lunes, 16 de noviembre de 2015

¿Si siento atracción por el mismo sexo quiere decir que soy gay? La gran pregunta y el gran engaño


¿Si siento atracción por el mismo sexo quiere decir que soy gay? La gran pregunta y el gran engaño
Daniel Mattson sabe de lo que habla cuando afirma 
que lo que uno siente no se identifica con lo que uno es.

   
16 noviembre 2015
[El autor de este artículo, Daniel Mattson, es una de las tres personas católicas, dos hombres y una mujer, que prestan testimonio sobre su atracción por el mismo sexo en la película El deseo de los collados eternos. Si quieres verla con subtítulos en español,pincha aquí.]

Nuestros niños deben saber que nadie es gay 
El día de Todos los Santos estuve en la diócesis de Pittsburgh, en un pueblo al norte de la ciudad. Me encontraba allí para hablar a un grupo juvenil parroquial sobre mi conversión y sobre cómo encontré la paz y la alegría en las enseñanzas de la Iglesia católica sobre la homosexualidad.

Lo que más me apasiona de mi ministerio es hablar con la gente joven. Recuerdo cuando era joven: estaba en una iglesia evangélica y me atraían los chicos en vez de las chicas. No sabía qué hacer ni si había alguien con quien pudiera hablar de ello. Sentía una vergüenza horrible, pues instintivamente sabía que esos deseos no reflejaban la forma como Dios me había creado ni la forma en que se debía usar el sexo que Él había creado.

[Pincha aquí para leer el artículo de Daniel Mattson titulado El extraño concepto de "gay célibe".]

Ahora que he vuelto a la casa del Padre tras vivir como el hijo pródigo, mi deseo es compartir la buena nueva del magisterio de la Iglesia con tantos jóvenes como pueda, en particular chicos y chicas como yo que podrían estar preguntándose qué hacer con su atracción por el mismo sexo. Quiero llevarles esperanza y que sepan que no están solos.


Daniel Mattson vivió durante muchos años un estilo de vida homosexual.

Después de mis charlas le pido al encargado del grupo juvenil que reparta unas cartulinas para que los asistentes escriban sus preguntas. Pido que todos planteen alguna, de forma que nadie se sienta identificado haciendo una que pueda suponerse personal.

Una pregunta de aquel día me obsesiona desde entonces. Me la llevé a casa y a menudo la cojo, la miro y rezo por la persona que la hizo.

La tengo ahora en mis manos.



Comienza con un "Si" condicional, seguido de un "alguien": el arranque de una pregunta. Pero el "alguien" está tachado y sustituido por un "yo".

La cuestión, pues, no es hipotética. Es personal. Es sobre él. O ella. No sé si era un chico o una chica.

La pregunta dice: "Si siento atracción por el mismo sexo, ¿significa que soy gay?".

Doy gracias a Dios por haber estado allí.

"No", dije: "¡No! A pesar de lo que veas en la televisión o escuches en la escuela, sentir atracción por el mismo sexo no significa que seas gay. De hecho, ¡no tiene nada que ver con lo que tú seas!".

Entonces les conté la historia de una mujer a quien conocí una vez y que ahora tiene setenta años. Llevaba años felizmente casada y tenía muchos hijos y nietos.

"Cuando ella era adolescente", seguí, "se enamoró de una compañera de clase. Se hicieron buenas amigas y durante un tiempo se enrollaron. Como buena católica, se confesó y fue perdonada. Pero tuvo la buena suerte de crecer en una época en la que nadie la engañó haciéndole creer que aquellos sentimientos la definían en modo alguno. Ella ni siquiera una vez se planteó la cuestión: ´¿Esto significa que soy gay?´. Porque se educó sin escuchar nunca que hubiese ninguna forma de sexualidad distinta de ser una chica".

Y añadí: "Aunque la cultura actual nos dice que nuestros  sentimientos son los que definen mejor nuestra sexualidad, la Iglesia, sabiamente, nos dice que la verdad sobre nuestra sexualidad nos la revela Dios por medio de nuestros cuerpos".

