lunes, 6 de julio de 2026

Esas fobias que nos arruinan la vida: ¿cómo controlarlas?

Las arañas, los pájaros, el vacío o incluso los espacios cerrados… Las fobias complican la vida cotidiana de muchas personas. Afortunadamente, existen formas efectivas de aprender a convivir con estos miedos y superarlos

El zumbido de una abeja, un ascensor abarrotado, un avión que despega o incluso una simple mariposa que cruza el jardín: para algunas personas, estas situaciones cotidianas pueden desencadenar un miedo incontrolable. Según estadísticas mundiales, alrededor de 800 millones de personas sufren de fobias que convierten su vida cotidiana en una verdadera carrera de obstáculos. Pero, ¿de dónde vienen estos miedos? Y, sobre todo, ¿cómo deshacerse de ellos?

Un miedo desproporcionado, pero muy real

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A diferencia de una simple aprensión, la fobia es un miedo intenso, persistente y centrado en un objeto, un animal o una situación muy específica. Las arañas, las serpientes, los pájaros, los payasos o el agua se encuentran entre las fobias más comunes.

"Una fobia es una forma de miedo extremadamente poderosa relacionada con un estímulo muy específico", explica a Aleteia el neurocientífico Sébastien Bohler, autor del libro ¿Por qué tenemos miedo? (ed. Plon).

¿Qué pasa cuando nos sentimos amenazados por una fobia?

Cuando una persona fóbica se enfrenta al objeto de su miedo, su cerebro reacciona como si su supervivencia estuviera amenazada. El corazón se acelera, la respiración se vuelve entrecortada, las manos se humedecen y surge un deseo irrefrenable de huir. Lejos de ser imaginaria, esta reacción corresponde a la activación de los mecanismos biológicos de supervivencia.

"En el centro del cerebro se encuentra una pequeña estructura llamada amígdala cerebral. Como un verdadero sistema de alarma, detecta las amenazas potenciales y desencadena automáticamente una respuesta de protección.

Cuando una persona fóbica ve el objeto de su miedo, la amígdala se activa de manera excesiva. Esto provoca la liberación de adrenalina, noradrenalina y cortisol, las principales hormonas del estrés. El cuerpo se prepara al instante para luchar o huir", explica Sébastien Bohler.

La respuesta a la fobia

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No todos somos iguales ante el miedo. En la mayoría de las personas, cuando un peligro resulta finalmente inofensivo, interviene otra región del cerebro: la corteza prefrontal. Es ella la que analiza la situación y tranquiliza: "Todo está bien, no hay una amenaza real".

"En las personas con fobias, este mecanismo parece menos eficaz. La amígdala sigue enviando señales de alerta, mientras que la corteza prefrontal tiene dificultades para calmarla. El resultado es que la persona queda atrapada en una reacción emocional que, a menudo, sabe que es irracional, pero que no logra controlar", explica el especialista, quien señala que ciertas fobias están directamente relacionadas con miedos ancestrales.

El miedo a las serpientes o a las arañas podría estar relacionado con mecanismos de supervivencia heredados de nuestros antepasados. Otras fobias, como la claustrofobia, activan circuitos cerebrales asociados con el miedo a quedarse sin aire o a quedar atrapado.

Si bien la genética juega un papel importante —algunas personas tienen de forma natural una amígdala más reactiva que otras, lo que las hace más vulnerables a la ansiedad y a las reacciones de miedo—, las experiencias vividas también influyen.

"Un evento traumático puede dejar una huella duradera en el cerebro", advierte Sébastien Bohler. En el caso de Zoé, fue una picadura dolorosa de una abeja lo que desencadenó su miedo a este insecto. "Es el recuerdo de ese dolor lo que me impulsa a huir de ellas; no quiero volver a vivirlo nunca más", recuerda la joven de 28 años. Para otros, como Paul, de 30 años, las fobias pueden aprenderse por imitación.

"Cuando estaba en 3.º de secundaria, tomé un avión para ir a Los Ángeles, en Estados Unidos. Recuerdo haber visto a mi tía, que le tenía mucho miedo a volar, muy alterada. Lloraba y estaba muy angustiada", cuenta el joven, quien ahora sufre ese mismo miedo.

Al día de hoy, muchas personas están recuperando una sensación de libertad que creían haber perdido: viajar, salir, usar el transporte público o disfrutar de la naturaleza sin estar constantemente en alerta.

Anna Ashkova, Aleteia

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Irse como voluntario en verano: el plan que convence cada año a miles de jóvenes católicos

Sus tareas incluyen la construcción de aulas y cocinas, la monitorización nutricional infantil y el apoyo directo en orfanatos y centros de discapacidad.

