miércoles, 1 de abril de 2026

El giro católico inesperado de financieros y empresarios: fe, servicio y valores cristianos


De Antonio Garamendi a Sandra Segimón: líderes que reivindican sin complejos que la fe influye en cómo dirigen, deciden y afrontan las crisis.

Celebración del 30 aniversario de Hispanidad, decano de la prensa digital en España

Celebración del 30 aniversario de Hispanidad, decano de la prensa digital en EspañaPABLO MORENO / HISPANIDAD

El 30º aniversario de Hispanidad, celebrado en el CaixaForum de Madrid, reunió a varios destacados empresarios y directivos españoles que, lejos de ocultar sus convicciones, reivindicaron públicamente la influencia de la fe cristiana en su manera de entender la empresa, el liderazgo y la toma de decisiones.

El director y fundador del diario, Eulogio López, lo resumió en una frase que marcó el tono del acto: hoy, dijo, una forma de ser original es “mostrarse como católicos”. A partir de ahí, los distintos intervinientes fueron desgranando cómo principios como la dignidad de la persona, la vocación de servicio, la humildad, la escucha o la coherencia han marcado su trayectoria profesional.

Garamendi: fe sin complejos y defensa del humanismo cristiano

Antonio Garamendi, presidente de la CEOE, fue el primero en intervenir y no tardó en dejar clara su posición. “Yo soy católico, soy vasco y, por tanto, soy español”, afirmó al comienzo de su intervención, reivindicando la necesidad de expresar la fe “sin complejos” y con respeto hacia quienes no la comparten.

Garamendi apeló al humanismo cristiano y al derecho natural para defender la propiedad privada y la función social del empresario. Recordó además sus comienzos en el País Vasco en los años del terrorismo, cuando, según relató, “prácticamente mataban a una persona a la semana”, y evocó la dureza de una etapa en la que decenas de empresarios fueron asesinados, secuestrados o extorsionados. Frente a ello, defendió la escucha, el diálogo y la educación como principios que hoy “no están de moda”, pero que considera imprescindibles. También insistió en una idea de fondo: “Poner a las personas en el centro de las cosas”.

Antonio Garamendi, presidente de la patronal CEOE

Antonio Garamendi, presidente de la patronal CEOEPABLO MORENO / HISPANIDAD

Javier Marín: dignidad humana y nuevo liderazgo

En esa misma línea incidió Javier Marín, fundador y CEO de Singular Bank y vicepresidente del IOR, el llamado Banco Vaticano. Marín aseguró que, cuando uno es católico, “lo primero que te viene a la cabeza es el humanismo cristiano”, y trasladó esa convicción al ámbito empresarial. A su juicio, “no hay buenas o malas empresas, hay buenos o malos equipos”, y la verdadera clave está en “liberar todas las capacidades” de quienes forman parte de una organización.

El directivo bancario defendió una concepción de la dignidad humana entendida como “hacer a cada persona protagonista de su crecimiento”, algo que enlazó con un estilo de liderazgo menos vertical y más distribuido, en sintonía con el principio de subsidiariedad de la doctrina social de la Iglesia. 

Para Marín, ese modo de dirigir exige honestidad, humildad para escuchar y generosidad para compartir ideas. “La innovación viene de la generosidad para compartir ideas y la humildad para que el que esté enfrente te las mejore”, señaló.

Javier Marín, CEO de Singular Bank

Javier Marín, CEO de Singular BankPABLO MORENO / HISPANIDAD

Flórez: servir es rentable

También Héctor Flórez, presidente de Deloitte España, subrayó que los valores inspirados en el cristianismo no son un adorno moral, sino una vía eficaz para dirigir mejor. “Aplicar valores humanistas, que emanan del cristianismo, si lo sabes gestionar bien, es rentable”, afirmó. 

Flórez explicó que en los últimos años Deloitte ha impulsado un “modelo de liderazgo de servicio” en el que los directivos no entienden que tienen “el derecho de que les sirvan los demás”, sino “el privilegio de servir a los demás”.

Junto a ello, destacó medidas concretas como una política de reparto de beneficios entre socios y profesionales cuando se superan los objetivos empresariales, así como cambios en la forma de trabajar para facilitar una vida más plena a los empleados. 

Según expuso, esa apuesta ha coincidido con los mejores resultados de Deloitte en Europa en los últimos cuatro años y con diversos reconocimientos como una de las mejores empresas para trabajar en España.

