jueves, 3 de septiembre de 2020

Cómo salir de la tristeza del posparto

BABY

El ‘Baby blues’ es real. Intenta así no hundirte demasiado tras el nacimiento de tu bebé

Después del esperadísimo momento del nacimiento, algunas mujeres se sienten sumergidas en un profundo desasosiego, con llantos y nervios a flor de piel… El baby blues puede vivirse como un auténtico seísmo, aunque no deja de ser evitable.
“El baby blues es un seísmo, es un terremoto que sacude a la madre de arriba abajo”, manifiesta Nadège, que ha vivido este desmoronamiento tras el nacimiento de su tercer hijo.
“No tuve ninguna dificultad con los mayores”, recuerda. “Pero con el nacimiento de Eva, no he sentido ningún vínculo maternal. Solamente una inmensa fatiga y una profunda soledad. Pasaba de los bajones anímicos a las crisis de llantos”.
Y continúa la joven: “Había alguna cosa que se interponía entre mi bebé y yo: yo actuaba más por voluntad que por sentimiento, tenía los gestos de una madre, pero el corazón no estaba en su lugar”.
¡Cuántas mujeres se reconocerán en este testimonio y confesarán haber tenido también esta falta de conexión con su recién nacido! “Maternity blues”, “disforia posparto”, “síndrome del tercer día”, hay muchas expresiones para referirse al baby blues, pero no hay que confundirlo con la depresión posparto.

Estar atentas, sin dramatizar

“El baby blues es un periodo transitorio y efímero. No es una enfermedad, no precisa de ningún tratamiento médico”, relativiza el pedopsiquiatra Jacques Dayan. “Si se instala, es absolutamente necesario pedir ayuda”, advierte a pesar de todo Nadège.
Este síndrome tiene sus códigos, bien conocidos por el personal sanitario y rápidamente percibidos por los allegados: la mujer que acaba de dar a luz está con los nervios a flor de piel, muestra una gran fragilidad emocional y rompe a llorar fácilmente. A estas señales habría que añadirles ansiedad, agitación y confusión, a veces también trastornos de sueño y del apetito. Todo esto se vive desde un profundo desánimo y el sentimiento de no estar a la altura.
El baby blues sucede a veces a partir de la maternidad, en las horas que siguen al parto: “El llanto de mi bebé, mi marido que llegaba tarde o la lactancia que estaba yendo mal, nada funcionaba, yo lloraba por nada ¡y me agotaba pensar en todo lo que me esperaba con esta criatura que reclamaba tanto de mí!”, cuenta Marie. De regreso a casa después del nacimiento de su primer hijo, la joven se encuentra abandonada a sí misma, sin la asistencia del equipo médico: es entonces cuando se derrumba.
Atribuido ante el menor síntoma, el baby blues es en la actualidad una cantinela de moda en la que tanto revistas especializadas como emisiones para el público general cantan su propio verso. “Todo el mundo lo agita ante la nariz de las futuras madres como si fuera una etapa ineludible. ¡Pero no es inevitable! Conviene estar atentas, sin dramatizar”, explica el psiquiatra Guy Benoît.
El vacío físico y psicológico es muy real después de un nacimiento. No hay que dejarse hundir, sino acoger esta nueva etapa.

La eclosión del sentimiento maternal no es fácil

Charlotte, que acompaña a las puérperas o madres recientes en sus primeros pasos, explica: “El parto es una profunda conmoción. El cuerpo sufre un choque brutal. La caída del nivel de hormonas progestágenos tras el nacimiento debilita psíquicamente a la puérpera, que se ve de golpe desposeída del pequeño ser que habitó en su interior durante nueve meses. ¡Hay motivos para estar conmocionada!”. Exhausta y a menudo dolorida, la puérpera tiene dificultades para reencontrarse: “Ya no reconocía mi cuerpo”, se inquieta Claire señalando unas circunstancias amargas tras el nacimiento de su hija.
En el tumulto interno del nacimiento, el contenido del inconsciente ha cambiado por completo: “La venida al mundo de un hijo reactiva dolores que creíamos enterrados o de los que ni siquiera éramos conscientes”, explica Nadège.
“De hecho, el parto nos reenvía a nuestro propio nacimiento, con las separaciones, reales o simbólicas, contenidas en el inconsciente”. En este contexto de gran fragilidad y de pérdida de confianza, la eclosión del sentimiento maternal no es fácil.
“Una no nace madre, se convierte en madre”, afirma el doctor Jean-Marie Delassus. “Sólo tú –y nadie más– sientes lo que es bueno para tu hijo. Así que aprende a decir no a unas visitas demasiado numerosas después de dar a luz y desconecta el teléfono para descansar. Así te recuperarás más fácilmente y ayudarás a tus allegados a encontrar un nuevo equilibrio”.

