martes, 26 de mayo de 2026

Leire Navaridas: «La mujer que ha abortado es una madre muy herida»

Una conversación sobre Dios, culpa, sanación y el “después” del aborto.

Leire Navaridas con el primer ejemplar de

Leire Navaridas con el primer ejemplar de "Un aborto después" (Ciudadela LIbros), recién llegado de imprenta.


    En "Un aborto después", Leire Navaridas se atreve a mirar de frente lo que muchos testimonios apenas rozan: no solo el antes y el durante del aborto, sino ese largo “después” donde se entrecruzan culpa, ausencias y una inesperada acción de Dios. La autora sitúa hoy su propio camino en una especie de “vía crucis” interior, en la estación en la que Jesús consuela a las mujeres de Jerusalén: una mujer-madre de 43 años que, tras un profundo trabajo de sanación, es capaz de abrazar con compasión a la niña abandonada y a la joven descarriada que fue.

    Firma en la Feria del Libro de Madrid

    Leire Navaridas firmará ejemplares de "Un aborto después" en la Feria del Libro de Madrid 2026 el domingo 7 de junio, de 12:00 a 14:00, en el Bloque 17, caseta 95 (Ediciones Palabra / Ciudadela Libros).
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    «La mujer frente al aborto, más que decidir, se somete», advierte, desmontando la falsa encrucijada entre “morir o matar” que el sistema cultural, sanitario y político ha preparado mucho antes que la propia mujer. Desde AMASUVE, la asociación que ha fundado para acompañar a quienes viven ese “después”, Leire quiere mostrar que Dios no castiga ni condena, sino que transforma una herida abierta en una cicatriz que se ve, pero ya no duele, y que esos hijos no nacidos dejan de ser solo una ausencia para convertirse en una presencia que orienta la vida y la misión.

    Al lector provida le lanza también un desafío: reconocer hasta qué punto actitudes, juicios o silencios pueden haber empujado, aunque sea indirectamente, hacia un aborto. Porque, como resume en una de las frases más potentes del libro, «la mujer que ha pasado por un aborto es una madre muy herida que necesita un abrazo de amor desmesurado».

    -Si pensara "Un aborto después" como un “vía crucis” interior, ¿en qué estación diría que está hoy y qué diferencia a la Leire que escribe de la que vivió aquellos hechos?

    -La estación diría que la octava, en la que Jesús consuela a las mujeres de Jerusalén. Y, en relación con la diferencia: la Leire que escribe es una mujer-madre de 43 años con un trabajo de sanación muy profundo. Capaz de acoger a la niña abandonada o a la joven descarriada que buscaba llenar vacíos de forma desesperada, con mucho amor y compasión. Y esa relación acogedora entre esas “dos Leires” tal vez haya sido lo más terapéutico en la escritura de este libro a nivel personal.

    Si bien ha sido una experiencia más satisfactoria que terapéutica. He disfrutado mucho de escribir y compartir mi vida con la idea de que puede ayudar a muchas personas, de la misma manera que lo han hecho los vídeos.

    -Su testimonio se detiene sobre todo en el “después” del aborto. ¿Qué mirada nueva sobre Dios y sobre la mujer puede nacer solo cuando esa herida se atraviesa hasta el fondo, sin negarla ni azucarar?

    -Es importante transmitir que Dios es puro amor. No castiga ni condena. Y es fundamental que las mujeres, un aborto después, sepan que lo malo que les sigue pasando en la vida no es un castigo por “asesina”, sino que son consecuencias de una vida alejada, precisamente, del amor, tanto a nivel terrenal como espiritual.

    Y no porque ellas no hayan querido ser amadas, sino porque no se les ha transmitido y regalado en sus relaciones humanas. Y frente a eso, Dios se empeña en ofrecer oportunidades para que esa herida sane y pase a ser una cicatriz que se ve pero no duele.

    «Dios no castiga por el aborto: busca oportunidades para sanar la herida»

    -Usted habla de un lenguaje que maquilla la violencia con palabras limpias. ¿Qué expresión relacionada con el aborto ha tenido que desenmascarar primero en su propia vida?