Héctor Flórez, presidente de Deloitte España

Héctor Flórez, presidente de Deloitte EspañaPABLO MORENO / HISPANIDAD

Ángel Ron: coherencia con costes

Más incisiva fue la reflexión de Ángel Ron, socio fundador de Viable Capital Partners y expresidente del Banco Popular, que puso el foco en la conciencia y en el coste de la coherencia. Ron aseguró que, cuando alguien se encuentra en una tesitura difícil, su consejo es claro: “Rígete por tu conciencia”. A partir de ahí, advirtió de que actuar conforme a los principios puede tener consecuencias. “Ser congruente con los principios tiene costes y hay que vivir con ellos”, afirmó.

Ron reivindicó además la función social de las entidades financieras, especialmente en su relación con pequeñas y medianas empresas, y sostuvo que el rasgo distintivo de un gestor cristiano debe ser “el respeto a la dignidad de la persona”

Su conclusión fue tajante: “El dirigente cristiano se realiza y realiza la empresa cuando la dirige de acuerdo con sus valores”.

Ángel Ron, expresidente de Banco Popular

Ángel Ron, expresidente de Banco PopularPABLO MORENO / HISPANIDAD

Clemente: decisiones difíciles y confianza en Dios

Por su parte, Ismael Clemente, CEO de Merlin Properties, reconoció desde el inicio que le daba “pudor” hablar en público de estas cuestiones, evocando el pasaje evangélico de Mateo que pide que no sepa la mano derecha lo que hace la izquierda. Aun así, relató varios episodios de su trayectoria profesional en los que sus convicciones resultaron decisivas.

Uno de ellos fue el momento en que le plantearon ejecutar despidos en su equipo o abandonar su puesto. Clemente optó por marcharse. “Hice lo que creía que tenía que hacer”, resumió. 

Más adelante, durante la pandemia, se enfrentó a otro dilema: perdonar a los inquilinos de centros comerciales afectados por los cierres o convertir la deuda en financiación a devolver más adelante. Se inclinó por la primera opción. Según explicó, el apoyo del consejo de administración fue unánime.

En su intervención, el directivo de Merlin dejó también una de las frases más expresivas del acto al describir su manera de afrontar la incertidumbre: “Ayúdame a entender qué está pasando y a tomar las decisiones que correspondan”. 

Y añadió una reflexión de fondo sobre la experiencia de la oración: “Dios no siempre se toma la molestia de hablar contigo, tú piensas que no está funcionando, pero sí funciona”.

Ismael Clemente, CEO de Merlin Properties

Ismael Clemente, CEO de Merlin PropertiesPABLO MORENO / HISPANIDAD

Segimón: “Evangelizar con el ejemplo” en la empresa

La intervención más personal llegó de la mano de Sandra Segimón, presidenta ejecutiva de Sushita y una de las artífices de la compañía junto a su hermano José Manuel y Natacha Apolinario. 

Segimón, empresaria católica y emprendedora del sector de la restauración, defendió sin rodeos la necesidad de que los católicos den testimonio público también en el ámbito empresarial. “En la comunidad católica nos hace falta ser valientes”, afirmó.

Segimón citó a santa Teresita de Lisieux para advertir de que “el mal avanza cuando el bien está distraído haciendo cosas que no son las que tiene que hacer”, y trasladó esa idea a la vida de empresa. 

“Hacer el bien significa luchar todos los días e intentar evangelizar con nuestro ejemplo”, sostuvo. Por eso, añadió, los valores no pueden limitarse a una declaración formal: “No son para poner un cartelito en las oficinas o en los restaurantes. Los valores están para vivirlos”. En consecuencia, defendió que los líderes deben mantener “un discurso que cuadre absolutamente con el ejemplo”.

La empresaria relató además cómo un retiro de Emaús cambió profundamente su forma de dirigir. Allí, explicó, sintió “el amor de Cristo de una manera muy fuerte” y comprendió por primera vez “lo que es la vocación de servicio”. A su regreso a Sushita, esa experiencia se tradujo en una nueva comprensión del liderazgo. “Fue mucho más útil Emaús que Harvard en gestión de personas”, aseguró, al explicar que entendió que lo importante era “poner a las personas en el centro de la organización”.

Segimón contó varias anécdotas concretas para ilustrarlo, desde la promoción de trabajadores en situaciones muy vulnerables hasta la gestión de una protesta de medio centenar de empleados, que resolvió escuchando uno a uno a los afectados. 

