sábado, 17 de enero de 2026

¿Una Iglesia vieja? 26.000 universitarios de USA se reúnen para crecer espiritualmente y discernir la vocación

Seek se celebró en tres sedes de Estados Unidos, con una amplia mayoría de estudiantes sentados junto a 58 obispos.

El espíritu de adoración y oración ha estado muy presente en todas las jornadas de Seek26.

El espíritu de adoración y oración ha estado muy presente en todas las jornadas de Seek26.

Más de 26.000 asistentes es el balance final del gran evento espiritual del año organizado en Estados Unidos por la Fellowship of Catholic University Students, la Comunidad de estudiantes universitarios católicos. En esta ocasión, SEEK26, abría sus puertas de forma simultánea en tres ciudades, Columbus (Ohio), Fort Worth (Texas) y Denver (Colorado), acogiendo entre el 2 y el 5 de enero esperanzadores discursos de relevantes conferenciantes y líderes católicos como Matt Fradd, los sacerdotes Chase Hilgenbrinck o Mike Schmitz o la ya “histórica” del evento, Sor Mary Grace, entre otros.

Buena parte de las intervenciones, generalmente enfocadas en el crecimiento ascético y espiritual, en la vida de virtud, el discernimiento o la vocación, encontraron el nexo de la esperanza y la comunidad en un contexto especialmente propicio, en el que la soledad es considerada una epidemia y problema de salud pública por las autoridades estadounidenses.

Ya sea por los niveles devastadores de polarización o aislamiento, por la aparente vigorización espiritual del país en torno a la fe o por ambas, SEEK celebra estos días el récord de asistencia hasta la fecha, aumentando hasta en un 24% los inscritos respecto de 2025. Más de 16.000 acudieron a Columbus, cerca de 6.000 a Fort Worth y algo más de 4.500 a Denver, con una amplia mayoría de estudiantes universitarios sentados junto a 58 obispos.

"A veces, la narrativa es que la Iglesia es vieja y que los bancos están vacíos", dijo el obispo Earl Fernandes, de la Diócesis de Columbus. "En nuestra diócesis, la población católica se ha duplicado en los últimos tres años y medio, y está rejuveneciendo. Tenemos muchos jóvenes adultos que están apasionados por la fe. Están ocurriendo muchas cosas".

Saberse víctima para luchar contra el victimismo

Aunque no lo mencionó explícitamente a lo largo de su ponencia, el popular sacerdote Chase Hilgenbrinck abordó alguno de los estragos sociales del wokeismo como es la “mentalidad victimista”.

Frente a la desesperanza y ausencia de redención en esta corriente, el sacerdote, especialmente popular por su pasado como jugador de fútbol profesional, subrayó que la sanación y las nuevas oportunidades existen, aunque muchos ni siquiera la busquen para sí mismos.

Somos víctimas. Somos víctimas del pecado original, de los pecados de otros, de los que nosotros hemos cometido, del mal que se ha propagado por el mundo. Y si no lo crees, eres espiritualmente ciego. Y si no crees que Cristo ha venido al mundo en una misión de rescate, estas desanimado. Si estas ciego y desanimado al mismo tiempo, estas viviendo los efectos completos del mal que se ha desatado sobre la humanidad”.

Abordando la tentación de la desesperanza, de pensar que Dios se despreocupa de cada uno, Hilgenbrinck dirigió un mensaje de aliento: “Si escuchas esa voz, quiero que tengas ánimo. Que le digas a esa voz que, en el nombre de Jesucristo, no eres una víctima y tienes solución. Que estoy listo para un encuentro, para ser sacudido, sin importar lo que cueste. Que el reino de los Cielos está cerca”.

Dos palabras capaces de cambiar el mundo

La firmeza, sinceridad y la esperanza se dieron la mano en las palabras del sacerdote Mike Schmitz, que recientemente ha celebrado los mil millones de descargas de su podcast, la Biblia en un año.

Como se puede ver en su intervención completa, el sacerdote vertebró su discurso en torno a dos máximas que podrían desmoralizar a quien las oye: “La vida no es justa, y Dios no nos debe nada”.

