miércoles, 26 de agosto de 2026

Un exorcismo de 1566, polémico con los hugonotes, liberó a la joven Nicole Aubry de treinta demonios

Es uno de los casos más célebres en la historia de Francia, llegando a implicar al rey, a un Papa santo y a obispos.

'True horror' (2004) fue una serie británica que presentaba Anthony Head. Uno de sus capítulos fue sobre demonios y entre los casos históricos escenificaron el caso de Nicole Aubry (en la imagen).

'True horror' (2004) fue una serie británica que presentaba Anthony Head. Uno de sus capítulos fue sobre demonios y entre los casos históricos escenificaron el caso de Nicole Aubry (en la imagen).


    El exorcismo que liberó a la joven Nicole Aubry [u Obry] en 1566 es uno de los más documentados de la época. La importancia y cualificación de los testigos, las pruebas que atestiguan la posesión diabólica y la eficacia contra ella del sacramental resultan creíbles. 

    Por qué la polémica

    Por eso, quienes las niegan vinculan los hechos a su contexto. A saber, el enfrentamiento en Francia entre católicos y hugonotes (calvinistas) bajo el reinado de Carlos IX (1560-1574). La actitud del monarca evolucionó: primero facilitó la labor a  dicho grupo protestante y luego se la recortó. 

    Se alega que el 'caso Aubry' habría servido como instrumento religioso para dicho cambio político. Lo fue, pero es algo teológicamente irrelevante porque lo relevante a nivel doctrinal es la autenticidad o no de los hechos, fuese cual fuese su utilización interesada.

    Recordémoslos. Fue un acontecimiento social en el norte de Francia.

    Nicole vs Belcebú, católicos vs hugonotes

    Nicole Aubry era una recién casada joven en torno a 16 años. El 3 de noviembre de 1565 acudió a la iglesia de Vervins (Picardía) a rezar ante la tumba de su abuelo paterno. De repente vio venir hacia ella a quien se presentó como el espíritu de tal difunto y se introdujo en su cuerpo. Esa posesión enfermó a Nicole y le encargó que transmitiese a su marido y padres -y lo hizo con voz masculina- la orden de encargar misas y llevar a término buenas obras y peregrinaciones.

    Su familia sospechaba de la autenticidad e incluso legitimidad de aquel proceso. Y por lo ilógico de alguna propuesta (peregrinar a la lejanísima Santiago de Compostela) acudió el 20 de noviembre a Claude Lautrichet,  uno de los sacerdotes del pueblo, a quien luego se unió un dominico, Pierre de la Motte

    Ambos sospecharon de que estaban ante una actuación diabólica, corroborada por las actitudes violentas de Nicole y la deformación de su rostro cuando recibía agua bendita. 

    Los primeros exorcismos se hicieron en el templo parroquial ante testigos y lograron vencer algunos de los sufrimientos de la víctima, que incluían ceguera, sordera y mudez. Pero no lograron la expulsión de Belcebú, a quien habían logrado hacer hablar y se proclamaba cabeza de treinta demonios que la poseían.

    Alertado por el párroco y el religioso, llegó a Vervins, el 4 de enero de 1566, Jean de Bours, obispo de Laon (diócesis hoy ya inexistente como tal). Quiso conocer el caso y orar por la víctima. 

    El padre Motte logró el 23 de enero con sus exorcismos la expulsión de veintiséis diablos, quedando cuatro. Luego lo consiguió con otro, Legio. Y el obispo Bours logró el 27 de enero la salida de Astarot.

    Todo lo cual sucedía en un contexto de enfrentamiento con los hugonotes, tan virulento que intentaron matar al dominico. Le aborrecían porque ellos luchaban de forma no sacramental por salvar a la joven Nicole. Incluso lograron que las autoridades la encarcelaran para supervisar ellos los remedios médicos.

    El conflicto entre los exorcismos católicos y las actuaciones de hugonotes fue controlado por un notario real, Guillaume Gorret, quien hablaba con todos y con la posesa. El 2 de febrero pudo atestiguar la salida del penúltimo diablo, Cerberus

    Y el 8 de febrero la de quien encabezó el asalto, Belcebú. Se fue cuando Nicole recibió la Sagrada Forma de manos del obispo Bours tras el decimoquinto exorcismo guiado por él.

