domingo, 18 de enero de 2026

“Sagrado Corazón, en Vos confío”: religiosa explica por qué esta jaculatoria es tan poderosa


 

Una breve jaculatoria puede convertirse en un refugio espiritual en medio de las preocupaciones diarias. Una religiosa de las Carmelitas Samaritanas del Corazón de Jesús explica la importancia de repetir con fe la oración “Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío”.

A través de su cuenta de Instagram, las religiosas compartieron una reflexión sobre esta querida jaculatoria que muchos fieles repiten en su día a día, pero cuyo impacto en la vida cotidiana no siempre es comprendido.

“Si le confiamos todo al corazón de Jesús, las preocupaciones que tenemos en nuestro corazón se vuelven ocupaciones, de tal manera que, cuando vengan a nuestro interior y nos turben, como se las hemos dejado al corazón de Jesús, las espantamos”, explicó la religiosa. 

La hermana señaló que al entregarlo todo a Dios, la paz vuelve a nuestra vida. Sin embargo, aclaró que esta paz solo se alcanza cuando dejamos de darle vueltas al problema y lo ponemos en manos del Señor, confiando plenamente en su amor.

“La mente no se puede dejar en blanco, eso es cierto. Por eso es importante saber parar la mente y ponerla en Dios, y así adquirirás la paz que necesita tu alma”. 

En ese sentido, destacó que esta jaculatoria es realmente un “arma muy, muy, muy grande” que los fieles pueden usar en la vida diaria para enfrentar las dificultades.

“Ve y escóndete, en cada instante, en su corazón”, concluyó.

La reflexión generó una gran respuesta entre los usuarios de redes sociales, quienes compartieron en los comentarios cómo esta jaculatoria los ha ayudado a atravesar momentos difíciles en sus vidas.

“Es verdad a mi me lo enseñó mi catequista en el peor momento que pasamos con mi familia y nos ayudó milagrosamente a salir de ese momento que casi pierdo a mi marido que estaba tan enfermo doy fe 🔥❤️ sagrado corazón de Jesús en ti confío ❤️”.

“Gracias hermana Ana, que bello consejo. Tienes razón hoy precisamente experimente lo que dices esta mañana cuando hice el Rosario y despues hable con nuestro señor Jesus le entregue todas las preocupaciones que tenía y me fui a trabajar y no pensé más en las preocupaciones pues unas de ella era vender una propiedad en el trabajo y el Señor Jesus me dio una venta. Gloria a Dios 🙏🏼🙏🏼🙏🏼🙏🏼🙏🏼🙏🏼 Jesus en ti confío 🙏🏼🙏🏼

“Confiar y entregarle todo al Señor 🙏”.

Confiemos también nosotros todas nuestras dificultades a ese Corazón que tanto nos ama.

Harumi Suzuki, churchpop

Vea también     El Sagrado Corazón de Jesús



León XIV explica cómo el hombre puede vivir una “relación de amistad” con Dios

 

Con la intención de redescubrir la belleza y la importancia del Concilio Vaticano II, el Papa León XIV habló sobre la Constitución Dogmática Dei Verbum

"Si Jesús nos llama a ser amigos, procuremos no dejar esta llamada sin respuesta", dijo el Papa León XIV en la audiencia general del 14 de enero de 2026. Al comentar la Constitución Dogmática Dei Verbum (1965), destacó cuánto "Dios nos habla".

I.Media, Aleteia

Vea también      Sacerdote, amigo de Cristo,
en las manos de Cristo




Evangelio del día - ¿No sería muchísimo mejor escucharlo con la familia proclamado en la Santa Misa Dominical presencial?

 


Libro de Isaías 49,3.5-6.

El me dijo: "Tú eres mi Servidor, Israel, por ti yo me glorificaré".
Y ahora, ha hablado el Señor, el que me formó desde el seno materno para que yo sea su Servidor, para hacer que Jacob vuelva a él y se le reúna Israel. Yo soy valioso a los ojos del Señor y mi Dios ha sido mi fortaleza.
El dice: "Es demasiado poco que seas mi Servidor para restaurar a las tribus de Jacob y hacer volver a los sobrevivientes de Israel; yo te destino a ser la luz de las naciones, para que llegue mi salvación hasta los confines de la tierra".


