sábado, 14 de mayo de 2016

Los evidentes beneficios de la oración en las personas La ciencia avala con datos la famosa frase «familia que reza unida, permanece unida»

Los evidentes beneficios de la oración en las personas

La ciencia avala con datos la famosa frase «familia que reza unida, permanece unida»
Las familias que rezan juntas tienen una mejor relación entre sus miembros

El sacerdote Patrick Peyton, ahora en proceso de beatificación, instauró la famosa frase que decía que “familia que reza unida, permanece unida”. La oración como garantía contra las asechanzas del demonio que pretende destruir la institución de la que sale la vida.

Esta conocida cita se ha visto confirmada por distintos estudios científicos, que han llegado a la conclusión de que las familias que rezan juntas están más unidas, son más felices y por consiguiente viven mejor. Estos informes centrados en la relación entre religión y psicología son muy concluyentes en este aspecto.
Una vida religiosa seria que incluya la oración repercute en una mejor salud mental y aumenta también el éxito escolar, mejora el autocontrol, aumenta la esperanza de vida, reduce la delincuencia así como la ansiedad y la depresión.

La oración en familia mejora la salud y reduce el estrés

Clay Routledge, profesor de Psicología en la Universidad Estatal de Dakota del Norte ha recogido la literatura científica publicada al respecto y ha llegado a la conclusión de que la oración, y más en familia, ayuda a ser más paciente convirtiendo a las personas en más tolerantes con respecto al entorno más cercano. Además, tal y como recoge UCCR, tiene ventajas por las que muchas personas pagan a profesionales: mejora la salud y reduce el estrés.


“Hay una evidencia que indica que la oración, un comportamiento asociado a la religión, puede ser útil para los individuos y para la sociedad”, agrega este profesor universitario. Este estudio no entraba en los aspectos teológicos sino en los efectos que la práctica religiosa y la oración tiene en las personas y cuyas consecuencias son beneficiosas no sólo para el alma sino también para el cuerpo.

Y no son cosas imposibles. Si una familia pasa un rato unida rezando, durante ese tiempo no está enganchada a la televisión, al móvil o la tablet provocando una mayor interacción entre los miembros de la familia.

Los niños y adolescentes también salen beneficiados

Un estudio centrado en los adolescentes estadounidenses realizado por el departamento de Sociología de la Universidad de Carolina del Norte, llegó a la conclusión de que los niños cuyos padres rezan juntos tienen una mejor relación con ellos aunque los pequeños no hayan participado en ese momento de oración. La paz que generan se transmite también a los niños.


Igualmente, otro informe de la Universidad Estatal de Florida también incidía en los efectos positivos que la oración genera en una pareja puesto que aumenta la confianza mutua entre ellos.

La oración, también clave en la enfermedad

Los efectos de la oración son muy visibles en las personas, no sólo a la hora de unir a la familia sino para afrontar acontecimientos difíciles como la enfermedad o la muerte. Qué se lo digan a Alexis Carrel, premio Nobel de Medicina en 1912, que se convirtió en Lourdes cuando provenía de un ateísmo radical. Y lo que más le llamó precisamente la atención fue la oración. Esta es su reflexión sobre los efectos de la oración en las personas:


“Cuando la oración es habitual y verdaderamente ferviente, su influencia se hace muy clara. Consiste en una especie muy clara. Consiste en una especie de transformación mental y orgánica. Esta transformación se opera de manera progresiva. Se diría que en la profundidad de la conciencia se enciende una luz. El hombre se ve tal como es. (…) Poco a poco se produce un apaciguamiento interior, una armonía de las actividades nerviosas y morales, una mayor resistencia frente a la pobreza, la calumnia, las preocupaciones, y una mayor capacidad de soportar sin desfallecer la pérdida de los suyos, el dolor, la enfermedad, la muerte. Así, el médico que ve un enfermo que se pone a orar puede alegrarse. La calma engendrada por la oración es una poderosa ayuda para la terapéutica.