    Esto se denominó "milagro de Laon", que sucedió en la catedral de Laon y lo certificó su deán, Christophe de Héricourt, quien escribió su versión por orden del rey Carlos IX.

    El monarca había intervenido por una circunstancia. El estado físico de Nicole había ido mejorando en las siguientes semanas bajo una vigilancia decretada por la autoridad civil, que concedía derecho de supervisión tanto a la Iglesia como a los hugonotes. Éstos pretendían que la joven rechazase la fe católica, y como se negó lograron de nuevo su encarcelamiento. Carlos IX la rescató y la recibiría personalmente el 30 de agosto.

    ¿Cuál fue la actitud de la Iglesia tras la resolución del caso? En meses y años posteriores, incluso obispos católicos como el de Amiens, Geoffroy de Martonie, quisieron ser prudentes ante algunos milagros que se le querían atribuir a Nicole. Pero ninguno negó el hecho de su exorcismo.

    ¿Quién tenía razón?

    ¿Y cuáles son los hechos que pueden darse por probados respecto al caso de Nicole Aubry, se interpreten como se interpreten? 

    Algunos de los relevantes fueron certificados por un sacerdote Jean Boulaese contemporáneo de lo sucedido, entonces profesor de hebreo en el célebre colegio parisiense de Montaigu y quien relató en un libro lo que numerosos testigos podían corroborar: 

    • que Nicole tenía que ser sujetada, con dificultad, por tres hombres fuertes adultos;
    • que "su cuello y cabeza giraron completamente";
    • que "sus ojos se pusieron en blanco y comenzaron a girar de manera horrible";
    • que la lengua hinchada de la joven llegaba a caer "hasta su barbilla y, en ocasiones, incluso más allá".

    Boulaese publicó numerosos escritos sobre lo acontecido, y los reunió junto a testimonios relevantes en 1578.

    De hecho, un grabado de aquellos años resume lo acontecido, contemplado -se calcula- por doscientas personas, y que en la inscripción central cita a Boulaese como fuente.

    A continuación puede verse el grabado completo, y debajo un recorte que muestra los hechos que él mismo relata por escrito.

    El grabado completo que relata los exorcismos a Nicole Aubry. En la inscripción central aparece el nombre de Ioannes [Jean] Boulaese.

    El grabado completo que relata los exorcismos a Nicole Aubry. En la inscripción central aparece el nombre de Ioannes [Jean] Boulaese.MeisterDrucke

    Recorte del grabado anterior, que muestra escenas de los exorcismos sobre la joven posesa. Junto a la letra D vemos la escena de la lengua que el propio Boulaese relata.

    Recorte del grabado anterior, que muestra escenas de los exorcismos sobre la joven posesa. Junto a la letra D vemos la escena de la lengua que el propio Boulaese relata.MeisterDrucke

    En realidad, el evidente interés político en estos hechos (interpretados por católicos o hugonotes como prueba de la verdad o falsedad de estos ritos contra el demonio -en el que ambos creían-) no convierte en mentirosos a todos. 

    Una de las circunstancias más llamativas es que, como en el caso que hemos citado del obispo Martonie, la Iglesia quiso frenar toda campaña de creencia masiva e indiscriminada que atribuyese al demonio de toda clase de acontecimientos. Esto refuerza las razones por las que sí apoyó la autenticidad del exorcismo sobre Nicole.

    Datos corroborantes

    En ese sentido es muy instructiva la lectura de la obra Triunfo del Santísimo Sacramento o la historia de Nicole Obry, del redentorista Michael Müller (1825-1899). 

    Este religioso estadounidense es tres siglos posterior a un suceso europeo. Pero llevó a cabo una investigación directa sobre los documentos fundamentales. Entre ellos incluye el testimonio de Florimond de Raemond (1540-1601), un relevante historiador y protestante que se convirtió al catolicismo tras presenciar los últimos exorcismos y su efecto sobre la posesa.