Salmo 40(39),2.4.7-8.9.10.

Esperé confiadamente en el Señor:
él se inclinó hacia mí
y escuchó mi clamor.
Puso en mi boca un canto nuevo,
un himno a nuestro Dios.
Muchos, al ver esto, temerán

y confiarán en el Señor.
Tú no quisiste víctima ni oblación;
pero me diste un oído atento;
no pediste holocaustos ni sacrificios,
entonces dije: «Aquí estoy».
lo que tengo que hacer:

yo amo, Dios mío, tu voluntad,
y tu ley está en mi corazón».
Proclamé gozosamente tu justicia
en la gran asamblea;
no, no mantuve cerrados mis labios,
Tú lo sabes, Señor.


Carta I de San Pablo a los Corintios 1,1-3.

Pablo, llamado a ser Apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, y el hermano Sóstenes,
saludan a la Iglesia de Dios que reside en Corinto, a los que han sido santificados en Cristo Jesús y llamados a ser santos, junto con todos aquellos que en cualquier parte invocan el nombre de Jesucristo, nuestro Señor, Señor de ellos y nuestro.
Llegue a ustedes la gracia y la paz que proceden de Dios, nuestro Padre, y del Señor Jesucristo.


Evangelio según San Juan 1,29-34.

Al día siguiente, Juan vio acercarse a Jesús y dijo: "Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.
A él me refería, cuando dije: Después de mí viene un hombre que me precede, porque existía antes que yo.
Yo no lo conocía, pero he venido a bautizar con agua para que él fuera manifestado a Israel".
Y Juan dio este testimonio: "He visto al Espíritu descender del cielo en forma de paloma y permanecer sobre él.
Yo no lo conocía, pero el que me envió a bautizar con agua me dijo: 'Aquel sobre el que veas descender el Espíritu y permanecer sobre él, ese es el que bautiza en el Espíritu Santo'.
Yo lo he visto y doy testimonio de que él es el Hijo de Dios".


Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.


Bulle

San Cirilo de Alejandría (380-444)
obispo y doctor de la Iglesia
Comentario al Evangelio de Juan, Libro 2: PG 73, 191-194


“He aquí el Cordero de Dios”

    Y en verdad, un solo cordero murió por todos, preservando así toda la grey de los hombres para Dios Padre: uno por todos, para someternos todos a Dios; uno por todos, para ganarlos a todos; en fin, para que todos no vivan ya para sí, sino para el que murió y resucitó por ellos…
    Estando efectivamente implicados en multitud de pecados y siendo, en consecuencia, esclavos de la muerte y de la corrupción, el Padre entregó a su Hijo en rescate por nosotros, uno por todos, porque todos subsisten en Él y Él es mejor que todos. Uno ha muerto por todos, para que todos vivamos en Él.
La muerte que absorbió al Cordero degollado por nosotros, también en Él y con Él, se vio precisada a devolvernos a todos la vida. Todos nosotros estábamos en Cristo, que por nosotros y para nosotros murió y resucitó.
    Abolido, en efecto, el pecado, ¿quién podía impedir que fuera asimismo abolida por Él la muerte, consecuencia del pecado? Muerta la raíz, ¿cómo puede salvarse el tallo? Muerto el pecado, ¿qué justificación le queda a la muerte? Por tanto, exultantes de legítima alegría por la muerte del Cordero de Dios, lancemos el reto: “¿Dónde está, muerte, tu victoria? ¿Dónde está, infierno, tu aguijón?”
    Como en cierto lugar cantó el salmista: A la maldad se le tapa la boca, y en adelante no podrá ya seguir acusando a los que pecan por fragilidad, porque “Dios es el que justifica. Cristo nos rescató de la maldición de la ley, haciéndose por nosotros un maldito”, para que nosotros nos veamos libres de la maldición del pecado. (EDD)

Reflexión sobre el cuadro

Conocemos bien las palabras que abren el Evangelio de hoy: “He aquí el Cordero de Dios”. Las escuchamos en cada misa cuando el sacerdote eleva la hostia antes de la Sagrada Comunión. En ese momento, nuestra atención se aleja de nosotros mismos y se fija por completo en Jesús, Aquel que se entrega a nosotros como Pan de Vida. Toda la misión de Juan el Bautista consistió en apartar la atención de sí mismo y dirigirla hacia Cristo. La misa hace lo mismo: atrae nuestra mirada por completo hacia el Señor que viene a nosotros en la Sagrada Eucaristía.

