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domingo, 23 de enero de 2022

¿Por qué es importante rezar? 10 formas de mejorar la vida de oración y llegar a la plenitud

                     Una ayuda para el camino del cristiano al cielo


Una ayuda en la oración es una ayuda para crecer en la vida cristiana

La vida del cristiano no puede entenderse sin la oración, pues ésta además es clave para la salvación. San Agustín decía que quien reza vive bien, y el que bien vive, bien muere. Por ello, una buena vida de oración es una ayuda fundamental para la vida en este mundo y también para alcanzar la vida eterna.

Para ello, el padre Ed Broom, religioso oblato y experto en evangelización y en divulgación de la espiritualidad católica, ofrece en Catholic Exchange 10 puntos para ayudar en el camino hacia el cielo a través de una mejor vida de oración:

1. Convicción o determinación

No hay personas que hayan alcanzado el éxito y la excelencia en sus campos que no se haya visto espoleado por la firme determinación de alcanzar su meta.

Ya sean deportistas, músicos, científicos o escritores no llegaron donde están solamente por un deseo, sino por la firme y tenaz convicción de alcanzar su meta. Por esa razón, la doctora de la oración, Santa Teresa de Ávila dijo: "Debemos tener una firme determinación para nunca dejar de rezar".

“Si realmente creemos desde las profundidades de nuestros corazones en los tesoros invaluables que fluyen de la oración, ¡deberíamos fijarnos como meta en esta vida el crecer constantemente en la oración!”, recomienda el padre Broom.

2. El Espíritu Santo como maestro

San Pablo escribe a sus comunidades que no sabían rezar como debían, porque es el Espíritu Santo el que intercede. Con María, los Apóstoles pasaron nueve días y noches orando y haciendo ayuno y se vieron empapados del poder que del Espíritu Santo.

Por ello, este sacerdote oblato propone que antes de iniciar cualquier período de oración formal, ¿por qué no invocar a la persona del Espíritu Santo para ayudar en las debilidades?

“Durante el transcurso de tu tiempo de oración, ¿por qué no pedir la presencia del Espíritu Santo para iluminar tu mente y encender tu corazón? Él está más cerca de lo que tú eres consciente. Si estás en estado de gracia, Él habita en tu corazón”, agrega.

Hombre rezando en la iglesia

3. Tiempo, lugar, voluntad y silencio

Como ocurre con los oficios y las artes se va aprendiendo con la práctica, y esto también ocurre con la oración. Para aprender a rezar se debe tener un tiempo fijo, un buen lugar, voluntad y silencio.

4. Hacer penitencias

Puede suceder que la oración se vuelve insípida, aburrida, sin vida y estancada por muchas razones. Una posible razón puede ser una vida de lujuria, gula… o simplemente vivir más de acuerdo a la carne que al espíritu. Como San Pablo recuerda, la carne y el espíritu se oponen mutuamente.

Jesús pasó cuarenta días y cuarenta noches orando y haciendo ayuno. Uno no puede alcanzar una vida mística seria guiada por el espíritu si no ha pasado por la vida ascética que implica negarse a sí mismo, mortificación y penitencia. Un ave necesita dos alas para volar; de igual manera los seguidores de Cristo. Para volar alto en la vida mística las dos alas necesarias son la oración y la penitencia.

5. Dirección espiritual

Los atletas necesitan entrenadores; los estudiantes necesitan maestros; los maestros necesitan mentores para aprender el arte. De igual forma, los guerreros de la oración deben tener una forma de guía y esto se llama dirección espiritual.

San Ignacio de Loyola insistió en ver la vida espiritual como un viaje de acompañamiento. Santa Teresa de Ávila tuvo a varios santos dirigiéndola en su largo y doloroso viaje hacia la perfección – San Juan de la Cruz, San Pedro de Alcántara y San Francisco de Borja.

El padre Broom explica que “hay muchos obstáculos en el viaje espiritual, especialmente cuando uno busca una vida de oración más profunda; por esta razón tener un director espiritual con experiencia, que conozca las trampas del demonio, los riesgos que están siempre presentes, y los peligros puede ayudarnos a crecer continuamente en santidad a través de una vida de oración más profunda y auténtica”.