También reivindicó valores como la humildad y la transparencia, y defendió una cultura corporativa basada en la meritocracia, el compromiso y la vocación de servicio. En ese contexto, destacó un proyecto desarrollado con Cáritas para formar a personas en riesgo de exclusión como especialistas en sushi, con el objetivo de abrirles oportunidades reales de crecimiento profesional.

La empresaria Sandra Segimón, dueña de los restaurante Sushita

La empresaria Sandra Segimón, dueña de los restaurante SushitaPABLO MORENO / HISPANIDAD

Una idea común: la fe como guía en la empresa

Pese a la diversidad de trayectorias y sectores, las distintas intervenciones coincidieron en varios ejes: la primacía de la persona frente a una visión puramente utilitarista de la empresa, la necesidad de un liderazgo entendido como servicio y la importancia de la coherencia entre convicciones y decisiones.

En todos los casos, la fe apareció no como una cuestión privada e irrelevante para el trabajo, sino como una fuente concreta de criterios para gobernar, decidir y afrontar los momentos más difíciles.



ReL

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Países Bajos multiplica por 4 sus eutanasias en quince años y ya supera las diez mil anuales

El informe de 2026 (sobre eutanasias en 2025) detecta menos eutanasias por «sufrimiento psíquico»; se usaban de coladero.

La eutanasia es una práctica contraria a la medicina, pero en Holanda se hacen ya diez mil al año

La eutanasia es una práctica contraria a la medicina, pero en Holanda se hacen ya diez mil al año

Mientras en España este jueves se practicaba la eutanasia de Noelia Castillo, una chica de 25 años capaz de ducharse sin ayuda, con tendencias suicidas diagnosticadas, en Holanda presentaban su informe anual sobre eutanasias (informe de 2026 con los datos de 2025), explicando que ya superan la barrera de las diez mil eutanasias anuales. Seis de cada cien muertes en el país ya son con eutanasia.

La práctica en el país no ha dejado de crecer desde que en 2002 se legalizó la eutanasia y el suicidio asistido. En realidad, ya había eutanasiadores veteranos antes de 2002, pero las realizaban bajo distintos disfraces legales.

En 2003, el primer año completo de eutanasia legal (incluyendo suicidios asistidos, mucho menos usados en el país) se realizaron 1.815 eutanasias. Dijeron que sería para casos extremos. Pero diez años después, la cifra era más del doble. Hoy es casi seis veces mayor. En 2025 se hacían 4 veces más eutanasias que quince años antes.

  • Eutanasias en Holanda (incluye suicidio asistido):

Año 2002: se legaliza la eutanasia en Holanda (ya se hacía, pero camuflada);

Año 2003: 1.815 eutanasias oficiales;

Año 2009: 2.636 eutanasias;

Año 2013: 4.188 eutanasias;

Año 2018: 6.126 eutanasias;

Año 2022: 8.720 eutanasias;

Año 2023: 9.068 eutanasias;

Año 2024: 9.958 eutanasias;

Año 2025: 10.341 eutanasias

Derribando barreras, aumentando causales

Holanda cada vez ha ido derribando más barreras que antes dificultaban la eutanasia: lo que supuestamente era para adultos en plenas condiciones mentales, con dolores insoportables e intratables y con plena libertad consciente pasó a aplicarse a niños, enfermos mentales, personas con depresión, personas tristes por la muerte de un ser querido, personas que quedaban ciegas, ancianos con achaques en general...

Por ejemplo, el informe sobre 2025 detecta 499 eutanasias a personas con demencias, de los que 11 ya no eran mentalmente competentes para solicitarla por sí mismas.

Además, 475 personas solicitaron la eutanasia por una combinación de afecciones relacionadas con la edad. Son casos que no tienen enfermedades verdaderamente doloras ni mortales, pero la combinación de soledad, tristeza, movilidad reducida, ceguera o sordera, incontinencia y otras debilidades se suman para lograr la "eutanasia por edad".

Eutanasias por causas psíquicas en Holanda

Hay cierto debate en Holanda respecto a la "eutanasia por razones psicológicas", tema que en España es de plena actualidad por el caso de Noelia Castillo, quien insistía en que no tenía metas ni proyectos vitales.

