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lunes, 30 de junio de 2025

5 métodos para cultivar la relación con tu ahijado

 

godfathers
Los padrinos desempeñan un papel muy importante y significativo en la vida de un niño. ¿Sabes cómo construir una buena relación con tu ahijado?

"¡Ser padrino es un papel hermoso, grande y responsable! Al fin y al cabo, una madrina y un padrino deben apoyar a un joven (¡y más tarde también a un adulto!) en 'el camino de la vida cristiana'" (CIC 1255). Y para ello -como todos sabemos- son esenciales unas buenas y estrechas relaciones, que merece la pena fortalecer, incluso cuando el ahijado es todavía muy joven o vive lejos de nosotros.

He aquí algunos métodos para ayudar a tu ahijado a conocer a Jesús y a establecer una relación estrecha con Él desde una edad temprana:

1Pasar tiempo juntos

kids

Busca una forma sencilla de pasar tiempo con tu ahijado. Escríbele una carta, planea una charla por videollamada o invítale a tomar un té o un chocolate caliente. Para que estos encuentros puedan producirse con regularidad, procura planificar estas actividades con antelación. Más aún si se trata de un viaje largo de varios días.

2Regálale un libro valioso

Nada ayuda tanto a infundir la fe como un buen libro que merezca la pena. Y la oferta es realmente amplia. Puedes regalar una Biblia para niños, historias sobre los santos o una lectura típicamente aventurera pero con una sabia moraleja. Quizá puedas encontrar un artículo que le ayude a aprender a rezar o le ayude a experimentar la Eucaristía.

3Ir juntos a la iglesia

¿Ir juntos a nuestro templo favorito? ¿Por qué no? Pasa por la iglesia para rezar, encender una vela o contemplar interesantes esculturas, pinturas y vidrieras. Te garantizamos que tu ahijado lo recordará durante mucho tiempo. Aprovecha la ocasión para contarle la historia de Jesús o de su santo patrón.

Si no se ven todos los días, es buena idea enviarle una foto de una iglesia en la que hayas estado recientemente, junto con un breve mensaje diciendo que has rezado por él.

4Rezar juntos

Rezar juntos es una forma estupenda de mantenerse en contacto con tu ahijado. Ya sea en casa o en la iglesia, basta con cantar juntos una canción, rezar a los santos patronos o iniciar una oración espontánea. Y lo que es más importante, esta forma tan sencilla puede ponerse en práctica aunque los separe una gran distancia.

5Celebren aniversarios de bautismo

Cada año, recuérdale a tu ahijado que el día de su bautizo -o primera comunión, confirmación- es una ocasión muy especial que merece la pena celebrar. ¿Cómo celebrarlo? Por ejemplo, rezando una breve oración, combinada con la lectura conjunta de la historia del bautismo de Jesús en el río Jordán (Mt 3,3-17).

Si tu ahijado aún es pequeño, pueden simplemente mirar juntos las ilustraciones bíblicas. En este día, piensa en un regalo para conmemorar el bautismo. Podría ser, por ejemplo, un álbum de fotos con imágenes de este importante acontecimiento.

Como ves, no necesitas grandes hazañas para construir una relación estrecha con tu ahijado. Lo más importante son las buenas intenciones y tomar la iniciativa. Una relación como esta, si se cultiva con regularidad, puede durar toda la vida y dar frutos realmente hermosos.

Cecilia Pigg, Aleteia

Vea también       El Sacramento del Bautismo - A. von Speyr





martes, 4 de junio de 2019

Consejos para ser un gran padrino

¡Padrinos y madrinas, vuestros ahijados cuentan con vosotros! Tenéis un papel importante que desempeñar para con ellos, una función distinta de la de los padres y madres. Aquí tenéis algunas ideas para intentar tejer una relación de afecto y confianza, condición previa a la transmisión de la fe, el gran desafío de esta paternidad espiritual que os une

Homme et garçon jouent ensemble

“A vosotros, padres y padrinos, se os confía acrecentar esta luz. Que vuestros hijos, iluminados por Cristo, caminen siempre como hijos de la luz. Y perseverando en la fe, puedan salir con todos los Santos al encuentro del Señor”, dice el sacerdote en el momento de entrega del cirio encendido al final de la ceremonia del bautismo. Dicho de otra forma, el padre, la madre, el padrino y la madrina se comprometen a acompañar al niño o niña a lo largo de su vida cristiana, humanamente y espiritualmente. Pero, ¿cómo cumplen en concreto su misión los padrinos?

