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domingo, 20 de julio de 2025

Fue fusilado pero un milagro del Padre Pío le devolvió a la vida: explica lo que vio en el Cielo

 El sacerdote francés Jean Derobert contó en una carta su experiencia cercana a la muerte

El sacerdote francés Jean Derobert falleció en 2013, siempre contaba su experiencia fuera del cuerpo cuando le fusilaron

El sacerdote francés Jean Derobert falleció en 2013.


Patrick Theillier, médico responsable del Departamento de Constataciones Médicas del Santuario de Lourdes de 1998 a 2009, publica en Experiencias cercanas a la muerte (Palabra) una carta escrita por el sacerdote francés Jean Derobert donde habla de su experiencia cercana a la muerte tras el fusilamiento que sufrió durante la guerra de Argelia en 1958 y el milagro sucedido después mediante la intercesión del padre Pío.

Se trata del testimonio acreditado que el sacerdote aportó con vistas a la canonización del padre Pío y que se reproduce íntegro a continuación.

***

Querido padre:

Me habéis solicitado un resumen por escrito de la evidente protección de la que fui objeto en agosto de 1958, durante la guerra de Argelia.

En aquel momento formaba parte de los servicios sanitarios del ejército. Había observado que, en los momentos importantes de mi vida, el padre Pío, que me había tomado como su hijo espiritual desde 1955, me hacía llegar una carta en la que me prometía su oración y apoyo. Lo hizo antes de mi examen en la Universidad Gregoriana de Roma, y lo volvió a hacer en el momento en que tuve que unirme a los combatientes de Argelia.

El momento del fusilamiento

Una noche, un comando del FLN (Frente de Liberación Nacional argelino) atacó nuestro pueblo y rápidamente fui arrestado. Me llevaron a una puerta junto a otros cinco militares y allí nos fusilaron.

Recuerdo que no pensé ni en mi padre ni en mi madre, a pesar de ser hijo único, sino que sólo experimenté una gran alegría puesto que “me disponía a ver lo que hay al otro lado”. Aquella misma mañana había recibido una carta del padre Pío con dos líneas manuscritas que decían: “La vida es una lucha, pero conduce a la luz” (subrayado dos o tres veces).

Inmediatamente experimenté la descorporeización.

Vi mi cuerpo a mi lado, que yacía, cubierto de sangre, entre mis camaradas asesinados. Y empecé una curiosa ascensión por una especie de túnel.

De la nube que me rodeaba surgían rostros conocidos y desconocidos. Al principio aquellos rostros eran sombras; se trataban de personas poco recomendables, pecadores poco virtuosos. A medida que ascendía, los rostros con los que me encontraba eran cada vez menos luminosos.

Me sorprendía el hecho de poder caminar. Me dije que estaba fuera del tiempo y que por tanto había resucitado.

Me sorprendía poder ver todo lo que me rodeaba sin tener que mover la cabeza. Me sorprendía sentir el dolor de las heridas producidas por las balas de los fusiles. Y comprendí que habían penetrado en mi cuerpo tan deprisa que no pude sentirlas.

De pronto, mis pensamientos se dirigieron a mis padres. Inmediatamente me encontré en mi casa, en Annecy, en la habitación de mis padres, a los que contemplé mientras dormían. Intenté hablarles, pero sin éxito. Recorrí el apartamento y advertí que un mueble había sido cambiado de sitio. Unos días después escribí a mi madre y le pregunté por qué había cambiado aquel mueble. Ella me contestó por carta: “¿Cómo lo sabes?”.

Pensé en el Papa Pío XII, al que conocía bien (estudié en Roma) y, de pronto, me encontré en su habitación. Acababa de acostarse. Hablamos intercambiando pensamientos, pues era un hombre muy espiritual. Continué mi ascensión hasta que me encontré en medio de un paisaje maravilloso, envuelto en una luz dulce y azulada. Sin embargo, no había sol, "porque el Señor los alumbrará”, como dice el Apocalipsis.

Vi a miles de personas, todas de unos treinta años, pero me encontré con algunas a las que había conocido cuando estaban vivas. Una había muerto con ochenta años y parecía tener treinta, otra había muerto con dos años y todas tenían la misma edad.

Dejé aquel “paraíso” repleto de flores extraordinarias y desconocidas en la tierra. Y ascendí aun más. Allí perdí mi naturaleza humana y me convertí en una “gota de luz”.