    -Que el aborto no es una “Interrupción Voluntaria del Embarazo” feminista, sino una “Intervención Violenta del Embarazo” muy misógina, que destruye profundamente la integridad de la madre (y, por supuesto, de forma letal la del hijo o la hija).

    -Quien ha abortado suele sentirse entre ser víctima pasiva o culpable sin remedio. ¿Qué quiere que el lector descubra sobre la responsabilidad moral de la mujer en un sistema que parece haber preparado su decisión mucho antes?

    -Efectivamente, la mujer frente al aborto, más que decidir, se somete. Cuando se agotan las fuerzas de luchar por su integridad (que puede haber sucedido hace años) y por la vida de su hijo/a, la madre se ve en una falsa encrucijada entre morir o matar. Aunque, en realidad, se dan las dos simultáneamente.

    El caso es que la salida positiva no se ve. La madre gestante no cree que haya otra salida más “viable” que el aborto frente a un embarazo que —por los motivos que sean— le representa una amenaza (que le echen de su trabajo; no acabar la carrera; perder a su pareja; no alcanzar el éxito personal…). Por otro lado, no se puede obviar que la ingeniería social, que también se transmite a través del sistema sanitario y su personal, vende el aborto como algo inocuo y positivo para la mujer. Los políticos —incluso entre los que se declaran provida— hablan de un derecho feminista fundamental.

    -En el libro se intuye que la sanación no borra la memoria, sino que la transfigura. ¿Hay un gesto concreto en el que haya sentido que sus hijos perdidos han pasado de ser solo una ausencia a una presencia que orienta su vida?

    -Fue en un retiro en 2013 que conecté con todo el dolor que llevaba dentro, repartido entre mi vientre y mi corazón, que me sacó la piedra —o pedrusco, más bien— y me permitió reconocer el amor incondicional que, de forma natural, me une a mis hijos, también a los no nacidos.

    A día de hoy, tras un proceso de integrarlos en mi vida, son los tres un gran motor de vida para mí y para la misión que he asumido a través de AMASUVE, la asociación desde la que acompañamos a mujeres y hombres en ese “después” del aborto.

    -El libro se dirige también a lectores provida que nunca abortarían. ¿Qué “conversión del corazón” desearía en ellos, respecto a sus actitudes, juicios o silencios?

    -Me alegra esta pregunta, porque todos somos, en cierta medida —aunque sea pequeña—, responsables de la sociedad que tenemos. Históricamente se ha apuntado mucho a la madre soltera; las instituciones educativas pueden dejar en desamparo a la estudiante embarazada que no siente que pueda acabar su formación; y, más profundo: los hombres tienen la responsabilidad de proteger a toda mujer y niño; y las mujeres, de ser fuentes de amor.

    Y eso sí lo podemos hacer a nivel personal, para ser un referente y, en un momento dado, un gran apoyo para alguien en situación vulnerable. Ah, y no entrar en ningún caso a la guerra (ni verbal, ni ideológica, ni entre los sexos).

    «No basta con ser provida: hay que ser refugio para quien está en riesgo de abortar»

    -Si dentro de unos años "Un aborto después" cambiara el modo de hablar del aborto en la Iglesia y en la sociedad, ¿con qué frase le gustaría que se quedara la gente?

    -Que la mujer que ha pasado por un aborto es una madre muy herida que necesita un abrazo de amor desmesurado que le permita reconciliarse con ella, con su/s hijo/s y con Dios.

    Nota final

    "Un aborto después" (Ciudadela Libros) no es solo un testimonio, sino un itinerario de verdad y misericordia nacido del trabajo de Leire Navaridas en AMASUVE, la asociación que acompaña a mujeres y hombres en el “después” del aborto. Es una lectura especialmente recomendable para confesores, orientadores, agentes de pastoral familiar y cualquier lector provida que quiera aprender a mirar, acoger y sanar estas heridas con un corazón más semejante al de Cristo.
    Luis Javier Moxó Soto, ReL




    Los arrepentidos del nuevo ateísmo: preguntaron por el sentido de la vida y vieron respuestas

    Un hombre busca la luz entre el cielo estrellado y el mar, símbolo de la verdad. Foto de Warren en Unsplash

    Un hombre busca la luz entre el cielo estrellado y el mar, símbolo de la verdad. 


