sábado, 18 de abril de 2026

Famoso youtuber Rene ZZ narra cómo la fe sanó su miedo al abandono

 


Detrás de sus millones de seguidores, René ZZ escondía una herida silenciosa: el miedo a ser abandonado. En el episodio más reciente de Rebeldes Podcast, cuenta cómo la fe comenzó a sanar aquello que ni el éxito pudo llenar.

Conocido por su estética radical, el referente de la cultura del tatuaje, René Ponte, construyó durante años una identidad que iba mucho más allá de lo artístico.

En una conversación con el P. Ignacio Amorós, el creador de contenido abre su corazón para relatar su viaje de sanación psicológica y espiritual y comparte que su imagen fue también un mecanismo de defensa frente a una herida profunda que arrastraba desde la infancia.

La estética como refugio

René creció marcado por el divorcio de sus padres cuando apenas tenía un año. La ausencia de su padre generó en él una sensación inconsciente de culpa y una "deuda" emocional que arrastró durante décadas.

“Me pinto entero para que siempre se acuerden de quién soy y dónde estoy, y no me pierdan de vista. Quería mostrarme de una manera en la que la gente no quisiera abandonarme”, confiesa.

Con el paso del tiempo, esa necesidad de ser visto se transformó en una marca personal que lo llevó a alcanzar millones de seguidores. Sin embargo, detrás del reconocimiento y la aparente seguridad, persistía una inquietud constante: miedo a la soledad, al futuro, a no ser suficiente.

Un encuentro que lo cambió todo

A pesar de su crecimiento profesional, René reconoce que el vacío interior no desaparecía. Buscó respuestas en distintos caminos, desde la psicología clínica hasta el desarrollo creativo, pero nada lograba llenar completamente esa herida.

El punto de quiebre llegó de manera inesperada, durante una experiencia en Finlandia. Allí tuvo un sueño en el que experimentó un amor divino tan intenso que "no tenía absolutamente nada que ver" con cualquier emoción terrenal.

A partir de ese momento, inició un camino de fe que transformó no solo su manera de ver la vida, sino también su propia identidad. Hoy asegura que Dios le está “revelando quién es realmente” y “quitando el polvo” de su alma.

“Es como si me estuviese destatuando por dentro para que yo pueda ver el mapa de lo que realmente soy”.

Para él, reconocer la propia fragilidad y arrodillarse ante el Creador ha sido el mayor acto de valentía de su vida, permitiéndole soltar la coraza que había construido durante años.

Un hogar que siempre buscó

Este cambio interior también ha marcado profundamente su manera de relacionarse. Su vida afectiva, antes atravesada por dinámicas de dependencia, hoy se apoya en una relación más sana, basada en la oración, el respeto y una comprensión más profunda del amor.

Su relación con su pareja, Celia, es un reflejo concreto de esta transformación.

“Lo que estoy viviendo con Celia es que el amor viene de Dios. Tenemos a Cristo en el centro y eso implica que no estamos volcando nuestras heridas y nuestros miedos directamente sobre el otro, sino que tenemos un cuidado, un respeto y una distancia que pasa por el filtro de Dios”. 

Lejos de buscar seguridad en la otra persona, René afirma que hoy su identidad está anclada en saberse hijo de Dios. Esto le permite amar desde la libertad, sin proyectar sus heridas.

“Yo antes de hacer cualquier cosa o decir cualquier cosa, se lo encomiendo a Dios y le digo: ‘por favor, ayúdame a cuidarla, ayúdame a quererla como se merece. Es tu hija. No es primero mi novia, y ojalá mi futura mujer y madre de mis hijos, es tu hija principalmente”.

“Lo bonito de esta relación es que nos queremos de la manera más pura que yo he visto en mi vida. Yo he tomado una decisión con ella y es la decisión de amarla y de respetarla en base al amor de Dios, no en base a mis anhelos, no en base a mis inconsistencias, no en base a mis miedos, pero claro, es un proceso”.

Mira el episodio completo:


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Harumi Suzuki, churchpop

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¿Cómo convivir con una pareja que padece TDAH?

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Olvidos crónicos, una impulsividad a veces desconcertante, ideas que surgen a toda velocidad… Aquí unos testimonios de personas con una pareja que padece TDAH

"Aveces tengo la sensación de ser la ama de llaves o la asistente personal de Jacques. Tengo que recordárselo todo y buscarlo todo por él", suspira Nathalie, de 40 años, casada desde hace trece con un informático al que le diagnosticaron TDAH tardíamente, al mismo tiempo que a su hijo León.

