sábado, 17 de octubre de 2026

¿Qué hacer para no perder la paciencia al criar hijos?

¿Alguna vez has sentido culpa luego de regañar a tus hijos? Sentir que perdemos la paciencia al criar es un sentimiento frecuente, pero tiene solución

Por naturaleza, los niños suelen ser traviesos y, en ocasiones, los padres pueden enfrentarse a ciertos momentos donde su paciencia se pone a prueba y aunque no siempre es fácil controlarla, es posible abordar la situación de manera que no termines gritando y con un sentimiento de culpa o arrepentimiento.

Ante esto, existe una serie de puntos que puedes aplicar en tu día a día para tener un mejor control en esos momentos en los que sientes que tu paciencia se está agotando. 

1Entender la raíz de los berrinches 

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Los niños no siempre hacen berrinches porque sí, simplemente, están aprendiendo a comunicarse y a gestionar sus sentimientos y emociones. Al no encontrar la manera correcta de hacerlo, pueden sentir frustración y es ahí, cuando viene el llanto y las rabietas. Ahora puedes comprender que tu pequeño solo está tratando de pedir ayuda.

2Comprender los berrinches no significa permitirle todo

Una vez que hayas comprendido qué es lo que generó tal molestia en tu pequeño, es fundamental que le hagas saber que no todo lo que pida es correcto para él en ese momento, por ende debe haber límites y una corrección fraterna que les permita mantener la conexión de su vínculo. 

3Llamados a practicar el amor y dominio propio

El amor a nuestros hijos, también se demuestra a través del dominio propio y de la paciencia. Dios nos invita a poner en práctica todo aquello que nos lleve a actuar con  docilidad mostrando la mejor versión de nosotros mismos.

"El que tarda en enojarse muestra gran inteligencia, el iracundo pone de manifiesto su necedad". Prov 14,29

Oración para tener la paciencia de san Juan Crisóstomo

Oración para tener la paciencia de san Juan Crisóstomo

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4Pedir paciencia en oración

La paciencia es uno de los frutos del Espíritu Santo. No dudes en pedirla, dedicando unos minutos de oración al día, especialmente cuando sea momento de corregir a los hijos con sabiduría.

La Sagrada Escritura, menciona que Dios además de ser un padre misericordioso, es también, paciente con nosotros como sus hijos, por lo tanto, estamos llamados a vivir la paciencia especialmente en casa con los niños. 

5Practica la empatía con los hijos

Según estudios de la APA (Asociación de Psicología Americana), respaldan firmemente que los padres que practican la empatía con sus hijos sientan las bases para un desarrollo emocional y social saludable. Además señala que el rol de los cuidadores no solo trata de poner reglas, sino de actuar como el principal espejo y ejemplo del niño, fortaleciendo así el vínculo con ellos. 

6Pedir disculpas cuando sea necesario

La especialista en adolescencia Diana Al Azem, menciona la importancia de pedir disculpas a los hijos cuando los padres hayan cometido un error o hayan perdido por completo la paciencia hiriendo a los niños.

 "La falta de disculpas, puede enseñar a los niños patrones de comunicación poco saludables y les dificulta a la hora de establecer relaciones interpersonales positivas en el futuro". Menciono Diana Azem.

Cómo ves, sentir enojo y frustración son emociones normales, pero que como padres pueden aprender a controlar. De modo que puedan comunicar con amor y respeto las a sus hijos, pensando en que ustedes son el primer reflejo de enseñanza para ellos. 

Karen Hutch, Aleteia

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Cómo es el amor verdadero, según Amoris Laetitia

 Cómo es el amor verdadero,

Book Amoris Laetitia by Pope Francis April 08, 2016

El 19 de marzo de 2026 se cumplían diez años de la publicación de Amoris Laetitia, segunda exhortación apostólica del pontificado del Papa Francisco. En el marco de este aniversario, Aleteia hace un repaso de sus enseñanzas


El 19 de marzo de 2016, el Papa Francisco le regaló al mundo su exhortación apostólica Amoris Laetitia, resultado de los dos sínodos de 2014 y 2015 sobre las familias.

Este documento habla, principalmente, sobre el amor, la familia, la fecundidad, la educación de los hijos y la pastoral familiar.

Hoy, a diez años de su publicación, Aleteia rescata la explicación del amor verdadero que el documento ofrece a partir del Canto de la caridad de san Pablo. 