      Richard Dawkins, Sam Harris, Christopher Hitchens y Daniel Dennett fueron considerados entre los 90 y el 2010 los grandes autores del llamado "nuevo ateísmo", por lo general centrados en criticar las religiones como anticientíficas, pensamiento mágico y, más grave aún, inmorales e injustas. En Francia se les suele añadir a Michel Onfray.

      Su estilo era pendenciero, su prosa de brocha gorda, no distinguían apenas entre distintas ramas del cristianismo, ni afinaban mucho al escribir de historia de la ciencia, ni historia de ningún otro tipo (por ejemplo, acusando a la religión de ser la causa de la mayoría de las guerras; un repaso a la historia de la guerra muestra que menos del 7% de las guerras tiene causas religiosas, y la mayoría de ellas implica al Islam, una religión con apenas 13 siglos de historia).

      El "nuevo ateísmo" era materialista pero, al contrario que el viejo, no seguía la ortodoxia comunista, e insistía en considerarse muy, muy científico y empírico (o, al menos, probabilístico). Que en la Unión Soviética existiera la asignatura de "Ateísmo Científico" les parecía vintage o irrelevante. El ateísmo soviético no les interesaba, y no se daban cuenta de que en varios aspectos no eran tan distintos.

      Doce arrepentidos del nuevo ateísmo

      En 2023 se publicó un libro en inglés titulado Coming to Faith Through Dawkins (Llegando a la fe mediante Dawkins), editado por Denis Alexander (prestigioso biólogo molecular impulsor del Instituto Faraday de Ciencia y Religión, en Cambridge) y Alister McGrath (biofísico y clérigo anglicano, interesado en el mundo del ateísmo). Hacen una recopilación de 12 ensayos-testimonios en primera persona por 12 autores distintos.

      Denis Alexander y Alisster McGrath han reunido testimonios de fe de personas que eran ateas y leían autores del Nuevo Ateísmo

      Denis Alexander y Alisster McGrath han reunido testimonios de fe de personas que eran ateas y leían autores del Nuevo Ateísmorel

      • El libro con sus dos editores: Alexander y McGrath seleccionaron los testimonios y los enmarcaron con un prólogo y análisis.

      Los doce cuentan que en algún momento leer a Dawkins, Harris, Hitchens o Dennett les llevó al ateísmo o les afianzó en su hostilidad a la religión y el cristianismo. Durante un tiempo se consideraron parte del "nuevo ateísmo". Hoy cada uno de ellos es cristiano. Venían de la bioquímica, la filosofía, la ciencia política, la ecología o la ingeniería, y escribían desde lugares tan diversos como EEUU, Hungría, Sudáfrica y Egipto.

      La bióloga y cristiana Sara Sybesma Tolsma, al reseñar este libro, apunta las características comunes de los 12:

      1) Eran personas muy cultas, que leyendo al "nuevo ateísmo" (a menudo el libro El espejismo de Dios, de Dawkins) se convencieron de que ciencia y religión eran incompatibles;

      2) Tenían un perfil psicológico similar: escépticos, curiosos, pensadores críticos, amaban la ciencia y el derecho a hacer preguntas; algunos, en entornos religiosos, se sentían muy molestos porque no les dejaban hacer preguntas o no les daba respuestas inteligentes;

      3) El "nuevo ateísmo" funcionó para ellos durante un tiempo... pero llegó un momento en que todos sintieron "una sensación de vacío, sensación de que hay algo más", detalla Sybesma.

      Hay 2 cosas principales que les llevaron a replantearse su ateísmo:

      1) a menudo, una crisis vital (una ruptura familiar, un fallecimiento) les llevaba a preguntarse en serio por el sentido de la vida y la muerte;

      2) en otros casos, trabajar de cerca con los pobres y necesitados, o las víctimas de injusticias, les hizo preguntarse en serio por el bien, el mal y la fraternidad.

      El bien y el mal, la vida y la muerte... los dos grandes temas, que vistos de cerca resuenan distinto.

      Ante sus preguntas sinceras y profundas, se volvían a leer los libros de Dawkins y otros ateos y les resonaban distinto: huecos, enojados, condescendientes, irrespetuosos. "Observaron que Dawkins criticaba a la religión por oponerse a investigar más, pero luego él desanimaba a sus lectores de seguir investigando".

