jueves, 2 de abril de 2020

Estoy a tu puerta y llamo: Me doy a ti porque Me llamas

Es como si conversara contigo...

Estoy a tu puerta y llamo

Gabriela Bossis, Diario 'Él y yo'



1302. Jueves Santo. "La fiesta de Mi Corazón fue la Institución de este Sacramento rodeado de Mis Apóstoles hacia los cuales Me inclinaba Yo de una manera indescriptible. Yo entraba en ellos, en la intimidad de cada uno; muchos respondieron con lágrimas a la suavidad con que se sintieron penetrados por Mí.
"Pero hubo un punto de crueldad en aquella felicidad: la presencia de Judas con su voluntad de traición fue una puñalada en un Corazón que lo había amado mucho. Qué sentirías tú si una amiga escogida te vendiera a bajo precio a tus enemigos; y esto, pretendiendo ocultarlo con zalameras exterioridades? ¡Judas! Si querías treinta denarios, ¿por qué no se los pediste a Mi Madre? Ella se habría dado toda entera para evitarme la muerte...' Yo sufrí indeciblemente cuando lo veía ya venir en el jardín de Gethsemaní... y no rechacé su beso sobre Mi Mejilla..."
Yo: "Señor, ¿podría darle algún consuelo si Te invito a quedarte un poco en mis lindos jardines?"
El: "Tú eres el alma del jardín y las flores que Yo corto son los pensamientos de tu alma. Por eso cuando siento tu celo por los pecadores Me olvido de Mis Angustias en el Huerto de los Olivos. Si Me das un corazón de amor, Me olvido del odio y la avaricia de Judas. Todo se Me olvida cuando veo que tú tomas en tu corazón compasivo Mi Miseria de gusano, las fealdades de Mi Lepra, la deshonra de Mi Flagelación, la Vergüenza de verme condenado a muerte, las Angustias atroces de la Crucifixión...
Todo eso se Me va de la memoria y Me doy a ti porque Me llamas.
"Ensaya este Jueves Santo un lenguaje fuerte y nuevo que Me diga tu amor agradecido. ¡Cuántas veces Me has recibido en la Comunión! Y el más feliz de los dos he sido siempre Yo.
"Tu existencia corre bajo la protección de Mis Ojos que te miran. Compórtate como un miembro agregado a una embajada que tuviera que ir a los otros para hablarles en Mi Nombre."
ReL

Siete cárceles, décadas de droga, intentó suicidarse... y Dios le habló en el banco de la iglesia

Rubén Ruiz, de Murcia, explica cómo apostó por Cristo y Él reconstruyó toda su vida rota

Rubén Ruiz escuchó la voz de Dios en un banco de la iglesia... y así empezó su victoria sobre la droga
Rubén Ruiz escuchó la voz de Dios en un banco de la iglesia...
y así empezó su victoria sobre la droga