Al explicarles el pensamiento de la Iglesia sobre este tema les planteé: "¿Sabíais que la Iglesia no considera que una persona sea heterosexual u homosexual e insiste en que cada persona tiene una identidad fundamental: ser criatura de Dios y, por la gracia, hija suya y heredera de la vida eterna? Yo encontré una gran liberación en este verdad sobre quién soy como ser sexual. Aunque pueda sentirme atraído por el mismo sexo, eso no significa que sea un tipo de hombre distinto de cualquier otro en la historia".

Esta cuestión, y el apuro que pueda suponer para los niños que podrían plantearla, pesan mucho sobre mí.

La sabiduría de los Proverbios nos enseña cómo debemos responderla: "Espinas y lazos en la senda del malo, el que cuida de su vida se aleja de ellos. Instruye al joven al empezar su camino, que luego, de viejo, no se apartará de él" (Pr 22, 5-6).

Hoy a los niños se les satura con las "espinas y lazos" de la visión mundana de la sexualidad del hombre, "la senda del malo". Esas "espinas y lazos" no son cosa del pasado. Cuando un chico confundido que piensa que es una chica puede obligar a un colegio a permitirle usar el baño de las chicas, o cuando un hombre llamado Bruce piensa que se ha convertido en una mujer llamada Caitlyn, es que nuestros jóvenes son bombardeados con minas antipersona de confusión.

Para salvarles, necesitan la verdad que sólo viene de Jesús.

Cuando estuvo entre nosotros, encarnado como hombre, dijo: "¿No habéis leído que desde el principio los hizo hombre y mujer?" (Mt 19, 4).

Debemos proclamar esta verdad desde las cimas del mundo. Pero tenemos que empezar por casa, por nuestros púlpitos, por nuestra pastoral juvenil, por nuestras escuelas. Hay miles de chicos que se preguntan en silencio la misma cuestión que yo tenía en mis manos: "Si siento atracción por el mismo sexo, ¿significa que soy gay?".

El mundo les susurra: "Sí. Confía en tus sentimientos, ellos te dicen la verdad sobre ti mismo".

Si les amamos y queremos orientarles por el camino correcto, no podemos permanecer callados ante esas mentiras. Hemos de decirles la verdad.

(Publicado en National Catholic Register, traducido del inglés por Carmelo López-Arias)
Trailer de El deseo de los collados eternos

jueves, 5 de noviembre de 2015

Sepa defender su fe - Un librito que puede desargar

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El taxista misionero se encuentra frecuentemente con los hermanos evangélicos. Ellos se definen como "Cristianos". Pues, tenemos que informarles que nosotros somos cristianos también. De esta manera todos tenemos el nombre de "Cristiano" y luego cada uno tiene un apellido diferente: "Cristiano Católico" y "Cristiano evangélico".

Muchas veces los católicos no sabemos responder a los argumentos de los queridos hermanos evangélicos. Por eso les ofrecemos un librito que puede ayudarles en el diálogo.

Sepa defender su fe - Cómo explicar a los hermanos evangélicos la fe católica (descargar el librito)


No se trata de discutir con ellos. Más bien ha de ser un diálogo respetuoso. 

Y siempre debería prevalecer la preocupación y la oración de Jesús:


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sábado, 26 de septiembre de 2015

Niños de Harlem, canción y oración


Francisco sintetizó ante los hijos de inmigrantes el «sueño de sus padres: que crezcan con alegría»


 El Papa Francisco tuvo un encuentro informal con niños y adolescentes –varios de ellos inmigrantes latinoamericanos– en la escuela católica Nuestra Señora Reina de los Ángeles en el barrio de Harlem, así como con personas que reciben ayuda de Cáritas. A todos ellos invitó a luchar por sus sueños.




La escuela Nuestra Señora Reina de los Ángeles fue este viernes el lugar de acogida donde el Santo Padre se reunió con niños y familias de inmigrantes en Nueva York. El centro forma parte de un grupo de seis escuelas católicas situadas en los barrios desfavorecidos de Harlem y del sur del Bronx, que son financiadas y gestionadas por la fundación católica de caridad Partnership, en estrecha colaboración con la archidiócesis de Nueva York.


En la primera parte del encuentro, en una sala preparada con mesas y sillas para los niños, de forma completamente espontánea y natural, distintos grupos de escolares se iban presentando y mostrando algunos de sus trabajos, acompañados por sus profesores. Entre risas y emociones, se creó un clima de familiaridad y cercanía.

