste de la necrópolis se encuentra precisamente bajo la “cúpula” de Miguel Ángel, es decir, bajo el Altar papal llamado “de la Confesión”.

El extremo occidental comprende un patio bastante vasto llamado por los arqueólogos campo «P». En esta ulterior ampliación de la zona Oeste de la necrópolis, el campo «P» está delimitado, a la izquierda del que mira, por un muro que va de norte a sur, llamado «Muro rojo», por el color del estuco que lo recubre.

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En el centro de este «Muro rojo» es visible un pequeño nicho semicircular y poco más arriba un pequeño muro, llamado muro «G», recubierto sobre el lado norte por numerosos graffitis.

El trozo de «Muro Rojo» con el nicho que hace de fondo al trofeo del siglo II, y la base de las dos columnitas de mármol que sostenían la losa de mármol travertino constituían el «Trofeo de Gayo».

Entre el nicho y la base de las dos columnitas, es decir, justo en el centro del «Trofeo», los arqueólogos de Pío XII encontraron el lugar de la primitiva sepultura de Pedro (del año 64), pero lo encontraron vacío. ¿Cómo explicar este misterio?

3EL MURO G Y LA INSCRIPCIÓN QUE RESOLVIÓ EL ENIGMA

La respuesta llegaría con el descubrimiento, en el norte de la sepultura primitiva, de un nicho, revestido de mármol, de la época constantiniana (inicio del siglo IV) que el Emperador había hecho excavar dentro de un muro ya existente (el llamado muro «G»), y donde había depositado, envueltos en un precioso tejido de púrpura y oro, los huesos del Apóstol.

La pared norte del Muro «G» estaba llena de grafitis con el nombre de Cristo, de María y de Pedro, pero los arqueólogos no le hicieron mucho caso.

De enorme importancia fue en cambio el hallazgo de un grafiti de siete letras griegas (recordemos que el griego era entonces la segunda lengua del Imperio), inciso sobre el «Muro rojo» en la zona en la que éste se apoyaba en el lado norte del muro «G».

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De este modo, el grafiti se encontraba dentro del Lóculo, como se comprueba por su perfecta adecuación al hueco dejado en el estuco del «Muro rojo». Esto llevó justamente a la profesora Guarducci a argumentar que esa inscripción había sito realizada en el lóculo antes de su cierre en la era constantiniana.

La historia de este grafiti es, como poco, rocambolesca. Fue encontrado en un carro de detritos por el padre Ferrua, uno de los cuatro excavadores oficiales, el cual (por motivos inexplicables o, como dijo él, para salvarlo) se lo llevó a su casa, hasta que, cuando la cosa se supo en 1952, por orden de Pío XII tuvo que restituirlo al Vaticano.

Las siete letras griegas fueron interpretadas así por la profesora Margherita Guarducci, epigrafista de fama mundial: PEDRO ESTÁ AQUÍ DENTRO

Hacemos notar que la existencia del precioso grafito, habiendo sido conocida sólo en 1952, cuando la campaña de excavaciones iniciada por Pío XII había concluido oficialmente desde hacía tiempo, no pudo ser anunciada por Pío XII en su solemne anuncio del hallazgo de la Tumba hecho en la clausura del Año Santo de 1950.

4UNA TUMBA SUPERPUESTA

Al término de los trabajos, los arqueólogo, dirigidos por Mons. Kaas, establecieron con certeza que las sucesivas reformas del altar de la Confesión, que los diversos Papas habían llevado a cabo durante siglos (el altar mayor de la Basílica constantiniana fue rehecho por Gregorio Magno en el siglo VI y después por el Papa Calixto II en el siglo XII, y finalmente por Clemente VIII en el siglo XVI) yacen todos uno encima de otro, y todos se apoyan en el antiguo monumento de Constantino.

El corte vertical de la zona arqueológica representado en la próxima imagen muestra, abajo, el lugar terreno de la primitiva sepultura del cuerpo de Pedro, inmediatamente después del martirio, sobre la que en el siglo II se elevó el »Trofeo» llamado de Gayo. A la derecha se ve el muro «G» con el nicho de mármol donde Constantino transportó, en el siglo IV, los huesos del Apóstol. Todo tiene como fondo la pared oriental del »Muro rojo».

NECROPOLIS
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Sobre el nivel del pavimento constantiniano está la base del altar de Calixto II (siglo XII) que rodeaba el más pequeño erigido en el siglo VI por Gregorio Magno; más arriba aún el plano del altar actual son las columnas de Bernini.

Sustancialmente, las excavaciones efectuadas por Pío XII confirmaron arqueológicamente lo que ya históricamente se sabía con certeza: que la tumba de San Pedro existe aún hoy bajo el altar papal llamado de la “Confesión” de la Basílica Vaticana, tanto que Pío XII pudo declarar al mundo en el mensaje de Navidad al clausurar el Año Santo 1950: “¿Ha sido verdaderamente encontrada la tumba de san Pedro? A esta pregunta, la conclusión de los trabajos y de las investigaciones responde con un clarísimo «Si»: ¡la tumba del Príncipe de los Apóstoles ha sido encontrada!».

Artículo de Angelo Albani y Massimo Astrua, publicado originalmente en italiano en la página Flos Carmeli

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