Pasé por siete centros de rehabilitación, 70 detenciones policiales y cinco años de rehabilitación, unos 16 psicólogos y 8 psiquiatras", explica Rubén Ruiz, de Murcia. ¿Qué es lo que puso orden en su vida cuando todo lo demás falló y casi se suicidó? Fue Cristo, explica en su testimonio en vídeo en el canal de YouTube Consagracion a la Virgen.  
Rubén es el mayor de 4 hermanos de una familia de Murcia. Su padre biológico se fue cuando él tenía 3 años y su madre se casó con un militar de la Marina, unión que le dio sus tres hermanos. Veía a su nuevo padre cada 6 meses y la familia se cambiaba de ciudad cada 3 años. El padre de familia tenía un carácter difícil y problemas con el alcohol y la ludopatía. Tampoco llegaba a aceptarlo como hijo, afirma Rubén. Si venía bebido de perder en las máquinas tragaperras podía llegar a pegarle.
A partir de los 11 años Rubén se volcó en hacer artes marciales, en ser fuerte para ser "el malote" de la clase. "La rabia e impotencia de que mi padre me hubiera pegado la plasmaba yo contra los demás", entiende hoy.
A los 15 años, la primera "raya"
A los 15 años fue su primer consumo de droga, "una raya". "Era todo fiestas, sensaciones, chicas... empecé a consumir todos los fines de semana". Después, viviendo con sus abuelos, empezó a trabajar en un pub con 16 años. A esa edad fue cuando pasó a consumir también entre semana.
A los 18 años trabajaba en carpintería y durante un tiempo conseguía dinero suficiente para consumir cocaína ya cada día. Llevaba una doble vida. Ante su familia, todo parecía ir genial. Pero él se drogaba cada día, "tráfico de droga, consumo, engaño, mentiras, faltar al trabajo..."
Intentó buscar ayuda acudiendo a psiquiatras pero dice que "sólo me enseñaron a ser más pillo todavía, a engañar a la gente para conseguir droga".
Muchas personas empiezan en la droga repitiendo "yo controlo", pero "con el tiempo no controlas nada, la droga te controla a ti", avisa Rubén.
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Una vida familiar desmantelada
Rubén se peleó con su padre y cortó la relación con él. Se juntó con una chica "en una relación que no estaba basada en el amor ni el matrimonio, sino en la droga". Tuvieron dos hijos "que hoy tienen 19 y 17 años".
Pasó por 7 centros para desintoxicarse, pero al salir siempre recaía. Tomaba medicaciones muy fuertes, "hasta siete pastillas al día, zombi perdido".
Ya pasó a delinquir en la calle, a robar a amigos y familiares y a dormir en los puntos de droga. "Físicamente me degradé muchísimo". Y al final la policía le detuvo, se juntaron varias causas judiciales y le condenaron a 5 años de prisión.
La situación en prisión fue mala. Pasó por 7 módulos o centros ("Alicante, Villena, Ocaña 1, Ocaña 2 y Aranjuez"). "Allí la gente tiene la esperanza muerta. La esperanza de rehacer la vida tras la prisión es nula", explica. La gente sólo espera recibir alguna visita de la familia.

