viernes, 10 de julio de 2026

Con 7 años, a punto de morir, sufrió una ECM: «El cielo era brillante, Dios me dijo que regresara»

Un comité médico concluyó que las posibilidades de Juan Martín, de siete años, de sobrevivir eran prácticamente nulas.

También describió un lugar que identificó como

También describió un lugar que identificó como "el cielo", con colores brillantes y una sensación de paz.


    El 8 de noviembre de 2025, la localidad colombiana de San Cristóbal, en Bogotá (Colombia), quedó conmocionada por un atropello múltiple provocado por un taxista que conducía en estado de embriaguez. 

    Once personas resultaron heridas, entre ellas tres hermanos: Estefany, de 15 años; Daniela, de 12; y Juan Martín, de 7. El impacto dejó un rastro de dolor que aún hoy marca a la familia. Estefany sufrió lesiones gravísimas y permaneció varios días en la UCI antes de fallecer. 

    Posibilidades nulas

    Sus hermanos también fueron trasladados de urgencia a centros especializados debido a la gravedad de sus heridas.

    La madre de los menores, Derli Milena Torres, relató que minutos antes del siniestro había hablado por teléfono con sus hijos para pedirles que regresaran pronto a casa. Poco después escuchó un estruendo en la calle. Al salir, descubrió que sus hijos estaban entre las víctimas del atropello, una escena que describió como "irreconocible y devastadora".

    Tras el accidente, Estefany y Juan Martín fueron atendidos inicialmente en un centro asistencial y posteriormente trasladados al Hospital Santa Clara. Los médicos realizaron maniobras de emergencia para intentar estabilizarles, pero el estado de la adolescente era crítico. 

    Después de varios días en cuidados intensivos, los especialistas confirmaron que había sufrido muerte cerebral. Estefany falleció el 11 de noviembre, fecha que coincidía con el cumpleaños de su madre, lo que añadió un dolor simbólico a la tragedia.

    Mientras la familia despedía a la joven, los médicos comunicaron que el pronóstico de Juan Martín también era extremadamente desfavorable. Un comité médico concluyó que sus posibilidades de sobrevivir eran prácticamente nulas debido a las lesiones internas y neurológicas que presentaba. La familia se preparó para una posible despedida.

    Sin embargo, durante la madrugada posterior al diagnóstico, la madre observó cambios inesperados en el estado del niño y avisó al equipo médico. Los nuevos exámenes revelaron una evolución sorprendente. 

    A partir de ese momento, Juan Martín inició una recuperación lenta pero constante que se prolongó durante más de dos meses en cuidados intensivos.

    El momento más impactante llegó cuando el menor recuperó la capacidad de hablar. Según su madre, Juan Martín afirmó que sabía que su hermana había fallecido, pese a que nadie se lo había comunicado. 

    El niño aseguró haber tenido una experiencia durante el coma en la que vio a Estefany y se despidió de ella. También describió un lugar que identificó como "el cielo", con colores brillantes y una sensación de paz. Dijo haber visto a Dios, quien le habría dicho que debía regresar porque su familia lo esperaba.

    El testimonio del menor generó reacciones diversas entre los profesionales. Algunos atribuyeron su recuperación a factores clínicos, mientras que otros reconocieron que el relato abría interrogantes difíciles de explicar desde una perspectiva estrictamente médica.

    Hoy, meses después, Juan Martín continúa en proceso de rehabilitación. Asiste a terapias físicas y de fonoaudiología y ha logrado avances significativos: dejó la silla de ruedas y recupera poco a poco su autonomía. 

    Para su familia, el niño se ha convertido en un símbolo de fortaleza en medio del duelo por Estefany. Su madre asegura que mantiene una actitud esperanzadora y que transmite ánimo a quienes le rodean mientras continúa su recuperación física y emocional.

    ReL

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