Lo cierto es que las "razones psicológicas" son especialmente convenientes para eutanasiar jóvenes, a los que otras dolencias pueden reducir movilidad, deseos, etc... pero no les conducen a la muerte. Antes la enfermedad psicológica evitaba la eutanasia (faltaba libertad para una decisión plenamente consciente), pero en los últimos años más bien la facilitaba. El "sufrimiento psíquico", difícil de cuantificar, se podía usar como un coladero más.

En Holanda se declararon 138 eutanasias por causas psíquicas en 2023 y 219 en 2024. El informe anual consideró "preocupante" este crecimiento y exigió prestar más atención al tema. El toque de atención tuvo cierto resultado: en 2025 fueron 174 las eutanasias por causas psíquicas, 45 menos que en 2024. Pero no es descartable que, simplemente, se camuflasen o notificasen de otra manera.

La mitad de las eutanasias por razones psicológicas las llevaba a cabo un sólo centro, la clínica Euthanasia Expertise Center (EE), que también estaba especializada en aprobar eutanasias para jóvenes: como suelen estar bastante bien de salud física, un joven con voluntad de suicidarse o dejar de vivir tendrá que recurrir al argumento del "sufrimiento psíquico".

La eutanasia legal no elimina la ilegal

Pero hay que tener en cuenta que la eutanasia "legal" no elimina la eutanasia "ilegal": el Netherlands Times en 2023 calculaba que a las eutanasias legales "notificadas" hay que sumar un 20% adicional que no se notifican, por ser casos más difíciles de gestionar legalmente, o por pereza y para evitar papeleo. Hay varias formas de encubrirlas o tramitarlas.

Una práctica contraria a la ética médica

Aunque hay países que han legalizado recientemente la eutanasia, lo hacen contra el arte de la Medicina y contra la ética médica. 

En 2019 la Asociación Médica Mundial ratificó, una vez más, su oposición a la eutanasia y al suicidio asistido, reiterando su "fuerte compromiso con la ética médica y el respeto por la vida humana". 

Pablo J. Ginés, Aleteia

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martes, 31 de marzo de 2026

Semana Santa en familia: oraciones sencillas para rezar juntos cada día

 


Semana Santa es una oportunidad para hacer una pausa, mirar a Jesús y caminar con Él en familia. Para ayudarte a vivir este tiempo con mayor profundidad, la aplicación católica Theo propone siete oraciones sencillas para rezar juntos cada día.

A veces no sabemos qué decirle a Dios, especialmente en medio del cansancio o la rutina. Pero la oración no necesita ser complicada: basta un corazón dispuesto. Estos momentos, vividos en familia, pueden transformar la manera en que atravesamos los días más importantes de la fe cristiana.

Con este deseo, Theo propone una serie de oraciones breves que ayudan no solo a recordar lo que Jesús vivió, sino a acompañarlo y permitir que transforme nuestra vida.

“Semana Santa no es solo recordar lo que Jesús vivió… es caminar con Él, día a día, también desde nuestra casa, en familia. Y pequeñas oraciones pueden transformar completamente ese camino”.

A continuación, te dejamos las oraciones para cada día de la Semana Santa:

Lunes Santo

Jesús, enséñanos a amar con un corazón sincero.

Tú que conoces lo más profundo de nuestro interior, ayúdanos a vivir con verdad. Límpianos de todo aquello que no viene de Ti: el egoísmo, la impaciencia, las palabras que hieren. Haz de nuestro corazón un lugar limpio, donde tu amor pueda crecer y dar fruto.

Que en nuestra familia aprendamos a mirarnos como Tú nos miras: con ternura, con paciencia y con misericordia. Enséñanos a amar de verdad, no solo con palabras, sino con acciones concretas que reflejen tu presencia en nosotros.

Martes Santo

Jesús, ayúdanos a confiar en Ti incluso cuando no entendemos. 

Hay momentos en los que el camino no es claro, en los que surgen dudas, miedos o inseguridades. En esos momentos, recuérdanos que Tú estás con nosotros, que nada se escapa de tus manos y que tu plan siempre es bueno, aunque no lo comprendamos completamente.

Danos un corazón que no se aleje en medio de la dificultad, sino que permanezca firme en Ti. Que como familia podamos apoyarnos, caminar juntos y confiar en que Tú nos guías paso a paso, incluso en lo invisible.

Miércoles Santo

Jesus, líbranos de todo lo que nos aleja de Ti.

Hoy te entregamos nuestras debilidades, nuestras decisiones equivocadas y todo aquello que poco a poco enfría nuestro amor por Ti. A veces, sin darnos cuenta, elegimos cosas pasajeras que nos separan de lo verdaderamente importante.

