lunes, 11 de mayo de 2026

De saltar a caballo a cruzar los Andes con 80 años: el cura que salva vidas con la equinoterapia

A sus 90 años, el padre Horacio Fasce es todo un referente en Domselaar (Buenos Aires, Argentina).

El sacerdote sueña con organizar clases de equitación.

El sacerdote sueña con organizar clases de equitación.


    El sacerdote Horacio Fasce es toda una referencia espiritual para la comunidad de Domselaar (Buenos Aires, Argentina). Con 90 años, mantiene intacta una pasión que lo acompaña desde siempre: los caballos.

    Su historia con la equitación es larga y poco común para un cura. Practicó salto, hizo equitación de manera formal y nunca dejó de montar. Incluso a los 80 años cruzó la Cordillera de los Andes a caballo, una experiencia que quedó grabada como una de las travesías más singulares de su vida. 

    Para problemas emocionales

    Hoy, Fasce sigue diseñando actividades vinculadas al mundo ecuestre. Hace tan solo unas semanas, organizó una jornada de equinoterapia, destinada a jóvenes con distintas problemáticas. 

    "La equinoterapia es el tratado a través del contacto con el caballo para solucionar problemas emocionales", explicó. "Generalmente son personas que no pueden caminar, o tienen dificultades mentales. Es una terapia a través del contacto con el caballo".

    El padre Horacio Fasce junto al grupo con el que realizó el cruce de la Cordillera de los Andes.

    El padre Horacio Fasce junto al grupo con el que realizó el cruce de la Cordillera de los Andes.archivo

    Además, el sacerdote sueña con organizar más adelante clases de equitación, aunque reconoce que no es fácil conseguir instructores que se acerquen hasta la zona.

    Horacio Fasce, desde hace 5 años es el párroco de la Capilla Santa Clara de Asis de Domselaar. "Desde chico siempre me gustaron los caballos, pero recién a los 65 años me animé a anotarme en clases de equitación. Me gustó tanto que terminé adoptando una yegua a la cual nombré Amerí y la tenía en un campo de Ministro Rivadavia. Me la robaron dos veces, la primera apareció desnutrida".

    "En 2014, crucé la Cordillera de Los Andes a caballo junto a otras 60 personas. Fue una experiencia increíble. Es cierto que todo es muy rudimentario pero la idea es estar en contacto con la naturaleza", comentó a un medio local.

    Los años no fueron impedimento para que sumara más cabalgatas: "Empecé a apuntarme en todos los eventos que me permitían mis obligaciones. Entre los más destacados hice la cabalgata brocheriana, en honor al Cura Brochero en la provincia de Córdoba", recordó.

    Tras acumular kilómetros arriba del caballo, el padre Horacio empezó a aconsejar también a sus amigos y colegas. Es lo que ocurrió con el padre Federico Piserchio de San Vicente, quién se animó a hacer la travesía de los Andes.

    ReL

    Vea también     Somos Misioneros del Sagrado Corazón de Jesús: Testimonio personal de Dirk Milio MSC





    Cómo desarmar moralmente a una juventud violenta... antes de que sean delincuentes o si ya lo son

    Los datos son claros: la ausencia de directrices está convirtiendo a sus víctimas en violadores de la ley.

    Muchos jóvenes acaban siendo conscientes de la mala educación moral y social recibida, pero no se les facilitan pautas ni caminos de mejoramiento.

    Muchos jóvenes acaban siendo conscientes de la mala educación moral y social recibida, pero no se les facilitan pautas ni caminos de mejoramiento.


      Una generación está creciendo sin directrices porque muchos no las reciben ni en la escuela e incluso ni en el hogar, y la corrección política les anima a no tenerlas. Y eso produce, en muchos casos, violencia.

      La única herramienta capaz de educar a esa generación es descubrir el valor de los límites y de la integración social.

