Queremos llevar el amor del Hijo de Dios a todos los hombres. Ha permitido que le abran el Corazón con una lanza para que esté abierto para todos. Que el Corazón de Jesús nos ayude a ser sus testigos. Para ello invocamos la ayuda de la Madre de Dios, Nuestra Señora del Sagrado Corazón de Jesús.
Los mártires son héroes que lograron hacer la voluntad de Dios; cristianos que relacionamos con la entrega de su vida porque mueren de manera cruenta. Desde el inicio de la historia de la Iglesia han existido y ayudado, con su testimonio, a que otros cristianos perseveren en su fe.
Dice el Catecismo de la Iglesia católica:
El martirio es el supremo testimonio de la verdad de la fe; designa un testimonio que llega hasta la muerte. El mártir da testimonio de Cristo, muerto y resucitado, al cual está unido por la caridad. Da testimonio de la verdad de la fe y de la doctrina cristiana. Soporta la muerte mediante un acto de fortaleza. «Dejadme ser pasto de las fieras. Por ellas me será dado llegar a Dios» (San Ignacio de Antioquía, Epistula ad Romanos, 4, 1) (CEC 2473).
En este video de Aleteia podrás conocer los tres tipos de martirio que existen y por qué se les relaciona con un color específico.
La forma en que nos comunicamos siempre deja una huella, nunca pasa sin dejar marca en el suelo de la vida de los demás; también Dios, con su palabra, trabaja en la tierra de nuestra vida...
Nuestras palabras y forma de comunicarnos dicen mucho de nuestra forma de amar. Existe una relación profunda entre las palabras que pronunciamos, o que evitamos decir, y las relaciones que construimos. Nuestra vida siempre habla, inevitablemente. Hablamos con nuestros silencios, con nuestras miradas, con nuestras decisiones, con las palabras que escogemos y con nuestra indiferencia.
La vida toda es una parábola; y la palabra parábola proviene de para-ballein (lanzar hacia adelante). Nuestra existencia siempre se arroja ante los demás, quedamos expuestos, nos revelamos tal como somos.
La forma en que nos comunicamos siempre deja una huella, nunca pasa sin dejar marca en el suelo de la vida de los demás. También Dios, con su palabra, trabaja en la tierra de nuestra vida, y no se resigna hasta haber sacado el fruto, incluso de la tierra más seca.
Una forma de amar
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Esta dinámica se encuentra en la imagen del sembrador utilizada por Jesús: Dios atraviesa el terreno de nuestra existencia y la encuentra en diferentes condiciones. Así como un campo experimenta diferentes estaciones, nuestra vida está marcada por la superficialidad, por las preocupaciones y el sufrimiento, o por la disponibilidad.
El sembrador representa, no solo la forma en que Dios arroja su palabra en nuestras vidas, sino que también cuenta la historia de la manera en que Dios ama a cada suelo. En efecto, el sembrador no espera hasta que el campo esté listo para acoger la semilla, sino que lanza su palabra a cualquier tipo de suelo. El sembrador no hace cálculos, no arroja la semilla solo donde espera recoger más frutos, sino que se arriesga.
De esta parábola puede surgirnos una pregunta: ¿y nosotros, qué clase de suelo somos? Sin embargo, la parábola no quiere condenar ni premiar la situación que estamos viviendo, sino hacernos comprender que en cualquier condición en la que nos encontremos, Dios sigue dándonos su palabra y su amor incondicionalmente. Él proyecta su palabra, se comunica, me ama, sea cual sea la temporada por la que esté pasando.
Desperdiciar
La forma en que trabaja el sembrador habla del estilo con el que Dios ama: el que ama de verdad, derrocha, no hace cálculos, no espera que el otro sea perfecto para amarlo, no se compromete solo donde sabe que recibirá algo a cambio.
Es cierto que muchas veces consideramos la reciprocidad como un valor fundamental de nuestra cultura: solo nos comprometemos cuando estamos seguros de que los demás harán lo mismo conmigo. Este argumento puede ser válido, pero, no es el estilo del Evangelio.
