domingo, 16 de abril de 2017

«Sabía que se subía a la cruz» al acceder al Pontificado, dice el teólogo Pablo Cervera Benedicto XVI cumple noventa años: «Su fecundidad, silenciosa, es hoy más elocuente que nunca»

 Benedicto XVI 90 años




Este Domingo de Resurrección, 16 de abril, Benedicto XVI cumple 90 años. Han pasado cuatro desde su renuncia y nadie en la Iglesia le ha olvidado. Tal vez aún sea pronto para una valoración global de sus ocho años de pontificado (2005-2013), pero no así para calibrar el alcance de su obra teológica, cada vez más reconocida como una de las más importantes del último medio siglo, antes y después de ser elegido Papa.


Uno de los mejores conocedores de esa obra es el sacerdote Pablo Cervera Barranco, doctor en Teología, director de la edición española de Magnificat y traductor y editor de un buen elenco de obras de Joseph Ratzinger, y explica a ReL el alcance de su figura. 
-¿Cuándo y cómo empezó a traducirle?
-En mis años de estudios en Roma profundicé sobre todo en los escritos eclesiológicos de Joseph Ratzinger. La eclesiología y el Vaticano II eran el tema de mi tesis doctoral. Con anterioridad tuve la oportunidad de traducir en castellano por primera vez la famosa conferencia Warhheit und Gewissen [Verdad y conciencia], recogida después en varias publicaciones.


Pablo Cervera se formó como teólogo en Roma, con una tesis dirigida

 por el padre Karl Josef Becker, S.I., profesor en la Pontificia Universidad Gregoriana.



-Un texto capital...
-Había leído un extracto en la revista Il Sabato y, por el gran impacto que me produjo, solicité enseguida a Josef Klemens, secretario personal entonces del cardenal Ratzinger, me concediera el texto alemán para publicar la traducción castellana en el Boletín del Arzobispado de Toledo (1991) 528-549.

-Y ahora es usted uno de sus traductores de referencia...
-Más recientemente el entonces director de la BAC, padre Carlos Granados, me invitó a colaborar en la edición y traducción de las Obras completas. Así lo he estado haciendo con los volúmenes hacia los que tengo mayor afinidad por interés y formación: liturgia (volumen XI), eclesiología (volúmenes  VIII-1 y VIII-2), la enseñanza del Concilio Vaticano II (volúmenes VII-1 y VII-2).


El padre Carlos Granados presenta a Benedicto XVI la edición española

de sus Obras completas, en presencia del cardenal Antonio María Rouco.



-¿En qué medida le ha marcado traducir y editar a un autor tan prolijo e intenso?
-Leer, y con mayor razón traducir, a un autor grande (ya sea teólogo, filósofo o literato) es siempre un privilegio. La obra ingente de Ratzinger recoge el pensamiento de uno de los teólogos más importantes de nuestro tiempo. Por eso, la traducción sistemática de sus escritos hace descubrir muchas pepitas de oro que, de otra forma, habrían quedado perdidas u olvidadas.
-¿Le ha llegado a conocer personalmente? 
-He tenido dos ocasiones de hablar con él cuando todavía era cardenal. Una vez en la plaza de San Pedro: él cruzaba con su sotana y su boina de vuelta del trabajo en la Congregación; le saludé y se detuvo con una amabilidad infinita. Al decirle que era sacerdote de Toledo cantó las grandezas de esa gran archidiócesis.

-¿Y la segunda?
-Otra vez fue en el homenaje a mi director de tesis, el padre Karl Josef Becker, SJ, por sus 75 años. El padre Becker fue consultor de la Doctrina de la Fe y estrecho colaborador del cardenal Ratzinger durante muchísimos años (ya como Benedicto XVI, lo creó cardenal). Se le pidió al cardenal Ratzinger y participó en un libro homenaje que le ofrecimos sus doctores (Enrique Benavent, [ed.] Sentire cum Ecclesia. Homenaje a Karl J. Becker, S.I., Facultad de Teología San Vicente Ferrer, Valencia, 2004), además de estar presente en el acto académico en la Universidad Gregoriana. En aquella ocasión conversé brevemente, tras ser presentado por mi director de tesis. Habría conversado mucho más… pues estuve a punto de trabajar con él en la Congregación…


Karl Josef Becker, S.I., ya octogenario, el 18 de febrero de 2012,
c

uando fue creado cardenal por Benedicto XVI. Murió tres años después.