Danos un corazón fiel, que no negocie tu amor por nada. Ayúdanos a reconocerte siempre y a volver a Ti cada vez que nos alejamos. Que en nuestra familia aprendamos a elegirte cada día, con libertad y con amor sincero. Que incluso cuando cueste, cuando el mundo nos ofrezca otros caminos, sepamos permanecer contigo.

Jueves Santo

Jesús, gracias por quedarte con nosotros en la Eucaristía.

Gracias por tu amor que se hace cercano, que se entrega y que permanece. En la Última Cena nos mostraste que amar es servir, es darse sin reservas, es pensar primero en los demás. Hoy queremos aprender de Ti y vivir ese amor en nuestra familia.

Enséñanos a servirnos unos a otros con alegría, a cuidar los pequeños detalles y a amar incluso cuando cuesta. Que nunca olvidemos que estás vivo y presente, caminando con nosotros cada día, especialmente en la Eucaristía.

Viernes Santo

Jesús, hoy contemplamos tu cruz.

Hoy hacemos silencio ante tu entrega total. En la cruz nos mostraste cuánto nos amas, sin condiciones, sin reservas. Gracias por cargar con nuestros dolores, por sostenernos en nuestras heridas y por no abandonarnos nunca.

Enséñanos a abrazar nuestras propias cruces con esperanza, sabiendo que el amor siempre tiene la última palabra. Que en nuestra familia sepamos acompañarnos en los momentos difíciles y recordar que, incluso en el dolor, Tú estás con nosotros.

Sábado Santo

Jesús, en el silencio esperamos contigo.

Hoy parece que todo está en pausa, que no hay respuestas, que el dolor aún permanece. En este día de silencio, enséñanos a confiar, a esperar, a no perder la fe incluso cuando no vemos con claridad.

Que en nuestra familia aprendamos a permanecer unidos en la esperanza, sabiendo que Tú sigues obrando incluso en lo oculto. Danos un corazón paciente, que sabe esperar en Ti con confianza y abandono.

En el silencio, enséñanos a escucharte y a descubrir que, incluso aquí Tú nunca nos has dejado.

Domingo de Resurrección

Jesús, hoy celebramos que estás vivo.

Hoy todo cambia. La tristeza se transforma en alegría, la oscuridad en luz, la muerte en vida. Gracias porque has vencido, porque tu amor es más fuerte que todo y porque nos regalas un nuevo comienzo.

Llena nuestro hogar de tu alegría y de tu esperanza. Ayúdanos a vivir como hijos de la luz, llevando tu amor a los demás en lo cotidiano. Que nuestra familia sea reflejo de tu vida nueva.

¡Jesús, vive en nosotros hoy y siempre!

Harumi Suzuki, churchpop

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lunes, 30 de marzo de 2026

El scroll infinito frente a la libertad de los menores

El scroll infinito nos puede aislar hasta dejarnos cautivos

El scroll infinito nos puede aislar hasta dejarnos cautivos


    Una condena significativa en marzo de 2026

    En marzo de 2026 en Estados Unidos ha tenido lugar una decisión judicial especialmente significativa para comprender la naturaleza del problema que hoy plantean las grandes plataformas digitales para el usuario en general y en concreto para los usuarios más indefensos que son los menores: niños y adolescentes (0-18) menores. Un jurado de Los Ángeles ha declarado responsables a Meta, por Instagram, y a Google, por YouTube, en un caso relativo al daño sufrido por una menor: son daños en la salud mental de una joven, identificada en el proceso como Kaley (o KGM), derivados de su adicción a las plataformas. Consecuentemente les ha impuesto el pago de una indemnización total de seis millones de dólares: 4,2 millones a Meta y 1,8 millones a Google. La importancia de este caso no reside solo en la suma económica, relativamente modesta si se la compara con el tamaño de ambas compañías, sino en el tipo de reproche formulado: no se trata simplemente de contenidos aislados o de errores accidentales, sino del diseño mismo de la experiencia digital, es decir, de una arquitectura pensada para:  

    • maximizar la permanencia (para enganchar a las plataformas en lenguaje más directo),

    • la compulsión (para generar un impulso irresistible y repetitivo que lleva a una persona -en este caso Kaley- a actuar de una forma determinada, incluso si no desea hacerlo),

    • y la dificultad de salir (de zanjar la sesión con una interrupción voluntaria de tal forma que abandonar el consumo se hace extremadamente difícil).