No dudar en dedicarse tiempo a una misma

Del mismo modo, al volver a casa, hay que saber guardar las distancias: “¡Cuántas comidas familiares e invitaciones habremos declinado!”, reconoce Béatrice, para quien las primeras semanas después de un parto son “coto reservado”.
Y hay que dar prioridad a la sencillez: aceptar que la casa no esté impecable, que las comidas se limiten a un plato congelado o que los niños lleven una camiseta sin planchar. Sencillez también en el hecho de saber pedir ayuda: al marido, a la madre, a una amiga, a una vecina… Si el presupuesto familiar lo permite, unas cuantas horas adicionales confiadas a una canguro facilitan el día a día.
Por último, ocuparse de una misma es esencial para mejorar esa imagen maltratada por el parto y la falta de sueño: “Aunque me quede todo el día en casa, me maquillo y me visto bien. Este gesto me da fuerzas”, observa Chantal.
Es cuestión de imaginación y de organización: liberarse entre dos biberones o tomas de pecho para ir a misa, recuperar el contacto con las amigas o pasear; aprovechar la siesta del bebé para leer o descansar esperando la vuelta de los hijos mayores…
Lo esencial es guardar tiempo para una misma. Pero también para Dios: es muy importante dedicar tiempo en pareja para el Señor e invitarlo a acompañaros en esta etapa de la vida, con sus alegrías y sus trastornos.
Pascale Albier Edifa Aleteia
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«Fuimos forzados a elegir entre convertirnos al islam o ser encarcelados»: Amjad eligió lo segundo

Amjad ha estado junto a otros cristianos cinco años preso de manera injusta.
Amjad ha estado junto a otros cristianos cinco años preso de manera injusta.

El caso de los cristianos paquistaníes encarcelados injustamente tras un atentado en 2015 contra cristianos y el posterior linchamiento de dos musulmanes pudo finalmente cerrarse tras haber sido puestos en libertad este año al demostrarse su inocencia en un claro caso de cristianofobia.
Sin embargo, las secuelas tras cinco años de cárcel, persecución y humillaciones son patente en ellos. Y pasaron por todo esto por amor a Dios porque de haber aceptado convertirse al islam hubieran sido liberados de inmediato. Pero prefirieron la cárcel a renunciar públicamente a su fe.
Tal y como recoge Ayuda a la Iglesia Necesitada, todo comenzó con los disturbios provocados como consecuencia de dos explosiones suicidas simultáneas contra la Iglesia de San Juan y la Iglesia de Cristo en Youhanabad, el barrio cristiano de Lahore, la capital de la provincia de Punjab, en Pakistán.
El día que cambió su vida
Los atentados ocurrieron el 15 de marzo de 2015 y en ellos murieron al menos 20 personas y 80 resultaron heridas. Uno de los cristianos que fueron encarcelados a consecuencia del linchamiento de los dos musulmanes fue Amjad Arif, un conductor de autorickshaw (una versión motorizada de tres ruedas del tradicional rickshaw de tiro) de Lahore.
Este hombre, casado y padre de tres hijos ha relatado su experiencia de estos años de injusto encarcelamiento. “Nos encanta nuestra pequeña casa en Youhanabad con su entorno cristiano. Hay una diferencia clara en comparación con el resto de la ciudad, donde no hay celebraciones ni música en Navidad o Pascua, por ejemplo. Nasreen, mi esposa, cuida de nuestros padres ancianos y asiste regularmente con nuestros hijos a la misa dominical en la iglesia católica de San Juan”, afirma este cristiano ahora en libertad.
Nunca olvidará el día del atentado y de su arresto. Amjad recuerda que "estaba en la terminal de camiones dejando allí a unos pasajeros cuando mi suegro me llamó y me informó sobre el ataque terrorista”.
Inmediatamente llamó a su mujer, pero el servicio de telefonía móvil había sido suspendido en Youhanabad. Así que regresó a casa a toda velocidad, sin embargo la entrada al barrio había sido bloqueada por un grupo de manifestantes alrededor de dos cuerpos quemados.
Forzados a elegir entre el islam o la cárcel
“Tomé una ruta alternativa, entré en la urbanización y estacioné mi rickshaw. Fui grabado por las cámaras que hay en las calle. Fui arrestado unos días después, a la vuelta de la esquina de mi casa. Mi hermano menor, que trabaja de jornalero, fue arrestado dos semanas más tarde”, afirma.
En ese momento comenzó su calvario. Tanto él como el resto de cristianos detenidos fueron golpeados y torturados. “A tres de nosotros, nos arrebataron los rosarios que llevábamos y los tiraron al suelo. Fuimos forzados a elegir entre convertirnos al islam o ser encarcelados por el asesinato de dos hombres. Un cristiano de 25 años, también arrestado por el linchamiento, se convirtió al islam y fue liberado a las tres horas. Nosotros nos mantuvimos firmes en nuestra fe en el Dios vivo”.
En su primer día en prisión todos los presos cristianos fueron encerrados en el mismo barracón. Amjad cuenta que solían rezar en círculo durante una hora y por la noche se dedicaban a las oraciones personales. “Cuando un prisionero cristiano caía enfermo, no se le daba una buena asistencia médica. Dos de los cristianos encarcelados injustamente han muerto en prisión”, informa.
Finalmente, el 29 de enero de 2020, cuarenta de estos cristianos fueron puestos en libertad a las once de la noche. Por temor a la venganza de las familias de los musulmanes asesinados en el linchamiento, Amjad no salió de su casa durante tres meses. Finalmente, compró un autorickshaw nuevo a plazos.
Sin embargo, Amjad iba a enfrentarse una vez más a la violencia: “Una tarde, tres pasajeros me robaron el vehículo y me dejaron atado a un árbol cerca de una ciudad vecina después de tratar de ahogarme con mi propia bufanda. Esa noche llovía y no había nadie alrededor. Me desaté y corrí a tres comisarías diferentes antes de llegar a la correcta. Mis ojos estaban rojos inyectados de sangre y tenía la cara hinchada. Regresé a casa al cabo de tres horas. Ahora, debo forzar la voz para hablar ya que todavía me duele. ¿Fue una venganza de las familias de las víctimas? No lo sé. Mientras estoy a la espera de poder adquirir un nuevo rickshaw, doy gracias a Dios por el regalo de la vida. Amo de verdad a mis hijos, vivo por ellos”.
ReL