La oración no puede compararse con la morfina puesto que la oración determina, al mismo tiempo que la calma, una integración de las actividades mentales, una especie de florecimiento de la personalidad. A veces, heroísmo. La pureza de la mirada, la tranquilidad del porte, la serena alegría de la expresión, la virilidad de la conducta y, cuando es necesario, la simple aceptación de la muerte del soldado o del mártir, traducen la presencia del tesoro escondido del espíritu”.
ReL

viernes, 13 de mayo de 2016

La justicia y el bien común. ¿Qué pasaría si en el mundo fuéramos solo 100 personas?


personas


Luis Delgado, catholic-link
El post que vas a leer a continuación propone una corta reflexión a un video difundido por el portal de noticias 
GOOD, y que fue elaborado en base a datos del World Factbook de la CIA en USA. El mismo presenta de forma muy didáctica, pero a la vez cruda e impactante, cuál sería el resultado estadístico de necesidades y atributos clave para la población mundial si esta fuera solo de cien personas. Más allá de brindar claridad a la distribución en realidades importantísimas para el mundo de hoy, bajo un ojo crítico, nos habla también de la desigualdad y carencia de búsqueda del bien común que vivimos actualmente.
Esta animación puede resultar atractiva y didáctica, o quizás no, pero algo que si nos toca ponderar e interiorizar es que los números y muñecos que vemos en el video representan personas. Sin importar las cifras, son seres humanos, como tú y como yo, que sufren y viven en una cruda realidad.






La sensación que me dejo la primera vez que lo vi, fue pensar que es evidente que algo no anda bien. Luego seguí con una serie de quejas en la línea de «¿Cómo es posible que suceda esto …? ó ¿Por qué nadie habla de aquello…?» hasta que me di cuenta que quejarse no sirve de mucho, indignarse es fácil y todos podemos hacerlo … pero plantear soluciones que hagan más dignas a las otras personas no lo es tanto. Sin embargo, para plantear respuestas correctas hay que hacerse preguntas correctas. San Juan Pablo II en la encíclica Centessimus Annus nos decía:
«Es un estricto deber de justicia y de verdad impedir que queden sin satisfacer las necesidades humanas fundamentales y que perezcan los hombres oprimidos por ellas. Además, es preciso que se ayude a estos hombres necesitados a conseguir los conocimientos, a entrar en el círculo de las interrelaciones, a desarrollar sus aptitudes para poder valorar mejor sus capacidades y recursos. Por encima de la lógica de los intercambios a base de los parámetros y de sus formas justas, existe algo que es debido al hombre porque es hombre, en virtud de su eminente dignidad. Este algo debido conlleva inseparablemente la posibilidad de sobrevivir y de participar activamente en el bien común de la humanidad» (Centessimus Annus. San Juan Pablo II).
¿Basta con plantear proyectos sociales o generar leyes? La estadística se enfoca en aspectos importantísimos como el acceso a la educación, la distribución de la riqueza, la desnutrición y el hambre, el acceso al agua, vivienda, etc., sin embargo, la lucha está en el interior de las personas, en reconocer que el bien común se construye en mi día a día, y no lo puedo construir solo sino con los que me rodean, con el favorecido y con el que sufre.
Constant Julius Ferdinand Van Gestel en su libro La Doctrina Social De La Iglesia» (escrito hace más de cincuenta años) menciona que: «La caridad de ayer se ha convertido en muchos casos en la justicia de hoy». El contexto era muy distinto hacia los años sesenta, una época de fuertes cambios en el mundo y en la Iglesia, cambios como los que vivimos en la época de hoy, y creo que hay que reconocer, con un poco de vergüenza, que si el mundo continua así quizás la justicia que se aclama hoy, se convierta en la «caridad» de mañana. Es decir que, sí, quizás si se genere un cambio impulsado por nuevas políticas, proyectos sociales y/o tecnología, pero tristemente este quizás no se origine por abrirse al misterio de lo que es el hombre y su dignidad como creación de Dios, sino por una «caridad» distorsionada y superficial generada por la pena, o por no llegar a estándares de nivel de vida.
Nuevamente citando la Centessimus Annus, valdría la pena reflexionar en que: «El amor por el hombre y, en primer lugar, por el pobre en el que la Iglesia ve a Cristo, se concreta en la promoción de la justicia. Ésta nunca podrá realizarse plenamente si los hombres no reconocen en el necesitado, que pide ayuda para su vida, no a alguien inoportuno o como si fuera una carga, sino la ocasión de un bien en sí, la posibilidad de una riqueza mayor. Sólo esta conciencia dará la fuerza para afrontar el riesgo y el cambio implícitos en toda iniciativa auténtica para ayudar a otro hombre».

