domingo, 9 de agosto de 2015

¿Divorciados santos?





Divorciados y a la vez fieles: «Del drama de la separación puede nacer un camino a la santidad»

La fraternidad Esposos para Siempre se reúne en Foligno, Italia, del 9 al 13 de agosto. Se trata del segundo encuentro nacional que reúne a personas que, aun estando en la condición de separados, deciden permanecer fieles a su promesa matrimonial. Participan el obispo de Foligno, Mons. Gualtiero Sigismondi, y el obispo de Asís, Mons. Domenico Sorrentino. Entre los relatores están Mons. Renzo Bonetti y Mons. Carlo Rocchetta, comprometidos desde años con estos temas, pero también muchos laicos, algunos de los cuales han elegido ser “esposos para siempre”. Gente que de manera consciente vive la fidelidad en la separación y que osa incluso hablar del camino de santidad que puede surgir del drama de la separación.

En su momento contamos la historia de Stefania Tanganelli y su opinión sobre la comunión a los divorciados que luego contraen matrimonio civil, pero ahora le hemos planteado alguna pregunta más en vista del encuentro de Foligno.

-Stefania… entonces no sólo vives una fidelidad en la separación, algo que va contracorriente, sino que incluso nos dices que se puede pasar del drama de la separación a un camino de santidad. Ayúdanos a entender.-La experiencia de la separación es más dolorosa de lo que se puede uno imaginar; es algo que se debe vivir para sentir cuánto dolor, cuánta desesperación hay detrás de una familia destrozada, rota, que parece que nunca hubiera existido. En mi corazón yo sabía que tenía una verdadera vocación al matrimonio y a la familia, éste era el modo cómo había elegido servir al Señor pero, ¿ahora qué? En resumen, elegí permanecer fiel a mi esposo, elegí a Jesús en mi vida, pero tenía que dar un significado a estas palabras porque no bastaban por sí solas para dar un significado a mi elección. Tenía delante de mí toda la vida y mi esposo ya no estaba, pero quería a Jesús conmigo, quería vivir en la verdad del Evangelio, éstas eran mis únicas certezas.

-¿Y entonces?-Hablamos mucho de Jesús, pero raramente le hacemos partícipe de nuestra vida diaria; a menudo le decimos “hágase Tu voluntad”, pero antes le dices lo que quieres, tenemos miedo a darle un “sí” en blanco, un "sí" sin condiciones. Pues bien, en un determinado momento yo balbucí este "sí" a Jesús sin condiciones. Por esto, del drama de la separación puede nacer un camino a la santidad. La santidad es la vocación de cada cristiano, es algo que tal vez olvidamos demasiado a menudo. Y la santidad, es decir, la plenitud de la vida cristiana, no consiste en llevar a cabo empresas extraordinarias, sino en unirse a Cristo, en vivir Sus misterios, en hacer nuestros Sus actitudes, Sus pensamientos, Sus comportamientos. La medida de la santidad es dada por la relevancia que Cristo alcanza en nosotros desde el momento en que, con la ayuda y la fuerza del Espíritu Santo, modelamos nuestra vida según la de Jesús.



-¿Dónde se puede encontrar la fuerza para este camino?-Yo no podría vivir sin la Eucaristía, sin el encuentro diario con el Señor: es una prioridad en mi vida, es el momento más hermoso de mi jornada. En un cierto sentido la Eucaristía diaria transforma nuestro ADN, porque el Cuerpo de Cristo se une a nuestro cuerpo y nosotros somos menos nosotros mismos y más Cristo. Cambia nuestro cuerpo y cambia nuestra vida, cambia el modo de ver el mundo, como en un gráfico: si proyectas la vida en la eternidad todo adquiere otro valor. Así se puede pasar del drama de la separación a un camino de santidad que nos llama a ser siempre fieles a nuestro promesa matrimonial.

-¿Cómo te ha acompañado la Iglesia en esta elección -de fidelidad aun viviendo el drama de la separación?La Iglesia ha sido conmigo una madre amorosa y una compañera de camino; en mi vida he conocido a sacerdotes y pastores que siempre me han acogido y amado, que me han guiado en mi fatigoso y difícil camino hacia el Señor y la plenitud de mi vida, como ángeles que han sido enviados para traerme una hogaza de pan y una jarra de agua que me permitiera retomar el camino hacia el encuentro, nuevo cada vez, con el Señor. Tengo que admitir que tengo la gran suerte de vivir en una parroquia franciscana de frailes menores polacos donde se respira con gran intensidad el mensaje de San Juan Pablo II. Y también de haber tenido como maestra en la oración a la Madre Angela, priora carmelita, y de haber conocido a don Renzo Bonetti y haber empezado con él esta bellísima aventura que es la fraternidad “Esposos para siempre”.