Siempre me ha llamado la atención lo rápido que sucede todo después de recibir la Sagrada Comunión. Se nos da el Cuerpo mismo de Cristo y, casi inmediatamente, el sacerdote ofrece una breve oración, una bendición final, y nos envía a salir. Apenas hay pausa entre el don de la hostia sagrada que recibimos y la misión que se nos encomienda. La Iglesia no pierde tiempo porque Cristo no quiere quedarse solo en nuestras lenguas... quiere ser llevado a las calles, a los lugares de trabajo, a los hospitales, a las escuelas, a todos los rincones del mundo. La misa termina y se nos envía en misión para proclamar. Salimos del altar como tabernáculos vivientes, con Cristo ardiendo en nuestro interior, llamados a encender los corazones con el amor que acabamos de consumir. La comunión no es solo para nosotros, es combustible para el mundo.

Los defensores de la Eucaristía, pintado alrededor de 1625 por Peter Paul Rubens, es una poderosa celebración barroca de la fe católica en la presencia real de Cristo en la Sagrada Eucaristía. Fue pintado durante una época de intensos conflictos religiosos en Europa, una respuesta católica al protestantismo que se extendía por toda Europa. Rubens pinta un grupo de santos imponentes estrechamente relacionados con la devoción y la doctrina eucarísticas, entre los que se encuentran los primeros Padres de la Iglesia, como San Jerónimo y San Ambrosio, teólogos medievales como Santo Tomás de Aquino y grandes santos como Santa Clara de Asís, presentándolos como una fuerza espiritual unificada que custodia el Santísimo Sacramento. Los santos aparecen rodeando una magnífica custodia, y sus gestos dirigen la mirada del espectador hacia la hostia consagrada en el centro, el corazón mismo del culto católico. El Espíritu Santo, en forma de paloma, se cierne sobre ellos, mientras que los ángeles sostienen guirnaldas de flores y frutos. En la parte inferior se ven los libros de las Escrituras, el lugar donde todo comienza.

by Padre Patrick van der Vorst

Oración

Señor Jesús:

Nos presentamos ante ti sabiendo que nos llamas y que nos amas tal como somos.

"Tú tienes palabras de vida eterna y nosotros hemos creído y conocido que tú eres el Hijo de Dios" (Jn. 6,69).

Tu presencia en la Eucaristía ha comenzado con el sacrificio de la última cena y continúa como comunión y donación de todo lo que eres.
Aumenta nuestra FE.

Por medio de ti y en el Espíritu Santo que nos comunicas, queremos llegar al Padre para decirle nuestro SÍ unido al tuyo.

Contigo ya podemos decir: Padre nuestro.

Siguiéndote a ti, "camino, verdad y vida", queremos penetrar en el aparente "silencio" y "ausencia" de Dios, rasgando la nube del Tabor para escuchar la voz del Padre que nos dice: "Este es mi Hijo amado, en quien tengo mi complacencia: Escuchadlo" (Mt. 17,5).

Con esta FE, hecha de escucha contemplativa, sabremos iluminar nuestras situaciones personales, así como los diversos sectores de la vida familiar y social.

Tú eres nuestra ESPERANZA, nuestra paz, nuestro mediador, hermano y amigo.

Nuestro corazón se llena de gozo y de esperanza al saber que vives "siempre intercediendo por nosotros" (Heb. 7,25).

Nuestra esperanza se traduce en confianza, gozo de Pascua y camino apresurado contigo hacia el Padre.