6. Oración y acción

Santa Teresa de Ávila afirmaba que que el auténtico crecimiento en la oración se comprueba con el crecimiento en la santidad y esto se da por medio de la práctica de la virtud.

Por tanto, el padre oblato recuerda que una auténtica vida de oración florece en la práctica de virtudes: fe, esperanza, caridad, pureza, amabilidad, servicio, humildad y un constante amor por el prójimo y la salvación de su alma inmortal.

Lectura espiritual

7. El estudio

Santa Teresa de Ávila no permitía en el convento de las carmelitas la presencia de mujeres que no pudieran leer. ¿Por qué? La sencilla razón era que ella sabía lo mucho que uno puede aprender sobre diversos temas, pero especialmente sobre la oración a través de una sólida lectura espiritual.

¡Encuentra buena literatura sobre la oración y lee! ¡Cuántas ideas de gran utilidad nacen a través de una buena lectura espiritual!”, recomienda Ed Broom.

8. Los retiros

Una forma propicia para realmente profundizar en la oración es destinar un tiempo para un período prolongado de oración, es decir, un retiro espiritual.

Uno de los estilos de retiros más eficaces –según asegura este religioso- son los retiros ignacianos. Puede durar hasta un mes, u ocho días, o incluso un retiro de un fin de semana puede ser extremadamente valioso.

9. Confesión y oración

A veces, la oración puede resultar extremadamente difícil debido a una conciencia manchada. Jesús dijo: "Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios". Tras una buena confesión el ojo interior del alma puede ver y contemplar la cara de Dios con mayor claridad.

10. Nuestra Señora y la oración

Como se ha citado anteriormente, el Espíritu Santo es fundamental como Maestro Interior, y de igual manera hay que rogar a María que rece por cada uno y con cada uno cada vez que se reza. Ella nunca falla.

ReL

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domingo, 16 de mayo de 2021

10 consejos para vivir el descanso como un ejercicio espiritual


quiet man


Recuperar el valor del descanso como un trabajo espiritual necesario para un estilo de vida equilibrado

En medio de las circunstancias en las que vivimos solemos justificar la falta de descanso, empezamos a asumirlo como una pérdida de tiempo, algo que nos dispersa o distrae o incluso como una irresponsabilidad o un factor que nos aleja de las oportunidades. 

A veces, hasta con cierto temor, no le damos el espacio que se merece o el mismo valor que a otros momentos en los que estamos “activos” y a la hora de planificar nuestro día no lo tenemos en cuenta esperando que simplemente suceda al final del día, más adelante el fin de semana, durante las próximas vacaciones o quién sabe cuándo. 

Sin embargo, el descanso no se trata solamente de recuperar energías y contar con una buena salud física y mental. Es un componente esencial para poder dar lo mejor de nosotros. 

Algo similar ocurre con la música que además de estar compuesta por figuras está llena de silencios y eso produce armonía. De la misma manera que un músico es capaz de reconocer los detalles en la estructura musical que hacen a una buena canción, comprender y valorar las pausas de nuestra vida es lo que nos lleva a vivir de una manera más completa. 

Nuestra rutina con sus actividades es como esa canción que suena todo el día y que tal vez no podemos cambiar por otra, pero que dependerá de nosotros el hacerla la mejor versión de todas. Así, incorporar hábitos que nos ayuden a conectar con el descanso no significa que nuestra música deje de sonar, sino darle la oportunidad a que se transforme y renueve.

Es necesario llevar a la práctica el descanso como un ejercicio espiritual haciendo frente a las tentaciones que nos alejan de un equilibrio saludable. La calidad del sueño no solo depende de las condiciones del lugar donde descansamos, sino también en cómo ha sido nuestro día y las decisiones que hemos tomado. Todo eso requiere de una verdadera disciplina de espíritu.

1RECOGIMIENTO: ELIGE UN LUGAR PROPICIO PARA EL DESCANSO

El lugar nos predispone mejor para hacer una u otra cosa. Invierte en un colchón cómodo, una buena almohada y sábanas limpias. Decora o ambienta ese espacio de descanso como si fueras a entrar a un lugar sagrado. Puede ser simple, pero que invite a la paz con luces tenues, velas o aromáticos naturales, música suave o un baño que ayude a relajarte. 