Lejos de abatir, el sacerdote buscó reafirmar en la fe a los presentes al subrayar que el merecimiento “no pertenece al vocabulario de un católico”, frente a un sacrificio y entrega que demuestra plenamente el mismo Cristo. Y es Cristo, dice Schmitz, el que da sentido a esas dos expresiones con solo dos palabras que, a su juicio, “cambian la realidad, el mundo, la vida”: “Pero Dios…

“Este mundo no es justo, Dios no te debe nada. Pero Dios… ofreció a su único hijo amado, vino en la plenitud de los tiempos como un niño, demuestra su amor por nosotros, murió por nosotros… No importa cuánto nos esforcemos, nunca seremos suficientes, seguiremos intentando alejarnos de Dios… Pero Dios, de nuevo, sigue persiguiéndonos, nos cuida. No importa donde estés o lo que estás pasando, estas dos palabras, `Pero Dios´, son lo suficientemente fuertes como para construir toda una vida entera a partir de ellas”.

"Dios no es tu crítico, es tu creador, y no va a renunciar"

Sor Mary Grace, conocida religiosa de las Sisters of life -las Hermanas de la vida- y veterana de otras ediciones de SEEK, destacó por sus palabras encaminadas a la sanación interior, que dirigió especialmente a quienes cargan pensamientos oscuros, recuerdos duros, preocupaciones o grandes heridas que pudieron haber fomentado el sentimiento de culpa o de ausencia de estima.

Pensamientos, dijo, que generalmente se verbalizan con las palabras de “soy un fraude”, “no soy suficiente”, “soy malo” o “tengo lo que merezco”. Unas palabras o “mentiras” que generalmente emplea “el enemigo” para “provocar una visión abatida de la vida” y “desestabilizarnos” desde el sentimiento de vergüenza por uno mismo.

Sin embargo, la religiosa subrayó que “hay un paso que la vergüenza no puede detener, y eso es la confianza en Dios”.

“La vergüenza vino de la serpiente, siempre restándole importancia a Dios, a la bondad en tu vida o dudando de la huella que el Salvador ha dejado en ti. Pero Jesús te ve, sigue llamándote. La vergüenza es un personaje presente en cada una de nuestras historias, pero nunca tiene derecho a ser el narrador”, alentó.

Como Schmitz, sor Mary Grace recordó “que la vida es dura, que la cruz es real” y que no todo irá siempre sobre ruedas. Sin embargo, remarcó que sí hay una forma de encontrarle el sentido y significado, y que eso depende de un primer paso de los hombres.

“Él murió para desatarnos [de nuestras miserias] pero espera primero a tu permiso. Así que os invito a que le preguntéis al Espíritu Santo: `¿Qué me detiene?´ Tú conoces esa mentira, ese hábito, pecados que traes… Lo único que debes confesar es el pecado. Dios no es tu crítico: es tu creador, que se niega a renunciar a la bondad que ve en ti”.

"Tu deber no es ganar discusiones, es ganar almas"

El “gurú de la felicidad” y científico social Arthur Brooks, profesor de Harvard, columnista de The Atlantic y autor de superventas como La madurez inteligente: Cómo alcanzar el éxito, la felicidad y un propósito, fue otro de los grandes invitados al evento en su sede de Columbus, Ohio.

Su ponencia, dedicada a abordar su visión sobre el espíritu misionero, se detuvo en la advertencia de “combatir fuego con fuego”. Especialmente ante “un mundo que ataca” los postulados cristianos. Sin embargo, dijo, “tu trabajo no es ganar una discusión, es ganar un alma”.

En este sentido, admitió que el espíritu misionero llevará en el día de hoy directamente al corazón de una guerra cultural. “Y esa guerra no se gana con la violencia como se puede ganar con el amor”, declaró.

Antes de concluir, incidió en su llamamiento a ver en todo momento y lugar el llamado a la evangelización y la misión, poniendo como ejemplo el cartel a la salida de una capilla que frecuenta con su esposa, y en el que se lee: “Está entrando en territorio de misión”.

“Así que, al salir de esta reunión, los letreros en la puerta de su hotel o de este centro de conferencias, en cualquier lugar donde se encuentren al salir de esta ciudad, significa que están entrando en territorio de misión”, concluyó.

La tilma de Guadalupe: “Ningún pigmento puede explicarlo”

Junto con la espiritualidad y la evangelización, también fueron abordados otros ámbitos como es el de la relación entre ciencia y fe.

Uno de los responsables de hacerlo fue el padre Robert Spitzer, presentador de El universo del padre Spitzer en EWTN y fundador del Centro Magis, que habló sobre milagros eucarísticos y sobre la actualidad de la tilma de Nuestra Señora de Guadalupe tras casi 500 años intacta contra toda evidencia.

Hecha de fibras de agave, que normalmente se descomponen en décadas, la imagen nunca se ha agrietado ni desvanecido, y sus colores están incrustados en las propias fibras sin pinceladas, imprimaciones ni capas protectoras. "Los colores se comportan ópticamente como las alas de una mariposa, cambiando con los ángulos y la distancia. Ningún pigmento, ni antes ni ahora, puede explicar esto", señaló.