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miércoles, 2 de septiembre de 2020

El arte de tomar decisiones en pareja

couple

¿Ya están ustedes discutiendo? Como aprender a decidir entre dos sin gritos ni peleas

Se desdibujan los últimos rayos de la luna de miel y se perfila una faceta desconocida y un poco decepcionante del ser amado: quiere imponer sus formas de ver y de hacer.
“Hasta ahora, estaba dispuesto/a a hacer lo que yo quería y ahora se planta delante de mí oponiéndose y exigiendo lo que espera de la relación”.
Una situación frecuente en muchas parejas que inician la vida en común y que descienden, un poco abruptamente, de su pequeña nube. De repente, se confrontan mutuamente y se descubren tal y como son realmente, con sus cualidades, pero también con sus defectos, sus diferencias y también su deseo de tener su espacio en la relación. Entonces, ¿cómo aprender lo necesario para tomar decisiones entre dos?

Expresar nuestras expectativas, necesidades y esperanzas

Esto es lo que todo el mundo querría comprender… “Pero si es a expensas de mí mismo… Yo existo, así que manifiesto mis deseos y mis necesidades”. Y todos pasmados con la boca abierta. No se ha comprendido bien lo que representa la vida en pareja. Esta lucha por el poder es inevitable y necesaria. Además, más vale aprender a decidir entre dos que intentar aplicar una mano de hierro que solamente engendrará perjudicados. Y saber a veces ceder generosamente ese pequeño pedazo de poder que codiciamos…
La pareja debe explorar junta todos los ámbitos de la vida: organización de vida doméstica, evolución de las carreras profesionales, lugar de veraneo, número y educación de hijos, gestión de finanzas, vida social, vida sexual…
Todo esto permite que cada uno se sitúe con respecto al otro y exprese sus expectativas, necesidades y esperanzas.

De la lucha por el poder a saber compartirlo

Estos tiempos de ajuste no serán, sin duda, un campo de flores, pero permitirán pasar de la lucha por el poder a aprender a compartirlo. Saber compartirlo tendrá en cuenta las diferencias fundamentales: “Yo soy hombre”, “Yo soy mujer”, y diferencias particulares ligadas al carácter, la educación, las aptitudes…
Las diferencias, en vez de separar, terminarán enriqueciendo la relación. Aceptarlas es, sin ninguna duda, una etapa importante tanto de nuestro crecimiento personal como de nuestra pareja, tal y como nos exhorta san Pablo (Rm 15,7): “Sean mutuamente acogedores, como Cristo los acogió a ustedes para la gloria de Dios”.
Marie-Noël Florant  Edifa Aleteia

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Las personas LGBT+ en la Iglesia Católica

La Conferencia Episcopal Polaca llama a los divorciados vueltos a casar a  la «verdadera conversión» – CredoChile