    Florimond de Remond o Raemond (1540-1601), un científico hugonote que se convirtió ante el exorcismo de Nicole.

    Florimond de Remond o Raemond (1540-1601), un científico hugonote que se convirtió ante el exorcismo de Nicole.

    Además, el padre Müller recuerda que Papas de la época de aquel exorcismo como San Pío V (1566-1572) y Gregorio XIII (1572-1585) ordenaron la publicación de los hechos en distintos idiomas. 

    Hay otro aspecto muy interesante en la obra de Müller, y es que recoge algunos hechos corroborantes de la participación diabólica. Por ejemplo:

    • El marido y unos tíos de Nicole fingieron una salida hacia Santiago de Compostela para engañarla, a ver qué pasaba. Organizaron la partida y se vistieron de forma coherente y la despidieron. Ella pareció creerles, pero, una hora después, se dirigió a sus padres diciéndoles: "Papá, mamá, ¿no tenéis piedad de mí? Mi abuelo dice que me torturará y retorcerá mis miembros porque la peregrinación no se ha hecho". Y desveló dónde estaban realmente los supuestos peregrinos y haciendo qué... y acertó, algo que ella no podía ver pero sí el demonio.
    • El párroco Lautrichet, el primer exorcista, no quería serlo y solo aceptó el papel tras consultarlo con todos los sacerdotes del pueblo. Esto no lo convierte en manipulador por mala intención.
    • Cuando el dominico segundo exorcista, Motte, apareció ante la joven, hicieron falta no tres como en otras ocasiones, sino hasta seis personas sujetándola. Y cuando el religioso le preguntó a Belcebú si la poseía, el demonio quiso negarlo, alegando con tono engañoso que solo estaba cerca de Nicole, no dentro de ella.. 
    • Otro hecho relevante es que un sacerdote que auxiliaba a Motte, pero no tenía la función oficial de exorcista (algo que Nicole ignoraba), quiso sustituirle un día que el dominico no estaba. Y el demonio fue quien manejó la situación ante la falta de poder de su rival, hasta el punto de que, a través de Nicole, se dirigió al sacerdote para reírse de él orquestando un ritual como si él (Belcebú) fuese el exorcista y el cura fuese el poseído.
    • Uno de los diálogos entre el obispo Bours y Nicole poseída es muy interesante (y universal, más allá de este caso) sobre el concepto de verdad para el demonio. "Veo que eres un mentiroso", le acusó el prelado. "Sí, soy un mentiroso, pero a veces digo la verdad", respondió Belcebú. "¿Y cuándo dices la verdad?", interrogó Bours. Y atención a su respuesta: "Cuando soy ordenado y forzado a hacerlo, como lo soy hoy. Cuando digo la verdad, la tomo prestada de otros".

    La selección de estos u otros detalles recogidos por Müller podría continuar sin límite, porque son abundantes. Lo que nos transmiten es que en el exorcismo de Nicole Aubry, tal como ha sido transmitido por la Iglesia, no parecen existir elementos que lo hagan poco creíble. La joven no podía fingir de forma tan correcta.

    La conclusión

    Todo lo cual se corresponde bien:

    • con las verdades de fe sobre el demonio y su forma de actuar y
    • con las experiencias abundantes recogidas antes y después de este caso...
    • el cual es, eso sí, uno de los más documentados y detallados en el primer siglo de la imprenta.

    Que había un interés político en difundirlo es cierto. Pero también es cierto:

    • que los testigos de los hechos eran célebres y acreditados
    • que el impacto social católico no fue fanatizado 
    • y que Nicole sufrió un padecimiento similar a los que en siglos posteriores se han conocido y difundido sin posibilidad de engaño.