Cuando basamos nuestras relaciones en la reciprocidad, nuestra referencia no es Jesús. Para el Evangelio amamos verdaderamente cuando corremos riesgos, cuando desperdiciamos las palabras, cuando no hacemos cálculos, cuando incluso estamos dispuestos a perder. De lo contrario, habremos acertado, pero no habremos amado.
Intentemos, pues, tomar conciencia de nuestra forma de comunicarnos y entenderemos más profundamente nuestra forma de amar.
«La lengua puede dar vida y muerte; según como la uses, así serán sus frutos».
Tal vez no tengas muy claro qué tanta envida has sentido en tu vida, pero no estaría mal que analizaras cómo vives estos sentimientos tan dañinos
Para muchos pensadores la envidia es una de las emociones más poderosas y complejas que tenemos y que causan tremendas alteraciones en la calidad de vida.
Por un lado, te puede llevar al enojo o a la tristeza al darte cuenta de que aquello que deseas tener, la otra persona lo posee; bien puede ser su físico, sus éxitos o posesiones. Por otro lado, el sentimiento de impotencia causado por no poder conseguir algo que los demás ya han obtenido puede ser causa de una baja de autoestima, frustración y pensamientos o conductas de agresión, vengativas y hasta de autocastigo.
¿A quienes afecta más la envidia?
Regularmente los sentimientos de envidia suelen estar detrás de personas que se creen muy competitivas o ambiciosas; sin embargo, la motivación de estas personas suele estar en superar a los demás, pues en su interior sienten que ellos también se merecen lo que otros ya tienen.
Estas personas luchan constantemente con la idea de que tienen que lograr lo que otros ya hicieron, por lo que se la pasan comparándose a sí mismos con los demás, con el desagradable temor de no poderlos alcanzar.
En momentos de carencia o falta de recursos, la envidia puede incrementarse y hacer crecer la sensación de que hay que luchar más fuertemente para conseguir lo que los demás tienen, y si es necesario, hasta arrebatárselos con tal de tenerlo.
La envidia se puede apoderar tanto de la mente que se convierte en el eje rector de muchos de los planes y proyectos de vida; como querer destacar, ser protagonistas o alcanzar éxitos profesionales y económicos que aligeren el sentimiento del «por qué yo no y ellos sí»
Es muy común que la envidia se presente en el trabajo, al ver a los compañeros tener logros que uno no ha obtenido; o en la escuela, cuando se desea la belleza de una compañera de clases; o en las amistades, cuando una de ellas está estrenando un auto. Esto puede acompañarse de un mayor enojo, por ejemplo, cuando a un compañero le suben el sueldo o lo ascienden y a ti no.
Celos vs envidia
Aunque la envidia está relacionada con los celos, no son lo mismo. Los celos, que también son una compleja emoción, se caracterizan más por cuidar y proteger lo que ya se tiene para asegurarse de que, por ningún motivo, alguien más se lo apropie; a la inversa, la envidia se basa más en desear lo que otros ya tienen.
El ejemplo más común de celos es el que se vive en la pareja, donde uno de los dos teme que le roben la atención o protagonismo que quiere tener en exclusiva, y si nota cualquier cosa contraria, se siente inquieto, comienza a sospechar y le da miedo perder lo que considera que es suyo. Por eso las personas celosas son también posesivas y alejan de sus relaciones a todas las personas que les puedan quitar el cariño y el afecto que ya tienen.
A pesar de ser cosas diferentes, al hacer un examen de consciencia te darás cuenta de que a lo largo de la vida tenemos muchas emociones de envidia y celos que se acompañan la una a la otra en varios momentos y circunstancias diferentes.
Recomendaciones prácticas para superar la envidia
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1 | Acepta de buena gana lo que ya tienes, disfruta lo que eres y goza de las cosas que has obtenido con tu esfuerzo. Procura mejorar tu vida sin compararte y desear parecerte a alguien más. Y dar las gracias a Dios por tantas cosas buenas que te ha dado. Haz una lista.
2 | Mejora tus cualidades y corrige tus errores sin hacer referencia a cómo lo hacen otros para centrarte en tus propias capacidades y no anhelar las vidas de los demás; es decir, no copies a nadie. Sé tu mismo. Mira cómo estás ante Dios.