-¿Tuvieron algún contacto más?
-Conservo un pequeño billete de agradecimiento que me escribió como respuesta a una obra que le hice llegar de Rufino de Aquileya, cuya primera traducción al castellano yo había preparado.
-¿Cómo es en el trato personal?
-De estas ocasiones personales y otras en otros niveles siempre quedé impactado por la accesibilidad, humildad, atención y cercanía al interlocutor que se le acercaba.
-¿Cuáles son las fuentes principales del pensamiento teológico de Joseph Ratzinger?
-Sin duda los grandes autores que marca su investigación son San Agustín y San Buenaventura, especialmente el primero. Ratzinger no es tomista por formación ni por esquema teológico, quizá porque conoció una escolástica decadente que en absoluto le cautivó.

-¿Y en cuanto a autores modernos?
-En su escrito autobiográfico, Mi vida, él mismo cuenta cómo devoraban en el seminario las obras de Gertrud von Le Fort, Elisabeth Langgasser y Ernst Wiechert, Fiodor Dostoievsky, así como los grandes franceses: Paul Claudel, Georges Bernanos, François Mauriac. En el campo filosófico era cercano a Romano Guardini, Josef Pieper, Theodor Hacker. Hay nombres que influyeron en sus planteamientos y preferencias teológicas: Gottlieb Sohngen, profesor de teología fundamental; Michael Schmaus, por su planteamiento dogmático global no escolástico; Josef Pascher, profesor de teología pastoral que influyó en Ratzinger de cara a los temas litúrgicos; Klaus Mörsdorf, que propugnaba con decisión una visión del derecho canónico como disciplina teológica; Henri de Lubac a través de su gran obra Catolicismo
-Si nunca hubiera sido Papa ni prefecto de la Fe, ¿por qué aportación teológica pasaría a la historia?
-La obra que él más aprecia es Escatología. La obra que marcó una época, y quizá haya tenido más ediciones en todas las lenguas del mundo, ha sido su presentación de la fe católica en Introducción al cristianismo (no tengo en cuenta Jesús de Nazaret, escrito ya como Papa). Sus aportaciones son múltiples y no es fácil elegir. En su libro Miremos al traspasado se recogen lucidísimas aportaciones en el campo de la cristología.

-¿Fue el Informe sobre la fe su programa como prefecto y luego como Papa?
-Yo no lo llamaría programa. Fue un diagnóstico clarividente en el momento en que Vittorio Messori lo entrevistó. Cuando los diagnósticos sobre una situación son claros, entonces cabe agilidad y certeza en los pasos a dar hacia el futuro. Con el paso del tiempo hizo otros diagnósticos sobre la teología, la exégesis y la catequesis. No tuvieron el impacto mediático del anterior pero fueron muy necesarios y eficaces para el discernimiento eclesial.
-¿De qué momento de su pontificado cree que está él más satisfecho?
-Aunque hay varias encíclicas importantes, siempre he creído (y por eso todavía estoy embarcado en su publicación) que Benedicto XVI pasará a la historia, como otro León Magno, por sus predicaciones durante el año litúrgico. Cf. El Año litúrgico predicado por Benedicto XVI (BAC, 2015-1016). Han aparecido ya el ciclo A y el ciclo C.

-Eso, en cuanto al oficio de enseñar. ¿Y en cuanto al oficio de gobernar?
-San Juan Pablo II no pudo ver resuelta en vida la gravedad del cisma lefebvriano a pesar de todo lo que hizo por su parte (es lo más dramático que puede suceder en la Iglesia, aunque la inconsciencia e ideologización de muchos no lo perciban). Ratzinger accedió a la cátedra de Pedro con la misma responsabilidad de sanar ese roto en la Iglesia. En esta línea, revitalizar el modo extraordinario de celebración del Rito Romano ha sido un hito importante también de cara a resolver el cisma.


