lunes, 29 de julio de 2024

Doce señales de adicción al celular

Cuando más de tres personas que te quieren de dicen que dedicas demasiado tiempo al celular, tiembla

Luego de haber redactado este artículo aprendí que la adicción al celular se llama nomofobia. Es una abreviatura de la expresión inglesa ‘no-mobile-phone phobia’, que significa miedo a estar sin elteléfono móvil, y que –dicen- es la enfermedad del siglo XXI. Adicionalmente el término phubbing, al acto que supone descuidar las relaciones directas por estar pegado en el celular. Este es el test más completo que he leído.

Y ESTAS SON LAS SEÑALES:

1. Alteración del horario habitual. Llegas tarde por estar revisando las redes, o te trasnochas por ello, cambio de horario de comidas por estar “enredado”

2. Deterioro de las relaciones interpersonales directas, rompimiento de las relaciones familiares o laborales por el uso excesivo de las redes

3. Alteración de prioridades familiares, laborales o religiosas

4. Pérdida del control sobre la adicción. Intentas no revisar las redes y te enganchas de nuevo

5. Compulsión por estar enterado de la última conversación o noticia en las redes sociales

6. Usas el celular en momentos inadecuados sin necesidad real desconectándote de un evento familiar, religioso o laboral

7. Descuido de otras actividades de crecimiento personal como el deporte, disfrute de la naturaleza, reuniones grupales, paseos familiares, convivencias etc

8. Consideras una verdadera crisis, la falta de megas de navegación, de minutos de conversación o de batería en el celular aún sin tener urgencias en ese momento.

9. Estados de ansiedad, depresión o angustia por el uso excesivo de las redes

10. Más de tres personas significativas y a quienes le importas, te echan en cara tu excesiva necesidad de conexión

11. Dejas el celular en la cama para revisarlo a cualquier hora de la noche

12. Llegas a un sitio público y lo primero que preguntas es si hay WiFi

Por Jesús Genaro Pérez Palencia. Artículo originalmente publicado por padrechulalo.blogspot.it

Mira también los daños que puede provocar el abuso del uso del celular a tu salud

Padre Chulalo, Aleteia

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Cuatro trampas que te susurra el demonio para que dejes de rezar, y lo que puedes contestarle

                  Son universales:
                      no distinguen a religiosos o laicos, expertos o novatos



Para orar es importante tener claro que hay que fijárselo
como una prioridad y hábito.









El demonio "hace todo lo posible por separar al hombre de la oración", dice el Catecismo de la Iglesia Católica (2725). Los trucos que emplea para ello son muy comunes -no distinguen entre laicos o religiosos, expertos o novatos- y simples. Pero si son comunes y simples es precisamente porque son eficaces para lograr su objetivo.

Christine Ponsard escribió en su día en Famille Chrétienne un artículo alertando de cuatro trampas básicas y en él ofrece algunos argumentos para desecharlas.

El Evangelio en imágenes para todas las edades, de Rialp

Christine Ponsard es escritora de temas de espiritualidad y autora de algunas obras publicadas en español. 

Cuatro trampas que hay que evitar

La oración cotidiana suele figurar entre las nuevas resoluciones de cada año. El Tentador no dejará de tendernos trampas  para desanimarnos. Recordemos algunas. 

Trampa número 1: "La oración es inútil"

Efectivamente, la oración no sirve para nada, si nos atenemos a los criterios habituales de eficacia. Desde un punto de vista humano, rezar es perder el tiempo. Además, está la gran cuestión que plantean los monjes y monjas al mundo que les rodea: ¿para qué sirven esos hombres y esos mujeres cuya vida se consume en la oración? Esas vidas entregadas parecen, a los ojos de muchos, como vidas desperdiciadas.

Nosotros cometemos exactamente el mismo error cuando renunciamos a rezar con el pretexto de que tenemos demasiado trabajo: nos situamos en una lógica de la productividad, en vez de situarnos en una lógica del amor. Si estamos un poco atentos, veremos que, en nuestra vida lo que es más inútil es también lo más precioso: hacerle mimos a un niño, por ejemplo, abrazar a tu cónyuge o contemplar un paisaje hermoso. Del mismo modo, la oración es radicalmente inútil y fundamentalmente indispensable.