Vi a muchas otras “gotas de luz” y supe que una era San Pedro, otra Pablo, otra Juan, o un apóstol, o un santo.

Después vi a María, maravillosamente bella con su manto de luz, que me recibió con una sonrisa indecible. Detrás de ella estaba Jesús, maravillosamente bello, y detrás, una zona de luz que supe que era el Padre, y en la que me sumergí.

Allí sentí la satisfacción total de todos mis deseos. Conocí la dicha perfecta.

De vuelta a la vida

Y bruscamente me encontré en la tierra, con el rostro en el polvo, entre los cuerpos cubiertos de sangre de mis camaradas.

Advertí que la puerta ante la que me encontraba estaba acribillada de balas, las balas que me habían atravesado el cuerpo, que mis ropas estaban agujereadas y cubiertas de sangre, que mi pecho y mi espalda estaban manchados de sangre prácticamente seca y ligeramente viscosa. Pero que estaba intacto. Fui a ver al comandante con aquella pinta. Él se acercó a mí y gritó: “¡Milagro!”.

Sin duda, esta experiencia me marcó mucho. Más tarde, cuando, liberado del ejército, fui a visitar al padre Pío, este me divisó desde lejos en la sala de San Francisco. Me hizo un gesto para que acercara y me ofreció, como siempre, una pequeña muestra de cariño.

A continuación me dijo estas sencillas palabras: “¡Ay! ¡Cuánto me has hecho pasar! ¡Pero lo que viste fue muy bello!”. Y ahí se acabó su explicación.

Ahora puede entenderse por qué no tengo miedo a la muerte… Porque sé lo que hay al otro lado.

[Jean Derobert fue hijo espiritual del padre Pío. Falleció en el año 2013 y escribió un libro sobre la vida de este santo titulado Padre Pío, transparente de Dios. El padre Pío fue canonizado en 2002 por el Papa Juan Pablo II con el nombre de San Pío de Pietrelcina. Este artículo fue publicado originariamente en ReL en agosto de 2016]

En el vídeo (en francés, largo) Jean Derobert habla del padre Pío en una visita a Quebec.

P.J:G., ReL

Vea también    La Santa Misa explicada por el Padre Pío.

martes, 24 de septiembre de 2024

(VIDEO) El Padre Pío salvó del suicidio a un soldado con su don de bilocación

 


El Padre Pío, a través de su don de bilocación, llevó a reconsiderar la decisión de quitarse la vida a este soldado

Al Padre Pío se le atribuyen numerosos milagros, entre ellos encontramos uno donde gracias a su don de bilocación le salvó la vida a un soldado en la Primera Guerra Mundial. Él se encontraba frustrado al haber perdido la batalla.

Esta historia demuestra cómo el Padre Pío toca las vidas de los fieles, recordando que -incluso en los momentos más oscuros-, siempre hay esperanza en Cristo.

Mira el siguiente video para conocer el hermoso milagro que realizo el Padre Pío y que María Winowska relata en el libro El verdadero rostro del Padre Pío.

Fátima Navarro, Aleteia

Vea también    Novena al Sagrado Corazón de Jesús del P. Pío













lunes, 23 de septiembre de 2024

Padre Pío, ruega por nosotros

¿Sabías que el cuerpo incorrupto de San Padre Pío de Pietrelcina, aún bombea sangre por la cintura?
Algo que la medicina ni la ciencia han podido explicar, solo la fe.
San Padre Pío de Pietrelcina, ruega por todos Nosotros y por nuestro Santo Padre Papa Francisco.
Amén...🙏♥️

Vea también    Padre Pío de Pietrelcina - Vaticano















lunes, 2 de octubre de 2023

Tres formas en que el Padre Pío cambió vidas

 ojciec Pio


Existen muchas historias que muestran lo extraordinarias que pueden llegar a ser las cosas cuando alguien está tan cerca de Dios; ese es el caso del Padre Pío

El Padre Pío, o San Pío de Pietrelcina, es conocido como uno de los mayores santos de nuestra era. Muchas de sus historias muestran lo extraordinarias que pueden llegar a ser las cosas cuando alguien está tan cerca de Dios y tan dedicado a Él. Muchas personas lo conocieron y cambiaron para siempre. No hay forma de saber el incontable número de almas que se acercaron a Dios gracias a la sabia (¡y a veces bastante dura!) guía del Padre Pío. Para muchos, fue un guía en el camino hacia el Cielo. Descubre a este gran santo. A continuación, tres ejemplos de cómo el Padre Pío transformó la vida de quienes le conocieron.

