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miércoles, 17 de mayo de 2023

¿SE PUEDE RECUPERAR LA VIRGINIDAD?

 Estela Alonso, responsable de formación del programa Aprendamos a Amar de la Universidad Francisco de Vitoria, responde a esta pregunta tal como lo hizo en su ponencia del III Congreso La Educación del Corazón, que tuvo lugar en dicha institución académica a finales de 2022 bajo el lema La ternura: el antídoto.















viernes, 6 de julio de 2018

sábado, 3 de febrero de 2018

Novena por la Pureza 7

castidad conyugal




¡Gloria a Jesucristo!

Hoy, démosle a Jesús nuestros corazones y pídamosle que los bendiga.

"La gente debería cultivar [la castidad] de manera que se adapte a su estado de vida. Algunos profesan la virginidad o el celibato consagrado que les permite entregarse sólo a Dios con un corazón indiviso de una manera notable. Otros viven en la forma prescrita para todos por la ley moral, ya sea que estén casados o solteros. Los casados están llamados a vivir la castidad conyugal; los demás practican la castidad en continencia "(CCC, n. ° 2349).

Que Jesús conceda que nuestros corazones ser conscientes que l mora en nosotros con el Padre y el Espíritu, quenuestro corazón pueda convertirse en el lugar donde compartirmos la vida con la Santísima Trinidad en amistad.

Día 7 - Novena por la Pureza

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Querido Jesús, sé que cada regalo perfecto, y especialmente el de la castidad, depende del poder de tu providencia. Sin ti, una simple criatura no puede hacer nada. Por lo tanto, te ruego que defiendas con Tu gracia la castidad y la pureza de mi cuerpo y de mi alma. Y si alguna vez he imaginado o consentido algo que pueda manchar mi castidad y pureza, bórralo, Señor Supremo, de mi ser, para que pueda avanzar con un corazón puro en Tu amor y servicio, ofreciéndome en el altar purísimo de Tu divinidad todos los días de mi vida.

En un estado completo de vulnerabilidad e intimidad, Señor, te ofrezco ... (Menciona tus intenciones).

Escritura para recordar:

"Si un hombre me ama, guardará mi palabra, y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos nuestro hogar con él" (Juan 14:23).

Confío las intenciones de este día a la intercesión de la Santísima Virgen María y de Santo Tomás de Aquino, mientras rezo:

Dios te salve María llena de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. 

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en  principio ahora, y siempre por los siglos de los siglos. Amén.

Lirio escogido de inocencia, Santo Tomás puro, que mantuviste casta la túnica del bautismo y te convertiste en un ángel en la carne después de ser guiado por dos ángeles, te imploro que me recomiendes a Jesús, el Cordero sin mancha, y a María, la Reina de las Vírgenes. Buen protector de mi pureza, pídeles que también pueda compartir tu pureza, y que después de imitarte en la tierra, al fin pueda ser coronado contigo entre los ángeles. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

¡Gracias por orar con nosotros!

Dios te bendiga,


(cfr. Combate de Guerra Angélica)

 castidad





martes, 19 de julio de 2016

¿Tuviste sexo antes del matrimonio? Lo que importa es a partir de ahora

No ser virgen no es impedimento para que alguien viva de forma casta
¿Tuviste sexo antes del matrimonio? Lo que importa es a partir de ahora


Hemos recibido mensajes de algunos lectores hablando de la dificultad de vivir la castidad en el noviazgo. A pesar del deseo de ser fieles en ese sentido, están frecuentemente dudando.
Al hablar con amigos católicos y confirmados, me doy cuenta que los que ya no son vírgenes se sienten un poco pesimistas. Es como si hubieran entrado en un ciclo del cual no logran salir. Es como si Dios no fuera poderoso o suficiente para liberarlos de la condición de pecado.

En teoría, para una pareja que nunca ha tenido relaciones sexuales, vivir la castidad sería más factible.

Sin embargo, cuando la virginidad de ambos ya no existe, es común que sientan como si ya no tuvieran nada más que resguardar, que preservar. En el fondo, piensan: “Si ya pecamos contra la castidad una vez, ¿qué diferencia hay en hacerlo otra vez?”.
Sería muy bueno que pudiéramos hacerle esta pregunta a san Agustín (tuvo un hijo fuera del matrimonio), a santa Pelágia (fue prostituta), a santa Margarita de Cortona (vivió nueve años con su novio) y a muchos otros santos que fueron ejemplo de castidad, a pesar de sus faltas antes de su conversión.

No ser virgen no es impedimento para que alguien viva de forma casta.

Más aún es ver el testimonio de jóvenes católicos contemporáneos a nosotros. Siguiendo el consejo de una confirmada mía, busqué en Youtube los videos de una pareja llamados Jason y Crystalina Evert. Me encantaron.

Jason y Crystalina trabajan evangelizando en la página Catholic Answers. Ellos ofrecen conferencias en escuelas de Estados Unidos sobre la relación amorosa cristiana, y cautivan al público con su lenguaje simple, espontáneo y sincero.

Ese lindo romance hace que la gente sienta incluso pena de Romeo y Julieta, aquellos dos pobrecillos pegajosos y desesperados.

A pesar de saber que su novia no es virgen, Jason no tiene esa mentalidad de “ella le dio a otros, tendrá que darme también a mí”. Él la ve como una muchacha pura, pues efectivamente ella se convirtió, por la gracia de Dios.


Jason dice que “no importa lo que sucedió en el pasado, todos podemos recomenzar”.
Si no te has casado y ya tuviste experiencias sexuales, reza y reflexiona sobre lo que dice san Pablo:“Por tanto, el que está en Cristo, es una nueva creación; pasó lo viejo, todo es nuevo” (2 Co 5,17).   Desconfía de ti mismo, amigo, sé realista en relación a la propia franqueza. Pero ten fe en Cristo, confía en Él.
Es una gran ofensa –es una gran burrada– dudar de que Dios puede hacer de nosotros criaturas nuevas, capaces de cumplir con su plan para nuestras vidas. ¡Si fue justamente para eso, que Él derramó su sangre en la cruz!

¿Tuviste sexo antes del matrimonio? Sí, cargarás con marcas y recuerdos, lo que sucedió no puede desaparecer. Pero lo que interesa realmente es a partir de ahora y para adelante. Lo que interesa es si crees que, en Cristo, puedes –y debes– nacer de nuevo.Y esta persona que nacerá de nuevo es casta, es pura a los ojos de Dios.

“Jesús le respondió: «En verdad, en verdad te digo: el que no nazca de lo alto no puede ver el Reino de Dios.» Dícele Nicodemo: «¿Cómo puede uno nacer siendo ya viejo? ¿Puede acaso entrar otra vez en el seno de su madre y nacer?» Respondió Jesús: «En verdad, en verdad te digo: el que no nazca de agua y de Espíritu no puede entrar en el Reino de Dios. Lo nacido de la carne, es carne; lo nacido del Espíritu, es espíritu. No te asombres de que te haya dicho: Tenéis que nacer de lo alto” (Jn 3, 3-7).