En México no se tiene una cifra de adultos viviendo con TDAH, sin embargo, se sabe que 1,600,000 menores de entre 6 y 16 años viven con el diagnóstico. En América Latina hay alrededor de 36 millones de personas con esta condición, y menos de una cuarta parte recibe el tratamiento adecuado. A nivel mundial, se estima que el 6.8% de los adultos tienen TDAH sintomático.

Como explica a Aleteia Olivier Revol, psiquiatra infantil especialista en TDAH, "el cerebro de una persona con TDAH funciona bien, incluso muy bien, salvo una parte: la región frontal, que sirve para reflexionar antes de actuar, fijar la atención y evitar las distracciones".

Entre olvidos y recordatorios ingeniosos

TDAH

"Tanto los niños como los adultos tienden a olvidar sus cosas; un niño va a ordenar su habitación y, de repente, se encuentra con un libro y se pone a leerlo, o bien le piden que traiga sal y vuelve con azúcar… Su cerebro va muy rápido, tienen muchas ideas". El impacto de este trastorno es inmediato en el entorno de la persona que lo padece.

Anne, de 35 años, ya no puede más con los olvidos de su marido. "Nunca sé si reír o llorar cuando me mira con los ojos muy abiertos cuando le recuerdo que es él quien tiene que recoger a nuestra hija de la guardería los martes por la tarde, como viene siendo habitual desde hace meses. Y situaciones como esta, tengo decenas a lo largo de la semana… Desde las llaves de casa perdidas hasta las citas olvidadas. He acabado poniéndole post-its por toda la casa: en su despacho, en la nevera de la cocina e incluso en la puerta de entrada..."

Pierre también está viviendo la amarga experiencia de este problema en su pareja: "Vanessa siempre empieza mil cosas a la vez, lo que a menudo nos lleva a cenar comida quemada. Por no hablar de los numerosos cursos que empieza y nunca termina".

"Nuestro equilibrio se basa en la paciencia, la capacidad de escuchar y la comprensión del otro".

El efecto domino en el TDAH

"Cuando se suman una memoria de trabajo deficiente, que se traduce en olvidos frecuentes, una incapacidad para escuchar al otro hasta que haya terminado de hablar y reacciones impulsivas, se dan los ingredientes suficientes para que se encadenen las secuencias —nefastas— y se produzca lo que se denomina el "efecto dominó", escribe Olivier Revol en Felices con un TDAH (ed. Albin Michel), una obra coescrita con Michel Cymes.

Situaciones que a menudo crean conflictos entre los cónyuges porque, como precisa el especialista, mientras que quien padece el trastorno solo ve un simple olvido, su pareja se siente herida. "Al principio de nuestra relación, pensaba que a Jacques no le importaba nada de mí, de lo descuidado que era. Por ejemplo, podía olvidarse de comprarme mi regalo de cumpleaños, acordarse el mismo día a las 17:00 y proponerme ir a buscarlo juntos", recuerda Nathalie.

Con el tiempo, comprendió que no era a propósito y desarrolló algunas técnicas para darle sutiles recordatorios a su marido. "Nuestro equilibrio se basa en la paciencia, la escucha y la comprensión del otro", confiesa hoy.

Saber escuchar al otro

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"El TDAH siempre ha existido. Cuando tenías TDAH en la prehistoria, eras cazador. Tenías la capacidad de asumir riesgos, de moverte, de sentir ganas de novedades. Y luego estaban también los recolectores, personas más organizadas, más estructuradas. Lo mismo ocurre hoy en día en las parejas. Una persona con TDAH suele tener una pareja "recolectora" que está ahí para recordarle ciertas cosas y ayudarle a controlar su trastorno", explica Olivier Revol.

Para poder convivir con una pareja con TDAH, hay que convertirse en un "recolector". Pero hay que tener cuidado de darse algunos respiros.

La pareja no debe cargar sola con este peso. Es la persona con TDAH quien debe desarrollar sus propias técnicas para lidiar con su trastorno. Olivier Revol sugiere algunas, como anticiparse a las cosas y multiplicar las señales de aviso. "Decidir anotar sistemáticamente una cita es una medida preventiva que ha demostrado su eficacia", advierte. Otro consejo: "Decir que entiendes el dolor o la ira de tu pareja lo desactiva casi siempre y evita caer en el enfrentamiento".

Así, vivir con una pareja con TDAH requiere paciencia, organización y saber escuchar, pero también es una escuela de comprensión. Y cuando cada uno encuentra sus estrategias, la pareja puede transformar los retos en momentos de complicidad y fuerza compartida.

Anna Ashkova, Aleteia

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