      Al menos así lo entiende y explica Massimo Polledrineuropsiquiatra infantil, en el nº 260 (abril de 2026) de Il Timone:

      Desarmar a una juventud violenta

      ¿Descubres que tu hijo, un joven adulto, es un anarquista? ¿Que no conoce las normas? En realidad, lo más probable es que ya fuera así desde pequeño, debido a la educación que recibió.

      En los años sesenta se popularizó el lema Prohibido prohibir, inspirado en el mito de Rousseau: la idea fundamental era que el individuo, si se le dejaba libre para desarrollarse, podía convertirse en el hombre nuevo. En consecuencia, las normas familiares y sociales se consideraban obstáculos

      Un ejemplo del fracaso del mito del "buen salvaje" lo encontramos en el experimento de José Stalin en la isla de Nazino: en 1933 se deportaron 6.000 prisioneros, con la idea de que los seres humanos podían autorregularse y colaborar espontáneamente. Sin embargo, en solo tres meses desaparecieron 4.000 personas y se cometieron atrocidades indescriptibles.

      Del mismo modo, actualmente también se tiende a reducir al mínimo las normas y el padre se convierte en un amigo dispuesto a comprender y proteger al hijo de cualquiera que quiera "reprimirlo", ya sean profesores, jefes, entrenadores o amigos.

      A menudo los adultos evitamos imponer límites por miedo a las reacciones y al conflicto, pero nos equivocamos: los adolescentes perciben la ausencia de normas como desinterés. Los jóvenes necesitan los "noes" para comprender que nos preocupamos por ellos, para ponernos a prueba, para transgredir y para afirmarse. Para los niños, además, los "noes" son aún más importantes: sirven como puntos de referencia y la frustración es indispensable para el crecimiento.

      ¿Cómo podemos esperar que los adolescentes sean capaces de controlarse y no recurrir a la violencia o a algo peor ante la frustración, si no les enseñamos a controlarse desde pequeños? "La libertad", decía el filósofo Gustave Thibon, "no es hacer lo que uno quiere, sino querer lo que uno debe hacer".

      Aprender a gestionar los conflictos

      Cuando la relación entre padres e hijos se vuelve tensa, la tentación de evitar el enfrentamiento o de reaccionar de forma impulsiva es fuerte. Sin embargo, aprender a gestionar los conflictos puede convertir una crisis en una oportunidad de crecimiento, tanto para los jóvenes como para los adultos. No se trata de eliminar las diferencias, sino de abordarlas con respeto y apertura.

      La comunicación no violenta, propuesta por el psicólogo Marshall Rosenberg, ofrece un enfoque concreto y sorprendentemente eficaz. En la práctica, significa aprender a observar lo que ocurre sin juzgar, a expresar los propios sentimientos sin acusar, a reconocer las necesidades de todos y a formular peticiones claras y respetuosas. 

      • Por ejemplo, en lugar de decir: "Eres un maleducado", se puede simplemente observar: "He notado que has dado un portazo". Este pequeño cambio de perspectiva reduce la tensión e invita al diálogo. Si además se añade un sentimiento ("Me siento preocupado cuando gritas") y se expresa una necesidad ("Necesito tranquilidad en casa"), el hijo percibe que detrás de la reprimenda hay un deseo de comprensión, no de control.
      • O bien: "Cuando dejas la ropa tirada por el suelo, me siento frustrado porque me gustaría que la casa estuviera ordenada". De este modo, el padre o la madre comunica su estado de ánimo sin culpar a nadie, lo cual favorece la empatía. En lugar de decir: "Siempre estás distraído y nunca escuchas", se puede intentar decir: "He visto que hoy no me has contestado cuando te he llamado". Esto permite que el hijo se sienta menos culpabilizado y más comprendido.
      • Por último, formular una petición clara como "me gustaría que me hablaras cuando estás enfadado, en lugar de gritar" allana el camino hacia una colaboración auténtica

      Estos ejemplos ayudan a concretar los principios de la comunicación no violenta, mostrando cómo pequeños cambios en la forma de hablar pueden mejorar el ambiente familiar y transformar el conflicto en una oportunidad de crecimiento.