Trampa número 2: "No sabes rezar"

El Tentador multiplica los argumentos para demostrar con argumentos apabullantes que la oración es algo demasiado difícil para mí, que es cosa de especialistas, que debería formarme antes de empezar a rezar, etc. Una vez más, es cierto: yo no sé rezar.

Mi oración está llena de distracciones, de infidelidades, de búsqueda sutil de mí mismo y de mil otras imperfecciones. ¿Y qué? Cuando un padre coge en brazos a su bebé y él empieza a balbucear y a sonreír, ¿acaso el padre suelta a su hijo y le dice: “Te dirigirás a mí solo cuando sepas hablar”? ¡Por supuesto que no! Al contrario, lo contempla enternecido y maravillado esos torpes balbuceos. Lo que es verdad para los padres en la tierra, ¡lo es también para Dios!

Trampa número 3: "Ya rezarás cuando tengas tiempo"

Una cosa es segura: si espero a tener tiempo para rezar, no rezaré, porque siempre tendré mil otras tareas más urgentes que cumplir. Si tengo la intención de rezar hoy, pero no fijo un momento concreto para ello, corro un gran riesgo de llegar a la noche sin haber encontrado ni un minuto disponible.

Quien reza de forma regular no es quien dispone de mucho tiempo libre, sino quien decide consagrar un tiempo a la oración. Es una cuestión de elección. ¿Cuáles son mis prioridades? ¿Quiero situar la oración en el centro de mi vida, o la considero como un lujo opcional? Si es algo primordial, ocupará un buen lugar en mi gestión del tiempo.

Trampa número 4: "Tu trabajo es tu oración"

Dicho de otra manera: si trabajas con toda tu alma, ofreciendo tu trabajo al Señor, eso te dispensa de rezar. Es cierto que la oración no es la única forma de mantenerse en presencia de Dios, de estar cercano a Él y de servirle. ¡Afortunadamente! Porque si no, eso querría decir que no podríamos pasar más que una pequeña parte de nuestras jornadas con Dios.

¿Cuándo estoy cercano a Dios, “conectado” a Él? Cuando hago su voluntad, allí donde Él quiera, cuando y como Él quiera. Si eso es a la hora de preparar la comida, de animar una reunión de trabajo o de llevar las cuentas de mi empresa, realizando ese trabajo es como estoy más cercano a Él.

Soy llamado a hacerlo todo en presencia de Dios y por amor a Él. Pero “no se puede orar «en todo tiempo» si no se ora, con particular dedicación, en algunos momentos” (Catecismo de la Iglesia católica, 2697). Podría rezar trabajando si, todos los días, rezase también sin trabajar.

* * *

Estas cuatro trampas son universales. Todos los que rezan se tropiezan con ellas, de una forma u otra.

Contrariamente a lo que piensa mucha gente, la oración no es más fácil para una carmelita que para una madre de familia. Porque la oración es siempre un combate “contra las astucias del Tentador que hace todo lo posible por separar al hombre de la oración” (2725).

Confiemos pues nuestras buenas resoluciones a María, “la orante perfecta” (2679), cada mañana, para que no se acabe el día sin que hayamos dedicado un tiempo a rezar.

Cristine Ponsard, ReL

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y evitar sus seducciones 


domingo, 28 de julio de 2024

Críticas a las «wokeolimpiadas» de París: «Avanza la decadencia y el mal ya se muestra feo y malo»

Empresarios, filósofos y columnistas
denuncian la blasfema ceremonia inaugural de París 2024 

Los bailes, espectáculos y performance que se llevaron a cabo durante la ceremonia inaugural de los JJOO mostraron una realidad zafia, fea y decadente.


“Esto es Francia”. Con este escueto mensaje definía orgulloso Emmanuel Macron, presidente de Francia, la blasfema, zafia e ideologizada hasta el extremo ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de París 2024. La que podía haber pasado como la inauguración más bella de la historia de los Juegos pasará a la historia por su empeño en convertirla en materia woke y en adalid del feísmo.