3 | Que tus deseos por mejorar y alcanzar nuevas metas y éxitos sean a base de perfeccionar lo tuyo. ¿Qué es lo que Dios espera de ti?
4 | Es una emoción normal que todos experimentamos, pero no la dejes crecer y convertirse en un problema. Fíjate bien si estás envidiando a alguien en particular, y si lo identificas, intenta borrar semejante deseo. Reza por esa(s) persona(s).
5 | Enfócate en tus propias fortalezas y deja de fijarte en otras personas por lo que tiene o han logrado. Eso no te ayuda superar tu envidia. Da las gracias a Dios.
6 | Agradece lo que tienes y aprecia más tus propios logros. Pide poder hacer la voluntad de Dios día por día.
Superar la envidia toma tiempo, pero lo puedes empezar a trabajar desde ahora y vivir una vida más saludable y espiritualmente más tranquila. La oración es potente.
Stephen Rossetti ha sido exorcista de la Archidiócesis de Washington durante 13 años
El padre Stephen Rosseti es probablemente el exorcista más conocido en EEUU tras realizar durante más de una década este ministerio en la Archidiócesis de Washington. Pero además es profesor en la Universidad Católico de América, prestigioso psicólogo y autor de numerosos libros y artículos.
Precisamente, su último libro Diary of an American Exorcist (Diario de un exorcista americano) está muy relacionado con sus publicaciones en la web del St. Michael Center for Spiritual Renewal (Centro San Miguel para la Renovación Espiritual), donde cuenta experiencias vividas durante los exorcismos.
En una entrevista en el National Catholic Register, este sacerdote explica que aunque en un primer momento pensó el libro para otros exorcistas esperaba que también ayudase “al público en general a darse cuenta de las verdades de nuestra fe”.
"Dios nos protege"
En su opinión, “una cosa es segura, las experiencias diarias de un exorcista reafirman todo lo que enseña la Iglesia. Todo es verdad”.
En el libro, tal y como relata en la entrevista, cuenta que ha llegado a sufrir ataques demoníacos ocasionales. “No puedes meter a Satanás el dedo en el ojo todos los días y no obtener una respuesta. La buena noticia: Dios nos protege, y también la Santísima Virgen María. Si no estuviéramos protegidos todo exorcista sería asesinado inmediatamente por Satanás. Él nos odia especialmente, y puedes ver el odio maligno puro en los ojos de una persona poseída cuando se ‘manifiesta’ en una sesión”.
San Francisco de Borja exorcizando a un moribundo impenitente, pintado por Goya
Uno de los aspectos más impresionantes de este ministerio de exorcista es poder ser testigo del poder de Jesús, aunque sólo sea mentando su nombre. Así, el padre Rossetti asegura que “el nombre de Jesús, como se indica en las Escrituras, invoca la presencia y el poder de Jesús. Hablar en su nombre e invocar su nombre es hacer presente el poder de Jesucristo. Los demonios odian ese nombre y exigen que deje de decirlo. Así que lo decimos aún más. Es en su nombre que los demonios son expulsados”.
Exorcizar también a los no católicos
Otra de las preguntas más recurrentes es si los exorcistas pueden atender a personas de otras religiones. Este sacerdote estadounidense confirma que puede exorcizar a cualquiera y así lo hace, incluidos musulmanes, judíos, protestantes e incluso no creyentes
Destaca que mucha gente si tienes un problema con los espíritus malignos llama a un sacerdote. “Nuestros obispos católicos están en la línea directa de los apóstoles, a quienes se les dio la autoridad expresa para expulsar demonios, y los obispos nos delegan su autoridad. Por supuesto, le decimos a la gente que, aunque respetamos sus decisiones de fe, echaremos fuera a los demonios en el nombre de Jesús, y ellos deben estar de acuerdo con eso”, señala.
Preguntado sobre si alguna vez pasa miedo debido a los demonios, el padre Stephen Rossetti afirma que “Jesús es el Señor”, por lo que “a medida que pasan los años, nuestro equipo y yo tenemos una confianza cada vez mayor en la autoridad de la Iglesia y el poder de Jesús”.