      Recuperar las raíces

      Vivimos en una época en la que el desarraigo -la pérdida de los vínculos con la tierra, la familia, la comunidad y la memoria colectiva- hace que las personas sean más frágiles y manipulables, tal y como han señalado Gustave Thibon y Simone Weil

      Para contrarrestar esta tendencia, es necesario que tanto las instituciones como las familias se comprometan a devolver las raíces, ofreciendo a los jóvenes puntos de referencia sólidos y un sentido de pertenencia real.

      Y esto se puede hacer de muchas maneras.

      • Las instituciones podrían promover proyectos escolares que involucren a los estudiantes en el descubrimiento de la historia local, las tradiciones y las historias familiares, apoyar iniciativas de voluntariado y ciudadanía activa que permitan a los jóvenes sentirse parte de una comunidad viva, responsable y acogedora.
      • Favorecer la continuidad entre generaciones, por ejemplo, creando espacios de encuentro entre jóvenes y mayores, donde se puedan compartir experiencias, relatos, oficios y valores...
      • El apoyo a los oratorios y a todo lo que une, quizá con un pacto entre las administraciones locales y las parroquias, también sería importante. Porque la miseria de los tiempos de Don Bosco clama ante Dios como la soledad de nuestros jóvenes, que no tienen un momento para estar con sus compañeros con la mediación de un adulto que les haga tener un (¡solo uno!) razonamiento y un intercambio que no llegue de un móvil. Y si además rezaran juntos una oración, el Niño Jesús los escucharía, de eso podéis estar seguros.

      Historias familiares

      Las familias, por su parte, podrían cultivar la tradición de contar sus raíces: compartir con los hijos historias familiares, fotografías, tradiciones, celebraciones, recetas y objetos que tengan un valor simbólico. Crear rituales familiares, aunque sean sencillos, que marquen el paso del tiempo y refuercen el sentido de continuidad; ofrecer a los hijos la posibilidad de conocer y relacionarse con parientes, amigos de la familia y vecinos, para ampliar la red de relaciones significativas. Y luego -¿por qué no?- volver al rosario, tal vez, o a la oración de las buenas noches, recitada juntos con el padre y la madre.

      Devolver las raíces significa ayudar a los jóvenes a sentirse parte de una historia más grande, a reconocer el valor de la memoria y de la comunidad, a encontrar en la familia y en las instituciones esos puntos de referencia que los hacen libres y capaces de elegir.

      Luchar contra las adicciones

      En nuestra época existe, además, otro gran problema: el de las adicciones. Pensar que la adicción al móvil, a la marihuana o a la cocaína son fenómenos distintos es un error: el principio es el mismo. Todas estas adicciones actúan sobre el núcleo de la gratificación (nucleo accumbens) provocando una descarga dopaminérgica que, con el tiempo, requiere estímulos cada vez más fuertes y anula el interés por todo lo demás

      Así es como muchos jóvenes se vuelven apáticos, poco interesados en las relaciones, incluso en el sexo. El estímulo que ofrecen los videojuegos o el scrolling por las redes sociales es hasta cien veces superior a la gratificación que pueden proporcionar la comida o el sexo.

      Exponer a los niños a vídeos o videojuegos en los primeros años de vida los pone en riesgo de sufrir trastornos de hiperactividad, dificultades de atención y concentración

      Durante los tres primeros años, el móvil debe mantenerse alejado: unos pocos minutos de dibujos animados, nada más. No se debe mirar el teléfono mientras se amamanta, ni permitir que los hijos (o hacerlo nosotros mismos) usen el teléfono en la mesa. Si estamos en un restaurante y queremos que los niños estén tranquilos, es mejor un libro para colorear o aprender a levantar la voz, en lugar de sentarlos frente a una pantalla. 