      Richard Dawkins rodeado de esqueletos en un museo de Paleontología

      Richard Dawkins rodeado de esqueletos en un museo de Paleontologíaclosertotruth.com

      • En la foto, el activista ateo Richard Dawkins con esqueletos de animales extinguidos detrás. Parecen bestias temibles, pero solo son huesos muertos enganchados con bridas y palos... como muchos argumentos del nuevo ateísmo.

      Los cristianos que les ayudaron: pacientes, razonados

      Los doce autores del libro investigaron, leyeron y hablaron con cristianos. La clave está en que estos cristianos solían ser distintos a otros que habían conocido de jóvenes. Descubrían ahora unos cristianos que les gustaban porque:

      1) se tomaban en serio las ideas interesantes, aunque no estuvieran de acuerdo;

      2) aceptaban que hubiera preguntas, las alentaban, se las tomaban en serio;

      3) eran cristianos que valoraban la lógica, la razón, la argumentación; sus predicaciones eran intelectualmente sólidas;

      4) muchos descubrieron un autor que les tocó y acompañó a la fe: C.S.Lewis, el autor de Mero Cristianismo y Crónicas de Narnia.

      5) Valoran que esos cristianos eran amables y pacientes, y luego daban ejemplo de bondad cristiana.

      De todo esto, Sybesma saca una conclusión: "Aprendí que el ateísmo no es la mayor amenaza para el cristianismo. La mayor amenaza para el cristianismo es la apatía". A los cristianos les anima a perseverar en su paciencia, cordialidad y en "apuntalar los cimientos intelectuales de la fe".

      Un repaso a los 12 conversos y sus razones

      Otra reseñadora del libro es Kristine Johnson, ingeniera de sistemas avanzados en Honeywell Aerospace y vicepresidenta de la Christian Engineering Society. Ella destaca algo de cada autor.

      Sy Garte era un científico que creció en un hogar ateo y marxista que valoraba la ciencia, la historia y el humanismo. Cuando llegó finalmente al cristianismo se sintió bastante solo porque "no conocía a ningún otro científico que fuera cristiano" (para eso hay asociaciones como la Sociedad de Científicos Católicos). Su argumento es que, ya siendo cristiano, veía que los libros ateos en realidad usaban argumentos muy pobres y poco precisos.

      Sarah Irving-Stonebraker era una historiadora atea que logró su sueño de tener doctorado y beca en Cambridge y Oxford. Allí encontró cristianos que eran eminencias en ciencias y ateos que no podían dar respuestas satisfactorias a las grandes preguntas sobre el sentido de la vida. "Llegué a la conclusión de que el ateísmo no podía proporcionar respuestas adecuadas a las grandes preguntas; no podía dar sentido a lo que veía como historiadora y a lo que experimentaba sobre la difícil situación humana de vivir en un mundo que no satisface nuestros anhelos más profundos”, escribe la historiadora. "Decidí que las explicaciones de la Biblia sobre quién es Dios, quiénes somos y de qué se trata la vida eran verdaderas. Quería seguir al Dios que me creó, me ama y murió por mí".

      Peter Byrom era un estudiante universitario rebelde y hedonista. Un amigo suyo, ateo, se hizo cristiano, mientras otro abandonó la fe y se hizo ateo. Quiso investigar el tema y leyó a Dawkins. "[Dawkins] Me sacó de mi apatía e insistió en que siguiera la evidencia a donde me llevara. Lo que pasa es que la evidencia me llevó a donde él (y yo, inicialmente) no quería que fuera, y resultó que su ateísmo no era tan hermético como había afirmado”.

      Anikó Albert es una mujer de Hungría educada en una familia agnóstica en época soviética. Siendo profesora en Jamaica empezó a tratar con católicos. Tras los atentados yihadistas del 11-S leyó los libros del nuevo ateísmo y le convencieron de los "males de la religión". Pero con el tiempo, y con más trato con gente del ambiente ateo, vio incoherencias, errores y selección sesgada de sus datos. Dio otra oportunidad a los cristianos y encontró una comunidad inteligente y acogedora que daba respuestas.