1SALVÓ A UN GENERAL DEL SUICIDIO

Tras la derrota italiana en Caporetto, durante la Primera Guerra Mundial, uno de los generales estaba tan desesperado que decidió quitarse la vida. Ordenando a un soldado que no dejara entrar a nadie en su despacho, estaba a punto de suicidarse, cuando una voz le dijo que se dejara de tonterías. Al levantar la vista, vio a un monje. Se estremeció por completo y cambió de opinión. Cuando fue a regañar al guardia, enfadado, el soldado le dijo con firmeza que nadie había entrado ni salido. Muchos años después, el general conoció y reconoció al padre Pío.

2SUS «DURAS» CONFESIONES CONVIRTIERON A MUCHOS

Se le conoce sobre todo por ser un gran confesor. A veces se pasaba hasta 15 horas al día confesando. Algunos tenían miedo, porque se ponía de muy mal humor y se enfadaba con los que no se arrepentían de verdad. A veces se marchaban con cara de asombro e indignación. Pero también era muy amable con los que venían de verdad a reconciliarse con Dios. Como sabía leer las conciencias, ayudaba a los penitentes a confesar sus pecados, cuando la vergüenza y el remordimiento les impedían hablar. Incluso aquellos a los que enfadaba se daban cuenta a menudo de su falacia, se arrepentían y volvían a confesarse para reconciliarse con Dios.

3VISITÓ A UN AMIGO EN SU LECHO DE MUERTE, ¡EN EL OTRO EXTREMO DEL MUNDO!

Habiéndose conocido años antes en Italia, el Padre Pío le había prometido estar a su lado cuando muriera. Muchos años después, al otro lado del mundo, en Uruguay, cuando un amigo acudió corriendo al lado del obispo moribundo, se cruzó con un monje capuchino que iba en dirección contraria, pero no le hizo caso. El obispo moribundo, al verlo, sólo susurró «Padre Pío». Más tarde, el amigo fue él mismo a Pietrelcina y reconoció al Padre Pío como el monje capuchino que había estado con el obispo justo antes que él.

¡Él también puede ayudarte!

Su energía, dulzura y sabiduría hasta el día de hoy son un ejemplo para todos nosotros. Aprenda más sobre lo que le decía a la gente para animarles en su vida de oración diaria, uniéndose a esta comunidad de oración aquí. Emprenda un viaje espiritual, con la buena guía de San Pío. Así como ayudó, curó y acompañó a las personas en la vida y en la muerte, puedes rezarle por ti y por tus seres queridos aquí. San Pío de Pietrelcina, ¡ruega por nosotros!

Nicholas Taylor - Hozana 

Vea también        La Santa Misa explicada por San Pío de Pietrelcina




















lunes, 6 de febrero de 2023

Una oración de Padre Pío para aceptar los sufrimientos

Cristo abraza a Padre Pío         

Así rezaba el santo de Pietrelcina: "No quiero huir de este sufrimiento, dame la fuerza para luchar y  así obtener el premio otorgado a las almas fuertes"

El Padre Pío era un santo enamorado de Dios que vivió grandes sufrimientos. Para poder soportarlos -en lugar de escapar o buscar compensaciones- rezaba con palabras que hoy pueden ser también tu oración si lo estás pasando mal:

Señor Dios de mi corazón,

solo Tú conoces y ves todas mis angustias.

Sólo Tú sabes que todo mi sufrimiento

nace de mi miedo a perderte, a ofenderte,

de mi miedo a no amarte

tanto como el amor mismo.

Aunque todo lo que sucede en este presente

sabemos que es para mayor gloria

y para mi salvación futura.

Entonces no tendría que temer permanecer en este estado,

y que así sea.

No quiero huir de este sufrimiento.

Dame la fuerza para luchar

y  así obtener el premio

otorgado a las almas fuertes.

Por san Pío de Pietrelcina

Fuente: San Padre Pio: Preghiere Potenti, Citazioni e Proverbi, Hna. Giuletta Jennifer

Maria Paola Daud, Aleteia 

LVea también    El Problema del Mal y del Sufrimiento
















jueves, 26 de enero de 2023

Padre Pío entre las almas del Purgatorio y el Paraíso

Estatua de bronce de Padre Pío en Sicilia


Varios testimonios aseguran que el santo solía estar en contacto con las almas del Purgatorio

El Padre Pío es uno de los santos que más ha manifestado el don de producir milagros. Su misma persona era ya un milagro de santidad, como tantos escritos lo testimonian. Y entre sus dones, también se encontraba el de tener un estrecho contacto con el «Más Allá».