El amor verdadero

1El amor es paciente

Esto se refiere a no agredir dejándose llevar por los impulsos.

“La paciencia de Dios es ejercicio de la misericordia con el pecador y manifiesta el verdadero poder”, escribió Francisco.

Esta paciencia se afianza, dice el Papa, al reconocer que “el otro también tiene derecho a vivir en esta tierra junto a mí, así como es”.

2Es servicial

En hebreo, amar es “hacer el bien”. San Pablo aclara que el amor no es solo un sentimiento, sino una actividad que acompaña a la paciencia.

En el servicio, experimentamos “la felicidad de dar, la nobleza y la grandeza de donarse sobreabundantemente, sin medir, sin reclamar pagos, por el solo gusto de dar y de servir”.

3No tiene envidia

¿Por qué la envidia es lo contrario al amor? Porque “mientras el amor nos hace salir de nosotros mismos, la envidia nos lleva a centrarnos en el propio yo”.

En este punto, se hace elemental aceptar que “cada uno tiene dones diferentes y distintos caminos en la vida” para dejar de ver los logros y alegrías del otro como una amenaza.

“El amor nos lleva a una sentida valoración de cada ser humano, reconociendo su derecho a la felicidad” 

4No hace alarde, no es arrogante

Amoris Laetitia aclara: quien ama “sabe ubicarse en su lugar sin pretender ser el centro”.

En esta contraposición del amor con la vanagloria, la arrogancia y el -equivocadamente- sentirse superior aparece una de las virtudes más importantes: la humildad.

“La actitud de humildad aparece aquí como algo que es parte del amor, porque para poder comprender, disculpar o servir a los demás de corazón, es indispensable sanar el orgullo y cultivar la humildad”, explica Francisco.

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5No obra con dureza

“El amor no obra con rudeza, no actúa de modo descortés, no es duro en el trato”; en cambio, actúa con amabilidad. Esto se lleva a la vida en las formas, las palabras -en las que se dicen y en las que se callan- y en los gestos.

En la familia: “Una mirada amable permite que no nos detengamos tanto en sus límites, y así podamos tolerarlo y unirnos en un proyecto común, aunque seamos diferentes”.

6No busca su propio interés

El documento cita a santo Tomás de Aquino para recordar que “pertenece más a la caridad querer amar que querer ser amado”.

“El amor puede ir más allá de la justicia y desbordarse gratis, ‘sin esperar nada a cambio’ (Lc 6,35), hasta llegar al amor más grande, que es ‘dar la vida’ por los demás (Jn 15,13)”.

7No se irrita

Este punto se refiere a “una reacción interior de indignación provocada por algo externo. Se trata de una violencia interna, de una irritación no manifiesta que nos coloca a la defensiva”.

Ante esta indignación, Amoris Laetitia invita a seguir el Evangelio: mirar la viga en el propio ojo.

“Una cosa es sentir la fuerza de la agresividad que brota y otra es consentirla, dejar que se convierta en una actitud permanente”

8No lleva cuentas del mal

Lo contrario a llevar cuenta del mal -o ser rencoroso- es el perdón. Ese perdón, explica el documento, “se fundamenta en una actitud positiva, que intenta comprender la debilidad ajena y trata de buscarle excusas a la otra persona”.

Para vencer el rencor hace falta dejar la tentación de imaginar y suponer el mal de la otra persona, pues de no hacerlo, aparece la sed de venganza.

“Ppoder perdonar necesitamos pasar por la experiencia liberadora de comprendernos y perdonarnos a nosotros mismos”, pero sobre todo, de sabernos perdonados por Dios.

9No se alegra de la injusticia, goza con la verdad

Alegrarse por el bien del otro, por sus logros y el reconocimiento de sus capacidades y buenas obras solo es posible cuando dejamos de competir y compararnos.

“Cuando una persona que ama puede hacer un bien a otro, o cuando ve que al otro le va bien en la vida, lo vive con alegría, y de ese modo da gloria a Dios”.

10Todo lo disculpa

Disculpar todo en este texto tiene que ver con  “guardar silencio” sobre los defectos del otro. “Implica limitar el juicio, contener la inclinación a lanzar una condena dura”.

“El amor convive con la imperfección, la disculpa, y sabe guardar silencio ante los límites del ser amado”

11Cree todo

La confianza permite una relación de libertad. No es necesario controlar y vigilar, tampoco vivir alimentando sospechas. “El amor confía, deja en libertad, renuncia a controlarlo todo, a poseer, a dominar”.