La Conferencia Episcopal Polaca ha difundido al finalizar este mes de agosto un documento de 27 páginas sobre asuntos "LGTB+", anunciándolo también con una nota de prensa en la que destacan que hay que respetar a las personas con sentimientos homosexuales, pero a la vez es necesario discrepar de la ideología de género y poder discrepar de las posturas incompatibles con las enseñanzas católicas sobre sexualidad, familia y derechos de los niños, por ejemplo.
El documento, fruto de un año de trabajo y debate, se organiza en 4 capítulos:
- La sexualidad del hombre y la mujer en la visión cristiana del hombre
- el movimientos LGBT+ en una sociedad democrática
- las personas LGBT+ en la Iglesia Católica;
- la Iglesia y las propuestas LGTB+ sobre educación sexual de niños y jóvenes
Destacamos 7 ideas que presenta el documento de los obispos polacos.
1. La Iglesia está abierta al diálogo con todos, también las personas LGTB+
Los obispos destacan que la Iglesia está abierta al diálogo con todo "hombre de buena voluntad" que busque la verdad. Ponen el ejemplo de cómo el Papa Francisco recibe a "personas que se identifican con LGBT +, les tiende la mano amablemente, expresa comprensión por las inclinaciones, pero al mismo tiempo no evita presentar claramente la enseñanza de la Iglesia sobre la ideología de género y las prácticas contrarias a la naturaleza y la dignidad humana".
2. La revolución sexual y la ideología de género, contra la moral tradicional
Los obispos polacos marcan el origen del conflicto en "la llamada revolución sexual y los cambios culturales y morales que la acompañan" y “el rechazo de la moral tradicional". La ideología de género es una expresión de los cambios causados por la revolución sexual, que busca "la prioridad del sexo sociocultural sobre el sexo biológico, así como el esfuerzo por crear una sociedad. sin diferencias de género”.
3. Hay que crear centros que ayuden a quienes quieren "recuperar la orientación sexual natural"
El documento pide que "ante las dificultades, sufrimientos y lágrimas espirituales que viven estas personas, es necesario crear centros de asesoramiento (también con la ayuda de la Iglesia o sus estructuras) para ayudar a las personas que desean recuperar la salud sexual y la orientación sexual natural".
4. Hay que respetar a todas las personas: el comportamiento agresivo es inaceptable
Los obispos defienden "el respeto a todas las personas, incluidas las personas que se identifican con LGBT+" y que "cualquier acto de violencia física o verbal, toda forma de comportamiento de gamberro y agresión hacia personas LGBT+ es inaceptable”. Pero, en paralelo, se deben respetar también los sentimientos religiosos y principios morales y de orden público de otros miembros de la sociedad.
5. La Iglesia sí se opondrá a la ideología de género
La Iglesia hablará contra la ideología de género. Dentro de esta ideología está la estrategia de llamar "homófobos" o "discriminadores" a todos los que se oponen al matrimonio del mismo sexo, y declarar que las sociedades tradicional practican una "normatividad heterosexual opresiva".
Esta ideología además niega la complementariedad entre hombres y mujeres y "socava al menos implícitamente su llamado parental". Los obispos recuerdan que la Iglesia no puede aceptar la ampliación del concepto de matrimonio y la familia a las uniones del mismo sexo, incluyendo "la regulación de la situación de la propiedad, la pensión alimenticia y la herencia, así como permitir que las uniones monosexuales adopten niños, ni otorgar a las personas mayores de 16 años el derecho a determinar su género".
6. Hay una estrategia LGTB+ para cambiar las sociedades
"Conscientes de la radicalidad de la transformación cultural postulada y de las demandas de una sociedad" sin diferencias de género los movimientos LGBT + proponen utilizar el método de pequeños pasos encaminados a forzar una lenta transformación cultural a través de la familiarización gradual de la sociedad con conductas que hasta hace poco se consideraban inaceptables y moralmente reprobables. Algunas redes sociales apoyan estos proyectos propagando la ideología de género, promoviendo el supuesto atractivo del divorcio, la infidelidad, la promiscuidad sexual, ridiculizando la fidelidad, la virginidad, la pureza y la religiosidad”, denuncian los obispos polacos. Estos movimientos quieren transmitir su ideología a los niños a través de una educación sexual escolar temprana ideologizada.
7. La Iglesia acogerá a las personas en los sacramentos, pero no actitudes transgénero
La Iglesia no acepta que una persona haya cambiado su sexo porque le hayan dado unos documentos civiles o porque le hayan practicado una cirugía (lo considera sólo un acto de mutilar a una persona). La Iglesia considera que el sexo genético es el real. A la hora de bautizar niños, no aceptará nombres incongruentes con el sexo real, ni mantener el sexo "indefinido" en los registros parroquiales a la espera de que el niño crezca y se "autodefina".
La Iglesia acepta bautizar a personas adultas que en el pasado hayan podido sufrir una llamada "reasignación de género" siempre que durante el catecumenado esta persona acepte la visión católica sobre el cambio de sexo. "Teniendo en cuenta que la reasignación quirúrgica del sexo genital es irreversible, se debe pedir un arrepentimiento sincero". No hay que dificultar a estas personas (arrepentidas) el acceso a los sacramentos. Sí se impedirá en para quienes buscan ambigüedades (como casarse con alguien del mismo sexo, ocultar el sexo verdadero, etc...)
P.J.G./ReL

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martes, 1 de septiembre de 2020