    Hay quienes creen que los exorcismos son "un puro invento medieval", pero... "están equivocados". Así respondió hace pocos años el arzobispo Erio Castellucci antes de añadir lo que podrían haber añadido todos los numerosos sacerdotes que rodearon a Nicole Aubry: 

    • "Basta ver algunos exorcismos para entender que el mal es una entidad precisa, una realidad".
    C.L., ReL




    martes, 25 de agosto de 2026

    Jessica vivió siete años como un hombre: «Ser masculina me hacía sentir más protegida»

    A los 21 años, mientras estudiaba en Sacramento (EE.UU), conoció el término «transgénero».

    "Soy muy alta, tengo las manos grandes, los pies grandes… Empecé a pensar que había nacido en el cuerpo equivocado", recuerda.


      Jessica es una joven de Sacramento, California (EE.UU), que acaba de compartir en el canal de YouTube La Verdad os hará libres su testimonio marcado por la dureza de la infancia, la búsqueda de identidad en la adolescencia y un proceso de transición de género que la llevó al límite. Hoy, asegura que su vida cambió tras un encuentro con Dios.

      "Recuerdo que mi infancia se parecía más a la de una madre que a la de una niña", relata Jessica, segunda de cinco hermanos. Desde los 10 años asumió responsabilidades de cuidado y sufrió agresiones físicas en su entorno cercano

      Un cuerpo "equivocado"

      "No me sentía segura para contárselo a mi madre", confiesa. Esa etapa la llevó a sentirse más cómoda adoptando rasgos masculinos: "Me hacía sentir más protegida siendo más masculina que femenina".

      En la adolescencia, la inseguridad por su físico y la falta de ternura en su relación con su madre la empujaron a pensar que había nacido en el cuerpo equivocado. "Soy muy alta, tengo las manos grandes, los pies grandes… Empecé a pensar que había nacido en el cuerpo equivocado", recuerda.

      A los 21 años, mientras estudiaba en Sacramento, conoció el término "transgénero". "Fue un momento revelador en el que por fin encontré lo que creía que era la armonía", afirma. En cuestión de meses cambió su nombre, cortó su cabello y comenzó tratamientos hormonales. 

      "Cuando me ponía esas inyecciones sentía una oleada de energía por todo el cuerpo", describe. Dos años después se sometió a cirugía de pecho y creyó haber alcanzado el "sueño americano": pareja, casa y estabilidad.

      Sin embargo, la euforia inicial dio paso a la ansiedad y la depresión. "Empecé a compararme con otros hombres trans… ¿soy lo suficientemente hombre?", se preguntaba. Esa espiral la llevó a intentos de suicidio. "Me tomé un montón de pastillas y me quedé sentada en mi coche esperando a morir", confiesa.

      El giro hacia la fe

      El punto de inflexión llegó en un hospital psiquiátrico. "Fue allí cuando me di cuenta de que estaba destinada a vivir", recuerda. Poco después, un jefe le dijo: "Jesús te quiere". Esa frase marcó el inicio de su acercamiento a la fe. 

      "Romanos 12:2 fue el comienzo de todo en mi vida… la transformación empieza por dentro", asegura. Otro pasaje, el Salmo 139, le reveló que "Dios ya me conocía antes de que yo estuviera en este mundo".

      Jessica afirma que comprendió que la identidad masculina que había creado —"Aidán"— era fruto de su dolor. "El Señor me reveló que Aidán no estaba en el libro de la vida porque yo no lo había creado. Dios creó a Jessica", explica.

      La comunidad cristiana la acogió con apoyo y cariño. "Me llevaron de compras, rezaron conmigo, me llevaron a comer fuera… vieron que era una chica destrozada", cuenta. Ese acompañamiento le permitió redescubrirse: "Me sentía lo suficientemente segura como para encontrarme a mí misma".

      Hoy, Jessica asegura que ha recuperado su identidad femenina y su deseo de formar una familia. "Dios me perdonó y ahora puedo sentir el deseo más profundo que siempre ha sido formar una familia. Soy una mujer, tal y como Él me creó", afirma.

      ReL

      Vea también     Un transexual retorna a la masculinidad y saca a la luz
      su dramática historia




      lunes, 24 de agosto de 2026

      Un Viernes Santo decidió no volver a comer: el extraordinario caso de Lola llega ahora al cine

      Parapléjica desde los 16 años, Lola dejó de comer en 1943 y afirmó vivir solo de la Eucaristía. Su causa de beatificación vuelve ahora a avanzar.