Esa libertad, nos enseña Francisco, “permite que la relación se enriquezca y no se convierta en un círculo cerrado sin horizontes”; pero también permite la sinceridad y la transparencia.

12Espera todo

El término griego del que deriva esta frase significa que “sobrelleva con espíritu positivo todas las contrariedades”. Es decir, mantenerse firme aún en lo hostil, amar aún cuando la situación invita a hacer lo contrario.

“La persona fuerte es la persona que puede romper la cadena del odio, la cadena del mal”.

Majo Frías, Aleteia

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Fusilados, torturados y arrojados al mar: los 20 curas mártires de Ibiza que suben a los altares

Todo cambió con el desembarco de las fuerzas republicanas dirigidas por el capitán Alberto Bayo. Este sábado serán beatificados.

Algunos religiosos fueron arrestados en sus parroquias, otros mientras intentaban esconderse en casas familiares, y varios acabaron concentrados en el Castillo de Ibiza.

Algunos religiosos fueron arrestados en sus parroquias, otros mientras intentaban esconderse en casas familiares, y varios acabaron concentrados en el Castillo de Ibiza.


    La diócesis de Ibiza vivirá este sábado 17 de octubre una de las jornadas más importantes de su historia reciente con la beatificación de 20 sacerdotes asesinados durante la persecución religiosa de 1936. El Diario de Ibiza cuenta sus historias. 

    La ceremonia, que tendrá lugar en la catedral de Santa María, reconocerá oficialmente como mártires a unos hombres que fueron ejecutados exclusivamente por su condición de sacerdotes durante las dramáticas semanas que siguieron al desembarco republicano en las Pitiusas.

    Treinta y ocho días de terror

    La celebración llega noventa años después de unos acontecimientos que dejaron una profunda huella en la memoria de Ibiza y Formentera. Para comprender el significado de esta beatificación es necesario regresar al verano de 1936, cuando las islas vivieron uno de los capítulos más dolorosos de su historia.

    Hasta el 7 de agosto de 1936, la Guerra Civil apenas había derramado sangre en Ibiza y Formentera. Tras el levantamiento militar del 18 de julio, ambas islas permanecieron inicialmente bajo control de los sublevados sin que se registraran asesinatos. Todo cambió con el desembarco de las fuerzas republicanas dirigidas por el capitán Alberto Bayo.

    Durante los 38 días que transcurrieron entre el 7 de agosto y el 13 de septiembre, las Pitiusas quedaron sumidas en una espiral de violencia. Las ejecuciones, detenciones y represalias se sucedieron a un ritmo frenético. En aquel contexto, los sacerdotes se convirtieron en uno de los principales objetivos de los milicianos, que identificaban a la Iglesia como una institución vinculada al bando nacional.

    La persecución fue especialmente intensa. Algunos religiosos fueron arrestados en sus parroquias, otros mientras intentaban esconderse en casas familiares, y varios acabaron concentrados en el Castillo de Ibiza, convertido en prisión improvisada. La mayoría serían asesinados sin juicio alguno.

    El joven sacerdote arrojado al mar

    El primero en morir fue Juan Torres Torres. Tenía apenas 24 años y llevaba poco más de dos meses ordenado sacerdote. Había celebrado su primera misa el 24 de junio de 1936 y estaba destinado como ecónomo en la parroquia del Pilar de Formentera.

    El mismo día del desembarco republicano fue detenido junto al sargento retirado Lucas Ramón Cardona. Ambos fueron trasladados al puerto de la Savina, donde fueron fusilados. Después, sus cuerpos fueron cargados en una embarcación y arrojados al mar en es Freus con pesos atados para impedir que flotaran.

    Su caso simboliza la tragedia de una generación de sacerdotes que apenas comenzaba su ministerio cuando se vio atrapada por la violencia de la guerra.

    Fusilados junto a sus familias

    La persecución no se limitó a los religiosos. En algunos casos alcanzó también a sus familiares. Así ocurrió con Antonio Tur Costa, párroco de Sant Carles, que tenía 32 años.

    El 8 de agosto fue detenido junto a su padre, un agricultor de 65 años. Ambos fueron conducidos frente a la iglesia parroquial y fusilados bajo un gran algarrobo. Después, la iglesia fue saqueada y quemada.

