En los espacios vaticanos del Borgo Laudato si’ se reunieron personalidades de la ciencia, la política y la fe, incluyendo varios Premios Nobel, y lanzaron la "Declaración de Roma", de 6 puntos, a favor del desarme y el desarrollo responsable de las nuevas tecnologías en nuestra época de armas inteligentes, drones y potencias nucleares que ignoran el derecho internacional.
«La humanidad se encuentra en un momento decisivo de su historia». Así comienza la «Declaración de Roma por una paz desarmada y desarmante en la era de la inteligencia artificial, las armas nucleares y autónomas, los nuevos protocolos digitales y los modelos emergentes de desarrollo digital», firmada en la mañana de 16 de julio, en el Campidoglio, en Roma.
El evento previo, de dos días se llamaba «Asamblea Global de los Premios Nobel sobre Inteligencia Artificial y Guerra Nuclear».
La inteligencia artificial ofrece grandes oportunidades, pero es probable, advierten, que «provoque una pérdida masiva de puestos de trabajo y acentúe la competencia económica entre las potencias nucleares». Puede provocar profundas asimetrías de poder.
Por su velocidad de desarrollo, producirá "transformaciones económicas, militares y sociales de gran alcance".
En la declaración también se subraya que la creciente carrera armamentística nuclear va de la mano de «una carrera por la inteligencia artificial igualmente peligrosa».
El documento recoge la invitación del Papa León a perseguir «una paz desarmada y desarmante», combatir la idea de que la seguridad se base en el miedo, el dominio, la amenaza y la destrucción mutua.
En los seis puntos que componen el texto se invita a «desactivar la próxima carrera armamentística, tanto en el ámbito de la inteligencia artificial como en el nuclear, antes de que sean estas las que determinen el rostro del próximo siglo».
Se hace un firme llamamiento a los desarrolladores de sistemas de inteligencia artificial para que actúen en interés de la humanidad, «respetando el derecho internacional y los derechos humanos».
Se pide a los gobiernos que supervisen los procesos totalmente automatizados en los sistemas de inteligencia artificial.
Por ejemplo, "la decisión final de emplear un arma nuclear —se lee en la declaración— nunca debe confiarse a un sistema automatizado".
Se pide evitar un uso malintencionado de la IA en operaciones cibernéticas y en ataques contra infraestructuras nucleares.
Plantean buscar "nuevas vías institucionales hacia una gobernanza global de la inteligencia artificial".
Se apoya al Panel Científico Internacional Independiente de las Naciones Unidas sobre Inteligencia Artificial.
El llamamiento de los firmantes es crear «un bien común digital» (digital commons) que favorezca la recopilación y el intercambio de los datos necesarios para profundizar en el conocimiento y respaldar acciones eficaces en materia de armas nucleares e inteligencia artificial.
Animan a lograr «la eliminación verificable e irreversible de las armas nucleares». Se reafirman, por tanto, los compromisos suscritos en el Tratado de No Proliferación de las Armas Nucleares (TNP) y en el Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares (TPAN).
«Las naciones que poseen armas nucleares —se lee— deben promover políticas y doctrinas que reduzcan progresivamente el papel de dichas armas, refuercen la estabilidad estratégica y disminuyan el riesgo de su primer uso y de una guerra con consecuencias catastróficas». [2 min 40 s]
ReL
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