-¿Qué significa para ti y para la fraternidad este encuentro de Foligno?-Este es el segundo encuentro nacional y tal como experimentamos el año pasado en Perugia, estos momentos son fundamentales para el crecimiento de la fraternidad, crecimiento en el sentido de hermanos y en el sentido de profundización espiritual de nuestro camino. El encuentro nos permite dar a conocer a la fraternidad a un número cada vez mayor de separados, de sacerdotes y de responsables de pastoral familiar. La fraternidad Esposos para Siempre quiere ponerse al servicio de la Iglesia con la esperanza de ser luz para quienes eligen conscientemente la fidelidad en la separación. Vivir como esposos para siempre testimoniando con la propia vida que la fidelidad al sacramento del matrimonio es posible, también cuando el amor humano ya no es correspondido.

-Stefania, perdona la pregunta, pero ¿qué es para ti el amor?-Pues… si pienso en mi vida no puedo no pensar en ella como una hermosa y maravillosa historia de amor. Me gusta ser una persona que intenta vivir el “para siempre”, me gusta pensar que existe un amor que no muere sino que al contrario, alimentado por la gracia, se transforma en algo grande que sigue dando alegría. Con mi vida he intentado enseñarle a mi hijo que no necesariamente todo tiene una fecha de caducidad, que el “que dura mientras dura” no tiene sentido si se quiere construir una vida y una felicidad verdaderas; quiero enseñarle que se puede luchar por lo que se cree y se puede seguir creyendo en ello también si hay una derrota, porque en la vida no sólo hay victorias, sino que son más bien los momentos duros los que le dan más valor. Quiero enseñarle a no tener miedo de amar.

Artículo publicado en 
La Nuova Bussola Quotidiana.

Traducción de Helena Faccia Serrano.

viernes, 7 de agosto de 2015

Sabrías responder cuando alguien que busca a Dios te pregunta: ¿Qué nos muestra Dios de sí cuando nos envía a su Hijo?



9. ¿Qué nos muestra Dios de sí cuando nos envía a su Hijo?
En Jesucristo Dios nos muestra toda la
profundidad de su amor misericordioso.
[656673]
Por medio de Jesucristo el Dios invisible se hace
visible. Se hace hombre como nosotros. Esto nos
enseña hasta dónde alcanza el amor de Dios.
Lleva toda nuestra carga. Anda todos los caminos con nosotros. Está en nuestro abandono, nuestro dolor, nuestro miedo ante la muerte. Está allí donde no podemos avanzar más, para abrirnos la puerta hacia la Vida. 

Encarnación (del latín. caro, carnis = carne, encarnación): Dios se hace hombre en Jesucristo. Es el fundamento de la fe cristiana y la esperanza de la salvación del hombre


En Jesucristo Dios ha asumido un rostro humano y se ha convertido en nuestro amigo y hermano. Benedicto XVI



* El texto (pregunta y respuesta) proviene del Youcat = Catecismo para Jóvenes. Los números que aparecen después de la respuesta hacen referencia al pasaje correspondiente del Catecismo de la Iglesia Católica que  desarrolla el tema aún más. Basta un clic en el número y será transferido. Las notas marginales están en letra pequeña

martes, 4 de agosto de 2015

El arma secreta del taxistas misionero: El Santo Rosario

Santo Rosario

Hay muchos momentos cuando el taxista no está conversando con nadie. Es un momento oportuno para rezar siquiera un misterio del Santo Rosario. En otro momento  oportuno podrá rezar el misterio siguiente y, al final del día, sin mayor esfuerzo ha rezado todo un Rosario.

¿Cómo se reza el Rosario? ¿Por qué es una manera de orar tan importante?

Encontrará una respuesta a sus preguntas y dudas aquí

Descubrirá que el Papa San Juan Pablo II ha escrito toda una encíclica sobre el Santo Rosario. ¿Se anima a leerla?

¡Adelante! ¡Utilice el arma secreta del taxista misionero!


Misterios gloriosos del Santo Rosario

sábado, 18 de abril de 2015

Para todo hay una primera vez

No es la primera vez que me encuentro con hermanos taxistas que no se han confesado ni comulgado por más de 40 años. Recemos por ellos para que puedan hacer "cambio de aceite del motor del alma" (confesarse) y cargar combustible de altísimo octanaje que se adapta a todo tipo de motor del alma (ir a Misa el domingo, escuchar la Palabra de Dios y recibir la Santa Comunión). Imagínense que se acercan a Dios y luego se convierten en taxista misionero. Solamente pensar en el impacto en el pasajero cuando el taxista le dice: "Imagínese, después de 40 años me he confesado y comulgado. Es maravilloso estar cerca de Dios". Dios mediante el pasajero también se acerca a Dios.