      Floripes Dornellas de Jesús, conocida como Lola, Sierva de Dios brasileña, fallecida en 1999, protagoniza el documental Lola de Jesús: Misterio y Devoción, del periodista y escritor Rodrigo Álvarez

      Floripes Dornellas de Jesús, conocida como Lola, Sierva de Dios brasileña, fallecida en 1999, protagoniza el documental Lola de Jesús: Misterio y Devoción, del periodista y escritor Rodrigo Álvarez

      Una caída de un árbol cuando tenía apenas 16 años cambió para siempre la vida de Floripes Dornellas de Jesús, conocida como Lola. Quedó parapléjica y tuvo que renunciar a algunos de sus grandes deseos, como formar una familia o convertirse en religiosa. Pero aquello fue también el comienzo de una extraordinaria historia espiritual que ahora ha llegado a la gran pantalla.

      La vida de esta Sierva de Dios brasileña, fallecida en 1999, protagoniza el documental Lola de Jesús: Misterio y Devoción, del periodista y escritor Rodrigo Álvarez, presentado recientemente durante la tercera edición de Cinema ExpoCatólica, celebrada en São Paulo.

      Hay un episodio de su biografía que inevitablemente llama la atención: durante más de medio siglo, según los testimonios recogidos en torno a su causa, Lola habría vivido sin comer ni beber y recibiendo diariamente la Eucaristía.

      Su médico durante los últimos cinco años de vida, Claudio Bomtempo, insiste, sin embargo, en que este fenómeno no permite comprender por sí solo quién fue realmente aquella mujer.

      «Lola no quería ser recordada por sí misma; más bien, quería que el Sagrado Corazón de Jesús fuera mejor conocido y amado», explica.

      Una caída que cambió su vida

      Lola nació el 27 de junio de 1912 en Mercês, Brasil. Cuando tenía unos 16 años cayó de un árbol de jabuticaba, se fracturó dos vértebras lumbares y quedó parapléjica.

      Nunca volvería a caminar.

      Ante aquella situación, decidió dedicar el resto de su vida al Sagrado Corazón de Jesús y al Corazón de María.

      «Sabiendo que nunca volvería a caminar y que no podría cumplir los sueños que tanto anhelaba, como ser madre o religiosa, Lola decidió dedicar el resto de su vida a la devoción al Sagrado Corazón de Jesús», relata Bomtempo.

      Fue entonces cuando, según su médico, comenzaron a producirse fenómenos difíciles de explicar. Lola dejó progresivamente de experimentar hambre, sed e incluso necesidad de dormir.

      Durante varios años, las personas de su entorno insistieron en que continuase alimentándose.

      Hasta que llegó el Viernes Santo de 1943.

      Ese día Lola decidió definitivamente que no volvería a comer. Desde entonces, según los testimonios sobre su vida, su único alimento habría sido la Sagrada Eucaristía, que recibía diariamente.

      Más de medio siglo sin comer

      El fenómeno de la abstinencia total de alimentos, conocido como inedia, hizo que la brasileña despertase el interés de médicos, investigadores, peregrinos y curiosos.

      Sin embargo, Bomtempo considera que sería un error reducir su figura a este aspecto extraordinario.

      «Todo ese asunto de no comer, beber ni dormir no constituye, en realidad, la esencia de la santidad de Lola», explica.

      Para el médico, lo fundamental fueron «sus virtudes y su sacrificio» y, especialmente, «su intimidad con el Corazón de Jesús».

      «Secretaria del Corazón de Jesús»

      Quienes convivieron con ella recuerdan que podía interrumpir una conversación para dirigirse directamente a Cristo: «¿Qué quieres de mí, Señor? ¿Qué quieres que haga? ¿Qué quieres que diga?».

      Bomtempo la define de una manera especialmente gráfica: «Era simplemente una secretaria del Corazón de Jesús».