La diputada francesa, Sandrine Rousseau, no escondía  su satisfacción ni qué había detrás de esta ceremonia. Más bien al contrario. Se enorgullecía de lo que representaba y de a quién atacaba. “Esta ceremonia fue la mejor respuesta al ascenso del fascismo y de la extrema derecha. Que el mundo sea woke. Será mucho más bello", afirmaba.

Pero en todo el mundo las reacciones a esta ceremonia no se han hecho esperar, y no sólo desde la Iglesia, que ha denunciado los ataques gratuitos a millones de cristianos. Uno de los que primero alzó la voz fue el multimillonario Elon Musk, fundador de Tesla y propietario de la red social Twitter. A través de sus redes sociales y llegando a millones de internautas denunció que la ceremonia inaugural fue “extremadamente irrespetuosa hacia los cristianos”.

Tampoco tardó en reaccionar, y muy duramente además, el primer ministro de Hungría, Viktor Orban. En su opinión, la ceremonia de los Juegos Olímpicos reflejó la “debilidad y la desintegración de Occidente”, de la que dijo que fue la encarnación del “vacío” occidental.

“Se despojaron poco a poco de los vínculos metafísicos, con Dios, la patria y la familia”, criticó el mandatario húngaro, quien añadió que todo esto ha conducido a “la ausencia de moral pública”, tal y como se vio en París.  

Desde el ámbito del deporte se ha manifestado también muy duramente Javier Tebas, presidente de La Liga. “¡Inaceptable, irrespetuoso, infame! Usar la imagen de la Última Cena en los Juegos Olímpicos de París es un insulto para los que somos cristianos. ¿Dónde queda el respeto por las creencias religiosas?”, se preguntaba igualmente en sus redes sociales.

El conocido periodista deportivo Tomas Guasch tampoco pudo reprimirse tras seguir la ceremonia inaugural de París e indignado comentaba: "Es inaceptable pero de todo punto. ¿Qué ofrece eso? Es una ofensa. Es una cosa terrorífica. No me quiero meter en otras cosas. A ver el día que estas personas hacen una broma con Mahoma. Por ejemplo. Estoy alterado porque sobra, es vomitivo, en definitiva (…) Pero... ¿en qué cabeza cabe eso?".

Pero además de estas y otras muchas reacciones en caliente de personas de todo tipo que mostraron su indignación en directo convirtiendo en tendencia la palabra “woke”, horas después se han ido dando análisis más reposados sobre lo ocurrido en París este fin de semana.

El filósofo Miguel Ángel Quintana Paz ha ido dejando pequeñas reflexiones que partiendo de lo ocurrido en París muestran el estado de salud de Occidente. A este respecto, escribía en Twitter: “Al principio de la decadencia, el mal se disfraza de bueno y bello: sabe que solo así será tolerado. Pero según la decadencia avanza, el mal se desnuda de tan enojosos disfraces y, al fin, se muestra feo y malo. Y resulta consolador: ya podemos vomitarle encima sin escrúpulos”.

Sobre la animalización del ser humano que se vio en esta ceremonia, Quintana Paz aseguraba que “hoy una civilizada reanimalización del ser humano. Ya nadie cree en nada; todos se pasan la vida trabajando como locos y jugueteando como locos para no encarar este hecho; para no enfrentarse al abismo.

Y para acabar, citó al Marques de Sade, que en 1875 dijo: “La belleza es para simples, ordinarios, mientras que la fealdad es algo extraordinario. No hay duda de que toda imaginación ardorosa prefiere, lúbricamente, lo extraordinario a lo común”. En su opinión, en Francia, 239 años después está citada quedó este viernes dada por cumplida.

En su columna en El Debate, Ramón Pérez Maura, define la ceremonia como un “espectáculo deplorable” y recuerda que “lo que vimos fue una enorme exaltación del mantra LGTBI. Mucho rosa, un hombre negro definido como prima ballerina, una insinuación de trío sexual de dos hombres y una mujer… Una simulación de «La Última Cena» de Leonardo da Vinci con una drag queen en el sitio de Cristo. Ya que hay tantos musulmanes en Francia podrían haberse reído de Mahoma un ratito”.