    La escena constituye una de las imágenes más impactantes de aquellos días: un sacerdote y su padre ejecutados juntos ante el mismo templo donde el primero había servido pastoralmente.

    El sacerdote que murió gritando "¡Cristo Rey!"

    Entre las historias más dramáticas destaca la de Antonio Roig Guasch, párroco de Sant Francesc Xavier de Formentera.

    Tras ser detenido fue encarcelado y sometido a malos tratos. Cuando decidió trasladársele al Castillo de Ibiza, empezó para él un auténtico vía crucis. Desde el puerto hasta la subida de sa Carrossa fue insultado y humillado por una multitud y por sus propios custodios.

    Diversos testimonios señalan que los milicianos intentaron obligarle a lanzar vivas a la República. Según los relatos conservados, respondió proclamando su fidelidad a Cristo. Finalmente fue abatido a disparos antes de llegar al Castillo.

    Una caza sistemática por toda la isla

    A medida que avanzaba agosto, la persecución adquirió un carácter cada vez más organizado. Los milicianos recorrieron pueblos y parroquias buscando sacerdotes que aún permanecían ocultos.

    Antonio Cardona Vingut, párroco de Santa Gertrudis desde hacía dos décadas, pudo escapar inicialmente. Sin embargo, decidió regresar a su parroquia después de poner a salvo a su ama de llaves. Aquella misma noche fue detenido.

    José Ramón Escandell, párroco de Sant Rafel, fue encontrado rezando cerca de la iglesia. José Torres Torres fue arrestado en ses Salines. Miguel Riera Bonet fue capturado en Sant Antoni. Antonio Ramón Orvay cayó en Sant Jordi.

    Uno tras otro fueron ingresando en el Castillo de Ibiza, donde permanecerían recluidos hasta el desenlace final.

    Ancianos, enfermos y sacerdotes jóvenes

    El grupo de futuros mártires reflejaba toda la realidad del clero pitiuso de la época. Había jóvenes recién ordenados y sacerdotes veteranos que llevaban décadas al servicio de sus comunidades.

    Entre estos últimos se encontraba Miguel Planells Tur, canónigo de la catedral y de 70 años de edad. Debido a una enfermedad apenas podía caminar. Cuando fue detenido, los milicianos le obligaron a avanzar pinchándole las piernas con bayonetas. Llegó al Castillo con graves heridas en tobillos y pantorrillas.

    También estaba José Tur Bennasar, de 77 años, uno de los más ancianos del grupo.

    Frente a ellos aparecían sacerdotes veinteañeros, como José Tur Ferrer o José Serra Ribas, que habían iniciado su ministerio apenas un año antes.

    La violencia no distinguió edades ni trayectorias.

    Uno de los episodios más conmovedores fue el protagonizado por Andrés Tur Tur.

    Tras el desembarco republicano consiguió huir y ocultarse en la casa familiar de Jesús. Durante varios días logró evitar la detención. Sin embargo, los milicianos amenazaron con arrestar a sus hermanos si él no se entregaba.

    Ante esa situación decidió presentarse voluntariamente. Sabía perfectamente cuál podía ser su destino. Fue encarcelado y acabaría muriendo con los demás sacerdotes el 13 de septiembre.

    La matanza del Castillo

    El momento culminante de la tragedia llegó el 13 de septiembre de 1936.

    Ese mismo día Ibiza había sufrido un devastador bombardeo que causó la muerte de numerosos civiles. Horas después, en medio del caos y la tensión, se produjo una de las mayores matanzas de la Guerra Civil en Baleares.

    Cerca de un centenar de prisioneros retenidos en el Castillo fueron ejecutados con fusiles, ametralladoras y explosivos. Entre ellos se encontraban los sacerdotes encarcelados durante las semanas anteriores.

    De los 22 religiosos que estaban presos, solamente cuatro lograron sobrevivir. Uno de ellos fue Vicente Ferrer Guasch, quien incluso recibió el llamado tiro de gracia, pero milagrosamente sobrevivió fingiendo estar muerto entre los cadáveres.

    Los otros diecisiete sacerdotes encarcelados fueron asesinados aquella noche.

    Un legado de fe y reconciliación

    La Iglesia sostiene que los 20 sacerdotes murieron por odio a la fe y no por actividades políticas o militares. Ese reconocimiento es precisamente lo que fundamenta su beatificación como mártires.

