miércoles, 11 de febrero de 2026

Petición a todos los fieles

 


Oh, Jesús, que has instituido el sacerdocio para continuar en la tierra
la obra divina de salvar a las almas,
protege a tus sacerdotes en el refugio de tu Sagrado Corazón.

Guarda sin mancha sus manos consagradas,
que a diario tocan tu Sagrado Cuerpo;
conserva puros sus labios teñidos con tu preciosa sangre.

Haz que se preserven puros sus corazones,
marcados con el sello sublime del sacerdocio,
y no permitas que el espíritu del mundo los contamine.

Aumenta el número de tus apóstoles,
y que tu santo amor los proteja de todo peligro.

Bendice sus trabajos y fatigas,
y que como fruto de su apostolado obtenga la salvación de muchas almas
que sean su consuelo aquí en la tierra y su corona eterna en el Cielo.

Amén

Santa Teresita


¿Quieres vivir una mejor Cuaresma? Estos retiros virtuales pueden ayudar a prepararte


 

A veces, la Cuaresma llega en medio del cansancio y la rutina que deja poco espacio para la oración. Sin embargo, hoy es posible prepararse espiritualmente sin desconectarse de la vida diaria. Estos retiros virtuales buscan acompañarte para vivir este tiempo con mayor profundidad.

Para vivir la Cuaresma no es necesario tener una vida perfectamente ordenada. Con frecuencia, este tiempo litúrgico nos sorprende entre el trabajo, los estudios, la familia, las responsabilidades y el ruido constante de las redes sociales. Y entonces pensamos: “Este año no será diferente”.

Pero ¿y si esta Cuaresma pudiera vivirse desde lo cotidiano, con sencillez y realismo, pero sin perder profundidad espiritual? Con esta idea, la plataforma católica Hozana ha lanzado dos propuestas de retiros virtuales pensadas para acompañar a quienes desean volver a Dios paso a paso y sin excusas.

Una Cuaresma vivida en lo simple, pero con sentido

A veces, cuando el estado de vida no permite largos espacios de silencio, rezar es simplemente detenerse unos minutos, escuchar la Palabra y dejarse tocar por Dios. Por eso, estas propuestas buscan acompañar la Cuaresma de manera cercana y realista, adaptándose al ritmo de cada persona.

Los retiros están diseñados para acompañar este tiempo desde casa, con ayuda de la tecnología, permitiendo que la oración se integre de manera natural en la rutina diaria. No se trata de “hacer más”, sino de volver a lo esencial.

Cuaresma con Jesús: 40 días para volver al Padre

📅 Del 18 de febrero al 2 de abril de 2026

Este retiro propone un recorrido diario, breve y profundo, guiado por la Palabra de Dios. Cada día, una meditación bíblica ilumina el corazón y ayuda a caminar junto a Jesús, quien no solo acompaña, sino que es el camino que conduce al Padre.

Es una opción ideal para quienes desean rezar un poco cada día, pero no pueden desconectarse de sus responsabilidades cotidianas.

👉 Inscríbete aquí

Cuaresma:
Reflexiones dominicales del Evangelio

📅 Del 18 de febrero al 22 de marzo de 2026 (solo los domingos)

Pensado especialmente para quienes tienen un ritmo de vida intenso, este retiro ofrece una pausa semanal para escuchar y meditar el Evangelio del domingo. Sacerdotes agustinos acompañan estas reflexiones, ayudando a conectar la Palabra con la vida diaria, con sencillez y profundidad.

👉 Inscríbete aquí

Una Cuaresma posible, incluso online

Vivir la Cuaresma desde casa y en línea no la hace menos auténtica. Al contrario, puede ayudar a vivirla de manera más fiel a la realidad diaria. Estas propuestas recuerdan que no se trata de hacerlo perfecto, sino de hacerlo posible.

Un poco cada día. O cada domingo. Con otros. En comunión. Porque incluso desde lo digital, Dios sigue saliendo al encuentro del corazón que lo busca.

¡No dejes de crecer espiritualmente en la Cuaresma!

Harumi Suzuki, churchpop

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martes, 10 de febrero de 2026

Las 4 personas a las que debes perdonar para cambiar tu vida

Si este año ya se presenta complicado, puede que el motivo no sea el que esperas. Aquí te compartimos 4 personas a las que debes perdonar para vivir plenamente

Ahora que ya llevamos unas semanas de año nuevo, pensamos que podríamos hacer balance de lo motivados que estamos realmente para el año que tenemos por delante. Al fin y al cabo, a menudo sentimos una presión silenciosa para reinventarnos cuando dejamos atrás el año anterior: nuevos hábitos, nuevos objetivos, una pizarra en blanco. Pero, ¿y si el reinicio más poderoso para 2026 no consistiera en hacer más, sino en dejar ir situaciones o personas?

Un breve mensaje que ha estado circulando últimamente en las redes sociales ofrece una perspectiva sorprendentemente atemporal: si quieres vivir plenamente el presente, hay cuatro grupos de personas a las que quizá debas perdonar. No es una idea nueva. De hecho, es tan antigua como el Evangelio. Y comienza más cerca de casa de lo que nos gustaría.

1tus padres, estén vivos o no

Accompagner un parent âgé : les conseils d'un psy

El perdón aquí no significa negar el dolor o fingir que todo estaba bien. Significa reconocer que incluso aquellos que nos amaban profundamente eran imperfectos. Aferrarnos al resentimiento hacia ellos a menudo nos ancla a una versión del pasado que no podemos cambiar. El perdón afloja ese agarre, no por su bien, sino por el tuyo.

2relaciones pasadas que no funcionaron

Las rupturas dejan cicatrices, y lecciones. Algunas te enseñaron lo que no es el amor; otras te revelaron lo que realmente necesitas. Cuando revivimos viejas heridas, mantenemos vivos viejos capítulos. El perdón permite que la gratitud reemplace la amargura y deja espacio para la alegría futura.

3Cualquier otra persona que te haya hecho daño

Esto suele ser lo más difícil. Palabras dichas sin pensar. Confianza traicionada. Heridas que aún duelen. Sin embargo, aferrarte a estas heridas no te protege, te aprisiona. El perdón no excusa el daño, te libera de cargar con él para siempre.

4A ti mismo

amor

Quizás sea el perdón más ignorado de todos. Por las malas decisiones. Las palabras hirientes. Las oportunidades perdidas. Los momentos que desearías poder deshacer. La vergüenza nos mantiene atrapados en el pasado; la misericordia nos impulsa a seguir adelante. Dios nunca se cansa de perdonar, pero a veces nosotros sí.

Para los católicos, este camino de liberación encuentra su máxima expresión en el sacramento de la reconciliación. La confesión no consiste en revivir tus peores momentos, sino en entregarlos. Es donde el perdón se hace tangible, se expresa en voz alta y se recibe con gracia. La carga se aligera no porque te hayas justificado, sino porque la misericordia te ha encontrado exactamente donde estás.

A medida que avanza el 2026, vivir en el presente puede significar mirar menos al pasado, excepto para perdonar. El perdón no borra la memoria, pero cambia su poder. Convierte las heridas en sabiduría y el arrepentimiento en humildad.

No tienes que resolverlo todo de la noche a la mañana. Pero elegir el perdón, aunque sea de forma imperfecta, es una decisión para dejar de permitir que el ayer dicte el hoy. Y esa elección, tomada en silencio, puede cambiarlo todo.

Cerith Gardiner, Aleteia 

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