Hakuna vuelve a organizar

Hakuna vuelve a organizar "escapadas" para universitarios que desean dedicar parte del verano al servicio.


    La imagen de una juventud desmotivada y ajena al esfuerzo parece cada vez más alejada de la realidad. Este verano, miles de jóvenes españoles volverán a demostrarlo participando en misiones humanitarias repartidas por cuatro continentes.

    Movimientos eclesiales como Hakuna y Regnum Christi, congregaciones como los Salesianos y entidades como Cooperación Internacional han organizado un amplio despliegue de iniciativas solidarias que llevarán a jóvenes desde 4º de la ESO hasta universitarios y profesionales a convivir con comunidades vulnerables en África, Asia, Europa y América.

    Con los refugiados de Ucrania

    La ONG Cooperación Internacional, con más de tres décadas de experiencia en programas de apoyo a la infancia y la juventud, vuelve a liderar uno de los proyectos más amplios del verano. Sus voluntarios participarán en actividades que van desde el acompañamiento en hospitales y residencias hasta la rehabilitación de viviendas y el refuerzo educativo de menores en riesgo de exclusión.

    Más de 570 jóvenes cambiarán las vacaciones tradicionales por la oportunidad de trabajar en países como India, Camerún, Costa de Marfil, Marruecos, Polonia, El Salvador, Gambia, Filipinas y Guatemala. Sus tareas incluyen la construcción de aulas y cocinas, la monitorización nutricional infantil y el apoyo directo en orfanatos y centros de discapacidad.

    En Tánger y Asilah, los voluntarios desarrollarán campamentos urbanos y programas de nutrición infantil. En Yamoussoukro, alumnos del colegio Fomento El Prado colaborarán con ADESC en la escolarización de menores y la edificación de infraestructuras básicas, incluido un colegio en N’Gbekro. En Mumbai, trabajarán con Lok Seva Sangam en la atención socioeducativa de familias vulnerables. Y en Polonia, ofrecerán acompañamiento a refugiados ucranianos afectados por la guerra.

    Misiones Salesianas: 13 países en América y África

    La congregación salesiana enviará grupos de voluntarios a 13 países, entre ellos Guinea Ecuatorial, Honduras, Brasil, Uruguay, Colombia, Venezuela, Guatemala, Bolivia, Angola, México, República Dominicana, Argentina y Egipto.

    Los jóvenes participarán en proyectos centrados en menores en situación de vulnerabilidad, colaborando en actividades escolares, de ocio y de acompañamiento personal. Tras meses de preparación, los voluntarios ya conocen sus destinos y se encuentran ultimando los detalles de su viaje.

    Muchos jóvenes deciden dedicar parte de su verano a ayudar a los más necesitados.

    Muchos jóvenes deciden dedicar parte de su verano a ayudar a los más necesitados.archivo

    Hakuna: escapadas solidarias en tres continentes

    El movimiento Hakuna vuelve a organizar numerosas "escapadas" para universitarios que desean dedicar parte del verano al servicio. Sus destinos incluyen Calcuta, República Dominicana, Paraguay, Senegal, Ecuador y Costa Rica.

    En Calcuta, los jóvenes seguirán el legado de la Madre Teresa, compartiendo tiempo con personas en extrema pobreza. En Senegal, se alojarán con los salesianos del barrio de Palanca, acompañando a niños huérfanos o abandonados

    En Paraguay, convivirán con la fundación Kkottongnae para atender a ancianos en situación de vulnerabilidad. En República Dominicana, trabajarán con inmigrantes haitianos que viven en condiciones precarias. Y en Costa Rica, acompañarán a familias en riesgo social y visitarán la zona indígena de Talamanca para compartir la fe con las comunidades locales.

    Regnum Christi: misión evangelizadora y humanitaria

    La Juventud Misionera del Regnum Christi ha preparado viajes a Calcuta y a la Riviera Maya en México. Sus voluntarios colaborarán en la preparación de sacramentos, catequesis y apoyo general a las parroquias locales

    También atenderán necesidades humanitarias mediante proyectos de higiene, educación, juegos para niños y pequeñas obras como instalación de techos o pintura de viviendas.

    Su actividad misionera ya comenzó en junio, con varios grupos que viajaron a Tánger para iniciar las primeras acciones del verano.

    Las iniciativas de estas organizaciones muestran una realidad clara: la juventud española está lejos de la apatía que algunos le atribuyen. Miles de jóvenes dedicarán su verano a construir escuelas, acompañar a personas vulnerables, reforzar la nutrición infantil y compartir su tiempo con quienes más lo necesitan. Una generación que, lejos de quedarse en casa, decide salir al mundo para dejar una huella de esperanza.

    ReL

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