Mensaje del Papa en la Jornada de Oración por el Cuidado de la Creación

Mensaje del Papa
El Papa Planta Una Encina En La Fiesta De S. Francisco De Asís

 El Papa Francisco dirige un mensaje a todos los cristianos con motivo de la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, que se celebra hoy, 1 de septiembre, enmarcada en el Año Aniversario Laudato si’, tras cinco años de la publicación de la encíclica.
El mensaje del Papa en la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación es un evento de apertura del Tiempo de la Creación, celebración ecuménica anual de oración y acción por nuestra casa común. En 2019, el Papa Francisco emitió su primer mensaje papal sobre este tiempo. El tema elegido por la familia ecuménica para la celebración del Tiempo de la Creación 2020 es “Jubileo de la Tierra”, precisamente en el año en el que se cumple el cincuentenario del Día de la Tierra, por lo que el Papa muestra su alegría.
Cinco claves para el Jubileo
Francisco da cinco claves para vivir este Tiempo de la Creación como en la Sagrada Escritura, y habla del Jubileo como un tiempo sagrado para recordar, regresar, un descansar, reparar, y alegrarse.
En primer lugar, el Santo Padre llama a recordar que existimos solo a través de las relaciones: con Dios creador, con los hermanos y hermanas como miembros de una familia común, y con todas las criaturas que habitan nuestra misma casa.
Asimismo, señala que el Jubileo es “un tiempo para volver a Dios, nuestro creador amoroso” y asegura que “no se puede vivir en armonía con la creación sin estar en paz con el Creador, fuente y origen de todas las cosas”.
Estilos de vida sostenibles
También este tiempo es para “descansar”, sostiene Francisco, encontrando “estilos de vida equitativos y sostenibles, que restituyan a la Tierra el descanso que se merece, medios de subsistencia suficientes para todos, sin destruir los ecosistemas que nos mantienen”.
En este sentido, la pandemia actual “nos ha llevado de alguna manera a redescubrir estilos de vida más sencillos y sostenibles”, comenta, por lo que “debemos examinar nuestros hábitos en el uso de energía, en el consumo, el transporte y la alimentación”.
Es “necesario” reparar la tierra, recuerda el Papa, quien invita a restaurar el equilibrio climático “puesto que estamos en medio de una emergencia”. El Pontífice insiste en que “se nos acaba el tiempo, como nos lo recuerdan nuestros niños y jóvenes”. Se debe hacer todo lo posible para limitar el crecimiento de la temperatura media global por debajo del umbral de 1,5 grados centígrados, tal como se ratificó en el Acuerdo de París sobre el Clima.
Por último, el Santo Padre anima a los cristianos a “alegrarse” de que las comunidades de creyentes se estén uniendo “para crear un mundo más justo, pacífico y sostenible” y porque, “en su amor, el Creador apoya nuestros humildes esfuerzos por la Tierra”.
A continuación, ofrecemos el Mensaje del Papa en la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación.
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Mensaje del Papa Francisco
“Declararéis santo el año cincuenta y promulgaréis por el país liberación para todos sus habitantes. Será para vosotros un jubileo (Lv 25,10)
Queridos hermanos y hermanas:
Cada año, en particular desde la publicación de la Carta encíclica Laudato si’ (LS, 24 mayo 2015), el primer día de septiembre la familia cristiana celebra la Jornada mundial de oración por el cuidado de la creación, con la que comienza el Tiempo de la Creación, que finaliza el 4 de octubre, en memoria de san Francisco de Asís. En este período, los cristianos renuevan en todo el mundo su fe en Dios creador y se unen de manera especial en la oración y tarea a favor de la defensa de la casa común.
Me alegra que el tema elegido por la familia ecuménica para la celebración del Tiempo de la Creación 2020 sea “Jubileo de la Tierra”, precisamente en el año en el que se cumple el cincuentenario del Día de la Tierra.
1. Un tiempo para recordar
Estamos invitados a recordar sobre todo que el destino último de la creación es entrar en el “sábado eterno” de Dios. Es un viaje que se desarrolla en el tiempo, abrazando el ritmo de los siete días de la semana, el ciclo de los siete años y el gran Año Jubilar que llega al final de siete años sabáticos.
El Jubileo es también un tiempo de gracia para hacer memoria de la vocación original de la creación con vistas a ser y prosperar como comunidad de amor. Existimos sólo a través de las relaciones: con Dios creador, con los hermanos y hermanas como miembros de una familia común, y con todas las criaturas que habitan nuestra misma casa. “Todo está relacionado, y todos los seres humanos estamos juntos como hermanos y hermanas en una maravillosa peregrinación, entrelazados por el amor que Dios tiene a cada una de sus criaturas y que nos une también, con tierno cariño, al hermano sol, a la hermana luna, al hermano río y a la madre tierra” (LS, 92).
Por lo tanto, el Jubileo es un momento para el recuerdo, para conservar la memoria de nuestra existencia interrelacional. Debemos recordar constantemente que “todo está relacionado, y que el auténtico cuidado de nuestra propia vida y de nuestras relaciones con la naturaleza es inseparable de la fraternidad, la justicia y la fidelidad a los demás” (LS, 70).