"La ira alimenta a los demonios"
Acerca de la apariencia de que el mal va ganando terreno en el mundo, este sacerdote dice que “a medida que la fe se desvanezca y la gente comience a practicar lo oculto, habrá muchos más problemas demoníacos. La fe es nuestra protección más fuerte. Y cuando nos involucramos en prácticas ocultas y demoníacas, invitamos a los demonios a nuestras vidas. Solo mira la explosión en el número de personas que practican la brujería. Esto no augura nada bueno. No tenemos suficientes exorcistas para los cientos de miles de personas que practican la brujería”.
Otro aspecto que pretende destacar es el mal que provoca la ira y la falta de perdón en la vida de las personas. Según su experiencia, “la ira alimenta a los demonios. La falta de perdón crea una herida espiritual interna de la que también se alimentan los demonios”, por lo que la mejor protección contra el mal es: “fe, obediencia y amor”.
Además, pide estar en guardia y no dejar la puerta abierta al demonio. “Hay muchas oportunidades para lo demoníaco. Hay una caída significativa en la práctica de la fe. Esto provoca una pérdida crítica de la protección agraciada. Además, muchas personas están practicando brujería y wicca, jugando con tablas de Ouija y participando en prácticas ocultas que abren la puerta a lo demoníaco. Hay cerca de un millón de abortos cada año en los Estados Unidos, y hemos descubierto que esta es una enorme puerta demoníaca. Y hay otros comportamientos pecaminosos en aumento, como la pornografía en internet, las adicciones a las drogas y al sexo, y más. El pecado da al mal un acceso cada vez mayor a nuestras vidas”, señala.
"Después de unos años impartiendo la asignatura, se me ocurrió resumir las ideas del método en un libro sencillo y breve, lleno de anécdotas e historias", dice Moyano.
Sergio Gómez Moyano es de Barcelona (España), escribe ficción y filosofía, aunque con algunas incursiones en la apologética. Hace algunos años decidió embarcarse en una tesis sobre Robert Hugh Benson, un escritor inglés muy peculiar autor de un clásico titulado Señor del mundo. Desde entonces ha prologado y traducido algunos de sus libros.
Moyano vuelve ahora con su última obra ¿Adónde te escondiste?, editorial DIDACBOOK, un ensayo sobre la búsqueda de Dios para adolescentes de tercero de la ESO. "Es un resumen, fruto de dar la asignatura de Religión. Los alumnos se cuestionaron radicalmente la existencia de Dios y el sentido de la vida. El libro se abre a todos los públicos, por eso el subtítulo es: 'Los caminos que apuntan a la existencia de Dios para que todo el mundo lo entienda'".
-¿Qué te llevó a escribir ¿Adónde te escondiste?; y por qué decidiste acercar la filosofía a la vida cotidiana?
-Este libro tiene su origen en un reto que se me planteó. Al director del colegio se le ocurrió que tenía que dar clase de Religión a 3º de la ESO. Eso significaba enfrentarme con alumnos de hormonas muy revolucionadas (quizá es el curso en que la revolución hormonal ocurre en grado máximo), lidiar con prejuicios contra la religión y yo no me veía preparado.
»El director solo me dio una instrucción: "los católicos tenemos una característica revolucionaria: no hemos renunciado a utilizar la razón. Quiero que los alumnos piensen". Ah, a eso sí me apuntaba. Me encanta hacer pensar. Se me ocurrió entonces la idea de enseñar Filosofía de Dios ¡a adolescentes de 14 años!
»La verdad es que ahora lo pienso y se ve que es una locura. Pero fui proponiendo los temas y las actividades y, después de superar la primera impresión de perplejidad, los alumnos respondieron de forma espectacular. Yo les lancé el reto y ellos lo recogieron y lo aceptaron y lo hicieron suyo. Después de unos años impartiendo la asignatura, se me ocurrió resumir las ideas del método en un libro sencillo y breve, lleno de anécdotas, historias y que traspira la experiencia ganada en años de explicar conceptos complejos del modo más sencillo posible.
-Con temas tan complejos, ¿cómo conseguiste simplificarlos para que cualquiera pudiera entenderlos sin perder su profundidad?