La forma extraordinaria del rito romano fue liberalizada en 2007

 por Benedicto XVI para toda la Iglesia con el motu proprio Summorum Pontificum.



-¿Fue el pontificado de un intelectual brillante con pocas dotes de gobierno, o su caso desmiente esa supuesta incompatibilidad entre el pensador y el hombre de acción?
-Quizá pocos cardenales como él conocían la vida de la Iglesia y la situación de la Santa Sede. Incluso en su misma tarea al frente de la Congregación de la Fe no le faltaron zancadillas por parte de algún cardenal muy destacado.

-¿Entonces...?
-De Ratzinger se decía en los mentideros romanos que no conocía muy bien a las personas. De hecho, algunos datos lo podrían confirmar. En ese sentido no es que haya incompatibilidad en sí entre el intelectual y el hombre de gobierno. A veces el conocimiento psicológico ayuda para rodearse de las personas adecuadas. Siempre he pensado que el gobierno (en cualquier ámbito) no es de uno solo, sino de aquel que sabe rodearse de las personas adecuadas.
-Su homilía antes de entrar en el cónclave fue la de un hombre que “sabe” que va a ser elegido Papa... 
-Nadie como Ratzinger conocía la situación de la Iglesia, nada halagüeña en muchos campos. Sus intervenciones en las congregaciones generales, previas al cónclave, dieron fe de ello, incluso con descripciones catastróficas.


La homilía del cardenal Ratzinger en la misa Pro Eligendo Pontifice,

el 18 de abril de 2005, antes de entrar en el cónclave, trazó
 un certero panorama sobre la situación de la Iglesia y del mundo.



-Y asumió el cargo con arrojo...
-Su aceptación para ser Sucesor de Pedro fue un acto de fe, esperanza y caridad: él era un servidor en la viña del Señor que daba el paso confiado en la gracia de Cristo para entregar su vida a Dios y a la Iglesia. En ocasiones anteriores su salud le jugó malas pasadas. Con todo, ¡¡a sus 78 años!! dio el paso adelante, sabedor de que no le esperaba un camino de rosas. Sabía que se subía a la cruz.

-¿Fue así?
-El tiempo lo certificó: los graves problemas de la pederastia en la Iglesia, el caso Maciel, las corrupciones, la necesidad de reforma de la Curia romana…

-Su despedida, ¿no es la de un hombre desbordado por los acontecimientos?
-En realidad su renuncia no fue bajarse de la cruz, sino reconocer, ante el Único que tenía como legítimo interlocutor, que sus fuerzas no eran las necesarias para el buen gobierno de la Iglesia. Atrás dejaba años de trabajo, cruces y fatigas muy importantes para la vida de la Iglesia.

-¿Valió la pena?
-Su fecundidad, silenciosa, es hoy más elocuente que nunca.



martes, 11 de abril de 2017

Ben Shapiro destroza los argumentos de la ideología de género

 Ben Shapiro destroza los argumentos de la ideología de género

Ben Shapiro es un joven californiano que a sus 33 años se ha convertido en uno de los líderes de opinión de la llamada derecha alternativa en Estados Unidos. Casado y padre de dos hijos, de religión judía ortodoxa, tanto en medios de comunicación como en sus giras por universidades discute abiertamente los temas habitualmente prohibidos por la corrección política. Aquí le vemos durante un debate en la Ferris State University de Michigan.




¿Cómo rezar por los que me hicieron sentir que no valgo nada?