El vídeo recoge el comentario del padre Constantin Sorin Catrinescu, que es el capellán en la prisión de Albolote, en Granada. Llegó a España en 2003 para servir a la comunidad católica rumana, pero después empezó a servir como voluntario en prisión y acabó de responsable de pastoral penitenciaria. Aunque es de rito católico oriental, celebra por rito latino con un permiso especial. El sacerdote confirma que su experiencia con los presos y drogadictos le ha enseñado que es muy importante devolverles la esperanza y dar ejemplos que demuestren que sí es posible cambiar de vida.
Por eso fue tan duro lo que vivió Rubén el día que cumplió condena y pudo salir. Tenía muchas ganas de ver a sus hijos, a su familia... pero ese día, en la puerta de la prisión, nadie vino a buscarle. "No había venido nadie a recogerme a la puerta. Sentí un gran vacío, un gran dolor en mi interior, al ver que las personas a las que había dañado no estaban".
Buscando sanación en lo hindú y la New Age
A partir de ahí, su madre, que era en ese momento profesora de yoga, le recomendó un curso "de zen tantra de un maestro hindú". Empezó su búsqueda en la Nueva Era, "en las energías, la Iluminación, el 'yo soy', buscaba la espiritualidad en mi propio egoísmo, ser yo el iluminado".
Buscó en los dioses hindúes durante un año una sanación interior que no llegaba. Perseveró un año con ese maestro, luego buscó en más talleres de meditación y sanación Nueva Era. No funcionaba.
Buscando el suicidio por sobredosis
"Llegó un momento en que ya no deseaba vivir, que mi vida no tenía sentido. Con 32 años, me vi con ganas de quitarme la vida. Le dije a mi madre que si volvía a prisión, que me perdonara, pero no volvería a salir".
No tenía valor para suicidarse con un arma o ahorcarse: decidió buscar una sobredosis. Deseaba esa sobredosis "en conciencia". Pero en su corazón rezó: "Señor, si de verdad existes, ayúdame, que yo no puedo salir de donde estoy".
Fue a su punto de venta más cercano, con mucho dinero, pensando qué combinación de droga afectaría más letalmente a sus órganos. Se drogó, se le fue la cabeza y salió con un destornillador a la calle a destrozar cristales de coche a las dos y media de la madrugada. "Buscaba alguien que me saliera al paso a frenar mi sufrimiento, quitarme la vida o pararme".
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No murió. La Policía le encontró y le detuvo.
"Tía, mañana me gustaría ir a misa"
Al salir del juzgado, una de sus tías le abordó:
- Rubén, tómate en serio que Dios existe, porque he sentido en mi corazón muy fuerte que Jesús te está ayudando -dijo ella.
- Sí, tía, tiene que haber Algo, porque no es normal lo que me ha sucedido. De hecho, mañana me gustaría ir a misa -dijo él.
Tú, a misa, ¿qué? ¿A qué vas a ir tú a misa? ¿A robar bolsos? -dijo su madre.
- No, mamá. Tenemos que ir a misa. A las once nos vemos en el Monasterio de la Luz -insistió él.
Al día siguiente, esperando la misa, se sentó en el último banco, cerró los ojos y rezó: "Señor, ¿qué quieres de mí?"
"En milésimas de segundos escuché una voz de hombre, super cálida, super amable, que me contestó: 'Que estés junto a mí'", afirma Rubén.
"Estuve 4 horas llorando. Fue un encuentro auténtico con el Señor. Sentí muchísima paz. Sentí alegría. Pocas veces he podido sentir ese gozo. Es como que se paraba el tiempo y todo a mi alrededor cambiaba. Sentí su amor, más que nada su misericordia. Era misericordia, era gozo".
Habló con los monjes y ellos le invitaron a pasar la Semana Santa con ellos: se les unió durante 15 días. Descubrió que Dios lo quería "con Él, en su Reino".
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Oración en la Comunidad del Cenáculo
A la Comunidad de Cenáculo: oración, trabajo físico y amistad
Después le hablaron de la Comunidad del Cenáculo, fundada por Sor Elvira Petrozzi, casas de oración y trabajo físico para crecer en la fe, reconstruirse como persona y vencer las adicciones, acompañado con amistad por otros hombres que han vivido esa experiencia. Hoy la Comunidad tiene más de 60 centros en todo el mundo, y miles de hombres y mujeres explican cómo allí han encontrado libertad y una vida de amor y fe, sin adicción.
Rubén pidió el ingreso y en apenas dos semanas pudo entrar en una de las casas. "Los primeros meses allí fueron horribles: a las seis y veinte ya tienes que estar en la capilla. Rezas el Rosario, desayunos, vas a trabajar, paras un poquito a almorzar... Allí el pilar es que quieras cambiar y confíes. Ni medicación, ni tabaco. La ayuda básica allí es la amistad y el trabajo", explica. "Con la oración, el trabajo y la amistad, la persona se reconstruye y se sana. Allí no hay psicólogos ni terapeutas, sólo Jesucristo".
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Trabajo físico y naturaleza en la Comunidad del Cenáculo
Rubén pasó 3 años y medio en la comunidad. "A partir de los 6 meses empezó la lucidez en mi cabeza, y me centré, empecé a escuchar las catequesis de Madre Elvira. Dejar las sustancias, incluso el tabaco -llevaba 20 años fumando- me cambió".
Buscar la voluntad de Dios: una vida nueva y feliz
Una vez fuera de la Comunidad, transformado, empezó a trabajar en carpintería mientras preguntaba a Dios: "¿y ahora qué quieres que haga con mi vida?"
Conoció a una chica que también había llevado una vida difícil, se casaron en el Monasterio de la Luz de Murcia y tienen un hijo en cochecito y otro por nacer.
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Hoy Rubén se confiesa como mínimo una vez al mes, y reza el Rosario cada mañana. "Me carga mucho las pilas la adoración", dice. "Y ahora estoy limpio de todo. El amor de Dios y de mi familia me da la paz y la felicidad".
"Si en el 2010, cuando salgo de prisión, me dicen que todo esto me pasaría por seguir a Cristo, no me lo habría creído. Pero Dios existe, quiere ayudarte, quiere aliviar tu sufrimiento y darte la paz. Quiere darte lo mejor. La manera es abandonándote y confiando en él en la oración".
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Mi mejor mensaje: confíate en Jesús, en María, que es una vía hacia Jesús. Ese es mi testimonio de fe y sanación", proclama hoy Rubén.
P.J.G./ReL







Vea también La conversión de David

“Gracias a Dios estamos llegando a los necesitados”

El avance de la pandemia del covid-19 tanto en Perú como América Latina y el resto del mundo no se detiene. Pero el amor al prójimo tampoco.