  1. Un tiempo para regresar
El Jubileo es un momento para volver atrás y arrepentirse. Hemos roto los lazos que nos unían al Creador, a los demás seres humanos y al resto de la creación. Necesitamos sanar estas relaciones dañadas, que son esenciales para sostenernos a nosotros mismos y a todo el entramado de la vida.
El Jubileo es un tiempo para volver a Dios, nuestro creador amoroso. No se puede vivir en armonía con la creación sin estar en paz con el Creador, fuente y origen de todas las cosas. Como señaló el papa Benedicto, “el consumo brutal de la creación comienza donde no está Dios, donde la materia es sólo material para nosotros, donde nosotros mismos somos las últimas instancias, donde el conjunto es simplemente una propiedad nuestra” (Encuentro con el Clero de la Diócesis de Bolzano-Bressanone, 6 agosto 2008).
El Jubileo nos invita a pensar de nuevo en los demás, especialmente en los pobres y en los más vulnerables. Estamos llamados a acoger de nuevo el proyecto original y amoroso de Dios para la creación como una herencia común, un banquete para compartir con todos los hermanos y hermanas en un espíritu de convivencia; no en una competencia desleal, sino en una comunión gozosa, donde nos apoyamos y protegemos mutuamente. El Jubileo es un momento para dar libertad a los oprimidos y a todos aquellos que están encadenados a las diversas formas de esclavitud moderna, incluida la trata de personas y el trabajo infantil.
También debemos volver a escuchar la tierra, que las Escrituras indican como adamah, el lugar del que fue formado el hombre, Adán. Hoy la voz de la creación nos urge, alarmada, a regresar al lugar correcto en el orden natural, a recordar que somos parte, no dueños, de la red interconectada de la vida. La desintegración de la biodiversidad, el vertiginoso incremento de los desastres climáticos, el impacto desigual de la pandemia en curso sobre los más pobres y frágiles son señales de alarma ante la codicia desenfrenada del consumo.
Particularmente durante este Tiempo de la Creación, escuchamos el latido del corazón de todo lo creado. En efecto, esta ha sido dada para manifestar y comunicar la gloria de Dios, para ayudarnos a encontrar en su belleza al Señor de todas las cosas y volver a él (cf. S. BUENAVENTURA, In II Sent., I, 2,2, q.1, concluido; Brevil., II, 5.11). La tierra de la que fuimos extraídos es, por tanto, un lugar de oración y meditación: “Despertemos el sentido estético y contemplativo que Dios puso en nosotros” (Exhort. ap. Querida Amazonia, 56). La capacidad de maravillarnos y contemplar es algo que podemos aprender especialmente de los hermanos y hermanas indígenas, que viven en armonía con la tierra y sus múltiples formas de vida.
  1. Un tiempo para descansar
En su sabiduría, Dios reservó el sábado para que la tierra y sus habitantes pudieran reposar y reponerse. Hoy, sin embargo, nuestro estilo de vida empuja al planeta más allá de sus límites. La continua demanda de crecimiento y el incesante ciclo de producción y consumo están agotando el medio ambiente. Los bosques se desvanecen, el suelo se erosiona, los campos desaparecen, los desiertos avanzan, los mares se vuelven ácidos y las tormentas se intensifican: ¡la creación gime!
Durante el Jubileo, el Pueblo de Dios fue invitado a descansar de su trabajo habitual, para permitir que la tierra se regenerara y el mundo se reorganizara, gracias al declive del consumo habitual. Hoy necesitamos encontrar estilos de vida equitativos y sostenibles, que restituyan a la Tierra el descanso que se merece, medios de subsistencia suficientes para todos, sin destruir los ecosistemas que nos mantienen. La pandemia actual nos ha llevado de alguna manera a redescubrir estilos de vida más sencillos y sostenibles. La crisis, en cierto sentido, nos ha brindado la oportunidad de desarrollar nuevas formas de vida. Se pudo comprobar cómo la Tierra es capaz de recuperarse si la dejamos descansar: el aire se ha vuelto más limpio, las aguas más transparentes, las especies animales han regresado a muchos lugares de donde habían desaparecido. La pandemia nos ha llevado a una encrucijada. Necesitamos aprovechar este momento decisivo para acabar con actividades y propósitos superfluos y destructivos, y para cultivar valores, vínculos y proyectos generativos. Debemos examinar nuestros hábitos en el uso de energía, en el consumo, el transporte y la alimentación. Es necesario eliminar de nuestras economías los aspectos no esenciales y nocivos y crear formas fructíferas de comercio, producción y transporte de mercancías.
  1. Un tiempo para reparar
El Jubileo es un momento para reparar la armonía original de la creación y sanar las relaciones humanas perjudicadas.