También en El Debate, Luis Ventoso ha hecho una crítica muy dura en la que afirma que “en su afán de ser originales convirtieron la ceremonia inaugural de París en un tostón de aroma 'woke', estúpida mofa del cristianismo incluida”. De este modo, afirmaba que la organización endilgó al público “un tostón de cuatro horas, sin un guion claro, más allá del intento de epatar. Una ceremonia kitsch, más cercana al petardeo LGTB que distingue a Eurovisión que a lo que se espera de una gala de unos Juegos Olímpicos en un gran país”.

Y cuya guinda fue -añade- “una ofensa cutre y absurda a los católicos, con un grupo de travestis componiendo la imagen de La última cena de Leonardo. De los 68 millones de franceses, el 47 % son católicos, un 4 % musulmanes y los budistas y protestantes suponen un 2 % cada grupo. Insultar a la fe cristiana de la mayoría se ve estupendo y sale gratis. Pero por supuesto los audaces creativos no osarían a chotearse de Mahoma (por puro miedo) o de Buda (porque para el panfilismo de la izquierda occidental el budismo sí es guay)”.

En Voz Populi, la columnista Rosa Martínez habla de “las wokeolimpiadas de París”.  Y en su columna explicaba: “Lo que nos ha mostrado la capital francesa no es diversidad, sino decadencia. No puedo entender cómo se quiere presumir de diversidad e inclusividad cuando lo que haces es poner en un escaparate a lo más rarito y excéntrico, para excluir todo aquello que siempre ha formado parte de nuestra sociedad, todo aquello que para occidente ha sido tradicional y normal. ¿Dónde está la diversidad cuando parece que solo se puede estar orgulloso de mostrar a mujeres obesas, hombres homosexuales afeminados y transexuales? ¿Las mujeres dónde quedan? ¿Y los hombres? Con tanta diversidad, ¿no queda espacio para mostrar a hombres masculinos y a mujeres femeninas?”.

Y proseguía denunciando lo que se ha convertido en costumbre: “Personas que te exigen respeto por su condición tienen la osadía de burlarse de la religión y, con ello, de la fe y las creencias de millones de personas. Estos que te imponen de la manera más soez que llames mujer a un tío con barba y la nuez como un pomelo, que no le puedas decir a una persona que pesa 200 kilos que eso no es sano ni debería ser ejemplo para nadie, no pierden oportunidad de mofarse de la religión católica y esparcir su rencor y su rabia hacia todos los católicos, pero no te atrevas tú a llamarles simplemente ridículos, porque eso es delito de odio. Por supuesto, estos numeritos tan transgresores a modo de protesta contra la Iglesia, tienen siempre en el punto de mira la misma religión. Son así de transgresores y osados solo con la religión que predica poner la otra mejilla cuando te agreden, no contra la que cuelga del cuello en una grúa, y la pasea por toda la ciudad en un camión, a gente de la misma condición de la que presumen ellos. Ya hay que ser cobarde y realmente estúpido para atacar a quien no te ataca ni se va a defender, pero no a quien te persigue y te mata porque no acepta lo que eres”.

ReL

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sábado, 27 de julio de 2024

La Eucaristía calmó a Jonathan Roumie frente al demonio, dice en un vídeo que ya se ha hecho viral

El popular actor, que hace de Jesús en The Chosen,
habló en el Congreso Eucarístico de EE.UU


       

"La misa diaria ha cambiado mi vida. La Eucaristía para mí es curación,
es paz, es mi base, es Su corazón dentro de mí", dijo el popular actor
que interpreta a Jesús en la serie The Chosen.









Tras meses de preparación, y tres peregrinaciones que recorrieron el país desde el 17 de mayo, se celebró el pasado fin de semana en Indianápolis el Congreso Eucarístico Nacional de EE.UU, el primero en ochenta años. Un encuentro al que Estados Unidos confió su reavivamiento en la fe y que tuvo al Lucas Oil Stadium como gran escenario, donde un lleno espectacular participó de una bella adoración.

Uno de los puntos álgidos del Congreso fue, sin duda, la procesión eucarística celebrada en las calles de Indianápolis, que llevó a miles de católicos a la Indiana World War Memorial Plaza. Participaron sacerdotes, obispos, seminaristas, religiosos, religiosas y una multitud de familias con niños que habían hecho su primera comunión. La Eucaristía, alojada en una custodia dorada y bendecida por el Papa, circuló en un vehículo acompañada por el obispo Andrew Cozzens de Crookston, Minnesota, y el arzobispo Thompson, de Indianápolis.