PERU
Cierto. No es el único caso. En muchos países del mundo se están multiplicando estos gestos. Pero lo que está haciendo Cáritas en Perú perfectamente sirve de ejemplo a la hora de traducir en acciones todo lo que tiene que ver con el amor al prójimo y aquello de la empatía con el que más lo necesita.
Efectivamente, permítanme por un instante hacer que Cáritas Perú ponga el rostro por todos quienes están dando su vida por los demás, particularmente en América Latina. Y de la mano de algunos de sus representantes, en este caso de la responsable de Imagen Institucional en ese país, Karla Auza, le mostremos al mundo que el en tiempos donde el coronavirus parece no tener freno, el amor también se reproduce de manera exponencial.
A continuación imágenes y palabras que Karla quiso compartir con Aleteia:
“El Covid 19 es una pandemia que nos ha afectado a todos, al mundo entero, y nos ha hecho valorar el estar cerca del otro, un abrazo, un beso, el sentir empatía por el que más necesita”, afirma Karla.

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“La Red Cáritas viene brindando ayuda, pero no sólo entregando donaciones sino también acompañando, escuchando, compartiendo palabras de aliento, de que todo esto pasará con la bendición de Dios”, expresa.

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“En muchas partes del Perú se vienen haciendo misas virtuales, oraciones y rezando el rosario, y eso nos hace sentir unidos en un solo corazón. También desde nuestras casas y balcones las personas aplaudimos a las 8 p.m por aquellas personas que vienen sacrificando su vida y la de su familia, como son el personal médico, de limpieza, la Policía, el Ejército, Bomberos, entre otros, como un reconocimiento a su labor”, establece.

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“Cada persona que fallece por el coronavirus nos duele… Debemos cuidarnos, por eso es tan importante la labor de Cáritas de llevar alimento a quien más lo necesita, que por el Estado de Emergencia no puede trabajar y con ello subsistir”, señala.
“Todos unidos podremos salir adelante, siempre con el apoyo de Dios”, concluye.

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Si quieres ver las acciones que ha estado desarrollan Cáritas en Perú puedes ver aquí:
(...)
Pablo Cesio/Aleteia Perú 

Vea también El cristiano y la actividad económica (Compendio de la Doctrina Social)


miércoles, 1 de abril de 2020

Miles de sacerdotes están difundiendo sus misas por la red: estos son 14 consejos para hacerlo mejor

Los obispos italianos insisten en el decoro de la celebración y dan ideas técnicas

Adecuar la transmisión a las circunstancias, sin merma de la dignidad y el decoro del Misterio: son las claves que señalan los obispos italianos para toda celebración litúrgica en «streaming».