Es la primera vez que me encontré con un hermano taxista que prometió a su familia casarse por Iglesia cuando cumpliese 50 años de unión con su mujer. Le impresionó cuando se le hizo pensar: Esto significa que quiere seguir pecando hasta cumpla las bodas de oro de conviviente. Recemos también por él  para que pronto viva en matrimonio santo y pueda confesarse y comulgar.



Los taxistas misioneros tenemos unas páginas Web en el Internet. También puedes encontrarnos en facebook.

viernes, 16 de enero de 2015

Taxista misionero de otros taxistas




En la madrugada me encontré con un taxista misionero. Él sabe que para el P. Gerardo sería mucho más cómodo viajar con el mismo taxista. Pero sabe también que hay otros que necesitan escuchar la Buena Nueva del Amor de Dios que salva a los hombres y los hace felices.

Con todo, paró y pidió dos estampitas para poder dárselo a dos de sus colegas taxistas. Se lo dimos con dos folletos "El Taxista Misionero"

¿Los habrá invitado a que sean también taxistas misioneros?


Otra experiencia:

Compartiendo sus penas, el hermano taxista contó que su mujer, por ser buena con sus amigas, había garantizado sus préstamos. Al no poder pagar le reclamaron a ella el pago. Después de un momento de cólera el hermano taxista está ahora trabajando doble para pagar esa deuda.

Siempre estamos rezando los unos por los otros, ¿verdad?

lunes, 22 de diciembre de 2014

Habla de tu fe en el trabajo y comparte tus fiestas religiosas: un estudio muestra que da felicidad


Los taxistas misioneros son felices

Poder hablar con compañeros o jefes de un retiro, una peregrinación, la Primera Comunión de tus hijos y aspectos de la fe puede ayudar a la productividad.

Un estudio norteamericano a partir de cientos de entrevistas en profundidad con trabajadores en Estados Unidos y en Corea del Sur ha constatado que los que hablan abiertamente de sus creencias religiosas en el trabajo son más felices y muestran más satisfacción con su empleo que los que callan sobre el tema.


¿En qué consistió el estudio?
Para el estudio intercultural, los investigadores entrevistaron a 600 trabajadores adultos de diversas industrias en Estados Unidos y Corea del Sur, todos cristianos, pero con variaciones entre sí (presbiterianos, baptistas, metodistas, católicos…). Preguntaron acerca del papel de la religión en sus vidas y cómo les ha ayudado a formar su identidad. 

La conclusión más significativa fue que los investigadores descubrieron que aquellos empleados que compartían su identidad religiosa tenían varios resultados positivos, entre ellos una mayor satisfacción laboral y una sensación mayor de bienestar

Existen diversas maneras de compartir la religión en el trabajo, desde decoraciones en su escritorio o en su carro (estampas, iconos, frases y lemas) hasta compartir historias o información durante una charla con compañeros y clientes. Poder hablar de eventos significativos en la propia vida (una peregrinación a un lugar santo, un rito importante en la vida de un familiar -Primera Comunión, etc...-) ayuda a que los trabajadores se sientan bien.

El taxista misionero comparte su fe. Por eso es feliz.




martes, 16 de diciembre de 2014

Taxista misionero testigo


Un pastor evangélico llama al taxista misionero para que lo lleve a su destino. Al ver colgado en el espejo un rosario y  una imagen de la Virgen María, lo increpa y le dice: "Rompa estas cosas". El taxista, temiendo que no le va a pagar, saca del espejo el rosario y la imagen y  guarda todo. El cliente le pide el teléfono para poder pedir otros servicios.

El día siguiente  llama y cuando el taxista llega para recogerlo, el pastor lo increpa: "He llamado a su casa y he preguntado a su hijo si ha roto esos objetos y su hijo ha dicho que no. Ya no quiero utilizar su taxi".

El taxista misionero le reclama: "Pero usted me ha llamado y he venido hasta aquí".  El pastor sube de malas ganas. En el trayecto le ofrece una buena suma de dinero para que rompa "esas cosas". El taxista misionero rechaza la oferta. Sabe que el otro ya no le va a llamar pero no le importa. A su hijo le inculca: "Nosotros somos católicos y lo seremos siempre".