      Andrew G. Gosler estudiaba la naturaleza, en concreto las grandes aves, los nidos de abeja, la miel y la cera... y lo que veía le llevaba a la fe y al sentido, no al ciego destino animal. "Toda vida pende de un hilo y, por lo tanto, toda vida es sagrada y se basa no en el egoísmo sino en la interdependencia mutua, que es la verdad; el espíritu del amor y la paz", fue su hilo conductor.

      Johan Erasmus, afrikáner sudafricano, quedó seducido por el cristianismo de Erasmo de Rotterdam al ver que su razón para creer no se reducía a un par de argumentos apologéticos. “Pensar que un videoclip de ocho minutos va a “destruir” una cosmovisión compleja es una tontería. Quizás la razón por la que me molesta tanto cuando los cristianos caen en este vórtice polémico es porque sé la frustración que siento cuando los ateos hacen el mismo movimiento", escribió.

      Nick Berryman consideraba que "la ciencia y la religión estaban en oposición, y yo había elegido el lado de la ciencia". Pero al investigar el cristianismo intelectualmente, lo encontró sólido y persuasivo. Especialmente Jesús era muy persuasivo. Y lo que leía en El espejismo de Dios era, en comparación, muy insuficiente.

      Louise Mabille dice que creció pensando que "la creencia religiosa era para los ligeramente atrasados, y el teísmo fue adoptado por los brillantes e inquisitivos". Pero leyó El Espejismo de Dios y dice: "Lo que más me molestó y más contribuyó a mi eventual conversión al cristianismo fue que hacía enormes afirmaciones que luego no cumplía". En concreto, dice, sus afirmaciones estadísticas y de probabilidad al final apuntaban a favor de un diseñador, una mente, detrás de la creación.

      Rafik Samuel era hijo de un psiquiatra que además era predicador y apologista cristiano. A los 13 años Rafik adoptó el nuevo ateísmo y convenció a sus amigos a sumarse a esa corriente. Pero un día vio un debate entre Christopher Hitchens y el cristiano William Lane Craig y le pareció que Hitchens ni siquiera entraba en los argumentos lógicos de Craig. Investigó más autores cristianos, encontró buenos argumentos y se enamoró de Jesús.

      Judith R. Babarsky tuvo una conversión intelectual, razonada, basada en lecturas... y sus lecturas de Dawkins le convencieron de que Dawkins no había intentado presentar la postura cristiana de manera justa y objetiva, no era una forma científica de afrontar el tema, pensó.

      Waldo Swart era un cristiano afrikáner en Sudáfrica, al que nadie en su iglesia daba respuestas serias o inteligentes a sus preguntas. Abrazó el nuevo ateísmo hasta que conoció un amigo cristiano con buenos argumentos. Para defenderse se volcó en más lecturas ateas, que cada vez le parecían más flojas. "No fue la creencia de un cristiano lo que me convenció, sino la incredulidad implacable de un agnóstico", escribió.

      Ashley Lande es hoy una artista cristiana, pero en su juventud rebelde abrazó el ateísmo, las drogas, el orientalismo y la Nueva Era. Buscaba satisfacción pero sólo encontró desesperación. Cuando su esposo decidió probar con el cristianismo, lo acompañó y así conoció a Cristo. Los libros de Hitchens le parecían inútiles. "Yo solo quería a Jesús. Necesitaba a Jesús. En una revelación repentina que fue pura gracia, finalmente vi la verdad", escribe.

      Kristine Johnson considera que el libro nunca es sarcástico o despectivo con los autores del nuevo ateísmo, sino reflexivo. "He encontrado sus historias inspiradoras, recomiendo absolutamente este libro", escribe la ingeniera. 

      P.J.G., ReL

      Vea también     Videos para nuestros queridos ateos que defienden o viven la increencia en Dios




      lunes, 25 de mayo de 2026

      La adoración perpetua sigue creciendo: Barcelona abrirá su cuarta capilla 24 horas ante el Santísimo

      La nueva Capilla San José quiere convertirse en un lugar permanente de oración y silencio en la ciudad.

