sábado, 25 de abril de 2026

50 alumnos llevan la música a 70 presos de Getafe: «Me hizo llorar, fue un salto a mi infancia»

La Joven Orquesta Juan Pablo II volvió a llevar la esperanza donde más se necesita, siguiendo el llamado de Mons. García Beltrán a seguir juntos el camino hacia la libertad

Alfonso Valenzuela, director de la Joven Orquesta Sinfónica Juan Pablo II, durante el concierto celebrado en el colegio Juan Pablo II de Parla.

Alfonso Valenzuela, director de la Joven Orquesta Sinfónica Juan Pablo II, durante el concierto celebrado en el colegio Juan Pablo II de Parla.


    Más de 70 internos de los centros penitenciarios de Valdemoro, Navalcarnero y Aranjuez asistieron el pasado 18 de abril a un concierto de la Joven Orquesta Juan Pablo II en Parla, en una jornada marcada por la emoción, los aplausos y los recuerdos de infancia. La actuación, interpretada por 50 alumnos de la Joven Orquesta, contó con la presencia del obispo de Getafe, Ginés García Beltrán y supuso el inicio del Proyecto Dimas, con el que la Joven Orquesta pretende llevar la belleza de la música de forma totalmente gratuita a quienes buscan esperanza, consuelo y escucha.

    El evento, celebrado con motivo de la Jornada diocesana de pastoral penitenciaria de Getafe, comenzó con un concierto para internos de los centros penitenciarios de la diócesis, con un repertorio que incluyó piezas tan conocidas como O mio babbino caro y Nessun dorma, de Giacomo PucciniPeer Gynt, de Grieg. También conocidas bandas sonoras, desde La gran evasión y La Bella y la Bestia hasta Piratas del Caribe o Cómo entrenar a tu dragón, junto a un medley de Pixar.

    Las lágrimas de un interno: “Di un salto a mi infancia”

    El concierto estuvo precedido por la oración y breve intervención del obispo de Getafe, Ginés García Beltrán, que invitó a los asistentes a recorrer juntos un camino de esperanza hacia la libertad.

    Uno de asistentes internos, Juan C., calificó la experiencia como “algo inolvidable”, lo que cobra mayor sentido “tras tantos días sin ver la luz o poder comunicarme”. Describió así la emoción vivida durante la actuación: “Cuando escuché La Bella y la Bestia me puse a llorar. Fue un salto a mi infancia”.

    Por encima de todo, celebró la oportunidad de reinsertarse y de pasar un día en comunidad. “Aunque no podamos estar con personas en la calle, nos han dado la oportunidad de poder hablar con los demás y relacionarnos como cualquier persona, sin problema alguno”. Concluyó con un recordatorio a los asistentes de la importancia de la familia, especialmente de las madres: “Cuando te diga que siempre va a estar ahí, es la verdad. Siempre va a estar, y nunca te va a fallar”.

    La actuación concluyó entre aplausos del público, que pidió un bis, y continuó con un almuerzo compartido en el que internos y alumnos pudieron conversar y compartir experiencias. La jornada terminó con momentos de convivencia, como un improvisado partido de fútbol o la interpretación del Cumpleaños feliz para uno de los internos. Dos anécdotas que mostraron la esperanza de la redención y la posibilidad de empezar de nuevo, pero que también reflejaron cómo una juventud alegre y comprometida es capaz de sacar lo mejor de los demás.

    Tras el almuerzo tuvo lugar una mesa redonda integrada por asociaciones dedicadas al acompañamiento y reinserción en el ámbito penitenciario dedicada abordar las intervenciones con jóvenes en riesgo de exclusión social. En la mesa, moderada por Pablo Morata, capellán del Centro Penitenciario Madrid III de Valdemoro, participaron la Escuela Comarcal Arzobispo Morcillo, de Cáritas Getafe, la Fundación Unblock y Salesianos de Fuenlabrada – Centro Juvenil Naranjoven.

    Tras una puesta en común, la celebración de la Santa Misa puso el broche final a la jornada, en la que fue determinante la presencia de voluntarios de los tres centros de la diócesis, haciendo posible la buena marcha en la celebración del evento.

    Alumnos e internos unidos por la reinserción

    Con esta jornada queda inaugurado el Proyecto Dimas, que la Fundación Educatio Servanda y la Joven Orquesta Sinfónica Juan Pablo II definen como la respuesta al llamado de realizar las obras de misericordia en el ámbito penitenciario.

    La Joven Orquesta define así los pilares del Proyecto Dimas, prevención, acompañamiento y reinserción:

    “Queremos fomentar la prevención en nuestros alumnos, que conozcan la realidad penitenciaria y las actividades delictivas que la causan. Pero vamos más allá: queremos acompañarlos durante su condena, visitarles como ya hacemos con labores de voluntariado. Y, si nos lo permiten las circunstancias, poder impartir algún día talleres de aprendizaje de música y tocar, dentro o fuera de prisión. En tercer lugar, visualizamos la orquesta también como un elemento que facilite la reinserción”.

    Una vez que el preso ha reconocido su error, ha pedido perdón, muestra arrepentimiento y cumple su condena, es merecedor de una segunda oportunidad. Acompañarle en este proceso es una de las misiones centrales de Proyecto Dimas.

    Un proyecto tan enriquecedor como extenuante y costoso, cuyas expectativas se buscan alcanzar en el día a día, interno a interno, pieza a pieza. Los impulsores de la Joven Orquesta celebran una primera experiencia de interpretación y comunidad con los internos, confiando en que posteriores oportunidades contribuyan a la reinserción, la prevención y al amparo del prójimo.