Las dificultades de ser inmigrante
A continuación, el Santo Padre pasó al gimnasio, donde le esperaban más niños con sus familias. Un joven, en representación de un grupo procedente de Centroamérica, le regaló un balón de fútbol y una camiseta y le hizo una pequeña demostración de sus habilidades futbolísticas. Dos hombres, que representaban a los trabajadores inmigrantes en Nueva York, le entregaron un casco de obra y una bolsa de herramientas. Y así poco a poco, otros presentes fueron dedicando unas palabras de cariño y agradecimiento a Francisco, mientras él paseaba entre el numeroso grupo de asistentes.

Tras el saludo del presidente de la fundación, el Papa dirigió unas palabras a los presentes. 

En primer lugar dio gracias “por recibirme” y pidió perdón especialmente a los maestros “por «robarles» unos minutos de la lección”.

El Santo Padre señaló que una de las “lindas características de esta escuela es que algunos de sus alumnos vienen de otros lugares, inclusive de otros países”. Al mismo tiempo reconoció que “no siempre es fácil tener que trasladarse y encontrar una nueva casa, nuevos vecinos, amigos”. Así como puede ser cansado “aprender un nuevo idioma, adaptarse a una nueva cultura, un nuevo clima”.

También quiso recordar lo bueno de esta experiencia: “Encontramos nuevos amigos, encontramos personas que nos abren puertas y nos muestran su ternura, su amistad, su comprensión, y buscan ayudarnos para que no nos sintamos extraños”.

La escuela, segundo hogar
Por otro lado, el Papa reconoció “qué lindo que es poder sentir la escuela como una segunda casa”. De esta manera, aseguró, “la escuela se vuelve una gran familia para todos, en donde junto a nuestras madres, padres, abuelos, educadores, maestros y compañeros aprendemos a ayudarnos, a compartir lo bueno de cada uno, a dar lo mejor de nosotros, a trabajar en equipo y a perseverar en nuestras metas”.

Francisco también habló a los niños y sus familias de Martin Luther King. “El soñó que muchos niños, muchas personas tuvieran igualdad de oportunidades. El soñó que muchos niños como ustedes tuvieran acceso a la educación”, explicó. Es hermoso -aseguró el Papa- tener sueños y poder luchar por ellos.

El sueño de todo padre: verlos crecer con alegría
Por ello, el Santo Padre subrayó que “hoy queremos seguir soñando” y “celebramos todas las oportunidades que, tanto a ustedes como a nosotros los grandes, nos permiten no perder la esperanza en un mundo mejor, con mayores posibilidades”. Sé -ha indicado- que uno de los sueños de sus padres, de sus educadores, es que ustedes puedan crecer con alegría. “Siempre es muy bueno ver a un niño sonreír”, añadió.

El Pontífice recordó a los niños que “tienen derecho a soñar” y se alegró de que “puedan encontrar en esta escuela, en sus amigos, en sus maestros, ese apoyo necesario para poder hacerlo”. Y donde hay sueños, donde hay alegría, ahí está siempre Jesús, “porque Jesús es alegría y quiere ayudarnos a que esa alegría permanezca todos los días”, aseguró.

Para finalizar, el Santo Padre puso una tarea a los niños: rezar “por mí para que pueda compartir con muchos la alegría de Jesús” y “para que muchos puedan disfrutar de esta alegría como la que tienen ustedes”.


viernes, 25 de septiembre de 2015

Bendito sea el Señor que sigue obrando milagros




Hoy tuve una encuentro que me llenó de mucha alegría: Un taxista que acogió hace varios años la Buena Noticia del Amor de Dios y experimentó un cambio en su vida y en su familia.  Además se ha convertido en taxista misionero. Me contó cómo sigue dando su testimonio y como las personas cambian.

¿Se dan cuenta cómo un humilde testimonio puede transformar a las personas? Es Dios que actúa en el corazón del hombre utilizando nuestras pobres palabras. A nosotros no toca dar testimonio.

Por eso es necesario que usted despierte y colabore con el Señor para que puedan escuchar los demás que Dios los ama y los espera en el sacramento de la confesión para perdonar los pecados y en la eucaristía para hacernos uno con Él. 

Ayudaría a los hermanos taxistas si nos envía su testimonio de cómo Dios está actuando en su vida de cristiano o de taxista misionero católico.