2SOLEDAD: DESTINA UNOS MINUTOS VALIOSOS PARA TI

No hay nada mejor como empezar el día con un tiempo de tranquilidad y a solas para ir progresivamente transitando a la actividad y volviendo a hacer contacto con el mundo, tal como ocurre al final del día en sentido contrario. Puedes considerar levantarte antes, hacer una meditación, escribir en tu diario personal, rezar, tener un momento de silencio para ti para reflexionar o hacer una pequeña caminata matutina. Eso cambiará el curso de tu día.

3DILIGENCIA: INCORPORA EL EJERCICIO FÍSICO DURANTE EL DÍA

Cuando el trabajo es mental, muchas veces sentimos que necesitamos desconectar y al final del día se nos agotan las opciones. Es mejor poder canalizar la energía física más temprano con un deporte, saliendo a correr o haciendo una caminata. Este tipo de actividad permite que uno pueda descansar mejor, ya que ayuda a segregar hormonas que aumentan la relajación corporal y mental, frena las preocupaciones diarias y reduce el estrés.

4PACIENCIA: TOMA UNA PAUSA ANTES DE REACCIONAR

Cuando tengas momentos desafiantes de mucho estrés, discusiones o tensión, recuerda hacer una pausa antes de reaccionar. Esperar para darte un minuto, tomar aire y respirar profundo te ayudará a centrarte, a recuperarte y ahorrarte una energía muy valiosa que se pierde en pleitos que no te llevan a ninguna parte. Es sabio detenerse a tiempo cuando necesites ese descanso breve en un momento turbulento que puede ser largo.

5TEMPLANZA: CUIDA TU DIETA SOBRE TODO ANTES DE DORMIR

La dieta está conectada con el sueño. No solo es importante el tipo de alimentos que consumimos, sino también el momento en que lo hacemos. Asegúrate de evitar la cafeína o irte muy lleno a la cama. La cena puede ser liviana, pero es importante no pasar hambre o sed mientras descansas. Come lo necesario de acuerdo a tu actividad y no te acuestes sin haber hecho una buena digestión. Una infusión de hierbas puede ayudar en este sentido. 

6VOLUNTAD: ESFUÉRZATE POR DESCONECTAR DE LAS LUCES Y RUIDOS

Entrar en un clima tranquilo requiere desconectar tu móvil y otros dispositivos. Muchas veces al final del día se recurre a Netflix, a la tv o al informativo para distraer la mente sobretodo en días de mucho trabajo. Lo ideal es que el uso de las pantallas no sea lo último antes de dormir. Intenta escuchar las noticias por radio mientras conduces o cocinas y mira la serie que te gusta una noche del fin de semana sabiendo que luego podrás dormir más tiempo. 

7ORACIÓN: BUSCA MOMENTOS PARA REZAR

El tiempo destinado a la oración ayuda a relajar el cuerpo y a unir los sentidos. Tanto rezar a primera hora del día como antes de acostarse, son momentos claves para despertar y acostarse con un espíritu positivo. Al invitarnos a un recogimiento interior y a la abstracción exterior, la oración nos hace estar presentes y abiertos a llenar el alma. Compartimos las cargas y eso hace que podamos encontrar más fácilmente el descanso necesario. 

8DISCERNIMIENTO: EVALÚA TUS HORARIOS DE DESCANSO

Piensa qué horario sería para ti el ideal para descansar y luego cuál es el que sueles tener en la práctica. Analiza qué cosas son las que haces en ese lapso de tiempo e intenta eliminar de esa franja horaria aquellos hábitos que no suman o que puedes hacer en otro momento del día sin dejarlos para el final. Si quieres priorizar la mañana, puedes preparar tu almuerzo o tu ropa la noche anterior y así maximizar tu tiempo de descanso.

9EXAMEN: HAZ UN BALANCE CONSCIENTE DE TU DIA

Uno duerme mejor cuando se siente en paz con uno mismo y con los demás. Haz un examen de conciencia sobre tu día y piensa si has podido hacer algo bueno, algo que podrías haber hecho mejor o algo de lo que te arrepientes y tienes que corregir. Si hay algo que cambiar puedes hacerlo a tiempo y encontrar paz con Dios, contigo y con otras personas. Al hacerlo diariamente estarás ganando la posibilidad de tener un descanso real y más profundo. 