Aproximarse al bien común, a través de una recta comprensión y vivencia de la caridad es el desafío de nosotros, los laicos. En efecto el video habla de una mayoría cristiana, y adicionalmente que más del 90% de la población mundial profesa una religión, lo que indica que la mayor parte de las personas en el mundo buscan a Dios. Esto, creo yo, es motivo suficiente para, a pesar de todas nuestras incoherencias, seguir adelante y esforzarnos en buscar un mundo mejor desde lo poco que podamos hacer.

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jueves, 12 de mayo de 2016

Fatima y el Rosario




Canta y camina
Mañana celebramos la fiesta de la Virgen de Fátima.
Sobre Fátima y el rosario no tengo nada nuevo que decir, tan sólo recordar cosas que ya se han dicho antes porque a veces se nos olvidan.

La Virgen dijo a Lucía, Jacinta y Francisco el día de la 1ª aparición, 13 de mayo de 1917: “Rezad el Rosario todos los días para alcanzar la paz del mundo y el fin de la guerra”. En la 3ª: “Cuando recéis el Rosario, decid después de cada misterio: ‘Jesús mío, perdónanos, líbranos del fuego del infierno, lleva todas las almas al cielo, especialmente las más necesitadas’”. En la 5ª les recomienda seguir rezándolo para obtener el fin de la guerra. Y en la última, antes del baile del sol, la Virgen se presentó como la “Señora del Rosario.”

Sor Lucía dice acerca de esta oración:
 “No hay problema por más difícil que sea: sea temporal y, sobre todo, espiritual; sea que se refiera a la vida personal de cada uno de nosotros o a la vida de nuestras familias, del mundo o comunidades religiosas, o a la vida de los pueblos y naciones; no hay problema, repito, por más difícil que sea, que no podamos resolver ahora con el rezo del Santo Rosario”.

También dice que con el Santo Rosario nos salvaremos, nos santificaremos, consolaremos a Nuestro Señor y obtendremos la salvación de muchas almas. “Por eso, el demonio hará todo lo posible para distraernos de esta devoción; nos pondrá multitud de pretextos: cansancio, ocupaciones, etc., para que no recemos el Santo Rosario”. “El Rosario es el arma de combate de las batallas espirituales de los últimos tiempos”.

Muy ligado a Fátima está San Juan Pablo II, quien también habló sobre el rosario en distintas ocasiones. He aquí algunas de sus palabras:
“-El santo rosario es la memoria continuada de la redención de Cristo.
-Mi oración preferida es el rosario.
-El rosario es una escalera para subir al cielo.
-Recorrer con María las escenas del rosario es como ir a la escuela de María para leer a Cristo, para penetrar sus secretos, para entender su mensaje.
-El rosario es la oración que suplica en Cristo la misericordia del Padre”.

Tengo un recuerdo de mi infancia: mi padre rezando el rosario en latín paseando por el pasillo de casa con las manos a la espalda y el rosario entre los dedos.  Para mí era algo tan natural, estaba tan acostumbrada a esa imagen que cuando mi profesora de 3º de E.G.B. nos mandó hacer un dibujo de nuestro papá para el Día del padre yo dibujé eso.

Si la Virgen María en persona nos dice que recemos el rosario, si santos tan grandes como San Juan Pablo II lo recomiendan… ¿por qué nos da tanta pereza?

En un artículo anterior escribí: “Del rosario he oído recientemente dos ideas que me han gustado tanto que me las he quedado: que es el látigo con que azotamos al diablo y que es la cuerda con la que ahorcamos al enemigo. Y eso sin ruido ni violencia, sentados tranquilamente en el sofá de nuestra casa o mientras corremos por el parque, yendo a clase en el autobús o mientras planchamos, en la iglesia antes de misa de siete, con una aplicación del móvil o con el MP3 y los cascos mientras vamos en Metro o mientras conducimos de vuelta a casa.”

