La Joven Orquesta Juan Pablo II volvió a llevar la esperanza donde más se necesita, siguiendo el llamado de Mons. García Beltrán a seguir juntos el camino hacia la libertad

Alfonso Valenzuela, director de la Joven Orquesta Sinfónica Juan Pablo II, durante el concierto celebrado en el colegio Juan Pablo II de Parla.
Más de 70 internos de los centros penitenciarios de Valdemoro, Navalcarnero y Aranjuez asistieron el pasado 18 de abril a un concierto de la Joven Orquesta Juan Pablo II en Parla, en una jornada marcada por la emoción, los aplausos y los recuerdos de infancia. La actuación, interpretada por 50 alumnos de la Joven Orquesta, contó con la presencia del obispo de Getafe, Ginés García Beltrán y supuso el inicio del Proyecto Dimas, con el que la Joven Orquesta pretende llevar la belleza de la música de forma totalmente gratuita a quienes buscan esperanza, consuelo y escucha.
El evento, celebrado con motivo de la Jornada diocesana de pastoral penitenciaria de Getafe, comenzó con un concierto para internos de los centros penitenciarios de la diócesis, con un repertorio que incluyó piezas tan conocidas como O mio babbino caro y Nessun dorma, de Giacomo Puccini, Peer Gynt, de Grieg. También conocidas bandas sonoras, desde La gran evasión y La Bella y la Bestia hasta Piratas del Caribe o Cómo entrenar a tu dragón, junto a un medley de Pixar.
Las lágrimas de un interno: “Di un salto a mi infancia”
El concierto estuvo precedido por la oración y breve intervención del obispo de Getafe, Ginés García Beltrán, que invitó a los asistentes a recorrer juntos un camino de esperanza hacia la libertad.
Uno de asistentes internos, Juan C., calificó la experiencia como “algo inolvidable”, lo que cobra mayor sentido “tras tantos días sin ver la luz o poder comunicarme”. Describió así la emoción vivida durante la actuación: “Cuando escuché La Bella y la Bestia me puse a llorar. Fue un salto a mi infancia”.
Por encima de todo, celebró la oportunidad de reinsertarse y de pasar un día en comunidad. “Aunque no podamos estar con personas en la calle, nos han dado la oportunidad de poder hablar con los demás y relacionarnos como cualquier persona, sin problema alguno”. Concluyó con un recordatorio a los asistentes de la importancia de la familia, especialmente de las madres: “Cuando te diga que siempre va a estar ahí, es la verdad. Siempre va a estar, y nunca te va a fallar”.
La actuación concluyó entre aplausos del público, que pidió un bis, y continuó con un almuerzo compartido en el que internos y alumnos pudieron conversar y compartir experiencias. La jornada terminó con momentos de convivencia, como un improvisado partido de fútbol o la interpretación del Cumpleaños feliz para uno de los internos. Dos anécdotas que mostraron la esperanza de la redención y la posibilidad de empezar de nuevo, pero que también reflejaron cómo una juventud alegre y comprometida es capaz de sacar lo mejor de los demás.
Tras el almuerzo tuvo lugar una mesa redonda integrada por asociaciones dedicadas al acompañamiento y reinserción en el ámbito penitenciario dedicada abordar las intervenciones con jóvenes en riesgo de exclusión social. En la mesa, moderada por Pablo Morata, capellán del Centro Penitenciario Madrid III de Valdemoro, participaron la Escuela Comarcal Arzobispo Morcillo, de Cáritas Getafe, la Fundación Unblock y Salesianos de Fuenlabrada – Centro Juvenil Naranjoven.
Tras una puesta en común, la celebración de la Santa Misa puso el broche final a la jornada, en la que fue determinante la presencia de voluntarios de los tres centros de la diócesis, haciendo posible la buena marcha en la celebración del evento.
Alumnos e internos unidos por la reinserción
Con esta jornada queda inaugurado el Proyecto Dimas, que la Fundación Educatio Servanda y la Joven Orquesta Sinfónica Juan Pablo II definen como la respuesta al llamado de realizar las obras de misericordia en el ámbito penitenciario.
La Joven Orquesta define así los pilares del Proyecto Dimas, prevención, acompañamiento y reinserción:
“Queremos fomentar la prevención en nuestros alumnos, que conozcan la realidad penitenciaria y las actividades delictivas que la causan. Pero vamos más allá: queremos acompañarlos durante su condena, visitarles como ya hacemos con labores de voluntariado. Y, si nos lo permiten las circunstancias, poder impartir algún día talleres de aprendizaje de música y tocar, dentro o fuera de prisión. En tercer lugar, visualizamos la orquesta también como un elemento que facilite la reinserción”.
Una vez que el preso ha reconocido su error, ha pedido perdón, muestra arrepentimiento y cumple su condena, es merecedor de una segunda oportunidad. Acompañarle en este proceso es una de las misiones centrales de Proyecto Dimas.
Un proyecto tan enriquecedor como extenuante y costoso, cuyas expectativas se buscan alcanzar en el día a día, interno a interno, pieza a pieza. Los impulsores de la Joven Orquesta celebran una primera experiencia de interpretación y comunidad con los internos, confiando en que posteriores oportunidades contribuyan a la reinserción, la prevención y al amparo del prójimo.
Próximo concierto para enfermos de ELA
La logística y el esfuerzo diario son dos dificultades siempre presentes en la labor de la Joven Orquesta, pero no son los únicos. Junto al Proyecto Dimas, la Joven Orquesta ofrece conciertos totalmente gratuitos en todo tipo de instituciones que precisan de esperanza, desde hospitales y residencias hasta centros de cuidados paliativos.
El próximo concierto de la Joven Orquesta será, Dios mediante, en verano de 2026 en el Hospital Enfermera Isabel Zendal, con un repertorio dedicado a personas con una expectativa de vida muy reducida, sus familiares y personal sanitario.
[Es posible colaborar con el próximo concierto y los alumnos de la Joven Orquesta desde la plataforma de Fundación Triodos]
Desde este 21 de abril, la Joven Orquesta Sinfónica Juan Pablo II acaba de iniciar distintas campañas para alcanzar el presupuesto del concierto, estimado en 4.000 euros. Es el caso de la emprendida con la Fundación Triodos, dedicada al apoyo de iniciativas que aspiran al desarrollo de una sociedad más humana y sostenible. Las personas interesadas en ayudar a este apasionante proyecto pueden colaborar a través de este enlace.

El próximo concierto de la Joven Orquesta Juan Pablo II tendrá lugar en verano, con un repertorio dedicado a personas con una expectativa de vida muy reducida.
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