Queremos sentir como tú y valorar las cosas como las valoras tú. Porque tú eres el centro, el principio y el fin de todo.

Apoyados en esta ESPERANZA, queremos infundir en el mundo esta escala de valores evangélicos por la que Dios y sus dones salvíficos ocupan el primer lugar en el corazón y en las actitudes de la vida concreta.

Queremos AMAR COMO TÚ, que das la vida y te comunicas con todo lo que eres.

Quisiéramos decir como San Pablo: "Mi vida es Cristo" (Flp. 1,21).

Nuestra vida no tiene sentido sin ti.

Queremos aprender a "estar con quien sabemos nos ama", porque "con tan buen amigo presente todo se puede sufrir". En ti aprenderemos a unirnos a la voluntad del Padre, porque en la oración "el amor es el que habla" (Sta. Teresa).

Entrando en tu intimidad, queremos adoptar determinaciones y actitudes básicas, decisiones duraderas, opciones fundamentales según nuestra propia vocación cristiana.

CREYENDO, ESPERANDO Y AMANDO, TE ADORAMOS con una actitud sencilla de presencia, silencio y espera, que quiere ser también reparación, como respuesta a tus palabras: "Quedaos aquí y velad conmigo" (Mt. 26,38).

Tú superas la pobreza de nuestros pensamientos, sentimientos y palabras; por eso queremos aprender a adorar admirando el misterio, amándolo tal como es, y callando con un silencio de amigo y con una presencia de donación.

El Espíritu Santo que has infundido en nuestros corazones nos ayuda a decir esos "gemidos inenarrables" (Rom. 8,26) que se traducen en actitud agradecida y sencilla, y en el gesto filial de quien ya se contenta con sola tu presencia, tu amor y tu palabra.

En nuestras noches físicas y morales, si tú estás presente, y nos amas, y nos hablas, ya nos basta, aunque muchas veces no sentiremos la consolación.

Aprendiendo este más allá de la ADORACIÓN, estaremos en tu intimidad o "misterio".

Entonces nuestra oración se convertirá en respeto hacia el "misterio" de cada hermano y de cada acontecimiento para insertarnos en nuestro ambiente familiar y social y construir la historia con este silencio activo y fecundo que nace de la contemplación.

Gracias a ti, nuestra capacidad de silencio y de adoración se convertirá en capacidad de AMAR y de SERVIR.

Nos has dado a tu Madre como nuestra para que nos enseñe a meditar y adorar en el corazón. Ella, recibiendo la Palabra y poniéndola en práctica, se hizo la más perfecta Madre.

Ayúdanos a ser tu Iglesia misionera, que sabe meditar adorando y amando tu Palabra, para transformarla en vida y comunicarla a todos los hermanos.
Amén.

Juan Pablo II

(ACI)

sábado, 17 de enero de 2026

Una pareja, una familia, tres sacramentos: la historia de Antoine y Marion

 

tres sacramentos familia
Una pareja amorosa y profundamente conmovida comparte su historia con los lectores de Aleteia. Antoine y Marion, jóvenes padres y recién casados, están experimentando un fructífero y enriquecedor retorno a la fe, bendecidos por haber recibido tres sacramentos en menos de un año. Aquí está su testimonio

Se van de viaje para una escapada romántica de fin de semana y aprovechan para compartir, por teléfono (con altavoz), el intenso año que acaban de vivir, entre el nacimiento y el bautizo de su hija, una confirmación y su boda religiosa. Antoine y Marion, ambos de 35 años, viven en un pequeño pueblo de Lorena y, durante el último año, han experimentado un profundo retorno a la fe, que hoy quieren compartir.