Rezar por vuestro ahijado

Respondisteis afirmativamente a los padres cuando os pidieron ser padrinos, dijisteis sí al sacerdote cuando os preguntó si estabais dispuestos a ayudar a los padres a criar al hijo en la fe cristiana, con mucha dignidad habéis encendido y llevado el cirio durante la ceremonia de bautismo, pero ¡vuestro trabajo no termina ahí! Más bien al contrario, acaba de comenzar. Y puede empezar con una acción concreta muy sencilla: rezar por vuestro ahijado. Es probable que vuestras jornadas estén a desbordar, quizás ni siquiera conseguís encontrar un ratito para rezar por vosotros mismos, así que aquí tenéis una mini oración recomendada por la web Hozana y que podéis recitar en cualquier momento pensando en vuestro ahijado o ahijada:
Señor, que tu mano proteja siempre a este niño para que nadie pueda causarle mal. Te doy gracias por tener la suerte de ser su padrino. Te pido que me ayudes a cumplir bien mi papel y a establecer con este niño un vínculo de confianza y afecto. Estaré ahí, junto a sus padres, cerca del niño, para levantarle cada vez que caiga. Amén.
Ya habéis hecho mucho con esto. Habéis confiado a vuestro ahijado o ahijada a la misericordia del Señor y pedido al Espíritu Santo que os ayude en vuestra misión de padrinos. Sin duda, Dios os insuflará la fuerza para repetir regularmente vuestra oración.

Encontrar ocasiones de expresar vuestro afecto (más allá de la Navidad y el cumpleaños)

Un regalo por Navidad, otro por su cumpleaños, y ya tenéis la conciencia tranquila del deber cumplido. Con un mínimo de dedicación, ya encarnáis al padrino o madrina perfectos. Pero vuestra aportación tendría mucho más valor si estuvierais presentes en los momentos en que vuestro ahijado no os espera necesariamente. Por ejemplo, celebrar su aniversario de bautismo es una bonita manera de subrayar la importancia del sacramento, el nuevo nacimiento en Cristo.  El papa Francisco invitó a ello en muchas ocasiones “para dar gracias a Dios por este don”. 
También generará una inmensa alegría en el ahijado que manifestéis vuestra cercanía e interés en los pequeños acontecimientos de la vida, como un campamento de scouts, una excursión escolar, exámenes, lesiones pequeñas o grandes… Pasar tiempo con el ahijado, invitarle a merendar o a pasar un fin de semana en vuestra casa, interesarse por sus motivaciones y sus problemas, hacerle preguntas en las reuniones familiares, son gestos que contribuirán a crear vínculos de afecto y confianza. Y estos lazos son importantes para cumplir otra misión: guiar al ahijado en su vida de cristiano.

El centro de la cuestión: guiar al ahijado en su vida de cristiano

La principal misión de los padrinos consiste en ayudar a los padres a que el niño llegue un día a profesar la fe cristiana y expresarla en su vida, dice el Ritual de Bautismo. Sin embargo, no siempre es fácil guiar a un niño, luego adolescente, en el camino de Cristo. A veces el niño está muy alejado del camino o, por el contrario, ya está bien acompañado por los padres. Entonces, ¿cómo encontrar el lugar como padrino o madrina?  Porque los padrinos tienen un papel específico que desempeñar, distinto del de los padres. De otro modo, el derecho canónico no precisaría que el padrino o madrina ha de ser alguien que “no sea el padre o la madre de quien se ha de bautizar”. Además, la Iglesia no exige que los padres estén bautizados y confirmados, mientras que sí lo exige para los padrinos.  Por tanto, aquí reside toda la responsabilidad de los padrinos y en este aspecto es donde vuestro ahijado cuenta con vosotros: en esta paternidad espiritual que exhorta a los padrinos a transmitir y luego mantener la fe de su ahijado.
De niños, esto se puede hacer a través de pequeños libros u otras herramientas educativas sobre la fe cristiana, oraciones recitadas juntos, velas encendidas en las iglesias, etc. A medida que el niño crezca, se pueden debatir cuestiones de fe, especialmente durante la adolescencia. Sin embargo, lo más importante es el modelo que ofrecéis a vuestro ahijado, un modelo de vida cristiana donde hay coherencia entre vuestra vida y vuestra fe, un modelo del que vuestro ahijado será un atento testigo. 
Ya lo habéis entendido; ahora solo os queda haceros discípulos de Cristo para transmitir a vuestro ahijado las ganas de seguiros en la dicha de la fe compartida. Hay una ocasión única de concretizar este impulso misionero: la Comunidad de Emmanuel organiza fines de semana para padrinos, madrinas, ahijados y ahijadas. Son un tiempo específico de formación, para compartir y rezar por el apoyo a vuestro ahijado (15 años mínimo) en su vida cristiana y reforzar vuestros lazos.


Mathilde De Robien, Aleteia