    El problema no es solo el contenido, sino el diseño. No se juzga únicamente un efecto secundario, sino una arquitectura deliberada. Es decir querida conscientemente por la plataforma. Entre los elementos discutidos en el juicio figuraba precisamente el infinite scroll, convertido ya en símbolo técnico y moral de una lógica de captación continua de la atención. Captación, o quizá secuestro, de la atención. El scroll infinito aparece, así, como emblema de una tecnología hecha para que el usuario no pueda terminar con sus consumo y siga así adherido a la pantalla.

    No solo una cuestión jurídica, sino cultural

    Conviene formular con precisión jurídica lo ocurrido. No ha sido, en sentido estricto, una multa administrativa clásica impuesta por un regulador, sino una condena civil por daños. Sin embargo, desde el punto de vista cultural y político, el significado es muy parecido al de una sanción pública: un tribunal reconoció que la forma en que estas plataformas están estructuradas puede producir perjuicios previsibles, especialmente en menores, y que esos perjuicios no son un mero efecto secundario inevitable del progreso técnico, sino el resultado de decisiones de diseño explícitas, es decir, voluntarias y no precisamente fortuitas. Los daños no son accidentales. El perjuicio está vinculado a decisiones estructurales queridas por la propia plataforma. Precisar estos matices importa porque desplaza el centro del debate. Durante años se ha querido presentar el problema de las redes como si radicara solo en el mal uso por parte de algunos usuarios, en la falta de autocontrol individual o en el atractivo irresistible de ciertos contenidos extremos. Sin embargo estos procesos judiciales apuntan a algo más profundo: el problema está inscrito en la propia forma del producto. No es justo culpar al usuario cuando el sistema ha sido diseñado para capturarlo deliberadamente.

    En esos mismos días, además, Meta recibió en Nuevo México una condena mucho mayor, de 375 millones de dólares, en un asunto ligado a protección de menores, seguridad infantil y declaraciones engañosas sobre la seguridad de sus plataformas. Aunque ese caso no se reduce exclusivamente al diseño adictivo, muestra el mismo trasfondo: la sospecha, cada vez más corroborada judicialmente, de que el modelo de negocio de estas compañías ha subordinado el bien del usuario —y de modo singular el del menor— a la maximización del engagement (entendido este concepto como la capacidad de una plataforma para mantenerte conectado, interesado y activo dentro de su interfaz dificultando al usuario la salida) . El crecimiento se ha impuesto al bien del usuario. La lógica del engagement ha pesado más que la protección del menor. Pesa más la maximización del beneficio. Cuando distintas causas convergen en una misma intuición moral cada vez más certera, deja de ser convincente la defensa según la cual todo sería una suma de incidentes aislados. Empieza a aparecer un patrón. Lo que parecía disperso comienza a revelar una misma lógica: la responsabilidad no es del usuario sino de la plataforma.

    El scroll infinito como núcleo del problema

    Pero hay que ir al centro y nombrar el núcleo técnico de este patrón: el scroll infinito consecuentemente merece una atención especial. No es un rasgo accesorio ni una simple mejora pare el usuario. No es una facilidad de uso inocente para el usuario . Es una decisión de diseño con consecuencias antropológicas. Es una decisión de diseño que elimina deliberadamente los límites naturales de la experiencia humana. En otras actividades de la vida ordinaria existen señales de cierre: un capítulo termina, una página se acaba, una conversación concluye, una emisión tiene su fin, una tienda cierra en su horario. Y de ese modo se debe facilitar al usuario/lector que se detenga libremente ante el consumo de un producto determinado sea el que sea. La vida humana necesita pausas y umbrales. La experiencia humana madura gracias a ritmos, capítulos y finales. El scroll infinito actúa precisamente contra esa estructura elemental de la atención. Suprime el final visible, borra el momento en que el sujeto podría detenerse conscientemente, y sustituye la experiencia de una elección libre por una continuidad casi automática. El usuario ya no decide con la misma claridad seguir o no seguir: sencillamente es arrastrado a la siguiente pieza de contenido antes de que la reflexión pueda reaparecer. Se debilita el acto de detenerse. La pausa deja de ser natural y pasa a exigir un esfuerzo heroico acabar con la sesión y abandonar el interfaz. La libertad ya no se ejerce reflexiva y moralmente: queda empujada por un flujo que la dificulta y la pospone indefinidamente.