Aunque Marion se crio en la fe cristiana y conserva con cariño sus años en las Girl Scouts, poco a poco se fue alejando de la práctica religiosa. Antoine, en cambio, fue bautizado, pero no confirmado y se mantuvo relativamente alejado de la Iglesia. Ella es originaria de Burdeos, pero se ha mudado más de veinte veces, mientras que él es de Lorena, de donde nunca se ha ido. Se conocieron a través de una aplicación de citas y fue amor a primera vista. "Decidimos casarnos rápidamente, y ambos imaginamos inmediatamente una boda por la iglesia. Pero también sabíamos que no debía ser solo el día de la ceremonia, conscientes de que necesitábamos un compromiso a largo plazo. Así que, poco a poco, empezamos a volver a Misa juntos los domingos". 

tres sacramentos familia

Un calendario de tardes de preparación

Y entonces, la primera hermosa señal de Dios: en la pequeña parroquia de Lorena, todos los domingos, durante sus sermones, el sacerdote aludía sistemáticamente a las parejas y al matrimonio cristiano.

"Así que terminamos hablando con el sacerdote, el padre Philippe, para explicarle nuestro deseo de casarnos por la iglesia, y él nos dio el programa de las tardes de preparación matrimonial". Allí, la pareja conoció a otras parejas, hizo amigos a quienes volvían a ver los domingos en misa y profundizaron en sus reflexiones, especialmente sobre la importancia del sacramento del matrimonio.

"Al enterarse de que no me habían confirmado, el padre Philippe se ofreció a prepararme también", continúa Antoine, ya padre del pequeño Maël de un matrimonio anterior, cuyas semanas se llenaban rápidamente. "El jueves por la noche, preparación matrimonial, el viernes por la noche, preparación para la confirmación, y el domingo por la mañana, ¡misa!", dice riendo.

Entre su trabajo como encargado del servicio de aire acondicionado, su afición como apicultor aficionado (que espera profesionalizar) y la llegada de su pequeña Clotilde el 9 de marzo, su agenda se ha vuelto repentinamente muy apretada. Hasta ahora, ha sido bastante hogareño. Y, sin embargo, como confiesa Antoine: "Siento que estoy emprendiendo un camino de rectitud, con más apertura hacia los demás y también más atención a la belleza de la vida". 

Bautismo, confirmación, matrimonio

Y así fue que, tras el bautismo de Clotilde el 8 de mayo (¡y también unas tardes de preparación para el bautismo!), recibió los frutos del Espíritu Santo el domingo de Pentecostés, rodeado de Marion, su familia y algunos amigos, algunos de los cuales no eran particularmente religiosos.

Luego llegó el 27 de septiembre, con el sacramento del matrimonio, que recibieron en una iglesia de la región de Gironda. Y otra señal de Dios: "El párroco local, abrumado por tres bodas el mismo día, nos informó en el último minuto que un sacerdote parisino, que estaba de vacaciones, había accedido a casarnos, lo que nos permitió tener más tiempo en la iglesia para disfrutar de una hermosa misa". Esto también dio tiempo a la congregación para conmoverse hasta las lágrimas ante la belleza de los himnos, tan cuidadosamente elegidos, en particular un canon a la Virgen María, "Naveguemos en el viento del mar".

bapteme-clothilde
Bautizo de Clothilde, mayo de 2025.

Desde entonces, la joven pareja se ha sentido "en las nubes, con el viento del Espíritu impulsándonos" y decidió involucrarse en su parroquia. "Gracias a nuestro dinámico sacerdote, la vida en nuestra parroquia es muy rica. Hemos tenido muchos encuentros maravillosos, hemos recibido mucha ayuda y sonrisas al prepararnos para nuestros tres sacramentos, así que ahora, a su vez, nos hemos convertido en una pareja mentora en la preparación matrimonial y participamos en las reuniones de los lunes por la noche para orar con otros feligreses", dicen los enamorados al unísono.

"Creo que nuestra historia resuena en la gente; ¡recibir tanto en tan poco tiempo es posible! Nuestra historia es sencilla y accesible para todos, y sentimos que debemos compartirla", dicen con una sonrisa, tras cruzar la frontera belga para llegar a un pequeño hotel para una escapada romántica de fin de semana. Clotilde está al cuidado de su abuela paterna, y aunque Antoine y Marion son hijos únicos, ¡nos aseguran que su hija no lo será! 

Bérengère De Portzamparc, Aleteia

Vea también     Vivir y gozar el Matrimonio