Una oración por todos los que agreden a otras personas

oración por todos los que agreden a otras personas



 Sergio Argüello Vences, aleteia
Desde hace unos días he tenido situaciones difíciles y necesito pasar más tiempo con mi Señor en el sagrario y me pongo meditar esta cita bíblica: “Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y yo los aliviaré. Carguen sobre ustedes mi yugo y aprendan de mí, porque soy paciente y humilde de corazón, y así encontrarán alivio. Porque mi yugo es suave y mi carga ligera” (Mt 11,28-30).
Yo me sentía así, cansado, agobiado, necesitaba su alivio.
Mientras estaba de rodillas lo único que le pedía a Dios era que me ayudara a aceptar su voluntad, que me diera la fe que me faltaba para saber que a pesar de que no estaba feliz con lo que estaba pasando sus planes eran perfectos y al final de mi vida entendería los porqués de todo lo que ahora me lastimaba.
Justo en ese momento, escuchaba a mis espaldas que alguien estaba sollozando. No quise mirar para no molestar, y seguí rezando, ahora también por la persona que estaba atrás de mí.
Al poco rato la joven se acercó y comenzó a platicarme sus penas, era una indígena de la sierra de Hidalgo que vino a estudiar a la universidad con una tía que prometió ayudarle.
Al inicio todo iba muy bien, pero poco a poco la tía comenzó a cambiar de actitud, primero le dijo que ya no podía comer en la mesa con todos, debía esperarse y comer lo que sobraba, luego le quitó su cuarto y la mandó a un pasillo con unas cobijas, tampoco le permitía ver televisión mientras ellos estaban allí, por último le exigió que hiciera todo el quehacer cuando llegara a casa.
La pobre muchacha estaba muy triste, lo que más le dolía es que no la trataban como un miembro de la familia, sus primos se burlaban de que era una indígena y su tío no la consideraba su igual. Sufría infinidad de humillaciones y últimamente pensaba en quitarse la vida.
Mientras ella hablaba, llegaban a mi mente cosas que había escuchado: “Padre, mi suegra no me acepta porque no soy de ciudad”; “Mis papás no me quieren porque no llevo tan buenas calificaciones como mis hermanos”; “En mi familia se burlan de mis hijos porque no tienen ropa de marca”; “Me hacen menos porque no estudié”, “No me aceptan porque mi esposo me dejó”, “No me invitan a fiestas porque piensan que no soy de su clase”,…
La discriminación que sufre esta muchacha es un extremo, pero cuántas veces al interior de nuestras familias, escuela y trabajo discriminamos “discretamente”, con miradas, groserías, burlas… Aunque parece que es un juego inocente las personas sufren, pregúntenme a mí que soy sacerdote y que diariamente escucho el dolor de mucha gente. Las personas viven destrozadas por estas actitudes.
La escuché y le expliqué que nadie tenía el derecho de hacerla sentir mal pues Dios la había creado para ser feliz, le pedí que orara mucho para que el buen Jesús la mirara con ternura y le hiciera darse cuenta de su verdadero valor y nunca más permitiera que ni su familia ni nadie le quitara su felicidad y concentración para alcanzar sus sueños, después le pedí que juntos rezáramos por nosotros, pero también por la conversión de nuestros agresores:
Señor Jesús, te pedimos que nos fortalezcas con tu Santo Espíritu de tal forma que nos proteja contra las ofensas que recibamos y así nada ni nadie nos lastime, nos entristezca o nos quite la alegría.
Te suplicamos también que toques el corazón de todas las personas que intencionalmente o sin darse cuenta humillan, hieren y maltratan a su familia, amigos o conocidos sin darse cuenta del daño que les hacen.
Tú que fuiste humillado y maltratado en la cruz, concédenos la gracia de verte en nuestros hermanos que sufren pequeñas o grandes crucifixiones diariamente y concédeles la gracia de descubrir que es a Ti a quien hieren. Dales tu sabiduría para cambiar la violencia en amor, la discriminación en comprensión, el odio en ternura, la soberbia en humildad y los sarcasmos en sonrisas.
Terminamos de orar y espontáneamente me prometió: “Me comprometo delante de Dios y de usted a creerme la dignidad que me ha dado mi Dios y sobretodo a no lastimar de la misma manera, porque yo también puedo pecar de creerme superior a alguien más”.
Sabias sus palabras. Cuánto deseo que todos hagamos la misma promesa en nombre de Cristo, quién sufrió y murió en manos de personas tan normales como tú y yo, pero que no supieron medir sus palabras y acciones.
Por cierto, sobre el cansancio y agobio que sentía, cuando terminé de hablar con esta muchacha me di cuenta de que gracias a mi buen Jesús, cuyos modos de obrar son maravillosos, salimos los dos muy reconfortados, no pude más que decirle: “Gracias Señor”.
Padre Sergio