      64 años postrada y el Santísimo en su habitación

      Las consecuencias de aquella caída acompañaron a Lola durante toda su existencia. Permaneció postrada en cama durante 64 años.

      Su vida de oración llegó a adquirir tal intensidad que recibió una autorización excepcional.

      El entonces obispo de Mariana, Oscar de Oliveira, le permitió tener reservado el Santísimo Sacramento en su propia habitación.

      Según su médico, Lola permanecía en una especie de vigilia permanente ante la Eucaristía.

      En una ocasión le preguntó por qué nunca abandonaba la habitación, ni siquiera para salir al patio.

      La respuesta de Lola resumía su vida:

      «Mi lugar está aquí, ante el Santísimo Sacramento, ante el Corazón de Jesús».

      Una causa de beatificación que vuelve a avanzar

      La fama de santidad de Lola sobrevivió a su muerte, ocurrida en 1999.

      Su causa de beatificación fue abierta en 2005 por el entonces arzobispo de Mariana, Luciano Mendes de Almeida, que la había conocido personalmente.

      «Lola posee más virtudes de las necesarias para la santidad. Eso sucederá en el momento oportuno», habría afirmado el arzobispo, según recuerda Bomtempo.

      Sin embargo, diversos problemas burocráticos provocaron que la causa permaneciera estancada durante años.

      El proceso se reanudó en 2025, después de que el actual arzobispo de Mariana, Airton José dos Santos, nombrase al sacerdote Rodney Francisco Reis da Silva postulador de la fase diocesana.

      Una vez terminada esta etapa, la documentación podrá ser enviada al Dicasterio para las Causas de los Santos en Roma.

      Su habitación permanece intacta

      Más de un cuarto de siglo después de su muerte, el lugar donde vivió continúa recibiendo peregrinos.

      El Recanto Sítio da Lola, en Rio Pomba, está actualmente bajo el cuidado de la Iglesia y acoge a fieles procedentes de distintos lugares de Brasil, especialmente los primeros viernes y terceros domingos de cada mes.

      La habitación donde Lola pasó más de seis décadas permanece prácticamente intacta y puede contemplarse a través de una mampara de cristal.

      Ahora un documental vuelve a poner el foco sobre una de las historias más sorprendentes del catolicismo brasileño contemporáneo: la de aquella joven que perdió la movilidad a los 16 años, permaneció postrada durante 64 y aseguró haber encontrado en la Eucaristía su alimento y el centro absoluto de su existencia.

      ReL

      Vea también     Eucaristía, Presencia real de Cristo - San Juan Pablo II




      Habla 4 idiomas, toca el violín en conciertos, da conferencias, va a misa: era abortable por Down

      Habla cuatro idiomas, toca el violín y da conferencias... pero hay algo en su vida que sorprende aún más. Su historia rompe todos los prejuicios.

      Emmanuel toca el violín, una de sus grandes pasiones

      Emmanuel toca el violín, una de sus grandes pasiones


        Tiene 16 años. Habla inglés y español a la perfección y se maneja extraordinariamente bien en francés y en latín. Pese a ser un adolescente su destreza con el violín es memorable y ya ha protagonizado conciertos con orquestas sinfónicas. También da conferencias por Estados Unidos y el resto del mundo.Su nombre es Emmanuel Joseph Bishop y echando un vistazo a su historial se puede decir sin miedo a equivocarnos que está uno o dos escalones por encima del resto de chicos de su edad. Y este jovencito talentoso tiene síndrome de Down. Es decir, en muchos países la ley permite eliminarlo antes de su nacimiento: abortable por Down.

        Su historia es tan impactante que está dando la vuelta al mundo a través de las redes sociales.

        Un talento, en peligro de extinción En la actualidad sería muy complicado encontrar un talento tan grande como el de Emmanuel pues no le hubieran dejado nacer por el hecho de ser síndrome de down. Simplemente por no cumplir los requisitos que la sociedad occidental dice que hay que tener para ser digno de esta vida. Y todo ello amparado por la ley. Sin embargo, la historia de Emmanuel aparece como un vendaval que destruye todas estas falacias que justifican el aborto de miles y miles de bebés que no son considerados aptos. Este adolescente estadounidense ha ido desmontando todos los argumentos y ha mostrado al mundo de lo que es capaz.