10FE: RESPETA EL MOMENTO DE DESCANSO PASE LO QUE PASE

Acostarse y cerrar los ojos es un acto de fe. Podemos ir a dormir con tareas pendientes o problemas sin resolver. El “irse” por unas horas significa aumentar la confianza en Dios y tener fe en que todo lo dejamos reposar en Él hasta el día siguiente. Fija tu tiempo y da en ese tiempo lo mejor de ti, pero luego descansa en Dios cuando sea el momento para ello. Él estará contigo en cada cosa y actuando en tu vida aun cuando no te des cuenta. 

Cecilia Zinicola, Aleteia ,

Vea también     Dicta el Señor a santa Brígida unas oraciones que pueda recitar al vestirse, al sentarse a la mesa y al retirarse para descansar 




















sábado, 12 de septiembre de 2020

7 armas espirituales que nos dan los santos para ganarle la batalla al pecado

Convertirse en un fiel seguidor de Cristo implica vivir en una constante lucha por superar nuestros deseos y pasiones terrenas. Día a día debemos optar por todo aquello que nos acerque a la santidadque es el máximo propósito para el cual hemos sido creados.
Pero claro, esto implica librar una continua batalla espiritual frente a las tentaciones que el mundo nos plantea, y quizás, podríamos sufrir algunas caídas en el intento. Pero lo importante aquí es perseverar y no perder de vista nuestra meta: el cielo. 
Gracias al testimonio de muchos santos, podemos identificar las armas espirituales que Dios nos ha otorgado para llevar una vida profunda en la fe. Te comparto siete que considero muy importantes:

1. Santa Faustina: identificar al enemigo y pedir ayuda

Santidad: 7 armas espirituales para combatir el pecado
Lamentablemente, nuestra lucha es contra un enemigo muy astuto que siempre buscara hacernos caer, incluso trabajando dentro de nosotros. Por ello, debemos identificar cuáles son las ocasiones que nos orientan al pecado, siendo atentos a nuestros pensamientos y acciones.
Santa Faustina Kowalska, en uno de sus escritos, dijo: «La misericordia de Dios es infinita para aquellos que se arrepienten». Mantengamos esto en mente siempre y no dudemos, ante cualquiera de nuestras caídas, corramos a confesarnos y reconciliarnos con Dios.
Y cuando la caída persista, acerquémonos a quién pueda bríndanos su ayuda, algún sacerdote o algún amigo muy cercano a la fe. Recordemos que cuando compartimos nuestros problemas, la carga se aminora.

2. San Felipe: rechazar radicalmente la tentación

Santidad: 7 armas espirituales para combatir el pecado
Esta es una de las más importantes. Decía san Felipe Neri: «El que tiene más coraje en las tentaciones de la impureza, es el que escapa de ellas». Es decir, el verdadero valiente es el que ni siquiera se acerca a aquellas ocasiones que lo puedan orientar al pecado.
Debemos, a toda costa, negar el dialogo con nuestro enemigo, como Jesús lo hizo ante las tentaciones en el desierto.

3. San Agustín: armarnos con las armas del desierto

Santidad: 7 armas espirituales para combatir el pecado
Jesús mismo nos dio ejemplo de estas armas para combatir al enemigo: el ayuno y la oración continua. San Agustín decía: «El ayuno no es una cuestión de estómago, sino de corazón». ¡Y cuánta razón tenía! El ayuno no es solo una mortificación, es una forma de ponerse en el lugar del hermano necesitado y avivar nuestro amor por los demás.
Además, nos ayuda a desprendernos de nuestras necesidades terrenas y nos recuerda lo que principalmente importa, qué es buscar el sentido de nuestra vida con miras a la santidad.
La oración continua, por su parte, es primordial. El santo Padre Pío solía decir: «Con el Rosario se ganan batallas». Dios siempre escucha todas nuestras oraciones, TODAS, así que ante cualquier tentación no dudes en aferrarte a Cristo a través de la oración.
Habla con Él, cuéntale cómo te sientes, recordemos que Él compartió también nuestra humanidad (libre de pecado) y nos entiende profundamente. Ten presente que podemos cambiar el mundo de rodillas y con un Rosario en mano.