La misa diaria cambió mi vida

Otro momento muy especial fueron las diferentes intervenciones que hubo en el Lucas Oil Stadium de la capital del estado de Indiana. Una de ellas estuvo protagonizada por el actor estadounidense Jonathan Roumie, que hace de Jesús en la exitosa serie The Chosen. Precisamente, llegó al pabellón directo desde Texas, donde había pasado una semana de rodajes de la quinta temporada de la serie que narra la vida de los apóstoles.

A Jonathan Roumie se le vio en el estrado vistiendo una camiseta blanca en la que se podía leer la frase: It's just a symbol, to hell with it ("Si es sólo un símbolo, al diablo con ello"), de la novelista Flannery O’Connor, en respuesta a un amigo que describió la Eucaristía como un "símbolo bastante bueno".

Las palabras de Roumie sobre el estrado estuvieron centradas en el valor que tiene la Eucaristía para los católicos, y particularmente para él, y de cómo ésta le ayudó a calmar su ansiedad mientras rodaba la escena de la Última Cena. Una intervención que empieza a circular por las redes sociales y que lleva miles de visualizaciones en pocos días

RoumieEl actor de The Chosen intervino ante 60.000 personas.

"Dios mío, lo lograste, estás aquí", empezó diciendo el actor, que hace de Jesús en The Chosen. "Nunca pensé que me pondría aquí delante después de rodar la Última Cena. Siento cierta presión cuando hago esas escenas tan icónicas de la vida de Jesús y de su ministerio, porque la institución de la Eucaristía fue, básicamente, lo que Él nos entregó para la eternidad", relató el intérprete.  

"Pero, tenía fe, y a mi director espiritual cerca, que voló solo para encontrarse conmigo, y para que tuviera la base espiritual que necesitaba para entrar en estas escenas de manera adecuada, con el corazón recto y con una postura santa. No importa lo que haga el resto de mi vida, interpretar a Jesucristo trascenderá cualquier cosa y todo lo que haga es el honor más grande, no solo de mi carrera sino de mi vida. Solo puedo dar gracias a Dios por la oportunidad de servirle usando los regalos que me dio para impactar al resto del mundo", añadió Jonathan Roumie.

En este punto, el Jesús de The Chosen habló de los problemas que tuvo a la hora de rodar escenas tan determinantes para la fe de un cristiano. "El segundo día de rodaje estaba sentado en la silla de peluquería y, sin darme cuenta, sentí un peso que comprimía mi pecho, comencé a sentir un dolor que atravesaba mi mandíbula hasta los oídos. No sabía lo que me estaba pasando, y pensé que Satanás estaba, otra vez, intentando desanimarme, tratando de entrar en mi cabeza, y de hacerme pensar más en mí humanidad que en la divinidad de nuestro Señor", relató el actor neoyorkino.

"Cada vez que ponemos los ojos en nosotros perdemos de vista todo, pero, cuando ponemos los ojos en Jesús, las cosas se aclaran. Entonces, comencé a rezar, y supe que tenía a un aliado en la habitación de arriba, y resultó que estaba rezando un Rosario por mí, justo en el momento en el que yo estaba pasando por eso", comenta Roumie, sobre su padre espiritual. 

Antes de leer el pasaje evangélico de San Juan de "Yo soy el pan de la vida", el actor ofreció, a los 60.000 participantes del Congreso, el por qué de esa ansiedad que sufrió y de cómo logró superarla. "Pensé que lo que quizá me estaba estresando, o dando ansiedad, al tener que retratar una de las escenas más importante de nuestra fe, era que, como católico, entiendo el peso, entiendo la realidad de lo que creemos, y lo que representa ese Pan, y que el Espíritu Santo descienda y lo cambie", explicó Roumie. 

Puedes escuchar aquí completa la intervención del actor Jonathan Roumie.

"Sabemos lo que realmente significa y qué es lo que estamos a punto de recibir. Sabía que cada gota de sangre, sudor y lágrimas, y hubo muchas lágrimas en estas escenas, era para conocer lo que podemos experimentar, lo que podemos recibir en nuestras vidas todos los días, o al menos todos los domingos. La misa diaria ha cambiado mi vida. La Eucaristía para mí es curación, es paz, es mi base, es Su corazón dentro de mí", dijo el actor.  