      Cuando los hijos crecen, los padres deberían activar el control parental en los móviles y acordar con ellos "adónde pueden ir", incluso en las redes sociales y en internet. Nunca dejaríamos a un hijo a las dos de la madrugada en un barrio peligroso... pues bien, en internet se corren los mismos riesgos. Incluso los adultos que quieren manipular a los jóvenes utilizan la inteligencia artificial y los chatbox para comunicarse de igual a igual.

      Además, nunca hay que subestimar la cuestión del "porro": hoy en día, el contenido de THC [Tetrahidrocannabinol] es veinte veces superior al de antaño. Aproximadamente uno de cada cuatro adolescentes, de entre 17 y 19 años, prueba y consume porros, sin contar otras sustancias. Y si de joven se ve dominado por las drogas, que le alteran el cerebro, arruina su vida y la de sus padres y la única salida posible es llevarlo -más o menos a la fuerza- a ingresar en una comunidad para que reciba ayuda.

      Valorizar a las mujeres

      Pasemos ahora a un último aspecto crítico de nuestra época. En el norte de Italia, el 30% de los recién nacidos tiene al menos un progenitor extranjero; en todo el país, uno de cada siete tiene ambos progenitores extranjeros (fuente: Istat). Más allá de las opuestas corrientes políticas, falta una planificación seria: ni integración, ni asimilación. La segunda, adoptada por Francia y Estados Unidos, ha permitido a nuestros emigrantes convertirse en ciudadanos de pleno derecho.

      Las escuelas y las guarderías nos muestran que muchas madres de habla árabe y albanesa no logran transmitir normas a sus hijos, a menudo se ven sometidas a la voluntad de sus hijos varones, incluso de muy corta edad, y viven en una situación de aislamiento. He visto con mis propios ojos a madres maltratadas por sus hijos, incapaces de oponerse. Y sabemos qué idea pueden tener, encerradas en casa, de las mujeres italianas, más libres e independientes...

      Sea cual sea el camino elegido, la asimilación o la inclusión, hay que partir de las mujeres. No es aceptable que casi dos millones de mujeres de fuera de la UE vivan al margen de la sociedad. Hay que enseñar y apoyar el idioma italiano, hay que ofrecer oportunidades concretas para la autonomía: el carné de conducir, el trabajo, la creación de grupos con italianas, madres y abuelas.

      Y, además, fomentar la participación de las mujeres extranjeras en la vida social, también a través de iniciativas escolares y comunitarias. Para educar a los hijos en el respeto a las normas y a las mujeres, es necesario involucrar a las madres en el proceso educativo. La forma en que los jóvenes perciben y tratan a las mujeres italianas -a menudo consideradas "irrelevantes"- depende en gran medida de su modelo familiar. Liberar a las madres, permitirles disfrutar de las ventajas de nuestra cultura, significa que habrá menos cuchillos, menos violencia, menos ira y rencor en los hijos.

      Juventud armada

      Los resultados del estudio Espad-Italia 2024 [Espad: European School Survey Project on Alcohol and other Drugs], coordinado por el Instituto de Fisiología Clínica del Consejo Nacional de Investigaciones [Istituto di Fisiologia Clinica del Consiglio Nazionale delle Ricerche], fruto de una investigación realizada entre 20.000 estudiantes y unas 250 escuelas italianas, ofrecen un panorama preocupante: el 40,6% de los jóvenes de entre 15 y 19 años ha participado al menos una vez en peleas o altercados, una cifra que, extrapolada a la población escolar, equivaldría a alrededor de un millón de adolescentes implicados. 

      Además, el 10,9% ha presenciado escenas de violencia grabadas con un móvil, lo que indica que estos episodios no solo se ven, sino que a menudo se comparten y se amplifican digitalmente, contribuyendo a una especie de "normalización" de la violencia

      Según los datos recopilados, se desprende que el 3,4% de los jóvenes ha llevado consigo armas, como cuchillos o puños americanos, al colegio. Este fenómeno parece estar cada vez más relacionado también con el consumo de sustancias psicoactivas y la influencia de las redes sociales, y representa hoy en día una señal de alarma para todo el sistema educativo y sanitario.