A ver, si tuviéramos la oportunidad de  hablar con la persona más poderosa del mundo, p.e. el presidente Obama, durante 30 minutos y hacerle 5 peticiones, ¿no nos lo prepararíamos a conciencia? Digo yo que pensaríamos muy bien qué le íbamos a pedir, nos informaríamos sobre sus gustos y le llevaríamos un obsequio que le encantara, nos arreglaríamos para la ocasión, llegaríamos con antelación para no hacerle esperar y, por supuesto, nos adaptaríamos al protocolo con toda su dignidad y su rigidez.

¿Y por qué con el rosario a veces hacemos chapuzas? ¡Pero si es la oración más poderosa del mundo y se adapta a cada uno! Y encima es gratis.

Quizás por eso la tenemos un poco aparcada, porque como va “al criterio del usuario” nos parece poca cosa. No me digas, ¡somos tontos o qué! ¡Si no se tarda más que media hora!

Además no hay una forma rígida de rezarlo, se adapta al día a día y a cada uno. Se puede rezar en comunidad como hacen las monjas y los frailes en los conventos y monasterios; se puede rezar en la parroquia de cada uno a la hora que esté previsto (en la mía es media hora antes de la misa de la tarde); se puede rezar en familia después de cenar; se puede rezar sólo mientras esperas lo que sea: el autobús, el metro, tu turno en el médico, que se ase el pollo en el horno …; se puede rezar paseando por la ciudad o por el campo; con un amigo o con tu novia/o; arrodillado ante una imagen de la Virgen o mientras vas en moto…

Si es que además rezándolo tenemos casi todo ganado: a la Virgen le encanta y además nos lo ha dicho un montón de veces, Ella lo consigue todo para nosotros de su Hijo Jesús, ¡recemos el rosario a la Virgen y tendremos al Señor en el bote!






martes, 10 de mayo de 2016

¿Tener éxito depende de la suerte? 7 hábitos para lograrlo

Éxito y fracaso: dos conceptos que hay que aclarar

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Todo mundo se cruza con personas que tienen algo especial, personas que se entregan en cuerpo y alma a lo que están haciendo, que son capaces de dar lo mejor de sí, afrontar desafíos y ampliar sus oportunidades de éxito en todo los que hacen.

Éxito y fracaso: dos conceptos que hay que aclarar
No importa cuál sea nuestra profesión o actividad, en todos los lugares es posible distinguir que algunas personas consiguen alcanzar sus objetivos con más facilidad que otras. Obviamente, cuando hablamos de éxito o fracaso es necesario aclarar que cada persona tiene sus propias normas que definen ambos conceptos. Desde cuestiones puramente materiales (el éxito en la carrera, buena remuneración, vida confortable…) incluso cuestiones relacionadas con las emociones y el sentido de realización ( grado de felicidad subjetiva, nivel de afección en relación al trabajo que ejerce …), todas son partes esenciales de lo que queremos decir con éxito, a nivel genérico.
Esto significa que existe una parte visible del éxito, pues otros elementos, tan o más importantes, permanecen ocultos, y pueden sólo entenderse a partir de la subjetividad de cada persona.

En busca del éxito: la importancia de la actitud
Como ya mencionamos, independientemente de cuáles son los elementos que caracterizan el “éxito”, hay personas que alcanzan este ideal y desarrollan sus competencias y capacidades a un nivel extremo, mientras que otros no tienen la misma suerte. El éxito depende mucho de lo que hacemos en el día a día. La actitud, la determinación, el empeño y la capacidad de sacrificarse, muchas veces, marcan la diferencia entre las personas que consiguen lograr sus objetivos (no sólo profesionales) y las que no.
Lo importante no es el ‘qué’, sino el ‘cómo’. Aquí debemos resaltar, en primer lugar, una línea común entre las personas que consiguen ser exitosas. No es el talento o la habilidad que poseen (que, naturalmente, también influyen), sino la ética en el trabajo, la actitud, la disciplina y la capacidad de perseverar a pesar de las dificultades.

Atraer el éxito
Algunas personas creen que no tienen control sobre sus vidas ni, por tanto, sobre su éxito personal y profesional. Esto es un error. El éxito no surge como una magia o simplemente por una cuestión de suerte. Si te paras a pensar sobre las personas famosas que consiguen tener éxito, te darás cuenta de que todas ellas tienen un conjunto semejante de valores y hábitos.