    Por eso el scroll infinito no debe entenderse solo como una función de interfaz, sino como una antropología implícita. Supone que la atención humana es un recurso explotable y que el objetivo del diseño consiste en reducir al mínimo todo acto de la voluntad que permita al sujeto recuperar distancia, juicio o libertad. Allí donde una cultura humanista pondría cuidado en proteger la capacidad de detenerse, mirar, ponderar y elegir, esta lógica procura exactamente lo contrario: mantener un flujo constante que impida la interrupción reflexiva. La atención se convierte en materia prima que debe ser capturada sin interrupción. El usuario deja de ser fin y pasa a ser recurso. En términos morales, el problema no es solo que el usuario pase mucho tiempo en la plataforma; el problema es que se debilita la forma interior del acto libre. El scroll infinito no solo acapara tiempo: erosiona la libertad. No solo entretiene: reorganiza impulsivamente la vida interior.

    Una técnica de captura del deseo

    Aquí aparece una cuestión más honda que la mera discusión sobre regulación tecnológica. El scroll infinito explota una vulnerabilidad constitutiva de la psicología humana: nuestra inclinación a seguir buscando una novedad más, una recompensa más, una imagen más, una confirmación más. Consecuentemente ahora deberíamos adentrarnos en el papel de la dopamina. Pero seremos muy breves: la relación entre la dopamina y el consumo digital es que esta es el motor invisible detrás de la economía de la atención. Estamos ante la explotación de la vulnerabilidad del deseo humano. Es una técnica de captura apoyada en mecanismos muy elementales del deseo. No necesita convencer; le basta con mantener abierta la expectativa. No necesita ofrecer bienes verdaderos; le basta con administrar estímulos sucesivos. No alimenta el deseo: lo excita sin colmarlo. No ofrece plenitud: ofrece continuidad inagotable. Su fuerza reside en que no entrega satisfacción, sino promesa de satisfacción diferida. Cada nuevo contenido parece insinuar que el siguiente quizá sí será el definitivo, el más interesante, el más divertido, el que por fin satisfaga. Y precisamente porque esa satisfacción no llega, el ciclo continúa. La promesa sustituye al cumplimiento. La expectativa ocupa el lugar del bien verdadero.

    Educativamente en este diseño digital, sobre todo en las redes sociales, no se enseña a habitar el mundo sosegadamente con mayor profundidad, sino a pasar sin cesar de un estímulo a otro. La dispersión se vuelve hábito. La superficialidad se normaliza. El sujeto aprende a vivir saltando, no permaneciendo. No nos ocuparemos aquí: pero el papel de la sociedad civil, de las familias y la escuela es fundamental como se está viendo en los pasos dados por Australia y Francia donde el Estado legisla teniendo en cuenta estos aspectos.

    El daño particular en niños y adolescentes

    En el caso de los menores, esta lógica resulta aún más grave. La infancia y la adolescencia son etapas de formación de hábitos, de plasticidad afectiva y de aprendizaje del juicio. Este diseño digital no está formando las virtudes y el carácter tan necesario en esta época de formación y fragilidad. En ellas se está configurando no solo qué se desea, sino cómo se desea. En la infancia se forma la estructura del deseo. Cuando una plataforma introduce al menor en un entorno diseñado para abolir la pausa, intensificar la respuesta impulsiva y recompensar la permanencia acrítica, no solo se ocupa su tiempo libre: se modela un estilo de relación con la realidad. La conexión digital no solo entretiene: forma el alma. No solo llena horas: configura hábitos interiores. Enseña, sin decirlo, que el mundo está ahí para ser consumido en secuencia rápida, que la atención no necesita profundidad, que siempre debe haber algo más y que el silencio, la espera o el aburrimiento son fracasos que conviene suprimir de inmediato. Este diseño digital, el scroll infinito, educa el deseo en la dispersión. Deshabitúa para la espera, el silencio y la demora fecunda. Aleja de la lenta realidad que exige habilidades mucho más sutiles como el aprendizaje del lenguaje más afinado capaz de verdaderas decisiones morales.

    Por eso el daño no puede medirse únicamente en horas de pantalla o en indicadores clínicos. Hay un efecto más profundo, pero quizá más decisivo: la dificultad creciente para sostener la atención, aceptar el límite, demorarse ante lo real y soportar el vacío sin buscar inmediatamente un nuevo estímulo. Sin pausa, no madura el juicio. Sin silencio, no crece la interioridad que es la casa de la libertad. Sin límite, el deseo no aprende a ordenarse.