Nos invita a restablecer relaciones sociales equitativas, restituyendo la libertad y la propiedad a cada uno y perdonando las deudas de los demás. Por eso, no debemos olvidar la historia de explotación del sur del planeta, que ha provocado una enorme deuda ecológica, principalmente por el saqueo de recursos y el uso excesivo del espacio medioambiental común para la eliminación de residuos. Es el momento de la justicia restaurativa. En este sentido, renuevo mi llamamiento para cancelar la deuda de los países más frágiles ante los graves impactos de la crisis sanitaria, social y económica que afrontan tras el COVID-19. También es necesario asegurar que los incentivos para la recuperación, que se están desarrollando e implementando a nivel global, regional y nacional, sean realmente eficaces, con políticas, legislaciones e inversiones enfocadas al bien común y con la garantía de que se logren los objetivos sociales y ambientales globales.Es igualmente necesario reparar la tierra. Restaurar el equilibrio climático es sumamente importante, puesto que estamos en medio de una emergencia. Se nos acaba el tiempo, como nos lo recuerdan nuestros niños y jóvenes. Se debe hacer todo lo posible para limitar el crecimiento de la temperatura media global por debajo del umbral de 1,5 grados centígrados, tal como se ratificó en el Acuerdo de París sobre el Clima: ir más allá resultará catastrófico, especialmente para las comunidades más pobres del mundo. En este momento crítico es necesario promover la solidaridad intrageneracional e intergeneracional. En preparación para la importante Cumbre del Clima en Glasgow, Reino Unido (COP 26), insto a cada país a adoptar objetivos nacionales más ambiciosos para reducir las emisiones.
Restaurar la biodiversidad es igualmente crucial en el contexto de una desaparición de especies y una degradación de los ecosistemas sin precedentes. Es necesario apoyar el llamado de las Naciones Unidas para salvaguardar el 30% de la Tierra como hábitat protegido para 2030, a fin de frenar la alarmante tasa de pérdida de biodiversidad. Exhorto a la comunidad internacional a trabajar unida para asegurar que la Cumbre de Biodiversidad (COP 15) en Kunming, China, sea un punto de inflexión hacia el restablecimiento de la Tierra como una casa donde la vida sea abundante, de acuerdo con la voluntad del Creador.
Estamos obligados a reparar según justicia, asegurando que quienes han habitado una tierra durante generaciones puedan recuperar plenamente su uso. Las comunidades indígenas deben ser protegidas de las empresas, en particular de las multinacionales, que, mediante la extracción deletérea de combustibles fósiles, minerales, madera y productos agroindustriales, “hacen en los países menos desarrollados lo que no pueden hacer en los países que les aportan capital” (LS, 51). Esta mala conducta empresarial representa un “nuevo tipo de colonialismo” (S. JUAN PABLO II, Discurso a la Pontificia Academia de Ciencias Sociales, 27 abril 2001, citado en Querida Amazonia, 14), que explota vergonzosamente a las comunidades y países más pobres que buscan con desesperación el desarrollo económico. Es necesario consolidar las legislaciones nacionales e internacionales, para que regulen las actividades de las empresas extractivas y garanticen a los perjudicados el acceso a la justicia.
  1. Un tiempo para alegrarse
En la tradición bíblica, el Jubileo representa un evento gozoso, inaugurado por un sonido de trompeta que resuena en toda la tierra. Sabemos que el grito de la Tierra y de los pobres se ha vuelto aún más fuerte en los últimos años. Al mismo tiempo, somos testigos de cómo el Espíritu Santo está inspirando a personas y comunidades de todo el mundo a unirse para reconstruir nuestra casa común y defender a los más vulnerables. Asistimos al surgimiento paulatino de una gran movilización de personas, que desde la base y desde las periferias están trabajando generosamente por la protección de la tierra y de los pobres. Da alegría ver a tantos jóvenes y comunidades, especialmente indígenas, a la vanguardia de la respuesta a la crisis ecológica. Piden un Jubileo de la Tierra y un nuevo comienzo, conscientes de que “las cosas pueden cambiar” (LS, 13).
También es motivo de alegría constatar cómo el Año especial en el aniversario de la Encíclica Laudato si’ está inspirando numerosas iniciativas, a nivel local y mundial, para el cuidado de la casa común y los pobres. Este año debería conducir a planes operativos a largo plazo para lograr una ecología integral en las familias, parroquias, diócesis, órdenes religiosas, escuelas, universidades, atención médica, empresas, granjas y en muchas otras áreas.
Nos alegramos además de que las comunidades de creyentes se estén uniendo para crear un mundo más justo, pacífico y sostenible. Es motivo de especial alegría que el Tiempo de la Creación se esté convirtiendo en una iniciativa verdaderamente ecuménica. ¡Sigamos creciendo en la conciencia de que todos vivimos en una casa común como miembros de la misma familia!
Alegrémonos porque, en su amor, el Creador apoya nuestros humildes esfuerzos por la Tierra. Esta es también la casa de Dios, donde su Palabra “se hizo carne y habitó entre nosotros” (Jn 1,14), el lugar donde la efusión del Espíritu Santo se renueva constantemente.
“Envía, Señor, tu Espíritu y renueva la faz de la tierra” (cf. Sal 104,30).
Roma, San Juan de Letrán, 1 de septiembre de 2020.
ROSA DIE ALCOLEA, Zenit