El santo podía saber cuándo una persona iba a morir, y hasta podía obtener una prórroga de la muerte si era necesario.

Escritos atestiguan que había visitado el purgatorio y que estaba en contacto con las almas que se encontraban allí.

Padre Pío podía saber cuánto tiempo permanecería esa alma en el purgatorio, rezaba constantemente por ellas y tomaba sobre sí sus sufrimientos.

Estos son algunos testimonios que atestiguan estos dones del santo:

Después de la Misa y la acción de gracias, el Padre Pío llamó aparte a un hombre y le dijo: «Amigo mío, en una semana dejarás este mundo. ¡No tengas miedo! Prepárate humildemente. Siempre estaré cerca de ti y yo mismo te acompañaré al cielo». El hombre murió después de exactamente una semana, y había alegría a su alrededor ‘porque ciertamente se habrá hecho realidad que fue al Cielo’.

(Pierino Galeone, 80)

Rey Jorge VI de Inglaterra

En la tarde del 20 de enero de 1936 en la habitación del Padre Pío estaban el Dr. Sanguinetti y el Padre Aurelio de Sant’Elia a Pianisi quienes declararon el hecho. Mientras los tres conversaban, en cierto momento el Padre Pío interrumpió la conversación, se arrodilló y dijo: ‘Oremos por el Rey de Inglaterra que pronto comparecerá ante el tribunal de Dios’. Los tres comenzaron a orar en silencio.

La explicación la tuvieron a la mañana siguiente cuando supieron por la radio y por los periódicos que Jorge VI, Rey de Inglaterra había muerto.

(Parente, Padre 267-8) (Gallagher, Padre Pio, 138-9) (Carty, Padre Pio , 7-8) (Ruffin, Padre Pio, 241) (Gaudiose, Prophet, 118)

Padre Pío podía posponer la muerte de una persona

Don Pierino: ‘Padre, una señora de Martina Franca, enferma de cáncer, tiene los días contados y le pide que ore por ella’.

El Padre Pío mira hacia arriba y luego dice: ‘¡Está bien! El Señor te concede una prórroga’.

Nueve años después

‘Padre, esa señora está enferma otra vez’. Padre Pío: ‘Di una extensión, no una curación definitiva’. La señora murió después de menos de un mes.

(Don Pierino Galeone, 81)

Purgatorio, Infierno y Paraíso

Padre Alessio: ‘Parecía que todos estaban convencidos de que el Padre Pío tenía conexiones con el otro mundo o que podía tener noticias directas del más allá’.

(Parente, Padre, 28)

Don Pierino: ‘Padre, un amigo murió de un infarto: ¿se salvó? ¿Dónde está?’

Padre Pío: ‘Se salvó pero tiene que pasar por un largo Purgatorio. Oremos, oremos mucho’.

(Don Pierino Galeone, 79-80)

El Padre Alberto D’Apolito relató que Mons. Alberto Costa, Obispo de Melfi, en 1922 mientras conversaba con el Padre Pío le preguntó si alguna vez había visto un alma del Purgatorio. Padre Pío respondió: ‘He visto tantas que ya no me asustan’.

(Parente, Padre, 129)

La Signora Birulli de Cerignola preguntó: ‘Padre, ¿no me puede dar una idea del Purgatorio?’ Padre Pío: ‘Hija mía, las almas del Purgatorio quisieran arrojarse a una fuente de fuego terrenal, porque para ellas sería como una fuente de agua dulce’.

«Vaciemos el Purgatorio»  

(Cleonice Morcaldi, Mi vida, 285)

Sobre el infierno: ‘Yo bajé allí entre esos miserables y (Dios) me hizo sentir las penas que sufren los condenados’.

(Cleonice Morcaldi, Mi vida, 285)

El Padre Pío tenía el don de saber si una persona ya estaba en el Cielo, y de poder acompañar a las almas al Cielo.

Don Pierino fue al Padre Pío con el magistrado del pueblo. La hermana del magistrado había muerto el año anterior y el Padre Pío había dicho que estaba en el purgatorio. Esta vez el Padre Pío dijo: ‘ya está en el cielo’.