La orden de confinamiento y el cierre de iglesias ha convertido a la red en un vehículo privilegiado de comunicación para los sacerdotes, no solo mediante charlas y mensajes, sino también con la emisión, en directo o grabándolos, de sus propios actos de culto.
Que esto implica riesgos lo sabe bien Don Paolo Longo, párroco de la iglesia de San Pedro y San Sebastián en Polla (Salerno, Campania), en el sur de Italia. Por descuido, difundió en streaming un via crucis en el templo dejando activados los filtros... con el resultado de una escena que queda así para el recuerdo simpático de esta trágica pandemia
Más allá de este anecdótico caso, lo cierto, dicen los obispos italianos, es que vivimos un "tiempo de prueba" en el que los sacerdotes están "expresando en formas creativas una cercanía apostólica aún más necesaria" que en circunstancias normales.
La tecnología "permite llegar a muchos, si no a todos", y ésa es su ventaja. Pero "no conviene olvidar nunca que la Eucaristía es un gran don, el más precioso don" y por tanto "hay que cuidar su celebración". Por eso han difundido un elenco de consejos a los sacerdotes que graban y transmiten sus misas que valen también fuera del perímetro de la Bota.
1. Lugar sagrado
La celebración eucarística "debe tener lugar en un lugar sagrado, con la obligada atención a la preparación y a la correcta ejecución de los distintos ritos". Y añaden: "Nunca es respetuoso hacia el Misterio que se celebra, ni siquiera en situaciones como la actual, y sobre todo en una transmisión por televisión o por las redes, celebrar improvisadamente en un lugar cualquiera o de forma descuidada".
2. Preparar bien la Liturgia de la Palabra
Hay que preparar bien la Palabra proclamada (lecturas), comentada (homilía) y escuchada (oración de los fieles), porque eso "puede favorecer la oración común y compartida".
3. Que haya silencios
La Palabra de Dios no debe proclamarse de forma rápida, sino de forma "lenta y meditada", dejando "un espacio oportuno y necesarios para los silencios, que no deben ser demasiado largos, pero tampoco insignificantes".
4. Dignidad en la celebración
"Todas las formas rituales, verbales y no verbales, exigen preparación y dignidad en su ejecución": la proclamación de las oraciones, las vestiduras, los cantos, la utilización de los distintos espacios litúrgicos (presbiterio, ambón)...
5. Cuidado con las formas
Las palabras y los gestos tienen "elocuencia y eficacia", esto es, las "formas rituales" sirven para "dar forma cristiana" a la vida. Las "formas" no son solo "formalidades", sino que forman parte del Misterio. Hay que instruir a los fieles en una "presencia" -aunque sea a través de los medios y las redes- "que no excluya su propia participación corporal". Y ésta debe tener lugar mediante "expresiones que la participación física en la celebración" pide que sean vividas de forma "consciente, plena, activa y fructífera", siempre inseparable de la participación "interior y espiritual".
6. Siempre en directo
Los obispos italianos advierten contra "la proliferación de celebraciones grabadas": el "directo" favorece la participación, "que es mucho más que seguir la misa, verla o escucharla".
8. Abrir el plano
Es conveniente que el espectador tenga una visión amplia de la celebración. Como normalmente solo habrá una cámara -en la mayoría de los casos, un teléfono móvil celular-, es preferible, más que un primer plano, abrirlo a un campo amplio donde se vean el altar, el ambón y el celebrante, intentando crear una "dimensión de asamblea" que invite al espectador a participar.
9. Sonido directo
Si técnicamente es posible, es preferible el sonido directo al sonido ambiente, porque eso "ayuda a colmar la sensación de distancia que necesariamente se crea".
10. Decoro de la celebración
El "decoro de la celebración litúrgica" exige utilizar el misal y el leccionario, una buena iluminación del altar y del ambón, la presencia de velas encendidas sobre el altar, adornos florales "sobrios"....
11. Participar, más que "compartir"
Las redes viven de "compartir" contenidos, pero... ¡"asistimos a una celebración, no a un chat"! En un sentido litúrgico, compartir solo puede significar una adecuada disposición del cuerpo, las respuestas a las oraciones del sacerdote, una interorización activa... En una misa se comparte no de forma externa o descomprometida, sino en la expectativa de una "comunidad eucarística" mediante "la participación real, corporal, en la vida sacramental".
12. Olvida los like
"Dale al like", "Haz Me gusta", "Comenta", "Comparte"... son términos habituales en las redes, pero "casan poco con la transmisión de una celebración eucarística". Sin embargo, el sacerdote sí debe tener en cuenta que será evaluado: "No hay que ceder a virtuosismos inútiles ni a la búsqueda del consenso", pero sí es importante "transmitir proximidad" en un momento de "sufrimiento para todos".
13. La misa no es un hashtag
El hashtag es el instrumento identificador por excelencia en las redes para identificar y dar importancia a un determinado acontecimiento o a una idea particular. Pero en este caso, lo fundamental, que son "la celebración eucarística y la comunidad", no son etiquetas sociales más o menos superficiales, sino "exigencias primordiales que indican una pertenencia radical y, al mismo tiempo, radicada en la fe".
14. Piensa en tu target
Y esa fe define el target, término de marketing ya estandarizado para designar a las personas potencialmente interesadas en lo que se ofrece. Que forman, en el caso de una misa, una "comunidad" para cuya "esperanza cristiana" son "alimento necesario" la Eucaristía y la Palabra. Es "el hilo de la fe" el que está "siempre atado a la esperanza y a la caridad" para que ésta actúe "de forma silenciosa pero efectiva".
ReL

Estoy a tu puerta y llamo: Necesito tu corazón pobre

Es como si conversara contigo...