lunes, 10 de abril de 2017

DOCE REFLEXIONES PARA LA SEMANA SANTA

 semana santa

Jesús Sellas Vila, del Centro Televisivo Tekton y los Jóvenes San José, hace un repaso muy completo de todo lo que vamos a vivir a lo largo de estos días, para que nos centremos espiritualmente en los misterios de nuestra Redención.




jueves, 6 de abril de 2017

Ayunar de celular, de móvil, de computadora, tablet

La crítica desairada siempre será inútil, así que no nos queda otra que hacer un ejercicio de mesura: ya que el móvil se ha vuelto imprescindible, pongámosle límites para que no se convierta en un monstruo.




ayunar del movil, del celular


Carmen Castiella, aleteia
Del whatsapp al correo electrónico, de la página del banco al periódico, de facebook a instagram…Todo sin levantar la mirada ni apenas parpadear para humedecer los ojos. Las pantallas secan los ojos y de paso el alma. No dramatizo. Es dramático.

Gula de “likes” buscando la aprobación continua del grupo. Gula de conocimiento porque, en cuanto nos falta un dato, ahí está Google y su inmediatez en la respuesta. La biblioteca más grande de la historia, pero también la más desordenada. Un gigante sin cabeza. Pura dispersión. Gula de mensajes y respuestas. La red es un océano de náufragos pidiendo atención.
No quiero ser un erizo, actitud estéril que tiene todas las de perder frente al avance imparable de la era digital. La crítica desairada siempre será inútil, así que no nos queda otra que hacer un ejercicio de mesura: ya que el móvil se ha vuelto imprescindible, pongámosle límites para que no se convierta en un monstruo.

 movil exagerado

Propongo 24 horas de desconexión digital. 24 horas de liberación y descanso. 24 horas ganadas al tiempo. 24 horas de levantar la mirada al cielo y caer en la cuenta de hasta qué punto el dichoso y omnipresente aparato nos hace mirar hacia abajo…
No basta con silenciarlo. Hay que mantenerlo desconectado.
Menos móvil es más intimidad con las personas con las que estás.
Menos móvil es más atención y menos distracción.
Menos móvil es más puntualidad porque no puedes avisar de que llegas tarde.
Menos móvil es más conciliación porque estás para ellos. Hand-free-papás.
Menos móvil es más tiempo y menos prisa.
Menos móvil es más conocimiento y menos información.
Menos móvil es más serenidad y menos inmediatez.
Menos móvil es más ejemplo para nuestros hijos.
Menos móvil es más concentración y menos interrupción.
Menos móvil es más recogimiento.
Menos móvil es más realidad.

movil exagerado

Menos móvil para custodiar nuestra cabeza y nuestro corazón, para educar nuestros sentidos y no vivir permanentemente volcados hacia el exterior.
Veréis que el ayuno tecnológico sabe a gloria. En mi caso, ni rastro de síndrome de abstinencia. Comprobadlo y repetiréis. Parece que el uso compulsivo del móvil puede ser más un mal hábito que una adicción y eso es esperanzador.
Después de probar el ayuno, viene la dieta de mantenimiento. Hay mil variables que se adaptan a mil circunstancias. Yo sigo una que consiste en apagar el móvil cada día a las 19.00 horas y volverlo a encender a las 9.00 de la mañana del día siguiente. La vida familiar fluye cuando no hay permanentes interrupciones.