      P. Justo Antonio Lofeudo, sacerdote argentino, con don Juan Pablo Calvo, párroco de Vilassar de Mar (Barcelona)

      P. Justo Antonio Lofeudo, sacerdote argentino, con don Juan Pablo Calvo, párroco de Vilassar de Mar (Barcelona)


        La adoración eucarística perpetua sigue creciendo en Cataluña. Se inicia la misión para abrir una nueva capilla de adoración perpetua en Barcelona. 

        Bajo la advocación de san José estará situada en la sede de Christifideles Laici Barcelona, la cuarta de la provincia de Barcelona, undécima de Cataluña y la número 77 en España

        Ubicada en la calle Consell de Cent 474 bis, la ciudad condal contará con un nuevo espacio abierto las 24 horas del día dedicado exclusivamente a la oración ante el Santísimo Sacramento

        Como en todos los casos, la capilla estará abierta las 24 horas del día, los siete días de la semana: será el lugar del encuentro con Dios sostenido por personas que se adhieran al proyecto ofreciendo semanalmente una hora de las 168 disponibles.

        Coordinado por el Padre Justo Lofeudo

        El proyecto será coordinado por el reconocido misionero eucarístico P. Justo Antonio Lofeudo, sacerdote argentino con treinta años de experiencia internacional y ya conocido en Barcelona, junto a los Misioneros de la Santísima Eucaristía y el Movimiento Christifideles Laici.

        El obispo Vilanova en la Misa de inicio de la capilla

        La misa de inicio de misión tendrá lugar el próximo 26 de mayo a las 18:30 horas en el local de Christifideles Laici Barcelona y será presidida por el obispo auxiliar Javier Vilanova

        La misión se desarrollará posteriormente por las parroquias iniciando por el arciprestazgo de la Sagrada Familia bajo el lema: “Quédate con nosotros” (Lc 24,29).

        Para conocer más sobre el impacto espiritual y pastoral de una capilla de adoración perpetua, conversamos con P. Juan Pablo Calvo, párroco de Vilassar de Mar, donde ya existe una capilla de adoración perpetua desde hace tres años, y consiliario del Movimiento Christifideles Laici en Barcelona.

        - Padre Juan Pablo, usted ya vive de cerca la experiencia de una capilla de adoración perpetua en Vilassar de Mar. ¿Qué supone para una parroquia y para una ciudad tener un lugar así abierto día y noche?

        - La experiencia es profundamente transformadora. Una capilla de adoración perpetua no es simplemente un espacio más de oración; es una presencia viva y constante de Cristo en medio de la ciudad. Cuando el Santísimo permanece expuesto día y noche, sucede algo extraordinario: la comunidad empieza a girar alrededor de Jesús Eucaristía.

        En Vilassar de Mar hemos visto conversiones, reconciliaciones familiares, personas que habían perdido la fe y han vuelto a acercarse a la Iglesia. También vemos a muchos jóvenes descubrir el silencio y la oración en un mundo lleno de ruido y distracciones.

        La adoración perpetua crea un centro espiritual permanente. Es como un faro encendido las 24 horas, recordando que Dios permanece siempre esperando al hombre.

        - Barcelona tendrá próximamente la Capilla San José en la sede de Christifideles Laici. ¿Qué significado tiene esta nueva apertura?

        - Es una enorme alegría y también una gran responsabilidad. Barcelona necesita lugares de silencio, de esperanza y de encuentro con Dios. Vivimos en una sociedad acelerada, donde muchas personas experimentan soledad, ansiedad o vacío interior.

        La futura Capilla San José quiere responder precisamente a esa necesidad espiritual profunda. Estará abierta a todos: jóvenes, ancianos, trabajadores, estudiantes, personas creyentes y también quienes simplemente necesiten un momento de paz.

        La ubicación en la sede de Christifideles Laici, en pleno corazón de Barcelona, tiene además un valor muy especial. Será un lugar accesible, visible y profundamente misionero.

        Cartel que anuncia el comienzo de esta MIsión de una capilla de Adoración Perpetua San José en Barcelona

        Cartel que anuncia el comienzo de esta MIsión de una capilla de Adoración Perpetua San José en BarcelonaReligión en Libertad

        - ¿Qué importancia tiene que la misión se realice en las parroquias y también se anunciará en la 10ª Gran Vigilia del Corpus Christi en la Basílica de la Sagrada Familia?