Estoy a tu puerta y llamo

Gabriela Bossis, Diario 'Él y yo'


1300. 18 de febrero. En la iglesia de Fresne. "Te estaba aguardando. Ponte silenciosamente a Mis Pies."
Yo: "Sí, Señor mío; pero el peso de Tus Gracias me asusta un poco... ¿Cómo puedo corresponder dignamente?"
El:, "Quién puede espantarse de la Bondad de un Salvador que por salvar a los
suyos muere en la infamia? Nada hay en ti que pueda responder a Mis Gracias, fuera de la totalidad de tus afectos. Tu corazón puede ser muy poca cosa: pero Yo lo quiero todo.
Algunas veces te he dicho que tengo necesidad de tu vida; pero ahora te digo que necesito tu corazón. ¿Te parece extraño que siendo Dios pueda decirte algo semejante? Pues así es. ¿Cómo explicarte lo que es el Deseo de un Dios? ¿Cómo explicarte lo que es la Locura de la Cruz? ¿La Locura de la Hostia? Recuerda que Dios es Amor; pero a veces se ve como obligado a contenerse en el Amor debido a la pobreza de vuestros juicios. Recuerda también que cuando dije: ‘Os daré para comer Mi propia Carne’ muchos se retiraron de Mí. Yo escojo palabras que tú puedes entender. Necesito que Me des tu corazón, un corazón pobre."
ReL


La Academia Pontificia para la Vida y coronavirus: publica un documento para invitar a reflexionar

El coronavirus está cambiando la forma de vida de la sociedad
El coronavirus está cambiando la forma de vida de la sociedad