 ayunar del móvil y del celular


martes, 4 de abril de 2017

Quizás esto faltaba todavía para tu cuaresma

Tips para ser más amable y agradecido incluso cuando no lo sientes


Lo que falta todavía antes de acabar la cuaresma


Caryn Rivadeneira, aleteia
Ser amable parece fácil, pero sorprende lo difícil que es. Es algo que todos deberíamos practicar cada día, pero en lo que deberíamos enfocarnos especialmente durante la Cuaresma. Estos son los 3 componentes que el famoso escritor jesuita James Martin usa para poner en práctica la amabilidad en su vida diaria:
  1. No seas rudo. “Aunque estés cansado, débil o enfadado o frustrado o estresado, no hay necesidad de transmitirle tu miseria a la persona que está al lado. Puedes escoger no ser rudo“.
  2. “Honra a los ausentes. Basta de hablar de la gente a sus espaldas. Nada es más dañino para el tejido social. Eso hará a la gente sentirse mal cuando lo sepan. Y normalmente acaban sabiéndolo”.
  3. Y por último: “Da el beneficio de la duda. Si no estás seguro de lo que alguien quiere decir -conseja-, pregunta. Siempre asume buenos motivos. Puede parecer un pequeño detalle, y ser amable podría parecer obvio, pero está en el centro de la vida cristiana”.
La amabilidad se hace más fácil cuando establecemos otra práctica espiritual, una que haríamos bien en mantener después de que acabe la Cuaresma: quejarse menos.
“Para de quejarte tanto”, dice Martin. “Una de las cosas de las que me he dado cuenta últimamente es lo desagradable que es la queja constante. Y con qué frecuencia conduce a la desesperanza. He conocido unos pocos campeones de la queja e incluso un breve espacio de tiempo a su lado me ha hecho sentir mal”.
“Por supuesto que es importante compartir tus frustraciones y luchas con tu familia y amigos, y con Dios en la oración, pero no hace falta ser constantemente negativo con todas las personas conocidas de tu alrededor”, añade.
¿El beneficio? Martin dice que esta práctica le hace “mucho más feliz y sereno. Ya no soy fuente de quejas, así que no desanimo a los demás y no me arrepiento tanto de lo que digo. Es una práctica bastante saludable“.
Martin admite que la vida tiende a imponerse en el camino de esta práctica particular. “La vida siempre está poniendo algún obstáculo en tu camino -mala salud, problemas económicos, luchas en la familia y en el trabajo,…-, así que quejarse es fácil, parece natural, pero la clave es saber que no te tienes que quejar, tú eliges”.
Especialmente, indica el jesuita, a la luz de la resurrección, que esperamos durante la Cuaresma. “Cuando estás rodeado de cristianos que son quejicas constantemente, empiezas a preguntarte si realmente creen que Cristo ha resucitado, que nada es imposible para Dios, y que el Espíritu Santo es poderoso entre nosotros”, dice.
“La negatividad tóxica puede llevarnos de vuelta a la tumba. Como si toda esperanza estuviera perdida. Pero la resurrección, el capítulo final de la historia de la Cuaresma, ¡es una Buena Noticia!”.
Vivir esta Buena Noticia sin quejarte tanto -concluye Martin- te hará sentir más feliz y hará más felices a los que te rodean. “También te sentirás más agradecido cuando tu atención deje de enfocarse en las pequeñas cosas molestas”, concluye, “así que más felicidad para ti y para todos los demás, ¿qué mejor pago que este?”.

lunes, 3 de abril de 2017

LA HISTORIA DE INFINITO+1


 lo infinito + 1



Somos una de las productoras de cine + pequeñas del mundo, anunciando el mensaje + grande que puede darse a conocer. Somos David en el territorio de Goliath. 
SOMOS INFINITO+1. Y ésta es nuestra historia, en la que TÚ puedes ser protagonista. Ayúdanos a convertir en realidad nuestro nuevo proyecto: una película sobre el perdón, titulada EL MAYOR REGALO. 
Súmate aquí: http://www.infinitomasuno.org/elmayor... ¡GRACIAS!

(Compartido por el P. J.A. Benito)