      ReL

      Vea también     Los Jóvenes y los Valores de una Civilización  de Amor




      El inesperado gesto de Bruno Mars que emociona al mundo: oración en pleno concierto

      Bruno Mars sorprende al iniciar su gira con una oración pública a Dios, emocionando a miles y desatando un fenómeno viral en redes sociales.

      El cantante Bruno Mars regresa a los escenarios tras una década ausente

      El cantante Bruno Mars regresa a los escenarios tras una década ausente

      El reconocido cantante Bruno Mars ha vuelto a los escenarios tras una década de ausencia con su nueva gira internacional The Romantic Tour. 

      Sin embargo, más allá de la expectación musical, lo que realmente ha captado la atención del público ha sido la forma poco habitual en la que el artista ha decidido comenzar sus conciertos: con una oración a Dios ante miles de personas.

      Lejos de la discreción con la que muchos artistas viven su fe, Mars ha optado por compartir este momento de manera pública. 

      Al inicio del espectáculo, se proyecta un video en el que aparece arrodillado dentro de una iglesia católica, en actitud de recogimiento. En ese instante, el cantante eleva una oración en la que agradece a Dios por un día más haciendo lo que ama y pide protección tanto para su banda como para el público presente.

      Una oración en público

      “Dios, te doy gracias por darme otro día para hacer lo que amo. Solo te pido que protejas a todos los presentes… danos la fuerza para ofrecer un espectáculo inolvidable”, expresa el artista en el video, que culmina con la Señal de la Cruz mientras suenan campanas, en un ambiente profundamente simbólico.

      El gesto no ha pasado desapercibido en redes sociales, donde numerosos asistentes han compartido el momento, acumulando millones de visualizaciones. 

      Entre los comentarios, destacan mensajes de admiración hacia el cantante por manifestar su fe sin complejos, algo poco frecuente en la industria del entretenimiento.

      Además, el video incluye detalles que reflejan su espiritualidad, como la presencia de la Virgen de Guadalupe, a quien Mars ha mostrado devoción en otras ocasiones. De hecho, ya había incorporado elementos de imaginería católica en trabajos recientes como el videoclip de “Risk It All”.

      Dimensión pública de la fe

      La gira, que comenzó el 10 de abril en Las Vegas y se extenderá hasta diciembre con cerca de 80 conciertos, está dejando una huella no solo musical, sino también espiritual. 

      Para muchos fans, este gesto ha sido especialmente significativo, al ver a su ídolo poner a Dios en el centro de su actividad profesional.

      En un contexto cultural donde la fe suele relegarse al ámbito privado, la iniciativa de Bruno Mars plantea una imagen distinta: la de un artista que no teme reconocer públicamente la dimensión trascendente de su talento. Un gesto sencillo, pero que ha resonado profundamente entre millones de personas en todo el mundo.

      ReL

      Vea también    Testimonios de fe y de conversión




      domingo, 10 de mayo de 2026

      6 formas concretas de santificar tu noviazgo rumbo al matrimonio

      El noviazgo es un camino de formación, es el tiempo para aprender a amar de verdad, salir de uno mismo y poner a Dios en el centro. Si sueñan con un matrimonio santo, aquí tienen algunas formas concretas para empezar a construirlo desde hoy. 

      A través de su cuenta de Instagram, el apostolado de evangelización digital New Fire recuerda que hoy muchas veces el noviazgo se vive solo desde la emoción o la comodidad, olvidando que “el amor verdadero se construye con decisiones, con virtud y con intención”.

      “Si Dios está en medio, todo cambia: la forma de amar, de decidir, de esperar y de sostenerse”, resaltan.