Estudios de alta magnificación de los ojos de la Virgen revelaron, según se informa, reflejos de la escena que tuvo lugar cuando Juan Diego desplegó la tilma por primera vez, incluyendo al propio santo, al arzobispo Zumárraga, un intérprete y otros presentes. Spitzer añadió que las estrellas de su manto corresponden con precisión al cielo nocturno sobre México el 12 de diciembre de 1531, desde una perspectiva que ningún observador humano podría haber tenido.

Enfatizó que estos fenómenos no buscan imponer creencias, sino mostrar las extraordinarias maneras en que Dios puede interactuar con la experiencia humana. "Parece que Dios se dirige a una generación científicamente escéptica en el lenguaje de la ciencia misma", dijo a la audiencia. "Sin la ciencia moderna, nunca habríamos sabido nada de esto. Y quizás ese sea el punto".

José María Carrera Hurtado, ReL

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Las 4 solemnidades de la Virgen María que celebra la Iglesia Católica… ¡y la primera es el 1 de enero!

Solo cuatro celebraciones marianas tienen rango de solemnidad y son celebradas
por los católicos de todo el mundo cada año.

En el calendario litúrgico, la Iglesia Católica celebra cuatro grandes solemnidades en honor a la Virgen María. La primera de ellas tiene lugar cada 1 de enero, cuando los fieles inician el nuevo año poniéndose bajo la protección maternal de la Madre de Dios.

Dentro del año litúrgico, las celebraciones se organizan en solemnidades, fiestas y memorias, siendo las solemnidades las conmemoraciones más importantes para la Iglesia. 

EWTN indica al respecto:

“Se llama Solemnidad a las fiestas más importantes en la Iglesia Católica. De las solemnidades, algunas de ellas son días de precepto, lo que significa que es obligatorio asistir a Misa”.

Aunque la Virgen María cuenta con numerosas fiestas y memorias, muchas de ellas varían según el país, solo cuatro celebraciones marianas tienen rango de solemnidad y son celebradas por los católicos de todo el mundo cada año.

Según la página web Liturgia Papal:

“Estas cuatro solemnidades se caracterizan por reflejar aspectos de la ‘obra de Dios’ en María y, en consecuencia, por su carácter de celebración de acontecimiento salvífico”.

1. Santa María, Madre de Dios (1 de enero):

En el año 431, el Concilio de Éfeso proclamó que María, al ser Madre de Cristo, es verdaderamente Madre de Dios (Theotokos). Una devoción ya consolidada entre los católicos desde el siglo III.

En memoria de este Concilio, el Papa Pío XI estableció en 1931 que la solemnidad se celebrara el 11 de octubre. Tras el Concilio Vaticano II, la celebración fue trasladada al 1 de enero, subrayando así el inicio del año civil bajo el amparo maternal de María.

2. Anunciación del Señor (25 de marzo):

Esta solemnidad conmemora el anuncio del arcángel Gabriel a María y el misterio de la encarnación del Hijo de Dios en su seno.

Un dato significativo es que se celebra nueve meses antes de Navidad, en clara referencia al tiempo de gestación humana. Documentos de la Iglesia indican que esta fiesta ya se celebraba en el siglo IV, y en 1895 la Sagrada Congregación de Ritos elevó su rango litúrgico.

3. Asunción de la Virgen María (15 de agosto):

En esta solemnidad la Iglesia celebra que la Virgen María fue asunta al cielo en cuerpo y alma.

Celebrar la Asunción es también celebrar la promesa de la resurrección, pues, como enseña el Catecismo de la Iglesia Católica (n. 966), María anticipa el destino que espera a todos los fieles en Cristo.

En 1950, el Papa Pío XII proclamó solemnemente este dogma, afirmando que María, “terminado el curso de su vida terrena, fue asunta en cuerpo y alma a la gloria celestial”.

4. Inmaculada Concepción (8 de diciembre):

El dogma de la Inmaculada Concepción fue proclamado por el Papa Pío IX en 1854 mediante la bula Ineffabilis Deus.

Este dogma enseña que la Virgen María fue preservada inmune de toda mancha del pecado original desde el primer instante de su concepción, por una gracia singular de Dios.

Años más tarde, el 25 de marzo de 1858, la propia Virgen se presentó ante santa Bernardita en Lourdes diciendo: “Yo soy la Inmaculada Concepción”, confirmando así esta verdad de fe.

¿Qué otras fiestas marianas hay en el año?