        - Es muy importante porque la adoración perpetua nace siempre desde la vida de la Iglesia y en comunión con las parroquias. Durante la misión, el P. Justo Lofeudo visitará distintas parroquias del arciprestazgo de la Sagrada Familia para explicar el sentido de la adoración perpetua e invitar a los fieles a formar parte de esta gran cadena de oración.

        El lema elegido, “Quédate con nosotros” (Lc 24,29), expresa perfectamente el espíritu de esta misión. Es la súplica de los discípulos de Emaús al Señor y también la petición que hoy hace la Iglesia en medio del mundo: que Cristo permanezca con nosotros.

        Queremos que muchas personas descubran que Jesús sigue vivo y presente en la Eucaristía y que les espera personalmente. Asimismo, en la Vigilia del Corpus, el próximo 6 de junio, será una de las intenciones, pedir por la nueva Capilla y que las personas interesadas se puedan apuntar.

        - ¿Qué papel tendrá el P. Justo Lofeudo en esta misión?

        - El P. Justo Lofeudo lleva casi treinta años dedicando su vida a extender la adoración perpetua por el mundo. Su experiencia es impresionante. Allí donde llega, logra despertar en muchas personas el deseo de volver a poner a Cristo en el centro.

        Él no solo ayuda a abrir capillas; ayuda a formar comunidades adoradoras. Esa es la gran diferencia. Una capilla de adoración perpetua no funciona únicamente por organización humana. Funciona porque hay personas que comprenden que estar una hora semanal ante el Santísimo puede cambiar sus vidas y las de muchos otros.

        Después de cada misa y encuentro en las parroquias, todas aquellas personas que deseen participar podrán inscribirse para comprometerse con una hora semanal de adoración. También se repartirán invitaciones con toda la información necesaria para formar parte de esta misión.

        Así será la nueva capilla San José de Barcelona

        Así será la nueva capilla San José de BarcelonaReligión en Libertad

        - ¿Cómo funcionará concretamente la futura Capilla San José?

        - El modelo es sencillo pero muy comprometido. La capilla permanecerá abierta las 24 horas del día, todos los días del año. Para ello se necesita una cadena ininterrumpida de adoradores voluntarios que se comprometan a acudir una hora fija semanal.

        Cada persona ofrece una hora de su tiempo a Jesús Sacramentado. Una sola hora a la semana. Pero cuando cientos de personas responden generosamente, se hace posible mantener la adoración permanente.

        La experiencia demuestra que quienes empiezan a adorar descubren rápidamente que no están “dando” tiempo a Dios, sino recibiendo muchísimo de Él.

        - Usted habla muchas veces de la adoración perpetua como un “testimonio de fe y de vida”. ¿Qué quiere decir exactamente?

        - Quiere decir que una capilla de adoración perpetua evangeliza incluso cuando está en silencio.

        El simple hecho de que haya personas rezando de madrugada, intercediendo por la ciudad, ofreciendo su tiempo gratuitamente por amor a Cristo, ya es un testimonio poderosísimo en el mundo actual.

        Vivimos en una cultura donde todo se mide por la utilidad inmediata. La adoración rompe esa lógica. Enseña que Dios merece ser amado por sí mismo. Y cuando una comunidad aprende eso, cambia también su manera de vivir, de trabajar y de relacionarse.

        Además, la capilla se convierte en una escuela de caridad. Quien pasa tiempo ante Jesús Eucaristía suele crecer también en paciencia, humildad y servicio a los demás.

        - ¿Qué frutos espera personalmente para Barcelona?

        - Espero frutos espirituales muy grandes. Rezo para que esta capilla sea un lugar de reconciliación, de nuevas vocaciones, de fortalecimiento de las familias y de renovación de la fe.

        Barcelona tiene una gran riqueza humana y espiritual, pero también muchas heridas. La adoración perpetua no es una actividad más dentro de la Iglesia; es poner a Cristo en el centro para que Él actúe.

        Estoy convencido de que muchas personas entrarán quizá por curiosidad o buscando silencio, y terminarán encontrándose profundamente con el Señor.

        También espero que esta capilla una a muchos fieles de distintas parroquias y movimientos en una misma misión común: adorar y evangelizar.