O ¿sigue usted como Gigante dormido en la Iglesia Católica?


sábado, 29 de agosto de 2015

Plantear en el foro público la visión de la fe



Benedicto XVI. Viaje pastoral a Reino Unido.
16-19 de septiembre de 2010
Benedicto XVI visitó Reino Unido entre el 16 y el 19 de septiembre de 2010. El motivo central de su visita fue la beatificación del Cardenal John Henry Newman, pero Benedicto XVI también visitó Edimburgo y Glasgow en Escocia, y posteriormente Londres y Birmingham, en Inglaterra. «Ha sido una ocasión verdaderamente bendita, y la gente ha salido a las calles para manifestar su fe», afirmó el Arzobispo de Canterbury y Primado de la Comunión Anglicana, Rowan Williams, sobre este viaje pastoral de Benedicto XVI.

También a ti, bautizado, de recomienda el Papa:
 «Os invito particularmente a vosotros, fieles laicos, en virtud de vuestra vocación y misión bautismal a ser no solo ejemplo de fe en público sino también a plantear en el foro público los argumentos promovidos por la sabiduría y la visión de la fe. La sociedad necesita voces claras que propongan nuestro derecho a vivir, no en una selva de libertades autodestructivas y arbitrarias, sino en una sociedad que trabaja para el verdadero bienestar de sus ciudadanos y les ofrezca guía y protección en su debilidad y fragilidad». (Misa en Bellahouston Park, Glasgow. 16 de septiembre de 2010)

Más información
Los taxistas misioneros tenemos unas páginas Web en el Internet. También puedes encontrarnos en facebook.

viernes, 14 de agosto de 2015

Experimento social: Los peligros de las redes sociales

¿Sabes dónde están tus hijos ahora mismo? Este video te dará una idea de lo que hacen en las redes sociales cuando no estás cerca.




Ligar por Facebook podría parecer un pasatiempo inofensivo, pero conectarse con desconocidos podría traer consecuencias fatales que probablemente no esperarías que afectaran a tus propios hijos.
Este video producido por el canal de YouTube, Coby Persin, revela el verdadero peligro de encontrarse con alguien que conociste en Facebook
En el video, el titular del canal se pone de acuerdo con los padres de las menores de edad que contacta en la popular red social para gastarles una fuerte broma que les enseñará una importante lección que no olvidarán: 'Nunca sabes quién está detrás de esas palabras dulces y emoticones graciosos que te escriben en Facebook'.




Es impresionante lo expuestos que están nuestros hijos cuando utilizan las redes sociales.En este video, un joven hace evidente lo fácil que es conseguir que una adolescente se reúna con un desconocido. Los padres estaban ahí presenciando cómo se desarrollaba el experimento y nunca esperaron que sus hijas actuarían de ese modo

jueves, 13 de agosto de 2015

Los Briggs, la gran familia: 35 hijos, treinta de ellos adoptados y con necesidades especiales


En la iglesia vieron la foto de un niño maltratado y ahí comenzó todo

Los Briggs, la gran familia: 35 hijos, treinta de ellos adoptados y con necesidades especiales

Jeane y Paul Briggs conforman una familia muy numerosa, atípica en el mundo en el que vivimos pero cargada de amor y con la misión de hacer el bien por el mundo. Son una pareja estadounidense que, a lo largo de sus 38 años de matrimonio ha adoptado a 30 niños con toda clase de necesidades especiales y tienen otros cinco hijos biológicos. En total 35 vástagos. Podría pensarse que esa cifra es suficiente para cualquier padre, pero la familia Briggs crece y crece y no parece vislumbrarse el final.

Los Briggs estaban en proceso de adopción de dos bebés de Ghana. Jabin Kofi y John David tienen tres meses y fueron abandonados en el monte y les faltaban varias extremidades. Finalmente uno de los pequeños murió antes de que pudiera ser dado en adopción y sólo uno ha llegado con los Briggs, el número 30.

 
Tal y como podemos leer en la web adoption.com la aventura de los Briggs comenzó en 1985, cuando, Jeane intentó formar parte de un programa de acogida de menores, tras sufrir un aborto natural. La pretensión de la pareja chocó con la burocracia estadounidense, por lo que la ilusión del matrimonio por aumentar su familia parecía abocada a no ser satisfecha.
 