Además de las solemnidades, el calendario general de la Iglesia contempla varias fiestas marianas, que recuerdan momentos de la vida de la Virgen, como señala Liturgia Papal. Entre ellas se encuentran:

· Visitación de Maria a santa Isabel (31 de mayo)

· Natividad de la Santísima Virgen María (8 de septiembre)

· Presentación del Señor (2 de febrero)

A estas se suman diversas memorias, dedicadas a realidades marianas o advocaciones particulares, entre ellas:

· María, Madre de la Iglesia (lunes siguiente a Pentecostés)

· Inmaculado Corazón de María (sábado posterior al Sagrado Corazon de Jesús)

· María Reina (22 de agosto)

· Santísimo Nombre de María (12 de septiembre)

· Nuestra Señora de los Dolores (15 de septiembre)

· Presentación de la Santísima Virgen María en el Templo (21 de noviembre)

· Virgen de Lourdes (11 de febrero)

· Virgen de Fátima (13 de mayo)

· Virgen del Carmen (16 de julio)

· Nuestra Señora del Rosario (7 de octubre)

· Virgen de Guadalupe (12 diciembre)

¿Existen más solemnidades marianas?

Liturgia Papal aclara que, aunque estas son las celebraciones del calendario general, en algunos países o regiones se añaden fiestas o memorias propias, como la Virgen del Pilar en España.

Asimismo, hay advocaciones marianas que, por su especial importancia para un pueblo, adquieren rango de solemnidad a nivel nacional, como ocurre con la Virgen de Guadalupe en México.

churchpop



jueves, 15 de enero de 2026

3 causas para que una excomunión se dé “ipso facto”

 

excomunio, ipso facto, culpable, iglesia, derecho canónico
Un término que ha dejado de impresionar a los católicos es "excomunión"; sin embargo, hay tres causas en la que se puede dar de manera inmediata o "ipso facto"

Hablar de excomunión en la actualidad ya no impresiona a los católicos actuales, quizá porque desconocen a qué se refiere ese término. Y menos cuando se da "ipso facto", pero lo cierto es que se trata de una separación de la Iglesia católica que puede darse por tres causas.

Primero, ¿qué es la excomunión?

Para entender su gravedad es necesario explicar primero de qué se trata la excomunión. La Enciclopedia católica menciona que "es la espada espiritual, la mayor pena que la Iglesia puede infligir".

 Explica, además, que se trata de:

"Una pena medicinal y espiritual que priva al cristiano culpable de toda participación en las bendiciones comunes de la sociedad eclesiástica. Siendo una pena, supone la culpabilidad; y siendo la pena más grave que la Iglesia puede infligir, naturalmente supone una ofensa muy grave. Es también una pena medicinal en lugar de vengativa, pues está destinada no tanto a castigar al culpable, sino a corregirlo y a traerlo de nuevo a la senda de la rectitud". 

Latae sententiae e ipso facto

Hay que señalar que la excomunión puede ser a jure, es decir, por ley, que declara que todo aquel que haya sido culpable de un delito definido incurrirá en la pena de excomunión. O  ab homine cuando se trata por un acto judicial del hombre, es decir, por un juez.

Nuevamente, la Enciclopedia aclara que:

"Se incurre en la primera - por ley - tan pronto se comete el delito y por razón del delito en sí mismo (eo ipso) sin intervención de ningún juez eclesiástico; se reconoce en los términos utilizados por el legislador, por ejemplo: 'el culpable será excomulgado enseguida, por el hecho mismo [statim, ipso facto]'". 

Por lo tanto, con el solo hecho de cometer el delito el culpable queda excomulgado.

¿Cuáles son las causas de excomunión "ipso facto"?

De acuerdo con el Código de Derecho Canónico, hay tres causas con las que el culpable queda inmediatamente excomulgado, y sufre la "pérdida de los sacramentos, servicios públicos y oraciones de la Iglesia, entierro eclesiástico, jurisdicción, beneficios, derechos canónicos e interacción social":

1. Quien arroja por tierra las especies consagradas, o se las lleva o las retiene con una finalidad sacrílega (can.1382).

2. Quien procura el aborto, si éste se produce (can 1397 § 2).

3. Quien atenta físicamente contra el Romano Pontífice (can. 1370).

Para levantar la pena de excomunión el culpable debe estar sinceramente arrepentido y confesarse para explica su situación al sacerdote. Él le indicará si puede absolverlo o tiene que recurrir al obispo o a un padre penitenciario.

Seamos cuidadosos con nuestra fe y oremos por los hermanos que se encuentran alejados de la Iglesia.

Mónica Muñoz, Aleteia

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