(Pierino Galeone, 79)

Anna Tremigliozzi completó su carrera de enfermería en Nápoles y permaneció allí para ejercer su profesión durante dos años.

El Padre Pío la llamó a San Giovanni Rotondo para trabajar en el nuevo hospital Casa Sollievo. Ella tenía 22 años. Después de un par de años contrajo la epidemia ‘asiática’ y murió.

Todos en la familia estaban angustiados y pensaron que aún podría estar viva si no se hubiera ido de Nápoles.

El Padre Pío dijo a sor Vincenza, la hermana de Anna: ‘¿Dónde crees que está tu hermana? ¡La enviamos al Cielo!’

Sor Vincenza comenzó a repetirse a sí misma: ‘Quién sabe lo que hubiera sido de mi pobre hermana si se hubiera quedado en Nápoles’.

(Iasenzaniro, Testimonios, segunda parte, 341-2).

Todos estos testimonios y muchos más han sido recogidos por la familia de un amigo de Padre Pío, el doctor Giuseppe Caccioppoli.

Maria Paola Daud, Aleteia 

Vea también        El Purgatorio según la enseñanza
de Benedicto XVI

(Abundante Información)      Podemos ayudar a los hermanos de la Iglesia en estado de purificación




















miércoles, 20 de julio de 2022

Los 7 fenómenos místicos (inexplicables) que vivió el Padre Pío

 

ŚWIĘTY OJCIEC PIO

Tres tipos de visiones diferentes, xenoglosia, locuciones y muchos otros hechos que aún hoy la ciencia no logra explicar

Hay 7 fenómenos místicos que acontecieron en la vida del Padre Pío. El santo de Pietrelcina, desde el comienzo de su vida religiosa y antes del noviciado, como señala el padre Agustín, su director espiritual, en el Diario, está rodeado de hechos inexplicables.

Sin embargo, él no hace alarde en público: extrema confidencialidad y prudencia caracterizan su trabajo (siempre que se puede).

Los 7 fenómenos místicos son reportados en el libro Padre Pio Modello di santità e guida per il cristiano (Padre Pío Modelo de santidad y guía para el cristiano) de Francesco Guarino y Marcello Stanzione.

1LAS VISIONES

El Padre Pío está rodeado de visiones. Se definen como «percepciones sobrenaturales de un objeto naturalmente invisible al ser humano«.

En Padre Pío las visiones son de una triple tipología: corporal o sensible, imaginativa, intelectual.

Sensible

Las visiones corporales o sensibles, también llamadas apariciones, son aquellas en las que el sentido de la vista percibe una realidad objetiva (no necesariamente un cuerpo humano, sino también una forma externa sensible o luminosa) naturalmente invisible para el hombre.

Se pueden producir de dos maneras: ya sea por la verdadera presencia de un cuerpo o por una acción inmediata ejercida por un agente externo sobre el órgano de la vista.

Imaginaria

La visión imaginaria es una representación sensible enteramente limitada a la imaginación y que se presenta de manera sobrenatural al espíritu con una vivacidad y claridad superiores a las propias realidades físicas externas.

Se puede producir de tres maneras: a través de la representación de las imágenes recibidas de los sentidos; a través de la combinación sobrenatural de estas especies adquiridas y preservadas en la imaginación; por medio de nuevas imágenes infundidas.

Intelectual

Las visiones intelectuales son conocimientos sobrenaturales que se producen a través de una simple visión de la inteligencia sin impresión ni imagen sensible.

2LOCUCIONES

En el Padre Pío también hay locuciones interiores, difíciles de manifestar sin permiso divino. Las locuciones son fórmulas que enuncian afirmaciones o deseos y se refieren solo al lenguaje articulado percibido a través de la audición corporal.

3TOQUE MÍSTICO

Siguiendo el orden cronológico del Epistolario está claro que el otro fenómeno extraordinario del que se enriquece el Padre Pío es el llamado toque místico.

En Padre Pío el toque místico es de tres naturalezas: fusión de corazones, beso de amor y toque sustancial.

Son sentimientos deliciosos impresos por Dios, a través del contacto espiritual, «en las profundidades o punta del alma», en la «cima del espíritu».

«Sustanciales»

Se distinguen por el mayor o menor grado de intensidad, y los más profundos se llaman «sustanciales», porque parece que ocurren entre las dos sustancias, Dios y el alma, pero en realidad Dios actúa en las potencias y no en la sustancia del alma.