Estos hábitos y creencias son lo que les permiten prosperar y, eventualmente, encontrar la suerte que impulse definitivamente sus carreras. Pero no son pasivos, sino que trabajan incesantemente en lo que les gustan, hasta que un día sus esfuerzos ven la recompensa.
Los 7 hábitos que pueden ayudarte a tener éxito en la vida
Si eres capaz de incorporar estas indicaciones a tu vida personal y profesional, probablemente tu vida empezará a tener un rumbo claro.
Observa que todas esas habilidades pueden adquirirse y mejorarse: nadie nace vencedor, sino que son las circunstancias y nuestra mentalidad las que nos llevan al éxito o al fracaso.

1. Sigue tu pasión y dedícate en cuerpo y alma a ella
Si quieres destacar en algo, ámalo. Si no puedes, no insistas: no estás en el buen camino. Las personas de éxito tienen en común la forma como aman y se apasionan por lo que hacen. Cuando tu pasión se convierte en tu modo de vida, el éxito es (casi) seguro.

2. Deja atrás la pasividad y aprende a tomar tus propias decisiones
Un rasgo común de personas que alcanzan sus objetivos es la determinación. Aunque no sean muy valientes para tomar decisiones de forma autónoma, sí suelen ser hábiles al hacerlo. Las grandes oportunidades de la vida no llaman dos veces a la puerta porta, así que necesitas identificarlas y aprovecharlas.

3. Enfoque y entrenamiento
Las personas de éxito son verdaderos gurús de lo que hacen. No podemos ser buenos en miles de cosas al mismo tiempo, por eso es mejor si profundizas sólo en el campo en que quieres especializarte. Eso no significa que no debas satisfacer la curiosidad con todo lo que despierte tu preocupación, pero es importante ser un verdadero especialista en el área en que quieres desarrollar tus habilidades.

4. Rodéate de personas positivas y con ideas claras
No olvides: rodearse de personas positivas nos hace personas positivas. Eso parece obvio, pero debemos tenerlo en mente. Si nos rodeamos de personas negativas, sin ideas, es probable que nos contagiemos de esa actitud mala también. Además, rodearse de amigos y colegas con ideas claras te ayudará a tener apoyo suficiente para llevar a cabo tus proyectos. Realizar grandes ideas en un negocio rentable también requiere la formación de un equipo cohesionado, donde cada miembro está especializado en un aspecto particular. ¡La unión hace la fuerza!

5. Confía en tus posibilidades y en tus sueños
Eso es inevitable para explorar todo el potencial del pensamiento positivo. Es un cliché, pero las personas que tienen éxito en la vida son capaces de vislumbrar el éxito mucho antes que ocurra. Son un poco visionarias. Pueden no tener el 100% de seguridad de que su proyecto tendrá éxito, pero no pierden las esperanzas y siguen trabajando todos los días. Al final, su perseverancia y persistencia son premiadas.

6. La excelencia no es una opción, sino una obligación
Las personas exitosas no se contentan con un modesto buen resultado. Si quieres destacar en tu sector, tienes que superar lo “bueno” y lograr la excelencia. No hay manera mejor de construir un nombre que hacer lo máximo que puedas todos los días. Si tu ética de trabajo es buena, pero no excelente, piensa que esto puede afectar a tu nombre a medio y largo plazo. Las personas que alcanzan la excelencia se dedican mucho, nada se gana gratis.

7. Cultiva hábitos saludables
Ten cuidado, la vida no se resume en el trabajo. En realidad, una actitud tan enfocada es muy contraproducente si tu objetivo es ser bueno en tu campo. Los que alcanzan sus objetivos conocen la importancia crítica de “recargar” y tener un tiempo para el placer, la relajación y los hobbies. Necesitamos estos momentos de paz y tranquilidad para que nuestra mente pueda reestructurar todas las informaciones y estímulos recibidos durante la semana.
(via Psiconlinews)

¿Cuál es el éxito más grande?  