        Un católico devotoEmmanuel es además un católico muy devoto, lo afirma orgulloso y realiza sus oraciones también en latín. De hecho, ha dirigido el rezo del Rosario en numerosas ocasiones así como oraciones comunitarias. En este sentido, este joven pretende utilizar el don que Dios le ha regalado para un fin mayor. Sus esfuerzos están destinados a mostrar a la gente con discapacidad que son igual que el resto, que tienen sus propios dones y habilidades que mostrar al mundo. En definitiva, convencerles de que son útiles, justo lo contrario de lo que que el mundo les enseña a diario.

        Un talento precoz Emmanuel nació el 21 de diciembre de 1996 en la ciudad estadounidense de Grafton. Pronto sorprendió a todo el entorno que le rodeaba. A los dos años ya leía y tan sólo a los tres ya era capaz de leer tarjetas en francés en un colegio de Illinois. Con sólo seis añitos leyó el discurso de bienvenida del Congreso anual de la Sociedad Nacional de Síndrome de Down. Lo hizo en tres idiomas ante un auditorio de más de 600 personas. A esa misma edad ya aprendía a tocar el violín, una de sus mayores aficiones. La vida de Emmanuel seguía yendo a esta velocidad de vértigo. A los 8 años montaba en bicicleta y era medallista en las Olimpiadas Especiales del Estado tanto en golf como en natación donde ganó en los 200 y 400 metros libres. Dos años más tarde marcaba varios récords en la categoría junior en distintas pruebas de natación.

        El violín, su arma y su escudo A los 12 años dio un recital con el violín en el Décimo Congreso Mundial de Síndrome de Down que se celebró en Irlanda en 2009. Allí además, hizo una presentación en una de las sesiones de trabajo. Un año después podía ser al fin monaguillo en su parroquia y a los catorce recibía el ansiado sacramento de la Confirmación. En 2010 cumplía otro de sus sueños y para el Día Mundial del Síndrome de Down fue invitado a tocar en Turquía con una orquesta sinfónica.

        Su objetivo es ayudar a otros niños. Emmanuel fue educado en casa y sus padres nunca dudaron de sus capacidades. Con esfuerzo y perseverancia este niño podría sobreponerse a la discapacidad. Por ello, la principal labor de este chico es precisamente esto, que su ejemplo de superación valga al resto.

        En sus presentaciones habla al fin y al cabo de su vida, de un adolescente con síndrome de Down que tiene intereses, que le gusta el deporte y la música, que nada, que anda en bicicleta.

        Su objetivo con esto se dividen principalmente en cuatro puntos:

        1. Destacar las habilidades, talentos, dones y el potencial de los niños con esta discapacidad.
        2. Contrarrestar las bajas expectativas en los síndromes de Down.
        3. Demostrar que la alegría de vivir no se opone a estas personas.
        4. Mitigar la prevalencia de que todo lo dicho o escrito sobre el síndrome de Down proviene principalmente de personas sin esta discapacidad.

        Un ejemplo para todos

        Muestra de estas charlas fue la que se produjo en diciembre de 2012 en Houston en la reunión anual sobre la Trisomía 21. Allí Emmanuel encandiló a todos relatando sus aventuras y sus viajes por el mundo, sobre sus estudios y también sobre su violín. También habló una parte en francés y habló sobre las obras de arte que había visitado durante su estancia en París. Luego respondió a preguntas sobre su vida y a dudas que otras personas pueden tener. Su educación en casa fue revelador para muchos así como la importancia de la alfabetización temprana. Ejemplos concretos ayudan sobremanera en una lucha contracorriente. Su testimonio, más por su capacidad de superación que por sus habilidades concretas, son un estímulo y un gran empuje, para tantos niños con síndrome de down y sus familias. No están solos y por supuesto que son útiles, más de lo que se puedan llegar a imaginar.

        Javier Lozano, ReL

        Vea también     El grito de vida en el vientre materno