J. Cadarso, ReL

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viernes, 26 de julio de 2024

Evita el agotamiento con estos diez sencillos secretos

Man-remembering       

Aprende a ser más resiliente y reduce enormemente el miedo asociado con el agotamiento para poder tener una vida más plena con los siguientes consejos

Muchos de nosotros corremos constantemente el riesgo de agotamiento emocional, social, físico e incluso espiritual. Cuando nos damos cuenta de que hemos sido bendecidos con muchos dones, podemos sentirnos agotados.

Por desgracia, las claves eficaces para afrontar esta amenaza no están ampliamente disponibles, integradas y exploradas en la sabiduría religiosa y secular. Aunque nadie desea el agotamiento, muchas de las soluciones propuestas solo proporcionan un alivio temporal y no llegan al núcleo.

Claves a corto y largo plazo

Cuando empezamos a aceptar estas claves y a entusiasmarnos con el potencial que tienen para crear nuestra mayor resiliencia, la posibilidad de agotamiento se reduce enormemente, al igual que el miedo asociado al agotamiento (que suele ser igual de malo).

A continuación encontrarás los 10 pasos más importantes para evitar el agotamiento y proporcionar un marco para perseguir el florecimiento como Dios manda.

1SUEÑO

El sueño es una de las mayores bazas para prevenir el agotamiento. Cuando no hacemos del sueño una de las principales prioridades de nuestra vida, invitamos a todas las emociones difíciles a entrar en nuestro funcionamiento.

2ALIMENTACIÓN SANA

family-dinner

La mayoría de las personas que creen que comen de forma sana en realidad no lo hacen en absoluto. Cuando aprendemos cómo Dios gestiona realmente la nutrición en nuestros cuerpos y mentes, descubrimos una capacidad que no habíamos visto antes.

3AUTOCONTROL

Los dispositivos diseñados para proporcionar comodidad y accesibilidad a nuestras vidas nos agotarán a menos que aprendamos a controlarlos y a no dejar que nos controlen. A veces esto significa renunciar a ellos por completo.

4MOVIMIENTO

Los seres humanos fueron diseñados para estar en movimiento, no solo para sobrevivir, sino también para prosperar. No debemos tratar la actividad regular como algo opcional.

5ORACIÓN

Cada oración tiene un propósito y una promesa más allá de nuestra capacidad de comprensión; pero la oración en movimiento ofrece oportunidades que la oración sedentaria no ofrece.

6APERTURA A LA INCOMODIDAD

Para experimentar plenamente el amor de Dios, debemos estar dispuestos a experimentar incomodidad. Si no lo hacemos, nos resultará difícil experimentar la gracia y la gratitud.

7SILENCIO

Woman sitting in forest enjoys the silence and beauty of nature

Necesitamos el silencio para conocernos a nosotros mismos como hijos de Dios y a Dios como nuestro Padre. Nada -ni siquiera la mejor dirección espiritual- podrá sustituir el conocernos a nosotros mismos y a Dios en el silencio del alma.

8LA VIDA COMO UNA AVENTURA

La vida es una aventura que hay que vivir segundo a segundo. Todo el mundo, independientemente de su vocación, debe entenderlo y aceptarlo. De lo contrario, la desesperación siempre estará a un paso. Las caídas pueden ser una oportunidad para crecer, pero solo si vemos la vida como una aventura.

9CONFIANZA EN DIOS

Las personas de nuestra vida son uno de los mayores regalos que Dios nos ha dado. Pero no podemos depender de ellas, ni ellas deben depender de nosotros para cumplir necesidades y deseos. Solo cuando miramos continuamente a Dios y a toda su creación nos liberamos para amar y vivir plenamente.

10IDENTIDAD CLARA

Ante todo soy hijo de Dios. Ningún papel, ninguna vocación podrá igualar esta verdad. Ser sacerdote, padre, familiar, amigo o empleado puede ser mi vocación. Pero no es mi esencia. En el fondo, soy hijo de Dios.

Jim Schroeder, Aleteia

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y psiquiátricas del aborto