    La catedral de Ibiza, situada a escasos metros de los lugares donde muchos de ellos encontraron la muerte, será ahora el escenario donde la Iglesia los proclamará beatos. Un reconocimiento que llega nueve décadas después y que convierte a estos veinte sacerdotes en uno de los grupos de mártires más significativos de la historia contemporánea de las Pitiusas.

    ReL

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    viernes, 16 de octubre de 2026

    La increíble historia del mendigo que donó más de 4 millones de euros a iglesias y monasterios

    Dobri Dobrev terminaría convirtiéndose en el mayor benefactor de numerosas iglesias y monasterios de Bulgaria.

    Lo más sorprendente de su historia es que decidió hacerse mendigo por motivos religiosos.

    Lo más sorprendente de su historia es que decidió hacerse mendigo por motivos religiosos.

      Cada mañana emprendía una caminata de veinte kilómetros para pedir limosna. Vestía siempre de negro, llevaba una larga barba blanca y apenas poseía nada. 

      Quienes lo veían en las calles de Sofía (Bulgaria) pensaban que era simplemente un anciano pobre que intentaba sobrevivir. Muy pocos imaginaban que aquel mendigo terminaría convirtiéndose en el mayor benefactor de numerosas iglesias y monasterios de Bulgaria.

      Mendigo por vocación

      Su nombre era Dobri Dobrev, aunque para la mayoría era simplemente el "Abuelo Dobri". Falleció en 2018 a los 103 años, pero su recuerdo sigue vivo y muchos búlgaros llegan a considerarlo un auténtico santo popular por una vida marcada por la pobreza voluntaria, la generosidad heroica y una profunda fe cristiana.

      Vivía con una pensión de 95 dólares al mes.

      Vivía con una pensión de 95 dólares al mes.ARCHIVO

      Lo más sorprendente de su historia es que decidió hacerse mendigo por motivos religiosos. Mientras gran parte del mundo identifica la pobreza con una desgracia, Dobri la abrazó como una vocación. Durante décadas se dedicó a recoger donativos que después entregaba íntegramente para la restauración de templos, monasterios y obras de caridad.

      Su imagen se hizo inseparable de la catedral de Alejandro Nevski, en Sofía, uno de los lugares más emblemáticos de la Iglesia ortodoxa búlgara. Allí permanecía largas horas recibiendo pequeñas monedas de los viandantes. Sin embargo, el dinero rara vez pasaba por sus manos para beneficio personal.

      Solo a la catedral llegó a donar más de 25.000 dólares. Distintos monasterios e iglesias del país también recibieron aportaciones que oscilaron entre varios miles y más de diez mil dólares. Algunas estimaciones sostienen que a lo largo de su vida entregó millones de dólares obtenidos gracias a las donaciones recogidas entre la gente corriente.

      Su capacidad de sacrificio impresionaba incluso a quienes lo conocían bien. Cada día recorría cerca de veinte kilómetros entre su pueblo natal de Baylovo y la capital búlgara para continuar su misión. Era un caminante infatigable que transformó la mendicidad en una forma radical de servicio.

      La vida de Dobri tampoco estuvo exenta de sufrimiento. Su padre murió durante la Primera Guerra Mundial y fue criado por su madre. Años después, durante los bombardeos de Sofía en la Segunda Guerra Mundial, una explosión próxima le provocó una pérdida casi total de audición que arrastró durante el resto de su vida.

      Lejos de endurecerlo, aquellas dificultades parecieron fortalecer su compasión. Los niños lo adoraban y los animales se acercaban a él con confianza. Quienes se cruzaban en su camino no solo le entregaban una limosna: muchas veces le pedían una bendición.

      En un país donde la corrupción ha sido durante años una preocupación recurrente, Dobri se convirtió en un símbolo moral. Su figura empezó a difundirse a través de los medios de comunicación y las redes sociales como ejemplo de una generosidad absolutamente desinteresada.

      La admiración popular alcanzó tal nivel que en 2013 fue reconocido como personalidad del año por una agencia de noticias búlgara. Para muchos ciudadanos representaba la prueba de que todavía existen personas capaces de vivir para los demás sin buscar fama ni recompensas.