      Si quieres santificar tu noviazgo en este camino hacia el matrimonio, estos 6 consejos pueden ayudarte:

      1. Reza por tu pareja

      Es importante rezar por esa persona, sus aspiraciones, problemas, su santidad. Reza con tu pareja también por este proyecto en común que es el noviazgo.

      2. Asistan a Misa juntos

      Es una de las formas más significativas para que su noviazgo esté unido e iluminado por Dios.

      3. Tomen decisiones de cara a Dios

      Lo mejor para tomar una decisión de pareja es hacerlo junto con Cristo. Que sea Él su guía para el discernimiento de esta relación.

      4. Vivan la castidad

      El mejor regalo que podemos darle a nuestra pareja es el de la espera. A través de la castidad se forja la voluntad y el control de los impulsos.

      5. Rodéense de parejas católicas

      Busquen noviazgos que sean un ejemplo católico, estén buscando vivir las mismas virtudes y la santidad. La comunidad es clave para la perseverancia.

      6. Fórmense juntos

      Escuchen charlas, tomen cursos o lean sobre temas como la castidad, la comunicación o el matrimonio, les dará herramientas concretas para crecer. 

      Atrévete a vivir un noviazgo donde Dios sea el centro.

      Harumi Suzuki, churchpop

      Vea también    Noviazgo Católico de los que
      creemos en Cristo y en su Iglesia

      Un matrimonio más sólido en cuatro sencillas claves

      La investigación de Arthur Brooks, científico social de Harvard y converso al catolicismo, aborda de lleno las grandes cuestiones que se plantean sobre nuestras vidas

      Arthur Brooks es un reconocido profesor de Harvard y científico social, converso católico devoto. En una de sus charlas aborda las cuestiones sociales y religiosas de un matrimonio, con una perspicacia poco común.

      Su investigación sobre la ciencia de la felicidad, el liderazgo y el desarrollo personal aborda de lleno las grandes preguntas que tantas personas se plantean sobre sus vidas. Y sus consejos son tan útiles que pueden ponerse en práctica de inmediato para mejorar nuestras vidas.

      Un fragmento reciente de una de sus entrevistas en el podcast de Tim Ferriss ofrecía un resumen conciso y muy útil de lo que recomienda.

      "Así es como se arregla cualquier matrimonio: hay que hacer cuatro cosas", dijo Brooks.

      ¿Cómo fortalecer mi matrimonio?

      Si quieres fortalecer tu matrimonio, prueba estas cuatro sencillas prácticas, todas ellas respaldadas por estudios científicos y que encajan a la perfección con el estilo de vida católico.

      1Disfruten más juntos

      Disfrutarán más juntos en lugar de echarse la culpa el uno al otro. Más diversión, menos culpas.

      2Oren o mediten juntos

      matrimonio orando - año nuevo

      Recen juntos. Si se casan, el objetivo es fusionar sus hemisferios derechos. La mejor manera de hacerlo es meditando juntos, rezando juntos y realizando actividades propias del hemisferio derecho juntos.

      3contacto visual cuando hablan

      Nunca hables sin mirar a los ojos. [El contacto visual] es mucho más importante para tu esposa que para ti, mucho más importante, porque ella produce tres veces más oxitocina —lo que significa que le resulta más fácil crear vínculos afectivos, pero también que se siente más despojada cuando no recibe suficiente oxitocina.

      4Mantén siempre el contacto físico

      Y por último, pero no menos importante, recuerda el lema ABT: Always Be Touching (mantén siempre el contacto físico). [Esto es] más importante para los hombres que para las mujeres, de hecho. Por eso, cuando estás con tu amada y ella te coge del brazo mientras caminan por la calle, y tú piensas: "Soy grande y fuerte". ¿Por qué? Porque eso es súper importante.

      Theresa Civantos Barber, Aleteia

      Vea también    El Matrimonio, la Redención y la Resurrección - -S, Juan Pablo II