Todo surgió en la iglesia 
Sin embargo, por esa época, según narra BBC Mundo, en el mismo año 1985 Jeane Briggs estaba en la iglesia cuando le mostraron la fotografía de un niño de dos años. Había sido tomada en un orfanato de México. El menor estaba ciego, y lo habían golpeado tanto que tenía todo el cuerpo enyesado. Como consecuencia de la paliza, además de tener las piernas rotas, había sufrido daño cerebral. A vista de esto, los Briggs no tardaron en presentarse en el hospicio mexicano para conocer al niño maltratado. "Cuando lo vi sentí que podía ser nuestro hijo", recuerda la mujer. "Supe de inmediato que debíamos adoptarlo". Pocos meses después, lo hicieron.

 
De esta forma, Abraham, que hoy tiene 31 años, se convirtió en el primero de los 30 niños adoptados por este peculiar matrimonio y vive en la casa que la familia posee en Virginia Oeste. Tiene novia y, a pesar de las lesiones sufridas en su infancia, es un talentoso músico que toca el piano, la guitarra y compone su propia música.

Muchos de los niños tienen necesidades especiales
Tras él, a la familia se unieron 29 menores más procedentes de países como Rusia, Ucrania, Bulgaria o Ghana. La mayor parte de ellos sufría algún tipo de problema de salud que dificultaban su adopción. Labio leporino, escoliosis, problemas renales, cáncer, poliomielitis o afecciones cardiacas eran algunos de ellos.
 
Joseph Briggs, originario del Ucrania del este, tiene 24 años, y cuenta cómo fue abandonado en un hospital nada más nacer. Y cómo fueron sus primeros años en un orfanato. "Tenía labio leporino y el paladar hendido, por lo que me trataban de manera diferente. Todos se reían de mí", cuenta. "Cada año los niños y empleados del hospicio solían ir de vacaciones al Mar Negro y a mí me mandaban al hospital".

 
Y la de Andrew es una historia similar. Es ciego y sufrió daño cerebral en Bulgaria, de donde lo adoptaron. Cuando los Briggs lo vieron por primera vez en un hospicio, Andrew tenía cinco años y pesaba 7,5 kilos.
 
La odisea para llegar a fin de mes 
Por suerte, Paul Briggs posee un puesto de trabajo bien remunerado que le permite costear los enormes gastos que genera una familia tan extensa —más de 42.000 euros al año solo en comida—. Además, su empresa contribuye con una ayuda de 10.000 dólares —unos 8.100 euros— por cada adopción, cantidad que la pareja emplea en sufragar los numerosos gastos que acarrea este tipo de operaciones.
 
Con una descendencia tan numerosa, los Briggs se han visto obligados a reformar su vivienda en varias ocasiones. En la actualidad, posee nueve dormitorios y cuenta con una superficie de más de 5.000 metros cuadrados, el doble que el edificio original.
 
Pero la casa no es sólo un hogar, es también el lugar en el que los niños estudian. Jeane Briggs ha escolarizado a los menores en casa durante casi tres décadas. Cada mañana entre semana los niños se levantan entre las 7:00 y las 7:30, desayunan y se preparan para las lecciones, que empiezan a las 9:00. Parece que el sistema funciona bien, ya que son varios los graduados universitarios entre los Briggs.
 
Más complicada suele ser la hora de la comida. Jeane Briggs la describe como "una locura". Lo más complicado es dar de comer a más de 30 bocas. Para ello, la familia usa con frecuencia platos y vasos de papel, ya que su sencillo lavavajillas no da abasto, aunque se llene tres veces.
 
Pero todo esfuerzo merece la pena, dicen. La recompensa es cambiar la vida de niños como Tia, de 18 años, que fue adoptada junto a sus dos hermanas de Ucrania del Este después de que su madre muriera de tuberculosis y su padre fuera asesinado."Cuando llegué a la casa vi a toneladas de gente corriendo hacia mí para abrazarme", dice Tia recordando su llegada al hogar de los Briggs. "Estoy tan contenta de estar aquí. No sé qué estaría haciendo si no estuviera aquí, ni siquiera sé si estaría viva". Sin duda todo un ejemplo matrimonial y familiar de amor incondicional.