En la carta que escribió el 18 de abril de 1912 al padre Agostino, revela cómo vive sus días en Pietrelcina, entre miedos y deleites, entre las luchas incesantes que les mueven los demonios y los consuelos que recibe de Jesús.

4BILOCACIÓN

Es ese fenómeno místico que hace que el hombre esté presente al mismo tiempo en dos lugares diferentes, sin hacer ningún tipo de movimiento.

Numerosos episodios de bilocación se han encontrado en la vida de los santos (Francisco de Asís, Antonio de Padua, Francisco Javier, Pablo de la Cruz, Alfonso de Liguori). Sigue siendo uno de los fenómenos más difíciles de explicar de manera satisfactoria.

El caso de Raffaelina

Muchas personas, dignas de fe, fueron testigos de los casos de bilocación que acompañaban al santo de Pietrelcina en sus viajes para consolar a las personas que necesitaban su presencia. Nunca eludió la misión que Dios le había confiado.

El 25 de octubre, escribió a su discípula de Foggia, Raffaelina Cerase, revelando que días antes había ido a visitarla en espíritu.

El 10 de diciembre de 1914, sin embargo, también visitó a su hermana Giovina Cerase sin que ella se diera cuenta.

5TRANSVERBERACIÓN

La transverberación, según la teología mística, es «un fenómeno místico particular que consiste en una herida producida en el alma con una llaga hecha al costado o al corazón o en ambos. El elemento formal y determinante del fenómeno es el amor de Dios y produce en el sujeto alegría, causada por la dulzura del amor divino, y dolor, debido al sitio amoris, que nos hace desear más amor y experimentar no la posesión plena«.

En el origen del fenómeno místico de la transverberación está la herida de Cristo crucificado.

6 de agosto de 1918

En el Padre Pío ocurrió este fenómeno de transverberación, según el relato que da el padre Benedicto en la carta del 21 de agosto de 1918, el 6 de agosto de 1918.

Según su descripción precisa de lo sucedido, se aprecia la presencia de un personaje celeste, mientras confiesa a los muchachos del seminario.

Tenía en la mano una especie de herramienta, similar a una lámina de hierro muy larga con una punta bien afilada, de la que parecía salir fuego.

El misterioso personaje arrojó con toda su violencia la punta afilada en el alma del fraile. El atroz martirio duró hasta la mañana del día siguiente.

6ESTIGMATIZACIÓN

Es el fenómeno místico que dio a conocer al Padre Pío y lo llevó al foco de la crónica del tiempo y a la popularidad.

Por otro lado, también era el don místico más incómodo, a la luz de las disposiciones eclesiásticas y el sufrimiento que le causaban la humillación y los prejuicios.

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El Padre Pío de joven.

La esfera personal del Padre Pío

Hasta antes de la estigmatización visible, nadie podía saber del Padre Pío de Pietrelcina, y todo lo místico que ocurría en él estaba protegido por la mano de Dios y del secreto ministerial de sus superiores espirituales.

Todo quedaba relegado a la esfera personal del fraile capuchino y sólo las cartas constituían un destello a través del cual apenas se podía vislumbrar una pequeña parte de lo que Dios estaba obrando en él.

En público con los estigmas

Pero cuando viene visiblemente marcados por los estigmas, el misterio se hace de conocimiento público y muchos de los que se enteran del Padre Pío intentan contactarlo, o al menos verlo.

Desde el 20 de septiembre de 1918, hasta su muerte, el 23 de septiembre de 1968, ya no pudo ocultar esos signos y se vio obligado a presentarse siempre como una persona estigmatizada en todas sus funciones, ministeriales y de otro tipo: desde la misa hasta las confesiones, desde la dirección espiritual hasta cualquier otro momento comunitario de oración o recreación.

7XENOGLOSIA

Es ese fenómeno espiritual místico a través del cual se da a conocer las lenguas desconocidas y a hablarlas también, sin que estas hayan sido estudiadas nunca por quienes poseen este fenómeno.

El Padre Pío no conoce otros idiomas que el italiano y el latín, que es el idioma oficial de la Iglesia, pero escribe dos cartas desde Pietrelcina: una en francés y otra en griego.

Gelsomino del Guercio, Aleteia 

Vea también     Novena al Sagrado Corazón de Jesús del P. Pío