Llegar a ser santo



domingo, 8 de mayo de 2016

El video del Papa: recemos para que las mujeres sean respetadas por su valioso aporte social



Luisa Restrepo, catholic-link
Para este mes la intención del Papa no podía ser más apropiada; me refiero a que justo en el mes de mayo, mes de María, las mujeres estamos presentes en la mente y en el corazón del Santo Padre, para que, a ejemplo de nuestra Madre, seamos conscientes de que la Iglesia valora el inmenso papel que tenemos en la familia y en la sociedad.
«El genio femenino es necesario en todas las expresiones de la vida social; por ello, se ha de garantizar la presencia de las mujeres también en el ámbito laboral y en los diversos lugares donde se toman las decisiones importantes, tanto en la Iglesia como en las estructuras sociales» (Evangelii Gaudium, n.103).
Recemos junto al Papa Francisco para que en todos los países del mundo las mujeres sean honradas y respetadas y sea valorizado su imprescindible aporte social :)





Vea también las 16 videos por el día de la madre



sábado, 7 de mayo de 2016

Rima Fakih, la primera miss Estados Unidos de religión musulmana, se convierte al catolicismo


Rima Fakih, la primera miss Estados Unidos de religión musulmana, se convierte al catolicismo
Rima Fakih, Miss Michigan, se alzó con el título a nivel nacional en 2010.


El 16 de mayo de 2010, Rima Fakih, de origen libanés, quien se presentaba en el concurso nacional como Miss Michigan, ganó el título de Miss Estados Unidos, con especial notoriedad por tratarse de una chica de religión musulmana. Aunque ya entonces se definió a sí misma como "primero americana, luego libanesa-americana, luego árabe-americana y luego musulmana-americana".

Recientemente, según informa Aciprensa, se ha convertido al cristianismo y en breve contraerá matrimonio con un católico maronita.

Rima se casará el 15 de mayo con el productor Wassim Salibi, quien esta semana publicó en Instagram una foto de la pareja con el cardenal Béchara Boutros Raï, patriarca maronita de Antioquía.


Hace unas semanas, Rima dio señales de su conversión en su cuenta oficial de Twitter publicando una cita del Nuevo Testamento: "Todo lo puedo en aquél que me fortalece" (Filipenses 4, 13).

En una entrevista en el año 2010 dijo tener "un cuñado cristiano y una hermana que bautizó a sus sobrinos en la fe, además de un tío que se convirtió al cristianismo y se hizo sacerdote". Rima Fakih proviene de una familia chiíta pero se educó en una escuela católica.

viernes, 6 de mayo de 2016

Una familia con 5 hijos síndrome de Down

Leah Spring, su madre: Me han dado la fuerza para luchar contra el cáncer

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Muy a menudo los desafíos de educar a un hijo con Síndrome de Down aterroriza a los padres, empujándolos a escoger el aborto en lugar de la vida. La ironía es que este miedo normalmente nace de la ignorancia, porque nunca han conocido a nadie con el Síndrome.
Seguramente no lo harán nunca, dado que el enfoque de la mayoría es abortar a los hijos a quienes se les diagnostica un cromosoma más. Es un círculo vicioso. Queremos, por lo tanto, que conozcan a Leah Spring, que ha parido a una niña con Síndrome de Down. Después de darse cuenta de que tenía a un “ángel”, Leah y su marido adoptaron a otros cuatro niños con la misma situación médica.

Estos hijos le han dado fuerza para luchar contra un tumor en el seno.
Mira cómo:

En esta casa amarilla sobre la cima de una colina en Eagan, Leah Spring, de 47 años, corta el pan mientras dos de sus cinco hijos preparan las tarjetas para el Día de la Madre.
“Escribe: ‘Te quiero mucho, mamá’”, dice Angela a Axel mientras agarra los pasteles.
“Y: ‘Me gustas, mamá’”
“Eres mi mamá preferida”,
“Eres la mejor camarera”.
“Escribe ‘mejor cocinera’”.
“Y ‘la mejor reina del mundo’”.

Cuando la mejor reina del mundo está lista para servir la cena Dean Ellingson – conocido también como “papá” – reúne a Abel, de 12 años, a Audrey y Asher ambos de 10 años.

Alguien podría mirar esta familia y ver cinco niños con Síndrome de Down.
Pero no Spring.
“Yo veo sólo niños”, dice ella.



Leah Spring, center, a blogger from Eagan, is raising five children with Down syndrome (one biological child, four international adoptions) - also while fighting breast cancer. Surrounding her from left: Asher, 10, Angela, 18, Axel 14, Audrey, 10, Dean (husband), and Abel, 12.  (Pioneer Press: Jean Pieri)