        - ¿Qué le diría a alguien que nunca ha participado en adoración eucarística?

        - Le diría simplemente: ven y prueba.

        Muchas personas piensan que no saben rezar o que una hora delante del Santísimo será demasiado larga. Pero cuando uno entra en silencio y se pone ante Jesús, descubre que no hace falta hacer cosas extraordinarias.

        A veces basta con estar, escuchar, descansar el corazón y dejarse mirar por Dios.

        La adoración transforma poco a poco la vida interior. Y en un tiempo donde tantas personas viven cansadas o dispersas, Cristo Eucaristía sigue ofreciendo descanso, sentido y esperanza.

        La futura Capilla de Adoración Perpetua San José será la cuarta de la provincia de Barcelona, la undécima de Cataluña y la número 77 de España. 

        La iniciativa aspira a convertirse en un nuevo corazón espiritual abierto permanentemente para toda la ciudad.

        ReL

        Vea también    Adoración del Santísimo y Sacralidad de la Eucaristía




        Colombia salió a las calles para exigir el fin del aborto y el “genocidio” de los bebés por nacer

         


        Miles de colombianos salieron hoy a las calles para exigir, durante la Marcha Nacional por la Vida, la derogación de las sentencias que despenalizaron el aborto y que están causando la muerte de miles de bebés no nacidos.

        La XX Marcha Nacional por la Vida se desarrolló en más de 30 ciudades, bajo la convocatoria de la plataforma ciudadana Unidos por la Vida y la unión de varias organizaciones que defienden la familia y la vida humana en todas sus etapas.

        Portando banderolas celestes y lanzando proclamas provida, las miles de personas se movilizaron por Cali, Valledupar, Cartagena, Bucaramanga, entre otras más. En Bogotá, la marcha comenzó en el Parque Nacional a las 14 horas y culminó en la plaza de Bolívar, donde se leyó el Manifiesto de la XX Marcha Nacional por la Vida.

        En el documento, Unidos por la Vida agradeció a los colombianos por salir “a las calles para clamar con fuerza que la vida humana es inviolable, que se debe proteger desde el momento de la fecundación hasta su muerte natural”.

        En ese sentido, exclamó que “el genocidio contra los bebes por nacer debe parar ya”, pues “son más de 500.000 bebes colombianos abortados de manera cruel y sanguinaria desde que cinco magistrados de la Corte Constitucional despenalizaron el aborto en el año 2006 con la sentencia C- 355”, y que lo liberalizaron en 2022 con la sentencia C-055.

        El documento, Unidos por la Vida señaló que a causa del aborto cada vez nacen menos niños en Colombia, influyendo en el invierno demográfico al que está ingresando el país. En ese sentido, exigió al Alto Tribunal que derogue sus sentencias “para detener el genocidio del aborto”.

        La plataforma ciudadana también denunció el apoyo que el gobierno de Gustavo Petro está dando a la eutanasia —despenalizada en 1997 por la Corte Constitucional— con la circular la 813 que extiende esta práctica “a los menores de edad sin autorización de sus padres”, inclusive “ya no solo para enfermedades terminales, sino ante cualquier solicitud para terminar con la vida de una persona que se encuentra triste o en depresión”.

        “Los hijos de Colombia tienen derecho a vivir”, expresó.

        Unidos por la Vida agradeció el respaldo recibido durante “estos veinte años de lucha para liberarnos del aborto, la eutanasia, y todos los crímenes contra la vida y la dignidad humana”.

        “Agradecemos a la Iglesia Católica, a todas las Iglesias Cristinas y las comunidades de fe que siempre han estado inspirándonos y respaldándonos en este trabajo”, así como a las organizaciones, fundaciones y colectividades ciudadanas “que han dedicado su misión por el rescate de mujeres y bebés y su trabajo por el fin de aborto desde las diferentes dimensiones que abordan el embarazo en crisis o embarazo adolescente”.

        También agradeció a las autoridades que desde la política levantaron “las banderas de la dignidad humana y de la defensa de la vida”.

        Finalmente, pidió a los candidatos que participarán en las elecciones presidenciales del 31 de mayo “un compromiso serio y firme para detener esta masacre”.

        ReL

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