-Las preguntas son las mismas sean para la edad que sean. Lo que había que adaptar era la forma en que se presentaban. Recurrí a fragmentos de obras literarias, películas, series, canciones, anécdotas, incluso chistes. Debatíamos mucho en clase. Se abrían diálogos realmente apasionantes. Escucharles fue un regalo. En el segundo semestre del curso eran ellos los que me traían canciones y libros y los comentábamos en clase. Y siempre sacábamos algo que nos refería a Dios.
»Una vez me trajeron I got a feeling, de Black Eyed Peas. La canción dice básicamente que esta noche va a ser una pasada, ya verás, por tanto: ¡vamos de fiesta! Todos estaban a la expectativa para ver qué podía decir que llevara a Dios de esa canción que casi invitaba a una rave. "Pues -dije-, Dios ha puesto en nosotros una semilla de infinito, por eso andamos inquietos buscando cosas, como una fiesta, una noche que me lo pase tan bien que por un rato crea que tengo la plenitud, y me olvide de lo demás".
-¿Por qué se titula ¿Adónde te escondiste? esta última obra?
-Se trata del primer verso del Cántico espiritual de San Juan de Cruz y que expresa una realidad que todos hemos vivido de alguna manera: Dios se esconde y cuesta encontrarlo. Pero a la vez nos da una esperanza: no tenemos que sentirnos desgraciados, porque también le ocurrió a un santo y místico, como san Juan de la Cruz. La intención del libro es explorar los caminos que apuntan a la existencia de Dios para que todo el mundo lo entienda.
-En tu opinión, ¿por qué es importante que reflexionemos sobre cosas como el origen del universo o el propósito de la vida hoy en día?
-Porque es toparse con la realidad, la realidad de verdad, no con mundos virtuales o apariencias.
-Llaman la atención tus comparaciones, como la del submarino y las dudas existenciales, o un anuncio de jabón y la visión sobrenatural. ¿Cómo se te ocurrieron y qué esperas que la gente piense al leerlas?
-Las comparaciones sirven para aportar una imagen en medio del desierto de las ideas abstractas. Si el libro fuera un tratado filosófico sobre Teología Natural, el lector debería hacer acopio de motivación para moverse de concepto abstracto a concepto aún más abstracto. Las comparaciones son como un oasis en los que descansar un poco.
-¿Cómo se te ocurren?
-Pues con tiempo, reflexión e interés. Los profesores casi nunca dejamos de pensar en los alumnos y en cómo mejorar nuestras explicaciones.
-Pero te has dejado algunas comparaciones muy interesantes, como la de la lata de atún o el gran héroe americano, la serie de los años 80.
-Dejaremos que los lectores las descubran. Los spoilers nunca son buenos.
-Me dejaste intrigado con la relación entre el rock progresivo y la inquietud interior. ¿Nos puedes contar más sobre eso?
-Solo te diré que la segunda parte del libro trata de la inquietud interior, que es una de las vías para encontrar a Dios. "Nos hiciste, Señor, para ti; y nuestro corazón anda inquieto hasta que descanse en ti", dice san Agustín. Soy de la opinión que los que mejor muestran la inquietud del corazón humano son los artistas. Así que, bandas de rock progresivo, de pop o compositores de música barroca dejan entrever en sus obras esa inquietud.
-¿Por qué crees que la literatura es un buen medio para tratar temas tan profundos?
-Creo firmemente que una buena novela puede llegar a un nivel de profundidad tan grande o mayor que un ensayo filosófico. La literatura hace que se intuyan los conceptos y las ideas de fondo, mientras que la filosofía suele darte los conceptos ya listos para tragar. La primera sugiere, la segunda afirma.
»Además, me pasé años estudiando para mi tesis en filosofía a un literato llamado Robert Hugh Benson. Su novela Señor del mundo fue la que me convenció de estudiarlo. En ella "rebate" una serie de ideas, no a base de conceptos, sino mediante una historia.
-¿Cómo lo haces?
-Dándole espacio político y social sin oposición para que se desarrolle hasta las últimas consecuencias y el lector juzgue qué mundo construye esa ideología.