      Quizá el detalle más impactante se descubrió tras su muerte. Cuando entraron en la humilde habitación donde vivía, situada junto a una iglesia de Baylovo, encontraron muy pocas pertenencias. Aunque tenía una cama, prefería dormir en el suelo. Sobre una mesa descansaban sus escasos bienes: un trozo de pan y medio tomate.

      Mientras había entregado enormes cantidades para restaurar iglesias y ayudar a otros, él subsistía con una pequeña pensión mensual equivalente a unos 95 dólares.

      Hoy, años después de su fallecimiento, un gigantesco mural de diez plantas en Sofía mantiene viva su memoria. También continúan las voces que piden su canonización. Para muchos búlgaros, aquel anciano que parecía no tener nada fue, en realidad, uno de los hombres más ricos espiritualmente de su generación. 

      • (ReL publicó sobre la figura de Dobri Dobrev ya en 2013, y de nuevo en 2018, cuando murió, pero este artículo de 2026 amplía la información y su contexto).
      • ReL



      6 consejos para una crianza respetuosa eliminando los regaños

       

      crianza respetuosa o positiva

      Si buscas educar a tus hijos con una crianza positiva y respetuosa, te damos algunos consejos para lograrlo, aunque parezca difícil.


      La crianza respetuosa -o también llamada positiva- ha sido denominada por la UNESCO como "una crianza libre de violencias que, a partir del trato respetuoso desde la educación, cuenta con mejores probabilidades para ser efectiva, saludable, adecuada y promover, no solo los aprendizajes necesarios, sino el bienestar psicológico de los hijos".

      Esto quiere decir que se les permite un crecimiento con desarrollo integral, donde puedan crecer sin presiones ni heridas.

      Educa hijos sanos

      happy family in the couch


      Está claro que implica esfuerzo por parte de los padres, especialmente al romper con un paradigma en el cual estamos acostumbrados a decir las cosas de forma negativa, y en algunos casos gritando, pensando que de esta forma escucharán y entenderán mejor, cuando lo único que estamos logrando es lo contrario, o incluso causando una herida en el pequeño. 

      A continuación te mostramos algunos ejemplos comunes de crianza positiva con los que puedes empezar, especialmente para reemplazar el "no" por una expresión positiva. 

      1¡No grites!

      El niño entiende poco a poco que en ese momento y en ese lugar lo mejor es bajar la voz. Sin necesidad de que le grites lo que no debe hacer. 

      Sustituye por: "vamos a bajar la voz".

      Regañar a los hijos ¿pero con afecto?

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      2¡No digas mentiras!

      Es común que queramos enseñar a los niños a ser honestos y a que no nos mientan como padres. 

      Sustituye por: "Hablemos con la verdad, cariño".

      3¡No toques!

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      Los niños son curiosos por naturaleza y todo les llama la atención. Todo es nuevo para ellos, inclusive -dependiendo de la edad- es posible que, además de tocar objetos, tiendan a llevárselo a la boca. 

      Sustituye por: ¡Solo podemos mirar!

      4¡No corras!

      Busquemos la mejor manera de concientizar a nuestros hijos, mientras que les acompañamos en el proceso, no solamente dándoles indicaciones, de tal forma que no se sientan obligados. 

      Sustituye por: "Vamos a ir caminando"; también puedes optar por "caminemos juntos".

      5¡No rompas los juguetes!

      Es normal que los niños vayan descubriendo de acuerdo a su edad el tipo de juegos que tienen en sus manos, así como a cuidarlos. A veces pensamos que los niños no tienen la suficiente inteligencia para entender o cuidar las cosas, pero si -poco a poco- les vamos explicando lo irán entendiendo de manera respetuosa. 

      Sustituye por: "si cuidas tus juguetes, vas a poder jugar con ellos por más tiempo".

      6¡No tengo tiempo!

      El mejor regalo que le puedes dar a tus hijos es tu tiempo. No se los niegues, más bien, hazles saber que en un momento más estarás con ellos. 

      Sustituye por: "dame unos minutos para terminar y jugamos o salimos al parque".

      Estas frases no solo evitan el "no", sino que también dan instrucciones claras y específicas sobre lo que se espera, lo que ayuda a los niños a entender mejor y seguir las reglas de una mejor manera. Además, utilizar un lenguaje positivo fomenta un ambiente de respeto y colaboración, lo que puede mejorar la comunicación y el comportamiento de los niños.

      Karen Hutch, Aleteia

      Vea también    Los niños aprenden  participar
      en la Santa Misa