La Santa Sede ha publicado a través de la Academia Pontificia para la Vida un documento ante la emergencia mundial provocada por el coronavirus que quiere servir como reflexión ante una situación excepcional en el mundo actual y así “situar algunos de los elementos distintivos de esta situación dentro de un espíritu renovado” que debe nutrir el cuidado de la persona.
De este modo, el documento explica que “la omnipresencia de la amenaza pone en duda las evidencias que, hasta ahora, en nuestros sistemas de vida, resultaban evidentes. Estamos experimentando dolorosamente una paradoja que nunca hubiéramos imaginado: para sobrevivir a la enfermedad debemos aislarnos unos de otros, pero si aprendiéramos a vivir aislados unos de otros nos daríamos cuenta de lo esencial que es para nuestras vidas vivir con los demás”.
En esta reflexión de esta academia pontificia se incide en que “esta traumática situación nos parece dejar claro que no somos dueños de nuestro propio destino. Y hasta la ciencia muestra sus propios límites. Ya lo sabíamos: sus resultados son siempre parciales, ya sea porque se concentra –por conveniencia o por razones intrínsecas- en ciertos aspectos de la realidad dejando fuera otros, o por el propio estado de sus teorías, que son, en todo caso, provisionales y revisables”.
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Vincenzo Paglia, presidente de la Academia, junto al Papa Francisco
Por otro lado, “estamos llamados –añade el texto- a reconocer, con nueva y profunda emoción, que estamos encomendados el uno al otro. Nunca antes la relación de los cuidados se había presentado como el paradigma fundamental de nuestra convivencia humana”.
La Academia Pontificia para la Vida explica también que "el riesgo de una epidemia mundial requiere, en la lógica de la responsabilidad, la construcción de una coordinación mundial de los sistemas de salud. Debemos ser conscientes de que el nivel de contención viene determinado por el eslabón más débil, en lo que respecta a la prontitud del diagnóstico, a la rápida respuesta con medidas de contención proporcionadas, a estructuras adecuadas y a un sistema de registro e intercambio de información y datos. También es necesario que la autoridad que puede considerar las emergencias con una visión de conjunto, tomar decisiones y orquestar la comunicación, se tome como referencia para evitar la desorientación generada por la tormenta de comunicaciones que se desata (infodemia), con la incertidumbre de los datos y la fragmentación de las noticias.
Y un punto importante “en este panorama” es “prestar especial atención a los que son más frágiles, pensamos sobre todo a los ancianos y discapacitados. En igualdad de condiciones, la letalidad de una epidemia varía según la situación de los países afectados -y dentro de cada país- en todo lo que se refiere a los recursos disponibles, a la calidad y organización del sistema sanitario, a las condiciones de vida de la población, a la capacidad de conocer y comprender las características del fenómeno y de interpretar la información. Habrá muchas más muertes allí donde no se garantice a las personas una simple atención sanitaria básica en su vida cotidiana”.
"Una emergencia como la de Covid-19 es derrotada en primer lugar con los anticuerpos de la solidaridad. Los medios técnicos y clínicos de contención deben integrarse en una vasta y profunda investigación para el bien común, que deberá contrarrestar la tendencia a la selección de ventajas para los privilegiados y la separación de los vulnerables en función de la ciudadanía, los ingresos, la política y la edad", afirma el texto.
También esta última consideración, sobre la mayor penalización a la que están sometidos los más frágiles, “nos insta a prestar mucha atención a la forma en que hablamos de la acción de Dios en esta situación histórica. No podemos interpretar los sufrimientos por los que pasa la humanidad en el crudo esquema que establece una correspondencia entre la ‘majestad herida’ de lo divino y la ‘represalia sagrada’ emprendida por Dios. Si consideramos entonces, que de esta manera serían los más débiles los más castigados, precisamente aquellos por los que Él se preocupa y con los que Se identifica (Mt 25,40-45), vemos cuan equivocada es esta perspectiva. Escuchar las Escrituras y el cumplimiento de la promesa de Jesús nos muestra que estar del lado de la vida, como Dios nos enseña, se concretiza en gestos de humanidad hacia el otro. Gestos que, como hemos visto, no faltan en el momento actual”.
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Por último, el documento habla de la oración de intercesión pues “este grito de intercesión del pueblo de los creyentes es el lugar donde podemos aceptar el trágico misterio de la muerte, cuyo temor marca hoy la historia de todos nosotros”.
Esta oración se entiende “como intercesión por cada uno y por todos aquellos que se encuentran en el sufrimiento, que también Jesús llevó sobre sí mismo por nosotros, y como un momento en el que aprender de Él cómo vivir este sufrimiento en la entrega al Padre”.
Además cita al obispo de Bérgamo, Francesco Beschi, una de las ciudades más afectadas por el coronavirus y que ha perdido ya numerosos sacerdotes. “Nuestras oraciones no son fórmulas mágicas. La fe en Dios no resuelve mágicamente nuestros problemas, sino que nos da una fuerza interior para ejercer ese compromiso que todos y cada uno, de diferentes maneras, estamos llamados a vivir, especialmente aquellos que están llamados a frenar y superar este mal”.
Puede leer AQUÍ el documento íntegro de la Academia Pontificia para la Vida