-Hablas sobre la relación entre fe y razón en tu libro. ¿Cómo ves tú personalmente esta relación en nuestra vida diaria?
-Este tema merecería una entrevista monográfica. La fe de una persona consiste en aquellas creencias sin las cuales su vida no tendría sentido o sería imposible vivir. Si descubrimos a Dios, este pasa a formar parte de nuestra fe, de nuestro sentido vital. Fe y razón se complementan.
Puedes ver aquí la presentación del libro.
-Después de que alguien lea ¿Adónde te escondiste?, ¿qué te gustaría que se lleve de él? ¿Hay algún mensaje o reflexión que esperas que destaque?
-Me gustaría que aprendiera algunas ideas, que se hiciera bastantes preguntas y que lo pasara en grande leyéndolo. Y si puede ser: todo a la vez.
El pequeño David contra el gigante Goliat, el modelo que el Papa da a la prensa católica
El Papa Francisco ha recibido este jueves a periodistas católicos italianos y les ha propuesto dos modelos a seguir, ambos de muchachos jóvenes: el beato Carlo Acutis, "que se convirtió en testigo de la comunicación" y el joven pastor David, que con su honda se enfrentó a Goliat. También mencionó brevemente a Francisco de Sales, santo patrón de periodistas y escritores.
Pidió a los periodistas católicos obrar "sin miedo, como David contra Goliat: con una pequeña honda derribó al gigante. No os limitéis a jugar a la defensiva, sino que, siendo "pequeños por dentro", pensad a lo grande, porque estáis llamados a una gran tarea: proteger, con la palabra y la imagen, la dignidad de las personas, especialmente la dignidad de los pequeños y de los pobres, los preferidos de Dios", exhortó el Pontífice.
También les pidió dos actitudes que parecen contradictorias: por un lado, arriesgarse, asumir riesgos; por el otro, prudencia y previsión.
El Papa Francisco con miembros de asociaciones de la prensa católica italiana en su encuentro de este jueves 23 de noviembre.
Arremangarse y asumir riesgos
"El testimonio es profecía, es creatividad, que libera y empuja a arremangarse, a salir de la zona de confort para asumir riesgos", añadió el Papa.
"La fidelidad al Evangelio postula la capacidad de arriesgarse por el bien. E ir contracorriente: hablar de fraternidad en un mundo individualista; de paz en un mundo en guerra; de preocupación por los pobres en un mundo intolerante e indiferente. Pero esto sólo puede hacerse con credibilidad si antes se da testimonio de aquello de lo que se habla", insistió.
Su público incluía a miembros de la Federación Italiana de Semanarios Católicos (Fisc), de la Unión de la Prensa Periódica Italiana y de las Asociaciones "Corallo" y "Aiart, Cittadini mediali".
También pidió a los medios católicos "hacer crecer una ciudadanía mediática protegida, sostener guarniciones de libertad informativa y promover la conciencia cívica, para que se reconozcan derechos y deberes también en este campo". (Llama la atención la expresión "guarnición de libertad informativa", con su semántica de origen militar, que no es frecuente en los discursos del Papa).
También insistió en que "comunicar es formar al hombre, comunicar es formar sociedad. No abandonéis el camino de la educación".
Usar la prudencia, que no se aprende en cursos
Pidió a los periodistas y editores combinar "prudencia y sencillez", dos "ingredientes educativos básicos para navegar en la complejidad actual, especialmente en la red, donde es necesario no ser ingenuos y, al mismo tiempo, no ceder a la tentación de sembrar ira y odio".
Admitió que "no hay cursos para tener prudencia, no se estudia para tener prudencia. La prudencia se practica, se vive, es una actitud que nace junta del corazón y de la mente, y luego se desarrolla. La prudencia, vivida con sencillez de espíritu, siempre nos ayuda a tener previsión".
¡Sí a la vida! Jóvenes de equipo de fútbol americano rezan el rosario frente a clínica abortista https://es.churchpop.com/si-a-la-vida-jovenes-de-equipo-de-futbol-americano-rezan-el-rosario-frente-a-clinica-abortista/