4. Santa Teresa: buscar un director espiritual

Santidad: 7 armas espirituales para combatir el pecado
Santa Teresa (Camino de perfección, 18, 8) decía: «Con un buen director espiritual se avanza más rápidamente en la unión con Dios». Es un hecho que vivimos en un mundo lleno de peligros y en medio de tanto ruido, a veces no escuchamos con claridad la voz de nuestro Señor.
Por esto necesitamos de otras personas convencidas en la fe que nos ayuden a guiar nuestros pasos hacia la santidad. También, según el testimonio de muchos otros santos, la dirección espiritual es moralmente necesaria para alcanzar la santidad porque mejora nuestra relación con Dios.
Nos ayuda a conocernos y ¡nos impulsa a aprovechar nuestros talentos en favor de la obra del Señor!

5. Santa Gianna: priorizar tu vida espiritual


Santa Gianna Beretta dijo una vez: «Ganamos el paraíso con nuestras tareas diarias». ¡Tenía toda la razón! Debemos organizar nuestra vida dando prioridad a lo que de verdad la merece.
Quienes logran alcanzar la santidad, llevan una vida de oración continua en la que buscan que todas sus acciones y pensamientos estén encaminados a dar gloria a Dios.
Recuerda también, en este punto, vivir los Mandamientos que son la más grande guía para alcanzar la santidad. Quien los cumpla, sin duda alguna, llegará al cielo.

6. San Juan Bosco: combate la pereza y la desolación


La pereza es «la madre de todos los vicios», decía san Juan Bosco. Cuando nuestro pensamiento es vago, el enemigo aprovecha para acecharnos.
Así que debemos aprender a combatirla aprovechando nuestro tiempo en cosas útiles y, como dice el papa Francisco: «Vivir con alegría las pequeñas cosas de la vida».

7. ¡La Virgen María! Confianza plena en Dios


Ella es el máximo ejemplo de santidad y como nuestra Madre, siempre nos escuchará, acompañará y protegerá de todo mal. Pide su consejo, pide su guía, estoy segura que estará muy alegre de escucharte (te recomiendo el curso onlie: «Conocer a María para vivir con María»).
Por último, el mejor consejo es: poner nuestra plena confianza en Dios. La máxima verdad para la humanidad es que fuimos creados en el amor de Dios, para amar y ser amados como Él nos ama. Por ello, sabemos que lo que Él siembre buscará para nosotros es el bien.
¡Creámosle! Toda lucha en la tierra, tendrá su recompensa en el cielo. Aferremonos a su Palabra y con la ayuda de los santos, busquemos siempre la santidad. ¡Oro por ti!

Myriam Ponce, catholic-link

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jueves, 14 de marzo de 2019

Un exorcista da 4 «armas espirituales» para enfrentarse a Satanás: casco, armadura, espada y escudo