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El vértigo de un cura al ver que su bautismo no era válido



Tras descubrir a principios de agosto que su bautismo no era válido, Matthew Hood recibió en pocos días todos los sacramentos, desde el bautismo … hasta la ordenación  sacerdotal

Algunos errores de formulación no perdonan. El padre Matthew Hood, sacerdote de la diócesis de Detroit, Michigan, experimentó esto a principios de agosto.
Una discreta nota de la Congregación para la Doctrina de la Fe publicada el 6 de agosto recordando que la fórmula «Te bautizamos» en lugar de «Yo te bautizo» invalida el sacramento del bautismo despertó el interés del padre Matthew.
Como su bautismo -en 1990- fue filmado, decidió ver el video para verificar lo que pasó con su bautismo y descubrió asombrado … que el sacerdote había usado la fórmula equivocada.
«Me sorprendió y me entristeció descubrir, después de treinta años, que nunca me había bautizado«, dijo a su medio de comunicación diocesano, Detroit Catholic.
«Es un sentimiento devastador saber que, aunque seguí al Señor, no era cristiano, no era sacerdote, no era diácono válidamente ordenado».
Afortunadamente, su diócesis rápidamente “regularizó” su situación: apenas tres días después de la publicación de la nota de la Congregación, el Padre Mateo fue bautizado.
El mismo día hizo su primera comunión y su confirmación. Después de un retiro de una semana, fue ordenado diácono antes de (re)convertirse en sacerdote el 17 de agosto.


Valaurian waller I Detroit Catholic

Ordenación del padre Matthew Hood, el 17 de agosto de 2020.
Por tanto, un problema bien arreglado. Pero queda la cuestión de los sacramentos que él mismo administra. De hecho, la mayoría de los sacramentos que ha dado desde su primera ordenación en 2017 son… inválidos.
Dado que el bautismo puede ser administrado por otra persona que no sea un sacerdote -siempre que uno tenga la intención de bautizar de acuerdo con la enseñanza de Cristo, el uso de agua bendita y la formulación apropiada-, los bautismos administrados por el padre Matthew son válidos.
Pero este no es el caso de los matrimonios, confirmaciones y sacramentos de reconciliación. Por lo tanto, la diócesis de Detroit ha creado una página especial para responder a las preguntas de los interesados.
Agnès Pinard Legry, Aleteia


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Estoy a tu puerta y llamo: Consuelo para Mi Agonía

Es como si conversara contigo...                                                                                                       

Estoy a tu puerta y llamo

Gabriela Bossis, Diario 'Él y yo'



1501. 8 de marzo, Hora Santa.
Yo:  Señor, en el Cielo Tú no tendrás necesidad de mí, pero yo sí la tendré de Ti. Aunque no pudiera sino verte pasar una sola vez, esto sólo sería indeciblemente bueno.
El:  Yo tengo necesidad de todos Mis elegidos y en la Tierra necesito a todas las almas, pues todas forman parte de Mi Cuerpo. Yo necesitaba que tú nacieras, como un corazón nuevo en el aprendizaje de Mi Amor, como un ser más que glorificará a Mi Padre. Nada tan caro para Mí como la Gloria de Mi Padre, ¿cómo podría Yo negar Mi Ayuda a quienes la buscan y la quieren?
Vive, amiga Mía, para el Reino de Dios. No te concedas la disculpa de que eres pequeña, pues toda creatura puede trabajar para que el Reino venga. Todo está en trabajar en Mí, para Mí y conmigo; Yo Soy el que lo ha puesto todo en movimiento. ¿,No crees que si trabajas en Mi Trabajo estaremos más unidos?
Ni creas que los pequeños anhelos de la Tierra merezcan vivir: son demasiado cortos. Más, padecer trabajos y penalidades en vista de lograr la Gloria de Dios, se convierte en ciertas almas, bajo el impulso del Espirito Santo, en una verdadera pasión. Esa Gloria de Mi Padre por la cual di Yo la Vida está ahora en vuestras manos. Depende de lo que hagáis vosotros, creaturas hechas para conocer, amar y servir con fidelidad.
Imagínate que no consiguieras plenamente tu vocación, ¡cuánta no será tu tristeza cuando se desenvuelva ante tu mirada, con todos sus pormenores el panorama completo de tu vida! Imagínate ahora que hayas servido a tu Dios en la santidad de la vida, ¿no será acaso fácil encerrar tu muerte en los Brazos de Cristo? Pues, enciérrala ya desde ahora, día por día.
Cada día es un monumento de amor, así como para Mis enemigos cada día es una columna de odio. . . Sé su contrapeso. De este modo habrás sido un consuelo para Mi Agonía en el Huerto.
ReL