    Una cuestión educativa y moral

    Sería, por tanto, un error reducir el debate a la seguridad digital entendida en sentido estrecho. La cuestión es también educativa, cultural y espiritual. Una sociedad que acepta sin resistencia tecnologías construidas para impedir la detención/deliberación reflexiva termina debilitando las condiciones mismas de la libertad interior. Y sin interioridad no hay juicio sólido, ni libertad madura, ni verdadera apertura a la realidad. Sin interioridad, no hay libertad plena. La crisis de atención es también una crisis moral. La crítica antropológica que denuncia el scroll infinito no responde a una nostalgia tecnófoba, sino a una defensa de la ecología humana de la atención. El hombre, el menor, necesita límites, pausas, ritmos, fines visibles. Necesita que su trato con el mundo no esté enteramente colonizado por sistemas que compiten por secuestrar su mirada. La atención humana necesita ser protegida. La pausa no es un lujo: es una condición de humanidad. Y podríamos seguir con el valor de la atención en Simone Weil, pero este no es el lugar.

    Sobre todo el menor necesita también espacios en los que el deseo pueda ser educado, no solo estimulado. Porque educar no consiste en multiplicar impactos, sino en enseñar a discernir, a amar lo valioso y a rechazar lo que degrada. Desde esta perspectiva, el scroll infinito no es solo una herramienta fatalmente eficaz: es la expresión de una cultura que ha dejado de reconocer el valor formativo del límite. Donde desaparece el límite, se debilita la formación del carácter.

    Ignasi de Bofarull, ReL

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    Consternación ante el cóctel Molotov fallido contra una concentración provida: mojó a dos bebés

    La policía pudo detener en Lisboa a quien lanzó el artefacto incendiario en el contexto de una contra-manifestación anarquista.

    Un momento de la manifestación lisboeta por la vida y contra el aborto y la eutanasia.

    Un momento de la manifestación lisboeta por la vida y contra el aborto y la eutanasia

     La violencia de grupos abortistas contra grupos provida no es inusual, pero lo sucedido el pasado sábado 21 de marzo en Lisboa ha traspasado todos los límites y ha podido convertirse en una gran tragedia.

    Se celebró ese día en la capital de Portugal la Marcha por la Vida, que discurrió desde la plaza del Largo do Carmo hasta el Palacio de Sao Bento, sede del Parlamento. 

    Ya con los asistentes congregados ante la sede del poder legislativo y comenzados los discursos, se acercó a los manifestantes un grupo de personas en actitud provocadora, que se desplazaron a otro lugar cuando fueron reclamados a ello.

    Pero una hora después, uno de los alborotadores pro-abortistas sacó de una caja un dispositivo incendiario en forma de cóctel Molotov y se dirigió corriendo hacia el palco, intentó encenderlo y lo lanzó contra las personas provida congregadas, de modo que el combustible utilizado llegó a mojar a varias personas, entre ellas dos bebés, según recoge en su relato de los hechos la Federación Portuguesa por la Vida en un comunicado fechado este lunes. 

    El hombre pudo ser detenido por la Policía, aunque el resto de los abortistas huyeron.

    La Federación Portuguesa por la Vida habla de lo sucedido como de un "acto terrorista" y pide que las autoridades lo traten como tal e investigue a todos los que estuvieron vinculados al acto criminal, y recuerda que "de no haber fallado la ignición estaríamos hoy hablando de la muerte de los bebés" que resultaron impregnados del líquido incendiario.

    Pero no solo hace referencia a este acto de naturaleza inequívocamente criminal, sino también a quienes, "en el ejercicio de los poderes públicos, en los últimos años han hablado con odio contra el movimiento provida", y les pide que "hagan un examen de conciencia y comprendan las consecuencias de su discurso".

    La Federación Portuguesa por la Vida anuncia además que pedirá audiencia al ministro del Interior, Luís Neves (quien ha condenado el acto) y al procurador general de la República, y se personará en el juicio que se abra contra quien realizó ese atentado terrorista fallido y sus cómplices.

    El acusado es un hombre de 39 años contra quien, a pesar del crimen intentado, no se ha decretado una prisión preventiva, sino solamente la obligación de presentarse a diario en el juzgado. Al parecer, forma parte de un grupo anarquista y tres de sus miembros han sido identificados por la Policía como presentes también en el grupo que protestaba contra los provida.

    ReL

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