El capuchino Paolo Carlin atiende cada año a más de 900 personas


Las armas de la fe sirven como coraza al cristiano en su lucha contra Satanás / Imagen de la película de El Señor de los Anillos
Las armas de la fe sirven como coraza al cristiano en su lucha contra Satanás / Imagen de la película de El Señor de los Anillo
El fraile capuchino Paolo Carlin es desde hace años el exorcista
de 
las diócesis de Faenza-Modigliana y de Ravenna-Cervia así
como el portavoz de la Asociación Internacional de Exorcistas.
Pero además es discípulo e hijo espiritual del padre Amorth,
posiblemente el exorcista  más conocido del último siglo.
Este religioso explica tras su gran experiencia cómo reconocer los
casos de posesión diabólica
 y cómo se debe intervenir y acompañar
a personas con problemas espirituales.
Cada año escucha a unas 900 personas que acuden a él pensando
que están poseídas por el demonio.
 Muchas no lo están, pero sufren
mucho por distintos problemas y también es su labor ayudarlos en sus
problemas espirituales.
Colocar a Dios en el centro de la vida
En una entrevista explicaba que todas estas personas que le llaman
 “encuentran a Dios de nuevo, si de verdad lo escogen a Él. Es sólo
cuestión de tiempo. Un tiempo que establece el Señor. Todos vuelven
a trabajar con serenidad, ven a los amigos de nuevo, redescubren la
paz y la concentración familiar en el estudio. Jesús, con su luz de
resurrección, atraviesa la oscuridad del maligno. Simplemente hay
que volver a colocar a Dios en el centro de sus vidas,
 en sus
pensamientos, sentimientos, comportamientos y retornará la paz
y la salud”.
paolo-carlin
El capuchino Paolo Carlin es el exorcista de dos diócesis italianas y cada año atiende cientos de peticiones de personas que creen ser atacadas por el demonio
Este exorcista recuerda que el demonio existe de verdad. “Luchamos contra un quién y no una cosa. El verdadero engaño de Satanás es hacernos creer que él y el mal no existen. En cambio, es el origen del mal. El mal, el sufrimiento y la muerte no fueron dados por Dios, que es el Dios de la vida. Jesús lucha contra un ser espiritual e incorpóreo, un ángel rebelde, malvado, pervertido y perversor, que afirma oponerse a Dios porque ha escogido el pecado del orgullo: creerse uno mismo como Dios”, explica.
De este modo, el demonio toma la apariencia de “nuestros deseos, necesidades, proyectos, aspiraciones, sentimientos. Los pervierte. Y ahí empieza el mal. El hombre seducido por él se convierte en la causa del mal”.
¿Cómo detectar estos síntomas?
El padre Carlin afirma que “todo lo que no pertenece a la voluntad de Dios es malo. El criterio de referencia siempre es Dios. Me doy cuenta de que la acción de Satanás cuando hay arrebatos repentinos e irrazonables, sueños recurrentes y premonitorios, problemas de salud, trabajo o de afecto, y no hay explicaciones plausibles. Son realidades sospechosas. Satanás no ataca a quienes tienen el ego en el centro de sus pensamientos, sentimientos y comportamiento. Esos son ya suyos por el orgullo”.
El exorcista italiano agrega que “el diablo insinúa y corrompe, influye en el indeciso. La lucha es desigual porque él es un ángel. Si uno está solo, sin Jesús, ciertamente pierde y sufrirá en esta tierra y se arriesga a la condenación eterna. Desafortunadamente, muchos no se dan cuenta de lo que sucede porque son víctimas de una pseudocultura que dice: ‘el mal y Satanás no existen’”.
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El Rosario es una oración que el demonio teme
Por ello, el padre Carlin aconseja “poner en orden la vida, humana y espiritualmente, con la ayuda de un sacerdote. A la luz de Dios es como hay que tomar las decisiones, pensamientos y acciones. A nivel espiritual, hay que utilizar los instrumentos que Dios me ha dado para evitar el engaño y la tentación”.
Las "armas espirituales"
El exorcista ofrece estas “armas espirituales” que el mismo Jesús dio al hombre, y que explica en una entrevista en Catholic Digest. Sirven como una protección para el cristiano y que está conformado por una armadura, un casco, un escudo y una espada:
- El casco: Esta protección está realizada por el Evangelio, la Palabra de Dios, que protege la mente de los pensamientos obsesivos, la depresión, la confusión y el miedo. Si Jesús con sus enseñanzas y gestos está presente en nuestra mente no hay lugar para el enemigo allí. “Esto se logra mediante la repetida y constante escucha de la Palabra de Dios”, recuerda este sacerdote.
- La espada: La oración, sobre todo en momentos de tentación, bloquea el trabajo del enemigo.  La oración es el diálogo con Dios, María y los santos, y el enemigo diabólico teme particularmente el Rosario. Las oraciones de acción de gracias manifiestan un corazón humilde, que rechaza el orgullo que el enemigo busca instigar en la persona.
- La armadura: Los sacramentos son la protección del alma y el cuerpo. La Eucaristía pone en comunión íntima con Jesús y es la fuerza de los cristianos. La confesión acerca a Dios y según este sacerdote puede ser incluso más poderosa que el exorcismo en la medida en que es, como todos los sacramentos, una acción directa de Dios en la vida de la persona. Además, se caracteriza por la humildad, que contrasta con el orgullo de Satanás.
- El escudo: La fe supone el mejor escudo para el cristiano a la hora de rechazar las tentaciones y acciones extraordinarias del maligno. Se nutre al escuchar repetidamente la Palabra de Dios, a la oración constante y a la recepción frecuente de los sacramentos.
J. Lozano-Re