    Próximo concierto para enfermos de ELA

    La logística y el esfuerzo diario son dos dificultades siempre presentes en la labor de la Joven Orquesta, pero no son los únicos. Junto al Proyecto Dimas, la Joven Orquesta ofrece conciertos totalmente gratuitos en todo tipo de instituciones que precisan de esperanza, desde hospitales y residencias hasta centros de cuidados paliativos.

    El próximo concierto de la Joven Orquesta será, Dios mediante, en verano de 2026 en el Hospital Enfermera Isabel Zendal, con un repertorio dedicado a personas con una expectativa de vida muy reducida, sus familiares y personal sanitario.

    [Es posible colaborar con el próximo concierto y los alumnos de la Joven Orquesta desde la plataforma de Fundación Triodos]

    Desde este 21 de abril, la Joven Orquesta Sinfónica Juan Pablo II acaba de iniciar distintas campañas para alcanzar el presupuesto del concierto, estimado en 4.000 euros. Es el caso de la emprendida con la Fundación Triodos, dedicada al apoyo de iniciativas que aspiran al desarrollo de una sociedad más humana y sostenible. Las personas interesadas en ayudar a este apasionante proyecto pueden colaborar a través de este enlace. 

    El próximo concierto de la Joven Orquesta Juan Pablo II tendrá lugar en verano, con un repertorio dedicado a personas con una expectativa de vida muy reducida.

    El próximo concierto de la Joven Orquesta Juan Pablo II tendrá lugar en verano, con un repertorio dedicado a personas con una expectativa de vida muy reducida.JOVEN ORQUESTA SINFÓNICA JUAN PABLO II.


    José María Carrera Hurtado, Rel



    Vea también       Preparando a los niños para la Misa de mañana



    viernes, 24 de abril de 2026

    Como ayudar a bien morir a alguien con estas tres palabras

    3 palabras, ayudar a bien morir, muerte, arrepentimiento, contrición

    La contrición perfecta se puede alcanzar con solo tres palabras y si te las aprendes podrás ayudar a alguien a bien morir cuando llegue el momento

    Ayudar a bien morir a alguien es una situación en la que podríamos encontrarnos alguna día, por eso resultará útil conocer que hay tres palabras que podemos aprender cuando no hay sacerdote cerca.

    El padre Jorge Loring lo explicó

    Es poco probable no conocer al padre Jorge Loring Miró, sacerdote jesuita de origen español que falleció hace algunos años y que, sin embargo, sigue siendo citado en las redes sociales porque fue un incansable evangelizador y apasionado apologeta y defensor de la doctrina católica. 

    Siempre vestido de negro y cuello clerical, era fácil reconocerlo, no solo por su aspecto físico, sino por su amor a la Eucaristía, sus catequesis, sus potentes conferencias y sus libros, entre ellos el más exitoso: Para Salvarte que se ha convertido en lectura obligada para quienes desean profundizar en el conocimiento de la fe.

    1La salida de emergencia

    Una de sus ponencias más impactantes era en la que exponía la forma en que se podía preparar a una persona para bien morir, haciendo un acto de contrición perfecto, lo que él llamaba la "salida de emergencia", es decir, el perdón de los pecados sin sacerdote, solo en tres palabras: "Dios mío, perdóname", pensando en que hay que estar preparados porque en cualquier momento la muerte puede sorprendernos.  

    El P. Loring decía, entonces, que la esencia del acto de contrición es pedir perdón a Dios por amor. Después, con su peculiar estilo, desmenuzaba cada término: 

    "El amor está en el MÍO. El posesivo MÍO es amoroso. Cuando una madre le dice a su niño “cielo mío” es porque lo ama. Pero una madre no le dice a su niño: “cielo de Constantinopla”. Eso será geografía o meteorología, pero no amor. “Cielo mío” sí es amor. El amor está en el MÍO".

    Así pues, decía que cuando repetimos «Dios mío, perdóname», estamos pidiendo a Dios, a quien amamos, que perdone nuestros pecados. Así resumía el acto de contrición perfecta, hecha por amor a Dios, la cual recomendaba realizar en momentos específicos.

    2No sabes si volverás a despertar por la mañana

    La recomendación del padre Loring es la siguiente: "Este acto de contrición, en tres palabras, suelo recomendar rezarlo todas las noches, después de las tres avemarías antes de acostarse. Por dos razones: Una, para que nos acordemos de hacerlo, en caso de peligro. Si lo repites a diario, no lo olvidas. Y otra, por si nos morimos esa noche. Esto es posible, aunque no sea probable. Pero muchos se acostaron haciendo planes para el día siguiente, y no volvieron a despertarse".

    3Ayudar a bien morir a alguien

    En una de sus conferencias, el P. Loring agregó que también podía servir para ayudar a una persona a bien morir, haciendo esto cuando no haya sacerdote que pueda confesar al moribundo: repetir con el agonizante tres veces “Dios mío, perdóname” o incluso, decirlo si la persona acaba de fallecer.  

    Seguramente este apóstol de Cristo de nuestro tiempo hizo todo bien, porque murió el 25 de diciembre de 2013, a la hora de la misericordia. Demos gracias a Dios por su vida y testimonio.

    Mónica Muñoz, Aleteia

    Vea también   Preparación a la Muerte