33 Maneras de vivir profundamente la Oración en Cuaresma

Orar sin cesar






San Pablo nos motiva a que “oremos sin cesar”. Toda nuestra vida puede ser una oración si elevamos nuestra mente y corazón a Dios en cada momento y acción de nuestra vida. Lo central de la Cuaresma (y de nuestra vida entera) es que oremos lo más frecuente y profundamente que podamos. He aquí algunas maneras en que podrá incorporar la oración a lo largo de su día. Por favor, elija las que le ayuden a alcanzar esa meta.
1. Repita una pequeña oración a lo largo del día. Puede ser: “Señor, ten misericordia de mí”, o “Jesús, ayúdame a conocerte y a hacer tu voluntad”. También puede usar sus propias palabras.
2. Haga una lista de las cosas por las cuales está agradecido(a). Escriba diariamente diez cosas por las que está agradecido(a): familia, talentos, amigos, éxitos, etcétera.
3. Ore por la gente que le hace pasar un mal rato. Hay días en los que estas personas sobreabundan.
4. Repita continuamente las palabras de San Ignacio de Loyola: “Toma Señor y recibe toda mi libertad”.
5. Utilice su imaginación al hacer oración. Imagínese usted mismo(a) como una de las personas que están frente a Jesús en una escena de los Evangelios. Imagine su respuesta y reacción al mensaje que ha escuchado de Jesús.
6. Haga una lectura pausada de alguno de los cuatro relatos de la pasión, muerte y resurrección de Jesús. Por ejemplo, puede leer Lucas 22,39 a 24,12.
7. Convierta en oración alguna actividad amorosa que haga por los demás. Por ejemplo, cuando saca la basura de la casa, cambia el rollo de papel higiénico o le ayuda a su hijo a hacer la tarea. Hágalo de todo corazón y esa acción será una oración.
8. Haga oración mientras realiza una caminata.
9. Concédase tiempo para la meditación, para estar en calma por un momento, para vaciarse de las distracciones y para abrir su corazón a Dios.
10. Participe en uno de los servicios litúrgicos que su parroquia ha organizado.
11. Ore junto con su familia a la hora de los alimentos. Oren siempre por las personas necesitadas.
12. Ore mientras realiza sus mandados. Pídale a Dios que le ayude a reconocer su presencia en cada uno de los lugares a los que se dirige.
13. Cuando escuche o vea noticias respecto a alguien que está en problemas, ore por esa persona. Invite a sus hijos a que oren también por ella.
14. Cuando esté en el mercado, ore por los campesinos y todas aquellas personas que hacen posible que los alimentos lleguen hasta su mesa.
15. Al momento de acostarse, concédase un momento para orar por aquellas personas que no tienen hogar y que esa noche dormirán en la calle.
16. Deje que una de sus canciones católicas favoritas se repita en su mente como una forma de oración. Seleccione una frase o palabras que tengan un significado especial para usted.
17. Rece diariamente el rosario y otras oraciones que son parte de la tradición católica. Dese cuenta de que está uniendo su voz a millones de personas que han orado estas plegarias a lo largo de los siglos.
18. Bendiga a sus hijos y a otros miembros de la familia cuando se retiran o regresan a casa. Trace sobre su frente la señal de la cruz.
19. Ore en los momentos de mayor tráfico, especialmente cuando se encuentra con un mal conductor. Ore por él o ella y pídale a Dios que le ayude a mantener la calma a lo largo del día.
20. Haga oración mientras está haciendo fila o cuando alguien lo ha puesto en llamada de espera. Ore por los servidores públicos que atienden a la gente todo el día.
21. Ore mientas trabaja en el jardín; deje que esa actividad sea su oración.
22. Si en su barrio puede escuchar las campanas de alguna iglesia, ore al escucharlas. Si no le es posible, ore al momento de escuchar otro sonido, por ejemplo, al timbrar el teléfono, cuando ladra algún perro o cuando suena el toque de salida en una fábrica cercana.
23. Ore al escuchar el ruido de una sirena. Ore por las personas que posiblemente estén en un problema serio.
24. Haga oración por las personas que necesita perdonar y que le cuesta mucho perdonar. Pida que disfruten las bendiciones que usted mismo espera recibir de Dios.
25. Eleve una oración a Dios que le ayude a pedir perdón a las personas que ha herido de alguna manera.
26. Ore por la persona que lo ha dirigido espiritualmente, sea que esté viva o muerta.
27. Ore mientras lleva a pasear a su mascota.
28. Si toca un instrumento musical, deje que ese momento sea su oración.
29. Ore mientras crea una pieza de arte. Haga algo creativo cada día de la Cuaresma y hágalo para dar gloria a Dios.
30. Ore por la persona desconocida quien, en este preciso momento está al borde del suicidio. Pídale a Dios que tranquilice a esa alma desolada.
31. Escoja a un miembro de su familia nuclear o extendida y ore por él o ella a lo largo del día. Elija uno diariamente.
32. Asista a misa siempre que pueda hacerlo. La Eucaristía es la oración más grande que tenemos los católicos y es un lugar seguro para encontrarse con Jesús.
33. Al final del día, concédase un momento para agradecerle a Dios las gracias y bendiciones que recibió a lo largo del día.
  Fuente: Loyolapress.com   catholic.net